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Localización de las Industrias Creativas y Culturales y auge económico en el Área Metropolitana de Guadalajara, Jalisco, México
Location of the Creative and Cultural Industries and Economic Boom in Guadalajara Metropolitan Area, Jalisco, Mexico
Paradigma económico. Revista de economía regional y sectorial, vol. 17, núm. 3, Esp., pp. 63-89, 2025
Universidad Autónoma del Estado de México



Recepción: 30 Marzo 2025

Aprobación: 10 Julio 2025

DOI: https://doi.org/10.36677/paradigmaeconomico.v17i3.26858

Resumen: El artículo analiza el desarrollo de las industrias creativas y culturales (ICC) en el área metropolitana de Guadalajara, destacando su importancia en la economía local. A partir de las bases teóricas del desarrollo local y una metodología cuantitativa, se analiza la evolución económica de la región y la localización de las ICC. Se enfatiza la necesidad de integrar estas industrias en políticas públicas para fomentar un crecimiento económico inclusivo y sostenible, reconociendo su potencial como motor de innovación y empleo.

Palabras clave: localización, industrias creativas y culturales, desarrollo local, políticas públicas.

Abstract: This article examines the development of creative and cultural industries (CCIs) in the Guadalajara metropolitan area, emphasizing their significance in the local economy. Using the principles of local development and a quantitative approach, it analyzes the region’s economic progress and the distribution of CCIs. The article stresses the importance of incorporating these industries into public policies to promote inclusive and sustainable economic growth, recognizing their potential to drive innovation and create jobs policies.

Keywords: localization, creative and cultural industries, local development, public policies.

Introducción

Las industrias creativas y culturales (ICC, de aquí en adelante) se identifican según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), como un grupo de sectores que ofrecen servicios en los campos de entretenimiento, educación e información y productos manufacturados, a través de los cuales los consumidores elaboran formas distintivas de individualidad, autoafirmación y manifestación social; ubicados en tres grupos: los tradicionales de las industrias culturales (editorial, audio visual, fonográfico), otros sectores relacionados con las artes visuales y escénicas, el turismo cultural y el deporte, y los recientes asociados a la multimedia, el software y el diseño (Quartesan et al., 2007, pp. 4–5). En relación con este último grupo, de acuerdo con Palacios (1997), el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG, de aquí en adelante) desde mediados de la década de 1980 se caracterizó como un polo de atracción y concentración para este tipo de empresas, y se consideró la capital del Valle del Silicio Mexicano, debido a la importancia que las empresas de la industria electrónica representaban en la dinámica exportadora de Jalisco y su “circunstancia de ser subsidiarias de corporaciones multinacionales líderes en su campo” (Palacios, 1997, p. 31). Al paso del tiempo, esta industria ha integrado una fuerza productiva especializada y un ambiente creativo e institucional favorables para su desarrollo y de otras actividades de las ICC, propiciando que a partir del Plan Estatal de Desarrollo 2013-2018, la cultura se declarara un elemento clave de los procesos de desarrollo económico. La transformación económica también ha generado cambios territoriales, visibles en la metrópoli: el AMG ubica espacios específicos donde se desarrollan las ICC; así, por ejemplo, en el centro histórico de Guadalajara se localiza el proyecto de Ciudad Creativa Digital, a la par que en el municipio se reconocen al menos cinco corredores gastronómicos y culturales; por su parte, en Zapopan reside el Centro Cultural Universitario, y el centro de Tlaquepaque alberga un corredor turístico artesanal-peatonal, asociado a su reconocimiento como Pueblo Mágico. En paralelo a estos procesos, los gobiernos municipales han buscado y obtenido reconocimientos territoriales, las cuales impulsan la competitividad de la urbe, a partir de nombrarse Guadalajara y Zapopan como “Capital Americana de la Cultura” en 2005 y 2018; Tlaquepaque como Pueblo Mágico en 2018; y ser Guadalajara integrada a la Red de Ciudades Creativas en la categoría de Artes Digitales en 2017 (Lozano, 2021), e incluso albergar la colonia Americana declarada en 2024 el primer “barrio mágico” del Estado (Velazco, 2024).

Por consiguiente, el objetivo de este artículo es analizar cómo la transformación económica del AMG se relaciona con el auge de las ICC, identificando los factores que impulsan su localización y crecimiento, así como reconociendo los impactos económicos y territoriales que estas industrias tienen en la región. De igual manera, se pretende evidenciar la importancia de construir un entorno institucional favorable para estas industrias mediante políticas públicas orientadas a la innovación y el desarrollo económico local.

Para este caso, se adopta el enfoque teórico-metodológico de la Geografía Económica y el desarrollo local, que desde una perspectiva territorial, multiescalar y sistémica, analiza tanto la creación de empleo, como la formación de nuevas empresas y la construcción de un entorno institucional que promueve la integración de un ecosistema de conocimiento e innovación.

Las preguntas que han guiado la investigación son las siguientes: ¿cómo se está transformando la economía del AMG en relación con la emergencia de las ICC?, ¿en dónde se ha focalizado su localización?, ¿cuáles otras actividades, además de la industria del software, están generando crecimiento económico en la metrópoli?, ¿cuáles son los impactos territoriales que están generando este tipo de actividades?.

Con base en ello, el documento se divide en cuatro apartados: el primero incorpora los elementos teóricos que, desde la Geografía Económica y el enfoque del desarrollo local, se consideran para la localización de las industrias creativas y culturales; el segundo describe la metodología utilizada para identificar la trayectoria de la economía en el AMG, y comprender el surgimiento y la localización de las ICC. Los apartados tercero y cuarto presentan los resultados, analizando la especialización de estas actividades en la metrópoli y esbozando los factores que han impulsado su crecimiento. Por último, se finaliza con conclusiones sobre la continuidad de esta trayectoria de desarrollo a largo plazo.

1. ElementosteóricossobrelalocalizacióndelasICC

Las ICC son definidas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como: “aquellos sectores de actividad organizada que tienen como objeto principal la producción o la reproducción, la promoción, la difusión y/o la comercialización de bienes, servicios y actividades con contenido cultural, artístico o patrimonial” (2010, p. 17).

La concepción más amplia de la cultura que involucra esta definición, es resultado de un proceso de institucionalización, de los organismos internacionales y los Estados nacionales, entre ellos los latinoamericanos, los cuales al articular la cultura con la economía, la conciben como fuente de empleo, generador de valor y un medio para el desarrollo (Szpilbarg y Saferstein, 2014; Throsby, 2001) por lo cual también lo relacionan con la generación de políticas de promoción económica y atractividad (Pratt, 2008), así como con estrategias de regeneración urbana (Méndez et al., 2012; Avilés-Ochoa y Canizalez-Ramírez, 2015), aun cuando puede generar afectaciones negativas relacionadas con la desigualdad y la gentrificación (Fanea-Ivanovici, 2013).

Cabe señalar que los procesos de institucionalización de las ICC también van de la mano con su incorporación en el logro de los Objetivos del Desarrollo Sostenible, principalmente en lo referente al Objetivo 8: Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos; el Objetivo 9: Industria, Innovación e Infraestructura; y el Objetivo 11 Ciudades y Comunidades Sostenibles. Estos, consideran metas orientadas a promover la cultura y los productos locales, fomentar la creatividad y la innovación de las empresas, así como redoblar los esfuerzos para proteger y salvaguardar el patrimonio cultural y natural del mundo.

Así también, al relacionarse con la creatividad y una sociedad de la información y el conocimiento, los bienes culturales transforman su enfoque no económico, hacia uno en el que se comprenden como productos tangibles y servicios intelectuales o artísticos con contenido creativo, altamente simbólico, con objetivos de mercado, cuyo valor económico se produce a partir de recursos intangibles y mediante irreductibles derechos de propiedad intelectual (Lash y Urry, 1998; Méndez et al., 2012; Szpilbarg y Saferstein, 2014); de ahí la ampliación hacia actividades orientadas por el mercado y la competencia como las relacionadas con el diseño, la publicidad, y el software.

Por su parte, las industrias culturales como sistemas productivos se han considerado, desde la producción flexible y el posfordismo, con productos especializados que requieren procesos innovadores, de conocimiento intensivo y reflexivo (Scott, 1997; Lash y Urry, 1998). Su distribución espacial sigue tres argumentos, según lo plantean Méndez et al. (2012, p. 13): “(i) su fuerte tendencia a la concentración, visible a diferentes escalas; (ii) su propensión a promover la formación de clústers localizados; y (iii) la existencia de trayectorias específicas, ligadas a las herencias de cada ciudad”.

Por lo anterior, las ICC han sido consideradas como idóneas para promover el desarrollo local dadas sus siguientes características (Köster et al., 2008; Quartesan et al., 2007; Avilés-Ochoa y Canizalez-Ramírez, 2015):

• Se pueden localizar en espacios urbanos o rurales, a partir del aprovechamiento de recursos territoriales, tangibles e intangibles, que les otorgan su singularidad y un valor añadido. Los espacios rurales encuentran en estas actividades una alternativa de pluriactividad, ante la baja competitividad de los sectores agropecuarios; las ciudades, por su parte, albergan ambientes favorables para las iniciativas de desarrollo local y renovación urbana, derivadas de su superior dotación de infraestructura física y de tecnologías de la información, que facilitan el acceso e interconexión, así como la presencia de universidades e instituciones educativas que fomentan la coinstrucción de espacios de conocimiento e innovación.

• La generación de empleo es más sostenible al tener menores riesgos de fluctuar ante las crisis de la economía global. Asimismo, el trabajo creativo tiende a estar altamente especializado, impulsado por conocimientos locales tácitos, siendo también más intensivo en mano de obra que en capital.

• En los lugares donde se localizan, tienden a generar relaciones de interconexión entre distintas ramas de actividad, lo que provoca externalidades de aglomeración. De igual manera, el aprovecha- miento de los recursos culturales y su valoración se asocia con la posibilidad de convertirlos en productos turísticos, lo cual puede crear nuevos mercados de turismo cultural y, por ende, propiciar impactos económicos en el territorio.

• Contribuyen a la calidad de vida a partir de ser un vehículo de identidad cultural, valores y tradición cultural, promover la imagen y prestigio del territorio donde se asientan, así como por ser respetuosas con el medio ambiente.

En relación con ello, un desarrollo de las ICC desde el enfoque del desarrollo local, en el que se utilicen los recursos existentes y potenciales en el territorio y se oriente a mejorar el nivel de vida de la población, debe considerarse en cuatro dimensiones, según lo propone Alburquerque (2015, p. 69): 1) ambiental, que involucre la sostenibilidad de las iniciativas de producción y consumo; 2) económica, en la que se tomen en cuenta las actividades productivas, su eficiencia y competitividad; 3) socio-cultural e institucional, en la que se consideran los valores y las instituciones con una perspectiva multiescalar; y 4) la política-administrativa, en la que se valora la creación del entorno económico local que impulse el desarrollo del potencial local, habilitando condiciones socioeconómicas, tecnológicas e industriales, dependientes del lugar y favorables para formar trayectorias de dependencia (Avilés-Ochoa y Canizalez-Ramírez, 2015, p. 196).

En consecuencia, entre las estrategias enfocadas al desarrollo económico, se recomiendan las siguientes Alburquerque (2015, p.69): el fomento de la diversificación y la calidad productiva en el territorio a partir de la mejora y transformación del sistema productivo local; las infraestructuras básicas; los servicios de apoyo a la producción, principalmente para las MiPymes y cooperativas locales; el fomento de los sistemas territoriales de innovación; el sistema fiscal, los marcos regulatorios de la actividad económica, así como un sector financiero especializado territorialmente.

2. metodologíadelainvestigación

Esta investigación adopta un enfoque cuantitativo para analizar la distribución espacial de las ICC en el AMG. El estudio se enmarca en la tradición de la geografía económica, con énfasis en el análisis de patrones de localización, economías de aglomeración y dinámicas territoriales de sectores específicos.

Respecto al AMG, el análisis de localización y especialización de las ICC se consideró en cinco de los nueve municipios que conforman el AMG para 2019 (Guadalajara, San Pedro Tlaquepaque, Tonalá, Zapopan y Tlajomulco de Zúñiga). Esta elección se basa en el hecho de que estos municipios tienen la mayor concentración de actividad económica metropolitana y un número suficiente de unidades económicas de las ICC para permitir un análisis estadístico confiable, que no compromete la representatividad del fenómeno en estudio a nivel metropolitano, y enfoca el análisis en las áreas donde se desarrollan efectiva- mente las dinámicas de aglomeración y especialización de las ICC. Los municipios de El Salto, Juanacatlán, Zapotlanejo e Ixtlahuacán de los Membrillos tienen una presencia marginal de empresas del sector creativo y cultural (menos de 2% de toda el área metropolitana), lo que limitaría la significancia estadística de los índices de especialización calculados.

Por su parte, el análisis temporal abarca principalmente el período 2003 a 2024, lo que permite observar la evolución de los patrones de localización a lo largo de dos décadas, utilizando información primaria de INEGI en los censos económicos de 2003 a 2018, el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE), del cual se dispone de información sobre la ubicación de las unidades económicas a noviembre de 2024, el Sistema de Cuentas Nacionales de México y del Banco de Información Económica, en los que se recupera la información del período de análisis. Así también se consultaron los estudios sectoriales relacionados con el mapeo del sector creativo en Jalisco (Centro de Cultura Digital et al., 2019), los informes del Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología de Jalisco, y la documentación de la Secretaría de Cultura de Jalisco de 2019 a 2024, donde se obtuvo información sobre el financiamiento y las políticas públicas implementadas.

Para el análisis de los patrones de localización, se realizó un análisis espacial a partir del cálculo de los cocientes de localización o índice de especialización (IE)1por subsector y municipio, comparando los resultados de 2018 y 2024, con los cuales se determinaron los niveles de las ICC por unidad territorial. A ello se añadió el cálculo del Índice Geográfico de Nelson (1955) para 20182, con el objetivo de corroborar si los municipios de la metrópoli sustentan su función principal en todas o algunas de las ICC, a partir de determinar la proporción del empleo considerado como normal en cada una de las actividades económicas identificadas y su desviación estándar3 , mediante el cual se puede definir si la ciudad es especializada, muy especializada si sus desviaciones del promedio se duplican, o polarizada si se triplican (Cardoso, 2015).

Esta metodología permitió identificar los patrones espaciales de las ICC, además de analizar las dinámicas territoriales que generan.

3. Transformacióneconómicadel AMG desdefinalesdelsiglo XX

El AMG desde 2019 se integra por nueve municipios (Guadalajara, San Pedro Tlaquepaque, Tonalá, Zapopan, Tlajomulco de Zúñiga, El Salto, Juanacatlán, Zapotlanejo, e Ixtlahuacán de los Membrillos), y una población que en 2020 albergó a 5,268,642 habitantes, concentrada principalmente en Zapopan y Guadalajara, con 1,476,491 y 1,385,629 personas, con una densidad de 1,269 y 9,152 habitantes/km , respectivamente (INEGI, 2024).

El municipio de Guadalajara, como capital Jalisco, ha concentrado históricamente tanto la estructura productiva como el empleo. Es reconocido que hasta la década de 1980 localizaba a “más de la mitad de las unidades económicas y más de las dos terceras partes de la fuerza de trabajo industrial urbana del Estado” (Alba y Kruijt, 1988, citado en Arias, 1993, p. 87), dedicándose principalmente a la producción de bienes tradicionales como alimentos, textiles y calzado, en micro y pequeñas empresas (Arias, 1985). Sin embargo, debido a la reorientación del aparato productivo hacia el mercado nacional e internacional, producto de la globalización en los años noventa, así como la fragmentación de los procesos productivos, se indujo una dispersión espacial de establecimientos industriales de gran escala y capital externo (Arroyo, 1993, p. 97), provocando la transformación económica de Guadalajara al localizarse predominantemente las actividades comerciales y de servicios, “la punta del iceberg de las oficinas, la programación, el diseño, el mercadeo” (Arias, 1993, p. 88).

A su vez, en Zapopan se establecieron las relacionadas con el complejo industrial de alta tecnología en dos áreas del conocimiento: las tecnologías de información, microelectrónica y multimedia, así como en la biotecnología (Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología de Jalisco, 2003); incluyendo la localización de empresas seminales, ancla e inducidas, así como subsidiarias e industrias de soporte, logística y la administración de cadenas de suministro, nacionales y extranjeras, concentradas en un 87.7% en el AMG (Palacios, 2008, pp. 24–27). De ahí que la rama de equipo y aparatos electrónicos “propició un impresionante crecimiento durante 1980-1995, para participar con el 12.38% del total del sector nacional en 1995” (Dussel, 1999, p. 27); convirtiendo a Jalisco en el tercer destino no fronterizo, con instalación de maquiladoras de alta exportación y el quinto receptor más importante de inversión extranjera de todo el país (Woo, 2003).

Otra actividad que se localizó centralmente desde los años ochenta y principalmente en los noventa, fue el diseño tanto de hardware, firmware, como de software en empresas locales y las subsidiarias de empresas trasnacionales, dedicadas parcial o totalmente a ello, mismas que con posterioridad fueron apoyadas en su desarrollo por organismos públicos y privados, así como por políticas de fomento específicas, tales como la Política Jalisciense de Tecnologías de Información, Microelectrónica y Multimedia (TIMEMEU) de 2002, y el Programa para el Desarrollo de la industria del Software de Jalisco de 2004 (PROSOF-TJAL) (Palacios, 2008; Basulto et al., 2016).

La concentración de actividades, empleo y generación de valor agregado en Guadalajara y Zapopan conservó la centralidad del AMG, como punto focal de atracción poblacional, con economías de aglomeración y urbanización a partir de la infraestructura física y social, que proporcionó una oferta sostenida de empleo para hacer frente a la demanda de sus habitantes y sus inmigrantes, observable en la participación económica que mantuvieron respecto al total del AMG y del Estado entre 2003 y 2018 (figura 1), a pesar de las políticas de regionalización de 1995 y 2015, que buscaron amortiguar la desigualdad en el Estado.


Figura 1
Principalescaracterísticaseconómicasdel ÁreaMetropolitanadeGuadalajara, incluidoslosmunicipiosdeGuadalajaray Zapopan, segúnsuparticipaciónrelativaaltotalestatal, 2003-2018
Fuente: elaboración propia a partir de INEGI, 2024.

En consecuencia, el desarrollo económico de Jalisco se entiende a partir de una creciente industria centrada en los sectores de la electrónica, software y biotecnología, promovida con proyectos, políticas públicas y fondos que han impulsado los negocios basados en el conocimiento (Arechavala et al., 2010), el aprendizaje colectivo y las acciones compartidas en torno a flujos de información y conocimientos de utilidad común, que facilitaron y propiciaron la creación de alianzas entre los sectores público y privado (Palacios, 2008).

Los resultados de estas políticas se reflejaron en el PIB a nivel estatal de los subsectores 333-336, los cuales se han consolidado en los últimos años como los más importantes de la industria jalisciense, con aportaciones crecientes, las cuales en 2023 generaron $143,547 millones de pesos (mdp) a precios de 2018; en tanto, el diseño de software, considerado dentro del sector 54 Servicios profesionales, científicos y técnicos, mantuvo una tendencia creciente, produciendo en el mismo período un valor agregado de $36,203 mdp a precios de 2018 (figura 2).


Figura 2
Evolucióndel Producto Interno Brutodelosprincipalessubsectoresindustrialesyserviciosen Jaliscoduranteelperíodo 2003-2023 (mdpapreciosde 2018)
Fuente: elaboración propia a partir de INEGI, 2024.

4. LocalizaciónydistribuciónespacialdelasICC enel AMG

Los resultados obtenidos a nivel estatal en los sectores de alta tecnología, así como la importancia que a nivel internacional se otorgó a los sectores culturales y creativos, por su asociación con el conocimiento y la innovación (Valdivia y Cuadrado-Roura, 2017), promovieron en Jalisco el involucramiento de otros sectores económicos relacionados con las ICC, es decir aquel grupo de sectores que ofrecen por un lado, servicios en los campos de entretenimiento, educación e información (p. ej. películas, música grabada, medios impresos o museos y galerías) y por otro, productos manufacturados a través de los cuales los consumidores elaboran formas distintivas de individualidad, autoafirmación y manifestación social (p. ej. ropa de moda, joyería, gastronomía) (Quartesan et al., 2007).

Según los resultados de la Cuenta Satélite de la Cultura para México base 2018, las actividades culturales de Jalisco aportaron entre un 4.07% y un 2.59% en el Valor Agregado Bruto (VAB) a precios básicos entre 2008 y 2023, siendo 2020 el año de menor nivel, producto de la pandemia del COVID-19 (figura 3).


Figura 3
Valor Agregado BrutodelasactividadesculturalesenMéxicoyporcentajedeparticipacióndejaliscoeneltotalnacional, 2008-2023
Fuente: elaboración propia con datos de INEGI (2024).

Respecto a las actividades económicas que se involucran en las industrias culturales, Piedras (2006), menciona que estas cambian de acuerdo con el país, dado que para México, el sector de la cultura integra a las audiovisuales, las artes visuales (pintura, escultura, fotografía y artes gráficas), artesanía, editorial, música, las artes escénicas, las relacionadas con el patrimonio cultural (material e inmaterial) y, en ocasiones la investigación y la educación artística.

Al respecto, la figura 4 presenta la participación de Jalisco en el total nacional según sus valores de VAB, a partir de lo cual pueden observarse las actividades relevantes, tales como las artes visuales y plásticas, las artes escénicas y espectáculos, las artesanías, el diseño y los servicios creativos, así como los contenidos digitales e Internet.


Figura 4
Distribución Porcentual del Valor Agregado Brutodelasactividadesculturalesporsector, anivelnacional, enjaliscoysuparticipaciónrelativa, 2023
Fuente: elaboración propia con datos de INEGI (2024a).

Para Jalisco, el sector creativo se calculó en el proyecto Mapa Transmedia elaborado por el Centro de Cultura Digital et al. (2019), en el cual se consideran nueve grupos de actividad, incluyendo la música y las artes interpretativas, editorial, publicidad y marketing; arquitectura; artesanía; librerías y museos; software; cine, radio y TV; y diseño; con un total de 6,764 establecimientos y 52,484 empleados, según se desprende del DENUE, que se utiliza como base de datos de la medición, los cuales representan 7.4% de los establecimientos y 7.2% del empleo a nivel nacional.

Así también, se determinó para el sector creativo jalisciense un crecimiento de 5.38% para el período de 2015 a 2018, en comparación con la tasa de 3.62%, considerando a todos los sectores económicos (Centro de Cultura Digital et al., 2019).

En específico, el estado de Jalisco se reconoce a nivel nacional como un territorio especializado en la industria del software, el diseño, la arquitectura y la artesanía, con un índice de especialización superior a 1 en dichas actividades; en tanto que a nivel estatal destacan la música y las artes interpretativas, la industria editorial, así como la publicidad y el marketing, los cuales contribuyen con el mayor número de establecimientos y empleados en el sector creativo (tabla 1).

Tabla 1
merodeestablecimientos, empleadose índicedeespecializacióndelasactividadesqueconformanelsectorcreativodejalisco, 2018

Fuente: elaboración propia a partir de Centro de Cultura digital, et al (2019).

De manera particular, siguiendo la clasificación utilizada en el cálculo del Mapa Transmedia4, se contabilizó el número de unidades económicas, personal ocupado y valor agregado censal bruto de las actividades censales proxy, identificadas dentro de las ICC en el AMG, así como el cálculo de los índices de especialización para determinar su importancia en la estructura económica de la metrópoli. Los resultados aproximados de las ICC observan un sector creativo creciente en el AMG, con un total en 2018 de 1,786 unidades económicas, 29,061 personas ocupadas y un valor agregado de $7,603 millones de pesos (figura 5); con una trayectoria de tasas de crecimiento media anual incrementales, según se expone en la tabla 2.


Figura 5
Evolucióndelasprincipalesvariableseconómicasdelas ICC proxyenel AMG, 2003-2018
Fuente: Elaboración propia a partir de INEGI (2014).

Tabla 2
Tasasdecrecimientomediaanualenlasactividadesdelas ICC enel AMG, 2003-2018, segúnsusprincipalesvariableseconómicas

Fuente: Elaboración propia a partir de INEGI (2014).

Cabe precisar que para 2024 la información de DENUE contempla 2, 006 unidades económicas, lo que equivale a tener una tasa media de crecimiento anual de 1.95 con respecto a 2018, concentradas mayoritariamente en Guadalajara, según se evidencia en la tabla 3.

Tabla 3
Distribución de unidadeseconómicasdelas ICC poractividadeconómicaymunicipioenel AMG, consuparticipaciónporcentualmetropolitanayestatal, 2024

Fuente: elaboración propia a partir de DENUE, (INEGI, 2024b).Nota: 511= Edición de periódicos, revistas, libros, software y otros materiales, 512= Industria fílmica y del video, e industria del sonido, 515= Radio y televisión, 5413= Servicios de arquitectura, ingeniería y actividades relacionadas, 5414= diseño especializado, 5415 =Servicios de diseño de sistemas de cómputo y servicios relacionados, 5418= Servicios de publicidad y actividades relacionadas, 711= Servicios artísticos, culturales y deportivos, y otros servicios relacionados, 712= Museos, sitios históricos, zoológicos y similares

Respecto a la aglomeración de ICC persistente en la metrópoli, se aprecia que los subsectores y ramas del sector 54 son los preponderantes (figura 6). Esta concentración abarca 65.4% del total de las empresas estimadas de las ICC de Jalisco, cuya distribución presenta un patrón claramente desigual y bipolar a nivel municipal: Guadalajara centraliza 61.1% del total metropolitano; mientras que Zapopan alberga 27.9%, San Pedro Tlaquepaque 5.1%, Tonalá 3.0% y Tlajomulco de Zúñiga 2.9% del total del área.

Por su parte, respecto a los resultados del índice de especialización, las actividades más relevantes de las ICC en el AMG son la edición de periódicos, revistas, libros, software y otros materiales (511); la industria fílmica y del video e industria del sonido (512); los servicios de arquitectura, ingeniería y actividades relacionadas (5413); los servicios de diseño de sistemas de cómputo y servicios relacionados (5415), y los servicios de publicidad y actividades relacionadas (5418), los cuales presentan un índice superior a la unidad tanto en unidades económicas, en población ocupada y en valor agregado (tabla 4).


Figura 6
Concentracióndeunidadeseconómicasdelas ICC enel AMGen 2024
Fuente: elaboración propia a partir de DENUE (INEGI, 2024).

Tabla 4
Índicedeespecializaciónensubsectoresyramasdelas ICC enmunicipioscentralesdel AMGpor Unidades Económicas (UE), Personal Ocupado Total (POT) y Valor Agregado Censal Bruto (VACB), 2018

Fuente: elaboración propia a partir de INEGI (2020).Nota: Debido a que no todas las actividades se desarrollan en los municipios, se incorporó un guion en aquellas que no presentan datos.

El índice de especialización explica la preponderancia del municipio de Guadalajara en la localización de las ICC, pues salvo en el subsector 711 Servicios artísticos, culturales y deportivos y en 7121 Museos, sitios históricos, zoológicos y similares, en los cuales no presenta un coeficiente mayor a uno en cuanto a las unidades económicas, en el resto de las actividades económicas tiene una especialización en los tres indicadores considerados.

El mismo indicador fue estimado utilizado en la base de DENUE en 2024, considerando solo el número de unidades económicas, con el resultado que se muestra en la tabla 5, comparado con el de 2018, a partir del cual se puede apreciar que no obstante la crisis derivada del COVID-19 que provocó el cierre de muchas empresas, se mantuvo la misma tendencia de preponderancia de las ICC ubicadas en Guadalajara y Zapopan, que mantienen la especialización sobre todo en los servicios de diseño de sistemas de cómputo y servicios relacionados (5415) y en los servicios de publicidad y actividades relacionadas (5418), las cuales tienen una mayor correlación en su crecimiento relativo entre 2018 y 2024, según se aprecia en el gráfico de dispersión presentado en la figura 7.

También se observa que solo algunas actividades destacan en otros municipios, como la industria fílmica y del video, la del sonido (512) en Tlajomulco de Zúñiga, que muestra auge en 2024, así como los museos, sitios históricos, zoológicos y similares (712) en Tonalá.

Para confirmar los niveles de especialización, así como identificar áreas con fortalezas creativas y no solo la concentración, se utilizó el Índice Geográfico de Nelson (IN) calculado con la información del Personal Ocupado Total en 2018. A diferencia de los índices de especialización, los resultados del IN estiman niveles de especialización en otros municipios y en otras actividades de las ICC: Tlajomulco de Zúñiga presenta especialización en la rama 5413 y en el subsector 512, mientras que San Pedro Tlaquepaque obtuvo un nivel muy especializado en la rama 5413 y Tonalá en la rama 512; aunque ningún municipio alcanzó niveles de polarización (tabla 6). Estos resultados sugieren de manera aproximada la presencia de la clase creativa especializada, tal como lo planteó Valdivia (2014) para las zonas metropolitanas del país, así como las posibilidades de un mayor desarrollo de las ICC y su expansión diversificada en los municipios del AMG.

Tabla 5
Coeficientesdelocalizacióndelas ICC enlosmunicipiosdel AMGen 2018 y 2024, calculadosconbaseenlasunidadeseconómicas.

Fuente: elaboración propia a partir de DENUE (INEGI, 2024).Nota: 511= Edición de periódicos, revistas, libros, software y otros materiales, y edición de estas publicaciones integrada con la impresión, 512= Industria fílmica y del video, e industria del sonido, 515= Radio y televisión, 5413= Servicios de arquitectura, ingeniería y actividades relacionadas, 5414= diseño especializado, 5415= Servicios de diseño de sistemas de cómputo y servicios relacionados, 5418= Servicios de publicidad y actividades relacionadas, 711= Servicios artísticos, culturales y deportivos, y otros servicios relacionados, 712= Museos, sitios históricos, zoológicos y similares.


Figura 7
dispersióndeloscoeficientesdelocalizacióndelas ICC enlosmunicipiosdel AMG, 2018-2024
Fuente: elaboración propia

Tabla 6
ÍndiceGeográficode Nelsonparalas ICC enlosmunicipiosdel AMG, 2018

Fuente: Elaboración propia.Nota: 511=Edición de periódicos, revistas, libros, software y otros materiales, y edición de estas publicaciones integrada con la impresión, 512=Industria fílmica y del video, e industria del sonido, 515=Radio y televisión, 5413=Servicios de arquitectura, ingeniería y actividades relacionadas, 5414= diseño especializado, 5415=Servicios de diseño de sistemas de cómputo y servicios relacionados, 5418= Servicios de publicidad y actividades relacionadas, 711= Servicios artísticos, culturales y deportivos, y otros servicios relacionados, 7121= Museos, sitios históricos, zoológicos y similares.

Por otra parte, así como la industria eléctrico-electrónica y la del software fueron impulsadas por estrategias público-privadas que delinean sus trayectorias de desarrollo, el resto de las actividades involucradas en las ICC también se han focalizado principalmente por la política del gobierno estatal, fortalecida desde 1992 con la creación de la Secretaría de Cultura (SC), y a partir de ahí, con la construcción paulatina de una estructura institucional (Lozano, 2021); de tal forma que desde el sexenio 2013-2018, lo cultural se estableció en el Plan Estatal de Desarrollo “como un elemento clave de los procesos de desarrollo económico, social y político del Estado” (Secretaría de Cultura Jalisco, 2025).

La política estatal favorable al desarrollo de las ICC se reflejó en la implementación de cincuenta programas con apoyos financieros a través de la SC entre 2019 y 2024, que sumaron un total de $173.66 mdp para toda la entidad y que nuevamente refleja su alta concentración en el AMG con un 70.58% del total y en lo particular en los municipios de Guadalajara y Zapopan, en un 41.19% y un 20.51%, respectivamente.

Tabla 7
Apoyos financierosotorgadosporla Secretaríade Culturaentre 2019 y 2024 alosmunicipiosdel AMG (enmilesdepesos)

Fuente: elaboración propia con datos de Secretaría de Cultura de Jalisco (2025).

Entre los programas destacan dos: 1) “SumArte en casa” con 17% del total, mismo que fue otorgado durante la pandemia del COVID-19, permitiendo la sobrevivencia de este tipo de actividades en la entidad; y 2) “Proyecta Industrias Culturales y Creativas”, cuyo objetivo es estimular el desarrollo de las empresas que intervienen en la cadena de valor de las ICC y generan bienes y servicios, cuya proporción representó el 5% del total (figura 8). En lo particular este programa se distribuyó prioritariamente en apoyo de la gestión pública de las actividades culturales, diseño, artes visuales y las nuevas tecnologías aplicadas a la cultura (figura 9).

Los ayuntamientos municipales también han considerado a las ICC como un sector estratégico para el crecimiento integral de la sociedad. Esto se refleja en el Plan Municipal de Desarrollo y Gobernanza 2021- 2024 de Guadalajara, donde se establecen estrategias para fomentar y fortalecer las ICC, operando a través de una Dirección de Industrias Creativas, que entró en funciones en 2021 y concretó políticas públicas mediante cuatro programas principales: Creativa GDL, Guadalajara Diseña, Catapulta Creativa y Agenda Internacional para potenciar las capacidades locales asociados a los reconocimientos territoriales que ha recibido la ciudad desde 2005 (Bañuelos, 2024).


Figura 8
Distribuciónporcentualdelosprincipalesprogramasde fomentodela Secretaríade Cultura, segúnlosmontosdeapoyootorgadosde 2019 a 2024
Fuente: elaboración propia con datos de Secretaría de Cultura de Jalisco (2025).


Figura 9
Figura 9 distribuciónporcentualdelosrecursoseconómicosdel Programa Proyecta Industrias Culturalesy Creativaspor áreadeactividadcultural, 2019-2024
Fuente: elaboración propia con datos de Secretaría de Cultura de jalisco (2025).

Conclusiones

En el siglo XXI, la presencia de las ICC en la economía mundial, así como en los espacios económicos subnacionales, está transformando los sistemas productivos, focalizándose en los recursos intangibles relacionados con la creatividad, el conocimiento y su asociación con la innovación. Asimismo, estas industrias generan impactos en el crecimiento económico, en el tipo de actividades localizadas prioritariamente en las ciudades y, por ende, en la clase de empleos que se ofertan y demandan. En el marco de esta dinámica global, este artículo contribuye al conocimiento de este fenómeno al proporcionar evidencia empírica robusta sobre los patrones de localización y especialización de las ICC en una metrópoli latinoamericana, utilizando metodologías cuantitativas de geografía económica que permiten identificar no solo la concentración territorial sino la especialización funcional diferenciada a nivel municipal.

La transformación económica del AMG en relación con la emergencia de las ICC evidencia una trayectoria de dependencia institucional que ha evolucionado desde la especialización en electrónica en los años noventa del siglo XX, hacia un ecosistema diversificado de ICC que incluye software, diseño, servicios creativos y actividades audiovisuales. El cambio ha sido endógenamente construido a través de políticas públicas deliberadas del Gobierno del Estado de Jalisco que aprovecharon las ventajas competitivas previas en electrónica y software, creando las condiciones para la emergencia de un clúster creativo metropolitano, contrario a la dinámica espontánea que caracteriza otros contextos internacionales.

Además del software, las actividades que están generando mayor dinamismo económico incluyen los servicios de arquitectura, ingeniería y actividades relacionadas (23.8% de las ICC metropolitanas), servicios de publicidad y actividades relacionadas (19.5%), y el diseño especializado (16.2%). Estas actividades muestran tasas de crecimiento superiores al promedio metropolitano y evidencian la diversificación sectorial del clúster creativo hacia actividades de mayor valor agregado, consolidando al AMG como un polo de servicios profesionales creativos de alcance nacional.

Los resultados del análisis también revelan un patrón de concentración bipolar altamente pronunciado en Guadalajara (61.1%) y Zapopan (27.9%), que concentran 89% del total metropolitano, aunque el Índice de Nelson identifica especializaciones emergentes en municipios periféricos, particularmente Tlajomulco de Zúñiga en industria fílmica y Tonalá en servicios museísticos y culturales.

Por su parte, los impactos territoriales de las ICC se manifiestan en tres dimensiones interrelacionadas: económica, a través de la generación de 29,061 personas ocupadas y $7,603 millones de pesos en valor agregado; espacial, mediante la consolidación de corredores creativos en el centro histórico de Guadalajara y centros especializados en Zapopan; e institucional, con programas de fomento que han destinado $ 122, 543 millones de pesos entre 2019 y 2024.

Las implicaciones para la política pública sugieren tres líneas prioritarias: fortalecer las especializaciones emergentes identificadas en municipios periféricos mediante el desarrollo de su vocación productiva territorial; crear condiciones favorables para la localización empresarial a través de infraestructura de conectividad digital avanzada y espacios creativos en áreas con potencial de crecimiento; y consolidar un marco institucional de gobernanza metropolitana que integre las políticas dispersas en una estrategia coherente. En síntesis, aunque el auge de estas industrias en el AMG puede catalogarse como relativamente reciente, el desarrollo económico local ya se articula significativamente a partir de estas actividades, las cuales tienen altas probabilidades de expansión territorial y diversificación sectorial, siempre que se mantenga un entorno institucional favorable.

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Notas

1 En el cálculo del índice de Especialización (IE) se utilizó información del número de Unidades Económicas, del Personal Ocupado Total, así como del Valor Agregado Censal Bruto a partir de la siguiente fórmula: IE = (Eij/Ei) / (Ej/Et), donde: Eij = Valor de la variable económica del sector i en el municipio j, Ei = Valor total de la variable económica en el municipio j; Ej = Valor de la variable económica del sector i en el AMG; Et = Valor total de la variable económica en el AMG.
2 Es importante destacar que los cálculos del Índice Geográfico de Nelson se realizaron con datos de 2018, correspondientes al censo económico 2019 del INEGI, por lo que es la información oficial más reciente con el nivel de desagregación sectorial y municipal requerido para este tipo de análisis especializado.
3 La desviación estándar se calculó para cada subsector o rama de actividad utilizando la formula: S= , donde xi es cada valor del personal ocupado en cada uno de los subsectores por municipio, es la media del conjunto de datos por municipio y N es el número total de datos.
4 En el cálculo se omitió a las actividades artesanales, en virtud de que en la información censal no se tiene claridad al respecto, debido a que los datos no diferencian lo artesanal de lo industrial. En estas se podrían incluir actividades vinculadas con el cartón y papel, textil, joyería, muebles, cerámica o alfarería, juguetes, y vidrio, entre otros.

Información adicional

JEL Classification: R53, O18, Z11, Z18

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redalyc-journal-id: 4315



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