Reseña
Javier Uriarte. The Desertmakers. Travel, War, and the State in Latin America. New York and London: Routledge, 2020*
Javier Uriarte. The Desertmakers. Travel, War, and the State in Latin America. New York and London: Routledge, 2020*
Cuadernos de Literatura, vol. XXV, pp. 1-2, 2021
Pontificia Universidad Javeriana
Recepción: 02 Noviembre 2020
Aprobación: 15 Diciembre 2020
Publicación: 20 Agosto 2021
Introducción
Cuatro autores, cuatro guerras, cuatro escrituras, cuatro testimonios, cuatro países, en tres lenguas. Javier Uriarte nos enfrenta, en este libro, a una redistribución de categorías para entender la compleja trama que constituyó a las repúblicas del sur de América Latina durante la segunda mitad del siglo XIX. Esto lo hace a través de precisas y críticas lecturas de Letters from the Battle-Field of Paraguay (1870) de Richard Burton, The Purple Land (1885) de William Henry Hudson, Viaje a la Patagonia austral (1879) y otros testimonios de Francisco P. Moreno y Os Sertões (Campanha de Canudos) (1902) de Euclides da Cunha. Los conflictos son la guerra del Paraguay, las revoluciones en Uruguay, la conquista del desierto y la guerra de Canudos.
La categoría de desertmaker condensa gran parte de esa redistribución y es una imagen potente que permite expresar el conflicto central de los procesos históricos, sociales y culturales que estudia el libro, desde 1864 (comienzo de la guerra del Paraguay o de la Triple Alianza) hasta el fin de siglo. La imagen nos deja ver la producción de la tierra arrasada, la aparición del desierto y el vacío territorial menos como un registro natural que como una creación política. Quizás, esto lo sabíamos. Lo que no sabíamos (o no teníamos tan claro) era la forma en la que diferentes fuerzas obraron en esa construcción del desierto como un espacio de poder y conquista. Esto es lo que el libro de Uriarte nos revela de manera decisiva.
Esas fuerzas son económicas (la expansión del capitalismo), colonizadoras (la apropiación de nuevos territorios para las nuevas repúblicas), políticas (el delineamiento de los contenidos de la nación) y son, claramente, militares. A través de un complejo entramado de lecturas del contexto histórico, pero desde la perspectiva de cada uno de los diferentes viajeros, The Desertmakers… nos va llevando a una discusión sobre ciertas ideas cristalizadas del período y la región. Nos lleva a discutir acerca de la idea de nación y la de modernización, en primer lugar. Quizás, eso ya lo habíamos hecho. Pero, una vez más, el libro de Uriarte nos pide fijar la atención en otras configuraciones: no en la comunidad, sino en las comunidades, no en la modernización incompleta, sino en la modernización poscolonial.
La escritura de viajes es entendida en un sentido amplio, e incluye diferentes géneros: las cartas de Burton desde el campo de batalla de la guerra del Paraguay, la campaña militar semificcional que sigue Hudson en Uruguay, los informes científicos del Perito Moreno en la Patagonia y el registro periodístico de Euclides da Cunha en el sertão. Pero, a través de esa escritura ambigua, que mira desde adentro y desde afuera los conflictos políticos tal y como fueron experimentados por sus actores “menores” (todos son extranjeros en la tierra que visitan), visualizamos los dos grandes elementos ordenadores del periodo: la guerra y el Estado. Uriarte lo dice claramente: “La idea misma de desierto, que leo como un producto —y, paradójica pero fundamentalmente, como una condición de posibilidad— del proceso de consolidación del aparato burocrático y militar estatal en Sudamérica, en ese momento” (3; traducción propia). De este modo, el Estado despliega su fuerza no en la construcción de la nación, sino en la consolidación de los aparatos militares y económicos, a través de las guerras. Y va más allá, al decir que la guerra es la condición de integración de esos países en el orden global del capital.
Uriarte está interesado en la representación de la guerra. En los cuatro casos estudiados, lo que encuentra es una forma elusiva de registrar los eventos de los que los viajeros son testigos. El primer capítulo se concentra en el texto de Burton, un cónsul inglés en Brasil que viaja a Paraguay durante la guerra, algo que varios historiadores ven como un acto de desobediencia. Las 27 cartas que escribe desde el campo de batalla muestran el funcionamiento de la alianza del Estado y el capital. Paraguay, ese país estigmatizado por las naciones modernas como atrasado y bárbaro, se muestra como un botín económico de las potencias que pueden hacer negocio con la guerra. Espacio, tiempo, ruinas resurgen en las cartas como las coordenadas que permiten entender una modernidad de la explotación, el extractivismo, la destrucción y la exaltación de los valores que imponen la alianza de las naciones vecinas y las potencias imperiales (especialmente Gran Bretaña, bajo la forma de un “imperio informal” en el sur de América).
El segundo capítulo se concentra en la novela de Hudson como una narrativa nomádica de un súbdito británico, Richard Lamb, que termina cuestionando la lógica imperialista para celebrar la vida natural y primitiva. La acción remite a los años previos a la modernización y mezcla guerra, revolución, imperialismo y Estado, cuyo resultado es algo más que la guerra: la violencia. Para Hudson, la forma de mantener a salvo al mundo natural consiste en distanciarse de la modernización y en construir la mirada nostálgica de un personaje que ve la guerra como un modo de transformación personal (participando en la guerra, Lamb deviene en uruguayo).
El capítulo tercero está dedicado a Francisco Moreno, lo que introduce otra variante. Él es un representante del estado argentino que viaja para explorar (y facilitar las formas de anexión de) la Patagonia. Uriarte estudia el modo en el que Moreno (plegándose al Estado) no nombra la guerra, la invisibiliza a través de la descripción, medición y recolección de los restos de la región. Registra, de este modo, las dos dinámicas de su escritura: construir el desierto sin hablar de la guerra y, en su revés, recolectar del desierto los restos para construir un museo (el de antropología de La Plata, capital recién fundada de la provincia). Para Moreno, el resto es todo (desde los huesos enterrados hasta los indígenas “conquistados”) y el museo es el monumento que limpia los rastros de la guerra.
El último capítulo se centra en Euclides da Cunha y la masacre de Canudos. Además de desentrañar parte de la complejidad de Os Sertões, Uriarte estudia las formas de (no) representación, enfocándose en lo que no se ve y, consecuentemente, en las ruinas. Le interesan particularmente las formas como se hacen las ruinas, una de las cuales es la guerra. Así, aparece otro modo de configuración del poder del Estado, uno que es capitalista, centralista, militarista.
The Desertmakers… nos cambia la perspectiva sobre la segunda mitad del siglo XIX en el sur del continente al entender el desierto no como una precondición de los territorios que se van conquistar, sino como el efecto que produce la guerra después de la conquista. En este sentido, el epígrafe de Tácito que abre el libro ilumina todas sus lecturas: el resultado de las guerras coloniales es siempre un nuevo desierto, con su intención homicida.
Notas
Notas de autor
a Autora de correspondencia. Correo electrónico: gm2168@columbia.edu