Investigación experimental o metaanalítica

Recepción: 07 Septiembre 2024
Recibido del documento revisado: 08 Diciembre 2024
Aprobación: 12 Diciembre 2024
Publicación: 13 Febrero 2025
DOI: https://doi.org/10.15517/pensarmov.v23i1.61821
Resumen: El objetivo del presente estudio fue identificar el tamaño de efecto (TE) de los programas de actividades físico-recreativas en la calidad de vida percibida por las personas adultas y adultas mayores y analizar posibles variables moderadoras por medio de la técnica de metaanálisis. Treinta y dos estudios cumplieron con los criterios de elegibilidad establecidos a priori. La calidad de los estudios incluidos en el metaanálisis se evaluó utilizando la escala PEDro. Bajo el modelo de efectos aleatorios, se calculó el TE de la diferencia de medias estandarizadas, calculando el impacto que generan las actividades físico-recreativas en la percepción de la calidad de vida de las personas participantes. Se examinó la heterogeneidad (Q de Cochran) y la inconsistencia (I2) de los datos. Se encontró que participar en actividades físico-recreativas mejora la percepción en la calidad de vida (TE = 0.382, p < .001., n = 224), mientras que el grupo control no mejoró la percepción de la calidad de vida (TE = 0.031, p = .285, n = 116). La edad, el sexo, la condición de salud, el nivel de actividad física ni la cantidad de sesiones del programa influyen en la percepción de la calidad de vida, mientras que la duración de las sesiones si influyen en la percepción de la calidad de vida.
Palabras clave: actividad física, adultos mayores, adultos, calidad de vida.
Abstract: The aim of this study was to identify the effect size (ES) of the physical-recreational activity programs on the perceived quality of life of adults and senior adults, and to analyze possible moderating variables through the meta-analysis technique. Thirty-two studies met the previously established eligibility criteria. The quality of the studies included in the meta-analysis was assessed by using the PEDro scale. Under the random effects model, the ES of the difference of standardized mean was calculated, to find out the impact generated by physical-recreational activities on the quality of life perception of the participants. Data heterogeneity (Cochran’s Q) and inconsistency (I2) of the data were examined. It was found that participating in physical-recreational activities improves quality of life perception (ES = 0.382, p < .001., n = 224), whereas the control group did not improve its quality of life perception (ES = 0.031, p = .285, n = 116). Age, sex, health conditions, level of physical activity and the amount of sessions in the programs have no influence on quality of life perception, whereas the duration of sessions does influence quality of life perception.
Keywords: physical activity, seniors, adults, quality of life.
Resumo: O objetivo do presente estudo foi identificar o tamanho do efeito (TE) de programas de atividade físico-recreativa na qualidade de vida percebida por adultos e idosos e analisar possíveis variáveis moderadoras por meio da técnica de metanálise. Trinta e dois estudos preencheram os critérios de elegibilidade estabelecidos a priori. A qualidade dos estudos incluídos na metanálise foi avaliada por meio da escala PEDro. No modelo de efeitos aleatórios, foi estimado o TE da diferença de médias padronizadas, calculando-se o impacto gerado pelas atividades físico-recreativas na percepção da qualidade de vida dos participantes. Foram examinados a heterogeneidade (Q de Cochran) e a inconsistência (I2) dos dados. Verificou-se que a participação em atividades físico-recreativas melhora a percepção de qualidade de vida (TE = 0,382, p < 0,001., n = 224), enquanto o grupo controle não melhorou a percepção de qualidade de vida (TE = 0,031, p = 0,285, n = 116). Idade, sexo, condição de saúde, nível de atividade física e número de sessões no programa não influenciaram a percepção de qualidade de vida, enquanto a duração das sessões, sim, influenciou a percepção de qualidade de vida.
Palavras-chave: atividade física, idosos, adultos, qualidade de vida.
1. Introducción
En las últimas décadas, la actividad físico-recreativa ha demostrado ser un medio relevante para mejorar la salud y la calidad de vida de la persona adulta y adulta mayor (Green et al., 2011; Gümüs et al., 2019; Madrigal-Jiménez, 2010). Se consideran actividades físico-recreativas a aquellas que se pueden realizar en forma individual o grupal, las cuales deben tener una estructura que permita su disfrute el tiempo libre; entre ellas, se puede mencionar: pintar, oír música, cantar, bailar, hacer manualidades, jardinería, ejercicios físicos o caminar, resolver crucigramas o sopas de letras, asistir a paseos, entre otros (Árraga-Barrios y Sánchez, 2007; Salazar-Salas, 2007).
La calidad de vida es un grupo de circunstancias que favorecen una vida más agradable y está ampliamente condicionado por la salud física y mental, por las actividades sociales y la situación económica de la persona (Aranda, 2018). La autopercepción de la calidad de vida implica la interpretación propia sobre este conjunto de circunstancias reportadas directamente por la persona (Costa et al., 2021), usualmente por medio de cuestionarios de autorreporte.
La evidencia científica indica que los programas de actividades físico-recreativas mejoran la calidad de vida percibida en las personas adultas y adultas mayores, tanto en el dominio de salud física como en el de salud mental (Cardona García et al., 2016; Green et al., 2011; Gümüs et al, 2019; Ruiz Ortega y Goyes Erazo, 2015). Los beneficios de las actividades físico recreativas también se han encontrado en diferentes dominios de la calidad de vida: psicológico, salud física, relaciones sociales y ambiente; además, se ha encontrado un incremento en la fuerza, equilibrio, resistencia y flexibilidad en personas adultas y adultas mayores (Bowen et al., 2006; Green et al., 2011; Madrigal-Jiménez, 2010; Ruiz Ortega y Goyes Erazo, 2015; Vargas, 2011).
A su vez, la actividad física ha presentado beneficios en la percepción de la calidad de vida en personas de diferentes edades, condición física, sexo, estado de salud (Aylin et al., 2009; Baptista et al., 2017; Bello et al., 2011; Ferrer-García et al., 2011; Von Berens et al., 2018). Sin embargo, los beneficios reportados en diferentes estudios no han sido sistematizados recientemente; por tanto, el objetivo de la presente investigación fue identificar el tamaño de efecto de los programas de actividades físico-recreativas en la calidad de vida en cuanto a salud física y mental percibida por las personas adultas y adultas mayores y analizar posibles variables moderadoras por medio de la técnica de metaanálisis.
2. Metodología
El presente metaanálisis se realizó siguiendo los lineamientos generales para el reporte de revisiones sistemáticas y metaanálisis, conocido como PRISMA por sus siglas en inglés (Liberati et al., 2009; Page et al., 2021). Este estudio es parte de una investigación metaanalítica más amplia que incluye los análisis específicos realizados en los diferentes dominios de la calidad de vida (Obando, 2023). En este estudio se presentan los resultados de la calidad de vida global.
Búsqueda de literatura
En esta investigación, la búsqueda de los artículos se realizó en las siguientes bases de datos electrónicas: EBSCO Host (Academic Search Ultimate, E-Journals, ERIC, Sportdiscus with full text, Fuente Académica Plus, MEDLINE), utilizando las siguientes frases: (“quality of life” or “physical health” or “mental health” or “sf 36 questionnaire”) AND (“physical activity” or “physical recreation” or “exercise”) AND (“elderly people” or “aged” or “older adult” or “geriatric” or “type 2 diabetes mellitus”). Además, se revisaron las referencias de los estudios identificados como relevantes.
Criterios de elegibilidad
Los estudios que cumplieron con los siguientes criterios de elegibilidad fueron incluidos en esta investigación: (1) estudios con un diseño experimental o cuasi experimental, (2) en el que se haya implementado un programa o intervención de actividad física o física recreativa, (3) evalúan la calidad de vida de los participantes antes y después de realizar la intervención, (4) incluyen personas adultas y adultas mayores, sanas o con antecedentes patológicos, de ambos sexos. Además, los estudios debían estar publicados en revistas con revisión por pares en idioma español o inglés y reportar los valores estadísticos necesarios para calcular el tamaño del efecto (promedios, desviación estándar y tamaños de las muestras de los grupos). Se excluyeron los estudios publicados previo al año 2000.
Selección de los estudios y codificación de la información
De los artículos incluidos, se tomó la siguiente información: características del estudio (año de publicación, criterios de calidad), características de los participantes (edad, sexo, personas sanas, antecedentes patológicos), características de la intervención (total de semanas, cantidad de sesiones, duración de cada sesión, total de minutos de todas las sesiones), dominios de la variable calidad de vida (calidad de vida total, salud física, salud mental, preocupación social, preocupación relacional, psicológico, ambiente). Se codificó la información para los diferentes subgrupos según lo permitiera cada estudio. Los datos se codificaron en una hoja de cálculo previamente elaborada para este estudio.
Calidad de los estudios individuales
La calidad de los estudios incluidos en el metaanálisis se evaluó utilizando la escala PEDro -en español, la cual evalúa la validez interna y la presentación del análisis estadístico de cada estudio mediante 10 criterios (Maher et al., 2003).
Tamaño de efecto global
El Tamaño de Efecto (TE) se calculó como la diferencia entre medias (entre el pretest y el postest) en la calidad de vida. Para calcular el TE global, se utilizó el modelo de efectos aleatorios. Los análisis se realizaron utilizando el programa OpenMEE. Se revisó el signo algebraico de los TE individuales, en donde un TE positivo indica una mejoría en la calidad de vida, mientras que un TE negativo indica una disminución en esta. Se calculó un TE global para el grupo experimental y grupo control.
Análisis de heterogeneidad, sesgo y sensibilidad
Por medio de la prueba de Q de Cochran se evaluó la heterogeneidad y la inconsistencia fue evaluada por medio de la prueba estadística I2 (Higgins et al., 2003). Para la evaluación del sesgo, se analizó la simetría de los datos por medio del gráfico de embudo y la prueba de Egger (Sedgwick y Marston, 2015). Además, se realizó el análisis de sensibilidad por medio de la técnica “dejar uno por fuera” (“leave-one-out”) bajo el modelo de REML o restricted maximun likelihood (Borenstein et al., 2009, 2017; Hamilton et al., 2022).
Variables moderadoras
Se analizaron las siguientes variables moderadoras en el grupo experimental para el componente de calidad de vida global: sexo, edad, nivel de actividad física y condición de salud de las personas participantes, cantidad y duración de las sesiones y las características de las actividades recreativas, utilizando la técnica de subgrupos y metarregresión. Los análisis se realizaron con el programa estadístico OpenMEE.
3. Resultados
Estudios incluidos
Posterior al proceso de revisión y selección, un total de 32 estudios cumplieron los criterios de elegibilidad para ser incluidos en este metaanálisis (Tabla 1). Se calcularon un total de 116 TE para el grupo control y 225 para el grupo experimental, y representan 2671 personas participantes con edades entre los 43 y 78 años. En la Figura 1 se muestra el diagrama de flujo del proceso de revisión y selección de los estudios. El 50% de los estudios evaluaron la calidad de vida por medio del cuestionario de salud SF-36, que mide la calidad de vida relacionada con la salud en ocho dimensiones (salud física, salud mental, dolor, vitalidad, función social, rol físico, rol emocional y salud general); el segundo instrumento más utilizado fue el cuestionario de calidad de vida en su versión resumida (WHOQoL-BREF), el cual considera cuatro dimensiones (físico, psicológico, social y ambiental); y en tercer lugar, se reporta el cuestionario de salud SF-12, una versión abreviada del SF-36 (Obando-Piedra et al., 2025).

Nota. Basada en los lineamientos PRISMA
Fuente: Obando (2023).Calidad de los estudios
Dado que se encontró que la calidad de los estudios no influye en el TE obtenido (p = .42), se decidió no excluir ningún estudio con base al criterio de calidad.

Análisis de sesgo
La regresión de Egger (t = 4.38, df = 347, p < .0001) indicó la presencia de sesgo. Sin embargo, se detectó un TE que presentó un valor de 3 por encima del TE global (outlier), por lo que se realizó nuevamente el análisis excluyendo este dato (t = 5.28, df = 346, p < .0001). El análisis indicó nuevamente la presencia del sesgo. El sesgo encontrado pudo deberse a: trabajos no publicados, la falta de acceso a estudios publicados en diferentes idiomas, entre otras razones (Sedgwick y Marston, 2015). En la Figura 2 se presenta el gráfico de embudo, en el cual se muestra un comportamiento asimétrico, lo que apoya la presencia de sesgo.
Análisis de sensibilidad
El análisis indicó que el TE global calculado es robusto, ya que no se ve afectado por valores individuales, a pesar de la presencia de sesgo.
Tamaños de efecto global y heterogeneidad
En la Tabla 2 se muestran los TE globales calculados para el grupo control (control pasivo, control activo) y grupo experimental. Considerando que el grupo control presentó características diferentes en sus actividades, se analizó grupo control pasivo y activo por separado.

Al analizar los datos totales del grupo control se encontró que no hubo una mejora en la percepción de la calidad de vida de las personas que no realizaron las actividades recreativas. Por su parte, dada las diferencias reportadas de las actividades realizadas por el grupo control en los estudios incluidos, este grupo se dividió en dos: grupo control activo y grupo control pasivo.
El grupo control activo obtuvo un resultado significativo y el grupo control pasivo un resultado no significativo. El primero de estos grupos, que continuó con su vida habitual (que, en la mayoría de los casos, incluía actividad física: caminata, estiramientos, ejercicios de relajación, entre otros, consumiendo el tratamiento convencional de fármacos, participando en sesiones grupales y recibiendo asesoramiento acerca del autocontrol de la diabetes y consejería nutricional), obtuvo un aumento en la percepción de la calidad de vida. Por el contrario, el grupo control pasivo, al cual se le indicó solo realizar las actividades de la vida cotidiana (que en la mayoría de los casos no incluía actividad física) y tomar el medicamento indicado por el médico, no aumentó la percepción de la calidad de vida. Un análisis de metarregresión, determinó que el comportamiento del grupo control activo es diferente del grupo control pasivo (p = .011), el cambio en la percepción de la calidad de vida de las personas participantes se explica en un 14.47% por el tipo de grupo control en el cual participa la persona.
El resultado de TE global obtenido del grupo experimental indica que, después de haber realizado actividades físico-recreativas, las personas participantes mejoraron su percepción de calidad de vida (ver Tabla 2). Considerando el outlier identificado, al analizar nuevamente el grupo experimental eliminando el dato, se encontró que el TE no cambia la significancia.
Análisis de variables moderadoras
Las variables moderadoras analizadas para el componente de calidad de vida global incluidas fueron: la edad, el sexo y la condición de salud de los participantes, así como las características de las actividades físico-recreativas, cantidad de sesiones y la duración de las sesiones. Estos análisis se realizaron sin tomar en cuenta el outlier detectado.
Edad de los participantes. La edad no influye en el comportamiento del TE (p = .165). Entre el rango de edad de los 43 a los 78 años de las personas participantes en los estudios seleccionados hay un beneficio positivo al realizar actividades físicas recreativas, indistintamente de la edad de las personas.
Sexo de los participantes. Se encontró que, al participar en un grupo mixto (hombres y mujeres), el TE es significativo (TE = 0.561, IC95% = 0.266,0.856, p = .001); lo mismo sucedió en el grupo de solo mujeres (TE = 0.522, IC95% = 0.265,0.780, p = .001). Es decir, ambos grupos percibieron una mejora en la calidad de vida total al realizar actividades físicas recreativas. No se pudo analizar el grupo de solo hombres por falta de información.
Condición de salud de los participantes. Ambos grupos (sanos o con antecedentes patológicos) perciben una mejor calidad de vida global después de realizar actividades físicas recreativas. El grupo en condición de salud sana presentó un tamaño de efecto significativo (TE = 0.635, IC95% = 0.359,0.912, p = .001), como también el grupo con alguna patología (TE = 0.472, IC95% = 0.194, 0.750, p = .001). Esto sugiere que las personas obtienen un beneficio en la percepción de la calidad de vida global, indistintamente de su condición de salud: con diabetes mellitus, posmenopáusicas, cáncer, Parkinson, hipertensión, enfermedad cardiovascular, enfermedad crónica renal, depresión, insuficiencia cardiaca (según lo reportado en los diferentes estudios).
Nivel de actividad física de los participantes. El grupo de personas participantes sedentarias presentó un tamaño de efecto significativo (TE = 0.570, IC95% = 0.255,0.884, p = < .001), al igual que el grupo de personas activas (TE = 0.706, IC95% = 0.385,1.027, p = <.001), lo que quiere decir que ambos grupos percibieron una mejor calidad de vida total al realizar actividades físicas recreativas.
Cantidad de sesiones. Al considerar la cantidad de sesiones con la técnica de meta regresión, la p = .056 es no significativa, lo que indica que la cantidad de sesiones no influye en la percepción de la calidad de vida global.
Duración de sesiones. La duración de las sesiones influye en el comportamiento del TE global (R2= 18%, p = .0157). La duración de las sesiones explica el cambio de la percepción de la calidad de vida en un 18%, en donde a menor duración de la sesión (cerca de los 30 – 40 minutos) el TE es mayor, en comparación con sesiones más largas (mayores a 60 minutos).
Características de las actividades físicas recreativas. Al analizar las características de las actividades físicas recreativas, se encontró que el ejercicio contra resistencia (TE = 1.209, IC95% = 0.832, 1.585, p = <.001) y los ejercicios respiratorios y aeróbicos (TE = 0.683, IC95% = 0.276, 1.091, p = .001) representan un mayor efecto en la percepción de la calidad de vida global de los participantes. El ejercicio combinado aeróbico y anaeróbico presentó (TE = 0.256, IC95% = 0.131, 0.381, p = <.001). En cuanto las actividades físicas recreativas con entrenamiento vibratorio (TE = 0.105, IC95% = -0.214, 423, p = .519) y el ejercicio aeróbico (TE = 0.068, IC95% = -0.217, 353, p = .641) la percepción de la calidad de vida global de las personas participantes no se vio beneficiada.
4. Discusión
El propósito de este metaanálisis fue analizar el efecto un programa de actividades físico-recreativas en la calidad de vida en cuanto a la salud mental y física percibida por las personas adultas y adultas mayores. Los resultados obtenidos indican que las personas, al participar de un programa de actividad física recreativa, mejoran la percepción de la calidad de vida, tanto en su evaluación global como en el componente de salud física y salud mental en calidad de vida. A su vez, realizar cualquier tipo de actividad física favorece la percepción de la calidad de vida de las personas. Por el contrario, los resultados del presente metaanálisis sugieren que no realizar actividad física no cambia la percepción de la calidad de vida.
Estos resultados son consistentes con estudios previos, en donde se evidenció que las personas que participaron de actividades físico-recreativas aumentaron su percepción de la calidad de vida a nivel global (Alfonso Rosa et al., 2013; Bello et al., 2011; Bowen et al., 2006; Cardona García et al., 2016; González-Calvo et al., 2003; Pibernik-Okanović et al., 2015; Von Berens et al., 2018). Tomando en cuenta los análisis de las variables moderadoras, este beneficio se presenta en pacientes con diferentes patologías (Baptista et al., 2017; Dąbrowska et al., 2016; Ferrer-García et al., 2011), en actividades en el medio acuático (Åsa et al., 2012; Cardona García et al., 2016), en diversos grupos etarios entre los 43 y 78 años de edad (Bello et al., 2011; Bowen et al., 2006; Von Berens et al., 2018), tanto en hombres como en mujeres (Aylin et al., 2009; Barrera Carvajal y Pérez Mendoza, 2014; Mangiamarchi et al., 2017) y en personas sedentarias y activas (Cascaes et al., 2017; Paulo et al., 2019).
Considerando la percepción de la calidad de vida, en su dominio global, los análisis de variables moderadoras indicaron que el beneficio se obtiene indistintamente de diversas condiciones, entre ellas la edad, el sexo, la condición de salud, nivel de actividad física y la cantidad de sesiones del programa. Los resultados del presente estudio sugieren que las personas participantes mejoraron su percepción de la calidad de vida posterior a realizar actividades físico-recreativas, indistintamente de la edad. Esto es congruente con los resultados de otros estudios con participantes de 46 años de edad (Bello et al., 2011), 58 años (Bowen et al., 2006) y de 77 años (Von Berens et al., 2018). A su vez, este beneficio se presenta en grupos mixtos (con participantes hombres y mujeres) o grupos de solo mujeres (Aylin et al., 2009; Barrera Carvajal y Pérez Mendoza, 2014; Dąbrowska et al., 2016; Mangiamarchi et al., 2017).
Por otro lado, la mejora en la percepción de la calidad de vida se evidencia en personas sanas o con antecedentes patológicos, entre ellos diabetes, cáncer, Parkinson, hipertensión, enfermedad cardiovascular, enfermedad crónica renal y depresión (Dąbrowska et al., 2016; Ferrer-García et al., 2011). Por otra parte, se obtiene el beneficio en personas sedentarias (Paulo et al., 2019) o físicamente activas (Gümüs et al., 2019). Además, este beneficio se obtiene tanto al participar en programas que presentan entre 15 y 16 sesiones (Santos-Olmo et al., 2019; Socha et al., 2016) y en programas con más de 100 sesiones (Baptista, Machado-Rodrigues, et al., 2017; Ferrer-García et al., 2011).
Adicionalmente, los resultados de las variables moderadoras indicaron que la duración de la sesión influye en el beneficio obtenido en la percepción de la calidad de vida. Se encontró que el beneficio es mayor cuando las sesiones tiene una duración entre 30 – 40 minutos (Bello et al., 2011; Cardona García et al., 2016) en comparación con sesiones de más de 60 minutos (Baptista et al., 2017; Baptista et al., 2017; Barrera Carvajal y Pérez Mendoza, 2014). Por último, las actividades que incluyen actividades contra resistencia o ejercicios respiratorios y aeróbicos presentan un mayor efecto en la percepción de la calidad de vida global, mientras que realizar entrenamiento vibratorio no beneficia la percepción de la calidad de vida global (Cardona García et al., 2016; Ng et al., 2011; Plotnikoff et al., 2010).
En resumen, las actividades físico-recreativas favorecen la autopercepción de la calidad de vida de las personas adultas y adultas mayores, ya que proveen interacción social, satisfacción emocional, crecimiento personal, adquisición de habilidades y destrezas, entre otros. Se recomienda planificar sesiones entre 30 y 40 minutos, con actividades de tipo aeróbico o de trabajo contra resistencia, para obtener el beneficio.
Fortalezas y limitaciones
Este metaanálisis analizó diversas variables moderadoras, de la influencia de las actividades físico-recreativas en la percepción de la calidad de vida, enfocándose en la evidencia científica de los últimos 23 años. Los resultados garantizan una actualización puntual de la temática y reflejan la literatura actualizada. La revisión se limita a publicaciones de estudios en revistas de revisión por pares, ya que no se incluyeron tesis, resúmenes de conferencias u otros documentos no publicados en revistas científicas. Cabe destacar que no se incluyeron varios estudios por falta de información necesaria para los cálculos de TE, lo que pudo ocasionar sesgo. No obstante, los estudios de sensibilidad indicaron que el TE es robusto.
Recomendaciones y futuras investigaciones
Las personas encargadas de dirigir las actividades físico-recreativas en la población de adultos y adultos mayores deben considerar los resultados del presente estudio para programar sesiones de trabajo que cumplan con las características específicas para generar un beneficio en la percepción de la calidad de vida de las personas participantes, entre ellas actividades de tipo aeróbico o contra resistencia; las sesiones deben de tener una duración entre los 30 y los 40 minutos. Se recomienda tanto a las personas investigadoras como a las personas encargadas en las revistas científicas incluir la información de estadística descriptiva en los estudios con el objetivo de ser incluidos en futuros metaanálisis.
En conclusión, los resultados del presente metaanálisis sugieren que participar en actividades físicas recreativas programadas brinda una mejora en la percepción de calidad de vida, en su forma global. Este beneficio se obtiene Indistintamente de la edad de la persona adulta y adulta mayor, del sexo y de la condición de salud.
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Notas
Notas de autor
Información adicional
Editor asociado a cargo:: PhD. Pedro Carazo Vargas
*Judith Jiménez Díaz es editora asociada de Pensar en Movimiento.: El proceso de revisión por pares se hizo independientemente de ella hasta tomar una decisión.
Información adicional
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