Artículos científicos

Desarrollo y validación de la Escala de Autocuidado de Salud Mental en adultos peruanos

Development and validation of a Mental Health Self-Care Scale in Peruvian adults Mental Health Self-Care in Peruvian adults

Silvia L. Lam-Flores
Universidad Tecnológica del Perú, Perú
Manuel A. Alva-Olivos
Universidad Tecnológica del Perú, Perú
Jairo Turriate-Chávez
Universidad Tecnológica del Perú, Perú
José S. Castillo-Vásquez
Universidad Nacional del Santa, Perú

Desarrollo y validación de la Escala de Autocuidado de Salud Mental en adultos peruanos

Población y Salud en Mesoamérica, vol. 21, núm. 2, 2024

Universidad de Costa Rica

Recepción: 20 Agosto 2023

Corregido: 19 Octubre 2023

Aprobación: 27 Octubre 2023

Resumen: Introducción: El cuidado de la salud mental ha sido identificado como un elemento importante dentro de la respuesta general de salud a la pandemia por COVID-19. El estudio tuvo la finalidad de desarrollar y validar la Escala de Autocuidado de Salud Mental (ESAMEN), recogiendo evidencias acerca de su validez factorial, convergente y su consistencia interna. Método: Enfoque cuantitativo, diseño instrumental de corte transversal, en el estudio participaron 506 pobladores peruanos mayores de 18 años (media de edad = 25.5 y DE = 10.5), de ambos sexos, en 2021. Se realizó un análisis factorial exploratorio para identificar la estructura de la variable autocuidado de la salud mental. Resultados: Se identificó una estructura con tres dimensiones: mental (α = 0.95), social (α = 0.95) y espiritual (α = 0.96). Se corroboró la validez convergente; las dimensiones de la ESAMEN mostraron correlaciones esperadas con las medidas de autoestima, autoeficacia, eustrés y distrés. Conclusión: La versión final de la ESAMEN, formada por 16 ítems, presenta evidencia psicométrica adecuada para evaluar el autocuidado de la salud mental, por tal razón, puede utilizarse en estudios en el contexto peruano.

Palabras clave: autocuidado, salud mental, validación de escala.

Abstract: Introduction: Mental health care has been identified as an important component within the general health response to the COVID-19 pandemic. The purpose of the study was to develop and validate the Mental Health Self-Care Scale (ESAMEN), collecting evidence about its factorial and convergent validity and its internal consistency. Method: Quantitative approach, cross-sectional instrumental, design 506 Peruvian residents over 18 years of age (mean age = 25.5 and SD = 10.5) of both sexes participated in the study in 2021. An exploratory factor analysis was carried out to identify the structure of the mental health self-care variable. Results: A structure with three dimensions was identified: mental (α = 0.95), social (α = 0.95) and spiritual (α = 0.96). Corroborating the evidence of convergent validity, the dimensions of the ESAMEN showed expected correlations with the measures of self-esteem, self-efficacy, eustress and distress. Conclusion: The final version of the ESAMEN, made up of 16 items, presents adequate psychometric evidence to evaluate mental health self-care, and can be used in studies in the Peruvian context.

Keywords: self-care, mental health, scale validation.

1. Introducción

La pandemia de COVID-19 ha llevado al mundo y a la región de las Américas a una situación sin precedentes en los 75 años de trayectoria de las Naciones Unidas. El virus está ejerciendo una enorme presión sobre los sistemas socioeconómicos y de salud, mientras las personas luchan por obtener la atención adecuada y mantener sus medios de vida (Organización Panamericana para la salud [OPS], 2020).

En todo el Perú, según afirmó el Instituto Nacional de Salud y el centro nacional de epidemiología, prevención y control de enfermedades del Ministerio de Salud (2021), a mayo de 2021, se reportó un total de 1 937 245 de casos confirmados con la enfermedad COVID-19. La crisis señalada y las consecuencias de las medidas para hacerle frente han producido efectos y cambios inéditos en la historia de la humanidad. De forma más significativa han repercutido en la salud física y mental y en la economía (Hau y Minn, 2020). Tal es así, que el cuidado de la salud mental y el apoyo psicosocial se identificaron como elementos importantes dentro de la respuesta general de salud a la pandemia; se trata de una prioridad que debe abordarse con urgencia (OPS,2020).

Resulta imposible medir estas conductas a través de la observación, más bien, deben inferirse a través de autoinformes (Espinoza-Vengas et al., 2020); en el Perú existen pocos estudios con dicho instrumento y carecen de propiedades psicométricas suficientes, su validez se evidencia únicamente por juicio de expertos (Fabian, 2019; Ruiz-Aquino et al., 2020). En el ámbito psicométrico, se hallaron estudios de autocuidado con validez y confiabilidad, pero sin referencia específica a salud mental (Espinoza-Venegas et al., 2020; González-Vazquez et al., 2018; Guerra et al., 2008; Torres et al., 2021).

En lo que respecta a construcción de instrumentos de autocuidado de la salud mental, se encontraron dos estudios, ambos solo con validez de contenido: un borrador del inventario de acciones de autocuidado en salud mental de trabajadores (Nagashima y Katayama, 2020) y una escala de agencia de autocuidado (Oeste y Isenberg, 1997). Si bien es cierto aportan evidencia empírica a favor de su uso, estudios recientes sugirieron la necesidad de validar aún más medidas breves y psicométricamente fiables (Campos et al., 2022; Gómez-Acosta et al., 2020; Jumbe et al., 2023).

Así, el presente estudio busca contribuir al tema mediante el desarrollo y la validación de una escala de autocuidado de la salud mental que demuestre propiedades psicométricas preliminares: validez factorial y convergente, además de consistencia interna; de tal forma, puede ser aplicable a pobladores peruanos mayores de 18 años.

2. Referencia Teórica

Actualmente, la psicología de la salud brinda una nueva forma conceptual, distinta a la intervención patogénica clásica (Salanova, 2008). Esta valora los estados psicológicos positivos como elementos que protegen la salud tanto física como mental (Seligman y Csikszentmihalyi, 2000). La salud mental, desde el enfoque positivista, es entendida como un estado de bienestar, donde la persona reconoce sus propias aptitudes, enfrenta las tensiones de su vida cotidiana, es productiva y colabora eficientemente en su sociedad (Organización Mundial de la Salud, 2018). En tal sentido, considerar su autocuidado es uno de los pilares de la salud en general.

El estudio del autocuidado fue propuesto en 1930 por Dorotea Orem, en relación con las acciones que llevan a cabo las personas, las familias o las comunidades en busca de fomentar la salud y dar tratamiento a sus enfermedades (González y Arriagada, 1999; Tapia e Iturra, 1996; Uribe, 1999). Asimismo, hablar de autocuidado es hablar de las áreas física, mental y social (Campos-García et al., 2018;Galiana et al., 2015); sin embargo, Corral et al. (2017) agregaron que el autocuidado está estructurado por tres áreas: física, psicológica y espiritual (Torres et al., 2021).

Para el presente estudio, el área mental está representada por las cogniciones y las emociones positivas y estimulantes para el autocuidado; el área social, por las relaciones familiares, de pareja y amical, y el tiempo destinado para sí mismo con el propósito de prevenir el estrés y el daño a la salud mental; y el área espiritual, por un modo de cuidado que promueve la introspección y brinda al individuo la posibilidad de contemplarse a sí mismo, lo cual le posibilitará transformar su propia vida (Foucault, 1994).

Con base en lo señalado, el autocuidado y la salud mental engloban procesos de bienestar en el individuo por medio de actividades de autocuidado destinadas a impulsar el bienestar en sus dimensiones psicológica, física, espiritual y social. De tal modo, se fomenta el cuidado de la salud mental como parte de la salud general.

Conforme manifestaron diversos autores, el autocuidado, desde la psicología, se ha venido estudiando desde los procesos psicológicos asociados con él: concepto de sí mismo, autoeficacia, locus de control; también, desde cómo las personas se conservan sanas, las causas de enfermedades y la forma de darles respuesta (Ganz, 1990, como se cita en Cancio-Bello et al., 2019).

El estudio del autocuidado se relaciona con el ámbito sanitario como aspecto importante en la atención asistencial, actualmente se extiende a diversas disciplinas: psicológica, espiritual, política e industrial (Godfrey et al., 2011; Lommi et al., 2015); así, por ejemplo, el autocuidado en profesionales y aprendices de servicios de salud mostró beneficios para ellos que propiciaron logros y bienestar (Dorociak et al., 2017; Jiang et al., 2020; Magno, 2020; Posluns y Lynn, 2020; Unadkat y Farquahar, 2020); en pacientes con diabetes, resaltó la importancia del rol de los médicos en la divulgación del autocuidado mediante un abordaje sistemático (Gao et al., 2013; Shrivastava et al., 2013). Esto demuestra que quienes practican conductas de autocuidado reconocen los efectos positivos para el bienestar personal (Corral-Verdugo et al., 2021).

3. Metodología

3.1 Enfoque

El estudio siguió un enfoque cuantitativo, porque se fundamentó en el análisis y la recopilación de datos estadísticos (Gonzáles y Ruíz, 2011). Su diseño fue instrumental, porque se elaboraron y analizaron las propiedades psicométricas de la escala ESAMEN (Montero y León, 2007), y de corte transversal, al utilizar información en un determinado momento (Hernández et al., 2018)

3.2 Población de estudio

En la investigación participaron 506 adultos peruanos con una edad media de 25,5 años (DE = 10,5). La mayoría fue de sexo femenino (76 %), de edades en los rangos de 18 a 29 años (79 %) y de 30 a 75 años (21 %), con grado de instrucción superior universitario (72 %) y estado civil de soltería (90 %). Se seleccionaron mediante técnicas de muestreo no probabilísticos, a conveniencia de los investigadores, se consideró como criterios de inclusión ser mayor de 18 años, de ambos sexos y de cualquier ciudad del Perú, previo consentimiento informado para participar voluntariamente del estudio (Anexos 1 y 2). Se excluyeron personas menores de edad, de países diferentes al Perú y quienes denegaron su participación en el estudio.

3.3 Técnicas de recopilación

La ESAMEN (Anexo 3) se aplicó de forma virtual, para ello, se elaboró un cuestionario en Google Forms que, previo consentimiento informado, garantiza el anonimato, la confidencialidad de los datos, el fin de la investigación y la forma cómo responder los ítems. Se compartió el vínculo web respectivo a población de distintas ciudades del Perú, en el período del 09 de noviembre de 2021 al 10 de diciembre de 2021. Los participantes respondieron preguntas demográficas (sexo, edad, nivel de instrucción y estado civil) con base en las siguientes medidas:

· Escala de autocuidado de salud mental (ESAMEN) en adultos: Esta escala fue diseñada para el presente estudio, consta de 16 ítems y está conformada por tres dimensiones: autocuidado mental (6 ítems), autocuidado social (6 ítems) y autocuidado espiritual (4 ítems). La calificación se basa en la escala tipo Likert, donde 1 = nunca, 2 = casi nunca, 3 = algunas veces, 4 = casi siempre, 5 = siempre.

· Escala de autoestima de Rosenberg (Rojas et al., 2009): Mide la autoestima global, es la más utilizada, porque ha sido traducida y validada en diferentes países (Schmitt y Allik, 2005). Consta de 10 ítems; 5 ítems de connotación positiva (p. ej., «soy capaz de hacer las cosas tan bien como la mayoría de la gente») y 5 ítems de connotación negativa (p. ej. «Siento que no tengo mucho de lo que estar orgulloso»). Los ítems se responden en una escala tipo Likert, donde 1 = Muy de acuerdo, 2 = de acuerdo, 3 = en desacuerdo y 4 = muy en desacuerdo. En este estudio se obtuvo una medida de 0.555 de consistencia interna.

· Escala de autoeficacia general de Baessler y Schwarzer (Sanjuán et al., 2000): Evalúa el sentimiento estable de competencia personal para manejar de forma eficaz una gran variedad de situaciones estresantes. Consta de 10 ítems y las respuestas son tipo Likert, donde 4 = muy de acuerdo, 3 = de acuerdo, 2 = en desacuerdo y 1 = muy en desacuerdo. En el presente estudio la consistencia interna de la medida fue de 0.888.

· Escala de percepción global del estrés (Guzmán-Yacaman y Reyes-Bossio, 2018): Mide el estrés experimentado por los individuos en los últimos meses (Cohen et al., 1983). Está compuesta por 14 ítems; 7 ítems pertenecen a la dimensión del eustrés y 7 ítems, a la dimensión distrés. Las respuestas son de tipo Likert, donde 1 = nunca, 2 = casi nunca, 3 = de vez en cuando, 4= frecuentemente y 5 = casi siempre. En este estudio se obtuvo una medida de 0.885 de consistencia interna para eustrés y de 0.838 para el distrés.

3.3 Procesamiento de análisis

El análisis de datos se efectuó con el programa R en versión 4.0.5 (R Development Core Team, 2007), se usó la librería psych en su versión 2.1.6 y GPArotation en su versión 2014.11-1. Inicialmente, se practicó un análisis descriptivo de todos los ítems de la escala, agregando información de la distribución con las medidas de asimetría y curtosis.

Con respecto al estimador, se recurrió al de mínimos residuales no ponderados (ULS), pues es el más recomendado (Lloret-Segura et al., 2014). Para la determinación del número de factores se empleó el método paralelo (Horn, 1965), y para la rotación se consideró la rotación oblicua de Oblimin.

Como índices de ajuste se usaron la raíz media cuadrática residual (RMSR), considerando valores alrededor de 0.050 como un buen ajuste (Ferrando y Anguiano-Carrasco, 2010), y el error cuadrático medio de aproximación (RMSEA), para el que se tiene un ajuste adecuado con RMSEA menores de 0.080 (MacCallum et al., 1996). La confiabilidad se obtuvo a través de coeficiente omega (McDonald, 1999).

4. Resultados

4.1 Validez de contenido

Inicialmente se elaboraron 50 ítems. Para la validez de contenido se recurrió al criterio de cuatro expertos, tres con grado de doctor en psicología y un psiquiatra con grado de maestría, además de un juez con grado de doctor, quienes evaluaron los ítems de acuerdo con criterios de pertinencia, suficiencia y claridad sobre los dominios mental, social y espiritual. Después de este proceso, se removieron cuatro ítems debido al resultado del análisis de la congruencia interna, cuya correlación con el puntaje total de la prueba fue baja y, con ello, redujo la confiabilidad. De esa manera, quedaron 46 ítems para el análisis factorial exploratorio, motivo por el cual, la versión final se compone de 16 ítems.

4.2. Análisis descriptivo de los ítems

En cuanto al análisis inicial de los ítems, se efectuaron los análisis descriptivos de tendencia central, variabilidad y de distribución (asimetría y curtosis) para cada ítem, tal como se muestra en la Tabla 1. Las medias se encontraron dentro del rango entre 3.2 y 4.3; los valores de asimetría, entre -1.1 y 0.0; y curtosis, entre -0.6 y 0.4. Estos corresponden a valores adecuados de distribución no alejados de la normalidad (Finney y Distefano, 2013).

Tabla 1
Cargas factoriales de la solución estandarizada del análisis factorial exploratorio
EscalaÍtemMDEg1g2F1F2F3h2
03. Tengo pensamientos positivos ante los problemas como «sí puedo solucionarlo»; «tengo la capacidad para afrontarlo», etc.3.80.9-0.3-0.20.720.000.030.55
04. Me acepto tal como soy.4.10.9-0.80.10.84-0.04-0.060.60
08. Tengo un proyecto de vida.4.30.9-1.10.40.67-0.070.180.56
Mental09. Pienso positivamente sobre el futuro.4.20.9-0.70.00.76-0.010.020.59
10. Mi vida tiene aspectos positivos.4.10.8-0.50.00.600.160.000.50
12. Me siento capaz de afrontar los problemas de la vida.4.00.8-0.5-0.20.650.210.030.68
13. Expreso mis preocupaciones con mi círculo íntimo: pareja, familia, amigos.3.41.1-0.1-0.60.110.540.000.37
15. Me reúno con personas que comparten mis intereses.3.70.9-0.4-0.20.040.740.070.58
Social16. Conozco personas con experiencias que me pueden ayudar.3.71.0-0.60.20.020.750.050.64
17. Procuro reunirme con las personas que amo.4.10.9-0.5-0.50.140.69-0.040.58
19. Tengo amigos que pueden ayudarme emocionalmente.3.71.0-0.5-0.10.080.800.010.57
21. Asisto a reuniones sociales.3.21.00.0-0.40.050.56-0.030.33
27. Reflexiono sobre mis actividades diarias.3.80.9-0.3-0.30.04-0.040.860.67
29. Hago espacios en mi vida para tomar conciencia de lo que me ocurre.3.70.9-0.3-0.30.040.080.730.65
Espiritual31. Respiro y me concentro ante situaciones ansiosas.3.60.8-0.30.10.220.150.350.40
34. Reflexiono sobre lo que pasa en mi vida.3.90.9-0.5-0.10.050.030.760.66
Correlaciones entre factoresF1F2F3
F1. Mental-
F2. Social0.66-
F3. Espiritual0.660.63-
Elaboración propia.

4.3. Evidencia de validez basada en la estructura interna

La evaluación del Kaiser Meyer Olkin resultó en 0.94 y el test de esfericidad de Bartlett fue estadísticamente significativo, c.(120) = 3290.7, . < 0.001, de esta forma, se confirmaron las condiciones requeridas para el análisis factorial exploratorio.

El resultado del análisis factorial exploratorio, usando el estimador de mínimos residuales con los ítems del proceso de validación previa, mostró tres factores en su solución, obtenida por medio del método de determinación de factores con el análisis paralelo y la rotación oblicua de Oblimin. La varianza acumulada fue del 56 % y la raíz media cuadrática residual (RMSR) fue de 0.03, el cual es un valor adecuado (Ferrando y Anguiano-Carrasco, 2010).

En la misma Tabla 1, se exhiben las cargas factoriales para los ítems de la estructura final de 16 ítems. Así, el primer factor incluye a los ítems 3, 4, 8, 9, 10 y 12, que conforman la escala cognitiva de autocuidado; los ítems 13, 15, 16, 17, 19 y 21, correspondientes a la escala social del autocuidado; y los ítems 27, 29, 31 y 34, de la escala de autocuidado espiritual. El número de cuatro ítems por escala equivale a un valor mínimo requerido (Fabrigar et al., 1999). Todas estas cargas factoriales se encuentran entre los valores de l = 0.35 y l = 0.86. El valor mínimo requerido supera el valor mínimo sugerido de saturación de 0.30 (Bandalos y Finney, 2010).

4.4. Validez convergente

Se correlacionaron las puntuaciones totales de las escalas determinadas por el análisis factorial exploratorio, además de la escala calculada con el promedio de las anteriores, con autoestima, autoeficacia, eustrés y distrés, lo cual se describe en la Tabla 2. Las correlaciones directas se obtuvieron conforme a lo esperado y entre las puntuaciones de . = 0.35, . < 0.001 y . = 65, . < 0.001; mientras que, con distrés, se obtuvieron correlaciones negativas entre . = -0.43, . < 0.001 y . = -0.25, . < 0.001.

Tabla 2
Correlaciones entre puntuaciones de las dimensiones de la escala de autocuidado y las variables relacionadas
VariableAutoestimaAutoeficaciaEustrésDistrés
Mental 0.490.610.54-0.43
Social0.380.510.39-0.26
Espiritual0.350.550.45-0.25
Autocuidado0.470.650.54-0.37
Elaboración propia. Todas las correlaciones son estadísticamente significativas, p < 0.001.

4.5. Consistencia interna

El coeficiente omega se calculó para cada una de las dimensiones determinadas. Así, se tuvo para las escalas cognitiva w = 0.89, social w = 0.86 y espiritual w = 0.86.

5. Discusión

Los resultados confirman la estructura de tres dimensiones de autocuidado de la salud mental: mental, social y espiritual. Esto se aproxima a los resultados obtenidos por Torres et al. (2021), quienes también concluyeron tres factores del autocuidado: físico, psicológico y espiritual; sin embargo, se diferenciaron de este estudio en cuanto al factor físico, el cual corresponde a la teoría del autocuidado desde el déficit y enfatiza el componente físico-biológico del autocuidado (Orem, 2001).

Con respecto a la dimensión espiritual, es importante señalar que, desde la psicología positiva y el enfoque salutogénico, hay factores humanos que apoyan la salud y el bienestar, por ende, resulta importante, dentro del cuidado de sí mismo, el desarrollo de la espiritualidad (Ortiz, 2015). Se entiende por espiritualidad, en el contexto de la salud y el cuidado, el descubrimiento de espacios esenciales acerca de lo concebido como la vida y las metas de existir (Ledesma-Rivera y Montero, 2005). Igualmente, la espiritualidad permea el cuidado, en tanto refleja bienestar y armonía de la interrelación con lo social, lo individual y el entorno (Gallardo et al., 2020); esto favorece la salud mental de los individuos y, en consecuencia, se confirman de manera empírica los resultados.

Asimismo, el estudio de las propiedades psicométricas de la escala de autocuidado de la salud mental evidencia la confiabilidad de sus puntuaciones. Por un lado, mostró una fiabilidad adecuada, obtenida a través del método de consistencia interna con el coeficiente omega en cada una de sus escalas (cognitiva w = 0.89, social w = 0.86 y espiritual w = 0.86.). Estos valores de consistencia interna son bastante cercanos a los expuestos por Torres et al. (2021) en sus subescalas física, psicológica y espiritual, que fueron entre 0.93 y 0.96, así como a los de Ruiz-Aquino et al. (2020) en 0.81, ambos con el coeficiente alfa. En ese sentido, la consistencia interna revelada en este estudio es mucho más confiable que el alfa, dadas las restricciones bastantes discutidas de dicho coeficiente (Cho, 2016; Sijtwma, 2009).

Por otro lado, las correlaciones positivas de las dimensiones del autocuidado de la salud mental resultaron de acuerdo con lo esperado para el instrumento. Resultados corroborados según Ganz (1990, como se cita en Cancio-Bello et al., 2019), quien manifestó que el autocuidado se fundamenta en procesos psicológicos asociados a él: concepto de sí mismo, autoeficacia, locus de control y mantenimiento de los individuos sanos, razones de enfermedad y cómo se responde a esa condición.

6. Conclusiones

Se estima que la ESAMEN ha logrado establecer las primeras evidencias empíricas dentro del contexto peruano, esto da apertura a un nuevo modelo de autocuidado de salud mental que permitirá estudiar aspectos de bienestar y salud. Su construcción y análisis contribuye a fomentar la investigación instrumental en el Perú; no obstante, se debe considerar que la ESAMEN es un instrumento aún en desarrollo, si bien, se confirmó la estructura de sus dimensiones mental, social y espiritual. Sobre ello, se reconoce la necesidad de continuar investigando en este ámbito del autocuidado de la salud mental y orientarlo, desde una mirada multidimensional del constructo en la sociedad peruana, tanto a quienes brindan un servicio de salud como a quienes gozan de esa atención.

Al respecto, se anima a las personas investigadoras a continuar el trabajo con los operadores de la salud y el ámbito social, especialmente, quienes trabajan directamente con poblaciones vulnerables, como víctimas de violencia basada en género, entre otros, de manera que, se continue avanzando en el tema a través de futuros estudios para validar la medida y efectuar comparaciones multiculturales de diversas muestras dentro y fuera del Perú.

De igual forma, con base en la evidencia expuesta respecto a su validez interna convergente (Merino-Soto et al., 2017), se recomienda, tentativamente, hacer uso de la ESAMEN en el Perú con fines de investigación, pues esta resulta útil para identificar formas de autocuidado de la salud mental en población adulta dentro de diferentes contextos clínicos y de la salud, educativos, sociales y laborales y, así, intervenir oportunamente.

En cuanto a las limitaciones del presente trabajo, la generalización es la más relevante, debido a que la muestra empleada no tiene un carácter representativo, pese a haberse aplicado en adultos de distintas partes del Perú. Asimismo, los datos se analizaron con base en escalas de autoinforme, lo cual aumenta la posibilidad de incurrir en una respuesta sesgada por razones de deseabilidad social.

En definitiva, resulta necesario llevar a cabo más investigaciones de este tipo, a fin de contar con instrumentos de evaluación que posean las propiedades psicométricas y la consistencia interna pertinentes para evaluar la población en el Perú.

Agradecimientos

7. Agradecimiento

Agradecemos al vicerrectorado de investigación de la Universidad Nacional del Santa, por su apoyo durante el proceso de publicación.

8. Referencias

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9. Anexos

Consentimiento informado
Anexo 1
Consentimiento informado

Evaluación ética
Anexo 2
Evaluación ética

Evaluación ética
Anexo 2
Evaluación ética

Cuestionario
Anexo 3
Cuestionario




























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