Artículos de opinión

Intervención situacional gerontológica: estrategia para potenciar los roles sociales de los mayores*

Geriatric intervention: Strategy to enhance the social roles of the elderly

Marcelo Piña-Morán
Universidad Católica del Maule, Chile
María Gladys Olivo-Viana
Universidad Católica del Maule, Chile
María de la Luz Martínez-Maldonado
Universidad Nacional Autónoma de México, México
Víctor Manuel Mendoza-Núñez
Universidad Nacional Autónoma de México, México

Intervención situacional gerontológica: estrategia para potenciar los roles sociales de los mayores*

Revista Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social, vol. 56, 1, pp. 102-109, 2018

Instituto Mexicano del Seguro Social

Recepción: 15 Agosto 2017

Aprobación: 15 Noviembre 2017

Resumen: a nivel global, el envejecimiento de la población es un tema que adquiere cada día mayor relevancia por el gran impacto que habrá de tener en la sociedad del siglo XXI. Es fundamental la elaboración de políticas, estrategias y acciones encaminadas a la atención de los problemas que derivarán del aumento vertiginoso de este segmento de la población. Este trabajo tiene como objetivo proponer la intervención situacional gerontológica como una estrategia para el desarrollo de las personas mayores en su comunidad. Se presenta el sustento epistemológico, teórico y metodológico y se precisa la necesidad de buscar un lenguaje que permita incorporar a la persona envejecida activamente a la sociedad, en condición de total igualdad. Se explican los momentos de la planificación situacional (explicativo, normativo, estratégico y táctico-operacional). El modelo ha sido aplicado en Chile y dio origen a los centros de desarrollo comunitario (CDC). Se ha implementado en intervenciones comunitarias de trabajo social. Intervenir desde esta perspectiva implica superar los enfoques que visualizan a las personas envejecidas solo como enfermos o discapacitados y asumir la dinámica de vida que presentan las personas mayores en sus espacios comunitarios y la posibilidad de continuar con su desarrollo, ejercer la ciudadanía, exigir respeto a sus derechos y potenciar sus roles sociales.

Palabras clave: Gerontología, Planificación Estratégica, Desarrollo Humano, Participación Comunitaria.

Abstract: At the global level, population aging is an issue that is becoming increasingly important due to the great impact it will have on the 21st century society. It is essential to develop policies, strategies and actions aimed at addressing the issues that will arise from the rapid increase in this segment of population. The aim of this paper is to propose the geriatric intervention as a strategy for the development of the older people in their community. We expose the epistemological frame, the theoretical and methodological support and the need to find a language to incorporate the older adult actively to society, in a condition of total equality. The moments of the situation analysis for strategic planning (explanatory, normative, strategic, tactical and operational) are explained. The model has been implemented in Chile and inspired the community development centers (CDC). It has been implemented as well in community interventions of social work. Working from this perspective implies to overcome the approaches that visualize older adults only as sick or disabled people, to assume the dynamics of life that these people experience in their communitarian spaces, as well as the possibility to continue with their development, to exercise citizenship, to demand respect for their rights and enhance their social roles.

Keywords: Geriatrics, Strategic Planning, Human Development, Community Participation.

Introducción

A nivel global, el envejecimiento de la población es un tema que adquiere cada día mayor relevancia debido al gran impacto que habrá de tener en la sociedad del siglo XXI. Lo anterior releva la necesidad de llevar a cabo investigaciones que generen conocimiento para la elaboración de políticas, estrategias y acciones encaminadas a la atención de las problemáticas que se derivarán del aumento vertiginoso de este segmento de la población. Sin embargo, hasta el momento la mayor parte de las intervenciones que se realizan con personas envejecidas se sustentan en una visión positivista y medicalizada del envejecimiento, propuesta que no ha logrado contribuir en la resolución de las diferentes problemáticas de las personas envejecidas. Por lo anterior, es de suma importancia trabajar a partir de perspectivas distintas que reconozcan el papel central que tienen las personas adultas mayores y su interrelación con las instituciones para que de esta forma se potencien las capacidades de las personas y su participación en la sociedad. Este trabajo tiene como objetivo proponer la intervención situacional gerontológica como una estrategia para el desarrollo de las personas mayores en su comunidad; plantea que estas son constructoras de sus roles sociales y que asumen un protagonismo fundamental en el diseño, implementación y evaluación de planes, programas y proyectos gerontológicos. Con el propósito de sustentar la propuesta, el artículo está estructurado en cuatro apartados: en el primero se hace referencia a los enfoques teóricos de los roles sociales en gerontología que han permeado la mayoría de las intervenciones en este campo; en el segundo se presenta la fundamentación epistemológica; en el tercero se describen los momentos de la planificación estratégica situacional y, finalmente, en el cuarto se contemplan algunas conclusiones.

Gerontología y enfoques teóricos de los roles sociales

La gerontología social analiza el proceso de envejecimiento y vejez desde una perspectiva interdisciplinaria que incluye las dimensiones biológica, psicológica, social, política, educativa, histórica, económica y cultural. Las disciplinas y profesiones que tienen formación gerontológica van integrando en su análisis categorías teóricas y empíricas para sus procesos de investigación, intervención y atención con personas mayores. Este artículo se centra en la perspectiva del envejecimiento y la cultura, entendida como un área de análisis de la gerontología que enfatiza la dimensión socioantropológica, sin perder la mirada de conjunto del proceso de envejecimiento y vejez.1

Uno de los propósitos fundamentales de la gerontología social en su dimensión de envejecimiento y cultura, es potenciar los roles sociales activos de las personas mayores.

En el caso de los estudios de los roles sociales, estos se han profundizado fundamentalmente desde la sociología del envejecimiento y la vejez.2,3,4,5Desde esta perspectiva, se postula que el envejecimiento conlleva una pérdida o disminución de los roles sociales, situación que se genera cuando los sujetos se alejan del trabajo y se inicia el proceso de jubilación. En este escenario el presente estudio describe en términos generales las siguientes teorías:

Estos enfoques en su conjunto han permeado las intervenciones gerontológicas, perspectivas que han obstaculizado que se reconozca el capital social que representan los adultos mayores y la posibilidad de que desarrollen sus capacidades y se constituyan en protagonistas en la toma de decisiones en la resolución de sus problemas.

Epistemología de la intervención situacional

En el vocabulario filosófico de Lalande se dice que el término epistemología es esencialmente “el estudio crítico de los principios, las hipótesis y los resultados de diversas ciencias, destinado a determinar su origen lógico, no psicológico, su valor y su propósito objetivo”.11 Desde la perspectiva de la intervención situacional, este trabajo propone observar la acción gerontológica asociada a sus respectivos enfoques epistemológicos.

Gerontología explicativa

La función más importante consiste en explicar la ocurrencia de los fenómenos que estudia y de las relaciones que se dan entre ellas. Se establece una relación mediada por las ideologías y los valores del investigador. Estos elementos subjetivos se presentan, por ejemplo, en la elección del tema de investigación, en el diseño o procedimiento metodológico y en la evaluación de los resultados. De esta forma, se instala una visión de la gerontología explicativa que cosifica el análisis del proceso de envejecimiento, la etapa de vejez y a las personas mayores. Es de orientación positivista e intenta demostrar que el conocimiento tiene como finalidad controlar la naturaleza y el progreso material. Algunos de sus teóricos más relevantes son: Auguste Comte, Emile Durkheim y Karl Popper.

Gerontología interpretativa y comprensiva

Su inicio se sitúa en las concepciones teleológicas de Aristóteles y sus raíces más cercanas en Hegel y en la historiografía y la lingüística alemanas.11 Es una respuesta crítica al positivismo y a su visión de ajustar los conocimientos científicos al modelo desarrollado por las ciencias naturales, especialmente la física y matemática. Los principales teóricos de la gerontología interpretativa y comprensiva señalan que las ciencias sociales tienen una racionalidad distinta y utilizan metodologías propias frente a las ciencias naturales. Hay consenso en considerar la “comprensión” como el método propicio para acceder a un mundo humano significativo e intencional.

Gerontología crítica

El proceso de análisis dialéctico conlleva permanentemente la autocrítica que cuestiona el proceso de positivación de lo social, “ya señalados [sic] por el joven Hegel; y los de fetichización analizados por Marx”.11 Esta visión continúa en la Escuela de Frankfurt y es el ejercicio constante de la crítica en Theodor W. Adorno. Es desarrollada de forma paralela a las investigaciones de Bloch y Lucas “y conduce a los nuevos intentos de fundamentación de las ciencias humanas con Jürgen Habermas y Karl-Otto Apel”.11 Desde esta visión, se propone el concepto de intervención situacional gerontológica como un proceso que articula las dimensiones epistemológicas de la gerontología explicativa, comprensiva o crítica, con las teorías gerontológicas y los momentos de la planificación social.12

A continuación se presenta la intervención situacional (IS) que, basada en la gerontología crítica, observa la teoría de roles no como un proceso que implica la disminución de funciones sociales, sino que se trata de una heterogeneidad de roles sociales que están en permanente construcción sociocultural.13

Intervención situacional gerontológica

La gerontología crítica tiene sus fundamentos en los enfoques de la teoría social contemporánea14 y en los aportes de autores tales como Habermas, Michel Foucault, Pierre Bourdieu, Zygmunt Bauman y Raymond Williams.13,15 Esta propuesta considera que el envejecimiento tiene como desafío la incorporación de roles no solo según la edad, sino también con base en los procesos socioculturales de los individuos en función de las estructuras sociales.2 La propuesta IS se sustenta en el enfoque de la gerontología crítica, pero siguiendo la sociología de la cultura de Williams, ya que su concepción de cultura se sitúa en una perspectiva socioantropológica que está vinculada a temas de envejecimiento y vejez, y reconoce que los roles sociales son una construcción sociocultural. La cultura en términos genéricos se puede situar en una práctica significante de los roles sociales situados en un contexto social, cultural, político y económico; una visión más específica de la cultura se refiere a sistemas significantes situados en prácticas como el lenguaje, las artes, la moda, la publicidad y el periodismo.13

Desde esta visión, las personas mayores son constructoras de sus roles sociales y asumen un protagonismo fundamental en el diseño, implementación y evaluación de planes, programas y proyectos gerontológicos. Se trata de considerar el envejecimiento y la vejez como una fase de nuevas realizaciones en la que la se aminoran las imágenes sociales del envejecimiento que lo asocian, por ejemplo, con enfermedad, deterioro, discapacidad, y más bien, se promueve la toma de acciones encaminadas a potenciar las capacidades humanas y el reconocimiento del individuo que envejece como un sujeto que puede cambiar su realidad externa e interna, desplegar autonomía, participar, decidir, construir y plantear proyectos.16,17,18Para llevar a cabo lo anterior, se requiere de la formulación de estrategias colectivas social, histórica y culturalmente situadas mediante las cuales los adultos mayores construyan una lectura propia de las problemáticas que los aquejan, en las que pongan en práctica su capacidad de construir horizontes de transformación y se involucren en alternativas que pretenden incidir en el espacio público y propiciar modificaciones en las estructuras sociales a través de iniciativas autogestivas.19

Metodología de intervención

Atendiendo a lo anteriormente planteado, uno de los primeros cambios es asumir a las personas mayores y los profesionales insertos en estos procesos, en tanto actores sociales, como parte de una misma realidad. Para ello se entenderá, de acuerdo con los planteamientos en perspectiva situacional, que la realidad no se explica de la misma manera por los distintos actores sociales, ya que ello depende de la relación de los grupos sociales con la situación y de la situación con el escenario pasado y futuro histórico, cultural, medioambiental (entre otros), en los que se desarrolla la vida.

En esta perspectiva situacional para el trabajo comunitario, tanto las personas mayores como los profesionales se visualizan como agentes potenciadores, promotores y mediadores que facilitan la interacción en el mundo cotidiano, pero que al mismo tiempo identifican de manera proactiva y estratégica los conflictos que surgen de la relación humana en tanto sujeto colectivo y que, al incorporarlos a los procesos de desarrollo, cumplen básicamente una función estabilizadora en las situaciones de la realidad de la persona mayor en comunidad.

En relación con el concepto de realidad y de acuerdo con el planteamiento de Karel la realidad es un todo estructurado y dialéctico en el cual puede ser conocido cualquier hecho.20

Por su parte Matus define situación como [un lugar]:

[…] donde está situado algo, ese algo es el actor y la acción. Acción y situación conforman un sistema complejo con el actor. La realidad adquiere el carácter de situación con relación al actor y a la acción de este. Por eso una misma realidad, es al mismo tiempo muchas situaciones, dependiendo ello de cómo está situado el actor y cuál es su acción.21

La intervención situacional para el desarrollo humano en la comunidad (ISDEHC) es una tarea compleja debido a la heterogeneidad de los actores (personas mayores), pero también porque la tónica en las comunidades es trabajar reactiva y no proactivamente frente a la ocurrencia de sus situaciones. En esta lógica se proponen enfoques dialécticos, prospectivos y ciudadanos que les permitan a las personas mayores avanzar y empoderarse con sus procesos en la realidad social para el desarrollo comunitario. Al respecto Matus señala que:

Los procesos sociales, como procesos humanos ricos y complejos, están muy lejos de poder ser precisados y explicados con variables numéricas. La calidad y la cantidad se combinan para dar precisión a nuestras explicaciones y diseños. En la jerarquía de las precisiones está primero la calidad y después la cantidad, como una condición a veces necesaria de la precisión, pero nunca como una condición suficiente. No podemos, por consiguiente, eliminar lo cualitativo de nuestros planes y disociarlo de lo cuantitativo con el pretexto de que lo no medible no influye.21

La ISDEHC se entenderá entonces como orientada a la opción de tomar decisiones locales y colectivas, teniendo presente la complejidad de las comunidades en su diversa y variada realidad social, política, económica y cultural, cuya manifestación para el desarrollo humano de las comunidades se perfila a partir de consensuar criterios variados sobre economía, sustentabilidad ambiental, equidad social y potenciación.

En este sentido la mirada estratégica de futuro busca aportar una concepción democrática, colaborativa y diversa, lo que implica la necesidad de actores colectivos, en tanto sujetos que se articulan en función de fines comunes. Matus plantea que un actor social es “personalidad que en forma estable o transitoria tiene capacidad de acumular fuerzas, desarrollar intereses y necesidades y actuar produciendo hechos en la situación”.22

Todo ello, como elementos base para hacerse cargo de los temas que involucra el desarrollo humano a partir de la realidad que configura el mundo cotidiano de las personas mayores.

Desarrollo humano se define como una forma de desarrollo “centrada en el ser humano, tanto a nivel individual como una forma de desarrollo a nivel colectivo, fortaleciendo las capacidades comunitarias, para enfrentar sus propios problemas, generando mayores niveles de bienestar social y reforzando la cultura propia de cada pueblo”.23

El trabajo comunitario con personas mayores se basará entonces en el intento colectivo por abordar la vida cotidiana en el presente para crear futuro sin dejarse arrastrar por los hechos sociales emergentes. En definitiva, la ISDEHC se entiende como “la articulación entre conocimiento, liderazgo y acción decisional para la reflexión crítica, modificación y construcción colectiva de situaciones de la realidad junto a otros actores sociales del territorio”.12

Vista de esta manera, la ISDEHC queda contextualizada en una forma metodológica que determina proactivamente las situaciones que configuran los llamados nudos críticos a fin de diseñar las alternativas y medios para alcanzar objetivos y metas de manera colectiva y consensuada.22 Lo anterior, pensando en criterios de acceso a la igualdad de oportunidades, potenciación e involucramiento en procesos productivos para la manutención de condiciones dignas en la vida cotidiana de las personas mayores.

Desde esta perspectiva se aborda la intervención profesional, no solo desde la visión estructural, sino desde la percepción local psicosocial, cultural, organizativa y relacionada con el sentido que tiene para las personas mayores en sus comunidades, lo que ocurre con ellos en el proceso de interacción y convivencia cotidiana.

Esta idea de diseño para la intervención social comunitaria se centra en las comunidades de adultos mayores que están arraigados en un territorio con su vida cotidiana (que tienen interacción, lazos mutuos, pertenencia, historia, solidaridad) y que persiguen un cambio.

Siguiendo estos intereses y pensando en una mirada prospectiva, lo que se requiere es:

Planificación situacional: del diagnóstico normativo al situacional

Desde el punto de vista etimológico, diagnóstico significa conocer a través de.24 Desde la mirada situacional, el concepto de momento está asociado a “un proceso continuo y encadenado sistemáticamente. En oposición al concepto de etapa que es más pertinente a una secuencia lineal y direccionada”.22

Sus principales características, según Matus,22 estarían centradas en que: (a) no sigue una secuencia lineal establecida, (b) conforma una cadena continua sin comienzo ni fin definido, (c) se repite constantemente, pero con distintos contenidos y (d) para cada momento existen herramientas metodológicas más pertinentes.

Esta propuesta metodológica revisa los cuatro momentos y la forma como se propone su intervención en la comunidad de personas mayores, a saber (figura 1):

Momentos de la planificación situacional
Figura 1
Momentos de la planificación situacional

En el esquema se representan los momentos de la planificación estratégica. En los cuadros, la M representa cada uno de los momentos. Como puede observarse no hay una secuencia lineal establecida, las flechas marcan cómo los momentos conforman una cadena continua sin comienzo ni fin definido. Pueden repetirse constantemente pero con distintos contenidos. En el momento explicativo (M1) se elaboran los diagnósticos situacionales y se jerarquizan las situaciones; en el momento normativo (M2), la tarea es diseñar alternativas que permitan seleccionar propuestas de acción y decisión; el momento estratégico (M3) consiste en pensar las estrategias, las operaciones y construirles viabilidad; y durante el momento táctico operacional (M4) corresponde construir la agenda para alcanzar los objetivos del plan que acerquen a la situación deseada. El dinamismo del modelo promueve la posibilidad de avanzar, retroceder, avanzar, evaluar, avanzar (modificado de Matus)22

  1. 1. Momento explicativo

    En este momento se hace el diagnóstico situacional como punto de partida del proceso de planificación situacional; se centra en el conocimiento y el análisis de los hechos sociales de la realidad.

    Este momento debe producir: (1) la caracterización de los grupos sociales ubicados en la comunidad; (2) la identificación de la naturaleza y magnitud de las situaciones que se busca atender desde la perspectiva de esos grupos sociales; (3) la identificación de los espacios sociales y territoriales propicios para la acción social en red; (4) la identificación de los actores afectados o vinculados con la situación, en tanto fuerzas de apoyo o resistencia al proceso de intervención; (5) la identificación y delimitación de las posibilidades de acción en procesos de cambio y (6) el análisis reflexivo respecto a las situaciones y a su probable evolución.

    Bajo esta lógica de construcción de diagnóstico se perfila lo situacional, contexto en el que las personas mayores serán los agentes protagónicos del desarrollo en la comunidad; por lo tanto, serán “actores de la gestión» en la búsqueda del desarrollo y juegan un papel específico que se asocia a relaciones de sentido con intereses, opiniones, y distintas elaboraciones de la realidad. Este dinamismo de los actores promueve alianzas y conflictos con respecto a las situaciones que están en juego y que se encuentran en la realidad social donde actúan.

  2. 2. Momento normativo (definición de trayectoria)

    Se entiende por trayectoria el “al conjunto de planes, programas y proyectos estratégicos que son capaces de transformar progresivamente la situación inicial y acercarse a la situación deseada”.24

    Este momento debe producir: (1) el diseño de planes, programas y proyectos de intervención y (2) una imagen-objetivo común ante una misma realidad que haga sentido para los distintos actores sociales involucrados en el proceso.24

    La ISDEHC privilegia el diseño de planes, programas y proyectos, en la que se asume una tarea en equipo con otros actores y en la que todo lo que allí ocurra en tanto realidad e intervención, dependerá del conjunto de actores en la interacción y del significado que estos atribuyan a los hechos.

    Si se vincula a lo anterior, entonces el diseño de intervención social se constituye como situacional en el sentido de que, por un lado, surge (a) una nueva forma de trabajar el diagnóstico, ya no como aquel instrumento lineal, descriptivo único y riguroso, sino como una visión de cálculo interactivo que exige conocer las motivaciones y acciones posibles de otros, y, por el otro lado, es situacional como (b) una forma de intervención multivariada, complementaria, recursiva, independientemente de la posición que ocupen en el sistema los actores sociales y sus realidades.

    Vista de esta manera, la intervención comunitaria con personas mayores queda contextualizada en los métodos de la planificación situacional, la cual establece por adelantado o determina anticipadamente las formas y los medios para alcanzar los objetivos propuestos en un proceso para el desarrollo.

  3. 3. Momento estratégico

    Este momento es de particular importancia en este proceso, pues implica un fuerte desarrollo de la comunicación, por medio de la reflexión cotidiana de acciones que están comprometidas en lo que se puede denominar una red de conversaciones y acciones orientadas a incluir peticiones y promesas para llevar a cabo los compromisos asumidos por los actores en el diseño de la situación inicial, la trayectoria y la retroalimentación del proceso.

    El momento estratégico debe producir: (1) la organización permanente en redes conversacionales de actores sociales; (2) la generación de políticas locales de consenso con personas mayores; (3) el análisis de fuerzas sociales de confianza o no confianza en los procesos de desarrollo comunitario y (4) la viabilidad de la propuesta en el vínculo con el análisis estructural y funcional de la comunidad.

  4. 4. Momento táctico operacional

    Sin duda, la planificación para el desarrollo comunitario surge de las necesidades individuales y colectivas de las personas mayores, quienes buscan su satisfacción a partir de la realidad social, cultural y política en que se desarrolla esa planificación. Por lo tanto, se concibe desde este enfoque la evaluación como un proceso cualitativo y cuantitativo, de carácter permanente, que combina momentos reflexivos, analíticos, explicativos e informativos, respecto a la situación inicial, la trayectoria y la situación que se busca lograr (situación deseada) en esta mediación entre el presente y el futuro, de la que da cuenta la planificación situacional.

    Este momento debe producir: (1) la evaluación como un proceso cualitativo y cuantitativo de carácter permanente, el cual combina momentos reflexivos, analíticos, explicativos e informativos, respecto a la situación inicial, la trayectoria y la situación que se busca lograr (situación deseada); (2) una mirada profesional con criterios políticos como elemento-eje para participar e integrar el espacio para la toma de decisiones en materia de procesos comunitarios, y (3) una mirada con criterios de visualización futura que genere cambio social a partir de la incorporación de actores sociales y, de esta forma, flexibilice el proceso en la medida que se complementen las visiones.

En este sentido, la evaluación en la perspectiva situacional “debe estar dirigida hacia la identificación de conjuntos relacionados con esquemas de distinción, propios de ejecutores, participantes y evaluadores, por sobre procesos aislados y explicaciones lineales de cada sistema de observadores por separado”.25

Es fundamental remarcar que los momentos no siguen una secuencia lineal establecida; más bien, conforman una cadena continua sin comienzo ni fin definido, se repiten constantemente, pero con distintos contenidos y para cada momento se utilizan las herramientas metodológicas más pertinentes.

El modelo se basa en la planificación estratégica-situacional (PES) del chileno Carlos Matus y ha sido aplicado en Chile. Dio origen a los centros de desarrollo comunitario (CDC), los cuales incluyeron, entre otros, a personas mayores. También se ha implementado con grupos en prácticas de estudiantes de trabajo social.12

Intervenir desde esta perspectiva implica trabajar en congruencia epistemológica, teórica y metodológica. Es importante trabajar desde perspectivas teóricas y metodológicas que permitan poner en tela de juicio la idea de que la vejez y el envejecimiento son un problema y que constituyen meramente hechos biológicos. Dicho de otro modo, es necesario deconstruir los significados de carácter social, histórico, económico, político y cultural, y replantear la manera de acercarse al estudio de la vejez y del viejo, esto es, dejarlo de pensar como un “cuerpo deteriorado” o como un “cuerpo enfermo”. Derrumbar y reconstruir implica también incorporar perspectivas fuera del campo de la biomedicina y no perder de vista el contexto socioeconómico del que toman significado los contenidos culturales del momento histórico actual. Implica considerar que a partir de estos enfoques es factible continuar con el desarrollo de las capacidades de las personas que envejecen y lograr que participen en el cuidado de su salud, en la planificación de proyectos y en el desarrollo de ciudadanía.

Conclusiones

Para este siglo XXI, se presentan grandes retos en todas las áreas sociales, de salud, políticas, culturales, económicas, educacionales, medioambientales, entre otras, y uno de los desafíos emergentes es el envejecimiento en las sociedades y que este no sea visto desde la acumulación cuantitativa de años, sino mirado esencialmente desde la perspectiva sociocultural en la cotidianeidad y en la forma como se sustenta la calidad de vida de las personas mayores en esa perspectiva.

Hay que superar las imágenes sociales del envejecimiento que no valoran el aporte de las personas mayores a la sociedad y a partir de las cuales se considera que ellas son los principales actores en la construcción social de sus roles sociales.26

Se requiere de una articulación entre las dimensiones epistemológicas, teóricas y metodológicas, que considere el enfoque interdisciplinario de la gerontología.27

Al considerar los momentos situacionales en la intervención comunitaria, es posible asumir la dinámica de vida que presentan las personas mayores en sus espacios comunitarios y la posibilidad de que ejerzan ciudadanía y exijan respeto a sus derechos en tanto personas mayores.28

Agradecimientos

Este trabajo ha sido apoyado por la Red Temática Envejecimiento, Salud y Desarrollo Social del CONACyT. Su número de proyecto es 269261.

Referencias

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Notas

* Declaración de conflicto de interés: los autores han completado y enviado la forma traducida al español de la declaración de conflictos potenciales de interés del Comité Internacional de Editores de Revistas Médicas, y no fue reportado alguno que tuviera relación con este artículo.

Notas de autor

mendovic@unam.mx

Información adicional

Link PubMed: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29624984

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