ARTICULO
Discursos de resistencia de intelectuales costeros de la Región de la Araucanía y de Los Ríos (Chile) frente a políticas estatales de división marítima*
Discourses of Resistance of Coastal Intellectuals from La Araucanía and Los Ríos Regions (Chile) against States Policies of Maritime Division
Discursos de resistencia de intelectuales costeros de la Región de la Araucanía y de Los Ríos (Chile) frente a políticas estatales de división marítima*
Revista Austral de Ciencias Sociales, núm. 38, pp. 55-73, 2020
Universidad Austral de Chile
Recepción: 26 Marzo 2018
Aprobación: 17 Mayo 2020
Financiamiento
Fuente: Fondecyt
Nº de contrato: 1060111
Resumen: Este estudio analizó el discurso disidente de un grupo de líderes de comunidades costeras la Región de la Araucanía y de los Ríos respectivamente, en relación con sus condiciones socioambientales, organización social, identidad, historia y visión de futuro, a partir de la imposición estatal de la división del mar por la Ley de Pesca. Se analizó un encuentro-taller y 15 entrevistas a líderes locales. Los resultados indican la existencia de un intelectual orgánico emergente que trabaja por el bienestar y desarrollo de sus comunidades, que sostiene un discurso híbrido-transformador formado por el discurso hegemónico y de resistencia. Se identificaron elementos como: criticar y resistir las condiciones de dominación, valorar la organización y los lazos solidarios como herramientas liberadoras, auto-conocerse y descubrirse comunitariamente. Estos resultados invitan a repensar las comunidades locales como agentes activos y empoderados que se enfrentan a presiones neoliberales y, por ende, a cambios drásticos de sus sistemas socioculturales en términos económicos y medioambientales.
Palabras clave: Análisis del discurso, Conflictos sociales, Contexto sociopolítico, Medio ambiente, Política gubernamental de la Región de la Araucanía y de los Ríos.
Abstract: This study analyzes the dissident discourse of a group of leaders of coastal communities in La Araucanía and Los Ríos Region respectively, concerning their socio-environmental conditions, social organization, identity, history, and vision of the future related to the state-imposed division of access rights to local ocean waters through the Ley de Pesca (Fisheries Act). A workshop/meeting was analyzed along with 15 interviews with local leaders. The results indicate the existence of an emerging organic intellectual that works for the well-being and development of their communities and sustains a hybrid-transformational discourse formed by aspects related to both hegemony and resistance. Elements identified include criticizing and resisting conditions of domination, valuing the organization and bonds of solidarity as tools for liberation, community self-knowledge and self-discovery. These results invite a rethinking of local communities as active and empowered agents who can confront the pressures of neoliberalism and thus undergo rapid economic and environmental changes in their social and cultural systems.
Keywords: Discourse Analysis, Social Conflicts, Sociopolitical Context, Environment, Government Policy of La Araucanía and Los Ríos Regions.
1. Introducción
Las costas chilenas han sufrido profundas transformaciones socioeconómicas, especialmente a partir de los años 80 con la apertura de Chile al mercado exterior, lo que ha intensificado la extracción del recurso marino. Uno de los instrumentos que ha acelerado este proceso ha sido la implementación y ejecución de la Ley General de Pesca y Acuicultura a partir del año 1991. Frente a la inminente escasez del recurso bentónico, esta ley lo dosifica por medio de la creación de áreas de manejo (AMERB) entregadas en concesión a los sindicatos de pescadores a lo largo del país. El objetivo es que ellos mismos regulen la extracción de recursos bentónicos bajo determinadas condiciones impuestas por la ley mencionada. No obstante, al entregar las AMERB, el Estado chileno “trazó un mapa”, esto es, un proyecto para controlar y racionar de mejor forma el recurso escaso sin prever la existencia de “otro mapa” que daba cuenta de condiciones muy distintas a lo que el Estado creía haber visto al elaborar la legislación. Este ordenamiento preexistente está relacionado con otros escenarios socio-territoriales propios de las personas que habitan a diario en las costas basándose en el conocimiento práctico.
El siguiente estudio realizó un análisis crítico del discurso hegemónico impuesto por el intelectual orgánico que detenta el poder. Los estudios críticos del discurso tienen un valor teórico fundamental para comprender que las variadas ideologías son construidas históricamente desde las clases detentoras del poder. No obstante, pareciera que solamente se quedaran en el develamiento de tal realidad, no desarrollando la posibilidad de visibilizar y estudiar la existencia de pequeñas grietas o intersticios de voces disidentes; de personas luchando contra diversas formas de dominación a través de la naturaleza transformadora de las palabras; a este respecto, Nahuelpan ratifica lo anterior, indicando que, el proceso de autoorganización y autodefensa de las comunidades encuentra su soporte en la acción micropolítica, situando la cotidianeidad como espacio estratégico para confrontar la penetración del capital en el territorio y en las relaciones sociales. Asimismo, ha articulado una diversidad de actores locales que convergen en la construcción del territorio costero como espacio de defensa y lucha, poniendo en juego (…). Esta micropolítica que no apuesta por la toma del poder estatal o de sus instituciones como eje de cambio social, sino por la transformación desde abajo (…) (2016:109)
En la escena local de las comunidades costeras, este fue un espacio de búsqueda de grietas en el discurso hegemónico impuesto centrado en el nivel microsocial. Así, esta investigación sugiere ser un aporte al trabajo en el campo del análisis del discurso (ADD), así como una instancia que permita reflexionar en torno a formas de vivir y pensar desde escenarios locales, enfrentados a fuertes presiones neoliberales y, por ende, a cambios drásticos de sus sistemas socioculturales en términos económicos y medioambientales.
Este trabajo reivindica la mirada antropológica al considerar que la aproximación al ADD, además de describir, denunciar y plantearse cuestiones epistemológicas, incorpora la existencia de discursos disidentes como espacios donde el rol del cientista social es clave para construir discursos dialógicos y polifónicos que den cuenta de la heteroglosia de escenarios locales y así ayudar a empoderar pequeños nichos discursivos contrahegemónicos; centrándose además en responder dos preguntas, una a nivel de análisis de los datos y la segunda, a nivel teórico: ¿Es posible identificar un discurso de resistencia en poblaciones estuariales sometidas a regímenes discursivos hegemónicos por parte del Estado expresados en la aplicación de la Ley General de Pesca y Acuicultura? Si existiese(n) dicho(s) discurso(s), ¿qué característica(s) en común poseen? y qué particularidad (es) lo (s) conforman? Y, por último, ¿cuál fue el alcance del trabajo de Gramsci para dar cuenta de los procesos de resistencia y de discursos contrahegemónicos? El análisis fue guiado por trabajos hechos por la antropología en el campo del discurso y de los textos de Antonio Gramsci (1976) con relación a los procesos contrahegemónicos liderados por el “intelectual orgánico”.1
2. Antecedentes históricos de los estuarios de la Novena y Décima Regiones
Un estuario se caracteriza por ser un área costera donde las aguas continentales (aguas dulces) se mezclan gradualmente con las aguas oceánicas. Son enclaves de alta riqueza para la vida humana pudiendo desarrollarse cultivos acuícolas debido a la presencia de gran cantidad de fitoplancton acarreado por las mareas y corrientes, por tanto, de nutrientes para la reproducción y maduración de las especies” (UNESCO, 2003). Un estuario es también un espacio geográfico vulnerable debido a que los cursos de agua transportan, además de sedimentos, contaminantes derivados de la actividad agrícola, forestal, urbana e industrial (Constabel, 1993).
Bengoa (2003) se ha referido a estas poblaciones como “sociedades ribereñas”, puesto que han desarrollado sus estrategias de vida en torno a los cursos de agua, formando importantes centros de reunión o de densidad poblacional.
A la llegada de los españoles, “hace 470 años, el Pueblo Mapuche- Huilliche, ocupaba todo el territorio desde lo que hoy es la zona central de Chile hasta Chiloé” (Nuñez, 2006:30), el pueblo fue intervenido por medio de enfrentamientos que terminaron con el “Tratado de las Canoas” donde se delimitaron zonas diferenciadas para indígenas y españoles (Vergara, 1991).
A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, con la llegada de colonos alemanes a la zona, comenzó la usurpación de territorio del Pueblo Mapuche- Huilliche, amparada en instrumentos legales con el propósito de expandir las tierras agrícolas y consolidar el territorio nacional. De esta forma, el Estado otorgó terrenos considerados “baldíos” en las zonas de Llanquihue y Osorno (Guerra y Skewes, 2006). Hacia 1930 las poblaciones se afianzaron en los territorios costeros gracias a la llegada de un creciente número de campesinos que emigraron debido a la precariedad de sus tierras agrícolas. En los años 70 se intensificaron las oleadas migratorias de campesinos venidos desde el norte quienes se especializaron en la pesca y el buceo (Skewes, 1999). Así, los estuarios se han ido configurando como un espacio sometido a profundas transformaciones dando como resultado un lugar diverso, donde es posible identificar por un lado, a campesinos provenientes del norte y por otro, al Pueblo Mapuche- Huilliche.
Durante los últimos años, las costas chilenas se han visto afectadas por la sobreexplotación de los recursos marinos, lo que conllevó a la intervención estatal-legal, la cual optó por entregar parte de la administración de áreas costeras a organizaciones de pescadores, estas son las AMERB expuestas anteriormente. Por otra parte, estos territorios se han visto intervenidos y enfrentados por las políticas de apertura económica de Chile a partir de los años noventa, lo que ha conllevado a una serie de conflictos entre quienes habitan los territorios sometidos a intereses estatales y los grandes conglomerados corporativos.
2.1. ¿La tragedia resuelta? Las áreas de manejo y la visión del Estado: una pequeña porción de la realidad
La ley General de Pesca y Acuicultura establece un Régimen de Áreas de Manejo y explotación de recursos bentónicos correspondiente a la asignación exclusiva de áreas determinadas a organizaciones de pescadores artesanales legalmente constituidas para su manejo y explotación, debiendo someterse a disposiciones legales y reglamentarias pertinentes. Esta intervención estatal fue elaborada en base al conocimiento científico (Scott, 2003).
El trabajo de Scott (1998, 2003) está centrado en develar la serie de daños realizados por diversos estados en el mundo a sus respectivas poblaciones al aplicar la política del Alto Modernismo, esto es: el centralismo respecto a la planificación social y la ejecución de proyectos de ingeniería que, sólo han construido utopías respecto a lograr el mejoramiento en la calidad de vida de los seres humanos. Lo anterior, de acuerdo con Scott, ha ocurrido porque la visión del estado estaría regida por el “conocimiento científico”, el cual ha olvidado el espacio social real, ignorando el “conocimiento práctico” utilizado por las personas que viven en un determinado Estado. En este caso, las áreas de manejo han sido construidas con la lógica del conocimiento científico, lo que ha provocado que los pescadores artesanales hayan visto disminuidas sus ganancias producto de una serie de restricciones en el acceso a los recursos marinos.
2.2. Los discursos polifónicos y de disidencia contrahegemónicos en el contexto de la resistencia
Bajtín (1999) alude a las diversas voces polifónicas y dialógicas, contrastando distintas cosmovisiones que reconocen las relaciones de poder autorales. Bajo esta propuesta Escobar (2005) realizó una búsqueda sobre la existencia de múltiples realidades y voces en América Latina. Para él, la modernidad habría inhibido el desarrollo de países al usar conceptos como el de desarrollo, construido por el Banco Mundial por medio del discurso científico. En ese sentido, el discurso científico produciría verdades poderosas. Escobar propone un programa sobre la transmodernidad para construir discursos de aceptación y diálogo con la alteridad no eurocéntrica, para así rescatar los discursos contrahegemónicos. Eso es, pensar al otro con categorías no eurocéntricas para entender mejor modelos locales y prácticas alternativas a las formas de resistencia (García-Canclini, 1991) de manera tal, de brindar una nueva forma de visibilidad, audibilidad y construir otros modos de ver y actuar. Por otra parte, Scott (2003) plantea la existencia de dos tipos de discursos, a partir de la resistencia en relación al discurso: el público y el privado, el público es explícito, elaborado por la clase dominante, el autor indica al respecto que “ el discurso público cuando no es claramente engañoso, difícilmente da cuenta de todo lo que sucede en las relaciones de poder” (Scott 2003:24), y el privado u oculto es el de los dominados resistiendo al dominante tras bastidores, en la solidaridad y cohesión colectiva. Para Scott, el discurso existe en la medida que sea practicado, articulado, manifestado y diseminado dentro de los espacios sociales marginales.
2.3. El intelectual orgánico como constructor ideológico del discurso contrahegemónico
A partir de los estudios sobre discurso, es posible dar cuenta de la necesidad de analizarlos no desde su tenor reproductivo del poder y de desigualdades, sino más bien en relación con su posibilidad de disidencia. En ese sentido, este trabajo retoma la teoría gramsciana para analizar los discursos de intelectuales costeros y así responder de manera concreta a la pregunta sobre cómo algunos discursos locales nos hablan de resistencia a los discursos hegemónicos. Gramsci (1963) trabajó teóricamente sobre la emergencia y el proceso de edificación de proyectos emancipatorios centrados en el rol de los intelectuales, prestando atención a la superestructura, a lo simbólico y enfatizando la filosofía de la praxis que considera al discurso como una práctica transformadora de la realidad social. Para Gramsci (1973), los factores de orden cultural e ideológico son claves para luchar contra la hegemonía a partir del trabajo educativo y persuasivo de los intelectuales. Esta idea es clave para poder entender los discursos de los intelectuales que viven en estuarios con relación a cómo enfrentan la división del mar.
Por otra parte, se plantea la contrahegemonía como un ejercicio de dirección intelectual de conquistar alianzas y corresponde al consentimiento organizado de los grupos de la sociedad civil para oponerse a la coerción del poder (Crehan, 2004). Es el consentimiento que ocurre a partir del trabajo de persuasión realizado por el intelectual orgánico: una persona que ideológicamente construye un discurso contrahegemónico junto a la clase subordinada, Ellos son los encargados de formar comunidad y sirven intencionalmente a su clase por medio de su compromiso ético y moral para construir este tipo de discurso. (Gramsci,1963) distingue entre el “sentido común” y el “buen sentido”; el primero es la visión acrítica del mundo y la segunda es una visión crítica; un ejercicio de contrahegemonía que supera al sentido común.
3. Materiales y métodos
Esta investigación fue de carácter cualitativo y descriptivo, fundada en el paradigma interpretativo debido a que se buscó interpretar significados al analizar los discursos de hombres y mujeres residentes en zonas estuariales, en relación con sus condiciones económicas, sociales y ambientales en el contexto del discurso hegemónico empresarial y estatal expresados en la intervención de las áreas de manejo y complementariamente en las intervenciones forestales y viales.
Se utilizó el concepto de “ámbitos de sentido” o al “mundo de la vida cotidiana” de Briones (1996) para analizar estos discursos y así comprender las experiencias y actitudes subjetivas) de los protagonistas de este estudio, el cual fue entendido como práctica dialógica y heteroglósica (Peräkylä, 2005). En este sentido, el discurso expresado en las entrevistas y en el grupo focal, conformaron espacios propicios para el trabajo de interpretación, análisis y acceso a, en palabras gramscianas, la superestructura o mundo folk. Así mismo, las fuentes de datos analizadas fueron 15 entrevistas transcritas y un grupo de discusión de 7 horas (Canales, 2006) con actores locales a quienes llamamos intelectuales, los que fueron escogidos por medio de una muestra intencional debido a que, tanto los entrevistados como los participantes del encuentro, son personas cuyas voces fueron escuchadas en otras instancias del proyecto de investigación. Sus nombres y ubicación fueron dados por la técnica de la bola de nieve, en correspondencia al reconocimiento que ellos y ellas tenían a nivel local.
En estas transcripciones se identificaron, dos unidades básicas de sentido: ejercicios de acción y ejercicios de pensamiento; también se reconocieron dos realidades, el sentido común y el buen sentido (Gramsci, 1973). Se utilizó el Análisis Estructural del Discurso (Canales, 2006) que da cuenta de las representaciones sociales y modelos simbólicos que inciden en la producción de determinados discursos. Se construyó un conjunto de categorías preestablecido. A medida que se realizaron las lecturas se incluyeron categorías bajo el alero de cuatro ámbitos de sentidos: de defensa, cultural, social, y de conocimiento. La elaboración de categorías se realizó con la ayuda de la construcción de una matriz de conglomerados conceptuales (Miles y Huberman, 1994), donde fueron reunidas las categorías que se consideraron “debían ir juntas” en base a las categorías emergentes identificadas en los diálogos del encuentro y entrevistas para llevar a cabo una interpretación significativa (Geertz, 1989).
De acuerdo con lo anterior, el diseño metodológico considera a los discursos, la definición y aplicación de la técnica de recolección de datos, entrevistas transcritas, y un encuentro taller, para estructurar un proyecto de investigación de forma posterior.
4. Presentación y discusión de los resultados
El análisis logró identificar elementos de contrahegemonía hibridados con el discurso estatal (discurso hegemónico), al dar cuenta de una constante crítica a las actuales condiciones socioambientales y económicas dejando de manifiesto su conocimiento y conciencia de estar en una posición subalterna. Por otro lado, da cuenta de una apropiación de elementos de la ideología estatal empresarial. El análisis develó programas embrionarios de independencia del discurso contra- hegemónico sobre el desarrollo y bienestar de su comunidad conformado por diversas voces que articulan los (a) ejercicios de acción: acontecimientos concretos llevados a cabo por los intelectuales para expresar sus opiniones, ideas y discrepancia sobre diversos ámbitos social y los (b) ejercicios de pensamiento relacionado con el campo de las ideas, diagnósticos del pasado, presente y futuro que los diversos actores realizan sobre su comunidad en relación a la economía, a los pueblos originarios, identidad, religión, organizaciones, medioambiente, etc.
4.1. Ejercicios de acción: entre el “sentido común” y el “buen sentido”
Corresponden a los tópicos referentes a actividades concretas que han realizado los hombres y mujeres intelectuales de las localidades anteriormente señaladas para hacer frente a la imposición de condiciones hegemónicas, irruptoras y adversas relativas a alcanzar el llamado “progreso” propugnado por los discursos imperiales, tanto estatales como empresariales. De esta forma, la implementación de las áreas de manejo, la presencia de forestales y la construcción de la Carretera de la Costa fueron tópicos de convergencia y discusión crítica cercanas al “buen sentido” gramsciano. A su vez, existieron posturas cercanas al “sentido común”, pero no por esto alejadas del discurso contrahegemónico, que buscaron superar al impuesto. Una combinación de ambos discursos evidencia su carácter dialógico e híbrido.
- Sentido de defensa. Corresponde a las acciones que configuran un discurso contrahegemónico de los intelectuales estuariales, puesto que ilustran ejercicios concretos de praxis, propios de toda labor de dirigencia intelectual; de un pensador o pensadora que guía el proceso emancipatorio de las fuerzas de presión ejercidas por el estado, a través de las áreas de manejo, de las forestales y la Carretera de la Costa.
En relación con lo anterior, EG, un hombre adulto proveniente del mundo rural y asiduo defensor del medioambiente de Chaihuín nos relató la forma en que su comunidad se fue fraccionando a partir de la intervención de las forestales Terranova y Bosques S.A. en el predio Chaihuín-Venecia; la cual, además de arrasar con el bosque nativo y contaminar el río, logró intervenir en los sindicatos y juntas de vecinos conformando dos bandos: aquellos con posiciones a favor y los que estaban en contra. Esta razón lo llevó, junto a otras personas, a oponerse tenazmente al trabajo forestal.
Esta postura disidente a la intervención de las empresas forestales implicó que las personas “opositoras”, como EG, sean marginadas de la comunidad. No obstante, ello generó ideas para conformar instancias de organización para fortalecer en su postura. EG se refirió a este proceso de marginación y discriminación al contarnos que:
No puede haber personas que piensen diferente dentro de las comunidades, nosotros lo hacemos y estamos marginados; por esa razón creamos el Comité y estamos trabajando en un centro cultural también. Yo creo que esa es la instancia que tenemos que trabajar, porque no tenemos presencia dentro de la junta de vecinos, ni en el sindicato.
Estas palabras dan cuenta del “buen sentido” que EG posee respecto a la importancia de poder organizarse y luchar por tener presencia en su propia comunidad, defender la conservación de su entorno, y además poseer un punto de vista, como intelectual orgánico, nacido y criado en el mundo rural campesino, sus estudios Técnico Profesionales en Huiro (donde realizó su práctica) le sirvieron desde su juventud para darse cuenta del deterioro que las forestales habían causado en otros sectores rurales. Este “conocimiento práctico” adquirido fue utilizado para propósitos contrahegemónicos pragmáticos de su clase, esto es, por un lado, para ayudar a luchar contra la forestal, y por otro a construir hegemonía a partir de la conformación del Centro Cultural y el Comité de Defensa del Río Chaihuín. La creación del Comité de Defensa les permitió conformarse como un grupo de vigilancia constante, cuyos objetivos de trabajo se fundamentaron en la investigación histórica y legal de Chaihuín en relación con sus predios.
Por otro lado, el proyecto de la Carretera de la Costa también dividió a la comunidad de Chaihuín, a partir de la construcción de un puente que embancó las áreas de recurso bentónico, a raíz del deslizamiento de tierra al río. En este contexto AA, mujer dirigente de Chaihuín, se refirió a las acciones que tuvieron que tomar como grupo disidente de la construcción de dicho puente. Ella nos relató que era dirigente y se dio cuenta que esta intervención estaba realizándose sin el consentimiento de su comunidad. En ese entonces decidió conversar esa arbitrariedad con la gente de su localidad, concientizándolos sobre los efectos nefastos que esa construcción acarrearía para la zona. Dicha acción- dijo AA- provocó la burla y el pesimismo de algunas personas de la organización, que en ese entonces lideraba, diciendo que: “Éramos ignorantes y que no conseguiríamos nada”. No obstante-prosiguió- la mayoría acordó oponerse a la construcción del puente. Además, recordó que siempre dejaron en claro a las autoridades que no estaban en contra de la obra, sino en la forma en que la estaba llevando a cabo, pues sabían que la construcción en si iba a provocar serios problemas:
¡En qué mentalidad de una persona, siendo ingeniero civil y con todos los antecedentes que ellos tenían, iban a construir un puente haciendo tranques! Qué significó eso: el primer invierno que pasó, ellos empezaron a hacer unos rellenos desde el norte y desde el sur, dejaron el río como un embudo. Trancaron de acá y de acá- gesticulando con las manos-, la primera crecida que hubo, prácticamente llegó a lugares donde nunca se había visto en la historia de Chaihuín, excepto cuando vino el maremoto del 60, y de ahí nosotros dijimos: ‘esto no puede estar ocurriendo, o sea, no puede estar pasando’.
En la postura de AA se conjugan elementos propios de una intelectual orgánica que construyen contrahegemonía. Ella está a favor de la Carretera de la Costa y de la implementación de las AM, estando además de acuerdo con el discurso científico moderno del progreso que detenta el Estado. No obstante, su crítica va en contra “el conocimiento científico” del Estado que diseñó una carretera que unirá Chile a partir de los bordes costeros sin haberle consultado a las localidades por las cuales atravesaría. Los elementos disidentes del “sentido común” del progreso estatal están combinados con el “buen sentido” al cuestionar los cimientos de las condiciones sobre las que se erige el concepto de democracia.
AA en su relato, dio cuenta de los derechos que tienen las personas que viven en un Estado nación, entre ellos, el expresarse libremente. Aun estando en un país que se dice democrático, ella dejó ver su postura, con relación al discurso hegemónico del Estado chileno que impone proyectos que irrumpen y destruyen la integridad socioambiental de diversas comunidades. A su vez, este tipo de democracia está vinculada a una concepción de mar como propiedad común, “el mar es de todos los chilenos” por tanto, es un recurso que debe ser cuidado.
A lo anterior se suma la importancia que EG da a las organizaciones. En su discurso nos explícita que el estar organizados era fundamental para defender el mar (de la acción de las Empresas y de la celulosa Celco), así como de la sobreexplotación, al decir que, si son detenidos por Carabineros, tendrían que llevar a todo el grupo también.
De esta forma, el “sentido de defensa”, muestra las cualidades de los intelectuales, entendidos como personas que han realizado acciones concretas para defender y resistir al discurso hegemónico estatal y empresarial, las que evidencian una postura disidente que critica el actual estado de ‘democracia’ y que valora las instancias de organización como herramientas centrales en la defensa del entorno.
- Sentido social. Este comprende todas las acciones concretas vinculadas con el empoderamiento de la comunidad, a través de soluciones e instancias que beneficien a los miembros de la organización y colectividad.
CI feminista que reside en Mehuín, nos contó que han dictado varios talleres y encuentros con mujeres en las comunidades de Tralcao, Toltén y Puringue. En ellos son tratadas diversas temáticas como: la crianza de los hijos y la desigualdad de género. Por otra parte, AA sostuvo que el hecho de organizarse como Sindicato de Pescadores con un área de manejo a concesión, también les hizo pensar en el bienestar de cada asociado. Esto a raíz del suicido del hijo de uno de sus socios. En la misma línea, RT presidente del sindicato de pescadores de Pucatrihue, relató que inicialmente no aceptaban las áreas de manejo, pero con el tiempo empezaron a ver los frutos. Consiguieron préstamos con algunos bancos para renovar lanchas y motores. Eso permitió que algunas personas pudieran hacer arreglos a sus casas y mejorar su calidad de vida: “comprándose un refrigerador nuevo, una lavadora, cosas así. Ya no viven tan primitivamente” indicó. Sumándose a ello que, frente a la poca actividad de la junta de vecinos, su sindicato formó una comisión social encargada de bienestar, preocupándose del tendido eléctrico y de prestar servicios de conexión a internet a la comunidad.
Así también lo cree CI, quien desde el mundo mapuche también apuesta por el bienestar social de los marginados - los niños y, especialmente de las mujeres-. El organizarse por medio de talleres es uno de los objetivos que ella propone en su programa de emancipación de patrones culturales opresores de las mujeres, principalmente del machismo. Por otro lado, AA apuesta firmemente, defender los recursos bentónicos por medio de las áreas de manejo, instancia que valora dado que implicó que se organizarán formalmente, pudiendo luchar sin dificultad por los derechos de los asociados. De forma similar RT nos relató, lo difícil que es organizarse, intentando por mucho tiempo formar sindicatos o cooperativas. No obstante, a pesar de que señaló que inicialmente no le agradó la idea de las áreas de manejo, ahora las valora como una instancia que permite el progreso de su comunidad. En este sentido, su concepción de progreso se relaciona con un discurso más bien estatal científico, ligado a la idea de que más bienes y comodidades propios de la modernidad permitirán sacar del “estado primitivo” a su comunidad. Las posiciones de estos cuatro actores comienzan a conformar la existencia de los diversos pliegues en el devenir del discurso contrahegemónico en el contexto de la dominación imperial.
- Sentido cultural. Es toda acción o actividad orientada a recuperar y fortalecer la identidad de un grupo; donde la investigación de las historias locales es considerada crucial para reforzar la identidad, lo que permite incentivar y reforzar posturas contrahegemónicas en el contexto de comunidades fraccionadas por la acción los agentes externos empresariales y estatales.
Al respecto CI, en una de las entrevistas, nos comentó que como educadora está realizando diversas acciones tendientes a descubrir la historia de su localidad, Mehuín Alto. Su objetivo, es probar que su pueblo tiene una identidad propia, pero que se ha ido perdiendo por el encuentro con la cultura occidental, por tanto, es una historia que debe quedar registrada: “Para que no sea un pueblo sin identidad”. Otro de los objetivos del proyecto emancipador que ella desarrolla, se relaciona con el trabajo con mujeres y las problemáticas de subyugación y opresión que a ellas aqueja. Para ello, indagó en las dificultades de las mujeres de su localidad para posteriormente empoderarlas a través de la organización, instancia evidenciada, como elemento fundamental para el accionar contrahegemónico.
EG también ha investigado la historia de su localidad, como parte de las actividades del Centro Cultural de Chaihuín; al respecto, nos relató el descubrimiento de conchales en Huiro, lo que evidenciaría la extracción ancestral de mariscos por parte del mapuche. Eso lo hace cuestionar la prohibición de la recolección de orilla, por tanto, su oposición a la actual administración de la costa: “¿Por qué se prohíbe ir a mariscar, sacar loquitos pequeños, cuando toda la vida han sacado así?; si es cosa de ver un conchal, se ven caracoles y mariscos chiquititos. Si ellos habitualmente lo hacen sin afán comercial, no es una gran cantidad que sacan”. Esto recuerda la concepción de mar como propiedad de todos los chilenos que también tiene AA y que podría condecirse con el ideal de democracia donde el acceso a los recursos debería ser equitativo.
Las voces de los intelectuales valoran el desarrollo de actividades ligadas a las artes y a la investigación histórica. Son consideradas fundamentales en el plano del sentido cultural. Ellas encarnan el empoderamiento necesario para crear lazos sociales cruciales para llevar a cabo todo proyecto emancipador. Son parte del buen sentido incorporado como aspecto central del programa emancipador embrionario que poco a poco está siendo develado.
- Sentido del conocimiento: Se relaciona con la observación del entorno para la generación de ideas y propuestas que mejoren las condiciones de vida en una determinada localidad.
En el contexto de las AMERB, la escasez del recurso es un incentivo para realizar una observación minuciosa del entorno ribereño realizando experimentos que intensifiquen la productividad del recurso bentónico. A este respecto, AA junto a su marido, determinaron después de una observación sistematizada del nivel de las mareas, realizar un experimento en el banco natural que tienen como área de manejo: sacó el “quimalhue” (semilla del choro-Mytilus chilensis) y las trasladó a otra área experimental conformada por unos pozones. A pesar de ser una actividad no autorizada la realizaron de todas formas, obteniendo buenos resultados. La idea de AA conforma una parte importante a desarrollar del programa embrionario de emancipación. Aun estando de acuerdo con las áreas de manejo y valorándolas como instancias que los han obligado a organizarse, ve en ellas un espacio en el cual puede proyectarse productivamente.
Los cuatro “sentidos” analizados configuran los aspectos del plano de la acción que todo proyecto emancipatorio contrahegemónico debería contemplar. En este sentido, las voces de los actores dieron cuenta de prácticas de resistencia, al valorar e incentivar las instancias de cooperación, organización, preocupación por el otro, ejercicio de la democracia, recuperación de la historia, lucha por un fin superior, entre otros aspectos que estructuran el perfil de intelectual orgánico gramsciano.
No obstante, lo anterior es importante destacar los matices que se mueven entre dos polos discursivos; el buen sentido y el sentido común. Aunque éstos podrían diferenciarse en cuanto a objetivos, en general obedecerían a la misma lógica de luchar por un proyecto de emancipación en condiciones adversas. Ambos grupos representan dos posturas que dialogan conformando elementos para el discurso contrahegemónico. La primera sería más explícita, pues tendría una postura más bien opositora a los proyectos del gobierno de turno, que ha sido llamado “buen sentido”. La segunda, denominada “sentido común”, es más bien dialógica, con el trascrito oculto hibridándose, conformando un discurso donde los elementos de la ideología dominante serían apropiados por el discurso subalterno. Ambos sentidos también estuvieron presentes en la segunda parte de este proyecto emancipatorio, los cuales son expuestos a continuación.
4.2. Ejercicios de Pensamiento: Polifonía e Hibridez en el Contexto de Dominación
En esta dimensión se expone la interpretación de los discursos de hombres y mujeres con relación al plano de las ideas; el segundo eje constitutivo (junto con el plano de las acciones expuesto anteriormente) de la filosofía de la praxis propuesta por Gramsci (1976). En este segundo plano serán analizados los diagnósticos que ellos y ellas han elaborado respecto a sus comunidades en relación al pasado, presente y futuro. Se dio cuenta de ello en los proyectos, los cuales fueron pensados a partir de experiencias y conocimientos adquiridos en el contexto del discurso hegemónico estatal.
4.3. “El agua que corre hoy no es la misma de ayer”: recordando el pasado con dolor, nostalgia y esperanza
Las voces escuchadas en el encuentro y en las entrevistas, dejaron ver un pasado medioambiental recordado con rabia y nostalgia. PB, residente en Pucatrihue y profesora de enseñanza básica de una escuela local, manifestó su preocupación por la acumulación de fango y la subida del nivel del mar. Indicó que hace 10 años atrás existía una amplia extensión de playa. Su desaparición la asocia al recalentamiento de la tierra. La misma inquietud planteó FQ, adulto mayor y antiguo dirigente de Mississipi, respecto al Santuario del Río Cruces donde vivió hace un tiempo atrás. Recordó que en aquel entonces:” Estaban preciosos los cisnes, los coipos y toda una serie de cosas bonitas a los alrededores”, que luego desaparecieron debido a los residuos de la fábrica de celulosa que- indicó- quemó el luchecillo.
Desde el mundo mapuche, el pasado ancestral de su cultura es recordado por MQ, mujer dirigente lafkenche2 de la comunidad de Mehuín Bajo. En el encuentro relató con mucho dolor la historia de su abuelo quien fue torturado por el “winka” para que entregara las tierras donde hoy viven:
Allí quedan muy pocas familias de la generación que tuvieron disputas. Mi abuelo estuvo doce horas debajo del agua preso. Lo trajeron desnudo prácticamente para que firme y nunca firmó, hecho por lo que se siente orgullosa la que hoy está muy emocionada al contar. Por eso digo, que yo no soy la mejor para contar de mi lugar, pero muy orgullosa.
Y el “newen (fuerza)” que tengo como mapuche es la que me da el taita “wenteya” (Deidad dominadora y rectora de los seres humanos entre los huilliches de Osorno y los viejos cuncos de Valdivia ) cada día, y el saber que yo soy Maripán, y como Maripán no debería llorar, pero es mi emoción de sentirme mapuche, de sentirme cada día gente de la tierra y mujer del mar, “lamgnen lafken” (Hermano/a del mar).
Ella tiene una fuerte identidad, y a pesar de su dolor, tiene claro que en el presente ellos deben dialogar y mezclarse para trabajar junto al winka.
En la historia ancestral mapuche están presentes y recordadas las antiguas formas de organización o “juntas”. MM comentó que antes, las “juntas” que se hacían en Mehuín Bajo, eran respetadas. Ahora no- indicó- incluso, hoy es muy poca la gente que asiste. En el pasado, sigue MM, a la junta llegaba un cóndor, ave de vitalidad y fuerza. Hoy ya no llega, “No sé qué habrá pasado ahí, que ahora hay poca fe de algunas familias de acudir a las juntas.” Lo mismo pasa en Maiquillahue que era el centro fundamental de la junta que se hace hoy en Mehuín Bajo “Pero por temas religiosos hay divisiones según CI, quien hace referencia a la adscripción por parte de su pueblo al cristianismo; luego añade que aún hay esperanza en el retorno del pasado, al sostener que éste aún existe, pero que está guardado, que los relatos y las antiguas prácticas, como el “camarricún” (largas conversaciones sobre los problemas que afectaban a la comunidad) están, pero que a raíz de la llegada de la cultura occidental: “Lamentablemente el mapuche tuvo que guardar muchas cosas; y así como guardó su plata y oro, también tuvo que guardar sus conocimientos; pero los guardó de tal manera que, de repente llegó a ser un poco egoísta con la juventud, pero la historia está”.
El tópico referente a las organizaciones fue recordado como instancias positivas que funcionaron en el pasado. Así, el vivir en comunidad es rememorada al describir la antigua forma de organización del pueblo mapuche, cuando antes todas las comunidades conformaban un “paño unido”, como dijo CI, llamado “lof”. No obstante, ahora con la llegada de las asociaciones, sindicatos y las juntas de vecinos la antigua unidad y conexión se perdió, ésta indicó.3
Los actores que recordaron el pasado de sus localidades conforman distintas voces que reconocen distintos escenarios: uno medioambiental deteriorado cada día más por el efecto de empresas industriales, un pasado económico de una región ribereña y lacustre pujante gracias a la existencia de empresas.
Con base en lo expuesto, se establece que hay dos tipos de discursos respecto al pasado, discursos que se combinan híbridamente. Por un lado, está el discurso hegemónico que propugna el avance y el progreso de una sociedad por medio del desarrollo económico, especialmente en la voz de FQ. Complementado a él se encuentra el “transcrito oculto”, eso es, lo que el Estado chileno ha olvidado a la hora de planificar políticas sociales, especialmente en el plano étnico el deterioro del ecosistema, de los lazos sociales y organizativos y de usurpación de las tierras indígenas.
4.4. “Un árbol se puede volver a plantar, pero una guagua no”: burocracia, divisiones y progreso en las zonas estuariales
Durante el encuentro, se discutió respecto del desarrollo de cada localidad a partir de la obtención de recursos por parte de instancias gubernamentales, la que resultaría ser, gran parte de las veces, difícil debido a la burocracia propia del sistema.
MM, mujer residente hace veintidós años en Mehuín Bajo, nos planteó la importancia de la planificación y ejecución de proyectos era una tarea difícil, pues relata que con mucho esfuerzo ha logrado conformar una sociedad de turismo con el apoyo de la Fundación Andes y del Fosis. Sostuvo que las ganas y la materia prima están en cada localidad, no así, los fondos. La dificultad de conseguir financiamiento radica en el despliegue de una gran cantidad de tiempo, permisos y papeles en los cuales hay que invertir dinero que tampoco existe, señaló ella, conformando un círculo vicioso que no les permite ejecutar las ideas.
En relación con las autoridades de Gobierno, la crítica apunta a la falta de una presencia habitual, real y efectiva de las autoridades locales. RG, mujer de la comunidad de Choroy-Traiguén es explícita en su descontento respecto a los procesos de toma de decisiones a nivel país. Las decisiones son tomadas en Santiago, indicó, no siendo consideradas las demandas y necesidades locales que difieren en cada sector. En este sentido, enfatizó MM, a las comunidades no se les pide su opinión respecto a las intervenciones a ejecutar, sólo son enviadas las órdenes de lo que hay que hacer.
Por otro lado, la construcción de la Carretera de la Costa, es para MG una gran posibilidad para el surgimiento de su comunidad, en términos de tener mayor acceso por ejemplo, a centros de salud. Dicha obra solucionaría el problema de aislamiento que sufre Pucatrihue y que tiene consecuencias graves para su gente. Este hecho lo ejemplificó con dos situaciones:
La primera relacionada al sufrimiento de los niños y niñas del sector para estudiar, quienes deben caminar tres horas para tomar el bus a Osorno. La segunda situación acaeció en invierno: donde una mujer embarazada tuvo una hemorragia, al vivir ésta a más de tres horas de Osorno, dilación que provocó que ella tuviese un mal parto. A partir del relato anterior MG hizo hincapié en su relato, al contarnos que es muy distinto tomar una decisión desde la oficina a vivenciarla:
Venir a embarrarse aquí no es fácil, porque, estando así, con lluvia, o con un niño, no es fácil, hay que caminar las tres horas... es tanta la desesperación, que mientras unos llegan con la ambulancia, los otros ya hicieron ese camino. Echaron la guagua, echaron la niña y a correr pa’ abajo con lluvia ¡Eso es inhumano! Y llegar luego con esa guagua y con la niña ¿usted cree que se salva la niña? La guagua yo creo que se salva, ¿pero se salvará la niña? […] el árbol lo pueden plantar otra vez, pero esa guagua, esa niña... Si ustedes plantan una guagua y les vuelve a salir, yo digo que no le hagan daño a ese bosque, porque yo sé que un árbol se puede volver a plantar, pero una guagua no.
MG representa un discurso en el que se evidencian dos posturas que podrían ser contradictorias: por un lado, el discurso estatal con relación al progreso, y por el otro, el discurso oculto crítico respecto a lo que las instancias gubernamentales realizan. En su voz se presentan elementos claramente contrahegemónicos – y propios de todo intelectual orgánico- como el conocimiento y la conciencia de las condiciones de opresión (el aislamiento de su comuna y la poca ayuda y presencia de autoridades en terreno), pero también elementos de la clase hegemónica, especialmente en lo relacionado con su aprobación de la Carretera de la Costa, que constituyen principios del discurso hegemónico estatal con relación al progreso.
MQ también nos relató el caso de Mehuín, sobre gente que había trabajado toda su vida en el mar recolectando mariscos y que ahora estaban imposibilitados de hacerlo, debido a las altas sumas de dinero solicitadas por el sindicado para adscribiese a éste; al respecto indica: existe gente que nunca ha trabajado en el mar y tiene su carné que le permite extraer una cuota de locos: “nunca han ido a la orilla del río a meterse y mojarse los pies”. Asimismo, sostuvo que la gente de Mehuín, una vez que fueron dejados de lado, el sindicato se atrevió a solicitarles ayuda para defender el ducto, ayuda que no fue prestada de la forma en que el Comité de Defensa del Mar hubiese querido:
Esos hombres tienen familia, toda su vida se han dedicado a la pesca; y después, de un día para otro les cortaron ese trabajo. Dígame usted, ¿Será apoyo hoy en día, ir y decir ‘yo voy a apoyar a Mehuín, al sindicato tanto; voy a porque el mar es vida’? Está bien, el mar es vida, pero para todos ¿Y por qué hubo tanto egoísmo allá (en Mehuín)?. Hubo un egoísmo enorme, y ahora piden apoyo a las comunidades mapuche y ¿cómo van a apoyar, si ellos les quitaron una fuente de trabajo a esos hombres? Entonces ¿con qué moral van a apoyar este problema que hay con el ducto? Por lo menos en las comunidades en donde yo he andado, hay mucha división.
MQ da cuenta de la postura del dolor a partir de las divisiones, pues considera que el mar es un recurso que debe ser cuidado, es la fuente laboral para su pueblo, pero por otro lado manifiesta su descontento por el organizarse sólo para defender el mar, y no para no incluir a pescadores, buzos y recolectores que tradicionalmente habían trabajado en el mar.
Las empresas forestales también fueron reconocidas como otra de las instancias divisorias de las comunidades. EG, quien luchó directamente para que la Forestal Terranova dejara Chaihuín, relató el inicio de los conflictos a raíz de la llegada de dichas empresas. La primera actividad del plan de la empresa para captar la aprobación del pueblo fue justamente dividiéndolos al intervenir en las organizaciones como la junta de vecinos y sindicato de pescadores. En este sentido, sostuvo EG, las empresas conocían las estrategias para convencer a la gente y a los dirigentes de que el área forestal traería “desarrollo” y oportunidades a la comunidad, incluso ofreciendo regalos y organizando fiestas para toda la comunidad.
Por otro lado, al momento en que los actores involucrados en la problemática analizada entran en contacto con la cultura occidental, sus comunidades se comenzaron a dividir, difuminando una identidad que debería ser clara para no continuar con tales divisiones. CI expresa con claridad esta situación: “Si la gente mapuche tiene clara su identidad, no estaría preocupada de las otras religiones, porque tendría clara su propia religión, y estarían muy claros también en sus propios conocimientos, costumbres, también en la forma de pensar, y de actuar” y continua diciendo, la cultura occidental trajo el desarrollo tecnológico, y señaló que aunque se hayan perdido tradiciones, (“el mapuche ya no se baña en los ríos, sino en la tina”) y hayan cambiado muchas cosas para mal, el mapuche sí debe mezclarse, sin perder sus costumbres; como profesora intercultural, insiste en que se debe actuar en el campo híbrido de la cultura occidental-mapuche. La idea, es que la mezcla debe ser beneficiosa para su cultura:
y no solamente tiene que estar siempre abajo; también tenemos que incluirnos al desarrollo, a progresar (...) no estoy de acuerdo en que el mapuche viva en una ruca, a patita pelada y pobre.
MQ apoyó la postura de la profesora intercultural al reafirmar que su cultura debe interactuar con el winka. Indicó que, si existe la tecnología, deben aprovecharla para surgir y no quedarse viviendo de la forma ancestral, lo que implicaría concebir la construcción de la Carretera de la Costa como un puente para el desarrollo comunitario. No obstante, este proceso debería ir acompañado del recuerdo constante de su historia: “de quienes somos y nunca olvidar por qué estamos ahí y por qué nuestros padres y abuelos sufrieron”.
CI en su relato, reconoce el dolor de una historia de opresión y usurpación por parte del winka; pero también reconoce los procesos históricos de cambio y de mezcla, pues sostiene que es importante ser parte del desarrollo y trabajar junto al winka, pero siempre teniendo clara su historia como pueblo mapuche y luchando, de alguna forma por la hegemonía, por incluirse, pero no un tipo de inclusión subalterna sino una de igualdad de condiciones para no seguir estando “abajo”, pero esta inclusión, según ella, no debe ser con odio ni resentimiento, para así poder trabajar en conjunto con el winka como lo deberán hacer las generaciones que les seguirán.
El anhelo de construir fortalezas culturales, reforzar la cultura mapuche como una entidad que se distinga de otras culturas, combinado con el discurso del progreso, son herramientas ideológicas híbridas que se han ido construyendo para generar paulatinamente hegemonía desde lo local. En otras palabras, la contrahegemonía como discurso, no es puro ni una entidad cerrada, sino más bien es un discurso con elementos de contra hegemonía dado por las características del intelectual orgánico como conocimiento y conciencia de las condiciones históricas de su clase subalterna, la lucha por un fin superior, la importancia de generar organización social y lazos sociales.
En definitiva, el discurso de los y las residentes de las poblaciones estuariales, sigue dando cuenta de características que todo intelectual orgánico debe poseer, como la conciencia histórica de las condiciones de opresión, hipótesis respecto a la división de las comunidades y el conocimiento acabado del mal funcionamiento de las políticas públicas. No obstante, dichas características conforman un discurso con elementos contrahegemónicos, así como también hegemónicos estatales con relación al apoyo que el gobierno debe entregar a las diversas comunidades. Sumado a la categoría mapuche/no-mapuche, el discurso del presente es erigido como un espacio heteroglósico o híbrido, en la que los tópicos del transcrito público son apropiados por el transcrito como forma de resistencia para sobrellevar las condiciones impuestas.
4.5. Proyecciones locales: “Todos somos diferentes, si fuéramos todos iguales sería bien sencillo”
Los proyectos que tienen los y las intelectuales de las poblaciones estuariales para sus localidades, son del programa embrionario de emancipación que han ido develando a través de sus relatos respecto al pasado y al presente. Las visiones expuestas a continuación se relacionan con las ideas y opiniones sobre el futuro de las comunidades y con la identificación de necesidades, ambas vinculadas con distintas visiones del concepto de progreso.
FQ, como antiguo dirigente y ex alcalde de mar, manifiesta su satisfacción respecto a la construcción de la Carretera de la Costa puesto que, permitiría que la comunidad de Mississipi logre la anhelada conexión gracias a la edificación de un puente colgante: “que pueda servir para pasar y tener mayor acceso y así llevar todos los productos a los centros poblados. Eso sería maravilloso para nosotros”. La idea, dice, es mejorar la situación y alcanzar el progreso: Sí, antes el antepasado vivía en choza y ahora ya no…, ahora la gente se está modernizando mucho más, y esto es bueno, por eso hay que salir del fango e ir escalando peldaños”.
MA, presidente del Sindicato de Pescadores de Costa Brava en Pucatrihue, sostuvo que el gran obstáculo para lograr el desarrollo de su localidad es la falta de recursos. En este sentido, indicó, el municipio no los ayuda como debería e identificó la falta de trabajo como una necesidad imperativa, pues cuando el recurso marítimo escasea, la gente se ve obligada a emigrar, por lo que, instancias tales como, la capacitación de congelado de mariscos o secado de algas serían buenos proyectos para tener un acopio y así comercializar los productos a mejor precio. Por el contrario, una visión distinta de progreso tiene MG, mujer campesina emigrante del norte que lleva viviendo 22 años en Choroy- Traiguén. Ella manifestó su disconformidad con la noción de progreso vinculado a la implementación, por ejemplo, de alcantarillado o luz; ellos no son sinónimo de desarrollo, indicó.
El tópico referente a las autoridades dio cuenta de un consenso generalizado al establecer, como fue indicado anteriormente, el mal funcionamiento del Gobierno en relación con la administración de los recursos materiales y humanos.
En el plano de la educación formal, ésta fue calificada como deficiente, RG propone contratar a profesores calificados para el desempeño de sus cargos por medio de un sistema de selección de personal, revisando cuidadosamente currículo vitae y aplicando pruebas que puedan determinar la idoneidad para un determinado cargo en la comunidad, como el de profesor. Eso, debido a que el trabajar al interior de la comunidad implicaría para el profesional, tener conocimiento de la cultura mapuche puesto que gran parte de los niños pertenecen a ella. El profesor, dijo RG, debería ser una persona que conozca a los estudiantes en sus habilidades y dificultades y en sus contextos locales diferenciados, puesto que: “El mapuche de Valdivia es diferente al mapuche de Temuco. El mapuche de aquí es diferente al de San Juan de la Costa, es diferente el mapuche de la costa de Río Negro, diferente al mapuche urbano. Entonces, todos somos diferentes. Si fuéramos todos iguales sería bien sencillo, o sea, habría condiciones básicas”.
En los discursos presentados con relación al futuro es posible distinguir, nuevamente, dos posturas. La primera, sostenida por MA y don FQ (ambos hombres antiguos residentes de sus localidades, Mississipi y Pucatrihue respectivamente, se relacionan con la visión más bien paternalista de ayuda que el Estado tiene con su territorio (construyendo puentes y caminos), aun cuando reconocen su mal funcionamiento criticándolo y, proponiendo alternativas. Esta noción de progreso está vinculada con el “sentido común” a ser superado, de acuerdo con las nociones gramscianas de construcción de hegemonía.
La segunda postura, sostenida por RG y MG, ambas mujeres campesinas emigrantes del norte, es opuesta al discurso hegemónico estatal y, podría estipularse como más cercana al “buen sentido”, esto es, a la visión crítica de los preceptos estatales con relación al progreso. El electrificar y alcantarillar los espacios carentes de estos servicios, sería, de acuerdo con ambas mujeres, empobrecer aún más a la gente campesina, especialmente aquellos no mapuche que no reciben beneficios del estado. Por otro lado, sostuvieron la existencia de diversidad aun dentro de un mismo grupo, como son los mapuche quienes, al igual que los no-mapuche tiene requerimientos diferenciados.
De esta forma, el pasado doloroso y nostálgico, pero recuperable en sus aspectos culturales da paso a un presente vivido entre el sentido común y el buen sentido. De la misma forma, el futuro es pensado a partir de dos posturas: una contraria a los preceptos del progreso estatal (alcantarillado empobrecerá aún más a la gente pobre campesina), y la otra a favor del discurso hegemónico que detenta un progreso ligado al bienestar material y económico. Ambas se conjugan en un discurso donde es posible identificar elementos contrahegemónicos dados por las características que conforman al intelectual orgánico
5. Conclusiones
Los objetivos desarrollados permitieron estructurar los discursos de hombres y mujeres de acuerdo a la teoría de la praxis, estableciendo distinciones entre dos ámbitos: los primeros, denominados ejercicios de acción, que dieron cuenta de acciones concretas que los y las residentes de los estuarios han ejecutado para adaptarse a las condiciones hegemónicas expresadas en la intervención de agentes externos como las forestales, las AMERB y la religión occidental, especialmente en el mundo mapuche. Estas acciones fueron identificadas al establecer cuatro planos de sentidos: defensa, social, cultural y del conocimiento.
Su revisión permitió vislumbrar características que son propias de todo intelectual orgánico, que genera espacios y acciones para luchar por la hegemonía local; éstas fueron: el establecimiento de una organización para defender su entorno y para luchar por los derechos de sus miembros (aprovechar la instancia del sindicato de pescadores para proteger el bienestar de sus afiliados, o la creación del Comité de Defensa del Río Chaihuín); el trabajo arduo y disciplinado por un fin superior (defender la democracia o el medioambiente), la generación de lazos solidarios y la vocación pedagógica y la defensa crítica de la verdad descubierta (empoderamien-to de mujeres y niños por medio de talleres).
Estas cualidades sugieren la existencia de un emergente intelectual orgánico de las poblaciones estuariales. Ellos y ellas se encuentran en una etapa inicial de búsqueda de intersticios y espacios disidentes para resistir a la hegemonía. Adicionalmente, este ejercicio de interpretación dio cuenta de dos polos discursivos, entre los cuales transitan las voces analizadas llamados sentido común (o transcrito público) y buen sentido (transcrito oculto). Ambos se entretejerían para construir un tipo de discurso en el que los elementos de la ideología dominante son apropiados por la clase subalterna, para así ejercer soberanía local; constituyendo espacios de diálogo entre actores que detentan dichos discursos.
Los segundos, guardan relación con los ejercicios de pensamiento, los cuales dieron cuenta de los discursos en el plano de las ideas y visiones respecto al pasado, presente y proyecciones locales de cada comunidad. Su análisis develó una concepción crítica de su cultura. Lo que permite develar el conocimiento que cada uno de ellos tiene de sí mismos y de su comunidad, evidenciado en el trabajo de investigación de sus historias locales para fortalecer la identidad y la toma de conciencia de sí mismos, como clase oprimida y subalterna, que se deriva de la mala administración estatal de los recursos, lo que permite que al mismo tiempo tomen conciencia del protagonismo en el devenir de sus comunidades y en la importancia histórica que poseen.
Las cualidades que se desprenden de esta segunda instancia sugieren la existencia del intelectual orgánico de las poblaciones estuariales, que además de generar espacios y acciones de soberanía, ha ido construyendo paulatinamente nichos ideológicos discursivos para hacer frente a las condiciones imperantes. Además, al igual que en los ejercicios de acción, fue posible distinguir la coexistencia de los dos polos discursivos anteriormente nombrados.
Asimismo, se identificaron elementos discursivos contrahegemónicos en un espacio estuarial donde confluyen los transcritos ocultos y públicos, siendo estos últimos apropiados por sus intelectuales orgánicos, como parte de una estrategia adaptativa que les permitiría resistir los embates dominantes, a través de la elaboración ideológica de un programa emancipatorio dado justamente por los ejercicios de acción y de pensamiento. Así, esta apropiación también serviría para fortalecer el propio discurso, el oculto, el cual no ha sido visualizado por la “Alta Modernidad”. En este contexto, la clase subalterna se visibilizaría al establecer presencia por medio de redes y prácticas de instauración de soberanía local.
Conforme a lo anterior, el resultado del análisis llevaría a repensar la teoría gramsciana respecto al establecimiento de hegemonía por parte de los intelectuales orgánicos. Si bien ellos son los portadores de la verdad crítica que deben develar a la masa, no lo son en el sentido puro y de confrontación que, de ser así, no lograrían sus objetivos al experimentar un tipo de represión aún más difícil. Por el contrario, la lucha por la hegemonía implicaría siempre el “conocimiento del enemigo”; el apropiarse y fortalecerse de “la verdad del opresor”, combinándola con “nuestra verdad” como clase dominada, promoviendo de esta manera su visibilidad ante los ojos del estado. En este sentido, el intelectual orgánico sería una persona que, además de dirigir el bloque histórico, debería imbuirse en el conocimiento detentado por la clase dominante; y desde allí construir hegemonía local, tal como lo hace CI al apropiarse de un discurso histórico creado desde la academia occidental (religión occidental-cultura occidental) para luchar por la identidad de su pueblo mapuche.
Finalmente, todas estas voces dialogan y dan origen a un espacio discursivo heteroglósico, en donde lo puro y originario ya no existirían, sino más bien una mezcla híbrida que, a pesar de los matices, buscarían hacerse visibles para incluirse, en igualdad de condiciones, a un progreso que debería ser repensado y reconstruido para el beneficio equitativo de todos, considerando y respetando las necesidades diferenciadas de los distintos grupos.
Agradecimientos
Parte de este artículo fue escrito con patrocinio del Proyecto Fondecyt 1060111. ‘’Paisajes estuariales: Estrategias adaptativas de las poblaciones locales y el modelado social de los ecotonos costeros de la X Región Norte y su transformación a partir de la legislación pesquera’’.
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Notas