ARTÍCULOS

Turismo en movimiento: análisis de las experiencias y rutas de las y los visitantes en la Región de Los Lagos (Chile)*

Tourism on the move: anaysis of visitor experiences and routes in Los Lagos Region (Chile)

Hernán Riquelme Brevis
Universidad Autónoma de Chile, Chile
Alejandra Lazo Corvalán
Universidad de Los Lagos, Chile

Turismo en movimiento: análisis de las experiencias y rutas de las y los visitantes en la Región de Los Lagos (Chile)*

Revista Austral de Ciencias Sociales, núm. 41, pp. 239-255, 2021

Universidad Austral de Chile

Recepción: 26 Noviembre 2020

Aprobación: 27 Septiembre 2021

Financiamiento

Fuente: FONDECYT Postdoctorado

Nº de contrato: 3200682

Resumen: El turismo en movimiento, como actividad que involucra lugares, territorios y movilidades, constituye un eje central para definir las experiencias de los y las visitantes en la era de la globalización. El presente artículo tiene por objetivo caracterizar las experiencias de los y las visitantes de la Región de Los Lagos en relación con la construcción subjetiva del turismo, como actividad que se efectúa en movimiento por el territorio visitado y que está estrechamente vinculada con la percepción de quienes visitan y escogen los lugares y rutas de las zonas investigadas. Se utilizó una metodología cualitati-va para entrevistar a visitantes frecuentes de la región, quienes demostraron un conocimiento avanzado sobre el territorio de estudio. Dentro de los resultados destaca la valoración del turismo como una práctica que genera instancias de autorrealización, la construcción de rutas turísticas en relación con las preferencias individuales, el papel del turismo como actividad que permite instancias para la creación de acervo cultural y la revitalización del turismo en lugares que presentan relevantes atractivos paisajísticos.

Palabras clave: Turismo, Movimiento, Visitantes.

Abstract: Tourism on the move, as an activity that involves places, territories, and mobilities, constitutes a central axis for defining the experiences of visitors in the age of globalization. The purpose of this article is to characterize the experiences of visitors to Los Lagos Region in relation to the subjective construction of tourism as an activity carried out while moving through the visited territory, which is closely linked to the perception of those who visit, choose, and experience the places and routes of the areas examined. A qualitative methodology was used to interview frequent visitors to the region, who demonstrated advanced knowledge of the territory of study. The findings show the value of tourism as a practice that generates instances of self-realization, the construction of touristic routes in close relation to individual preferences, the role of tourism as an activity that encourages instances of cultural heritage, and the revitalization of tourism in places with relevant landscape attractions.

Keywords: Tourism, Movement, Visitors, Self-realization.

1. Introducción

Tradicionalmente cuando se habla de turismo en el sur de Chile la perspectiva que prima es aquella que se centra en sus implicancias económicas y culturales. Estos estudios se interesan sobre todo en las prácticas que refieren a subjetividades y su relación con un entorno caracterizado por la ruralidad, el desarrollo comunitario y la territorialidad mapuche (Lemarie, Rosales y Romo, 2020; Skewes, Henríquez y Pilquimán, 2012; Booth 2010; Hidalgo y Zunino 2011; Pilquimán y Skewes 2009; Roman y Nahuelhual 2009), sin profundizar mayormente en la relación existente entre estas prácticas, las experiencias en movimiento de los sujetos y los elementos territoriales existentes.

A pesar de ello, la perspectiva descrita entrega relevante información para contextualizar las lógicas del consumo recreativo en un territorio de alta significancia histórica y cultural como es la Región de Los Lagos. En efecto, y si se profundiza un poco más, cobra relevancia el fuerte vínculo entre la construcción del territorio vivido (Ther 2012) y la experiencia de las y los visitantes. Este nexo permite englobar las actividades vinculadas a las prácticas recreativas en una región que se caracteriza por poseer múltiples atractivos paisajísticos, que influyen en el desarrollo territorial, y son de alta demanda para las actividades de recreación temporal.

A modo de antecedente, en la Región de Los Lagos en la temporada estival del año 2018, un 75,7% de las vistas se concentró en comunas como Llanquihue, Osorno, Ancud y Puyehue, superando la media nacional que llegó al 67,6% (SERNATUR 2018). En este contexto, se observa que visitantes nacionales y extranjeros se nutren de la proximidad territorial entre las ciudades para desarrollar diversas rutas por motivos relacionados con el ocio.

Respecto al Plan de Desarrollo Turístico del Gobierno de Chile (PLADETUR 2013)1, cabe señalar que la Región de Los Lagos es uno de los territorios con mayor alza del turismo a nivel nacional, registrando un 12,5% de aumento de visitantes nacionales y extranjeros en relación con la temporada 2012. Estas cifras implican el fortalecimiento de las Zonas de Interés Turístico (ZOIT) a través de la participación de territorios comunales e intercomunales que promueven actividades outdoor, la existencia de parques nacionales de carácter natural, el turismo aventura, los deportes extremos y el turismo cultural y patrimonial en Chiloé (Gobierno Regional de Los Lagos 2015)2.

En esta misma línea, la Estrategia Regional de Desarrollo de Los Lagos 2009-20203 plantea la importancia de fortalecer el turismo patrimonial, cultural y natural a través de la articulación de circuitos que promuevan el movimiento y la movilidad de las y los visitantes de manera integrada, considerando lugares paleontológicos de Chiloé, rutas históricas de colonización, rutas gastronómicas, sitios de relevancia arqueológica y lugares con valor arquitectónico.

La preponderancia de la demanda de visitantes declarada por las autoridades de la Región permite encontrar un escenario idóneo respecto a los circuitos de recreación, ocio y esparcimiento existentes, y cómo estos dialogan entre sí a partir de rutas diferenciadas geográficamente, más aún, cuando el Gobierno de Chile - A través del Plan para el Desarrollo Turístico de la Región de Los Lagos (2011-2014)4 -, plantea la promoción, el fortalecimiento de la competitividad, la inteligencia de mercado, la inversión, la sustentabilidad y la calidad como pilares fundamentales.

Dentro de estas zonas, Muñoz (2016) define tres aspectos centrales que precisan los destinos de recreación en base a características peculiares de la infraestructura de la región, a saber, corredores binacionales (Puyehue); cordón Puerto Varas-Bariloche y transporte con destino al sector marítimo hacia la Isla grande de Chiloé (Puerto Montt).

En efecto, se registran estudios desarrollados en la zona de estudio que tienen por objetivo analizar el turismo en actividades comerciales y culturales, que coinciden en la existencia de experiencias ligadas a la cultura local y la relación transnacional entre Chile y Argentina (De la Maza 2018; Pilquimán 2016; Soza-Amigo, Rosales Urrutia y Aroca González 2016; Escalona, Peña Cortés e Hiriarte 2012; Hidalgo y Zunino 2011). Este enfoque entrega relevante información respecto a las motivaciones y preferencias que instan el desarrollo experiencial de los visitantes.

Las movilidades turísticas involucran las experiencias, los entornos y las rutas que contribuyen al estudio del turismo. Para Calderón, Arcilla y López (2018), la expansión del turismo cultural se vuelve determinante en la conformación de rutas, como productos turísticos de interés. Así, para los autores, “la ruta implica un desplazamiento en el que la persona dispone de amplias facultades para establecer el recorrido del mismo en base a sus intereses” (2018: 127). Esta definición resalta el carácter subjetivo, donde la voluntad humana cobra un rol protagónico en la elección de ciertas rutas por sobre otras. En una línea similar, Hernández (2011) sostiene que las rutas son productos turísticos que conllevan recorridos donde predominan categorías patrimoniales, culturales, históricas, arqueológicas, artísticas y naturales, poniendo de relieve atractivos de cada territorio en un espacio-tiempo determinado. Asimismo, Huiliñir-Curio (2018) plantea que las rutas responden a tipos de movilidades que están motivadas por la historia de vida y los deseos de personas y comunidades, lo que pone de relieve el entorno y la cultura propia de las sociedades.

Movilidades y rutas turísticas se nutren de los territorios para así construir escenarios idóneos donde se ponen en práctica actividades de carácter artístico, patrimonial, gastronómico, paisajístico y recreativo, generando identidad a ciertas ciudades con tradición turística.

Considerando los factores señalados, este articulo plantea desde una perspectiva cualitativa la pregunta sobre cómo se construyen las experiencias de los visitantes de la Región de Los Lagos en relación con las rutas, los significados y las percepciones que tienen sobre los lugares visitados, y de qué manera esta atmósfera turística se relaciona con el desarrollo de actividades vinculadas a la autorrealización. El objetivo del trabajo es caracterizar las experiencias de los visitantes de la Región de Los Lagos en relación con la construcción subjetiva del turismo, lo que implica entenderlo como una actividad que se efectúa en movimiento por el territorio visitado y que se vincula estrechamente con las percepciones de quienes visitan y escogen los lugares de estudio.

El artículo incluye cinco secciones. En un primer momento, plantea una discusión teórica con el objetivo de identificar definiciones vinculadas con el turismo en movimiento y su relación con las subjetividades por ocio. En segundo lugar, presenta el marco metodológico del estudio, dando cuenta de los participantes, zonas de estudio y técnicas de investigación, entre otros aspectos. En la tercera sección exhibe los resultados del estudio a partir de tres ejes investigativos: 1) rutas turísticas; 2) significados y 3) percepción de los lugares turísticos. En cuarto lugar, genera una discusión respecto a los resultados y los elementos teóricos de la investigación. Finalmente, se presentan las conclusiones del estudio, dejando abiertas algunas líneas de investigación que permiten nutrir los hallazgos del presente trabajo.

2. Elementos teóricos

Las movilidades y movimientos humanos por trabajo han sido un tema de investigación recurrente dentro de las ciencias sociales. No obstante, en un mundo global emergen con más fuerzas nuevos tipos de movilidades y movimientos, siendo una de ella la de las y los visitantes. Dentro de las diferentes tipologías de sujetos móviles, la categoría llamada visitantes se torna central, ya que pueden ser entendidos como sujetos que buscan destinos temporales por motivos de ocio (Allis 2017), enfatizando lo experiencial por sobre lo netamente comercial. Este tipo de trabajos cuenta con un incipiente desarrollo en Sudamérica, incorporando en sus análisis elementos particulares respecto a impactos ambientales, planificación y desarrollo, cultura turística, movilidad turística, tecnología y migración (Allis 2017), lo que abre un interesante desafío en relación con las necesidades sociales que surgen a partir de los espacios de vida de los visitantes en movimiento.

En tal sentido, la movilidad, como práctica de desplazamiento que permite la conexión con personas, lugares y actividades (Jirón, Lange y Bertrand, 2010), encuentra directa relación con la comprensión de los factores antropológicos que inciden en la organización espacial de la sociedad contemporánea (Ingold y Vergunst 2008). Para ello, un enfoque desde la movilidad y el movimiento para el estudio de los visitantes aparece como relevante para comprender los nuevos tipos de movilidades, sobre todo cuando el foco apunta a estudiar los sistemas turísticos (Sheller 2014).

Este enfoque promueve la superación de los análisis tradicionales respecto a la conformación urbana y geo-territorial; unificando ciudades y regiones (Tapia 2017), así como la consideración de acciones temporalmente más acotadas (horas, días, semanas o meses), que involucran el desarrollo de diversas actividades cotidianas en relación con las experiencias de viaje (Gutiérrez 2014; Kaufmann, Bergman & Joye 2004) y el turismo.

En rigor, y en concordancia con Kaufmann y Flamm (2006), se comprende la movilidad y el movimiento de las y los visitantes como una forma de capital, basada en experiencias acotadas que involucran espacios de vida relacionados con la producción de ocio y recreación en el marco de temporalidades ajenas al espacio de vida habitual.

Coles, Duval y Hall (2005), a propósito de la movilidad temporal y voluntaria- que sería la movilidad de los visitantes- explican que ésta se relaciona con actividades que involucran temporalidades ancladas en nuevas configuraciones de producción afines al consumo y conexiones con otras formas de actividad en las amplias posibilidades del movimiento humano. Las movilidades y los movimientos de las y los visitantes no son homogéneos, más bien representan comportamientos, características y relaciones sociales disimiles respecto al tipo de viaje, experiencias y territorios.

La movilidad de las y los visitantes involucra una comprensión rítmica, espacial y experiencial de los lugares visitados, mediante una red compleja de movimientos y movilidades cruzadas e imbricadas en objetos, signos y regularidades que permiten analizar las transformaciones cotidianas de la sociedad capitalista (Sheller y Urry 2006; Lash y Urry 1998).

La idea anterior es de utilidad para plantear que la movilidad y el movimiento humano se tornan fenómenos constitutivos tanto en la comprensión del habitar actual como en la reconfiguración de los territorios, lo que está relacionado con las motivaciones de desplazamiento y la rearticulación territorial, así como su influencia en la transformación de la vida cotidiana (Jirón e Imilán 2016).

Siendo más precisos, existe cierta homologación respecto a la comprensión del turista y el visitante (Yoshimura et al. 2018; Bauder & Freytag 2015), no obstante, para este caso, apoyándonos en Allis (2017), la categoría visitante refiere a personas que se mueven más allá de su condición de consumidores y clientes, aportando así en el incipiente desarrollo de esta perspectiva conceptual que rescata las experiencias de manera integral por sobre parcelaciones economicistas.

Al respecto, siguiendo a Larsen (2010), el reciente enfoque de la movilidad por motivos recreativos implica transformar la mirada clásica de las movilidades recreativas centradas en el consumo, por una perspectiva que preste atención a las representaciones corporales y antropológicas del movimiento y la movilidad. Los visitantes y sus movimientos temporales- que se desarrollan en momentos específicos del año-, involucran circuitos diferentes al espacio común, constituyendo un espacio-tiempo dedicado a actividades de ocio y recreación en lugares que son escogidos a partir de preferencias acordes con sus deseos individuales.

Cabe señalar que, debido al énfasis en las experiencias de movilidad de las y los visitantes por sobre el consumo de objetos, la perspectiva teórica escogida constituye un aporte a los estudios vinculados al turismo y su relación con múltiples campos de investigación (De la Maza 2018; Allis 2014), y se plantea desde los aspectos subjetivos que conllevan superar las históricas dicotomías valorativas entre actividades recreativas y ocio (Elizalde 2010), reivindicando las formas de autorrealización personal que contribuyen a mejorar la calidad de vida (Cuenca 2008).

Por lo mencionado, se comparte la definición de Elizalde & Gomes (2010) respecto al ocio como campo analítico independiente y con mayor amplitud que el recreativo y de esparcimiento, el cual dialoga con diferentes campos (no en oposición) como el trabajo, la vida cotidiana, la naturaleza, la salud, entre otros. En este sentido, la autorrealización puede definirse como

la expresión de las propias capacidades, en función de aspiraciones y metas, para el provecho no sólo de la persona a nivel individual, sino también en su dimensión social; es el proceso de convertirse en una persona integral y enfrentar situaciones nuevas (Arguedas 2019: 4).

La experiencia subjetiva del viaje constituye un foco relevante para las investigaciones de la movilidad y el movimiento por turismo, estas vendrían a materializarse en la percepción de los visitantes en relación con el territorio escogido para desarrollar movilidades por ocio, las cuales construyen y deconstruyen los territorios, generando que las actividades formen parte de los tiempos de viaje (Sheller y Urry 2006).

Es necesario mencionar que las experiencias de las y los visitantes, asociadas a motivos recreativos y ocio, han sido mayormente tratadas apuntando a la mercadotecnia y el consumo (Bianchi 2018), no así mediante las experiencias de viaje, rutas, circuitos de movilidad y actividades cotidianas en el territorio, y cómo estas prácticas generan desigualdades socioespaciales entre visitantes y locales (Sheller 2009).

Esta perspectiva permite considerar los aportes del paradigma de la movilidad (Sheller y Urry 2006; Urry 1996) en el campo de las movilidades cotidianas y temporales relacionadas con el ocio y la recreación, al alero de prácticas que aporten a la producción de conocimiento desde la subjetividad y la experiencia humana en contextos de emergencia de nuevas configuraciones socio-territoriales (Urry y Larsen 2011).

En este sentido, los impulsos que motivan el viaje de las y los visitantes responden también a la aparición de lugares en movimiento -entendidos como aquellos lugares de apropiación de las personas para interactuar con otros cuando están en movimiento (Jirón e Iturra 2011)- que involucran aspectos materiales y subjetivos del turismo como espacios de análisis que están constituidos por significados múltiples y relaciones globales (Sheller y Urry 2006).

Asimismo, los lugares de deseo cobran alta relevancia para reflexionar en torno a la recreación, provocando, de un lado, la aparición de visitantes que utilizan su tiempo libre para actividades vinculadas al ocio, mientras que del otro lado existe la noción de las visitas como un recurso para proporcionar empleo y ganancias económicas (Córdoba 2009).

Por lo mencionado, queda en evidencia que turismo y movimiento constituyen una categoría simbiótica y de vasto potencial para ahondar en las experiencias de las y los visitantes, ya que no solo se trata del turismo como actividad aislada, más bien cómo el turismo se percibe y experimenta en relación con los territorios que conforman las diversas visitas, generando desplazamientos y movilidades que envuelven relaciones espaciotemporales, evocando en los sujetos instancias de júbilo. Esta perspectiva, distanciada de aspectos netamente comerciales sobre el turismo, amplía la potencialidad del turismo como categoría de investigación, donde cada vez adquieren mayor protagonismo las subjetividades del turismo en movimiento.

3. Metodología

La Región de Los Lagos, ubicada en la zona sur de Chile, limita al este con Argentina y al oeste con el océano Pacífico. Su capital regional es la ciudad de Puerto Montt. La cantidad de habitantes que posee, según el Censo (2017), alcanza 828.708 personas, donde un 49% son hombres y un 51% mujeres. Dentro los atractivos turísticos, según el Instituto Nacional de Estadísticas (s/f)5, “cuenta con una gran variedad de atractivos naturales, destacando el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, el Lago Llanquihue, el Volcán Osorno y el Archipiélago de Chiloé” (s/n).

Con la finalidad de identificar y explorar las interacciones y experiencias sociales de los y las visitantes en ámbitos culturales, sociales y económicos de los territorios de la región de estudio, y cómo se relacionan con las prácticas turísticas, la investigación utiliza una metodología cualitativa tanto en las fases de diseño y recolección de información, como en la etapa de presentación de los resultados.

La metodología cualitativa, como enfoque permite conocer la experiencia y los significados de las prácticas culturales y sociales de los participantes (Taylor y Bogdan 1994), profundiza en diversos espacios analíticos, que -en este caso particular- se centra en categorías que hemos identificado como: 1) rutas turísticas; 2) lugares turísticos y 3) turismo y vida cotidiana. La primera categoría refiere a los lugares que son visitados, generando rutas temáticas por la región de estudio que dan cuenta de paisajes visuales, objetos, movimientos y emociones turísticas. La segunda categoría implica el reconocimiento de ciudades y localidades que han sido frecuentadas, resaltando y privilegiando aquellas que aportan instancias de júbilo a los participantes. La tercera categoría se relaciona con la relevancia del turismo en la vida cotidiana, donde se asocian elementos de la subjetividad y la realidad social.

En términos concretos, se utilizó la técnica de la entrevista semi-estructurada, entendida como aquella que

parte de preguntas planeadas, que pueden ajustarse a los entrevistados. Su ventaja es la posibilidad de adaptarse a los sujetos con enormes posibilidades para motivar al interlocutor, aclarar términos, identificar ambigüedades y reducir formalismo (Díaz-Bravo, et al. 2013: 163).

Es preciso destacar que la pauta de entrevista se organizó contemplando las características propias de los y las participantes, donde resaltan aspectos como el viaje, tiempos de ocio, movilidades turísticas y actitudes propias de personas que desarrollan con regularidad actividades turísticas. El guion de preguntas se construyó contemplando secciones como viajes turísticos, conocimiento de la región de estudio, turismo y vida cotidiana, ocio y espacios de viaje, movimientos y movilidades turísticas en la región de estudio.

Cabe señalar que, producto de las restricciones de movilidad implementadas por el gobierno para frenar el avance de la COVID-19, el equipo de investigación desarrolló dos modalidades de entrevista: la primera, de manera presencial (cara a cara) y la segunda, de manera virtual (videollamada). En ambos casos, se clarificó a las y los participantes que la información entregada sería tratada de manera confidencial, se presentó el objetivo de la investigación, no se generó ningún tipo de retribución económica por la participación y, finalmente, se firmó un consentimiento informado con el objetivo de res-guardar los aspectos éticos de la investigación.

Se entrevistó a quince visitantes durante el periodo marzo-octubre del año 2020, dejando de entrevistar cuando se provocó saturación de información. Las entrevistas fueron desarrolladas previa concertación de cita. En algunos casos, los propios participantes entregaron al equipo de investigación nuevos contactos clave, que permitieron ampliar el grupo de colaboradores. Los primeros informantes clave fueron contactados por el equipo de investigación, debido a su cercanía como visitantes frecuentes de la región de estudio, contemplando estadías estivales de manera recurrente durante los últimos años.

Algunos de los criterios de inclusión utilizados se relacionaron con los objetivos de la investigación, destacando: haber visitado al menos dos veces durante el último año la Región de Los Lagos con fines turísticos; conocer las zonas lacustre, andina, insular-costera y continental de la región de estudio, y, pernoctar durante su estadía en la región en algún tipo de hospedaje asociado al rubro turístico6.

4. Resultados

4.1. Las rutas turísticas: experiencias de viaje por la región de estudio

Tanto las experiencias de viaje como el conocimiento que entrega a los visitantes el territorio escogido para desarrollar actividades turísticas constituyen prácticas centrales en el desarrollo de rutas, por ende, movimientos y movilidades. Al respecto, para las y los entrevistados7, la diversidad de paisajes visuales y lugares implica reconocer itinerarios que se tornan centrales para entregar identidad a los territorios visitados. La variedad de interrelaciones que se provocan en cada movimiento hace de la región un lugar diverso, cambiante y de múltiples escalas (Escalona, Peña Cortés e Hiriarte 2012), que permiten ahondar en el reconocimiento de lugares que forman parte de las rutas en el territorio pesquisado. Resulta esencial comprender que los itinerarios aportan identidad al territorio, construyendo imágenes que persiguen avizorar cómo los visitantes identifican, con sentimientos de placer, los lugares centrales de la región.

Las rutas quedan evidenciadas a partir de las experiencias que comparten los entrevistados8. En este sentido, algunos de las y los participantes sostienen:

Conozco parte, también, del parque Vicente Pérez Rosales, he hecho la ruta del lago Llanquihue y visitado los saltos del Petrohué en diversas ocasiones. En el sector costero conozco Maicolpué, Pucatrihue y Bahía Mansa, así como la reserva Mapu Lahual que contiene a caleta Cóndor, lugar donde fui años atrás. Conozco también como decía, los valles del Cochamó y del río Puelo, que he recorrido en diversas ocasiones (Miguel, 27 años).

Son demasiados, pero dentro de todas está Peulla, voy tomando el bus o manejando hasta Petrohue, tomo el catamarán por el lago Todos Los Santos, para después regresar por la misma ruta en el día. He dado la vuelta al estero de Reloncavi desde Puerto varas, ensenada, Ralún, Cochamó, Puelo, camino a caleta Puelche, transbordador a caleta La Arena, Puerto Montt y Puerto Varas (Sofía, 22 años).

Pucatrihue
Figura 1.
Pucatrihue
Fuente: participante G.V., archivo del autor

La conectividad, como también la construcción de rutas a partir de los deseos individuales, constituye un eje central en el desarrollo de diversos viajes turísticos, que varían y se entrecruzan entre unos y otros entrevistados en la medida que las experiencias individuales se relacionan con el territorio. Movimientos y movilidades, como prácticas que permiten la conexión de lugares (Jirón et al. 2010), se dejan entrever a medida que recuerdan las visitas por la región, donde las transiciones y los modos de viaje cobran importancia al momento de identificar las rutas en relación con lo experiencial.

Para los entrevistados, la región involucra ciertos recuerdos de su historia de vida presente y pasada, donde emergen lugares, personas y actividades que se desarrollaron a tenor de la práctica del turismo en movimiento. En este sentido, algunos de los entrevistados manifiestan:

Desde pequeña me ha encantado salir a conocer lugares. Mi padre es fanático de la pesca así que, desde que tengo memoria, me he relacionado con mi entorno natural. Tengo recuerdos de haber ido al río Gol-Gol, río Nalca, Desague, Rupanco, Las Gaviotas, Puerto Chalupa, destinos ideales para los pescadores de la región, por parte materna mis abuelos vivían en Puyehue, por lo que conozco ampliamente esa zona, considerando Entre Lagos, Parque Nacional Puyehue, Antillanca y Aguas Calientes, y playas varias se relacionan con los viajes familiares, además de Puerto Montt, Puerto Varas, Frutillar y Llanquihue. De adulta me he dedicado a planificar mis rutas he ir a lugares desconocidos, es así como he ido seis veces a Chiloé, recorriendo lugares remotos (Francisca, 31 años).

Conozco lugares costeros, playas, bahías, esteros y algunos lagos. Principalmente porque me quedan más cerca. De la zona cordillerana conozco menos, años atrás, cuando era niño, viajé a algunos sectores cerca de volcán Osorno y Calbuco, pero recuerdo poco la ruta (Gonzalo, 29 años).

Tanto el relato de Francisca, como el de Gonzalo articulan experiencias que trascienden la ruta turística habitual. Se sitúan en un escenario de construcción de su experiencia vivida en la que se reconocen como visitantes habituales de lugares que se relacionan con instancias de autorrealización (Elizalde 2010; Cuenca 2008). La familia, la infancia y la juventud emergen como ejes constitutivos de la ruta turística, específicamente en lo que respecta al reconocimiento de nuevos lugares a medida que se configuran transiciones espaciotemporales vividas en el contexto de paisajes visuales arquetípicos.

Las rutas turísticas, como actividades dinámicas, en tensión y altamente subjetivas, permiten develar las preferencias y costumbres de los visitantes. Planificación y espontaneidad se tornan tópicos centrales al momento de pensar el viaje turístico, donde los recuerdos de personas, actividades y lugares dan cuenta de cómo el turismo se plasma de múltiples formas, por ende, abre un amplio abanico de interpretaciones, sensaciones y momentos de júbilo, a razón de territorios que van dando forma y vida al turismo como actividad que trasciende la mercantilización (Bianchi 2018).

4.2. Significados del turismo en la vida cotidiana

Los significados del turismo están estrechamente vinculados a las posibilidades económicas, contextos culturales y dinámicas sociales de las personas, que identifican en esta práctica un espacio de vida, aportando nuevas experiencias que devienen en conocimiento (Larsen 2010). En efecto, el turismo posee múltiples interpretaciones para los y las participantes de la investigación, por consiguiente, encuentra diversas lecturas que son planteadas por los sujetos de estudio. Al respecto, algunos de los y las entrevistadas manifiestan:

El turismo es una herramienta para relajarme y desconectarme de todo lo que tiene que ver con relación a trabajo y problemas personales. Por lo general, cada vez que realizo un viaje a algún lugar como turista, voy con la disposición de descansar y pasarla bien (Alberto, 32 años).

La verdad que todo, me gusta mucho salir de paseo, hasta 30 kilómetros cerca de mi ciudad, porque vivir en el sur no tiene comparación. Somos súper suertudos de poder tener tanto bosque y fauna muy linda en esta zona (Susana, 37 años).

El turismo es como una vía de escape de la rutina, para desconectarse de lo que día a día nos estresa, como el trabajo, los gastos, o problemas personales, es una oportunidad de impregnarse de energías y renovar los ánimos (Francisca, 31 años).

Tal como declaran las y los entrevistados, existe una relación entre la percepción del turismo como una vía de desconexión de la rutina, y el turismo como una práctica que fomenta instancias de satisfacción personal. Relajo, fortalecimiento de vínculos sociales y valoración de los territorios visitados, constituyen estados y relaciones que se vuelven objetos de estudio para el turismo en su desarrollo disciplinar (Coles, Duval y Hall 2005). Asimismo, la percepción sobre el turismo entrega valiosa información para situar la región de estudio como un lugar con una amplia oferta de instancias de goce turístico, sin embargo, Eduardo (27 años), también observa el turismo en relación con la posición económica de quien práctica esta actividad, comenta:

El turismo inevitablemente es una condición de privilegio al que sólo puede acceder una persona que tiene los recursos. Pocas personas en este país tienen el «lujo» de disponer de esas condiciones, ya que por más que uno lo piense, en un sistema capitalista sin recursos no se puede hacer mucho. Además, el sector del turismo espera y depende de personas con dinero que estén dispuestas a gastarlo en eso. Un turista sin dinero o sin la disposición de gastar suele ser mal visto (Eduardo, 27 años).

Lago Rupanco, sector Piedras Negras
Figura 2.
Lago Rupanco, sector Piedras Negras
Fuente: participante G.V. archivo del autor

Siguiendo al participante, se puede apreciar que existen distinciones entre los propios visitantes al momento de analizar a sus pares, lo que conlleva retomar las clásicas categorías desarrolladas para dar cuenta de las tipologías de visitantes (Prada 2016). En términos sociológicos, existen imaginarios sociales que vinculan cierto tipo de visitantes con algunas prácticas y lugares, reafirmando las divisiones socioeconómicas que implica el turismo más allá de la actividad en sí. En este sentido, uno de los entrevistados señala:

Cuando voy a Chiloé en verano casi siempre veo santiaguinos mochileros, macheteando y haciendo sus cosas personales en el espacio público, eso igual molesta un poco, como que genera cierta apatía hacia ellos. Yo sé que la mayoría no son personas malas, pero no a todos les cae bien. Mientras que cuando voy a Puerto Varas o Frutillar, como que no sé… es todo más tranquilo y no cualquier tipo de gente (Luciano, 25 años).

El turismo, relacionado con las posibilidades individuales y la clasificación endógena de los propios visitantes a partir de los lugares y el perfil socioeconómico de sus pares, permite catalogar el territorio de la región de estudio mediante los significados que efectúan los propios visitantes sobre las dinámicas territoriales. La experiencia, relacionada directamente con el entorno y las personas que allí se encuentran, se vuelve una vía para asignar relevancia a las formas de seleccionar lugares para la actividad turística. De acuerdo con lo expresado, Francia (23 años), comenta:

yo sé que cuando escojo un lugar para visitar me hago la idea de qué tipo de personas pueden ir. Igual no me importa tanto, pero si me preguntas, yo creo que sí influye en mi elección.

Rutas y lugares turísticos
Figura 3.
Rutas y lugares turísticos
Fuente: elaboración propia

4.3. Percepción de los lugares turísticos

A partir del relato de las y los entrevistados se detectó que, en gran cantidad de las comunas que conforman las zonas de estudio, existe un desarrollo de prácticas turísticas que se han consolidado con el transcurso del tiempo. Esta realidad, vinculada tanto a la morfología y geografía propia de la zona, como al desarrollo de políticas relacionadas con la promoción de turismo (Muñoz 2016), permite identificar los lugares de mayor relevancia según la percepción de los visitantes, lo que está influenciado por la identificación de sitios y entornos que exacerban la experiencia positiva de las y los participantes. Al respecto, el reconocimiento de estos lugares queda reflejado en la opinión de los sujetos de estudio, quienes comentan:

Pienso que es un buen lugar para turistear, hay gran riqueza natural y cultural en sus habitantes y territorio. Destaco zonas costeras y de cordilleras. También las ciudades cercanas a lagos de la región tienen bonito entorno (Susana, 37 años).

Creo que soy una privilegiada al estar rodeada de los hermosos paisajes que nos brinda la Región, tengo la costa y cordillera a una hora de viaje, playas, lagos y ríos, es posible acceder a lugares inéditos para los turistas al darse el tiempo de conocer a los lugareños. Destaco la costa de Osorno, los saltos del Petrohue, y la Isla de Chiloé (Ana, 20 años).

Camino Entre Lagos y Puyehue
Figura 4.
Camino Entre Lagos y Puyehue
Fuente: participante G.V. archivo del autor

Estas opiniones envuelven la capacidad de considerar la experiencia propia en relación con los estímulos estéticos que se encuentran en los paisajes visitados (Booth 2010), cuestión que abre la posibilidad de priorizar sitios que aportan en las formas de interactuar con el entorno, especialmente con población local y en lugares icónicos del turismo que fueron reconocidos por las y los participantes. De esta forma, Susana y Ana, entregan percepciones sobre su práctica vivida, donde las rutas construidas en sus visitas constituyen parte de la memoria turística en su aspecto más experiencial.

Gran posibilidad de expandirse en todas las áreas, ya que los ambientes nos potencian vitalidad, nos hacen sentirnos más libres, yo destacaría toda la cadena de lagos que tenemos en la zona, desde Rupanco, Llanquihue. Encuentro que existe una cultura y atractivos naturales hermosos en la región, como Caleta Cóndor, San Juan de la Costa y Manquemapu, en el sector costero; El lago Palmar, los lagos Puyehue, Rupanco y Llanquihue, con cascadas naturales y rápidos como los del salto de Petrohue (Susana, 37 años).

El comienzo de la Carretera Austral por Horno Piren, que entra directamente a la Patagonia Chilena por Chaitén. La diversidad cultural de estos lugares, donde conviven culturas originarias, criollas y extranjeras, como la alemana, han originado una cultura regional rica en diversidad, que aún está en proceso de adaptación y construcción en lo que se refiere a identidad y turismo (Ana, 19 años).

Los lugares turísticos son entendidos en relación con las diversas formas que adquiere el paisaje visual de la región, donde se pueden identificar lugares icónicos que, tal como afirman las entrevistadas, aportan identidad y contribuyen en la vida social de las áreas visitadas. Esta forma de hacer turismo trasciende miradas estáticas, ya que se nutre de la potencialidad del territorio para darle un sentido fundamentado a la elección de los lugares. Se identifica una percepción positiva y de conformismo respecto a los lugares turísticos, enfatizando en aspectos como creatividad, diversidad cultural y paisajes naturales.

En suma, tal como se presenta en la figura 5, el turismo en movimiento se nutre de las rutas, los significados y las percepciones de los visitantes, generando prácticas que 1. trascienden el papel comercial del turismo, 2. reconfiguran la subjetividad territorial y 3. permiten proyectar las experiencias de movilidad temporal en las zonas de estudio, donde el entorno, los vínculos sociales y la diversidad cultural juegan un papel central.

Síntesis conceptual
Figura 5.
Síntesis conceptual
Fuente: elaboración propia

5. Discusión

Las experiencias de las y los visitantes entregan relevante información para caracterizar el turismo en movimiento y cómo esta actividad se relaciona con el entorno y la construcción de rutas temáticas que permiten identificar lugares, espacio-temporalidades, personas, objetos y sensaciones en la región de estudio. Tal como plantean Coles, Duval y Hall (2005), el turismo es una disciplina que se construye en movimiento, que requiere romper con los determinismos de una visión particular por sobre otra para analizar las actividades turísticas.

En este sentido, la construcción de rutas turísticas, como primer eje de investigación, permitió develar que la movilidad por los territorios es una actividad central para distinguir la relación entre la mirada del visitante y la transformación de ciertos lugares clásicos del turismo (Urry y Larsen 2011). Como se apreció en el relato de las y los participantes, el conocimiento de los lugares se construye en movimiento, entregando diversas posibilidades de conectividad en la medida que las movilidades son seleccionadas por intereses personales que, a su vez, no solo buscan placer a través del consumo, sino mediante experiencias que permiten una asociación con la categoría visitante por sobre turista (Allis 2017). En estas experiencias, los viajes son centrales para caracterizar cómo y por qué se privilegian unos lugares por sobre otros, reafirmando la relación indisoluble entre turismo y movimiento. Destacan rutas que implican desplazamientos por las diversas zonas de estudio, con énfasis en las zonas insultar-costera y lacustre.

En relación con los significados que los visitantes entregan a la actividad turística, sobresale su valoración como una práctica que permite instancias de desconexión con la rutina cotidiana, reivindicando el ocio como actividad que trae beneficios y mejora la calidad de vida (Ried y Benavides 2017). En este sentido, se percibe cierta polarización entre las experiencias cotidianas vinculadas a las labores formales y las prácticas temporales en contextos de turismo. Mientras las primeras evocan cierto nivel de malestar, las segundas emergen como placenteras pero limitadas a un espacio-tiempo pasajero, lo que se vuelve indicador sustancial del papel secundario que ha adquirido el ocio en la sociedad occidental contemporánea.

Respecto a la percepción de los lugares turísticos, se identifica una nutrida oferta de servicios y lugares, donde los visitantes, producto de su búsqueda de nuevas experiencias por sobre lógicas de consumo (Allis 2017), aprovechan las múltiples actividades que ofrecen las zonas de estudio, priorizando aquellas que aportan mayor conocimiento, lo que amplía las posibilidades de autorrealización.

El turismo, a partir de los relatos de las y los participantes, permite comprender la diversidad de opiniones que emergen en torno a los lugares y paisajes visuales que entrega la región. Los entrevistados destacan la variedad y la riqueza cultural como elementos centrales de la Región de Los Lagos, donde la identidad ocupa un papel clave en la distinción respecto a otras zonas.

En relación con las movilidades de los visitantes, cabe señalar que hubo una aproximación inicial, sin embargo, las experiencias no fueron mayormente profundizadas debido a que la investigación priorizó los tres ejes analíticos presentados en los resultados, las cuales enfatizan en el turismo en movimiento. Desde esta limitación9, se considera relevante comprender con quién, cómo y porqué son desarrolladas las prácticas de movilidad en el territorio visitado con la finalidad de describir la potencialidad experiencial y metodológica del paradigma de la movilidad (Sheller y Urry 2006). No obstante, sí se logró identificar que las movilidades de los visitantes se construyen en relación con temporalidades efectuadas en las cuatro zonas de estudio (lacustre, andina, continental e insular-costera), en las que emergen vínculos sociales que abren espacios analíticos desde la autorrealización, como también las tradiciones y costumbres observadas en los territorios receptores (ver figura 5).

La perspectiva presentada vendría a entregar un esquema inicial para profundizar a corto plazo en las experiencias de movilidad de los y las visitantes, mediante el turismo en movimiento y su relación con los territorios.

6. Conclusiones

El enfoque presentado permite nutrir la perspectiva analítica que se interesa por la percepción de las y los visitantes por sobre la cantidad de lugares visitados. Aunque ambos enfoques son igualmente válidos y aportan en el desarrollo del turismo, se privilegió la experiencia de las y los visitantes con el objetivo de comprender que el turismo en movimiento está en directa relación con las preferencias, actitudes e historias de vida.

Visitantes y turistas10 se tornan centrales para ahondar en un campo de investigación que requiere un conocimiento de mayor experticia en torno a la práctica turística, aspecto que quedó evidenciado en los relatos de las y los participantes, en los que plasmaron su visión fundamentada respecto a los lugares escogidos y las actividades desarrolladas. Este es un aspecto primordial para avanzar en la senda de los estudios turísticos, de manera que consideren la experiencia de las y los visitantes y su relación con los territorios visitados con el objetivo de reivindicar el ocio como actividad central en sociedades modernas, donde el papel de la categoría trabajo cobra un excesivo protagonismo.

En este caso, La Región de Los Lagos se vuelve un espacio idóneo para comprender el turismo más allá del consumo, vinculándolo a la percepción de quienes visitan estos territorios por intereses personales que responden a construcciones culturales y socioeconómicas particulares.

El análisis del trabajo de campo de la presente investigación muestra que la percepción de las y los visitantes constituye un elemento esencial para la planificación del turismo. Detectar lugares, observar las rutas, atender a la experiencia e interrelacionar el turismo con otras categorías analíticas, se vuelve un pilar central en la promoción de políticas públicas que persigan revitalizar el turismo, sobre todo en tiempos de incertidumbre, que se ven exacerbados por el aislamiento físico producto de la pandemia. De tal manera, la investigación logró abrir estas interrogantes, donde los ejes propuestos permiten avanzar en ello, atendiendo a los sujetos y objetos de estudio del turismo.

Evidentemente, quedan más interrogantes que respuestas a través del trabajo aquí presentado, dudas que deben ser resultas a medida que los tres ejes analíticos de la presente investigación sean abordados por aquellas y aquellos investigadores interesados por la perspectiva del turismo en movimiento en la región estudiada. Esta línea de investigación, aún incipiente y en pleno desarrollo, abre interesantes ejes para aportar al paradigma de la movilidad, donde los movimientos y movilidades de objetos, personas e ideas son clave para estudiar el turismo en directa relación con las particularidades de los territorios.

Finalmente, cabe señalar que quedan pendientes líneas de trabajo que permitan nutrir lo aquí presentado, por ejemplo, avanzar en el estudio de las experiencias de movilidad de los visitantes, o describir las interacciones entre visitantes y locales y cómo se influyen mutuamente, que esperamos puedan ser trabajadas tanto por el equipo de investigación del presente proyecto como también por aquellas y aquellos investigadores interesados en esta área del conocimiento, que cada vez adquiere mayor relevancia desde las ciencias sociales.

Agradecimientos

Este manuscrito es resultado del proyecto FONDECYT Postdoctorado N° 3200682 “Visitantes en movimiento: Etnografía de las prácticas y experiencias de movilidad en las zonas lacustre, andina, continental e insular-costera de la Región de Los Lagos, Chile”.

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Notas

1 Plan Para el Desarrollo Turístico de la Región de Los Lagos 2011-2014 (s/f). Recuperado de https://www.goreloslagos.cl/resources/descargas/programas/pr_turismo/2015/Plan_Turismo_Los_Lagos.pdf
2 Gobierno Regional de Los Lagos 2015. Recuperado de http://www.subturismo.gob.cl/wp-co-tent/uploads/2017/12/10_loslagos.pdf
3 Estrategia Regional de Desarrollo (de Los Lagos 2009-2020. 2009. Recuperado de http://www.subdere.gov.cl/sites/default/files/documentos/articles-83366_archivo_fuente.pdf
4 Plan Para el Desarrollo Turístico de la Región de Los Lagos 2011-2014 (s/f). Recuperado de https://www.goreloslagos.cl/resources/descargas/programas/pr_turismo/2015/Plan_Turismo_Los_Lagos.pdf
5 Instituto Nacional de Estadísticas (s/f). Bienvenidos Los Lagos. Recuperado de https://regiones.ine.cl/los-lagos/inicio/los-lagos
6 Hotel, hospedería, cabaña, hostal, pensión, camping, entre otros.
7 Con el objetivo de resguardar el anonimato, se optó por entregar seudónimos a las y los participantes.
8 Respecto a las y los participantes, cabe señalar que se caracterizan por poseer estudios universitarios, autodefinirse como clase media y no tener mayores problemas económicos. Esto último se torna clave para que puedan moverse por motivos turísticos.
9 A la par, la investigación implica un objetivo distinto al de este trabajo, donde sí se desarrollarán métodos móviles con la finalidad de captar las experiencias de movilidad temporal-cotidiana de los visitantes.
10 Se discute con las clásicas distinciones temporales y económicas (duración del viaje y motivos) que generan la distinción entre una categoría y otra.
* Este manuscrito es resultado del proyecto FONDECYT Postdoctorado N° 3200682 “Visitantes en movimiento: Etnografía de las prácticas y experiencias de movilidad en las zonas lacustre, andina, continental e insular-costera de la Región de Los Lagos, Chile”.
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