Adaptación del Inventario de Esquemas sobre la Apariencia - Revisado (ASI - R) para Población de Habla Hispana

Adaptation of the Appearance Schemas Inventory (ASI-R) for Spanish Speaking Population

Cecilia Silva
Universidad Nacional Autónoma de México, México
Blanca Elizabeth Jiménez-Cruz
Javier Ramos Rosales
Ariana Hernández
Karla Brito
Alma Moreno

Adaptación del Inventario de Esquemas sobre la Apariencia - Revisado (ASI - R) para Población de Habla Hispana

Revista Iberoamericana de Diagnóstico y Evaluación - e Avaliação Psicológica, vol. 2, núm. 42, pp. 85-94, 2016

Associação Iberoamericana de Diagnóstico e Avaliação Psicológica

Resumen: Otorgar una importancia excesiva a la apariencia física puede convertirse en un factor de riesgo para desarrollar actitudes y conductas poco saludables, por lo que es necesario contar con un instrumento válido y confiable que la evalúe. El objetivo de este trabajo fue adaptar el Appearance Schemas Inventory (ASI-R) desarrollado por Cash, Melnyk & Hrabosky (2004a) para población de habla hispana, para lo cual participaron 579 jóvenes con edades entre 17 y 28 años. Los resultados muestran que la consistencia interna del instrumento es adecuada (α=.920), lo mismo que la de sus dos factores, Importancia Autoevaluativa (α=.891) e Importancia Motivacional (α=.864), que en conjunto explican el 55.0% de la varianza. Se concluye que el instrumento adaptado es apropiado para evaluar a jóvenes mexicanos.

Palabras clave: apariencia física, autoesquemas de la apariencia, actitudes.

Abstract: The importance given to the physical appearance may be a risk factor for unhealthy attitudes and behaviors, so it is necessary to have a valid and reliable instrument to assess it. The aim of this study was to adapt the Appearance Schemas Inventory (ASI-R) developed by Cash, Melnyk & Hrabosky (2004a), for the Spanish speaking population. 579 young men and women aged between 17 and 28 years participated. The results show that the internal consistency of the instrument is adequate (α=.920), as did its two factors, Self-assessed Significance (α=.891) and Motivational Significance (α=.864), and together account for 55.0% of the variance. We conclude that the adapted instrument is appropriate for evaluating young Mexicans.

Keywords: physical appearance, appearance self-schemes, attitudes.

Introducción

Los esquemas cognitivos son estructuras que le permiten al individuo seleccionar, organizar y representar la información que le rodea. Un tipo particular de esquemas cognitivos son los auto-esquemas, que se refieren al individuo mismo. Fueron definidos por Markus (1977) como las “generalizaciones cognitivas acerca de sí mismo, derivadas de experiencias pasadas, que organizan y guían el procesamiento de la información que hace referencia a sí mismo, contenida en las experiencias sociales del individuo” (p.64). El contenido de los auto-esquemas se refleja implícitamente en conductas, actitudes, creencias y supuestos de las personas.

Un auto-esquema es una organización de las representaciones de experiencia con sentido personal, constituido por los supuestos que tiene cada persona respecto del mundo y de sí mismo, tales como la personalidad, el rol sexual, el peso corporal, la forma corporal, la apariencia física, el ejercicio físico y la dieta, entre otros (Eddleston, Veiga, & Powell, 2006; Hargreaves & Tiggemann, 2002; Martínez, Reyes, & Paredes, 2010; Kendzierski, 2007; Kendzierski, Sheffield, & Morganstein, 2002; Reissing, Binik, Khalif, Cohen, & Amsel, 2003).

Los esquemas de dominio específico, como el de apariencia física, determinan si se otorga o no importancia emocional a determinado atributo. De esta manera, las personas que poseen un auto-esquema sobre la apariencia, es porque la consideran como parte esencial de su autoimagen y autoestima. Así, una persona esquemática para la apariencia física considerará ese atributo como auto-descriptivo e importante para su propia auto-definición y reaccionará de manera diferente ante estímulos relacionados con la apariencia física, en comparación con otra persona que no es esquemática para la apariencia física (Cash & Labarge, 1996).

Cash, Melnyk y Hrabosky (2004a), plantean que la información recibida acerca de la apariencia física genera presión e idealización de ciertos atributos. Si la persona en quien recae esta presión es esquemática para la apariencia física, tenderá a evaluar constantemente su propia apariencia y si no satisface su ideal, experimentará emociones negativas y activará mecanismos cognitivos y conductuales dirigidos a satisfacer el auto-esquema, lo que en ocasiones puede resultar en prácticas nocivas. Debido a la utilidad clínica que representa la posibilidad de evaluar la importancia que las personas le dan a su apariencia física, Cash y Labarge (1996) desarrollaron el Inventario de Esquemas sobre la Apariencia (ASI-R, por sus siglas en inglés). Se trata de un instrumento que evalúa la presencia de auto-esquemas de apariencia física, los cuales determinan si los individuos experimentan preocupación por la apariencia física en relación con ciertas creencias sobre la importancia, el significado y la influencia de la apariencia física en la vida propia (Cash & Labarge, 1996; Cash, Melnyk, & Hrabosky, 2004a).

En una versión corregida, Cash, Melnyk y Hrabosky (2004a), el Appearance Schemas Inventory-Revised (ASI-R) quedó constituido por dos factores: el primero conformado por 12 reactivos, se denominó Importancia Autoevaluativa y examina la medida en la que los individuos se definen a sí mismos a través de su apariencia física, que influirá en sus experiencias sociales y emocionales. El segundo factor, Importancia Motivacional, quedó conformado por 8 reactivos y evalúa el grado en el que las personas se involucran en conductas para el cuidado y el manejo de su apariencia física. En un análisis de consistencia interna diferenciado por sexo, se obtuvieron altos valores de confiabilidad, tanto en la prueba total (α=.88 para las mujeres y α=.90 para los hombres), como en las subescalas. En la subescala de Importancia Autoevaluativa se obtuvieron valores de α=.82 para las mujeres y α=.84 para los hombres, en tanto que en la subescala de Importancia Motivacional se obtuvieron valores de α=.90 para las mujeres y α=.84 en el caso de los hombres. Un análisis factorial de componentes principales con rotación oblicua arrojó correlaciones moderadas entre ambos factores, .51 para mujeres y .58 para hombres (p< .001).

El ASI-R ha mostrado congruencia con cuestionarios como el Multidimensional Body-Self Relations Questionnaire (MBSRQ) (Smith & Davenport, 2012), el Current Thoughts Scale (CTS), y el Body Image Ideals Questionnaire (BiQ) (Ip & Jarry, 2008), entre otros.

Se ha utilizado en diversas investigaciones para estudiar los esquemas corporales con relación a las cogniciones distorsionadas sobre la imagen corporal (Cash, Melnyk, & Hrabosky, 2004a), con la insatisfacción corporal (Cash, Phillips, Santos, & Hrabosky, 2004b; Ip & Jarry, 2008; Ledoux, Winterowd, Richardson, & Clark, 2010), con la baja autoestima (Cash et al., 2004), con las conductas alimentarias no saludables (Cash, Melnyk, & Hrabosky, 2004a; Cash, 2005), con la sintomatología depresiva (Moreira et al., 2010; Moreira & Canavarro, 2012), con el pobre funcionamiento psicosocial (Cash, Melnyk & Hrabosky, 2004a), y con el perfeccionismo (Ledoux, et al., 2010) por citar algunos.

A la fecha, no es de nuestro conocimiento ningún instrumento construido en países de habla hispana que evalúe los auto-esquemas de la apariencia física. Sin embargo, diversos estudios han mostrado una elevada prevalencia de insatisfacción corporal (Acosta & Gil, 2003; Casillas-Estrella, Montaño-Castrejón, Reyes-Velázquez, Bacardí-Gascón, & Jiménez-Cruz, 2006; Vázquez, López, Álvarez, Mancilla, & Oliva, 2006), y de propensión a los trastornos de la conducta alimentaria (Álvarez-Rayon et al., 2004; ENSANUT, 2012; Mancilla-Díaz et al., 2007). A su vez, en estudios realizados en otros países resulta claro que este dominio se asocia con los esquemas sobre la apariencia física (Cash, Melnyk, & Hrabosky, 2004a; Cash, Phillips, Santos, & Hrabosky, 2004b; Ledoux, Winterowd, Richardson, & Clark, 2010; Smith & Davenport, 2012). Por consiguiente se considera útil contar con la validación de un instrumento que evalúe dichos esquemas.

Ya que el ASI-R ha demostrado ser un instrumento útil en el contexto clínico y como herramienta de investigación en diversos estudios (Cash & Grasso, 2005; Clark & Tiggemann, 2007; Rusticus, Hubley, & Zumbo, 2008), el objetivo del presente trabajo fue adaptarlo a la población mexicana, específicamente a jóvenes. La elección de ese grupo etario se debe a que se encuentran en una etapa de adaptación en diversos ámbitos (Gonçalvez & Barrios, 2008) y a que constituye uno de los grupos poblacionales que presentan mayor riesgo de presentar conductas poco saludables relacionadas con la figura corporal, y en general con la apariencia física (Baile, Guillén, & Garrido, 2002; Busaniche, Eymann, Mulli, Paz, & Catsicaris, 2006; Chimenos et al., 2003; Lameiras, Calado, Rodríguez, & Fernández, 2003; Rodríguez & Cruz, 2008; Rodríguez, Goñi, & Ruiz de Azúa, 2006).

Método

Participantes

Se obtuvo el consentimiento informado y la participación de 579 jóvenes (51.3% hombres y 48.7% mujeres) con edades entre 17 y 28 años (M=21.38, DE=2.34), los cuales fueron invitados a participar en diferentes escuelas de nivel medio superior de la Ciudad de México. El 0.4% de los participantes contaban con escolaridad de secundaria, el 6.4% de bachillerato, el 90.3% de licenciatura y el 2.2% de posgrado. El IMC de los participantes, calculado a partir de su auto-reporte de peso y talla, se ubicó entre 15.43 y 44.29 (M=23.40, DE=3.54). La aplicación del instrumento fue conducida por los Psicólogos responsables de la investigación y fue realizada dentro de las instalaciones escolares donde fueron captados.

Instrumentos

1) Appearance Schemas Inventory-Revised (ASI-R) (Cash, Melnyk, & Hrabosky, 2004a). Compuesto por 20 reactivos con 5 opciones de respuesta en una escala de tipo Likert, de acuerdo al orden y al número de respuestas del instrumento original: 1=totalmente de acuerdo, 2=en desacuerdo, 3=ni de acuerdo ni en desacuerdo, 4=de acuerdo y 5=totalmente de acuerdo.

2) Prueba de actitudes hacia la alimentación (EAT-40, por sus siglas en inglés). Este instrumento se aplicó para probar la validez convergente del ASI-R. Los reactivos de este instrumento constituyen un conjunto de actitudes y conductas autopercibidas que son características de los trastornos de la conducta alimentaria, como el disgusto patológico del propio cuerpo y el deseo de cambiarlo por medio de la pérdida de peso, que puede incluir restricción alimentaria o purgas (Morry & Staka, 2001). Al momento de su construcción (Garner & Garfinkel, 1979) se obtuvo una confiabilidad de .79 para las mujeres anoréxicas y de .94 para la muestra total. Según su validación en población mexicana (Álvarez-Rayón et al., 2004), el instrumento evalúa cinco dimensiones: Restricción alimentaria (α=.88), Bulimia (α=.87), Impulso hacia la delgadez (α=.85), Preocupación por la comida (α=.77) y Presión social percibida (α=.76).

Procedimiento

La traducción y piloteo del cuestionario ASI-R formaron parte de un trabajo de investigación (Jiménez-Cruz, 2014), en el cual se exploró la preocupación por la apariencia física de un grupo de madres. Para ello, se realizó la traducción del inglés al español y se sometió a jueceo de un grupo de especialistas expertos en el campo de la conducta alimentaria. Se verificó que los reactivos fueran claros y que su contenido se mantuviera conforme a la versión original en inglés y se decidió reducir las opciones de respuesta de 5 a 4, a fin de eliminar la posibilidad de que las respuestas se concentraran en el punto intermedio y no señalaran ninguna tendencia.

A partir de dicha traducción, se realizó un piloteo con 29 mujeres con edades entre 24 y 58 años de edad (M=38.2; DE=7.5); en esta aplicación se encontró que 12 de los 20 reactivos correlacionaron con valores bajos (r<.30) con el total del instrumento. Debido a que la mayoría de los reactivos estaban planteados de manera negativa (por ejemplo, “Vestirme bien no es una prioridad para mí”), se consideró la posibilidad de que resultaran confusos para los participantes. Por ello se modificaron para presentarlos en sentido afirmativo (por ejemplo “Vestirme bien es una prioridad para mí”) tras lo cual, se sometieron nuevamente a un jueceo entre expertos. Una vez finalizado se decidió conservar todos los reactivos excepto uno, porque al quitar la negación resultaba idéntico a otro de los reactivos. Una vez modificado el instrumento, se realizó un segundo piloteo con 46 mujeres de edades comprendidas entre 24 y 58 años (M=39.8, DE=9.3). A partir de dicho piloteo, se eliminó un reactivo más por mostrar una correlación baja (r=.08) con el puntaje de la sub-escala a la cual pertenecía. Finalmente, después de dichos ajustes, el instrumento en su versión al español quedó conformado por 18 reactivos (Jiménez-Cruz, 2014).

Tras la aplicación a los 579 participantes, se analizaron las propiedades psicométricas del instrumento siguiendo el procedimiento sugerido por Nunnally y Bernstein, (1994). El análisis estadístico se realizó con el paquete estadístico SPSS versión 20.0; los análisis estadísticos que se llevaron a cabo fueron: análisis de frecuencias, t de Student para muestras independientes, análisis factorial exploratorio, y obtención de la consistencia interna mediante el alfa de Cronbach, tanto para la totalidad del instrumento, como para cada una de sus dimensiones.

Resultados

Análisis psicométrico

El análisis de frecuencias inicial mostró una distribución normal en los 18 reactivos. A continuación se calculó la sumatoria de todos los reactivos y a partir del resultado de esta suma, se creó una nueva variable que organizara los puntajes en cuartiles. Tomando como grupos extremos el cuartil inferior y el cuartil superior se realizó un análisis mediante la prueba t de Student para verificar el poder de discriminación de cada reactivo entre grupos extremos (Tabla 1). Todos los reactivos discriminaron, por lo que no se eliminó ninguno.

Posteriormente, se realizó un análisis factorial exploratorio con el método de extracción de componentes principales, obteniendo una correlación alta entre los factores (r=.57, p<.05). En este primer análisis se obtuvo una medida de suficiencia muestral Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) de .94 y un resultado significativo (p<0.001) para la prueba de esfericidad de Bartlett, obteniendo 3 factores (Tabla 2), que en conjunto explican el 59.08% de varianza. El primer factor, explicó el 44.31%, el segundo el 9.19% y el tercero el 5.57%. Se conservaron únicamente los reactivos que obtuvieron una carga ≥ .40, eliminándose así el reactivo 10. “Mi apariencia física ha tenido mucha influencia en mi vida”.

Con los 17 reactivos restantes se condujo un segundo análisis factorial, obteniendo un índice KMO de .93 y un resultado significativo (p<0.001) para la prueba de esfericidad de Bartlett. En este segundo momento otro reactivo resultó con un valor de extracción menor a .40 (“Si cierto día me gusta cómo me veo, entonces es fácil sentirme feliz en otros aspectos”), por lo que se eliminó del análisis.

Tabla 1.
Pruebas t de Student para diferencias entre grupos extremos
Reactivos t gl p Grupo bajo Grupo alto
M(DE) M(DE)
1. Empleo mucho tiempo ocupándome de mi apariencia física. -12.520 269 <.001 2.05 (.739) 3.13 (.669)
2. Cuando encuentro gente que se ve bien, me preguntó qué tan bien me veo yo. -17.917 268.941 <.001 1.70 (.765) 3.27 (.674)
3. Trato de verme lo más bonita que puedo. -12.410 267.424 <.001 2.24 (.884) 3.44 (.711)
4. Presto mucha atención a la forma que me veo. -17.012 269 <.001 2.12 (.712) 3.47 (.575)
5. Frecuentemente comparo mi apariencia física con la de otras personas que veo. -18.210 269 <.001 1.60 (.730) 3.25 (.756)
6. Frecuentemente me veo en el espejo para asegurarme de que me veo bien. -18.275 269 <.001 1.97 (.807) 3.52 (.533)
7. Cuando algo me hace sentir bien o mal al respecto a mi apariencia física, tiendo a pensar mucho en ello. -22.472 269 <.001 1.57 (.725) 3.46 (.653)
8. Si cierto día me gusta cómo me veo, entonces es fácil sentirme feliz en otros aspectos. -15.970 250.534 <.001 2.10 (.930) 3.60 (.608)
9. Me molestaría si alguien reaccionará negativamente. -12.883 269 <.001 1.76 (.852) 3.06 (.807)
10. Mi apariencia física ha tenido mucha influencia en mi vida. -20.223 269 <.001 1.65 (.712) 3.33 (.643)
11. Vestirme bien es una prioridad para mí. -15.110 269 <.001 1.88 (.841) 3.32 (.712)
12. Cuando conozco por primera vez a una persona, me pregunto qué piensa de cómo me veo. -19.031 234.721 <.001 1.43 (.643) 3.17 (.827)
13. En mi vida diaria pasan muchas cosas que me hacen pensar acerca de cómo me veo. -19.767 210.251 <.001 1.35 (.521) 2.99 (.795)
14. Fantaseo acerca de cómo sería yo si mi apariencia física fuera mejor. -17.754 235.825 <.001 1.51 (.688) 3.23 (.878)
15. Antes de salir de casa me aseguro que de verme tan bien como puedo. -14.370 269 <.001 2.03 (.837) 3.40 (.705)
16. La forma en que me veo es una parte importante de la persona que soy. -15.267 269 <.001 1.98 (.878) 3.42 (.637)
17. Controlando mi apariencia física puedo controlar muchos de los eventos sociales y emocionales de mi vida. -20.785 269 <.001 1.49 (.636) 3.22 (.736)
18. Mi apariencia física es la responsable de mucho de lo que me ha pasado en la vida. -16.837 225.311 <.001 1.43 (.632) 3.00 (.867)
Pruebas t de Student para diferencias entre grupos extremos

Tabla 2.
Matriz de configuración (cargas factoriales) y comunalidades
Reactivo Factor 1 Factor 2 Comunalidades
13. En mi vida diaria pasan muchas cosas que me hacen pensar acerca de cómo me veo. .833 -.027 .670
5. Frecuentemente comparo mi apariencia física con la de otras personas que veo. .795 -.026 .610
2. Cuando encuentro gente que se ve bien, me preguntó qué tan bien me veo yo. .688 .085 .548
7. Cuando algo me hace sentir bien o mal al respecto a mi apariencia física, tiendo a pensar mucho en ello. .686 .116 .575
14. Fantaseo acerca de cómo sería yo si mi apariencia física fuera mejor. .788 -.038 .588
9. Me molestaría si alguien reaccionará negativamente hacia mi apariencia física. .726 -.135 .434
12. Cuando conozco por primera vez a una persona, me pregunto qué piensa de cómo me veo. .654 .103 .515
17. Controlando mi apariencia física puedo controlar muchos de los eventos sociales y emocionales de mi vida. .624 .166 .535
18. Mi apariencia física es la responsable de mucho de lo que me ha pasado en la vida. .631 .055 .440
3. Trato de verme lo más bonita que puedo. -.106 .792 .543
4. Presto mucha atención a la forma que me veo. .053 .787 .670
1. Empleo mucho tiempo ocupándome de mi apariencia física. -.060 .768 .540
15. Antes de salir de casa me aseguro que de verme tan bien como puedo. .018 .752 .582
6. Frecuentemente me veo en el espejo para asegurarme de que me veo bien. .099 .693 .568
11. Vestirme bien es una prioridad para mí. .065 .671 .503
16. La forma en que me veo es una parte importante de la persona que soy. .170 .583 .481
Matriz de configuración (cargas factoriales) y comunalidades

Tabla 3.
Pruebas t entre sexos para los puntajes en escala total y en los factores
Puntajes promediados Mujeres Hombres t gl p 95%IC d de Cohen
M DE M DE LI LS
Preocupación por la apariencia (total) 2.89 0.63 2.68 0.68 3.61 546 <.001 .09 .31 0.32
Importancia Motivacional 2.75 0.59 2.56 0.64 3.48 555 <.001 .07 .28 0.30
Importancia Autoevaluativa 2.38 0.60 2.22 0.68 2.63 558 <.001 .04 .26 0.24
Pruebas t entre sexos para los puntajes en escala total y en los factores

En un tercer análisis factorial con rotación oblicua mediante el método Oblimin directo, se volvió a obtener un índice KMO de .937 y un resultado significativo (p<0.001) para la prueba de esfericidad de Bartlett. Se obtuvieron dos factores (Tabla 2), que en conjunto explicaron el 55.00% de la varianza. El primer factor, explicó el 44.64% de la varianza y quedó conformado por los reactivos que de acuerdo con Cash, Melnyk y Hrabosky (2004a) hacen referencia a la “Importancia Autoevaluativa” de la apariencia física, por lo cual se denominó de la misma manera. El segundo factor explicó el 10.36% de la varianza y quedó conformado por los reactivos que de acuerdo con los autores del instrumento, hacen referencia a la “Importancia Motivacional” de la apariencia física, conservándose también su denominación.

Posteriormente, se condujo un análisis de la consistencia interna del instrumento, tanto para el puntaje total, como para cada una de las sub-escalas. Se obtuvo un α de Cronbach de .920 para la escala total, de α=.891 para el factor “Importancia Autoevaluativa” y de α=.864 para el factor “Importancia Motivacional”. Asimismo, se observó que todas las correlaciones ítem-total fueron ≥ .494. El instrumento final quedó conformado por 16 reactivos.

Por último, se exploró si existían diferencias entre hombres y mujeres llevando a cabo un análisis con pruebas t para muestras independientes tanto con el puntaje total, como con el puntaje de los factores. Debido a que el factor de Importancia Autoevaluativa se conformó por nueve reactivos y el de Importancia Motivacional por siete, se obtuvieron los puntajes promedio de uno y otro factor, así como el puntaje promedio del total de la escala. Con esos puntajes se realizaron las pruebas t con un ajuste de Bonferroni fijándose en p≤.016; los resultados de las pruebas indicaron diferencias significativas entre hombres y mujeres, tanto en el puntaje total, como en los puntajes de cada uno de los factores (Tabla 3).

Se realizó un análisis de validación por convergencia utilizando el EAT-40, en tanto que la preocupación por la apariencia física y las actitudes hacia el peso y la alimentación se han asociado en otros estudios (Cash, Melnyk, & Hrabosky, 2004a; Cash, 2005). El índice de correlación más elevado se encontró entre los factores del ASI-R y la motivación para adelgazar, pero también se asociaron significativamente con la restricción alimentaria, bulimia, preocupación por la comida y presión social percibida para ser delgados. Los resultados de las correlaciones se muestran en la Tabla 4. La asociación entre los puntajes totales de ambos instrumentos fue de r=.457, p<.001.

Tabla 4.
Coeficientes de correlación de Pearson entre los factores del ASI-R y los factores del EAT-40
Factores del EAT-40 Factores del ASI-R
Importancia autoevaluativa Importancia motivacional
Dieta restrictiva .296*** .242***
Bulimia .260*** .202***
Motivación para adelgazar .479*** .365***
Preocupación por la comida .306*** .123**
Presión social percibida .180*** .141**
Coeficientes de correlación de Pearson entre los factores del ASI-R y los factores del EAT-40*** p < .001** p < .01

Discusión

Este estudio se generó en razón de la necesidad de contar con un instrumento confiable y válido para evaluar la preocupación de los jóvenes por su apariencia física emanada de sus auto-esquemas. Asimismo considerando que el ASI-R ha mostrado en otras poblaciones buen funcionamiento para este propósito (Cash, Melnyk, & Hrabosky, 2004a; Ip & Jarry, 2008; Ledoux et al., 2010; Smith & Davenport, 2012) se planteó el objetivo de adaptarlo para población mexicana.

Los datos obtenidos arrojaron una organización de los reactivos muy similar a la obtenida por Cash, Melnyk, & Hrabosky (2004a), ya que de igual manera se agruparon en dos factores, el primero sobre la Importancia Autoevaluativa, y el segundo sobre la Importancia Motivacional que. El primer factor se asocia, de acuerdo con la literatura científica sobre el tema, con actitudes negativas hacia el peso y la alimentación (Cash, 2005; Cash, Phillips, Santos, & Hrabosky, 2004b; Ip & Jarry, 2008; Ledoux et al., 2010), mientras que el segundo pareciera estar más relacionado con una preocupación normal por la apariencia física (Cash, Melnyk, & Hrabosky, 2004a; Jiménez-Cruz, 2014). De acuerdo con los resultados de este trabajo, existe una correlación moderada entre ambos factores, de tal manera que las personas que consideran que su apariencia física es importante, tienden a mostrar un mayor número de conductas relacionadas con el cuidado de su apariencia física. Dicho de otro modo, quienes muestren actitudes negativas hacia su figura corporal, tienden a pensar que su apariencia es de gran relevancia.

A pesar de que los reactivos se agruparon en los dos factores originales, en el de Importancia Autoevaluativa hubieron algunos cambios, pues algunos de los reactivos que originalmente conformaban el instrumento, obtuvieron cargas ≤ .40. En cambio, el factor Importancia Motivacional no sufrió ninguna modificación.

De acuerdo con estudios realizados con la versión en inglés del ASI-R (Cash, Melnyk, & Hrabosky, 2004a; Cash, 2005), en la validación por convergencia que se realizó con la adaptación para población de habla hispana utilizando como referencia el EAT-40, se encontraron asociaciones significativas que indican que el instrumento conserva sus propiedades originales de validez.

A partir de los resultados de este estudio, se concluye que la adaptación del ASI-R para jóvenes mexicanos cuenta con características psicométricas adecuadas. Esto es, la distribución de los datos es normal, la consistencia interna es elevada – tanto en el puntaje total del instrumento, como en cada una de sus sub-escalas –, y cada uno de los factores se agrupa de manera coherente, de acuerdo a la teoría que le subyace (Cash & Labarge, 1996).

Con el uso del ASI-R adaptado, se podrá explorar la relación de los esquemas corporales con variables referentes a la sintomatología propia de los trastornos alimentarios, depresión, funcionamiento psicosocial, actitudes hacia la alimentación, estigmatización de la obesidad y el cuidado de la salud, entre otras. Por lo consiguiente se lo considera un instrumento útil tanto para la práctica clínica como para la obtención de datos en proyectos de investigación. En estudios posteriores, sería recomendable extender la validación a población hispana en general.

Referencias

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