Validez de Constructo del Cuestionario Internacional de Actividad Física en Universitarios Españoles
Construct Validity of the International Physical Activity Questionnaire in Spanish University Students
Validez de Constructo del Cuestionario Internacional de Actividad Física en Universitarios Españoles
Revista Iberoamericana de Diagnóstico y Evaluación - e Avaliação Psicológica, vol. 3, núm. 52, 2019
Associação Iberoamericana de Diagnóstico e Avaliação Psicológica
Resumen: Este estudio tuvo como objetivo aportar información sobre la validez de constructo de la versión corta adaptada al español del cuestionario IPAQ empleando como variable de contraste la condición física. Estudio longitudinal-correlacional en el que 64 estudiantes universitarios (75% hombres) contestaron el IPAQ y realizaron tests de eficiencia cardiovascular, fuerza, agilidad y flexibilidad, durante tres años. Se encontraron correlaciones significativas y mantenidas en el tiempo entre la estimación de la cantidad total de actividad física realizada semanalmente y las capacidades testadas, exceptuando la flexibilidad. La categoría actividad física vigorosa y la variable tiempo sentado mostraron correlaciones significativas con varias capacidades físicas también de manera continuada. Los resultados obtenidos informan positivamente sobre la validez de constructo de la versión corta del cuestionario IPAQ, si bien existe cierta tendencia hacia la sobreestimación de la actividad física realizada cuando el mismo es empleado. Es necesario el realizar futuros estudios con poblaciones más heterogéneas.
Palabras clave: aptitud física, salud, ejercicio, evaluación, cuestionarios.
Abstract: This study aimed at providing information regarding the construct validity of the short Spanish adapted version of the IPAQ questionnaire, using physical fitness as a comparison variable. A total of 64 university students (75% men) responded to the IPAQ and carried out cardiovascular, strength, agility and flexibility fitness tests, during three years. Significant and sustained correlations were found between the estimated total amount of physical activity performed per week and the fitness dimensions tested,with the exception of flexibility. Sustained and significant correlations were also observed between the vigorous physical activity category, the sitting time variableand several fitness dimensions. The obtained results report positively on the construct validity of the short version of the IPAQ questionnaire, although there is some tendency to over report the amount of physical activity performed when it is administered. In this regard, future studies including heterogeneous samples are needed.
Keywords: fitness, health, exercise, assessment, questionnaires.
Introducción
Dentro de los numerosos cuestionarios de valoración de la actividad física (AF) existentes, se considera que el Cuestionario Internacional de Actividad Física, originalmente denominado “International PhysicalActivityQuestionnaire“ (IPAQ), es el mayoritariamente empleado (van Poppel, Chinapaw, Mokkink, van Mechelen, & Terwee, 2010). Aunque existe una versión larga del IPAQ, por lo general se aconseja la administración de su versión abreviada sobre todo en investigaciones de índole nacional y regional (Mynarski, Rozpara, Czapla, &Garbaciak, 2009). A este respecto, se concluye que si bien el IPAQ muestra una excelente fiabilidad, su validez es cuestionable, siendo necesario más estudios al respecto (Lee, Macfarlane, Lam, & Stewart, 2011; Silsbury, Goldsmith, & Rushton, 2015), los cuales deben tener en cuenta la influencia de los factores culturales y demográficos (Craig et al., 2003). Ante esta situación, se hace aconsejable investigar más a fondo la validez del IPAQ en cada uno de los países en los que esta herramienta ha sido validada. En España, la validez de la versión corta del IPAQ ha sido únicamente contrastada en población bilingüe (Román et al., 2006; Román, Ribas, Ngo, & Serra, 2013) y en supervivientes de cáncer (Ruiz-Casado et al., 2015), por lo que parecen necesarias más investigaciones al respecto.
Otro aspecto de interés es el hecho de que al validar un instrumento de medida, también es posible obtener evidencias de validez a partir de las relaciones de sus factores latentes con otras variables (Pineda-Espejel, Alarcón, López-Walle, & Tomás-Marco, 2017). A este respecto, conviene remarcar que el IPAQ ha sido creado para determinar la cantidad de AF realizada y dado que ésta se encuentra directamente relacionada con la condición física (CF), se considera de interés emplear la CF como referencia para determinar la validez de constructo del IPAQ (Fogelholm et al., 2006; Papathanasiou et al., 2010).
A pesar de ello, los estudios a este respecto son escasos (Silva-Batista, Urso, Silva, & Bertuzzi, 2013), sobre todo en nuestro país. A esto se debe añadir que la prevalencia de la AF y el nivel de CF son ambos considerados como factores de riesgo en estudios epidemiológicos y que por lo tanto parece necesario estudiar su relación, sobre todo desde el punto de vista longitudinal. Sin embargo, las investigaciones que han contrastado la validez del IPAQ a través de la valoración de la CF son de carácter transversal.
Finalmente, un último aspecto a tener en cuenta cuando se pretende testar la validez del IPAQ lo constituye la muestra objeto de estudio. A este respecto, se ha sugerido que las personas obesas, fumadoras y con un menor nivel de CF sobreestiman la cantidad de AF que realizan (Fogelholm et al., 2006; Shook et al., 2016). Similarmente, se ha observado que a mayor nivel educativo, más acertada es la estimación de la cantidad de AF realizada (Dyrstad, Hansen, Holme, & Anderssen, 2014).
Por lo tanto, es esperable que la validez del IPAQ se vea reforzada cuando este cuestionario es administrado a una población con elevada formación académica y que presenta conductas saludables. Una población como la universitaria, en la que se ha observado que la cantidad de AF realizada es la única conducta de salud que predice la salud general (Chau &Saravia, 2016).
Bajo estas circunstancias, este estudio tuvo por objetivo aportar información sobre la validez de constructo de la versión adaptada al castellano del IPAQ en su formato breve, mediante la identificación del grado de correlación que establece con el nivel de CF presentado por un grupo de estudiantes universitarios del grado en ciencias de la actividad física y el deporte a lo largo de tres años.
Método
Participantes
La muestra de este estudio estuvo conformada por personas matriculadas durante los cursos académicos 2011/12, 2012/13 y 2013/14 en el grado en ciencias de la actividad física y el deporte ofertado por la Universidad de Vigo. Para participar en el estudio los criterios de inclusión fueron estar estudiando el primer curso del grado y no estar matriculado en asignaturas de otros cursos de la titulación. Todos los estudiantes que presentaban algún tipo de lesión o contraindicación médica que les impidiese realizar pruebas de valoración de su CF fueron excluidos del mismo. Previamente al desarrollo del estudio, se obtuvo la aprobación del Comité Ético Autonómico, y el consentimiento firmado de todos los participantes.
Valoraciones
Se realizó una valoración antropométrica (peso, talla e índice de masa corporal -IMC-) y una estimación del nivel de CF mediante la realización de pruebas de evaluación de la fuerza, la flexibilidad, la velocidad (Adam, Klissouras, Ravazzolo, Renson, & Tuxworth, 1988) y de la eficiencia cardiovascular (Ruffier, 1951). En este estudio se empleó la versión corta del IPAQ (Versión Español-España), conocida como IPAQ S7. Este cuestionario permite estimar la cantidad de minutos al día destinados a realizar AF vigorosa y moderada, a caminar y a estar sentado mediante siete preguntas sobre frecuencia (tres), duración (tres) y tiempo sentado (una) en un día laborable (actividad académica normal). El sumatorio de caminar, AF moderada y AF vigorosa proporcionan una estimación de la cantidad de AF realizada semanalmente, expresada en equivalentes metabólicos (MET) min*sem-1 y que permite identificar tres niveles de AF: baja (<600 Mets* min* sem-1), media (600-2999 Mets* min* sem-1) y alta (>3000 Mets* min* sem-1).
Procedimiento
Las valoraciones se realizaron durante el primer mes del segundo cuatrimestre de cada uno de los cursos académicos 2011/12, 2012/13 y 2013/14 en un pabellón deportivo, siguiendo siempre la misma estructura. Los participantes en el estudio primero contestaron el IPAQ y seguidamente realizaron las pruebas de campo, que fueron monitorizadas por tres licenciados en educación física con experiencia previa en la valoración de la CF.
Análisis estadístico
Se llevó a cabo un análisis descriptivo, estratificado por curso académico, de cada una de las variables objeto de estudio a través de medidas de tendencia central (media y desviación típica) e intervalos de confianza. La prueba de Komolgorov-Smirnov confirmó la normalidad de la muestra. Posteriormente se procedió a desarrollar un análisis correlacional a través del estadístico de Pearson (r). Los análisis se realizaron mediante el programa estadístico SPSS v.21.0. En todas las pruebas estadísticas se consideró como nivel de significación p<.05.
Resultados
De un total de 98 estudiantes que inicialmente se presentaron voluntarios para participar en el estudio, 64 (75% hombres) contestaron el IPAQ y realizaron todas las pruebas de campo en los tres momentos de valoración establecidos. Sus características así como los valores obtenidos en las variables objeto de estudio se muestran en la Tabla 1. No se observaron diferencias significativas en los valores medios obtenidos relacionados con la CF, la cantidad de AF realizada semanalmente y el tiempo sentado a lo largo de los tres años evaluados.
La mayor parte de la muestra (90.6%) reportaron realizar una cantidad de AF a la semana alta, siendo reducido el número de participantes que reconocieron realizar una cantidad de AF semanal media (9.4%) o baja (4.7%). El tiempo medio de permanencia sentado, totalizados a lo largo de los tres años fue de 451.72 min*dia-1. La cantidad total de minutos/día dedicados a estar sentado, a caminar y a realizar AF de distinta intensidad se refleja en la figura 1. No se observaron diferencias significativas entre los valores obtenidos el primero, el segundo y el tercer año.

| 2011-2012 (n=64; 75% hombres) | |||
| Media±DE | 95% IC | ||
| Inferior | Superior | ||
| Edad (años) | 20.62±3.22 | 20.43 | 20.84 |
| Talla (cm) | 173.76±7.85 | 172.31 | 175.30 |
| Peso (kg) | 69.18±9.66 | 67.31 | 71.19 |
| IMC (kg /m2) | 22.88±2.52 | 22.43 | 23.34 |
| IPAQ (Mets* min* sem-1) | 10926.44±6886.41 | 9180.93 | 14871.81 |
| Índice de Ruffier | 6.77±2.37 | 5.69 | 7.77 |
| Dinamometría (kg) | 38.05±8.12 | 38.41 | 43.96 |
| Sit and reach (cm) | 21.96±7.54 | 18.00 | 25.99 |
| 5x10 m (s) | 15.20±2.10 | 13.62 | 15.12 |
| 2012-2013 (n=64; 75% hombres) | |||
| Media±DE | 95% IC | ||
| Inferior | Superior | ||
| Edad (años) | 21.72±1.99 | 21.52 | 21.90 |
| Talla (cm) | 173.76± 7.85 | 172.31 | 175.30 |
| Peso (kg) | 68.98±9.32 | 66.84 | 71.02 |
| IMC (kg /m2) | 22.87±2.48 | 22.39 | 23.40 |
| IPAQ (Mets* min* sem-1) | 11232.7±7480.80 | 9712.22 | 16098.01 |
| Índice de Ruffier | 7.20±2.65 | 4.83 | 7.99 |
| Dinamometría (kg) | 40.63±7.60 | 39.15 | 44.05 |
| Sit and reach (cm) | 22.14±7.14 | 17.57 | 23.15 |
| 5x10 m (s) | 15.32±1.73 | 14.25 | 15.71 |
| 2013-2014 (n=64; 75% hombres) | |||
| Media±DE | 95% IC | ||
| Inferior | Superior | ||
| Edad (años) | 22.59±3.04 | 22.26 | 22.89 |
| Talla (cm) | 173.76±7.85 | 172.31 | 175.30 |
| Peso (kg) | 71.07±10.80 | 68.70 | 73.57 |
| IMC (kg /m2) | 23.55±2.72 | 22.98 | 24.14 |
| IPAQ (Mets* min* sem-1) | 11270.10±5594.22 | 9906.06 | 13882.82 |
| Índice de Ruffier | 6.42±2.38 | 4.95 | 6.66 |
| Dinamometría (kg) | 40.25±7.39 | 37.62 | 42.36 |
| Sit and reach (cm) | 24.33±7.02 | 22.24 | 26.22 |
| 5x10 m (s) | 15.60±1.78 | 14.81 | 16.16 |
La Tabla 2 muestra el grado de correlación establecido entre la CF y el IPAQ año a año. La eficiencia cardiovascular (r=-.3230; sig=.011/r=-.295; sig=.021/ r=-.253; sig=.048), la fuerza (r=.569; sig=.001/r=.348; sig=.003/ r=.262; sig=.004) y la velocidad (r=-.494; sig=.001/r=-.317; sig=.007/ r=-.217; sig=.045) mostraron correlaciones significativas con la puntuación total del IPAQ a lo largo de los tres años valorados. Solo la fuerza (r=-.334; p=.004/ r=-.214; p=.050/r=-.144; p=.039) y la velocidad (r=.280; p=.015/r=.297; p=.037/r=0.267; p=.019) establecieron correlaciones significativas con la variable tiempo sentado (TS) durante cada uno de los tres años analizados. La eficiencia cardiovascular se asoció de manera significativa
con esta variable durante el segundo año del estudio (r=.376; sig=.003). La flexibilidad no estableció correlación significativa alguna con las variables objeto de estudio.
En relación al resto de categorías del IPAQ, la AF vigorosa correlacionó significativamente a lo largo de los tres años con la fuerza (r=.401; sig=.001/ r=.374; sig=.008/ r=.304; sig=.034) y la velocidad (r=-.359;m sig=.003/ r=-.297;sig=.032/ r=-.295; sig=.014), y con la eficiencia cardiovascular durante el primer (r=-.187; sig=.045) y el tercer año (r=-.237; sig=.028).
En la Figura 2 se muestra el nivel alcanzado en cada una de las capacidades físicas analizadas en relación a las categorías del IPAQ. Los valores más elevados de eficiencia cardiovascular, y de fuerza se encontraron en los participantes que reportaron realizar una cantidad de AF semanal alta, en cada uno de los tres años analizados. El análisis estadístico no mostró la existencia de
| Actividad Física Vigorosa | Actividad Física Moderada | Actividad Física Caminar | Actividad Física Total | Tiempo Sentado | |||
| Curso Académico 11-12 | Eficiencia Cardiovascular | r | -.187* | -.254 | -.001 | -.323* | .192 |
| sig. | .045 | .109 | .994 | .011 | .053 | ||
| Fuerza Muscular | r | .401** | .176 | .189 | .569** | -.334** | |
| sig. | .001 | .136 | .147 | .001 | .004 | ||
| Flexibilidad | r | .009 | -.040 | -.058 | -.116 | .043 | |
| sig. | .472 | .402 | .375 | .188 | .372 | ||
| Velocidad | r | -.359** | -.134 | -.118 | -.494** | .280* | |
| sig. | .003 | .203 | .260 | .001 | .015 | ||
| Curso Académico 12-13 | Eficiencia Cardiovascular | r | -.152 | -.129 | -.172 | -.295* | .376** |
| sig. | .059 | .394 | .277 | .021 | .003 | ||
| Fuerza Muscular | r | .374* | .295* | 0.252 | .348** | -.214* | |
| sig. | .008 | .023 | 054 | .003 | .050 | ||
| Flexibilidad | r | .143 | .208 | .125 | .033 | -.207 | |
| sig. | .166 | .083 | .214 | .399 | .057 | ||
| Velocidad | r | -.297* | -.257* | -.133 | -.317** | .297* | |
| sig. | .032 | .044 | .200 | .007 | .037 | ||
| Curso Académico 13-14 | Eficiencia Cardiovascular | r | -.237* | -.149 | -.054 | -.253* | .205 |
| sig. | .028 | .307 | .718 | .048 | .113 | ||
| Fuerza Muscular | r | .304* | .227 | .238 | .262** | -.144* | |
| sig. | .034 | .058 | .052 | .004 | .039 | ||
| Flexibilidad | r | .083 | -.005 | -.138 | .046 | .024 | |
| sig. | .276 | .486 | .174 | .361 | .427 | ||
| Velocidad | r | -.295* | -.353** | -.271* | -.217* | .267* | |
| sig. | .014 | .006 | .031 | .045 | .019 | ||

diferencias significativas entre los valores de cada capacidad física en relación a las categorías establecidas por el IPAQ.
Discusión
La relación entre CF y el IPAQ ha sido tradicionalmente estudiada mediante el empleo de pruebas de consumo máximo de oxígeno (V02max).
En lo referente a la versión corta del IPAQ, Minder et al. (2014), encontraron únicamente una correlación moderada entre la puntuación total del cuestionario y el V02max, mientras que Dyrstad, Anderssen, Edvardsen y Hansen (2016) observaron que esta variable se correlaciona de manera significativa solo con la categoría AF vigorosa. Finalmente, Kurtze, Rangul y Hustvedt (2008), reportaron correlaciones significativas entre la puntuación total del IPAQ, la categoría AF vigorosa y el V02max, hallazgo muy similar a lo observado en esta investigación. Sin embargo, se podría argumentar que los resultados de los mencionados estudios no son directamente comparables con los resultados aquí mostrados, puesto que todos fueron realizados en población adulta. Sin embargo las correlaciones establecidas al administrar la versión corta del IPAQ a población universitaria presentan una tendencia similar. Así, Mynarski et al. (2009) encontraron que el V02max correlacionó con todas las categorías del IPAQ, mientras que Papathanasiou et al. (2010) reportaron que dicha variable correlacionaba únicamente con la AF vigorosa y con la puntuación total del IPAQ, tal y como ocurre en el presente estudio. Finalmente, en el único estudio realizado en población española, Ramirez-Lechuga, Femia, Sánchez-Muñoz y Zabala (2011) observaron una correlación significativa pero débil entre el V02max y la cantidad de AF estimada a través de la versión corta del IPAQ en un grupo de adolescentes.
Otro aspecto a destacar cuando se analiza la relación entre IPAQ y V02max, es el hecho de que ambas variables deberían guardar una relación directamente proporcional, por la que a mayor cantidad de AF estimada, mayor V02max, siendo además probable que las diferencias que se establecen en el V02max entre las categorías que el cuestionario establece sean significativas (Mynarski et al., 2009; Dyrstad et al., 2016). Sin embargo, en esta investigación, el índice de Ruffier no siempre alcanzó los valores más elevados en el grupo de AF alta, y tampoco los valores más elevados de CF se encontraron en el mismo. Una situación un tanto similar reportaron Fogelholm et al. (2006), quienes tampoco observaron que las personas que más AF estimaban realizar fuesen las que presentaban mayores valores de V02max, atribuyendo esta inesperada ausencia de concordancia a aspectos ligados a una posible sobrestimación de la realización de AF. En esta línea, Ramirez-Lechuga et al. (2011) tampoco encontraron asociación significativa entre los grupos de AF establecidos por el IPAQ y el V02max.
En lo que se refiere a la relación que pudieran mostrar otros componentes de la CF con el IPAQ, la evidencia científica es escasa. Así, Fogelholm et al. (2006), observaron que la fuerza muscular mostró correlaciones principalmente con la AF vigorosa, aspecto también reflejado en la presenta investigación. Sin embargo, en el único estudio que analizó la validez de constructo de la versión corta del IPAQ empleando para ello pruebas de campo destinadas a estimar el V02max (course-navette) e identificar los niveles de fuerza (dinamometría y flexiones de brazos) y flexibilidad (sit and reach) (Silva-Batista et al., 2013), los resultados apuntaron a una excelente correlación entre la CF y el cuestionario, tanto en su puntuación total como por categorías. En el presente estudio, solo la eficiencia cardiovascular (en el primer y tercer año) y la fuerza (en los tres años) mostraron correlaciones significativas, establecidas con la categoría AF vigorosa y con la puntuación total del IPAQ. A juzgar por esta disparidad de resultados la validez de constructo de la versión adaptada al castellano de este cuestionario se podría calificar como débil. Sin embargo, esta afirmación es cuando menos discutible, puesto que el hecho de que la CF establezca correlaciones significativas únicamente con la AF vigorosa ha sido un hallazgo común en estudios que han informado positivamente sobre la validez de constructo de otros cuestionarios de valoración de la AF (Aadahl, Kjaer, Kristensen, Mollerup, & Jorgensen, 2007), incluyendo la versión adaptada al castellano del cuestionario de Minnesota (Elosua et al., 1994; Elosua et al., 2000), lo que está en la línea de los resultados obtenidos en cada uno de los tres años en los que se analizó la relación CF-IPAQ.
Una de las variables sobre las que el IPAQ aporta información y que ha ido ganando progresiva importancia desde el punto de vista epidemiológico es la que permite estimar la cantidad de tiempo que una persona se encuentra en sedestación (Bouchard, Blair, &Katzmarzyk, 2015). A este respecto, es esperable que la variable Tiempo Sentado (TS) del cuestionario y el V02max se encuentren significativa e inversamente relacionados (Hagströmer, Oja, & Sjöström, 2006; Papathanasiou et al., 2010). Sin embargo, el grado de asociación reportado en la presente investigación se puede considerar como débil, puesto que el índice de Ruffier solo correlacionó de manera significativa con el TS en uno de los tres años del estudio. Recientes investigaciones han sugerido que la relación entre V02max y TS no es siempre constante y depende de variables como el sexo y el espectro de tiempo valorado. Así, Barlow, Shuval, Balasubramanian, Kendzor y Gabriel (2016), observaron que dicha asociación se establece de modo significativo principalmente en las mujeres, mientras que Huynh et al. (2014) encontraron que dicha significatividad solo se hace patente si se toma como referencia únicamente la estimación de cantidad de AF realizada el fin de semana. Quizás por ello, no todos los estudios que han contrastado la validez de constructo del IPAQ por medio de la CF han encontrado correlaciones significativas entre V02max y TS (Graff-Iversen, Anderssen, Holme, Jenum, & Raastad, 2007; Kurtze et al., 2008; Yu et al., 2015). En lo que respecta a la relación entre TS valorado mediante el IPAQ y fuerza muscular, solo se ha encontrado un estudio en el que se observó una correlación significativa entre esta capacidad y la puntuación total del cuestionario (Saidj, Jørgensen, Jacobsen, Linneberg, & Aadahl, 2014), lo que está en línea con lo reportado en esta investigación.
Aunque para el desarrollo de este estudio se contó con una muestra conformada por una población teóricamente activa, y por lo tanto la extrapolación y generalización de los resultados aquí presentados se ve considerablemente limitada, conviene realizar ciertas apreciaciones. A juzgar por la cantidad de AF semanal realizada de acuerdo con la puntuación total que establece el IPAQ, la muestra se puede catalogar como muy activa, lo que está en línea con lo observado en poblaciones similares (Pastuszak, Lisowski, Lewandowska, & Buśko, 2014). Sin embargo, a juzgar por los valores medios reflejados en el índice de Ruffier, la eficiencia cardiovascular de los participantes del estudio parece que no está acorde con la cantidad de AF que estiman realizar. De manera similar, aunque su nivel de CF se sitúa por encima de los valores medios reportados para esta edad (Tsigilis, Douda, & Tokmakidis, 2002), tampoco se puede considerar como muy elevado (García-Soidán & Alonso, 2011). En esta línea, el TS reportado fue superior al observado en otros estudios realizados en población nacional tanto adulta (Roman-Viñas et al., 2010; Román et al., 2013; Segura-Jiménez et al., 2013; Puig-Ribera et al., 2015) como universitaria (Ruiz, De Vicente, & Vegara, 2012). Esta falta de concordancia entre la estimación de la cantidad de AF realizada, la estimación del TS y el nivel de CF reflejado por la muestra quizás pueda ser consecuencia de una sobreestimación de la cantidad de AF realizada, aspecto que ya se ha observado y que afecta a la validez de la versión larga del IPAQ adaptada al castellano (Roman-Viñas et al., 2010). En consecuencia, la muestra analizada está más cerca de ser sedentaria de lo esperado y por ello, la generalización de los resultados o al menos su comparación con futuros estudios, no se ve tan restringida como en principio cabría esperar. Sin embargo, sí hay que tener en cuenta otra serie de debilidades ligadas también a la muestra de estudio, como la distribución según sexo (la tercera parte de la muestra estuvo conformada por hombres invariablemente), que no permitió el comparar los resultados en función de esta variable, el reducido rango de edad de los participantes, y el pequeño número de personas cuya práctica de AF fue calificada como baja o moderada. Finalmente hay que añadir que el principal indicador del nivel de CF empleado en la literatura revisada para contrastar la validez de constructo del IPAQ, el VO2max, no fue valorado en este estudio, por lo que la identificación de la eficiencia cardiovascular de los participantes por medio de un test de campo y el estudio de sus posteriores correlaciones, es otra importante limitación que debe ser reconocida.
Al analizar la validez de constructo de la versión corta del IPAQ validada al castellano se encontraron correlaciones significativas y mantenidas en el tiempo con la eficiencia cardiovascular, la fuerza muscular y la velocidad. Esta asociación, junto con las correlaciones significativas observadas entre la CF, la categoría AF vigorosa, y la variable TS del cuestionario en los tres años analizados en este estudio, aportan evidencia científica sobre su validez de constructo. Futuros estudios con muestras mayores y heterogéneas deben confirmar estos hallazgos.
Referencias
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Barlow, C. E., Shuval, K., Balasubramanian, B. A., Kendzor, D. E., & Gabriel, K. P. (2016). Sitting time, physical activity and cardiorespiratory fitness: Cooper Center Longitudinal Study Cohort. Journal of Physical Activity &Health, 13, 17-23. doi:10.1123/jpah.2014-0430
Bouchard, C., Blair, S. N., & Katzmarzyk, P. T. (2015). Less sitting, more physical activity, or higher fitness? Mayo Clinic Proceedings, 90(11), 1533-1540. doi: 10.1016/j.mayocp.2015.08.005
Chau, C., & Saravia, J. C. (2016). Conductas de salud en estudiantes universitarios limeños: Validación del CEVJU. Revista Iberoamericana de Diagnóstico y Evaluación – e Avaliação Psicológica, 41, 90-103.
Craig, C. L., Marshall, A. L., Sjostrom, M., Bauman, A. E., Booth, M. L., Ainsworth, B. E., ... & Oja, P. (2003). International Physical Activity Questionnaire: 12-country reliability and validity. Medicine and Science in Sports and Exercise, 35, 1381-1395.
Dyrstad, S. M., Anderssen, S. A., Edvardsen, E., & Hansen, B. H. (2016). Cardiorespiratory fitness in groups with different physical activity levels. Scandinavian Journal of Medicine &Science in Sports, 26, 291-298. doi:10.1111/sms.12425
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