Artículos de Estudios Empíricos y Estudios de Casos

El valor de la confianza institucional entre los agentes económicos en México: Teoría y hechos

The value of institutional trust among economic agents in Mexico: Theory and facts

Oshiel Martínez Chapa
Universidad Autónoma de Tamaulipas, México
Jorge Eduardo Salazar Castillo
Universidad Autónoma de Tamaulipas, México

El valor de la confianza institucional entre los agentes económicos en México: Teoría y hechos

Visión Gerencial, núm. 1, pp. 98-111, 2021

Universidad de los Andes

Recepción: 08 Enero 2020

Resumen: La confianza de los agentes económicos se sustenta por las condiciones institucionales; sin embargo, cuando estas son ineficientes, la caída en la confianza provocaría efectos adversos en la economía. En el presente trabajo se examina el nivel de confianza que los agentes le asignan a las instituciones económicas y sociales en el periodo de transición política de México desde 2001 hasta el presente. Utilizando estadística descriptiva y modelos de Vectores Autorregresivos (irrestricto y bayesiano) se analiza la relación entre la inversión bruta y los índices de confianza del consumidor y empresarial. Para identificar el orden de integración de las variables se realizaron tres pruebas de raíz unitaria. Los resultados de la prueba de causalidad Granger, para analizar la dependencia entre las variables, sugieren que la inversión es causada por cambios en la confianza de los consumidores y en la confianza de los empresarios. Se concluye que mejorar la confianza institucional favorecería el desempeño de la economía mexicana.

Palabras clave: agentes económicos, confianza del consumidor, confianza institucional, inversión, var irrestricto.

Abstract: The confidence of economic agents is supported by institutional conditions; however, when these are inefficient, the fall in confidence would cause adverse effects on the economy. This article examines the level of trust that agents assign to economic and social institutions in the period of political transition in Mexico from 2001 to the present. Using an unrestricted VAR model, the relationship between gross investment and consumer and business confidence indexes is analyzed. To identify the integration order of the variables, three unit root tests were performed. The results of the Granger causality test, to analyze the dependence between the variables, suggest that the investment is caused by changes in consumer confidence and in the confidence of businessmen. It is concluded that improving institutional confidence would favor the performance of the Mexican economy.

Keywords: economic agents, consumer confidence, institutional trust, investment, unrestricted var.

Introducción

Hace más de medio siglo aproximadamente, Kuznets (1955) destacó que el crecimiento económico se encuentra basado en la capacidad progresiva del adelanto de la tecnología y los ajustes institucionales e ideológicos que tal adelanto exige. Con esta concepción se reafirma la importancia que se le debe dar a estos componentes por igual; sin embargo, esta situación no se privilegia en una gran cantidad de países. Para Alvarado y Merchand (2008), el crecimiento económico es importante, aunque no necesariamente dicho ritmo se observa parejo e inclusivo. Se requiere de instituciones que incidan en la creación de confianza entre los agentes participantes en la economía y la sociedad.

La confianza en las instituciones formalmente establecidas es fundamental para fincar las bases del desarrollo social en la medida en que se privilegia mayor participación de los inversionistas. Para ello se requiere de instituciones que impulsen y regulen debidamente las actividades económicas sin interferir la iniciativa empresarial. Adicionalmente, se requiere procuradores, magistrados y jueces imparciales apegados al derecho. En las sociedades en donde se privilegia el trabajo público basado en capacidades, responsabilidad y buen espíritu de servicio los resultados suelen ser satisfactorios. Países como México se beneficiarían del desempeño y de los resultados de la gestión de funcionarios honrados y con remuneraciones dignas. Ello significaría ahorros de recursos para invertirse en las bases del crecimiento.

Según Sen (1999), el mal manejo de los recursos públicos y del patrimonio de una nación deriva en desaliento a la inversión productiva, ya que incrementa el riesgo del fracaso empresarial y termina por aumentar la misma desigualdad social. La corrupción es un “impuesto” que agrava la situación de mala distribución del ingreso, siendo además un factor que contribuye con la elusión y evasión fiscales; situaciones que son características de insuficiente recaudación entre los países de baja renta.

El presente artículo analiza la experiencia de México en materia de creación de confianza; la misma que les confieren a las instituciones en el periodo 2001-2018. Es relevante en virtud de iniciarse un cambio de gobierno (2018-2024), el cual promete un replanteamiento de la conducta ética pública, ciudadana y organizacional apegada a la institucionalidad. En la presente investigación se plantean los fundamentos teóricos y se analizan datos recientes a partir de la evidencia de América Latina y de México respectivamente. La hipótesis que se plantea es que la confianza en las instituciones económicas constituye el fundamento para lograr aumentar la inversión productiva. Empleando dos modelos VAR, irrestricto y bayesiano, se encuentra que las variables de interés confirman lo establecido por la teoría económica al respecto.

2. Revisión de la literatura

De acuerdo con el diccionario Merriam-Webster (2018), una ‘institución’ es una costumbre, práctica o ley que es aceptada y empleada por muchas personas. En este trabajo, el término ‘institución’ se aplicará fundamentalmente al rol de los agentes económicos, sin que ello signifique necesariamente subestimar a los demás participantes: políticos y de impartición de justicia, sindicatos y legisladores. Como se sabe, existen otras instituciones fundamentales como el matrimonio y familia, así como la Iglesia; todos ellos con un peso determinante en la sociedad.

Las instituciones, según North (1995), tienen sentido para hacer frente a la incertidumbre diaria. Bien puede considerarse como instituciones económicas a las normas, usos y costumbres que rigen al conjunto de la sociedad. Se entiende este concepto como “el tiempo, esfuerzo y otros recursos necesarios para encontrar, negociar y consumar intercambios” (Gwartney et al. 2006, p. 354). De hecho, debe decirse que, es necesaria la creación de confianza a fin de alcanzar la mayor eficiencia en la producción.

Se puede confiar en personas y en organizaciones sobre la base de la reputación, el conocimiento o la pericia, la integridad, la solvencia financiera, inclusive. Por otro lado, la confianza tiene implícita la reducción de los denominados costos de transacción por medio del intercambio de información, conocimientos e ideas; además de la coordinación en situaciones complejas con incertidumbre (Pino et al., 2018). El que una o las partes involucradas no privilegien tal nivel de confianza, ciertamente incrementa dichos costos y así se pierden oportunidades de potenciar beneficios mutuos y colectivos. Por tanto, traicionar la confianza incrementa las fricciones entre los agentes, el riesgo de incurrir en pleitos legales, exigencias de reparación de daño, propensión a posponer decisiones de inversión, entre otros.

Por otro lado, refiriéndose a los agentes económicos, de acuerdo con Montoya (2008), se trata de aquellos que compiten y concurren en la producción, procesamiento, distribución y comercialización de bienes y servicios, mediante contratos, convenios, arreglos o combinaciones que pactan entre sí, de tal modo que su actividad repercute en los mercados y procesos de libre concurrencia. Los agentes económicos intervienen permanentemente en la economía bajo ciertas reglas determinadas por el sistema económico y sus instituciones.

De acuerdo con Coase (1994 [1937]), los agentes económicos funcionan sobre la base de certidumbre, reduciéndose así los costos de transacción. La confianza entre los agentes económicos participantes se vuelve indispensable favoreciéndose; por ejemplo, la lealtad entre los consumidores hacia los bienes que promueve. Para el propósito de esta investigación se plantea que los agentes referidos son tres: los consumidores, las empresas privadas y el gobierno. De aquí se desprenden cuestiones que sustentan las decisiones de dichos agentes, los cuales esencialmente buscan responder a las preguntas ¿Qué?, ¿para quién? y ¿dónde producir?

Entre las publicaciones que corresponden a esta línea de investigación se señala, en primer término: “Por qué fracasan los países. Los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza”, escrito por Acemoğlu y Robinson (2012). Los autores señalan una categorización de instituciones económicas: las primeras, denominadas ‘inclusivas’, las cuales atraen la inversión y el progreso, a la vez que fomentan la innovación y sirven para que los ciudadanos alcancen su potencial. Las segundas, denominadas ‘extractoras’, se caracterizan por crear derechos de propiedad inseguros, no permitir contratos y desalentar la innovación y la adopción de tecnología. En lugar de traer el progreso anhelado, los líderes políticos se pliegan en favor de las élites a las que sirven, generando como consecuencia malestar generalizado. Para estos autores en la mayoría de las naciones de bajo nivel de desarrollo se advierte desequilibrios sociales y macroeconómicos importantes. Aunque lo anterior no deja de ser grave, el mayor reto reside en los problemas estructurales de carácter político, legal y ético (cuadro Nº 1). No es exagerado aseverar que los problemas macroeconómicos y sociales son el resultado de dejar de lado el valor intrínseco que tienen las instituciones confiables que alientan el máximo potencial entre los agentes económicos referidos.

Cuadro Nº 1.
Dimensiones institucionales y económicas en países de bajo desarrollo
Dimensión política, legal y éticaDimensión social y económica
Patrones largos de inestabilidad política y riesgos permanentes de revoluciones civilesSalarios poco remuneradores
Corrupción e impunidad muy arraigada y extendida; Estado de derecho y derechos humanos poco respetadosEstructura sanitaria, de educación y de seguridad social con serias insuficiencias en infraestructuras y limitada calidad de servicios
Aun cuando existen leyes de propiedad individual, en los hechos no siempre se respetanEntorno macroeconómico con problemas estructurales: bajo crecimiento, déficit público creciente, elevada deuda pública, fuerte concentración en sectores claves de la economía, etcétera.
Insatisfacción con la democracia y conflictos poselectoralesElevado desempleo estructural y crecimiento de la informalidad en la economía
Aun cuando existen leyes de transparencia y rendición de cuentas, persiste la opacidadInmigración y desesperanza
Falta de claridad respecto a proyecto de nación íntegra e incluyenteSector primario descapitalizado
Limitada participación ciudadana en los grandes temas de la agenda nacionalAmplias diferencias en la distribución de la renta
Violación a las normas ambientales con externalidades negativas para la sociedadBajas tasas de ahorro e inversión
Instituciones poco confiables ante la ciudadanía y, algunas sumamente costosasEstructura productiva y tecnológica dual: moderna, y a la vez rezagada; amplios sectores no competitivos en el plano internacional
elaboración propia.

El carácter institucional ha estado presente en el desarrollo económico y en la modernización, especialmente con la creación de instituciones formales y bloques de países como la Unión Europea, y posteriormente con el ascenso de los países del Asia-Pacífico, especialmente con la manufactura mundial. Lo anterior ha contribuido a incrementar la inversión en infraestructura física, tecnológica y de comunicaciones a fin de elevar la competitividad de dichas naciones en el contexto de creciente globalización económica (Yeung, 2009). De otro modo, ¿cómo hacer atractivo a un país —o región— a fin de propiciar mayores niveles de inversión nacional y foránea? ¿Con qué confianza las partes y el “árbitro” formalizan contratos o resuelven conflictos de interés susceptibles de crearse?.

El fortalecimiento de las instituciones es tan fundamental como lo es la inversión en ciencia y tecnología y las mismas juegan un papel muy importante en el crecimiento (De Soto, 2000). De hecho, el Banco Mundial (BM) ha instrumentado criterios de selección de ambientes adecuados para la inversión privada en los países, destacándose entre ellos aspectos como la facilidad para hacer negocios, apertura de empresas, manejo de permisos de construcción, registro de propiedades, obtención de crédito, protección de inversiones, pago de impuestos, comercio transfronterizo, entre otros; todos ellos a través de Doing Business Index (Banco Mundial, 2018).

Consecuentemente cabe destacar que la solidez de las instituciones, en cuanto a eficiencia y transparencia en su desempeño es fundamental para que la sociedad se organice mejor sobre los asuntos sociales, políticos y económicos. Fundamentalmente en el plano económico tienen un importante papel en el fomento y creación de empresas, las cuales logran ambientes favorables para iniciar o ampliar sus operaciones con el propósito de satisfacer las necesidades del mercado. En ese sentido, para North (1995), la aparición de las empresas se ha facilitado por factores tales como: la emergencia de importantes invenciones tecnológicas; la atribución de un gran honor y respetabilidad para las clases empresariales; y un buen gobierno con un conjunto de justicia y leyes respetadas.

Destaca, entre otros, el análisis de la competencia. Al ser esta fundamental, se deduce que los consumidores tienen que ser el objeto del esfuerzo de las empresas en el interés de satisfacerlo. Dichas empresas compiten entre sí, ofreciendo variantes de servicios y calidad en sus bienes. Esto es así, especialmente en aquellos países con leyes e instituciones que propician las conductas de libertad y de democracia. La deficiente calidad institucional pierde las potencialidades de sus ciudadanos. De este modo, en países como los de América Latina se ejerce presión de la sociedad civil, empresas y demás agentes a fin de observar progresos en la calidad institucional. Las áreas susceptibles que cubrir son las siguientes: i) Vigencia del estado de Derecho y el funcionamiento de la justicia, ii) Libertad de prensa (a fin de combatir la corrupción) y, iii) La división de poderes a fin de tener una verdadera vigencia del derecho.

Cabe destacar que estos procesos tienen que realizarse a pesar de las resistencias que existen al interior de dichas instituciones. Los cambios institucionales traen consigo beneficios no solo a los mercados, sino también al conjunto de la sociedad. El arreglo institucional propicia acceso a la información respecto a variables de interés como los son los precios, tasas de interés, clausulas y demás, con lo cual se crea un circulo virtuoso que fomenta un crecimiento en el consumo, ahorro e inversión. Los mercados privados son el resultado, adicionalmente, de la creación de leyes, instituciones, ideas y demás creaciones de la sociedad. Como lo señala Scott (1994), la provisión de bienes públicos enfrenta problemas de acción colectiva: la dificultad o imposibilidad de conciliar la racionalidad individual y racionalidad colectiva.

El mercado, aun teniendo leyes propias, requiere de las regulaciones del Estado. Sin embargo, cuando este último es frágil y se halla sometido a los poderes económicos y políticos es causa, en buena medida, del aumento de los niveles de malestar, exclusión y pobreza. A la luz de diversas experiencias internacionales, especialmente desde los ochentas del siglo XX en América Latina, se advierte que el mercado por sí mismo no garantiza mayor equidad social y mejor distribución de la renta. El Estado, por ser representativo de la población, debe tener mayor propensión a privilegiar el nivel de bienestar de las mayorías. Por otro lado, al ser el Estado una entidad monopólica, se observa que en algunos países no suele mejorar los servicios y productos que ofrece.

El pobre desempeño y el bajo nivel de desarrollo social crónico que experimentan muchas naciones del mundo, aunque no quiera aceptarse públicamente, se relaciona con el hecho de subestimar el derecho y las libertades fundamentales. La fragilidad institucional y económica trae como consecuencia escenarios de descomposición social y moral (cuadro Nº 2). Ello está ocurriendo por no atender las antiguas advertencias de privilegiar la justicia distributiva y la solidaridad con los que viven en desventaja. Cuando esto último no ocurre, eventualmente, se abren las puertas al encono y la confrontación social. En ese sentido, debe señalarse que un principio fundamental para el buen funcionamiento de un sistema económico lo constituye el respeto a las instituciones y las leyes.

Cuadro 2.
Fallas institucionales y de estado de Derecho
DimensionesCaracterizacionesDerivaciones
EconómicaPolíticas económicas fallidas. Estado débil en hacer cumplir leyes y regulaciones.Contrabando y piratería. Crecimiento de la informalidad. Baja recaudación y pobre desempeño económico.
PolíticaImposición de leyes, las cuales no protegen a la mayoría. Desconfianza ante las autoridades, pues las leyes se realizan al margen de los ciudadanos. Explotación social permitidaFalta de compromiso respecto a obligaciones ciudadanas. En los peores casos ingobernabilidad y desintegración social (prevalencia de usos y costumbres locales). Impunidad y ley del más fuerte.
Fuente: elaboración propia con base en Ruiz (2012).
elaboración propia con base en Ruiz (2012).

Hechos estilizados

En este apartado se destacan algunos indicadores que revelan las opiniones que tienen los ciudadanos con respecto a instituciones económicas claves de los países de América Latina y de México en particular. Para analizar los hechos estilizados se utilizaron las siguientes variables: 1) satisfacción con la economía, distribución del ingreso y progreso con base en los resultados de Latino barómetro (2018a); 2) confianza en las instituciones privadas como los bancos y las empresas nacionales y globales (Latino barómetro, 2018a); 3) aprobación de los gobiernos en América Latina del 2002 y 2018 (Latino barómetro, 2018a, 2018b); 4) Para el caso de México, se analizan los índices de confianza empresarial y del consumidor respectivamente, con base en INEGI (2019a, 2019b) y, 5) Por último, la percepción del entorno económico, con base en el Banco de México (2018).

Derivado de la evaluación de instituciones económicas de América Latina y de México, se inicia a continuación con la variable de confianza en las instituciones en América Latina. El cuadro Nº 3 muestra los resultados del Latino barómetro (2018a), la cual es una organización sin fines de lucro que realiza estudios de opinión y actitudes anuales que aplica en 18 países de América Latina, alrededor de 20 mil entrevistas, representando 600 millones de personas. Su objeto de estudio se centra en el estudio de indicadores de desarrollo de las democracias, la economía y la sociedad.

El referido cuadro contiene las variables de interés de la percepción ciudadana respecto a la marcha de la economía. En relación con la variable satisfacción con la economía, ocho de los diez y ocho países de la lista se encuentran por debajo del promedio; entre ellos México, con solo 14 puntos. En dicha lista se encuentran economías consideradas como sólidas en el pasado (Brasil, Argentina y Colombia). Los niveles más altos corresponden a Chile y Ecuador respectivamente.

Cuadro Nº 3.
Percepción sobre la marcha de la economía en América Latina, 2018.
PaísesSatisfacción con la economía: Distribución del ingreso: Progreso:
"muy satisfecho, más bien satisfecho”"muy justa, más justa""está progresando"
Argentina7911
Bolivia262744
Brasil586
Chile30833
Colombia201427
Costa Rica171922
Ecuador302919
El Salvador7109
Guatemala151713
Honduras162223
México141214
Nicaragua172310
Panamá161626
Paraguay191622
Perú91222
República Dominicana141733
Uruguay221922
Venezuela3276
Máximo302944
Mínimo386
Media15.916.920.1
Desviación estándar7.96.610.3
lugar de México en el ranking13 de 1814 de 1812 de 18
Fuente: elaboración propia con base en Latino barómetro (2018a).
elaboración propia con base en Latino barómetro (2018a).

En lo que respecta a la variable distribución del ingreso (ingreso justo), siete de diez y ocho países se encuentran por debajo del promedio, entre ellos México con 12 por ciento. Los niveles más altos de percepción corresponden a Ecuador, Bolivia y Venezuela. La percepción más baja corresponde a Chile, Brasil, Argentina, además de otros países. En lo que respecta a la variable progreso (está progresando) seis de los diez y ocho países se encuentran por debajo del promedio, entre ellos y de nueva cuenta, México. En Bolivia, Chile y República Dominicana se percibe que la economía está progresando. Brasil, Venezuela, Argentina, además de otros países, perciben que el progreso es muy bajo o casi inexistente.

En lo que concierne a la confianza entre las instituciones económicas privadas (véase cuadro Nº 4), en general se advierte que las mismas no inspiran altos niveles de confianza. Entre los países considerados como de baja renta los niveles son los más bajos. Para estas instituciones la media es de 43, 37 y 34 respectivamente; todas ellas por debajo del 50 por ciento. Las compañías nacionales tienen una confianza menor que las instituciones bancarias y a su vez menor es el caso de las compañías internacionales. En el caso de México, específicamente el nivel de confianza conferido a las instituciones bancarias, es el tercero más bajo en esta lista de países. En el caso de las empresas nacionales la confianza se halla justamente en la media y debajo de países como Costa Rica, Colombia, Argentina, Brasil, entre otros. En el caso de las empresas globales, la confianza de los mexicanos solo llega a los 33, la cual se halla por debajo de la media (34).

México se ubicó por encima del promedio en el 2002; no así en el 2018. Los gobiernos que fueron mejor evaluados por sus ciudadanos respectivos fueron Guatemala, el Salvador, Colombia, República Dominicana, Paraguay, además de otros. Los países que muestran un descenso en la aprobación de sus gobiernos fueron Honduras, Brasil, Perú, Venezuela, Nicaragua, Chile y México. Por otro lado, la aprobación del gobierno fue favorable en países como Guatemala, el Salvador, Republica Dominicana, además de otros.

Cuadro Nº 4.
Confianza en las instituciones económicas privadas
PaísesBancosEmpresas nacionalesEmpresas globales
Argentina364523
Bolivia503231
Brasil454236
Chile313533
Colombia434435
Costa Rica665745
Ecuador413433
El Salvador232024
Guatemala312627
Honduras453136
México333733
Nicaragua433940
Panamá533634
Paraguay503939
Perú453735
República Dominicana463238
Uruguay544834
Venezuela354041
Máximo665745
Mínimo232023
Media42.837.434.3
Desviación estándar10.28.35.6
lugar de México en el ranking14 de 1810 de 1810 de 18
Fuente: elaboración propia con base en Latino barómetro (2018a).
La confianza del consumidor y empresarial en México El Índice de Confianza del Consumidor mexicano muestra en general, una tendencia declinante en todo el periodo, observándose que el nivel más bajo ocurrió en el 2017 (gráfico 1). La confianza del consumidor mostró optimismo entre 2005 y 2007. Luego, con la Gran Recesión[4] de 2008-2009 la economía mundial se contrajo significativamente, pues no solo el sector inmobiliario fue el afectado por la crisis derivada de los incrementos en las tasas de interés, sino prácticamente todos. Era previsible que la confianza de los agentes económicos experimentara una reducción significativa. Cuadro 5. Aprobación de los gobiernos en América Latina 2002 y 2018
Países20022018% de cambio
Paraguay52378.3
El Salvador52277.3
Colombia133562.9
República Dominicana215360.4
Guatemala122552.0
Argentina142339.1
Ecuador304634.8
Uruguay304126.8
Bolivia424710.6
Panamá23258.0
Costa Rica52531.9
Chile5045-11.1
Honduras5341-29.3
Venezuela4224-75.0
Perú5128-82.1
México4718-161.1
Nicaragua8423-265.2
Brasil346-466.7
Media3432-5.2
Desviación estándar2113-55.7
lugar de México en el ranking6 de 1817 de 1816 de 18
Fuente: elaboración propia con base en Latino barómetro (2018a, 2018b).

Cuadro Nº 5.
Aprobación de los gobiernos en América Latina 2002 y 2018
Cuadro 4. Confianza en las instituciones económicas privadas
PaísesBancosEmpresas nacionalesEmpresas globales
Argentina364523
Bolivia503231
Brasil454236
Chile313533
Colombia434435
Costa Rica665745
Ecuador413433
El Salvador232024
Guatemala312627
Honduras453136
México333733
Nicaragua433940
Panamá533634
Paraguay503939
Perú453735
República Dominicana463238
Uruguay544834
Venezuela354041
Máximo665745
Mínimo232023
Media42.837.434.3
Desviación estándar10.28.35.6
lugar de México en el ranking14 de 1810 de 1810 de 18
Fuente: elaboración propia con base en Latino barómetro (2018a).
La confianza del consumidor y empresarial en México El Índice de Confianza del Consumidor mexicano muestra en general, una tendencia declinante en todo el periodo, observándose que el nivel más bajo ocurrió en el 2017 (gráfico 1). La confianza del consumidor mostró optimismo entre 2005 y 2007. Luego, con la Gran Recesión[4] de 2008-2009 la economía mundial se contrajo significativamente, pues no solo el sector inmobiliario fue el afectado por la crisis derivada de los incrementos en las tasas de interés, sino prácticamente todos. Era previsible que la confianza de los agentes económicos experimentara una reducción significativa. Cuadro 5. Aprobación de los gobiernos en América Latina 2002 y 2018
Países20022018% de cambio
Paraguay52378.3
El Salvador52277.3
Colombia133562.9
República Dominicana215360.4
Guatemala122552.0
Argentina142339.1
Ecuador304634.8
Uruguay304126.8
Bolivia424710.6
Panamá23258.0
Costa Rica52531.9
Chile5045-11.1
Honduras5341-29.3
Venezuela4224-75.0
Perú5128-82.1
México4718-161.1
Nicaragua8423-265.2
Brasil346-466.7
Media3432-5.2
Desviación estándar2113-55.7
lugar de México en el ranking6 de 1817 de 1816 de 18
Fuente: elaboración propia con base en Latino barómetro (2018a, 2018b).

En el caso del Índice de Confianza Empresarial, (gráfico Nº 2) se presentó un crecimiento modesto entre 2004-2007. Luego, ocurrió la Gran Recesión de 2008-2009, advirtiéndose así un mayor descenso. Entre los años 2010 y 2014 se vivió cierto optimismo, pero luego se redujo este.

Cuadro Nº6
Percepción del Entorno Económico (número de respuestas a julio de cada año)
Cuadro Nº6. Percepción del Entorno Económico (número de respuestas a julio de cada año)
PeríodoBuen momentoMal momentoNo está seguro
2001263737
2002312148
2003323633
200465629
2005342244
2006391052
2007431047
2008134047
2009165232
2010484010
2011424 99 54
2012311554
2013341452
201458339
201541356
2016123553
2017202654
201864153
Media32.823.144.1
Coef. de Variación0.50.70.3
Fuente: elaboración propia con base en Banco de México (2019).

El cuadro Nº 6, muestra la percepción del entorno económico de México en el periodo 2001-2018. El buen momento de la economía alcanzó su máximo en el 2004 y 2014 respectivamente. En el 2001-2003; 2008-2009 y 2016-2018 se ubicó por debajo del promedio nacional. El mal momento del entorno económico ocurrió justo en la Gran Recesión de 2008-2010. En general, 44 respuestas de los sujetos encuestados refieren que no está seguro del entorno de la economía y ello se da a lo largo del periodo (aquí la variación de respuestas respecto al promedio es la menor). De los diez y ocho años del periodo bajo estudio la media de respuestas que consideran un buen momento es de 32,8 respuestas.

3. Metodología

Para analizar las relaciones entre la confianza, tanto consumidor como empresario, y la inversión, se planteó el modelo VAR irrestricto. La especificación del modelo se representa a continuación:

Donde IFB es el indicador mensual de la inversión fija bruta (índice base 2013=100), ICC es el índice de confianza del consumidor e ICE es el indicador de confianza empresarial. La fuente de datos fue de INEGI (2019a, 2019b, 2019c) en su versión desestacionalizada. La información corresponde a los trimestres: 2006Q1–2018Q3.

4. Resultados y discusión

Para identificar el orden de integración de las variables se realizaron tres pruebas de raíz unitaria: Augmented Dickey-Fuller (ADF), Phillips-Perron (PP) y Kwiatkowski-Phillips-Schmidt-Shin (KPSS) a las series en logaritmos. Los resultados se encuentran en el siguiente cuadro Nº 7:

Cuadro Nº 7
Pruebas de raíz unitaria, 2006Q1-2018Q3
VariablePrueba ADF Ho:Raíz unitariaPrueba PP Ho:Raíz unitariaPrueba KPSS (a) Ho: Estacion AriedadConclusión
IFB-1.650-1.68132.519**I(1)
∆(IFB)-4.155**-7.994**0.084I(0)
ICC-2.368-2.4486.323**I(1)
∆(ICC)-4.985**-4.986**0.391I(0)
ICE-2.772-2.3260.636*I(1)
∆(ICE)-4.432**-4.464**0.112I(0)
Fuente: elaboración propia con datos de INEGI (2019a, 2019b, 2019c).
Notas: ADF – prueba Aumentada de Dickey-Fuller. PP- prueba de Phillips-Perron. KPSS – prueba de Kwiatkowski–Phillips–Schmidt–Shin La especificación de la prueba es con intercepto. ∆ indica operador de primeras diferencias. * y ** indican el rechazo de la hipótesis nula al 5% y 1% de significancia, respectivamente. (a) El método de estimación es Auto regresivo Espectral de Mínimos Cuadrados Ordinarios.
elaboración propia con datos de INEGI (2019a, 2019b, 2019c).

Con las tres pruebas se puede concluir que las series en niveles son I (1) y poseen el mismo orden de integración. Realizando la prueba de causalidad Granger (Granger, 1988) para analizar la dependencia entre las variables, los resultados sugieren que la inversión es causada por cambios en la confianza de los consumidores y empresarios (cuadro Nº 8).

Cuadro Nº 8.
Causalidad en el sentido de Granger
Cuadro Nº 8. Causalidad en el sentido de Granger
Hipótesis nulaEstadístico F
IFB no causa a ICE2.839
IFB no causa a ICC0.753
ICE no causa a IFB3.431**
ICC no causa a IFB4.494**
Fuente: elaboración propia con datos de INEGI (2019a, 2019b, 2019c).
Nota: IFB-Inversión Fija Bruta. ICC-Índice de Confianza del Consumidor. ICE- Índice de Confianza Empresarial. ** indica el rechazo de la hipótesis nula al 1% de significancia.

4.1 Modelo VAR

En la estimación del modelo VAR irrestricto, se empleó tres rezagos de acuerdo al criterio de Akaike y Hannan-Quinn, con constante y dos variables dummy que capturan los cambios abruptos en el ICC e ICE, respectivamente. Se realizaron pruebas de correcta especificación sobre los residuos del modelo VAR. A continuación, se muestran los resultados de las pruebas de especificación.

Max.Eigen = 0.216;

Urzua = 14.90(0.94)

LM (3) = 32.33(0.22);

White N.C. = 118.34(0.53) (4)

Para probar la condición de estabilidad, se calcularon las raíces inversas del polinomio autorregresivo. El modelo es estable porque las raíces tienen un valor absoluto (módulo) menor que 1 (0.216) y se encuentran dentro del círculo unitario. Los resultados de la prueba de normalidad multivariante de Urzua, mediante el estadístico Jarque-Bera y su valor de probabilidad, indican que los residuos del modelo VAR siguen una distribución normal.

El estadístico LM y su correspondiente probabilidad muestran la ausencia de correlación serial hasta de orden tres. La prueba de White sobre la presencia de heteroscedasticidad indica que los residuos son homoscedásticos. Por tanto, el modelo VAR estimado es adecuado, debido a que los residuos están bien comportados y tienen una estructura de rezagos estable.

4.2 Funciones impulso-respuesta

En este apartado se analiza las funciones impulso-respuesta de 10 trimestres con un intervalo de confianza del 95 por ciento. Las innovaciones (o choques) son entendidos como el incremento de una desviación estándar de la variable en cuestión. El gráfico Nº 3, muestra que un choque positivo en el índice de confianza del consumidor produce una caída temporal de la inversión que dura solamente un trimestre, produciéndose posteriormente, un aumento de la inversión en los siguientes trimestres hasta volver a su estado estacionario en el décimo trimestre. Existe un proceso de aprendizaje por parte de las empresas, tanto públicas como privadas, que realizan inversiones en la economía mexicana ante cambios en la confianza de los consumidores. El movimiento negativo de la inversión es reemplazado por cambios positivos, tras adecuarse a mejora en la confianza de los consumidores.

Un choque positivo en el índice de confianza empresarial permite mejoras en la inversión las cuales van aumentando hasta llegar a su estado estacionario en el décimo trimestre. Para que se den aumentos en la confianza de los agentes económicos, es necesario contar con instituciones que reduzcan la incertidumbre sobre la situación económica, política y social del país. Si las instituciones producen resultados desfavorables en torno a la situación actual de la economía mexicana, esto llevará a una reducción en la confianza de los agentes económicos y, por tanto, afectará a las variables macroeconómicas, entre las cuales se encuentra la inversión bruta.

4.3 Descomposición de la varianza

El cuadro 9 reporta las descomposiciones de varianza para cada una de las variables del sistema. El Índice de Confianza del Consumidor explica más del 25% a la varianza de la inversión bruta, mientras que el Índice de Confianza Empresarial explica en cerca del 2% a la varianza de la inversión. Por tanto, los cambios en la confianza de los consumidores ocasionan en mayor medida mayor volatilidad en la inversión que los cambios en la confianza empresarial. Esto permite sustentar el papel de confianza de los agentes económicos en las variables macroeconómicas.

Cuadro Nº 9.
Descomposición de la varianza de IFB
Cuadro Nº 9. Descomposición de la varianza de IFB
PeriodoDesviación estándarIFBICCICE
12.67100.000.000.00
55.6375.5523.950.50
107.0972.1326.221.65
157.4271.9626.321.72
207.5970.4927.851.66
Fuente: elaboración propia con datos de INEGI (2019a, 2019b, 2019c).
Nota: IFB-Inversión Fija Bruta. ICC-Índice de Confianza del Consumidor. ICE- Índice de Confianza Empresarial.

5. Conclusiones

El objetivo de este trabajo es analizar la relación entre la inversión bruta y los índices de confianza y empresarial a partir de la utilización de estadística descriptiva y el modelo econométrico de Vectores Autorregresivos (irrestricto y bayesiano). En dicho trabajo se ha enfatizado el valor que tienen las instituciones en el crecimiento económico. La confianza institucional es fundamental para impulsar la inversión productiva. Los países con bajo nivel de desarrollo tienen instituciones poco confiables y serios problemas con la ética y el apego a la legalidad, por lo que solo las élites se benefician del poder. Se ha señalado, pues la estrecha interrelación entre la teoría económica, el derecho y la ciencia política. La evidencia es clara: las naciones con mayores niveles de bienestar se distinguen por mayor solidez de las instituciones, sean estas formales o no. La confianza es el punto de partida indispensable para atraer decididamente las inversiones.

En el trabajo se ha empleado datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística de México en el periodo 2001-2018, encontrándose que el nivel de confianza entre consumidores y empresarios alcanzó los máximos niveles al principio, pero posteriormente, la tendencia se vuelve ligeramente declinante.

En cuanto a la percepción respecto de la marcha de la economía en América Latina, de acuerdo con los resultados del Latino barómetro de 2018, de igual modo, se advierte deterioro en algunos países, pero progreso en otros. Sin embargo, en lo general la confianza de los agentes económicos es considerada débil.

En lo general la percepción respecto al entorno económico muestra que los ciudadanos consultados a lo largo del periodo consideran que la marcha de la economía no mejora en términos generales.

Ante lo anterior, debe señalarse que no basta con legislar o adecuar las leyes a las nuevas realidades. Buenas instituciones, por tanto, deben impulsar conductas de respeto por las reglas, reglamentos y estatutos; incluso deben inspirar el respeto hacia reglas no escritas, basadas en costumbres como honrar la palabra, actuar de buena fe, así como la voluntad de la cooperación. En ese sentido, es una exigencia ciudadana que los funcionarios públicos y la clase política no pasen por alto que su deber se halla asociado al cumplimiento de las leyes con un sentido de responsabilidad ética y social. La transparencia y la rendición de cuentas del gobierno, es igualmente una exigencia, pues se trata de recursos públicos que tienen fines alternos.

El modelo VAR irrestricto usado, para analizar las relaciones entre la confianza, tanto consumidor como empresario, cumple los supuestos del análisis de regresión y los valores obtenidos a partir de la muestra son muy significativos, por lo que es apropiado el utilizarlo en el estudio de las variables de confianza.

El reto tiene que ver con la necesidad de dar vida al contenido de los reglamentos, decretos, acuerdos, contratos y demás arreglos a través de los cuales nos relacionamos con certidumbre. El arreglo institucional fomenta de este modo condiciones de mayor confianza en el largo plazo en el crecimiento económico y en el bienestar social.

En el caso latinoamericano, la percepción del diseño institucional tuvo una amplia variabilidad, debido a que las características institucionales no son las mismas en todos los países de la región. Para el caso mexicano, la percepción de la población hacia las condiciones económicas y políticas fue a la baja. Existió un descontento generalizado de las políticas gubernamentales, además del empresariado nacional y privado; el cual se agravó entre los años 2008 y 2010. El ambiente de desconfianza está ligado a un bajo nivel de crecimiento que ha perdurado más de dos décadas.

Con información estadística para México en el periodo 2001-2018, se evidenció una relación estadística entre la confianza, tanto del consumidor como empresarial, y la inversión total de la economía. Los resultados mostraron que una mejora en la confianza permite crear condiciones propicias para un aumento de la inversión en el país. Por tanto, si las instituciones, políticas y económicas, permiten que las familias y las empresas tengan expectativas favorables hacia el manejo de la economía, esto permitirá que existan condiciones para un desarrollo económico. Actualmente México, tras las elecciones presidenciales de julio de 2018, ha presentado un ascenso de la confianza de los consumidores, mientras que las empresariales se mantuvieron constantes con ciertas caídas. Esta conducta empresarial es uno de los factores para que la economía mexicana mantenga un bajo crecimiento económico.

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Como citar este artículo - How to cite this article: Martínez, O, Salazar, J. y Quispe, S. (2021). El valor de la confianza institucional entre los agentes económicos en México: Teoría y hechos. Revista Visión Gerencial, 20(1), 98-111, Recuperado de: http://erevistas.saber.ula.ve/visiongerencial

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