Encarte: Especial México

Festividades como Estimulantes del Turismo Rural en España y México

Festivals as a Driving of Rural Tourism in Spain and Mexico

MAYRA ANTONIETA SANDOVAL QUINTERO
Universidad de Alcalá de Henares, España
JOSÉ SANCHO COMÍNS
Universidad de Alcalá de Henares, España
MIGUEL JORGE ESCALONA MAURICE
Colegio de Postgraduados, Montecillo, México, México
SILVIA PIMENTEL AGUILAR
Colegio de Postgraduados, Montecillo, México
ARTURO PÉREZ VÁZQUEZ
Colegio de Postgraduados, Montecillo, México

Festividades como Estimulantes del Turismo Rural en España y México

Rosa dos Ventos, vol. 13, núm. 3, pp. 722-744, 2021

Universidade de Caxias do Sul

Recepción: 28 Mayo 2020

Aprobación: 20 Mayo 2021

Resumen: Este trabajo tiene como objetivo comparar tres festividades como estimulantes del turismo rural en dos ámbitos concretos: Guadalajara, España (Atienza y Valverde de los Arroyos); y Veracruz (Tepexilotla), México. El análisis del aprovechamiento de algunos recursos turísticos permitió el contraste de las festividades con base en la revaloración social del patrimonio por la comunidad. El paradigma crítico de las identidades territoriales soporta esta investigación. Los hallazgos circundan en el patrimonio, el retorno poblacional, el proceso cultural y el dinamismo turístico en festividades rurales de interés turístico.

Palabras clave: Turismo Rural, Festivales, Patrimonio Cultural, Guadalajara, España, Veracruz, México.

Abstract: This work aims to compare three festivals as a driving of rural tourism based on the social revaluation of the territory in two specific areas: Guadalajara, Spain (Atienza and Valverde de los Arroyos); and Veracruz (Tepexilotla), Mexico. The analysis of the tourist resources allowed the contrast of the festivals from the critical paradigm to study heritage, population return, the cultural process and tourist dynamism from the theoretical assumption of the territorial identity in rural festivals of tourist interest.

Keywords: Rural Tourist, Festivals, Cultural Heritage, Guadalajara, Spain, Veracruz, México.

INTRODUÇÃO

El turismo aprovecha los recursos locales, culturales y ambientales para el disfrute de los visitantes. Estos elementos son integrados para formar parte de la oferta de los destinos turísticos, ya sea en la costa, la urbe y lo rural. Aunado a esto, en las últimas décadas se pretende que el turismo ayude a gestionar sustentablemente la promoción y la conservación del patrimonio. El interés institucional y social por reducir los impactos negativos en las comunidades receptoras se centra en la preservación de los ecosistemas sin dejar de lado la promoción del turismo como actividad productiva (Organización Mundial del Turismo, 2016).

El turismo rural, en suma, se inserta en ese abanico multifuncional desplegado en el territorio que integra aspectos tan heterogéneos como la recreación y el descanso, el gusto por la artesanía, el deleite de la gastronomía local, la valoración de las producciones alimentarias de calidad, el aprecio del patrimonio cultural, la sensibilidad por la conservación ambiental y la contemplación del paisaje (Reinoso & Sancho, 2009; Sandoval et al., 2017). De esta forma, los espacios rurales y naturales encontraron en el turismo un complemento económico importante para las comunidades más deprimidas.

El descanso y la creación de experiencias y de vivencias en los turistas son parte importante para el desarrollo del turismo en el territorio rural, esto logrado por los productos ofertados que incluyen el contacto con la naturaleza y la cultura de la comunidad anfitriona. La Unión Europea cuenta con una larga tradición en el turismo rural; para el caso de América Latina, la consolidación de destinos turísticos en el territorio rural se desarrolla hasta los últimos años (Solsona, 2006; Vela et al., 2017).

Las especulaciones de finales de 2020 y principios de 2021 colocan a los destinos del turismo rural como los primeros en reactivarse en los próximos años como consecuencia de la pandemia del Covid.19 (Developing Natural Activities, 2020). La lejanía de los territorios rurales, así como la posibilidad de alquilar casas aisladas, pone en la mira de las nuevas movilidades turísticas a las zonas de proximidad, quienes, tras un año de complicaciones y sobrevivencia, serán las principales captadoras del turismo nacional. La tendencia actual por el aprecio de las comunidades despobladas tiene relación con el afán del disfrute turístico sin exponerse a posibles contagios por el SARS-CoV2.

Lo anterior cuestiona la movilidad turística a destinos rurales incentivada por la proximidad territorial y por el retorno poblacional; las manifestaciones culturales ejercen una conexión en la identidad territorial detonante para el regreso temporal a zonas rurales. Así mismo, si ese dinamismo visibilizado en las festividades culturales, aprovechadas como producto turístico rural en Castilla-La Mancha (España) y en las Altas Montañas de Veracruz (México), promueven el repoblamiento, la retención poblacional o solamente la promoción turística rural, elementos que se busca reflexionar.

El presente artículo da cuenta de la interacción entre la actividad turística y la cultura en dos comunidades rurales de España: en Atienza ‘La Caballada’, Fiesta de Interés Turístico Nacional; en Valverde de los Arroyos las ‘Danzas de la octava de Corpus’, Fiesta de Interés Turístico Regional; y en una comunidad rural de México: en Tepexilotla, ‘Festival Ecocultural Tepexilotla’, celebración regional con siete años de creación. Por lo tanto, el objetivo de esta investigación es comparar las tres festividades como estimulantes del turismo rural a partir de la revaloración social del territorio.

El manuscrito se compone de siete partes: contexto del patrimonio cultural en el territorio rural como recurso turístico; aproximación conceptual y teórica de las festividades turísticas y de las identidades territoriales; método empleado en la investigación; resultados obtenidos; y conclusiones. Finalmente, es necesario precisar que, al comparar dos territorios distintos, se encontraron indicadores que permiten reflexionar entre la territorialidad y la movilidad turística como elementos asociados a las festividades rurales.

PATRIMONIO CULTURAL COMO INTERÉS TURÍSTICO

El fomento del turismo en los territorios rurales es un elemento clave en las políticas de desarrollo rural en la Unión Europea. El programa Liaison Entre Actions de Développement de l´Economie Rurale [Leader] fue creado desde la década de los 1990´s con el objetivo de mitigar la emigración de las zonas rurales y promover el flujo de recursos económicos. En relación al turismo, el programa mostró múltiples beneficios generados al aprovechar la revalorización y el intercambio cultural entre lo urbano y lo rural. Por su naturaleza minoritaria, el turismo rural busca ejercer un impacto favorecedor para la conservación del medio natural (Barreda, 2007; Díaz, 2013).

En España, sin ser una alternativa al turismo masivo sino más bien un complemento, el turismo rural supone un fuerte estímulo para la valoración del patrimonio natural y cultural del territorio. El turista/visitante descansa en casas rurales y realiza actividades enmarcadas en el contacto con la naturaleza, el aprecio de las tradiciones y la contemplación del patrimonio paisajístico, todo ello planificado y ofertado por pequeñas empresas de las comunidades receptoras (Palafox & Martínez, 2015; Sancho & Reinoso, 2007).

Para el caso de América Latina, el turismo rural busca incentivar el beneficio directo al propio campesino y a su familia, vislumbrado como una alternativa para el desarrollo rural que continúa con una base productivista desgastada. Los gobiernos latinoamericanos sustentan la política rural en la innovación tecnológica para la producción agrícola, la activación del crédito subsidiado, la construcción infraestructura y promoción de servicios primarios (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación, 2003; Palafox & Martínez, 2015).

La política positivista tiene algunos antecedentes negativos por el efecto dualista entre la agricultura empresarial y la agricultura campesina, esto provoca la controversia como estrategias gubernamentales ineficaces para combatir la pobreza en el campo. Palafox, Martínez y Anaya (2016) matizan a la ruralidad en América Latina desde dos vertientes: la institucional, donde se impulsa la diversificación de actividades para fortalecer el desarrollo económico según las estrategias políticas demarcadas; y la comunitaria, donde los sistemas de producción y de organización social tradicional marcan la ruta para mejorar las condiciones de vida desde la sustentabilidad.

El turismo se diversifica y se entreteje en la ruralidad como una actividad complementaria, el patrimonio cultural de los territorios [material e inmaterial] se transforma en recursos enriquecedores del atractivo de determinado destino (Velasco, 2009). La cultura y sus expresiones son el bastión utilizado por el turismo para desarrollar productos que posibilitan la revalorización del espacio propio. Sennett (2000) refiere a la zona de las comunidades rurales como profundas estructuras en función de su identidad, esto incide en la dirección del desarrollo de su vida cotidiana.

Los usos, representaciones, expresiones, conocimientos, técnicas, tradiciones orales, artes del espectáculo, artesanías, usos sociales, rituales, actos festivos, conocimientos y usos de la naturaleza son la herencia inmaterial que construye la identidad colectiva de un territorio rural (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, 2014). Falassi (1997) conceptualiza a la conjunción de expresiones culturales inmateriales como festividades donde los valores, ideologías y visión de la identidad territorial se muestran y apropian.

Las festividades son comprendidas como la forma ritual social compleja y periódica formada por diversos elementos culturales comunitarios [música, danza, tradición oral, gastronomía, etc.]. Por lo regular, la organización y la gestión tiende a intercambiarse entre grupos de personas reconocidos por la propia comunidad con el fin de integrarse y distribuirse funciones según su estructura [familias, cofradías, congregaciones, mayordomías y asociaciones]. Las festividades son elementos demostradores de la construcción social rural del día a día que, a su vez, muestran la herencia compleja de una identidad arraigada y aprovechada por el turismo rural.

LAS FESTIVIDADES EN EL TERRITORIO RURAL

La investigación de las festividades tiene una larga trayectoria en los estudios religiosos e históricos, el interés por su investigación se concibe a través de documentar y comprender el acontecimiento de carácter temporal. Ribes (2006) señala a las festividades como sucesos necesarios para reafirmar y trasgredir los límites de la vida cotidiana. Los antecedentes, prácticas, creencias, símbolos, ritos e imaginarios son elementos desarrollados en el folclore de la efervescencia colectiva que afianzan la identidad territorial en los espacios donde se desarrollan, este proceso cultural traspasa las barreras de la división política demarcada por los gobiernos con lo que se crean comunidades identitarias.

El estudio de las festividades toma un punto referente a su desarrollo en la modernidad, el dinamismo de la sociedad transforma sus propios rituales sin la pérdida de su tejido, alentado por el fondo religioso de las celebraciones. Salles (1995) analiza las estructuras sociales que son reflejadas por las festividades desde el lenguaje simbólico. El texto detalla como la jerarquía de la participación social en las fiestas es el reflejo real de la composición de las autoridades. La economía y el género continúan como los protagonistas en la participación activa de la población pese a la transformación social por la modernidad.

Por otro lado, Homobono (1990) señala al ritual festivo como el reconocimiento de una expresión simbólica que integra e identifica colectivamente a una comunidad. La vivencia periódica indica el grado de pertenencia que se reafirma de manera recurrente como el diferenciador de una unidad social. Los actos festivos son englobados por el investigador como religiosos, lúdicos y cívicos, construidos desde la reproducción ritual de identidades con valores comunes donde las personas ejercen la condición de integrantes de una comunidad. El folclore recupera rasgos de las tradiciones anteriores y contribuye a la transformación de la realidad sistémica que se encuentra en continua construcción.

El turismo despliega un doble papel desde este punto: (1) aprovecha las festividades existentes y (2) se detiene y construye nuevas festividades. Para el primer caso, Labaca (2016) concentra las fiestas religiosas distintivas del patrimonio español con declaratoria de fiestas de interés turístico. Así mismo, Morales, Martínez y Martínez (2018) realizan un análisis de la imagen del territorio como una marca turística impulsada a nivel regional en España, los autores resaltan la importancia de la recuperación del patrimonio y la mejora de la estructura turística a través de fiestas.

Para el segundo caso regresamos al paradigma de Ribes (2006), este asocia la experiencia de acontecimientos locales festivos a elementos de la globalización que construyen una comunidad imaginaria. La idea se basa en la capacidad de generar simbolismos y ritualidades que permitan a las comunidades establecer narrativas históricas propias más allá de su origen. El uso de lo cultural como distintivo globalizante para crear tradiciones puede afianzar identidades e incrementar el comunitarismo. Esta tendencia homogeneizadora de la modernidad es adoptada y transformada por la comunidad para apropiarse de la festividad y darle un significado propio.

LAS IDENTIDADES TERRITORIALES

Giménez (1999) alude al territorio como el imaginario de la realidad pre existente al conocimiento y a la práctica, es decir, se concibe a partir del espacio original en el que se desarrolla un individuo. La apropiación, el poder y la frontera son elementos que lo organizan, por lo cual el territorio responde a las necesidades de la población y del sujeto [económicas, sociales y políticas]. El territorio es comprendido como una zona de subsistencia donde se producen relaciones sociales, simbolismos y concepciones que pertenecen al proceso de apropiación y valorización del espacio.

Desde esa postura, Giménez precisa el territorio como área estratégica multifuncional, esto es, el empleo del paisaje en lo geopolítico, administrativo, ecológico, afectivo y simbólico. La percepción de la dimensión cultural determina la comunicación de conocimientos y creencias que implican un sistema de valores indisociables de la visión del mundo. La memoria del territorio se transforma con la modernidad y el intercambio cultural que se desarrolla entre territorios, esto influidos por la proximidad. Los espacios más cercanos [pueblos, ciudades y provincias] tienden a mimetizar la diferencia identitaria; mientras que, los espacios más alejados [estado o nación] consideran elementos diversos propios de la globalización cultural.

Los desplazamientos entre un territorio y otro crean áreas de sociabilidad comunitaria. El cambio espacial une en el individuo procesos que traen consigo la apropiación como medio de representación, de apego afectivo y de pertenencia socio-territorial. La dicotomía del territorio (espacio e imaginario) sostiene la inexistencia de la desterritorialización, aseveración que Giménez (1999) explica con la memoria construida por lo simbólico y lo físico que generan lazos a distancia a través del recuerdo y la nostalgia, estos elementos impulsan el retorno poblacional temporal al lugar de origen, principalmente en festividades anuales.

El proceso dinámico de la globalización de identidades sustenta el concepto de movilidades turísticas. El movimiento de turistas y visitantes [emigrantes] a los territorios rurales genera ingresos a los locales, quienes aprovechan sus recursos por medio de productos turísticos ofertados. La población de retorno reafirma su identidad cultural como parte de su memoria e identidad comunitaria con los rituales, las danzas, las formas lingüísticas y las expresiones gastronómicas que construyen el territorio visibilizado en los festivales.

DESARROLLO DEL MÉTODO

Este trabajo da cuenta de la interacción entre la actividad turística y la cultura en dos comunidades rurales de España: en Atienza ‘La Caballada’, Fiesta de Interés Turístico Nacional; en Valverde de los Arroyos las ‘Danzas de la octava de Corpus’, Fiesta de Interés Turístico Regional; y en una comunidad rural de México: en Tepexilotla, ‘Festival Ecocultural Tepexilotla’, Fiesta regional con seis años de creación. Por lo tanto, el objetivo de esta investigación es comparar las tres festividades como estimulantes del turismo rural con base en la revaloración social del territorio.

La postura crítica en el desarrollo de esta investigación busca aportar elementos diferenciadores de un tema estudiado, en parte, desde los enfoques histórico y religioso. La metodología cualitativa dirige a los tres pilares que respaldan el método empleado: (a) el acopio de la bibliografía y su lectura para la asimilación del territorio; (b) la observación participativa de los eventos y las entrevistas en profundidad a actores involucrados para valorar el impacto de los acontecimientos [social y cultural]; (c) el contraste de las tres festividades desde el paradigma crítico del aprovechamiento patrimonial como producto turístico.

En las páginas siguientes se refiere cada uno de los casos: en primer lugar, una breve descripción físico-social y geográfica del sentido histórico sustentado de fuentes bibliográficas; en segundo lugar, se narra la festividad respaldada en la observación partícipe y la información recabada en las entrevistas; y, en tercer lugar, se realiza una valoración comparada en una tabla esquemática donde se sintetizan las claves para el análisis. Se pretende que este trabajo demuestre el papel desempeñado por el turismo rural en los nuevos horizontes de Europa y América Latina, aunque distintos, inciden en el mundo rural cambiante e incierto a consecuencia de la pandemia del COVID-19.

LA CABALLADA DE ATIENZA, SIERRA NORTE DE GUADALAJARA, CASTILLA-LA MANCHA, ESPAÑA

La Sierra Norte de Guadalajara es una comarca natural que enlaza el extremo oriente del Sistema Central con la cordillera Ibérica. En ese espacio se conjuntan formaciones geológicas del paisaje con pizarras, areniscas, calizas, arcillas, gneises paleozoicos y areniscos mesozoicos. Parte del espacio geográfico son tierras agrestes drenadas por media decena de ríos desembocados en el Henares. En los últimos setenta años este territorio sufrió un fuerte despoblamiento, pasó de los 60.000 habitantes, a mediados del siglo pasado, a no más de 11.250 habitantes en el año 2019 (Instituto Nacional de Estadística, s/f; Sancho & Reinoso, 2007).

Ubicación de Atienza y Valverde de los Arroyos Sierra Norte de Guadalajara CastillaLa Mancha España
Figura 1
Ubicación de Atienza y Valverde de los Arroyos Sierra Norte de Guadalajara CastillaLa Mancha España
Instituto Geográfico Nacional (s/f).

Atienza registró para el año 2019 un total de 405 habitantes (Instituto Nacional de Estadística, s/f). Municipio situado al pie de la Sierra de Pela, cuenta con un patrimonio cultural de gran valor: un castillo roquero de época musulmana; cinco iglesias de estilo románico [siglo XII-XIII] y una iglesia de estilo gótico tardío del siglo XVI; un museo de las tradiciones; y, por último, ostenta la condición de conjunto Histórico-Artístico. Atienza se integra en diversos itinerarios turísticos promocionados por las instituciones públicas como la Ruta Quijote, la Ruta del Románico, la Ruta del Cid y la Ruta de los Castillos y Palacios. Todo ello explica su afianzamiento como núcleo turístico destacado en el corazón de la Sierra Norte de Guadalajara (Sancho & Reinoso, 2007).

Parte del encanto histórico y patrimonial de Atienza es su fiesta tradicional llamada ‘La Caballada’, celebración anual que se realiza cada Domingo de Pentecostés desde 1162. El trasfondo histórico de la festividad marca una fuerte identidad comunal en los atencinos, esto se visibiliza en los numerosos archivos [aparece por primera vez en un pergamino de finales del siglo XII] y libros de literatura histórica inspirados en este hecho declarado como Fiesta de Interés Turístico Nacional, en 1980. (De la Vega, 2002; Sancho & Reinoso, 2007).

La Caballada está ligada a la Cofradía de la Santísima Trinidad, una agrupación de mercaderes y arrieros de la época medieval. La cofradía engañó al rey Fernando II de León, quien había cercado la villa amurallada para capturar al rey niño Alfonso VIII, sucesor legítimo de la corona de Castilla y protegido por la familia Lara. La trampa de la cofradía consistió en hacer coincidir la huida del rey niño con la celebración de la romería a la ermita de la Virgen de la Estrella. El infante fue camuflado entre los caballeros montados con el objetivo de escapar hasta Ávila y conservar el reino de Castilla (De la Vega, 2002; Gismera, 2008; Sancho & Reinoso, 2007).

La festividad de La Caballada comenzó su ritualidad el día denominado Siete Tortillas: por la mañana, los cofrades colocaron la bandera en la casa del Prioste y las mujeres elaboraron siete tortillas de vigilia distintas. Por la tarde, el manda y los dulzaineros anunciaron a toda la villa el comienzo de la celebración. Los cofrades junto a las mujeres recorrieron los hogares, se reunieron y se dirigieron a la ermita de la Virgen de la Estrella. Ahí, las mujeres limpiaron el altar y vistieron a la virgen; mientras, los hombres prepararon el ‘ramo’ colgando roscas y consumieron las tortillas que elaboraron las mujeres como símbolo de las siete jornadas de camino que enfrentaron sus ancestros para salvar al rey Alfonso VIII.

El día de La Caballada: los cofrades vistieron de la misma manera que en tiempos del medievo [chaquetilla, capa y sombrero]; hicieron pase de lista y cargaron una bandera ([blanca con franjas rojas, verdes y una cruz verde] y un estandarte. Alrededor de las diez de la mañana, los cofrades realizaron la subasta de la bandera; se dirigieron a la casa del sacerdote y a la ermita de la Virgen de la Estrella donde celebraron misa. Al medio día comenzaron la procesión a la Peña de la Bandera; en el camino, los cofrades subastaron los peldaños [bastos] para cargar a la virgen. Las mujeres [ataviadas con un traje típico], la comunidad y los turistas/visitantes se limitaron exclusivamente a observar el evento y entonar cánticos religiosos.

Después de la romería, los cofrades subastaron las roscas colgadas en el ramo y bailaron ‘la Jota’ para demostrar su devoción frente a la Virgen de la Estrella. Al término, los cofrades se reunieron para comer y beber; después los hombres realizaron carreras de caballos en las que se desafiaron unos a otros. La Caballada congregó poco más de 200 turistas/visitantes, en su mayoría foráneos y familias de la región que regresan año con año para disfrutar la celebración. El impacto en la economía local, difícil de evaluar pues requeriría un estudio específico, se calificó de positivo al observar el aforo en la restauración y en los puestos de alimentos.

LAS DANZAS DE LA OCTAVA DE CORPUS DE VALVERDE DE LOS ARROYOS, SIERRA NORTE DE GUADALAJARA, CASTILLA-LA MANCHA, ESPAÑA

Valverde de los Arroyos contabilizó en el 2019 una población de 94 personas (Instituto Nacional de Estadística, s/f). Municipio de arquitectura negra localizado en las faldas del Pico Ocejón, apelativo por el uso de la pizarra como material básico en sus construcciones. El paisaje con vegetación predominante motiva el desplazamiento con fines de descanso en algunas de las empresas comunitarias de hostelería [siete casas rurales, un apartamento, un hostal y tres restaurantes]. Valverde se integra al itinerario turístico de la Sierra Norte de Guadalajara en la Ruta de la Arquitectura Negra (Sancho & Reinoso, 2007).

Parte del encanto histórico y patrimonial de Valverde de los Arroyos son las danzas, con la peculiaridad de tener sus orígenes en rituales paganos. Las Danzas de la Octava del Corpus integran la festividad del Corpus Christi y se documentaron por primera vez en el año 1606 en la bula del papa Paulo V. En el documento se decretó el permiso a los danzantes para bailar con la cabeza cubierta frente al Santísimo, considerándose a partir de ese momento una fiesta de índole religiosa. Para el año 1782, las danzas quedaron sujetas a los estatutos de la Cofradía de los Hermanos del Señor, también llamados Los Coronados (Alonso, 2004; Lizarazu, 1995).

Así como numerosas tradiciones, las danzas de Valverde de los Arroyos fueron transmitidas de forma oral de generación en generación en los primeros siglos, su documentación se realizó hasta el primer cuarto del siglo XX, con excepción del periodo de la guerra civil española al cesar la celebración (Alonso, 2004; Alonso & Robledo, 2006). La festividad se realiza anualmente cada mes de junio y fue declarada en 1980 como Fiesta de Interés Turístico Regional. Las danzas son interpretadas por un gaitero, quien toca un tambor de madera y una flauta de hierro con cuatro agujeros; un botarga, que danza y vigila a los espectadores; y ocho danzantes, quienes usan castañuelas, palos y un palo largo de madera con cintas de colores colgadas en su extremo.

Las danzas actuales: Los Molinos, La Perucha y El Capón se desarrollan con los palos para toparse unos danzantes contra otros; ‘La Cruz’ y ‘El Verde’ se realizan sonando las castañuelas; y El Cordón se ejecuta al derredor de un palo largo con cintas de colores, las cuales se enredan y destrenzan al compás del gaitero. Se tiene registro de otras danzas perdidas completamente: La Redonda’, El Tiroteo, Los Capuchinos, El Garullón y Las Campanillas (Alonso, 2004; Alonso & Robledo, 2006; Alonso et al., 2006; Aragones, 1986; Lizarazu, 1995).

Los danzantes visten: camisa blanca; pantalón blanco con bordados; falda roja; zapatillas y medias blancas; mantón de Manila negro bordado con flequillos; pañuelo de seda de colores; cintas de colores en brazos y espalda; y gorro confeccionado con flores y un espejo al centro [simbólicamente es la primavera y el sol]. En el caso del botarga: camisa, zapatilla y medias blancas; pañuelo de colores; gorro, chaqueta [con una flor de lis en la espalda] y pantalón de fieltro color amarillo, rojo, marrón y verde. Finalmente, el gaitero: traje y zapatos negros; camisa blanca; y corbata roja (Alonso, 2004; Alonso & Robledo, 2006; Alonso et al., 2006; Aragones, 1986; Lizarazu, 1995).

El día de las Danzas de la Octava del Corpus: por la mañana los mozos prepararon los altares con telas blancas y mantones; de igual forma, se colocaron las rosquillas en el ramo. Al medio día comenzó la misa, el gaitero y los danzantes [con la cabeza descubierta] se situaron junto al altar para el acontecimiento. Fue notable que el botarga recorrió el templo solicitando a la concurrencia atención al acto ceremonial. Al término de la misa la procesión comenzó. Los danzantes, el gaitero y el botarga [ya con su vestimenta completa] escoltaron al Santísimo fuera de la iglesia. Detrás, el sacerdote, los mozos y algunas mujeres entonaron cánticos religiosos mientras los turistas/visitantes contemplaron la festividad.

La procesión se realizó en plena naturaleza delimitada con cordones. El Santísimo y el ramo se colocaron sobre un pequeño altar en la primera parada, frente a estos se efectuó la danza de La Cruz, donde los danzantes se colocaron en dos hileras y el botarga en el centro dirigió la danza. Al término, la procesión regresó a la iglesia para la subasta de las rosquillas del ramo entre la comunidad y los visitantes/turistas. Posteriormente, a un costado de la iglesia, se realizó la Danza del Cordón" lo que dio paso a la escenificación de una obra teatral, la cual estuvo a cargo de jóvenes de la misma comunidad.

La multitud se disolvió para poder disfrutar del almuerzo. Alrededor de las cinco de la tarde, el conjunto de personas se concentró nuevamente a un costado de la iglesia, dónde los danzantes, el botarga y el gaitero continuaron con las danzas, en este caso fueron solicitadas por la comunidad y los turistas/visitantes, quienes voluntariamente donaron una cantidad de dinero a la celebración. Al finalizar se realizó una caminata para orar frente a las distintas casas en las que hubo algún fallecimiento.

Poco más de 500 personas integraron la concurrencia de esta festividad, esto supuso multiplicar por seis el censo de Valverde de los Arroyos. Al margen de la devoción religiosa, el atractivo turístico de la festividad resultó explícito al motivar el desplazamiento de un número importante de turistas/visitantes. Este fue un ejemplo de cómo una tradición secular fortaleció el espíritu identitario de una comunidad rural y se abrió al disfrute de una población foránea que bien podría denominarse turística.

FESTIVAL ECOCULTURAL TEPEXILOTLA DE CHOCAMÁN, ALTAS MONTAÑAS DEL ESTADO DE VERACRUZ, MÉXICO

El Estado de Veracruz cuenta con 27 tipos de ecosistemas divididos en diez regiones socio económicas distintas. La Región de las Altas Montañas se caracteriza por el desarrollo de la actividad agropecuaria en parte de la Sierra Madre Oriental, donde confluyen numerosos ríos que pertenecen a la cuenca hidrológica del Papaloapan. El paisaje agreste, cada vez más predominante que el bosque mesófilo, la selva alta caducifolia y la selva baja caducifolia, da cuenta de la creciente mancha poblacional en una zona de 57 municipios y 2.279 comunidades catalogadas con bajo Índice de Desarrollo Humano (García et al., 2018; Pérez et al., 2013; Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, 2014).

Tepexilotla es una comunidad perteneciente al municipio de Chocamán en el Estado de Veracruz. Se encuentra inmersa en el Bosque Mesófilo de Niebla, en las faldas del cerro Tlachinoltépetl, en la Sierra Madre Oriental. Es una comunidad con reducida actividad económica, los servicios educativos y sanitarios se localizan fuera del radio de 3 km. La nula presencia de alcantarillado, el escaso piso encementado de las viviendas y las principales actividades económicas agropecuarias, son la realidad de una población de 339 habitantes en el 2015 (Díaz, Nava, Gallardo, García & Fajersson, 2008; Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, s/f).

Ubicación de Chocamán Altas montañas del Estado de Veracruz México
Figura 2
Ubicación de Chocamán Altas montañas del Estado de Veracruz México
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (s/f).

La predominante vegetación, la lejanía de la ciudad y la gastronomía de la región componen el producto turístico ofertado que se perfiló con un Diagnóstico Integral Participativo en el 2010 por el Colegio de Postgraduados. El interés en potencializar sus ingresos económicos y la búsqueda de nuevas fuentes laborales complementarias, lograron que los pobladores encontraran en el agroecoturismo la opción de aprovechar sus recursos naturales desde una perspectiva sustentable. La formación de diferentes agronegocios enfocados al hospedaje campesino, gastronomía, artesanía y recorridos turísticos se convirtieron en una alternativa económica para la conservación del bosque mesófilo de montaña (López, 2012).

El Festival Ecocultural Tepexilotla fue creado en el año 2015 con el objetivo de impulsar la actividad agroecoturística del lugar. El grupo comunitario Las Cuevas del Rey Man, integrado por doce familias de la comunidad, es encargado de planear, realizar y promocionar el evento. La autogestión, la disposición del gobierno municipal y la capacitación hicieron que el festival se realice cada año por tres días consecutivos. Los elementos identitarios culturales y naturales son los que se convirtieron en el centro de la celebración.

El primer día del festival: en la mañana, la comunidad se reunió para iniciar la ‘Caminata por la conservación del Bosque Mesófilo de Niebla’, recorrido que duró poco más de una hora y que fue presidido por la reina del festival y sus dos princesas. En la explanada de Tepexilotla se realizó la inauguración por el alcalde del municipio y por la mesa directiva del grupo comunitario. Los puestos ofertaron a los turistas/visitantes alimentos, artesanías y productos agrícolas de la región. La participación del grupo infantil musical comunitario Sonidos de Niebla dio inicio al Congreso Nacional de Agroecoturismo.

Se presentaron grupos musicales de la región y talleres infantiles de reciclado de papel. A lo largo de la tarde se realizaron recorridos interpretativos en las rutas bioculturales y en el museo comunitario arqueológico. El primer día culminó con un temazcal que se realizó en un recinto de forma semiesférica construido de materiales naturales endémicos de la región. El baño de vapor es definido por García (2011) como un ritual de rasgos prehispánicos con fines de sanación física y espiritual a través del uso de extractos de plantas medicinales.

El segundo día del festival: por la mañana, el grupo comunitario Las Cuevas del Rey Man realizó un encuentro con otros grupos de turismo rural, momento en el que intercambiaron experiencias con respecto a la gestión sustentable de los recursos. Un torneo de futbol, dos talleres de máscaras, diversos recorridos interpretativos del patrimonio arqueológico, un concurso de pintura infantil y un concurso gastronómico fueron actividades donde participaron activamente el resto de la comunidad y los turistas/visitantes. La actuación de grupos musicales de la región y la proyección de películas infantiles cerraron los actos.

El último día del festival: la Cabalgata por el Agroecoturismo se desarrolló en la mañana por jinetes de la región y se dio paso a las carreras de caballos. Los recorridos interpretativos agrícolas fueron realizados en las parcelas de café y maíz, y en los huertos de árboles frutales. Por la tarde, la mesa directiva del grupo comunitario realizó la premiación de los concursos [gastronómico y de pintura infantil]; se efectuó la clausura del Festival Ecocultural Tepexilotla con grupos musicales y con el concurso del palo encebado. El juego es descrito por Riofrío (2010) como el ascenso en un palo cubierto de grasa para alcanzar regalos instalados en la punta.

Es de notoriedad que la comunidad acogió este festival de una manera positiva desde 2015, dicha celebración se introdujo como proyecto de tesis de posgrado. La planeación, organización [con meses de anterioridad], ejecución y logística dio resultado en un visible impacto económico positivo en la restauración. Se observó un afianzamiento identitario agrícola en la comunidad como producto del Festival Ecocultural Tepexilotla. La afluencia turística fue de más de 400 visitantes el último día; por consiguiente, el impacto ambiental y social requiere un estudio propio a profundidad para determinar la viabilidad del evento.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Cada una de las festividades estudiadas tuvieron una particularidad en el aprovechamiento del patrimonio cultural. Como se describió en los párrafos anteriores, la información recabada en las fuentes bibliográficas y en la observación partícipe de los eventos dieron pauta para desdibujar de forma resumida las características de la propia identidad de cada celebración. En la Tabla 1 se muestran las variables particulares de cada uno de los festivales, esto pretende precisar en conjunto los puntos principales de cada evento estudiado.

Tabla 1
Variables analizadas en cada festividad
Atractivo de la comunidadA: Arquitectónico (conjunto histórico; artístico, castillo roquero; iglesias románicas); Histórico / Religioso (rescate del Rey niño) V: Arquitectónico (arquitectura negra); Paisajístico; Histórico / Religioso (danzas) T: Medio Natural (Bosque Mesófilo de Niebla); Paisajístico; Cultural
Actividades de la festividadA: Consumo de las siete tortillas; Romería; Procesión a caballo; Misa; Procesión con la virgen; Subasta de bastos y rosquillas; Danza de la Jota; Carreras de caballos V: Misa; Procesión con el Santísimo; Danzas tradicionales; Subasta de las rosquillas; Teatro de la comunidad; Danzas tradicionales para convivir entre la comunidad y los turistas/visitantes T: Caminata por la conservación; Presentación de grupos musicales; Congreso con académicos; Proyección de películas; Cabalgata; Carreras de caballos; Torneo de Futbol; Recorridos interpretativos; Exposiciones fotográficas; Talleres; Concursos; Venta de productos agrícolas y gastronómicos
Objetivo primarioA: Rememorar un suceso histórico que le genera una identidad comunitaria V: Rememorar una danza religiosa que le genera una identidad comunitaria T: Impulsar la economía de la comunidad
Objetivo secundarioA: Impulsar la actividad turística V: Impulsar la actividad turística T: Conservar el patrimonio natural
Impacto observadoA: Cultural; Económico; Social V: Cultural; Económico; Social; Ambiental T: Cultural; Económico; Social; Ambiental
Concurrencia de turistas/visitantes y tipo de participaciónA: Concurrencia pasiva media (<200); En menor medida turistas/visitantes; Mayormente retorno temporal poblacional. V: Concurrencia activa alta (>400); En menor medida turistas/visitantes; Mayormente retorno temporal poblacional. T: Concurrencia activa alta (>400); En menor medida turistas; Mayormente visitantes de la región.
Elaboración propia. A: Atienza; V: Valverde de los Arroyos; T: Tepexilotla

A primera vista resulta difícil extraer un sustrato común de los tres eventos con reclamo turístico en dos ámbitos geográficos diferentes. Sin embargo, en los tres territorios se observó la importancia del turismo de manera distinta. Para Atienza y Valverde de los Arroyos, el turismo rural se insertó como política pública para aprovechar, revitalizar y preservar las festividades del territorio. Mientras que, para Tepexilotla, la festividad se formuló como un proyecto de promoción para un destino turístico rural con el objetivo de contribuir al tejido económico e incentivar la identidad del patrimonio agrario y natural.

Atienza y Valverde de los Arroyos gozan de una larga tradición en sus festividades lo que resultó en la fuerte identidad territorial que propició el retorno poblacional; en el caso de Tepexilotla, el festival resultó exitoso en su apropiación como un proceso cultural nuevo. Las tres festividades insertaron al turismo a través de productos diseñados de manera transversal, es decir, se sujetan de diversos elementos culturales para convertir el folclore de la celebración en un atractivo estimulante del desplazamiento de turistas/visitantes. En la Tabla 2 se concentra la información obtenida en las entrevistas a actores involucrados para apreciar el contraste de las festividades.

Tabla 2
Categorías de análisis de las festividades estudiadas
IndicadoresDescripción de cada festividad estudiada
PatrimonioA: Histórico / Religioso / Comunitario / Gastronómico V: Religioso / Comunitario/ Histórico / Natural T: Comunitario / Agrícola / Natural / Prehispánico
Retorno poblacionalA: Medio y de procedencia regional V: Alto y de procedencia nacional T: Bajo y de procedencia regional
Proceso culturalA: Cofradía antigua con participación activa por medio de redes colectivas, es decir, todos tienen las mismas obligaciones, pero quien paga más tiene mayores derechos (ejemplo de ello es la subasta de bastos), la comunidad local participa activamente. Memoria histórica arraigada y de conocimiento comunitario V: Cofradía antigua con participación activa por medio de redes cooperativas, es decir, todos tienen las mismas obligaciones y los mismos derechos, la comunidad local participa activamente. Memoria histórica con una cosmovisión arraigada y de conocimiento comunitario T: Grupo comunitario integrado con participación activa, la comunidad local participa en menor medida. Sincretismo marcado en los saberes tradicionales
Identidad territorialA: Se describen como caballeros y mercaderes. Reconocimiento comunitario con la realeza, la virgen y el castillo. Identificación característica de la festividad con el honor V: Se describen como danzantes y de arquitectura negra. Reconocimiento comunitario con el Santísimo, las danzas y la música. Identificación característica del festival con la fe T: Se describen como agrícola y dependiente de la existencia del bosque mesófilo. Reconocimiento comunitario con el café, el río y las montañas. Identificación característica del festival con los murciélagos
Elaboración propia. A: Atienza; V: Valverde de los Arroyos; T: Tepexilotla

Al analizar la información se extraen unas ideas básicas. En primer lugar, el proceso cultural se visibilizó en la integración y el protagonismo de la población local. La participación social mostró la condición de las identidades territoriales en la promoción y la celebración. En segundo lugar, los recursos endógenos cultural-histórico y cognitivo-agrario y natural estuvieron presentes en las tres festividades, estas circunstancias reforzaron la condición rural sostenible detrás de las prácticas globalizantes. En tercer lugar, el retorno poblacional se incentivó por la identidad comunitaria de la población enraizada en tradiciones, costumbres, ritos agrarios y hechos históricos.

Tomando las ideas básicas de los resultados, es necesario centrar la discusión en la identidad territorial y el turismo como diversificador económico de las tres festividades. La preponderancia económica del turismo sobre la identidad detona el señalamiento de la venta del patrimonio al servicio de los turistas. Flores et al. (2016) abordan la pérdida del carácter simbólico y ritual de las festividades a consecuencia del turismo, las manifestaciones culturales se convierten en paródicas y falsas al alejarse de su condición cultural de rito. La dinámica económica transforma las expresiones culturales en teatralizaciones culturales que corresponden a los modelos de consumo atractivos para el turismo.

El enfoque de la mercantilización atribuye el sometimiento capitalista de la identidad comunitaria; sin embargo, como lo señala Harvey (2014), la cultura como producto turístico comercializa lo auténtico y único apoyándose del valor de consumo, esto genera atribuciones para conservar el patrimonio a la vez que se generan divisas que son utilizadas por la población para satisfacer las necesidades sociales. El uso de los recursos culturales desde una postura de preservación por el turismo tiene implicaciones positivas, principalmente si las modificaciones tienden a corresponder al cambio de la identidad territorial comunitaria.

Las festividades confeccionadas de ritos son dinámicas y promueven el patrimonio cultural comunitario como colectivo con su herencia. Los locales se reconocen con tradiciones y acontecimientos de su propia historia, esto responde a la memoria colectiva que impulsa la unión. Las tres festividades que se analizaron en esta investigación mostraron al turismo como promotor de la identidad territorial y como generador de divisas al aprovechar el conjunto de expresiones culturales, respetando la esencia patrimonial. Los tres eventos respondieron en un primer momento a las necesidades reafirmadoras comunitarias, para en un segundo momento aprovechar la cultura a través de la valoración económica.

Por último, los tres casos expuestos establecen criterios similares en el desarrollo festivo de los territorios rurales que pueden ser la base para el análisis de otras fiestas. La apropiación, la identidad territorial y la dinámica turística contrastaron territorios rurales complejos. El turismo aporta al desarrollo local desde el patrimonio como proceso cultural detonador de las movilidades turísticas y estimulante de la dinámica económica en los territorios rurales, para este caso en la Sierra Norte de Guadalajara y en las Altas Montañas de Veracruz.

A MANERA DE CONCLUSIÓN. UN PRIMER BALANCE

Es de suma importancia considerar las características imperantes a ambos lados del Atlántico. En primer lugar, en el caso de los ejemplos estudiados en España, se observa que el producto turístico ofertado, más que ser impulsado por las políticas gubernamentales, encuentra amparo en la iniciativa local; el arraigo histórico de la identidad comunitaria impulsa la participación social como clave de su propio desarrollo. En el caso de México, la sostenibilidad, el carácter endógeno, la diversificación económica y la subsidiaridad son los pilares básicos de la creación de un producto turístico que, al integrar la identidad del patrimonio cultural, puede conseguir el arraigo y responder a las necesidades comunitarias de la diversificación laboral.

En segundo lugar, los territorios rurales de la Sierra Norte de Guadalajara tienen un déficit demográfico creciente que resulta en el grave deterioro del tejido social, por lo cual el turismo se convierte en el apoyo de las políticas públicas europeas para reconstruir la funcionalidad económica espacial. En las Altas Montañas de Veracruz, el turismo rural aprovecha los recursos naturales y culturales que atañen directamente a la población local, por consiguiente, es la que decide directamente en su uso y su gestión; la participación activa de la comunidad consigue la incorporación de distintos enfoques a los nuevos programas de desarrollo rural, esto deja de lado el exclusivo productivismo agropecuario.

En tercer lugar, el fomento del empleo para afrontar el panorama de crisis en las zonas rurales encuentra en el turismo una forma alternativa para estimular el desarrollo local en Castilla-La Mancha y en Veracruz. Así mismo, la tendencia actual de los turistas/visitantes para desplazarse a espacios rurales, motivada por viajar a lugares de descanso cercanos a las urbes como resultado de las restricciones y medidas sanitarias impulsadas tras la pandemia del Covid-19, promueve las nuevas movilidades turísticas en el retorno poblacional a sus orígenes como refuerzo del proceso cultural identitario.

El interés turístico por el patrimonio cultural se posiciona con mayor fuerza en el mercado en los últimos años. Las festividades como procesos de construcción social encuentran en la demanda una posibilidad de aprovechar su patrimonio a partir de la revaloración de la identidad territorial. En el caso de Atienza y Valverde de los Arroyos, los hechos históricos y las costumbres seculares son el sustento del producto turístico, la autenticidad y la singularidad del evento satisface a la población local mientras que atrae al turista/visitante. En el caso de Tepexilotla, la valoración agrícola y la particularidad del ecosistema se afianzan en la herencia cultural cognitiva de la comunidad a la vez que impulsa el destino turístico rural en el mercado.

La experiencia, el folclore, la música, las danzas, la tradición, la ritualidad y la apropiación del territorio como identidad juegan un papel muy importante para el disfrute del turismo rural en los tres casos de estudio. La capacidad de la comunidad de reconocerse y enorgullecerse de su identidad cultural, la cual dan a conocer por medio de los festivales, es la realidad de su territorio, de su gente y de sus costumbres y tradiciones que se vuelven de interés turístico. Entendiéndose que el turismo aprovecha los elementos identitarios para generar recursos sin ponerles en venta.

En suma, las tres festividades presentan diferentes matices en el espacio cultural externo e interno de la ruralidad. Sin embargo, coinciden en como el turismo genera recursos económicos a la vez que influye en la identidad territorial que transforma el carácter exclusivo de ritual festivo en un producto turístico que genera movilidad, tanto en personas externas como en personas que retornan temporalmente a sus orígenes. Finalmente, la complejidad de la construcción social rural que integra a las festividades debe comprenderse desde la mezcla cultural que trasciende límites territoriales, lo cual facilita la entrada del turismo a las comunidades y propicia que estas tomen decisiones sobre su propio patrimonio.

Agradecimientos

Agradecimiento en México a toda la comunidad de Tepexilotla y al Colegio de Postgraduados. Agradecimiento en España a Don José Antonio Alonso, Don Emilio Robledo, Don Víctor Monasterio Benito y Doña María Luisa Olivares Sano. Esta investigación fue financiada con la beca para estancias académicas internacionales en el posgrado otorgada por CONACYT.

REFERENCIAS

Alonso Ramos, J. A. (2004). En torno a las danzas y bailes de Guadalajara (Aspectos evolutivos y generalidades). Cuadernos de etnología de Guadalajara, 36, 163-184. Link

Alonso Gordo, J. M., & Robledo Monasterio, E. (2006). Danza de la octava del corpus en Valverde de los Arroyos. Cuadernos de Etnología de Guadalajara, 38, 31-58. Link

Alonso Gordo, J. M., Robledo Monasterio, E., & García De La Torre, M. (2006). Autos, loas y sainetes de Valverde de los Arroyos. Guadalajara, España: Diputación Provincial de Guadalajara.

Aragones Subero, A. (1986). Danzas, rondas y música popular de Guadalajara. Guadalajara, España: Diputación Provincial de Guadalajara.

Barreda Fontes, J. M. (2007). Introducción. In: J. Sancho Comíns & D. Reinoso Moreno. (orgs.). Atlas del Turismo Rural de la Sierra Norte de Guadalajara. Alcalá, España: Liagrafic.

De La Vega García, J. (2002). La cofradía de la Santísima Trinidad y la Caballada de Atienza (Guadalajara). Guadalajara, España: AACHE.

Developing Natural Activities. (2020). La industria turística y el Covid-19: En búsqueda de escenarios y recetas para las nuevas fases que definirán una nueva era del turismo. Red Española del Pacto Mundial de Nacionales Unidades, Barcelona. Link

Díaz Juárez, I., Nava Tablada, M. E., Gallardo López, F., García Albarado, J. C., & Fajersson, P. (2008). Potencial para turismo alternativo del municipio de Paso de Ovejas, Veracruz. Tropical and Subtropical Agroecosystems, 8(2), 199-208. Link

Díaz Carrión, I. A. (2013). Mujeres y mercado de trabajo del turismo alternativo en Veracruz. Economía, Sociedad y Territorio, 13(42), 351-380. Link

Falassi, A. (1997). Festival. In: A. G. Thomas (ed.). Folklore, an Encyclopedia of Beliefs, Customs, Tales, Music, and Art. (pp. 40-88). Estados Unidos de América: ABC-CLIO.

Flores Mercado, G. Reynoso Riqué, C., & Nava López, F. (2016). “Esto es música p’urhépecha...” Pireris, pirekuas y turismo en Michoacán. In: G. Flores Mercado & F. Nava López. (comp.) Identidades en Venta: Músicas Tradicionales y Turismo en México. (pp. 31-68). México: Instituto de Investigaciones Sociales/Universidad Nacional Autónoma de México.

García Albarado, J. C., Gómez Merino, F. C., Bruno Rivera, A., Rosas López, F., Servín Juárez, R., & Muñoz Márquez Trujillo, R.A. (2018). Identificación de elementos identitarios en la región de las Altas Montañas de Veracruz, México. Revista Agro Productividad, 8(11), 95-100. Link

García Vargas, K. (2011). Temazcalli: Un recinto de sanación: Salud y sexualidad de la mujer. Eä Journal, 3(1), 1-18. Link

Giménez, G. (1999). Territorio, cultura e identidades. La región socio-cultural.Estudios Sobre las Culturas Contemporáneas - Época II, 5(9), 25-57. Link

Gismera Velasco, T. (2008). La Caballada de Atienza. Guadalajara, España: AACHE.

Harvey, D. (2014). Seventeen Contradictions and the End of Capitalism. Londres: Profile Books.

Homobono Martínez, J. I. (1990). Fiesta, tradición e identidad local. Cuadernos de Etnología y Etnografía de Navarra, 22(55), 43-58. Link

Instituto Geográfico Nacional. (s/f). Mapa de España. Cartografía y Datos Geográficos. Link

Instituto Nacional de Estadística. (s/f). Cifras oficiales de población resultantes de la Revisión del Padrón municipal. Link

Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática. (s/f). Mapa digital de México. Link

Labaca Zabala, M. L. (2016). Las fiestas religiosas: manifestaciones representativas del patrimonio cultural inmaterial. Revista sobre Patrimonio Cultural, Regulación, Propiedad Intelectual e Industrial, 8, 1-177. Link

Lizarazu de Mesa, M. A. (1995). Cancionero tradicional de Guadalajara. Guadalajara, España. Diputación Provincial de Guadalajara.

López Luna, M. L. (2012). Historia y Corazón de Chocamán: episodios antiguos de un pueblo guerrillero. Veracruz, México: Códice.

Morales Yago, F. J., Martínez Puche, A., & Martínez Puche, S. (2018). Las fiestas de origen histórico como instrumento para fomentar el turismo en un espacio de frontera del Sureste peninsular. Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles, (76), 247-275. Link

Organización Mundial del Turismo. (2016). Alianza entre turismo y cultura en el Perú: Modelos de colaboración entre turismo, cultura y comunidad. Madrid: Organización Mundial del Turismo. Link

Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación. (2003). La nueva ruralidad en Europa y su interés para América Latina. Roma: Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Link

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura - UNESCO. (2014). Gestión del patrimonio mundial cultural. París: Unesco. Link

Palafox Muñoz, A., & Martínez Perezchica, M. G. (2015). Turismo y nueva ruralidad: camino a la sustentabilidad social. Letras Verdes, 18, 138-159. Link

Palafox Muñoz, A., Martínez Perezchica, M. G., & Anaya Ortiz, J. S. (2016). Nueva ruralidad y sustentabilidad social en el pueblo mágico de Calvillo, Aguascalientes. Revista Iberoamericana de Turismo, 6 (nº especial), 64-81. Link

Pérez Vázquez, A., Leyva Trinidad, D. A., & García Albarado, J. C. (2013). El ecoturismo: un estudio de caso del estado de Veracruz. Revista Mexicana de Ciencias Agrícolas, 4(5), 1015-1025. Link

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo - PNUD. (2014). Índice de Desarrollo Humano Municipal en México: nueva metodología. Ciudad de México: PNUD México.

Reinoso Moreno, D., & Sancho Comíns, J. (2009). Del interés comercial a un planteamiento científico de las relaciones entre Turismo y Cartografía. Serie Geográfica, 15, 9-29. Link

Ribes Leiva, A. J. (2006). Las fiestas como expresión/simulación de la comunidad: globalización y modernidad avanzada. Revista Andaluza de Ciencias Sociales, 6, 29-42. Link

Riofrío Jaramillo, D. F. (2010). El juego del palo encebado. Quito: Sector Público Gubernamental.

Salles, V. (1995). Ideas para estudiar las fiestas religiosas: una experiencia en Xochimilco. Alteridades, 5(9), 25-40. Link

Sancho Comíns, J., & Reinoso Moreno, D. (2007). Atlas del Turismo Rural de la Sierra Norte de Guadalajara. Alcalá, España: Liagrafic.

Sandoval Quintero, M. A., Pimentel Aguilar, S., Pérez Vázquez, A., Escalona Maurice, M. J., & Sancho Comíns, J. (2017). El turismo rural en México: una aproximación conceptual al debate suscitado sobre las políticas públicas desarrolladas, la irrupción de agentes externos y las nuevas metodologías de acción endógena y participativa. Estudios Geográficos, 78(282), 373-382. Link

Sennett, R. (2000). La Corrosión del Carácter. Las consecuencias personales del trabajo en el nuevo capitalismo. Barcelona, España: Anagrama.

Solsona Monzonís, J. (2006). El turismo rural en Europa. Aportes y Transferencias, 10(2), 25-35. Link

Vela, H., de Oliveira Santos, E., Thomé Ortíz, H., & Aguirre González, N. (2017). Historia, Cultura y Turismo Rural en México. Toluca, México: Universidad Autónoma del Estado de México.

Velasco González, M. (2009). Gestión turística del patrimonio cultural: enfoques para un desarrollo sostenible del turismo cultural. Cuadernos de Turismo, 23(1), 237-253. Link

HTML generado a partir de XML-JATS4R por