La economía y educación ecuatoriana: una visión colonizada
Ecuadorian economy and education: a colonized view
La economía y educación ecuatoriana: una visión colonizada
EduSol, vol. 18, núm. 62, 2018
Centro Universitario de Guantánamo

Recepción: 05 Enero 2017
Aprobación: 03 Abril 2017
Resumen: El propósito de este artículo es analizar cómo los países dominantes ejercen su poder sobre los países dominados, y cómo esto afecta al sector educativo de estos últimos países. Este fenómeno se explica mediante las relaciones de poder y dominio existentes entre Estados Unidos y Ecuador en los últimos treinta años. A través de la óptica de la teoría de la reproducción social, la teoría de la resistencia, y la teoría crítica, se espera que este artículo provea de información necesaria para sensibilizar a las personas sobre el tema de relaciones asimétricas de poder.
Palabras clave: Práctica educativa, Ciencias de la educación, Desarrollo sostenible, Enseñanza pública en Ecuador.
Abstract: The purpose of this article is to present an account of how dominant countries exert their power over dominated countries and how their influence is reflected in the education sector of dominated countries. To explain this phenomenon the relations between the United States (USA) and Ecuador in the last 30 years are reviewed. Using as looking glass the social reproduction theory, resistance theory, and critical theory, we hope to raise people’s awareness regarding the matter of asymmetrical power relations.
Keywords: Educative practice, Educational sciences, Sustainable development, Ecuadorian public education.
Introducción
En la literatura se habla mucho de los efectos negativos que los países imperialistas han causado en los países en vías de desarrollo. Sin embargo, investigaciones de este tipo se han centrado en las afectaciones negativas en la parte económica y social de los países en vías de desarrollo. Los estudios sobre las implicaciones negativas que este dominio imperialista causa en la educación de los países dominados son escasos.
El objetivo de este artículo es presentar un análisis de la forma en la que los países dominantes ejercen su poder sobre los países dominados y cómo su influencia se refleja en el sector de la educación de los últimos. Para explicar este fenómeno se escogieron dos países: Estados Unidos (EEUU) como país dominante, y Ecuador como país dominado, ya que la influencia del primero ha impactado negativamente en la situación socioeconómica de Ecuador en los últimos 30 años, y todavía está presente en la actualidad.
Los intereses de Estados Unidos en el Ecuador se han centrado, principalmente, en el sector petrolero. A través de sus empresas de extracción petrolera han generado millones de dólares en ganancias. Lamentablemente, estas ingentes utilidades no se han distribuido equitativamente entre los sectores sociales del Ecuador, particularmente en el sector educativo, pues se las han llevado las empresas extranjeras, lo que ha sido posible debido a políticos corruptos que firmaron contratos que solamente favorecían a estas empresas y no a Ecuador.
Este artículo presenta una descripción detallada de cómo los países imperialistas impiden el crecimiento socio-económico sostenido de países en desarrollo a través de los lentes de la teoría social de reproducción, la teoría de resistencia, y la teoría crítica para estimular la conciencia de las personas acerca del asunto. No se pueden cambiar los acontecimientos del pasado pero definitivamente se pueden cambiar los acontecimientos en el futuro. Los grupos dominantes y oprimidos no debiesen existir. Todos deberían vivir en un mundo libre de discriminación, racismo, y guerras; un mundo con más oportunidades de trabajo y educación. Desafortunadamente, los países imperialistas, los intereses políticos, los gobiernos corruptos, las malas gerencias, y los líderes mediocres a lo largo de la historia han perpetuado una relación asimétrica de poder entre países del primer mundo y países en desarrollo.
Desarrollo
Ecuador como un país oprimido ha sufrido dictaduras, influencia imperialista, y los efectos del capitalismo principalmente como consecuencia de la influencia directa de Estados Unidos que ha estado presente en su historia como dictador y de este modo ha demostrado su supremacía.
Collins (2000) define opresión como “cualquier situación injusta donde sistemáticamente y durante un largo tiempo, un grupo le niegue a otro acceso a los recursos de la sociedad.” (p. 4). Ella también cree que la “raza, clase, género, sexualidad, nacionalidad, edad, y etnicidad entre otros constituyen formas principales de opresión” (p. 4).
Atendiendo a esta definición se puede decir que Estados Unidos es un país opresor y colonizador que mediante sus políticos y poder económico ha extraído recursos naturales indiscriminadamente de países en desarrollo negándoles remuneración y acceso a la tecnología y el conocimiento.
Memmi (1991) describe a un colonizador como el opresor, quien saca provecho, y rige sobre otros países con fuerza económica y política. Como resultado los países colonizados son dependientes, pierden estima, y son masoquistas.
Esta adicción está descrita por Freire (2003) como el amor sádico, que es un amor distorsionado, las características de la conciencia del opresor y su visión necrofílica del mundo es el sadismo, lo que quiere decir que a sabiendas de la posición que ocupan conscientemente ejercen su poder sobre los más débiles. Estados Unidos, en un intento para conscientemente dominar otros países, ha usado ciencia y tecnología como instrumentos poderosos para mantener a países como Ecuador bajo su dominación.
Un ejemplo del ejercicio del poder de Estados Unidos sobre Ecuador es a través de sus compañías petroleras. Toda la infraestructura, maquinaria, especialistas y personas adiestradas para extraer petróleo en el país vinieron de Estados Unidos y el negocio fue inaccesible para los ecuatorianos. Esta falta de acceso a la tecnología y al conocimiento para los ecuatorianos fue una manifestación clara de desigualdad y dependencia, dejándoles en una posición muy desventajosa, así por ejemplo, las refinerías fueron diseñadas para producir sólo petróleo crudo ligero, sin embargo, debido a la falta de especialización en esta área, los ecuatorianos estaban usando petróleo crudo y refinado conjuntamente, lo que trajo como consecuencia que la maquinaria se dañara y las refinerías perdieran aceite y dinero.
La carencia de recursos económicos y técnicos para producir petróleo refinado forzó a Ecuador a vender petróleo crudo a precios bajos a los países industrializados. Irónicamente, estos le vendieron productos derivados del petróleo a Ecuador a precios muy altos. Como fue mencionado en el documental por Rice y Meehan (2004), la tendencia del gobierno ecuatoriano para acomodar intereses de Estados Unidos fue una realidad.
Uno de los ejemplos más populares de la intrusión de compañías petroleras en Ecuador es la Texaco Gulf Company que operó en Ecuador desde 1964 hasta 1990. Durante 1972 la producción de petróleo comenzó a aumentar en Ecuador y su precio ascendió, obteniendo 190 millones de dólares en 1970, y más de 1300 millones en 1977. Sin embargo, ello no ayudó al país a crecer. Al contrario, por mala gerencia principalmente de nuestros políticos, el dinero obtenido a partir del petróleo fue a parar en manos privadas.
Adicionalmente, los gobiernos corruptos realizaron transacciones poco éticas al recibir dinero de trasmano para formular contratos de negocios oscuros, y tratos para aprobar leyes a favor de las compañías petroleras para sacar provecho del petróleo crudo indiscriminadamente. Velasteguí (2004) indica que sólo una cuarta parte del dinero de la explotación petrolera se destinaba para Ecuador mientras que tres cuartos del ingreso era para las compañías petroleras foráneas. Esto significó que millones de dólares salieran de Ecuador sin ningún beneficio para el desarrollo del país.
Paradójicamente, durante este período de abundante explotación petrolera y generación de capital debido a la exportación petrolera en el país, la deuda externa de Ecuador creció y se volvió imposible pagarla. Agencias financieras internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) encontraron en Ecuador un país dependiente de préstamos. A través de estos mecanismos el FMI mostró una imagen de asistencia y ayuda para los países en vías de desarrollo, en particular Ecuador. Freire (2003) define esta ayuda como “falsa generosidad”. Para el FMI esta generosidad falsa fue muy conveniente pues mediante estos préstamos pudieron ejercer control político y económico sobre Ecuador.
Los resultados de esta confianza aparente en Ecuador se manifestaron en préstamos que causaron un incremento sustancial de su deuda externa, la que cerca de 1981 fue aproximadamente de 2840 millones de dólares. Esto, según el Banco Central Ecuador, representó un incremento de 12.4 veces más que la deuda original. En la siguiente década, otros factores como el incremento de interés, una disminución en el precio del petróleo, un retraso en los pagos, un gobierno militarizado, y el déficit fiscal causaron que tres cuartas partes del ingreso nacional de Ecuador se utilizara para pagar esta deuda. Esto significó que sólo una cuarta parte del dinero generado por el país se invirtiera en cubrir sus adeudos en la salud pública, la educación, la vivienda, y el empleo. Esta forma de adquirir deudas internacionales parece no haber cambiado con el paso del tiempo, actualmente, el gobierno ecuatoriano le ha pedido ayuda financiera nuevos países económicamente poderosos como China y Qatar.
Otro ejemplo de la dominación económica que Estados Unidos ejerciera sobre Ecuador fue la dolarización. En 1998 Ecuador padeció una tasa de desempleo alta, condiciones paupérrimas de educación y salud, inflación, balanza comercial volátil, y una deuda externa que el gobierno no podría pagar.
En 1999 la moneda nacional de Ecuador era el “sucre” y la tasa de cambio era un dólar americano por 25,000 sucres. El gobierno vio en ese momento la dolarización como la solución para todos los problemas económicos que el país tenía y decidió cambiar los sucres nacionales por dólares americanos. Esta conversión significó pérdida de la soberanía pues Ecuador dependió y aún depende directamente de la moneda circulante en Estados Unidos; causó incertidumbre en la población pues las personas que tenían millones de sucres en bancos, después de la dolarización, vieron una reducción considerable de sus ahorros, y el país se volvió más dependiente de la importación de varios artículos de comercio desde países industrializados. Este cambio de moneda circulante se ha mantenido hasta el día de hoy y debido a la sacudida económica que podría provocar una restitución del sucre, el uso de dólar como moneda circulante puede continuar por un largo tiempo.
Otro aspecto en el cual el papel de opresor y oprimido es claramente manifestado está en el sector de educación. Freire (2000) presenta el concepto de operar en bancos para la educación. Esto quiere decir que los estudiantes son depositarios y los maestros son depositantes de conocimiento. De modo semejante, para la ideología del opresor, los oprimidos se ven como personas ignorantes que necesitan ser enseñados.
Una manifestación de esta opresión son las preocupantes pruebas de admisión que los estudiantes deben aprobar para acceder a la enseñanza superior, lo cual refuerza las desigualdades entre los jóvenes que aspiran a ser admitidos en las universidades públicas. Es importante reparar que no todas las escuelas secundarias públicas tienen los mismos estándares de calidad en la educación, lo que se traduce en que los egresados de algunas escuelas secundarias están mejor preparados que otros para la prueba universitaria de admisión. Usualmente, los graduados de escuelas secundarias públicas de las áreas pobres del país tienden a desaprobar dichas pruebas, lo que trae como resultado una perpetuación de las desigualdades.
Bowles y Gintis (2011) destacan que el sistema educativo surte efecto para justificar las desigualdades económicas y producir la fuerza laboral. Si las escuelas secundarias no preparan a sus estudiantes con suficientes conocimientos para acceder a la enseñanza superior, estos no tendrán más opción que formar parte de la clase obrera que, en la mayoría de los casos, tiene trabajos mediocres y restringidas oportunidades de desarrollo cognitivo, social y económico.
Como fue mencionado anteriormente, en el Ecuador después del Blum petrolero, debido a la gran cantidad de dinero tomado del fondo nacional para pagar la deuda externa, el presupuesto para la educación no fue suficiente para cubrir los sueldos de maestros, la infraestructura de las escuelas, y los recursos económicos y tecnológicos necesarios para que las escuelas funcionasen correctamente.
Viteri (2009) manifestó que la situación de la educación en Ecuador del 2000 al 2005 fue dramática, caracterizada por la persistencia de analfabetismo, niveles bajos de educación, alta repetición de grados y altas tasas de estudiantes que no completaron sus estudios, dada la mala calidad de la educación y la escasa infraestructura educativa o materiales educativos.
Luna y Céspedes (2013) sumaron que cada año acerca de 100 000 niños de cinco años de edad no podían inscribirse en el primer año de educación básica; 757 000 niños y jóvenes de entre cinco y 17 años de edad estaban fuera de las escuelas y universidades; dos de cada 10 escuelas en el país no tenían electricidad, 1.6 de cada 10 escuelas no tenían agua potable, y tres de cada 10 escuelas no tenían sistema de alcantarillado.
Concerniente a la provisión de materiales instructivos necesarios para fomentar conocimientos, en el año escolar 1999-2000, de un total de 1 657 963 estudiantes sólo 356 837 tuvieron libros de texto donados por el estado (como cita Viteri, 2009). Otro problema fue el analfabetismo indígena en áreas rurales por su estatus sociocultural.
Para añadir a las preocupaciones sobre la educación precaria en el país, un problema emergente fue el analfabetismo entre personas indígenas. Según el Sistema de Señalizador Social de Ecuador ISSE (por su acrónimo en español), en el 2001 la población en las áreas rurales tuvo sólo 4,9 años promedio de instrucción. Esto grandemente difirió de la instrucción de la escuela promedia en las urbes que rondaba los 12 años. Los niños indígenas, en la mayor parte de los casos, se vieron forzados a dejar la escuela y trabajar en granjas, minas, casas, o bien en las calles vendiendo frutas o confituras.
La formación pedagógica fue otra deficiencia del sistema educativo en Ecuador. Los maestros no tuvieron entrenadores en didáctica, pedagogía, y tecnología. Viteri (2009) presentó el perfil de ecuatorianos estimando nuestro logro educativo en 2005. Este estudio sacó a la vista las siguientes cifras acerca del logro académico de los maestros: 1.8 % tenía estudios de posgrado, 53.3 % tenía un título académico, el 17.3 % estaba graduado de la Universidad, y el 9.4 % tenía un diploma en ciencias sociales. A pesar de que hubo un porcentaje alto de titulaciones académicas, lo establecido por la ley mostró falta de especialización y de conocimiento por parte de los maestros ecuatorianos. El 18.0 % de los maestros no tenía ninguna capacitación educativa, lo que afectó negativamente la calidad de la educación.
No ha habido una solución sostenible para beneficiar a los maestros o mejorar las condiciones de educación, y los repentinos cambios intermitentes y constantes en las políticas educativas en cada gobierno de turno dejan fuera de la atención las opiniones de los maestros, provocado un contratiempo en lugar de un avance en la educación.
La no inclusión de maestros en el diseño de políticas educativas también refleja prácticas opresivas que han traído como resultado en estos jueguen un papel pasivo en las escuelas, y en vez de ser agentes activos de cambio se han sometido a la mera implementación de la política.
Conclusiones
El control financiero sobre Ecuador incide negativamente en la calidad de su enseñanza pública. Una enseñanza pública ineficaz que a su vez ha perpetuado la opresión a los grupos excluidos, como son los estudiantes de escuelas pobres y los grupos indígenas.
Entender los efectos negativos causados por las influencias extranjeras es importante para promover una emancipación verdadera de los oprimidos, lo que a su vez presupone, primero, que el gobierno cambie su política, segundo, que se prioricen las demandas sociales del país, y tercero, que deje de verse a sí mismo como un país colonizado.
Referencias
Bowles, S., & Gintis, H. (2011). Schooling in capitalist America: Educational reform and the contradictions of economic life. Chicago. IL: Haymarket Books.
Collins, P. H. (2000). Black Feminist Thought: Knowledge, Consciousness, and the Politics of Empowerment. New York: Routledge.
Instituto Hegoa - UPV/EHU, Fondos de Cooperación al Desarrrollo (FOCAD) de la Dirección de Cooperación del Gobierno Vasco, Carlos Martín, Darío, & Itziar. (2009). Las palabras de la selva: estudio psicosocial del impacto de las explotaciones petroleras de Texaco en las comunidades amazónicas de Ecuador. Bilbao Spain: Instituto de Estudios sobre Desarrollo y Cooperacion.
Freire, P. (2000). Pedagogy of the oppressed (30th anniversary ed.). New York: Continuum.
Luna Tamayo, M., & Céspedes R, N. (2013). Participación ciudadana, políticas públicas y educación: En América Latina y Ecuador (Primera Edición.). Quito, Ecuador: Contrato Social por la Educación.
Memmi, A. (1991). The colonizer and the colonized (Expanded ed.). Boston: Beacon Pr.
Rice, R., Meehan, R., Films for the Humanities & Sciences (Firm), KMF Productions, & Raidió Teilifís Éireann. (2004). Ecuador: [divided over oil] (Fighting the tide: developing nations and globalization; Fighting the tide). Princeton, NJ: Films for the Humanities & Sciences.
Velasteguí, L. (2004). Economía de Ecuador: La era petrolera en el Ecuador y su incidencia en el presupuesto general. Observatorio de la Economía Latinoamericana. Retrieved from http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/ec/lavm-petr.htm
Viteri, G. (2009). Economía de Ecuador: Situación de la educación en el Ecuador. Observatorio de la Economía Latinoamericana. Retrieved from http://www.eumed.net/cursecon/ecolat/ec/2006/gvd.htm
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