Artículo Científico

El Fenómeno del Niño y la prevalencia de enfermedades infecciosas: revisión

ENSO and the prevalence of infectious diseases: review

Patricia Molleda
Universidad Tecnológica Ecotec. Facultad de Ciencias de la Salud y Desarrollo Humano.Km.13.5 Samborondón, Samborondón, EC092302, Ecuador. Guayaquil., Ecuador
Glenda Velásquez Serra
Universidad de Guayaquil. Facultad de Ciencias Medica. Catedra Patologías Infecciosas. Guayaquil. Guayas. Ecuador., Ecuador

El Fenómeno del Niño y la prevalencia de enfermedades infecciosas: revisión

La Granja. Revista de Ciencias de la Vida, vol. 40, núm. 2, pp. 9-36, 2024

Universidad Politécnica Salesiana

2024. Universidad Politécnica Salesiana

Recepción: 01 Marzo 2024

Aprobación: 25 Julio 2024

Publicación: 01 Septiembre 2024

Resumen: Los cambios climáticos causados por el Niño oscilación sur (ENOS) influyen significativamente en las enfermedades humanas, debido a que está relacionado con anomalías en las precipitaciones o períodos de sequía. El presente trabajo estableció como objetivos específicos: evaluar las anomalías del promedio de la temperatura de la superficie del mar, calcular el promedio de la temperatura de la superficie del mar de las regiones del Niño y Niño 1+2, contextualizar las patologías infecciosas según su clasificación: virales, bacterianas, parasitarias y causadas por hongos en las áreas geográficas o países de la Región donde han sido más estudiadas en el contexto histórico (1982-1983; 1997-1998 y 2016-2017) períodos de ENOS considerados fuertes. Se realizó una revisión bibliográfica, descriptiva, documental, retrospectiva y de corte transversal durante los meses de octubre 2023 a marzo de 2024. Las temperaturas de la Superficie del Mar (TSM) son superiores al promedio observándose por todo el Océano Pacifico ecuatorial, siendo mayores las anomalías en el Pacifico central y centro-este. Para ENOS 2023-2024, en la región Niño 4 los últimos valores calculados del índice Niño se mantuvieron a una temperatura de +1,4 ◦C, en la región Niño 3,4 fue de +1.9, en la región Niño -3 fue de +2,0 ◦C mientras que en la región Niño -1+2 se debilitó a +1,0 ◦C. Destaca la mayor prevalencia de infección de ENOS (1997-1998) en Ecuador, contabilizando un incremento en 13 patologías infecciosas. Se debe prestar atención y comprender mejor los vínculos que existen entre el medio ambiente y los riesgos de infección.

Palabras clave: ENSO, temperatura, clima, cambios, patologías infecciosas.

Abstract: Climate changes caused by the El Niño oscillation southern (ENSO) significantly influence human diseases, because they are related to anomalies in precipitation or periods of drought. The aims of this paper are: to evaluate the anomalies of the average sea surface temperature, to calculate the average sea surface temperature of the Niño and Niño 1+2 regions, to contextualize infectious pathologies according to their classification: viral, bacterial, parasitic and caused by fungi in the geographical areas or countries of the Region where they have been studied in the historical context (1982-1983; 1997-1998 and 2016-2017) periods of the ENSO considered strong. A bibliographic, descriptive, documentary, retrospective and cross-sectional review was carried out during the months of October 2023 to March 2024. Sea Surface Temperatures (SST) are higher than average, observed throughout the equatorial Pacific Ocean, with anomalies being greater in the central and central-eastern Pacific. For ENSO 2023-2024, in the Niño 4 region the last calculated values of the Niño index remained at a temperature of +1.4 ◦C, in the Niño 3,4 region it was +1.9, in the Niño -3 region it was +2.0 ◦C while in the Niño-1+2 regions it weakened to +1.0 ◦C. The highest incidence and prevalence of ENSO infection (1997-1998) in Ecuador stands out, accounting for an increase in 13 infectious pathologies. Attention must be paid and the links between the environment and the risk of infection must be better understood.

Keywords: ENSO, temperature, climate, changes, infectious pathologies.

Forma sugerida de citar:

Molleda, P. y Velásquez Serra, G. (2024). El Fenómeno del Niño y la prevalencia de enfermedades infecciosas: revisión. La Granja: Revista de Ciencias de la Vida. Vol. 40(2):9-36. https://doi.org/10.17163/lgr.n40.2024.01.

1 Introducción

El Niño/Oscilación del sur (ENSO) es un fenómeno climático que modula la variabilidad del clima a nivel global y nacional a escala de tiempo interanual (NOAA, 2024). Causa el calentamiento anormal de las aguas del Océano Pacifico cerca de las costas de Perú y Ecuador, provocando impacto sobre el Océano Indico, Sur de África Ecuatorial norte, Suramérica y marginalmente Europa (Huarcaya Castilla et al., 2004; Rúa-Uribe et al., 2013). El ENSO también se refiere a las alteraciones de la circulación normal del océano y de la atmosfera (Huarcaya Castilla et al., 2004; Rúa-Uribe et al., 2013; NOAA, 2024). Ocurre a intervalos de tiempo entre 2 a 7 años, influyendo en el componente oceánico asociado a cambios en la Temperatura Superficial del Mar (TSM), en el Océano Pacifico Tropical y afectando también el componente atmosférico (Kovats, 2000; NOAA, 2024; Latif et al., 2015). Se encuentra igualmente relacionado con las variaciones de la presión atmosférica que se presenta entre el occidente y el oriente del Océano Pacifico Tropical, perturbando el clima global a través de teleconexiones atmosféricas (Huarcaya Castilla et al., 2004; Rúa-Uribe et al., 2013; NOAA, 2024; Carlowicz and Schollaert, 2017; Kovats, 2000; Li et al., 2021).

Los eventos Niño/Niña son partes del ciclo climático a nivel global, donde el Niño se produce por el calentamiento del agua del pacifico ecuatorial, mientras que la Niña ocurre en la fase de enfriamiento. Durante el Niño, las costas occidentales y el extremo sur de América del Sur experimentan lluvias intensas lo que provoca niveles de agua más altos, mientras al norte del subcontinente y gran parte de Centroamérica y el Caribe experimentan falta de precipitaciones con alta probabilidad de que ocurran sequias y un alto riesgo de incendios forestales. En la fase de la Niña se registra el comportamiento inverso (Marinho et al., 2022; Fleck, 2022; Huarcaya Castilla et al., 2004; Fuller et al., 2009; Moraes et al., 2019; Kovats, 2000; Fan et al., 2017).

Por el gran tamaño de la cuenca del océano Pacifico, que se extiende sobre un tercio del planeta, los cambios experimentados por la temperatura, el viento y la humedad se transmiten por el mundo. Por lo cual se evidencia que el ENSO es un fenómeno de la interacción océano-atmósfera relacionado con la variabilidad climática (Del Carpio, 2023). Las variaciones de las condiciones del océano provocan cambios en los patrones climáticos y la pesquería a lo largo de las costas occidentales de América (NOAA, 2024). Es importante acotar que los impactos del ENSO en Sudamérica producen un patrón de inundaciones a lo largo de la costa oeste de Ecuador, Perú y Colombia y sequias en la Amazonia y noreste del continente. Además, las zonas secas de países como Perú, Chile, México y el suroeste de Estados Unidos con frecuencia se observan inundados por lluvias y nieve y en los desiertos áridos se observan flores. También, las regiones más húmedas de la amazonia brasileña y el noreste de Estados Unidos a menudo sufren sequías que duran muchos meses (Carlowicz and Schollaert, 2017; Huarcaya Castilla et al., 2004; NOAA, 2024; Cai et al., 2020; Del Carpio, 2023; Lam et al., 2019; Da Silva et al., 2020; Yglesias-González et al., 2023).

Los cambios climáticos provocados por ENSO influyen significativamente en las enfermedades humanas, debido a que está relacionado con anomalías en las precipitaciones en muchas ciudades del mundo durante el periodo Niño/Niña se observan abundantes precipitaciones o periodos de sequía, por lo cual todas estas inundaciones de las zonas afectadas provocan el aumento de las infecciones con alto riesgo epidémico tales como: las enfermedades metaxénicas, dérmicas e incremento de enfermedades diarreicas e infecciones de las vías respiratorias inferiores (Arbo et al., 2022; Flahault et al., 2016).

Todo lo anteriormente expuesto tiende a aumentar el riesgo de infecciones unido también a la mala práctica de almacenamiento de agua, falta de acceso a buena calidad de agua, carencia de instalaciones sanitarias, obligando a las personas a recurrir a la defecación a cielo abierto, suministro y agua no apta para el consumo humano todo asociado a la falta de gestión de residuos sólidos, provocando la acumulación de basuras y trayendo como consecuencia un elevado incremento de plagas y vectores (Loayza-Alarico and De La Cruz-Vargas, 2021; An- derson, 2010; Lam et al., 2019; Da Silva et al., 2020; Kovats, 2000; Molleda and Velásquez, 2022; Arbo et al., 2022; Woyessa et al., 2023).

Al respecto, la malaria es una de las enfermedades más estudiadas. En un estudio realizado en Piura-Perú entre 1996 y 1997 se determinó que la mayor incidencia de casos ocurría en el mes de mayo, tras las precipitaciones de abril (Huarcaya Cas- tilla et al., 2004; Cai et al., 2020). La investigación reveló que incidía en el incremento de criaderos y el desarrollo del vector y la transmisión era favorecido por la temperatura ambiental incluso en altitudes inusuales. Esta observación fue corroborada en el oeste de Kenia, indicando que pueden ocurrir brotes de malaria a altitudes superiores a los 2000 msnm si la temperatura es superior a 18 ◦C y las precipitaciones exceden los 15 mm3/mes (Huarcaya Castilla et al., 2004). Tales cambios climáticos influyen en las condiciones de vida, longevidad y dinámica de los Anopheles adultos, repercutiendo de esta manera en la transmisión de esta enfermedad (Huarcaya Castilla et al., 2004).

Asimismo, un equipo de investigadores descubrió que existe una relación sólida entre las condiciones meteorológicas que provoca el ENSO en el Pacífico y las epidemias de dengue que ocurren en Sri Lanka. Los resultados revelaron que el riesgo de dengue fue elevado a precipitaciones superiores a los 50 mm por semana. La relación más sólida entre la precipitación y el dengue fue entre seis y diez semanas luego de producirse precipitaciones superiores a 300 mm semanales, con situación de extrema humedad y alta probabilidad de inundaciones. De igual forma, indican que el aumento de la temperatura hasta 30 °C o más provoca un aumento constante en el riesgo de dengue con un retardo de a partir de cuatro semanas tras producirse este evento (Liyanage et al., 2016; Fuller et al., 2009).

El ENSO y su variabilidad climática global ejerce influencia sobre los componentes sociales y económicos, pero la forma en que estos cambios afectan la salud humana está poco estudiada (Anttila-Hughes et al., 2021). Por la repercusión de las zonas afectadas, en la época del ENSO en las zonas geográficas costeras cerca del océano pacifico donde este evento suele producir además de anomalías en la temperatura y en la precipitación también suelen ocurrir deslizamientos, inundaciones, incendios forestales, sequías entre otros desastres naturales, que producen afectación de la salud en las comunidades. Por lo que se debe conocer e identificar la prevalencia de enfermedades provocadas durante estos fenómenos meteorológicos extremos para realizar planes de prevención que eviten la proliferación de epidemias o de vectores transmisores de patologías infecciosas, virales, bacterianas, parasitarias o causadas por hongos.

Esta revisión bibliográfica se llevó a cabo con la finalidad de evaluar las anomalías del promedio de la temperatura de la superficie del mar, calcular el promedio de la temperatura de la superficie del mar de las regiones del Niño, analizar el aumento de la temperatura del ENSO en la Región Niño 1+2 (Región del Pacifico que afecta Ecuador) según los datos aportados por el centro National Oceanic and Atmosferic Administration (NOAA), también bibliográficamente se analizará la temperatura del aire y la precipitación mensual para contextualizar y clasificar las patologías infecciosas en: virales (Dengue, Zika, Chikungunya, Fiebre del Valle del Rift, Influenza, Enterovirus), bacterianas (Leptospirosis, Shigelosis, Colera, Salmonelosis, Peste) parasitarias (Cryptosporidiosis, Esquistosomiasis, Leishmaniasis) y causadas por hongos (Micosis, Coccidiomicosis, Pitiriasis) que han incidido en la población de los países o áreas geográficas de las regiones donde han sido más estudiadas estas infecciones durante el fenómeno del Niño ocurridos a lo largo de los años 1982-1983; 1997-1998 y 2016-2017 períodos de ENSO considerados fuertes.

2 Materiales y Métodos

Se realizó una investigación bibliográfica, descriptiva, documental, retrospectiva y de corte transversal durante los meses de octubre 2023 a marzo de 2024. El estudio fue estructurado mediante búsqueda bibliográfica en la base de datos Pubmed (https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/). También, se consideraron los artículos publicados por la OMS (https://www.paho.org/es, https://www.cdc. gov/, centro National Oceanic and Atmosferic Administration https://www.noaa.gov/education/resource-collections/weather-atmosphere/el-nino.

En la barra del motor de búsqueda se utilizaron las siguientes ecuaciones como filtros para la derivación de artículos encontrándose dentro de los descriptores DeCS/MeSH: “Enfermedades infecciosas”, “Enfermedades Transmitidas por vectores”, “Dengue”, “Zika”, “Chikungunya”, “Fiebre del valle del Rift”, “Enfermedades respiratorias”, “Diarreas”, “Colera”, “Salmonelosis”, “Shigelosis”, “Peste”, “Hantarovirus”, “Cryptosporidiosis”, “Leishmaniasis”, “Micosis”, “Coccidiomicosis”, “Pitiriasis” para la clasificación de enfermedades virales, bacterianas, parasitarias y transmitidas por hongos. Para asociar las enfermedades infecciosas con los factores climáticos se buscaron los siguientes términos: “ENSO”, “ENSO y enfermedades”, todos combinados con los operadores boleanos AND, OR, NOT y NOR. En la Figura 1 se observa el algoritmo utilizado para la selección de artículos y la estrategia de búsqueda y selección para la ejecución de la revisión bibliográfica.

Figura 1.
Figura 1.

Algoritmo utilizado para la selección de los artículos. Estrategia de búsqueda y selección de los artículos científicos para la ejecución de la revisión bibliográfica.

Se consideraron los criterios de inclusión: artículos publicados desde 2000 hasta 2023 sobre las enfermedades infecciosas y su relación con las variaciones climáticas del ENSO de los años 19821983/1997-1998/2016-2017, períodos considerados fuertes. También, se incluyeron artículos originales revisados por pares en revistas indexadas, estudios comparativos, evaluación y metaanálisis en idioma inglés, español y portugués, que informaran la asociación cuantitativa con datos epidemiológicos entre las enfermedades virales, bacterianas, parasitarias y producidas por hongos de la población y el ENSO. Fueron excluidos de la investigación las guías, cartas al editor, editoriales, tesis, disertaciones. Los artículos en idiomas diferentes al español, inglés o portugués y los artículos no publicados entre 2000 y 2023.

2.1 Recolección de la información

La búsqueda bibliográfica fue verificada dos veces hasta obtener resultados consistentes. Para las enfermedades virales transmitidas por vector como dengue se encontraron 429 artículos, para Zika 139 artículos, para Chikungunya 182 artículos, para las Fiebre del Valle del Rift 156 artículos, para Leptospirosis 91 artículos, para Influenza 235 artículos, para Enterovirus 19 artículos, para Salmonelosis 69 artículos, Peste 33 artículos, Shigelosis 3 artículos, para Criptosporidiosis 38 artículos, para Leishmaniasis 111 artículos, Micosis 2 artículos, Coccidiomicosis 3 artículos.

Estos artículos fueron evaluados para aplicar los criterios de exclusión e inclusión, posteriormente fueron organizados en una hoja Excel según la enfermedad infecciosa, el año del ENSO, el área o zona geográfica para seleccionar los que más se adaptaban a los objetivos del estudio.

Posteriormente, la selección de los artículos se realizó según el área o zona geográfica afectada por el ENSO, año en el cual se registraron los datos (1982-1983/1997-1998/2016-2017) y según la enfermedad infecciosa presentada (virales, bacterianas, parasitarias y producidas por hongos).

3 Resultados y Discusión

En la Figura 2 se observa que las temperaturas de la Superficie del Mar (TSM) son superiores al promedio observado por todo el Océano Pacifico ecuatorial, siendo mayores las anomalías en el Pacifico central y centro-este. Según la administración nacional oceánica y atmosférica NOAA, centro para la predicción del clima de la NOAA y el servicio meteorológico nacional de Estados Unidos se espera que los meses de abril-junio del año 2024 sean considerado neutros con una probabilidad del 73 % el ENSO 2023-2024. En diciembre del 2023 disminuyeron las anomalías positivas de la temperatura subsuperficial del mar del Océano Pacifico, esto refleja que se producirá un fortalecimiento y se expandirá la temperatura subsuperficial hacia el este del océano, las cuales serán inferiores al promedio en el Pacífico Occidental (NOAA, 2024). Por lo cual el ENSO en algunas de las Regiones del Niño podría no causar tantos daños como los eventos del Niño considerados fuertes.

Figura 2.
Figura 2.

Anomalías del promedio de la temperatura de la superficie del mar (SST) ◦C para la semana del 3 de enero de 2024.

Las anomalías se calculan con respecto a las medias semanales del periodo base 1991-2000. Fuente: NOAA 2024.

Debido a la extensión del Océano Pacifico para efecto del ENSO este ha sido divido en regiones Niño o áreas. Según las regiones del ENSO en el Océano Pacifico (Figura 3) para el evento del Niño 2023-2024, en la región Niño 4 los últimos valores calculados del índice Niño se mantuvieron a una temperatura de +1,4◦C, en la región Niño 3.4 la temperatura fue de +1.9, en la región Niño 3 la temperatura fue de +2,0◦C mientras que en la región Niño 1+2 se debilito a +1,0◦C (NOAA, 2024). En la Región Niño 4 y Niño 3.4 se observó aumento de la temperatura (TSM) a partir del mes de abril aumentando progresivamente desde el mes de junio siendo mayor durante el mes de diciembre.

Figura 3.
Figura 3.

Series de tiempo del promedio de las anomalías de la temperatura de la superficie del mar, anomalías en ◦C de las regiones del Niño (Niño-1+2) (0◦S,90◦W-80◦W), Niño-3 (5◦S,150◦W-90◦W), Niño-3.4 (5◦N-5◦S,170◦W-120◦W, Niño-4 (5◦N5◦S,150◦W-160◦E). Las anomalías se calculan con respecto a las medias semanales del período base 1991-2000. Fuente: NOAA 2024.

La región Niño 3 mostró aumento de la temperatura a partir del mes de marzo siendo superior la temperatura (TSM) durante los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre del año 2023. Para la región Niño 1+2 Región que afecta países como Ecuador y Perú se observa aumento de temperatura desde febrero manteniéndose elevado hasta junio que baja para volver a aumentar la temperatura del mar durante los meses de julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre y en diciembre comienza a descender dicha temperatura.

La Figura 4 muestra la evolución del ENSO desde 1957-58; 1965-66; 1982-1983; 1991-1992; 1997-1998; 2009-2010; 2015-2016 hasta el mes de noviembre del 2023 con respecto a la temperatura (los años en rojo han sido considerados niños fuerte). En esta gráfica se evidencia cómo el ENSO ocurrido durante el período 1982-83 elevó la temperatura a 4 ◦C durante los meses de julio a enero y durante el evento del Niño de 1997-1998, alcanzando también temperaturas de 4 ◦C durante los meses de marzo a septiembre (NOAA, 2024). La región Niño 1+2 es la zona del Oceano Pacífico que se toma en cuenta para observar las variaciones climáticas provocadas por el ENSO en los países de Perú y Ecuador. Esta gráfica muestra las anomalías de la temperatura sobre la superficie del mar (TSM) en la región Niño 1 y Niño 2 con las coordenadas 0-10◦ Sur 90◦ Oeste 80◦ Oeste. Los valores fueron calculados a partir del ERSST V5 mensual por NOAA/CPC (NOAA, 2024).

Figura 4.
Figura 4.

Relación de la temperatura sobre el nivel del mar (TSM) desde el fenómeno del Niño de 1950 hasta el fenómeno del Niño 2023. Fuente: NOAA 2024.

Los fenómenos del Niño de los años 1982-1983 y 1997-1998 han sido considerados los mayores del siglo 20 debido a que han causado las peores catástrofes especialmente en América del Sur, lo cual obligó a los gobiernos e investigadores a realizar más estudios para poder comprender la naturaleza y de esta forma predecir el ENSO para lograr reducir el impacto de los desastres climáticos provocados por este evento (Kovats, 2000). La línea negra representa el ENSO 2023-2024 cuya temperatura (TSM) comienza a disminuir a partir del mes de enero del 2024, por esta razón el Fenómeno del Niño de este período es considerado neutro o moderado porque las temperaturas no han superado los 2,5 ◦C (NOAA, 2024).

En la Tabla 1 se observa la prevalencia de enfermedades infecciosas ocurridas durante los Fenómenos del Niño más fuerte ocurrido en el siglo 20 (años 1982-1983/ 1994-1995 /1997-1998) reportados para los países de Sudamérica como: Ecuador, Perú, Bolivia, Venezuela y Colombia. Se destaca la mayor incidencia y prevalencia de ENSO (1997-1998) en Ecuador, contabilizando un incremento en 13 patologías infecciosas. En segundo orden Brasil que exhibe incremento de las Encefalitis (Rio, Virus del Oeste del Nilo y Rocío) Niño (1994-1995). En tercer lugar, en Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela ascendieron considerablemente los casos de malaria (1982-1983). Al igual que los casos de Dengue en Ecuador, Perú y Brasil en 2016-2017 aumentaron ampliamente.

En la Tabla 2, de un total de 1641 artículos encontrados en la base de datos consultada se seleccionaron 63 artículos que cumplían con los objetivos planteados en la revisión y los criterios de inclusión/exclusión. Dichos artículos se encuentran clasificados según la enfermedad en virales, bacterianos, parasitarios y transmitidos por hongos. De los 1641 artículos para el Dengue se encontraron un total 429, de los cuales 10 fueron seleccionados debido a que cumplían con los objetivos del estudio. Para Zika de 139 artículos encontrados en la base de datos se seleccionaron 6, para Fiebre del Valle del Rift de 156 se seleccionaron 3 artículos, para Enterovirus de 19 se seleccionaron 3 artículos, Gastroenteritis infecciosa de 42 se seleccionó 1 artículo, para Influenza de 235 se seleccionaron 6 artículos.

En las enfermedades bacterianas como Leptospirosis de 91 artículos encontrados en las bases de datos se seleccionaron 7 artículos, para Colera de 273 se seleccionaron 4, para Shigelosis de 3 se seleccionaron 2 y para Peste de 33 se seleccionaron 2. En relación con la búsqueda bibliográfica realizada sobre las enfermedades parasitarias, para Leishmaniasis de 111 artículos se seleccionaron 2, para Cryptosporidium de 38 se seleccionaron 2 artículos, para Ciclospora de 6 se seleccionó 1 artículo. En cuanto a las enfermedades transmitidas por hongos en la base de datos para Micosis de 2 artículos se seleccionó 1 y para Coccidiomicosis de 3 artículos se seleccionaron 2. Además, fueron seleccionados 5 artículos cuya temática tratan sobre las enfermedades infecciosas en general y la influencia del ENSO que se consideraron interesantes ya que cumplían con los objetivos del estudio.

Tabla 1.
Tabla 1.

Enfermedades infecciosas asociadas al fenómeno del Niño en Latinoamérica Años 2000-2019.

Fisman et al. (2016) realizaron un estudio relacionado con el ENSO y las enfermedades infecciosas en Estados Unidos, y señalaron grupos de enfermedades que pueden provocar los cambios epidemiológicos debido al cambio climático: enfermedades transmitidas por vectores, enfermedades virales causantes de patologías como neumonía e influenza, enfermedades entéricas, enfermedades bacterianas, zoonóticas, parasitarias y enfermedades fúngicas. Atendiendo a las evaluaciones efectuadas en el histórico del ENSO de diversos eventos ocurridos, no se evidencia presencia de enfermedades micóticas, por lo que correspondería evaluar los registros de morbilidad diaria en centros de salud y hospitales con el fin de evidenciar la ocurrencia o no de cuando estos se presentaron. Debido a la periodicidad irregular del ENSO con fuertes patrones de variabilidad de temperatura y precipitación sobre el riesgo de enfermedades infecciosas, algunos estudios demostraron que este fenómeno provoca un fuerte impacto sobre las enfermedades transmitidas por vectores en la región Occidental de Estados Unidos, sin mostrar morbilidad en otras regiones.

Tabla 2.
Tabla 2.

Artículos encontrados en bases de datos, clasificados según tipo de enfermedad infecciosa: virales, bacterianas, parasitarias, transmitidas por hongos. Especificado por patología infecciosa, título del artículo, autor, año del fenómeno niño oscilación del sur (ENSO) en que se realizó el estudio, causas y efectos asociados y las conclusiones.










En este sentido, los vectores se movilizan atendiendo las necesidades de agua que permiten la sobrevivencia de los criaderos, por lo que podría obedecer a la no disponibilidad del recurso o a la aplicación de estrategias permanente para el combate del vector en esa región. También encontraron un aumento de la prevalencia de enfermedades transmitidas por garrapatas provocado por las elevadas temperaturas y precipitaciones que favorecía la presencia de estas y otros roedores, los cuales son reservorio de algunas patologías como Babesiosis, enfermedad del Lyme, y Rickettsiosis entre otras (Fisman et al., 2016). Se ha documentado que la tasa de transmisión de microorganismos es más alta con ciclo de vida más cortos de las garrapatas, debido a la presencia de altas temperaturas, de tal manera que el ENSO podría causar impacto, aumentando el número de caso de enfermedades transmitidas por garrapatas de lo usualmente esperado (Rodríguez Arranz and Oteo Revuelta, 2016).

3.1 El fenómeno del Niño oscilación sur y las enfermedades virales

(Li et al., 2016) evaluaron en su estudio (Virus Coxsackie 16 y Enterovirus) una infección viral emergente que afecta a niños y bebés en China, cuya presentación clínica incluye fiebre, vesículas y ulceras bucales en manos, pies y boca. Los síntomas clínicos pueden ser leves, pero pueden aparecer síntomas graves neurológicos como meningitis, encefalitis y parálisis similar a los síntomas de la polio, también puede provocar edema pulmonar. En el estudio analizaron cómo el ENSO y las variaciones climáticas ejercían efectos sobre esta enfermedad.

Determinaron que índices altos de oscilación del sur estaban asociados con el aumento de la incidencia de la enfermedad. Refieren que los factores meteorológicos predicen la aparición de esta infección en China. Por otra parte, Oluwole (2017) realizaron un estudio donde se demostró que la dinámica del ENSO impulsó la incidencia de influenza estacional durante los años 2009-2019, época en que se registraron graves epidemias de gripe estacional coincidiendo con la dinámica del ENSO. Los autores concluyeron que la combinación de todas las pandemias de influenza ocurridas en los últimos 140 años con los regímenes caóticos de baja transitividad muestran que la dinámica del ENSO contribuye a impulsar la pandemia de influenza.

Por lo cual todos los modelos de pronóstico de la trayectoria de este evento deben complementar la vigilancia de los virus de influenza de ahora en adelante. Así mismo, estudios llevados a cabo en Japón por Zaraket et al. (2008) encontraron que el pico más elevado de Influenza estaba relacionado con el periodo cálido del ENSO (Xiao et al., 2022; Tang et al., 2022). La fase cálida del Niño, donde las temperaturas de la superficie del mar son anormalmente altas, produce cambios que ocurren durante los siete primeros meses del año cuando posteriormente se produce un descenso de la temperatura por debajo de lo normal, lo cual podría dar lugar a un cambio a gran escala en el medioambiente que altere la tendencia de los virus de la gripe a redistribuirse y se transmitan al huésped humano.

Latinne and Morand (2022) expresan que la variabilidad y las anomalías climáticas son factores que impulsan la aparición de enfermedades infecciosas. Destacan la asociación entre los factores climáticos como el ENSO, las anomalías de temperatura de la superficie terrestre y la aparición y contagio de enfermedades virales transmitidas por murciélagos en humanos y ganados en Asia, la región del Pacifico y la península Arábica. Los autores encontraron que el ENSO y sus anomalías climáticas pueden crear oportunidades para la propagación del virus de la rabia transmitidos por murciélagos a humanos y animales. Sus resultados sugieren que la mayoría de estas enfermedades virales transmitidas por murciélagos probablemente fueron provocadas por las anomalías climáticas del ENSO debido a que 9 de cada 12 virus transmitidos por murciélagos surgieron en la región Asia, Pacífico y península arábica después de un evento del fenómeno del Niño. Por otra parte, la recién aparición del virus SARS CoV2 responsable del coronavirus en China surgido en 2019 ocurrió posterior a un evento ENSO que impactó a China.

Según este autor los virus transmitidos por murciélagos son los de la Familia Coronaviridaes, Paramixoviridaes, Reoviridaes, Rhabdoviridaes, Nipah virus y Hendra virus. En lo que se refiere al SARS CoV2 que apareció en Wuhan China, seguramente fue transmitido de los murciélagos a los humanos junto a otro intermediario que se cree fue un pangolín; aunado a la cadena de transmisión que existe entre enjaular a los animales salvajes en los mercados de alimentos, posteriormente ser sacrificados con la contaminación subsecuente que esto podría significar en las áreas de venta de alimentos, elevados riesgos para la transmisión de microorganismos patógenos tanto para los compradores como para quienes atienden en los mercados, y de ahí provino la rápida propagación del virus al resto de la población (Silva-Jaimes, 2020).

Así mismo, afecto a la diversidad biológica de las especies invasoras, lo que genera en perdida de la flora y la fauna local causada por la agresividad de su explotación sin que existan controles biológicos adecuados. Al invadir los ecosistemas sin un manejo sustentable sus consecuencias son los brotes infecciosos al provocar el desequilibrio entre depredadores y presas. Sin embargo, se piensa que el murciélago se desplazó inusualmente de su hábitat debido al cambio climático.

El cambio climático ha contribuido a acelerar la emisión antropogénica de los gases de efecto invernadero lo que tiende a aumentar los riesgos de zoonosis. Así como el aumento de temperatura o calentamiento global favorece elevando el número de vectores de enfermedades infecciosas como mosquitos y garrapatas, también el calentamiento global influye directamente sobre los patógenos que poseen un rango térmico mayor al de sus hospedadores, incluyendo al humano donde el equilibrio entre el patógeno invasor y el sistema inmunológico del huésped cambia a favor del patógeno. Otro aspecto importante se refiere a los patrones de migración de la fauna silvestre que podría favorecer la aparición de nuevas enfermedades al haber interacciones entre distintos animales. Además, el aumento del comercio global favorece la mezcla entre la fauna salvaje y animales domésticos, provocando también una mayor exposición mundial de los humanos a los microorganismos patógenos y favoreciendo la transmisión de enfermedades de animales a humanos, es decir, enfermedades zoonóticas, siendo la COVID-19 un ejemplo de estas (Valladares, 2020).

3.2 Fenómeno del Niño oscilación sur y las enfermedades virales transmitidas por vectores

Según indica Anyamba et al. (2019) en la investigación de patrones de la variabilidad climática interanual relacionado con el ENSO, el fenómeno tiene como consecuencia condiciones de anomalías climáticas y ambientales en zonas específicas de todo el mundo, ocasionando brotes o aumento de una gran variedad de enfermedades entre las cuales destaca Dengue, Chikungunya, Zika, Hantavirus, Fiebre del Valle del Rift, y peste entre otras enfermedades infecciosas. Según los autores, estos brotes que se presentaron durante el ENSO de 20152016 (considerado fuerte) en regiones que incluyen el sudeste asiático, Tanzania, el oeste de EE. UU. y Brasil, debido a los cambios en las precipitaciones, temperaturas y la vegetación dieron origen a sequías e inundaciones en exceso, lo cual favoreció las condiciones ecológicas para que los microorganismos patógenos y los vectores transmisores de estos surjan y se propaguen en estas regiones.

Los investigadores demostraron que la intensidad de las enfermedades de algunas regiones teleconectadas con el ENSO aumentó el doble en comparación con los años en que este evento climático no ocurrió (Anyamba et al., 2001, 2019). El dengue en Brasil y en el sudeste asiático también se relaciona con temperaturas de la superficie terrestre superiores a lo normal (Anyamba et al., 2001, 2019; Coelho-Cruz et al., 2023). Al respecto, un incremento de la temperatura mayor de lo usual, con estrecha relación de aumento de humedad en los ciclos de desarrollo del vector se acortan con el subsecuente incremento de la densidad de los vectores. Este aumento en la densidad de población del vector origina mayor interacción mosquito-hombre, trayendo como consecuencia enfermedades arbovirales tales como: Dengue, Chikungunya, Zika, inclusive fiebre amarilla urbana, por los hábitos domésticos del vector, por lo que se podría esperar que el número de casos aumentaría el doble.

3.3 Fenómeno del Niño y las enfermedades bacterianas

En el caso concreto de la leptospirosis, las investigaciones realizadas por Weinberger et al. (2014) sobre la relación del ENSO en Nueva Caledonia, muestran brotes estacionales en los trópicos. Los autores pueden predecir los brotes de leptospirosis usando series de tiempo desde 2000 al 2012, para evaluar los factores climáticos como el ENSO y las condiciones meteorológicas. Encontraron que los períodos donde coincide la Niña se asocian con abundante precipitación relacionados a su vez con los brotes de esta enfermedad. Demostraron que el ENSO tiene una fuerte asociación con la leptospirosis y que se debe replicar este estudio en regiones del Pacifico Sur, Asia o América Latina donde el fenómeno del Niño provoca también una variabilidad climática que lleva a riesgo de brotes de esta.

Los casos de leptospirosis estuvieron por encima de la media anual observada durante los años 2012 al 2016. Sin embargo, el número de otras enfermedades que son sensibles al ENSO con períodos de incubación más cortos tales como las enfermedades respiratorias agudas, las diarreas y la neumonía fueron más bajos que los reportados durante los años 2012 al 2016 (Weinberger et al., 2014). En este sentido, los brotes de leptospirosis se encuentran estrechamente relacionados a la ocurrencia de fenómenos climáticos, tales como inundaciones, ocasionadas por fuertes precipitaciones, y se considera un factor de riesgo asociado a la presencia de la enfermedad. Algunos ejemplos como la peste en Colorado y Nuevo México están relacionadas con las precipitaciones anormales (Anyamba et al., 2019). La peste es causada por Yersenia pesti, una bacteria zoonótica encontrada en pequeños mamíferos y en perros que lo parasitan; en este sentido, hay mayor producción de pulgas cuando existen abundantes precipitaciones en el invierno acompañadas de veranos calurosos, tal como fue referido por el autor.

Así mismo, las fuertes precipitaciones son un factor que influyen en la contaminación de las aguas superficiales con aguas residuales, esto representa causas comunes de diarrea, la cual está relacionada con el abastecimiento de aguas contaminadas e inundaciones que influyen directamente con la transmisión de fiebre tifoidea y Shigelosis. La fiebre tifoidea es frecuente donde el saneamiento es deficiente y no se dispone de agua potable, igual condición ocurre con la Shigelosis. Por lo que en lugares donde no se dispone de suministro de agua y al ocurrir eventos tales como fuertes precipitaciones suelen suceder brotes inusuales debido a la contaminación del agua potable con las aguas residuales (Anyamba et al., 2001, 2019).

Al respecto, el estudio realizado por Kim et al. (2021) sobre los efectos del Niño y la Niña en el número de casos de Shigelosis en Corea durante los años 2004 al 2017 demostró que el riesgo de infección de Shigelosis aumentó a medida que el índice de la Niña se elevaba, debido a que las fluctuaciones provocadas por el Fenómeno de la Niña en los países del sur y sureste asiático influyen sobre el saneamiento de las aguas.

Las inundaciones y el ENSO no pueden ser directamente relacionados con la transmisión de enfermedades. Pero la sequía se puede relacionar con el aumento de patógenos en las aguas superficiales y con las enfermedades causadas por falta de higiene. El aumento de la temperatura provocado por el ENSO influye directamente con el aumento de las infecciones gastrointestinales. Al respecto, el Fenómeno del Niño ocurrido en 1997-1998 en Perú provocó un aumento de temperatura que tuvo como consecuencia que un elevado número de niños tuvieron que ser internados en el hospital con diarrea (Kovats, 2000).

Al respecto, Solomon and Bezatu (2017) realizaron una revisión sistemática sobre el impacto que causa el Fenómeno del Niño sobre la mortalidad y morbilidad de las enfermedades diarreicas, según este estudio existe una relación significativa entre el ENSO y estas enfermedades. Las enfermedades diarreicas infantiles causan morbilidad y mortalidad en países subdesarrollados y se ha demostrado que el ENSO afecta la dinámica de la incidencia de diarrea en países de América del Sur y Asia, pero no es suficiente la comprensión de los efectos de este evento sobre esta enfermedad en África Subsahariana donde la carga de infecciones diarreicas entre niños menores de 5 años es más elevada.

La diarrea es una de las causas principales de mortalidad en África debido a la no disposición de agua y a la carencia de servicios básicos. La diarrea suele aparecer debido a una infección ocasionada por rotavirus o bacterias y se traduce en la muerte de decenas y cientos de miles de niños debido a la pérdida de sales, electrolitos y nutrientes. El sur de África y el sudoeste de Asia son las zonas que acumulan casi 80 % de todas las muertes por diarrea del mundo, lo cual podría estar relacionado a la carencia de agua rica en nutrientes, lo que agravó el cuadro epidemiológico en estos niños. Debido a que el ENSO se caracteriza por un período de calentamiento de la superficie del mar y la consiguiente supresión de la corriente de agua fría rica en nutrientes, lo cual sigue el patrón de lo que sucede en la costa de Perú y Ecuador que suele durar por lo general entre 12 y 18 meses.

En lo que se refiere a las enfermedades entéricas en la región occidental de Estados Unidos, se observó una disminución de esta patología, aumentando el riesgo en otras regiones de este país. Por lo tanto, las condiciones húmedas y las condiciones secas aumentan el riesgo de enfermedades entéricas (Fisman et al., 2016).

3.4 El Fenómeno del Niño oscilación sur y las enfermedades parasitarias y transmitidas por hongos

El cambio climático provoca eventos meteorológicos extremos que se han asociado a enfermedades parasitarias en todo el mundo, siendo la Leishmaniasis una de las más estudiadas. Da Silva et al. (2020) en su investigación sobre el efecto del ENSO sobre la Leishmaniasis visceral humana, mencionan que en Panamá se asoció el aumento de casos de Leishmaniasis visceral con la fase fría del ENSO. Además, expresan que los factores involucrados en la variación del número de casos de Leishmanias visceral en Brasil es que los vectores flebótomos se encuentran fuertemente influenciados por las variables ambientales, temperatura, luminosidad, humedad, altitud y cobertura vegetal, por lo cual estos factores pueden influir en la transmisión del parásito y el desarrollo de esta enfermedad.

Con respecto a Cryptosporidium en una investigación realizada por Cann et al. (2013) mencionan que la mayoría de los brotes de las enfermedades parasitarias ocurrieron luego del paso de fenómenos meteorológicos extremos relacionados con el agua, es decir, después de una tormenta severa, o fuertes lluvias relacionadas con el ENSO, ciclones o una inundación de agua de mar, huracanes o mareas. Posterior a un evento climático extremo también se expresa que las causas probables de infecciones parasitarias podrían ser contaminación y escasez de agua potable y el saneamiento e higiene deficiente después de un evento climático extremo.

En Perú se informó que la mayor parte de la población afectada por las inundaciones, presentaron enfermedades de la piel, principalmente entre la población infantil. Los casos más frecuentes correspondieron a infecciones, excoriaciones o heridas superficiales, dermatitis alérgicas, piodermitis, micosis, entre otras patologías. (MSP/OPS, 1989). Ahora bien, existen pocos estudios que revelan el efecto del ENSO como propiciador de las micosis. No obstante en los Estados Unidos con el propósito de evaluar la Coccidiomicosis la cual es una enfermedad fúngica transmitida y relacionada con la humedad del suelo común en todo el suroeste de EEUU, autores como: Tobin et al. (2022) realizaron un análisis sobre la correlación del fenómeno del Niño oscilación sur con la humedad del suelo y la incidencia de Coccidiomicosis entre los años 2009 y 2012, observando una conexión moderada y significativa entre el ENSO, la humedad del suelo y la Coccidiodomicosis. En este estudio los autores demostraron que la teleconexiones oceánicoatmosféricas puede afectar la salud humana.

Gorris et al. (2019) en su estudio sobre la expansión de la Coccidiomicosis en regiones endémicas de los Estados Unidos en respuesta al cambio climático determinaron que las elevadas temperaturas podrían cambiar la ubicación de esta enfermedad fúngica del sureste de Estados Unidos, podría expandirse y también podría afectar al oeste del país el cual para el año 2100 se volverá más caluroso y estará más afectado por las lluvias que favorecen al hongo, duplicando el número de personas enfermas en el país. El hongo Coccidioides vive y prospera en zonas con poca lluvia y altas temperaturas, por lo que es de esperar que cuando la humedad del suelo es alta, acompañada de temperaturas también altas, favorece la dispersión y transmisión del hongo tal como aconteció entre los años 2009-2012 propiciado por el ENSO.

Como se acotó anteriormente, el ENSO puede volverse más frecuentes debido al cambio climático. Aunque los eventos del Niño son globales existe variabilidad en la magnitud del impacto de los efectos de este con algunas regiones que son consideradas teleconectadas a el ENSO, lo que quiere decir que experimentan anomalías climáticas relacionadas con este evento a pesar de encontrarse a muchos miles de kilómetros de distancia mientras que otras regiones no se encuentran teleconectadas (Fisman et al., 2016).

3.5 Fortalezas y Limitaciones

Este estudio se limitó a investigaciones sobre las enfermedades infecciosas y la influencia de las anomalías climáticas provocadas por el ENSO cuyos rangos de tiempo fueron desde 2000 y 2023 que incluían los fenómenos del Niño oscilación sur fuerte de los años (1982-1983/1997-1998/2016-2017). Las áreas geográficas de selección de la investigación fueron las zonas vulnerables a los eventos del Niño, donde fueron realizadas investigaciones sobre epidemias o enfermedades infecciosas. Los términos de búsqueda fueron muy amplios; algunos artículos excluidos trataban sobre enfermedades infecciosas en general como por ejemplo diarrea, cuyo microorganismo puede ser una bacteria, un parasito o un virus; enfermedad respiratoria, sin especificar el microorganismo causante de la enfermedad, por los cual tuvieron que ser excluidos del estudio. De las enfermedades infecciosas transmitidas por virus como Zika y Chikungunya fueron encontrados pocos estudios para los años 1982-1983 y 1997-1998.

Para las enfermedades transmitidas por parásito u hongos, se encontraron pocos estudios que coincidieran con los criterios de inclusión. Quizás el hecho de que los términos amplios usados para la búsqueda bibliográfica y la búsqueda de citas completas haya pasado por alto literaturas importantes, también podría haber posibles sesgos debido a que no se realizó un metaanálisis tan exhaustivo. Se debe tomar en cuenta también la disponibilidad limitada de datos y lo heterogéneo que son los indicadores climáticos. Además, las zonas geográficas vulnerables sueles ser propias de países subdesarrollados que no generan datos o investigaciones donde se comparan los casos epidemiológicos con los datos ambientales o climatológicos.

Se recomienda realizar más investigaciones sobre la influencia de las variables climáticas extremas bajo la influencia del ENSO, el cual influye generalmente en la aparición de catástrofes como incendios forestales, inundaciones, sequías entre otros, los cuales generalmente provocan el aumento de las enfermedades virales, bacterianas, parasitarias y causadas por hongos. Existe la necesidad de determinar la naturaleza de los mecanismos ecológicos y su relación con las enfermedades, es decir, analizar las bases ecológicas de las enfermedades. Deben crearse vínculos entre los profesionales de salud, los gestores políticos y los predictores meteorológicos para poder predecir a largo plazo los riesgos epidemiológicos en las zonas vulnerables a los factores climáticos extremos. También se deben crear alertas epidemiológicas tempranas para mitigar la proliferación de enfermedades causadas por virus, bacterias, parásitos y hongos.

4 Conclusiones

La variabilidad climática provocado por el ENSO favorece la aparición de enfermedades infecciosas importada, que pueden volverse endémicas en vez de ser extinguidas. Las consecuencias proyectadas en las enfermedades como consecuencia del ENSO variaría según la forma en que se manifieste el fenómeno (inundación, sequía, aumento de temperatura o precipitaciones abundantes).

A fin de poder realizar pronósticos sobre las repercusiones en diferentes zonas endémicas como consecuencia del ENSO resulta imperativo tomar en cuenta los factores de riesgo, la variabilidad del clima y el ámbito geográfico donde sucede y de esta manera articularlos con los programas que controlan las enfermedades infecciosas. La atención debe centrarse en el clima y en la necesidad de que los programas se adapten y se identifiquen precozmente los cambios de morbilidad y mortalidad inducidos por el clima con la finalidad de estratificar el riesgo de que sucedan estas enfermedades influenciadas por las variaciones climáticas y poder proceder a la toma de decisiones.

Se debe prestar atención y comprender mejor los vínculos que existen entre el medioambiente y el riesgo de infección en las regiones con la finalidad de establecer grupos de trabajo, quizás priorizando las enfermedades infecciosas más prevalentes en la región.

Contribución de los autores

P.M.: Conceptualización, tratamiento de datos, Curación de los datos, Metodología, Visualización, Escritura borrador original, Escritura revisión y Edición; G.V.S.: Conceptualización, Conceptualización, tratamiento de datos, Curación de los datos, Metodología, Visualización, Escritura borrador original, Escritura revisión y Edición.

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