Resumen: En la actualidad, las conductas de conservación del agua en el ámbito residencial son esenciales para prevenir la creciente escasez global del recurso hídrico. Este estudio tiene como objetivo analizar los factores que influyen en la intención de la ciudadanía de adoptar prácticas sostenibles de cuidado del agua, integrando las variables del modelo EGCI bajo una perspectiva de consumo responsable. Para ello, se aplicó una encuesta en línea a 450 personas en México, uno de los países que enfrenta una crisis hídrica severa. El instrumento fue diseñado específicamente para este estudio, considerando variables relevantes asociadas al acrónimo EGCI (Economía del consumo, Gestión sostenible del agua, Compromiso moral, Intención de prácticas sostenibles). Los datos fueron analizados mediante modelos de ecuaciones estructurales con mínimos cuadrados parciales (PLS-SEM). Los resultados evidencian que el compromiso moral influye de manera directa y positiva tanto en la gestión sostenible del agua como en la intención de implementar prácticas responsables. Asimismo, se comprobó que la percepción de reducción de costos asociados al consumo hídrico incide positivamente en una gestión más eficiente. Estos hallazgos subrayan la necesidad de continuar promoviendo la educación ciudadana en torno al ahorro responsable y la gestión sostenible del agua, además de diseñar campañas segmentadas que transformen patrones de consumo y fomenten el uso de tecnologías orientadas a minimizar el desperdicio y mejorar la eficiencia en el uso del recurso.
Palabras clave: Economía del consumo, gestión sostenible del agua, compromiso moral, intención de prácticas sostenibles.
Abstract: At present, residential water conservation behaviors are essential to prevent the growing global scarcity of water resources. This study aims to analyze the factors that influence citizens’ intention to adopt sustainable water care practices, integrating the variables of the EGCI model under a responsible consumption perspective. To this end, an online survey was conducted with 450 participants in Mexico, one of the countries facing a severe water crisis. The instrument was specifically designed for this study, taking into account relevant variables associated with the EGCI acronym (Economic consumption, Sustainable water management, Moral commitment, and Intention to adopt sustainable practices). Data were analyzed using Partial Least Squares Structural Equation Modeling (PLS-SEM). The results show that moral commitment has a direct and positive influence on both sustainable water management and the intention to implement responsible practices. Likewise, it was confirmed that the perception of reduced costs associated with water consumption has a direct and positive impact on more efficient water management. These findings highlight the importance of continuing to educate citizens not only about responsible water savings but also about offering alternatives for the sustainable management of this resource. Furthermore, they support the design of targeted campaigns aimed at different sectors of society to modify consumption patterns, as well as the use of technological tools to reduce waste and improve water-use efficiency.
Keywords: Consumer economics, sustainable water management, moral commitment, intention to adopt sustainable practices.
Artículo Científico
Construcción de un instrumento basado en el modelo EGCI para medir prácticas sostenibles de uso del agua en la ciudadanía
Development of an Instrument Based on the EGCI Model to Measure Sustainable Water Use Practices among Citizens

Recepción: 11 Abril 2025
Revisado: 09 Diciembre 2025
Publicación: 01 Marzo 2026
Müller-Pérez, et al. (2026). Construcción de un instrumento basado en el modelo EGCI para medir prácticas sostenibles de uso del agua en la ciudadanía. La Granja: Revista de Ciencias de la Vida. Vol. 43(1):67-78. https://doi.org/10.17163/lgr.n43.2026.03
Es bien sabido que el “Día 0” se asocia con un futuro en el que la escasez de agua será irreversible, aunque la realidad es que dicho escenario ya está alcanzando a diversas regiones de la República Mexicana (Coparmex, 2024). Lo anterior, debido a una serie de factores entre los cuales se pueden mencionar el cambio climático, la mala planificación metropolitana (Gómez, 2024) y el uso inadecuado de los recursos por parte de la población (Gaspar-Santos y cols., 2024).
Es por ello que la presente investigación se enfoca en el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6, “Agua limpia y saneamiento”, el cual garantiza el acceso al agua potable y su gestión sostenible; ya que se estima que para el 2030 miles de millones de personas no tendrán acceso a dicho recurso, a menos que se eduque a la población en cuanto al uso eficiente del preciado recurso hídrico, así como en aumentar la inversión en infraestructuras e instalaciones de saneamiento y protección del agua (Organización de las Naciones Unidas, 2020).
Además, el problema de escasez del agua no solo es de interés nacional sino internacional, debido a que el acceso al vital líquido es un desafío porque en ocasiones el agua está contaminada por los altos niveles de salinidad, nitrato y cloruro (AlHaddid ycols., 2024; Salem y Ertz, 2023). En efecto, en 2023 la escasez de agua impactó a más de 2000 millones de personas en el mundo y se espera que dicho número se incremente en los siguientes años provocando inseguridad alimentaria, la extinción de algunas especies, sequías que amenazan a la vida humana y conflictos entre gobiernos por el recurso hídrico (Nasiri y cols., 2024).
De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), el estado de Puebla ocupó el segundo lugar a nivel nacional con mayor sequía en 2024, debido a que no se tuvo la precipitación pluvial adecuada para abastecer el territorio (Milenio, 2024). En efecto, se recomendó a la población reciclar el agua para regar las plantas, lavar el automóvil o para el sanitario; además, se concientizó a los ciudadanos de evitar tirar basura en las calles con el fin de no tapar drenajes ni coladeras.
Es importante mencionar que, debido a la creciente escasez del agua, se ha incitado a buscar soluciones innovadoras y sostenibles para la gestión del agua en Puebla; por ejemplo, el uso de aguas grises en casa-habitación ha sido propuesto como una estrategia para la disminución del consumo de agua, así como modificaciones en la plomería existente y la instalación de un tanque de almacenamiento subterráneo (Reynoso Castro y Díaz Barrientos, 2024). Además, el derecho al agua es indispensable, aun cuando el cambio climático ha provocado alteraciones extremas en las condiciones climáticas, que han afectado de manera directa la disponibilidad de agua dulce; por ejemplo, el aumento en la temperatura provoca sequías intensas en algunas regiones al evaporar el líquido de los cuerpos de agua superficiales, por lo que la participación de la ciudadanía y de los gobiernos es necesaria para evitar la escasez del vital líquido (Rodriguez Garcia, 2024).
De acuerdo con Gaspar-Santos y cols. (2024), la correcta gestión sostenible del agua es crucial para proteger el medio ambiente y asegurar la provisión del recurso hídrico a las futuras generaciones. Es por lo anterior que el objetivo del presente estudio es analizar los factores que influyen en la intención de la ciudadanía de adoptar prácticas sostenibles de cuidado del agua, integrando las variables del modelo EGCI bajo una perspectiva de consumo responsable. Los resultados del estudio identifican oportunidades para mejorar la eficiencia en el uso del agua, así como ser referente en modelos predictivos del comportamiento de la población en el uso sostenible de los recursos naturales.
2 Marcoteórico
En la literatura previa se ha mencionado que el comportamiento para pronosticar el consumo de agua por parte de la población no depende únicamente de factores externos, tales como el precio, la distribución o la disponibilidad de información sobre las medidas de ahorro de agua, entre otras; sino también de las condiciones personales y las fuerzas motivacionales del individuo que toma las decisiones (Cary, 2008; Pino y cols., 2017). Es por ello que, para fines de la presente investigación, se consideran las variables estudiadas en temas de cuidado del agua, como economía del consumo y gestión sostenible del agua (Chenoweth y cols., 2016; Lowe ycols., 2015; Salem y Ertz, 2023), así como las variables de conciencia ambiental y compromiso moral, las cuales han sido abordadas en temas de cuidado del medio ambiente (Imani y cols., 2021; Kelesy cols., 2023; Rusyani y cols., 2021) y, finalmente, la variable de intención de adoptar prácticas sostenibles en el cuidado del agua (Fatoki, 2022; Lowe ycols., 2015; Mitev y cols., 2024; Salem y Ertz, 2023).
2.1 Gestiónsostenibledelaguapara unaresponsabilidadsocial
De acuerdo con Chenoweth y cols. (2016), hacer buen uso del agua es primordial para disminuir la presión sobre las fuentes de agua y el medio ambiente. En efecto, la gestión eficaz del vital líquido es una prioridad para muchos países en todo el mundo, debido a los procesos de industrialización y urbanización, los cuales provocan el consumo excesivo y no planificado de agua (Pino y cols., 2017).
Por su parte, Mitev y cols. (2024) mencionan que reducir la demanda de agua de los hogares es una parte esencial de la reducción del consumo general de agua en ciudades grandes. En efecto, el gobierno, los inversores, el público y las fuerzas del mercado como los consumidores son las fuerzas impulsoras que favorecen el ahorro del agua (Zhang y cols., 2025). Por ejemplo, las empresas que suministran el agua proporcionan información a los usuarios de cómo mejorar el consumo y ahorro de agua a través de los diferentes medios de comunicación (Tian yChen, 2022).
No obstante, Beal y cols. (2013) y Tian y Chen (2022) plantean que, aun cuando las familias conocen las formas de gestionar el agua y están conscientes del problema de escasez, sus comportamientos de ahorro de agua no son los más efectivos, impactando negativamente en la responsabilidad social.
2.2 Intención de adoptar prácticas sostenibles
En cuanto a la intención de las personas de ahorrar agua, la mitigación del cambio climático y la construcción de resiliencia demandan un enfoque multidimensional que combine la modificación de hábitos personales, como la reducción del tiempo de aseo y la recolección de agua de lluvia, con la adopción de infraestructura eficiente mediante el uso de productos ahorradores (Mitev y cols., 2024; Muenratch y Nguyen, 2023; Guo y cols., 2022; Djayasinga, 2021). Además, la intención de adoptar prácticas sostenibles puede manifestarse en una variedad de áreas, como el consumo responsable, la movilidad sostenible, la gestión de residuos, la conservación de recursos naturales (Lowe y cols., 2015) y el ahorro de energía eléctrica (Fatoki, 2022).
De acuerdo con Truong (2024), la intención de las personas es la disposición de estas para comprar o adoptar productos de acuerdo con las experiencias personales, basándose en aspectos internos (emociones) o externos (relación costo-beneficio). En ese mismo sentido, AlHaddid y cols. (2024) mencionan que es necesario adoptar prácticas sostenibles relacionadas con el agua a nivel doméstico, lo cual radica en la brecha de intención comportamiento; en otras palabras, la diferencia entre prácticas observadas o deseadas y las prácticas reales en el nivel doméstico.
2.3 La economía del consumo y la gestiónsostenibledelagua
En el ámbito de la economía del agua, Mitev y cols. (2024) y Muenratch y Nguyen (2023) sostienen que el ahorro del recurso es fundamental para mitigar el cambio climático y fortalecer la resiliencia de los sistemas de abastecimiento. No obstante, advierten que la efectividad de estas estrategias enfrenta la barrera de los hábitos de consumo excesivo, los cuales están tan arraigados que dificultan la adopción de nuevas conductas de ahorro, tales como la reutilización del agua gris, la recolección de agua de lluvia, disminuir el tiempo en la regadera o el uso de aparatos ahorradores de agua, entre otros.
En efecto, Tijs y cols. (2017) mencionan que, para promover un comportamiento proambiental, es necesario proporcionar información sobre los costos ambientales del consumo de energía, agua y gasolina, entre otros. Por ejemplo, Otaki y cols. (2024) comprobaron que, al aplicar descuentos a los hogares de bajo consumo como incentivo por la conservación del agua, se logró una reducción en su uso, pero no tuvieron un efecto perceptible en los hogares de alto consumo, ya que los de bajo consumo de agua deseaban mantener bajas sus facturas. Previamente, de Koning y cols. (2016) expusieron que la población de clase media en Vietnam era motivada a adoptar actividades a favor del medio ambiente por cuestiones de salud y, sobre todo, por el ahorro de dinero.
Resulta oportuno mencionar que son pocos los estudios que contrastan la eficacia de los llamamientos monetarios frente a los ambientales para reducir el uso del agua (Fielding y cols., 2013; Tijsy cols., 2017).
2.4 El compromiso moral en la gestión sostenibledelaguaylaintención
De acuerdo con Imani y cols. (2021), el compromiso moral es una de las variables que afectan de manera directa la intención de las personas de adoptar prácticas más sustentables. En efecto, Menatizadehy cols. (2024) demostraron que el compromiso moral es una variable que refuerza la intención de los agricultores en prácticas que lleven a la conservación de los recursos hídricos. Asimismo, Yayla ycols. (2020) probaron que los empleados de hoteles ecológicos tenían un mayor compromiso moral para realizar actividades a favor del medio ambiente.
No obstante, Almulhim y Abubakar (2024) destacaron que las personas de Arabia Saudita no sienten que sea un compromiso conservar el agua debido a que lo relacionan con características socioeconómicas.

Modelo de Estudio basado en Chenoweth y cols. (2016), Lowe y cols. (2015), Salem y Ertz (2023), Imani ycols. (2021), Keles y cols. (2023) y Rusyani y cols. (2021).
3.1 Muestraytécnicademuestreo
La presente investigación se llevó a cabo en la ciudad de Puebla, México, la cual es la quinta ciudad más poblada de México. La muestra se calculó al aplicar la fórmula para muestra infinita (más de 500 mil elementos) (Pelayo y Arroyo, 2015), dando como resultado 385 elementos; sin embargo, se obtuvieron 450 encuestas. En efecto, la muestra se conformó por ciudadanos de esta localidad (Balbin-Romero y cols., 2024; Zhang y cols., 2025), a los cuales se les invitó a contestar la encuesta en línea. Para lo anterior, se aplicó una técnica de muestreo no probabilístico y de conveniencia, ya que dicha técnica permite ahorrar recursos y tiempo, además brinda respuestas originales (Jabeen y cols., 2023; Keles y cols., 2023).
Previamente a la aplicación del estudio, el instrumento fue sometido a un proceso de validación por juicio de expertos. Cinco especialistas, tanto nacionales como internacionales, evaluaron la pertinencia, claridad y coherencia de los ítems en relación con las variables del modelo EGCI (Economía del consumo, Gestión sostenible del agua, Compromiso moral e Intención de prácticas sostenibles) (ver Figura 1). Posteriormente, se aplicó una encuesta piloto a 90 personas con el propósito de verificar la comprensión y redacción de las preguntas, así como su capacidad para medir adecuadamente cada constructo. Los resultados de la prueba piloto permitieron confirmar la validez aparente y de contenido del instrumento, realizándose ajustes menores en la redacción para mejorar su precisión. Finalmente, la aplicación de la encuesta definitiva se llevó a cabo entre los meses de enero y marzo de 2025.
3.2 Instrumento
El cuestionario que se aplicó está dividido en tres partes. En la primera parte se les preguntó los hábitos actuales en cuanto al uso del agua en sus casas (Molina y cols., 2018; Rivera-Pérez y cols., 2020; Zulqarnain y Khan, 2024). En la segunda parte del cuestionario se midieron las variables del modelo de estudio aplicando la escala tipo Likert de 5 puntos, en donde 1 = totalmente en desacuerdo y 5 = totalmente de acuerdo. Y, en la tercera parte, se recabaron datos demográficos de los participantes.
En lo que respecta a la medición de la variable economía del consumo, los ítems se basaron en Lowe y cols. (2015), Salem y Ertz (2023) y Chenowethy cols. (2016). En lo que respecta a compromiso moral, en Lowe y cols. (2015), Salem y Ertz (2023) y Chen (2020). Para gestión sostenible del agua, en Chenoweth y cols. (2016) y en Molina y cols. (2018). Finalmente, para la variable de intención de adoptar prácticas sustentables en Lowe y cols. (2015), Salem y Ertz (2023) y Chenoweth y cols. (2016).
En relación con este último, se generan los ítems para comprobar las siguientes hipótesis:
H1: Una reducción de los costos asociados al consumo de agua en los hogares conducirá a realizar prácticas de gestión sostenible del agua.
H2: Un alto nivel de compromiso moral hacia la protección del medio ambiente es un predictor determinante de la gestión sostenible del agua en el ámbito doméstico/ciudadano.
H3: Un alto nivel de compromiso moral hacia la protección del medio ambiente influye de manera positiva y significativa en la intención de adoptar prácticas sostenibles de cuidado del agua.
3.3 Método de análisis de datos
Para el análisis de datos demográficos se utilizó el software SPSS versión 25. En cuanto al análisis del modelo de estudio, se aplicó la técnica de modelo de ecuaciones estructurales de mínimos cuadrados parciales (PLS-SEM) en SmartPLS 4. Una de las ventajas del uso de PLS-SEM es que no requiere ninguna restricción particular de normalidad de los datos y, además, es aplicable al análisis de conjuntos de datos relativamente limitados (Hair Jr. y cols., 2019). Asimismo, el uso del PLS-SEM pronostica los efectos de las variables independientes sobre las variables dependientes (Thanki y cols., 2022).
4.1 Perfil demográfico de los encuestados
En cuanto a la edad de los encuestados, el 70.3 % están entre 18 y 23 años, el 10.5 % de 24 a 29, el
0.8 % de 30 a 35, el 2.3 % de 36 a 41, el 2.3 % de 42 a 47, el 4.5 % de 48 a 53 y el 1.5 % es mayor de 53. En lo que respecta al sexo, el 59 % son mujeres y el 39.1 % son hombres. En cuanto al nivel educativo, el 84.2 % son estudiantes de licenciatura, el 5.3 % estudian una maestría, el 1.1 % son alumnos de doctorado y el 1.5 % estudian alguna especialidad.
4.2 Análisisdeconfiabilidadyvalidez
En cuanto a la confiabilidad y validez de los constructos en el modelo conceptual, estos se realizaron a través de lo recomendado por Hair Jr. y cols. (2019). En cuanto a la validez convergente, esta se probó con las cargas factoriales (> 0,70), la varianza promedio explicada (AVE > 0,50), alfa de Cronbach (> 0,70) y confiabilidad compuesta. En la Tabla 1 se observa que los constructos tienen validez convergente; no obstante, la variable GSA3 no obtuvo la carga factorial permitida, por lo que se eliminó y se realizó nuevamente el análisis.

Resultados de Confiabilidad y Validez del modelo.
En cuanto a la validez discriminante, Henselery cols. (2015) describieron el criterio HeterotraitMonotrait (HTMT) para la validez discriminante con el valor de corte de 0.90; por lo tanto, se indica validez discriminante en la Tabla 2, en donde los valores diagonales son la raíz cuadrada de la AVE. Además, se midieron los valores de los factores de inflación de la varianza (VIF) para detectar problemas de multicolinealidad, ya que, de acuerdo con Kock (2015), los valores deben ser inferiores a 5 para que las variables empleadas en este estudio se consideren exentas de problemas de multicolinealidad. En la Tabla 3 se observa que en cada constructo se cumplen los criterios establecidos.

Criterio Heterotrait-Monotrait

Resultados de prueba de hipótesis
4.3 Evaluacióndelmodeloestructural
Después de confirmar la validez del modelo de medición, se probó el poder explicativo (R2) y la relevancia predictiva (Q2) del modelo. La evaluación del modelo estructural se realizó aplicando el algoritmo bootstrapping PLS con resultado completo, con una submuestra de 5000 y una prueba t de una cola, con un nivel de significancia de 0.05 (Hair Jr. y cols., 2019), como se puede observar en la Figura 2.

Resultados de la evaluación del modelo estructural.
Con base en los resultados obtenidos, la variable que más impacta en la gestión sostenible del agua fue el compromiso moral (β = 0,461, p < 0,001), por lo que la hipótesis 1 no se rechaza. Seguido de la variable de economía del consumo (β = 0,413, p < 0,001), por lo que no se rechaza la hipótesis 2. Finalmente, la variable compromiso moral afecta de manera positiva y directa en la intención de adoptar prácticas sostenibles (β = 0,447, p < 0,001), por lo que no se rechaza la hipótesis 3.
Se examinó el coeficiente de determinación (R2) de las variables economía del consumo y compromiso moral en la gestión sostenible del agua, así como en la variable de compromiso moral en la intención de prácticas sostenibles. El R2 obtenido fue de 0.669, siendo moderado a alto para explicar la variación en la gestión sostenible del agua según la variable de economía del consumo y compromiso moral. Por su parte, el R2 obtenido para explicar la variación en la intención de adoptar prácticas sostenibles en el cuidado del agua fue de 0.200 (débil).
Finalmente, se analizó la relevancia predictiva Q2 de Stone-Geisser. Este es un indicador de poder predictivo fuera de muestra; un valor mayor que 0 para una variable endógena específica indica la relevancia predictiva del modelo para un constructo dependiente (Hair Jr. y cols., 2019). En este caso, el constructo de gestión sostenible tiene un Q2 = 0,640 y el de intención un Q2 = 0,183.
4.4 Discusión
Como se pudo observar en los resultados, es necesario proporcionar información sobre los costos ambientales del consumo del agua, así como en los costos monetarios del usuario, tal y como lo mencionan Tijs y cols. (2017), concientizando a las personas de ahorrar agua cuando pasan tiempo en la ducha o cuando dejan correr el agua mientras lavan los trastes. Además de aplicar descuentos a hogares de bajo consumo por conservación de agua para reducir su consumo y sus gastos monetarios al mismo tiempo (Otaki y cols., 2024). Es por lo anterior que no se rechazó la hipótesis 1.
En cuanto a la variable de compromiso moral, fue la que más impactó de manera directa y positiva a la gestión sostenible del agua, por lo que no se rechazó la hipótesis 2. Dichos resultados confirman lo expuesto por Imani y cols. (2021), en donde comprobaron que la conciencia moral es una variable predictora en actividades del cuidado del medio ambiente. Asimismo, Müller-Pérez y cols. (2022) señalaron que el ciudadano mexicano es consciente sobre los problemas ambientales y, por lo tanto, se siente obligado moralmente a adoptar conductas a favor del medio ambiente.
Finalmente, el compromiso moral afectó de manera positiva y directa en la intención de adoptar prácticas sustentables para el cuidado del agua, por lo que la hipótesis 3 no se rechazó. Algunos estudios previos han comprobado que es importante considerar dicha variable para estudios de cuidado del medio ambiente (Müller-Pérez y cols., 2022; Yayla ycols., 2020), debido a que los ciudadanos, al presentar un mayor compromiso moral, tienen una mayor motivación para realizar actividades a favor del medio ambiente. Es por eso que se debe comprometer a las futuras generaciones a mejorar la eficiencia del uso del agua, así como concientizar a la gente sobre la conservación y uso sostenible de los recursos hídricos.
El presente estudio se centró en analizar los factores que influyen en la intención de la ciudadanía de adoptar prácticas sostenibles de cuidado del agua, integrando las variables del modelo EGCI bajo una perspectiva de consumo responsable. Entre los resultados más innovadores se evidencia que el compromiso moral no solo influye de manera directa y significativa en la intención de comportamiento sostenible, sino que también tiene un impacto positivo en la gestión eficiente del agua, un hallazgo que subraya la dimensión ética como motor clave en la conservación hídrica por parte de los estudiantes en Puebla.
Adicionalmente, la confirmación del efecto positivo de la percepción de reducción de costos asociados al consumo de agua en la gestión sostenible aporta una perspectiva económica concreta que fortalece la comprensión de los motivadores del comportamiento ciudadano. Estos resultados ponen de relieve la necesidad de integrar enfoques multidimensionales —que combinan factores morales y económicos— en el diseño de políticas y campañas educativas. Finalmente, el instrumento validado representa una herramienta valiosa y pionera para futuras investigaciones relacionadas con el cuidado del agua.
5.1 Implicacionesteóricasyprácticas
En cuanto a las implicaciones teóricas, el estudio puede ser utilizado como base para futuros estudios enfocados en el cuidado del agua, de la electricidad y gas, entre otros. Además, proporciona una guía para extenderse en modelos de estudio económico y de consumo responsable en teorías de sustentabilidad y economía circular. No obstante, son necesarios otros estudios que combinen economía, ecología y políticas públicas para abordar el problema del agua desde una perspectiva integral.
En lo que respecta a las implicaciones prácticas, los resultados evidencian la necesidad de diseñar campañas dirigidas a distintos sectores de la sociedad para modificar patrones de consumo a través de estrategias que fomenten el uso de aparatos ahorradores de agua en los hogares, así como dar a conocer a la ciudadanía las diferentes formas en que se puede reutilizar el agua. De la misma forma, estimular a las compañías proveedoras del vital líquido a implementar tarifas dinámicas o subsidios para fomentar el consumo eficiente del agua entre los ciudadanos; por ejemplo, implementar descuentos por pagos anticipados de manera semestral o anual y, a su vez, ofrecer aparatos ahorradores de agua con cargo mensual en sus recibos.
5.2 Futuraslíneasdeinvestigación
En cuanto a futuras líneas de investigación en el cuidado del agua, se pueden considerar estudios en donde se evalúe cómo la tecnología (IoT, inteligencia artificial) puede mejorar la eficiencia del uso del agua. De igual manera, estudios de comportamientos de los ciudadanos enfocados en estrategias para el reciclaje y reúso del agua en diferentes sectores, tales como en la industria automotriz. Finalmente, estudios comparativos de comportamiento sustentable del agua en otros estados de la República Mexicana y en otros países.
Agradecimientos
Agradecimiento a la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del Estado de Puebla por el financiamiento a la investigación y a la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla y la Universidad Autónoma de Chile por el acompañamiento institucional.
Contribución de los Autores
J.M.P.: Conceptualización, Análisis formal, Curación de datos, Administración del proyecto, Investigación, Metodología, Software, Validación, Visualización, Escritura–borrador original, Escritura– revisión y edición. A.A.D.: Conceptualización, Análisis formal, Curación de datos, Administración del proyecto, Investigación, Metodología, Software, Validación, Visualización, Escritura–borrador original, Escritura–revisión y edición. M.S.E.: Conceptualización, Análisis formal, Curación de datos, Administración del proyecto, Investigación, Metodología, Validación, Visualización, Escritura–borrador original, Escritura–revisión y edición. I.Y.V.: Conceptualización, Análisis formal, Curación de datos, Administración del proyecto, Investigación, Metodología, Validación, Visualización, Escritura– borrador original, Escritura–revisión y edición. R.A.B.: Conceptualización, Análisis formal, Curación de datos, Administración del proyecto, Investigación, Metodología, Validación, Visualización, Escritura–borrador original, Escritura–revisión y edición.
redalyc-journal-id: 4760
https://revistas.ups.edu.ec/index.php/granja/article/view/10791 (html)

Modelo de Estudio basado en Chenoweth y cols. (2016), Lowe y cols. (2015), Salem y Ertz (2023), Imani ycols. (2021), Keles y cols. (2023) y Rusyani y cols. (2021).

Resultados de Confiabilidad y Validez del modelo.

Criterio Heterotrait-Monotrait

Resultados de prueba de hipótesis

Resultados de la evaluación del modelo estructural.