FLUJOS MIGRATORIOS INTERNACIONALES Y DINÁMICA LABORAL EN EL MUNICIPIO DE FRONTERA COMALAPA, CHIAPAS
INTERNATIONAL MIGRATORY FLOWS AND LABOR DYNAMICS IN THE MUNICIPALITY FRONTERA COMALAPA, CHIAPAS
FLUJOS MIGRATORIOS INTERNACIONALES Y DINÁMICA LABORAL EN EL MUNICIPIO DE FRONTERA COMALAPA, CHIAPAS
Revista Legado de Arquitectura y Diseño, vol. 18, núm. 33, 2023
Universidad Autónoma del Estado de México
Recepción: 25 Mayo 2022
Aprobación: 12 Septiembre 2022
Resumen: El artículo aborda el tema de la migración internacional como un proceso de nivel mundial, cuyo origen son las condiciones políticas y económicas de los países de origen, siendo los países de destino las mejores opciones para mejorar la calidad de vida. El estudio da cuenta de las acciones migratorias internacionales registradas en la frontera sur de México, tomando como caso de estudio el municipio de Frontera Comalapa, Chiapas, donde parte de la población migrante reside temporalmente para seguir como destino final Estados Unidos y otra parte se asienta de manera permanente, incorporándose en las actividades económicas que prevalecen en el municipio.
Palabras clave: corrientes migratorias, dinámica laboral, movimientos migratorios, migración temporal.
Abstract: The article addresses the issue of international migration as a global process, whose origin is the political and economic conditions of the countries of origin, with the destination countries being the best options to improve the quality of life. The study gives an account of the international migratory actions registered in the southern border of Mexico, taking as a case study the municipality Frontera Comalapa, Chiapas, where part of the migrant population resides temporarily to continue as the final destination of the United States and another part settles permanently, joining the economic activities that prevail in the municipality.
Keywords: migratory currents, migratory movements, temporary migration, labor dynamics.
INTRODUCCIÓN
Dadas las nulas oportunidades de desarrollo, que muchos países viven, la migración se ha vuelto una acción de la población en situación de desigualdad política, económica y social, un tema indiscutible en las agendas de los gobiernos a nivel mundial; su práctica se ha vuelto común en cualquier país, sin importar la nacionalidad o estrato social, sobre todo para las familias que viven en situaciones extremas de pobreza, cuyo resultado es el rompimiento de las fronteras internacionales.
El tema de la migración internacional es una preocupación constante en muchos países del mundo, que van desde formas y prácticas ilegales, como es el caso de la migración ilegal hacia otros países, derivado de las condiciones políticas y económicas que el país de origen guarda, hasta la incorporación formal mediante programas y políticas migratorias, como es el caso del asilo político que hacen algunos países (como Estados Unidos) para recibir migrantes de otros países.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM, 2019) define a una corriente migratoria como la cantidad de migrantes que se mueve o está autorizada a moverse desde o hacia un país para tener acceso al empleo o establecerse por un periodo de tiempo determinado, mientras que los flujos migratorios son considerados como sinónimos e identifica los movimientos de personas con dirección específica de origen y de destino.
Tal como lo señala Warda (2018), el desplazamiento de los hombres, más allá de las fronteras de sus países de origen, es tan antiguo como la propia historia de la humanidad. La tendencia del ser humano a relacionarse con otros hombres es la raíz profunda de los movimientos migratorios que, superando diferencias culturales, políticas y económicas, entre otras, permite que estos movimientos humanos rebasen el marco de las fronteras nacionales, contribuyendo a una mayor integración entre los actores de la sociedad internacional.
Las migraciones siempre han sido característica constante y decisiva de la historia humana, no sólo han facilitado el proceso de desarrollo económico mundial, contribuido a la evolución de los Estados y sociedades, y enriquecido a muchas culturas y civilizaciones, sino que también, los emigrantes, a menudo, son los miembros más dinámicos y emprendedores de la sociedad, gente dispuesta a aventurarse más allá de los confines de su comunidad y país para crear nuevas oportunidades para sí y para su descendencia Warda (2018). De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (onu), no más del 3.3% de la población mundial se encuentra inmersa en los movimientos migratorios internacionales, incluyendo a los refugiados.
Aruj (2008) menciona que América, al igual que Europa, ha sido motivo de preocupación por los movimientos migratorios que en los últimos 150 años se han registrado, sobre todo aquellos que, incluyendo el cruce trasatlántico, conlleva a ser un lugar atractivo para cambiar de residencia y mejorar sus condiciones de vida. A lo largo del siglo xix y primera mitad del xx, tuvo lugar una importante emigración que partió con destino a América del Norte. Se estima que durante el periodo de 1800 a 1940, emigraron 55 millones de europeos.
Los movimientos migratorios internacionales que se han suscitado entre los países que integran un mismo continente, sobresale el hecho de que no hay políticas de restricción que limiten o restrinjan esta práctica; el tema que abordados en el presente trabajo se dirige precisamente al análisis de los movimientos migratorios que se han desarrollado en los límites de la frontera sur de México y, a su vez, la incursión de los migrantes al interior de su territorio. En el caso particular de México, el proceso de migración internacional ha sido por aquellas personas que por razones políticas, de ingreso, calidad de vida y busca de nuevas oportunidades, van de paso hacia el norte (Estados Unidos).
En México, las fronteras sur y norte han sido motivo de movimientos migratorios que responden a una serie de condiciones de tipo político, económico, social y laboral. En el caso particular de la frontera sur, los migrantes utilizan el territorio mexicano como un paso principal y significativo para llegar a los Estados Unidos de Norte América, sin embargo, este movimiento se considera sólo eventual; por su parte, en el caso de la Frontera Norte, es el punto más álgido y complejo del recorrido, al considerarse el paso próximo al territorio norteamericano.
De esta manera, para el caso del presente estudio nos referiremos a la frontera sur del territorio mexicano, en el cual se identifica una migración constante y permanente de población de los países de Sudamérica, tomando como caso el flujo de migrantes que se desarrolla en el municipio de Frontera Comalapa, del estado de Chiapas.
Una de las vertientes que se abordan en el presente estudio es la capacidad migratoria que soporta el municipio de Frontera Comalapa, en el cual se observa un flujo temporal y permanente de la población: temporal porque la población migrante se asienta de manera particular en este municipio para abastecerse de los víveres para continuar hacia al centro y norte de nuestro país, y; permanente, porque parte de esa población se queda a residir en el municipio, al considerar que el municipio de Frontera Comalapa, como primer centro de población después de la frontera, es la opción inmediata para mejorar sus condiciones de vida o, en su caso, una opción para encontrar trabajo y obtener un ingreso.
De esta forma, el objetivo del presente estudio es analizar los flujos migratorios internacionales que se desarrollan en la frontera sur de México, tomando como caso de estudio el municipio de Frontera Comalapa, y cómo la población, que se queda a residir en el mismo, se incorpora en las actividades económicas que se desarrollan en el municipio.
MOVIMIENTOS MIGRATORIOS EN MÉXICO
Los movimientos migratorios se vuelven una práctica social común no sólo para la población, sino también para los gobiernos destino, lo cual nos permite señalar que este proceso conlleva a la necesidad de regular los accesos e ingresos al territorio nacional mexicano. De las entradas registradas al territorio nacional por los distintos puntos de internación aéreos, marítimos y terrestres, en enero de 2017 se documentaron 3´403 291.00 de movimientos de migración; de estos, el 83% fue de extranjeros y 17% de mexicanos, estos últimos de visita o de reingreso turistas (Canales y Rojas, 2017).
Canales y Rojas comparten para la Unidad de Política Migratoria en México, en el 2017 el registro que la mayor parte de las entradas de extranjeros en enero fue de visitantes turistas (1 289 646) y de visitantes de crucero (641 500), quienes, en su conjunto, equivalen a 57% del total de las entradas. Destacan también los ingresos de otros visitantes sin permiso de actividad remunerada (259 990) y de visitantes regionales (184 080), los cuales, en conjunto, representan 16% del total de entradas de extranjeros. Las proporciones más bajas en las entradas de enero corresponden a los visitantes con permiso de actividad remunerada (55) y a los visitantes por razones humanitarias (34), quienes, en su conjunto, apenas representan 0.003%.
MOVIMIENTOS MIGRATORIOS EN LA FRONTERA SUR
La frontera sur de México ha adquirido gran importancia a nivel geopolítico, tanto como la frontera norte, ya que el incremento en los últimos años de los flujos migratorios, tiene su origen, principalmente, en los países centroamericanos y sudamericanos (en menor escala), e inclusive de otros continentes, como el africano y el asiático, que utilizan el área binacional de puntos de internación internacional.
Los registros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (inegi, 2021) señalan que de los 66 857 extranjeros que residen en México, el 58.36% son temporales y 41.64% son permanentes, lo que nos muestra que más del 50% de los migrantes de otros países utiliza el territorio mexicano como vía para llegar a la frontera norte, en busca de mejores oportunidades de desarrollo en los países norteamericanos (Estados Unidos y Canadá); por su parte, el resto eligen quedarse en nuestro país, particularmente por las oportunidades de trabajo y la mejor economía que en sus país de origen no encuentran.
La migración que se ha dado en la frontera sur de México, ha sido un proceso muy peculiar para el gobierno mexicano actual, cuya política migratoria propuesta por el gobierno actual, a partir del 2018, ha tenido mucho impacto en el desarrollo de movimientos migratorios, sobre todo si estos migrantes, que no van de paso hacia los Estados Unidos, se quedan a vivir en México en calidad de refugiados.
Los datos de la Red de Documentación de las organizaciones Defensoras de Migrantes (redodem, 2019), dan cuenta que para el 2019, el total de registros que corresponden al perfil de las personas en movilidad migrante, es decir, personas no nacidas en México, asciende a 24 904 personas; de estos, el 76.6% son originarias de Honduras, el 8.2% de Guatemala y el 7.2% de El Salvador; por su parte, el 8.1 restante, es población migrante originaria de Cuba, Nicaragua, Venezuela, Haití, Colombia y Uganda, en situación de movilidad ilegal internacional.
La realidad es que los flujos migratorios aumentan, tanto cuantitativa como cualitativamente; las estadísticas relativas al número de personas que cambian de domicilio aumenta incesantemente y, del mismo modo, aumentan los tipos de personas que se trasladan y los motivos por lo que lo hacen. Lo cierto es que los motivos son diversos, en los que prevalece de manera importante los motivos laborales y económicos.
CONTEXTO DEL MUNICIPIO DE FRONTERA COMALAPA, CHIAPAS
Localización
El municipio de Frontera Comalapa se caracteriza por distintos factores sociales, económicos y territoriales, los cuales permiten realizar un análisis a profundidad para conocer la forma en que se presenta el fenómeno de los flujos migratorios en la zona.
El municipio de Frontera Comalapa es uno de los 122 municipios que conforman el estado de Chiapas. Se encuentra ubicado en la zona fronteriza del estado y del país. La cabecera municipal es la localidad Frontera Comalapa y se localiza en los límites de la Sierra Madre de Chiapas y la depresión central (figura 1).

De acuerdo con el inegi (2021), el municipio de Frontera Comalapa limita al norte con el municipio de La Trinitaria, al oeste con el municipio de Chicomuselo, al sur con los municipios de Amatenango de la Frontera y Bella Vista, al este limita con el Departamento de Huehuetenango, Guatemala. Por esta razón es que se presenta de manera importante el paso de flujos migratorios por el municipio.
El asentamiento humano puede referirse desde una óptica temporal y espacial. Desde lo temporal, en términos de la movilidad poblacional, el asentamiento es una parte del proceso migratorio o de movilidad, en el que se experimenta una fase de llegada e inserción previa a la residencia permanente y a la integración a una sociedad nueva –con lo cual se concluiría la movilidad–. Como alternativa al tránsito o a la movilidad, el asentamiento puede ser un evento único o podrían ser múltiples estancias temporales dentro de una trayectoria migratoria; todas vinculadas con una noción de estancamiento, espera e inmovilidad, usualmente involuntaria.
La expansión urbana del municipio de Frontera Comalapa se ha caracterizado por un crecimiento determinado por los flujos migratorios, la integración de población en otros sectores económicos, a través de los cambios del uso del suelo, generando impactos sociales, económicos y territoriales diversos, además del crecimiento urbano de manera desmedida y/o desarticulada. La superficie urbana del municipio es de 23.8 km2 (3% de la total estatal) y registra una densidad urbana de 1217 hab/km².
Demografía
Conforme a la información derivada del INEGI (2015), el municipio de Frontera Comalapa, en 2015 reportó una población total de 73 436 habitantes; en 2017 la densidad de población fue de apenas 101 hab/km². En 2020 la población de Frontera Comalapa, asciende a un total de 80 897 habitantes, misma que se concentra en las localidades de (mencionar división municipal por localidades). De manera particular, se puede observar que la evolución de la población en el municipio de Frontera Comalapa, durante el periodo 2000 a 2020, ha tenido un crecimiento acelerado (tabla 1).
| Indicadores/Frontera Comalapa | Unidad de medida | 2000 | 2005 | 2010 | 2015 | 2020 |
| Población | Habitantes | 52 168 | 57 580 | 67 012 | 74 436 | |
| Tasa de crecimiento media anual de la población | % | 1.78 | 1.99 | 3.08 | 2.30 | 1.68 |
| Superficie total del municipio | km2 | 717.9 | 717.9 | 767.1 | 770 | 770 |
| Densidad de población | hab/km2 | 72.7 | 80.2 | 96.1 | 101 | 105.8 |
MOVIMIENTOS MIGRATORIOS EN FRONTERA COMALAPA, CHIAPAS
Recientemente, el redodem (2019) [1] señala que el flujo migratorio centroamericano, como el de personas migrantes originarias de países caribeños, sudamericanos y más recientemente extra continentales, tienen como destino final Estados Unidos. En los años recientes, México se ha sumado a las opciones de lugar de destino, ya sea temporal o permanentemente, de las personas en situación de movilidad, producto del endurecimiento de las políticas y acciones migratorias estadounidenses y mexicanas, y ante la imposibilidad para muchas de ellas de volver a su país de origen.
Factores económicos, vinculados con la falta de desarrollo económico y oportunidades laborales.
· Factores políticos, relacionados con los conflictos políticos locales y políticas y prácticas migratorias deshumanizadas; factores sociales, entre ellos, la violencia e inseguridad, la permanencia de la pobreza.
· Factores culturales, en la que se ha afianzado la idea de que la emigración es una estrategia socialmente válida ante las precarias condiciones de vida y las exclusiones (como a la población LGTBQ);
· Factores ambientales, ante el despojo, destierro y desplazamiento forzado y por los desastres naturales provocados por eventos geofísicos y climatológicos.
· Factores demográficos, relacionados con el crecimiento poblacional que moldea la estructura y necesidades laborales, educativas, sociales de la población de cada país.
La frontera entre México y Guatemala es uno de los puntos de movimientos de población más importantes a nivel mundial, por el número de personas que circulan diariamente, así como por sus características complejas. Las movilidades, desde el corredor Centroamericano con destino a México o a Estados Unidos, marcan dinámicas históricas que le dan a este espacio particularidades diversas. Esta frontera puede ser considerada como un gran espacio transfronterizo a partir de los lazos históricos, culturales, comerciales, familiares, políticos, sociales que unen, la región Frontera de Chiapas, con el Departamento de San Marcos en Guatemala (Coraza, 2016).
A nivel municipal, se observa que en Frontera Comalapa existen tres categorías de acuerdo con la calidad migratoria, con un total de 104 residentes en el municipio clasificándolos en hombres y mujeres (tabla 2).
Cada condicionante en lo individual o en el entrelazamiento de ellos son las causas por las cuales persisten las movilidades humanas en la región.
| Entidad federativa/ Municipio | Calidad migratoria y sexo | Total | Total general | |||||||||
| No inmigrante | Inmigrante | Inmigrado | ||||||||||
| H | M | Subtotal | H | M | Subtotal | H | M | Subtotal | H | M | ||
| Frontera Comalapa | 12 | 19 | 31 | 30 | 38 | 68 | 3 | 2 | 5 | 45 | 59 | 104 |
De acuerdo con la recopilación de información de la redodem (2021), relativa a las variables económicas, de violencia, familiares, etcétera, encontrar un único motivo, por el cual se decide dejar el país de origen resulta complicado, ya que estamos hablando de una estructura desigual que imposibilita a las personas en situación de movilidad a permanecer en condiciones dignas en sus países de origen.
En el albergue dormitorio San José, ubicado en Frontera Comalapa, se realiza atención directa con recepción de migrantes muy limitada, donde, de acuerdo con la localización y descripción que proporciona redodem (2021), en el lugar no se ofrece hospedaje permanente ni alimentación, tampoco vestimenta, pero sí atención jurídica y búsqueda de migrantes desaparecidos y, en promedio, se obtiene un número de 23 personas al mes dentro del albergue sin excluir si son hombres, mujeres, adolescentes o niños.
En contexto, se observa que el número de habitantes es considerando la cantidad de flujos migratorios que se desarrolla en la zona y presentan asentamientos humanos de manera temporal, incluyéndose en las actividades económicas que el municipio pueda ofrecerles, ya sea de manera formal e informal y de acuerdo con la calidad migratoria en que se representen.
DINÁMICA LABORAL DE LOS MIGRANTES EN FRONTERA COMALAPA, CHIAPAS
En lo concerniente a la ocupación laboral de las personas migrantes, también fue un escenario diverso y sin una clara preponderancia de algún tipo de trabajo sobre otro. El grupo de trabajos registrados abarcó desde agricultores, trabajadoras y empleadas domésticas, conductores de vehículos, empleados de la construcción y trabajadores en la industria de la manufactura, hasta jornaleros, estudiantes, meseros, trabajadores en servicios de limpieza y oficinistas. A pesar de los cambios que se han producido en los últimos años en los mecanismos de documentación ante las autoridades migratorias mexicanas, el proceso de obtención del permiso para laborar en territorio chiapaneco se sigue realizando a través de los contratistas.
Actividades agrícolas
En Frontera Comalapa, Chiapas, se produce una migración de trabajadores guatemaltecos sin documentar y que laboran en muchos municipios ubicados muy cerca de la línea fronteriza. Este volumen indeterminado de jornaleros también se desempeña en distintas actividades agropecuarias de la región y no existen diferencias claras con los que sí se documentan, respecto a las condiciones de trabajo y de vida en las unidades productivas en que son empleados.
Entre los grupos con mayor antigüedad se distingue la migración de mano de obra de trabajadores agrícolas guatemaltecos, que laboran mayoritariamente en el cultivo y cosecha del café (Rojas, 2003) El trabajo realizado por los jornaleros guatemaltecos en territorio mexicano pasó a formar parte de las estrategias adoptadas por las familias campesino-indígenas del occidente guatemalteco. Tal práctica migratoria ha evolucionado de manera paralela al desarrollo de la economía agrícola de la región y ha respondido a los cambios y a la dinámica de la misma.
De esta manera, los trabajadores guatemaltecos se dedican a actividades que demandan distintos cultivos comerciales, destinados tanto a mercados nacionales como internacionales. Sin embargo, la mayoría de estos trabajadores aún labora en las actividades vinculadas al cultivo del café, a pesar de los cambios que ha experimentado la producción y comercialización del grano, principalmente como resultado de la caída de los precios en el mercado internacional, pero también influenciados por las políticas poco incentivadoras de la economía agropecuaria y, en especial, por la desatención que ha tenido la producción campesina y de pequeños productores en los países de la región.
Algunas características sociodemográficas de este flujo laboral documentado nos permiten señalar que se trata de una población de adultos jóvenes, con una edad mediana de 26.5 años, y en su mayoría hombres (90%). Aproximadamente una tercera parte son analfabetas y también una tercera parte habla alguna lengua indígena (Calva, 2014).
Dado que la forma dominante de pago de las actividades agrícolas que demandan los mayores volúmenes de mano de obra, como la cosecha de café, es a destajo o por tarea, se genera una mayor participación laboral de las mujeres y de los menores que migran al Soconusco, como parte de una estrategia familiar. Esta situación se produce en un contexto donde predomina una falta de reconocimiento de los derechos laborales de las mujeres y de los niños, lo cual es agravado por las deficientes condiciones de alimentación, hospedaje y salud en gran parte de las fincas de la región.
Sin embargo, las difíciles condiciones laborales no impiden que este flujo siga migrando en busca de una fuente de ingresos complementaria a su economía doméstica; por su parte, la economía agrícola de la región se ha transformado, concibiendo siempre la excepcional situación que ofrece la oferta de mano de obra abundante, barata y eficiente del occidente guatemalteco.
Actividades domésticas
Otro grupo migratorio que llega a la región a laborar desde hace varias décadas está constituido por las trabajadoras del servicio doméstico. En la ciudad de Tapachula, una proporción elevada de familias de clase media y alta cuentan con el servicio de alguna empleada de origen guatemalteco. Muchas jóvenes del país vecino, ante la falta de fuentes de empleo y las condiciones de pobreza en que viven, pero también ante la demanda de este tipo de trabajos, consideran como una opción personal y familiar cruzar la frontera para venir a trabajar en el servicio doméstico en el lado mexicano.
Se trata de jóvenes en su mayoría indígenas que comenzaron a laborar antes de los 14 años de edad y que provienen, sobre todo, del departamento fronterizo de San Marcos, Guatemala. Algunas iniciaron su experiencia laboral como acompañantes de sus padres o familiares trabajadores agrícolas. Vienen a trabajar a México para ayudar económicamente a sus familias y porque aquí el pago por su quehacer es mayor que en su país.
Actividades comerciales
Uno de estos grupos migrantes está integrado por comerciantes de diverso tipo, bien sea que sus productos los ofrezcan en lugares más o menos fijos (como en el caso de la venta de verduras y frutas en los tianguis o mercados), o bien, a través del ambulantaje. También están las mujeres y hombres que se ocupan como empleados en servicios (tiendas, restaurantes, talleres) en los principales centros urbanos.
Un grupo migratorio de especial atención es el de menores trabajadores, quienes se dedican a diversas actividades de la economía informal (cargadores, lustradores de calzado, vendedores ambulantes, ayudantes en talleres y mozos). Algunos de ellos han sido vinculados con la explotación sexual y la venta y consumo de estupefacientes (Azaola, 2000).
Comercio sexual
La frontera de Chiapas tiene también como destino temporal el flujo constituido por las mujeres que trabajan en el comercio sexual. De acuerdo con los datos de un estudio realizado en 1999 en Ciudad Hidalgo, Chiapas (Bronfman et al., 2002), la mayor parte de las entrevistadas eran de Guatemala (73%), aunque había de El Salvador (11%), Honduras (9%) y México (7%). Muchas usaban esta ciudad fronteriza como lugar de tránsito para conseguir recursos económicos con el fin de proseguir su viaje a Estados Unidos o conocer a alguien que las acercara a la frontera norte de México.
Se trata de mujeres jóvenes (70% tenía entre 18 y 27 años); una tercera parte era analfabeta; casi la mitad declaró ser soltera y el resto estar casada o unida, pero al momento de la encuesta estaban separadas o huían de una situación de violencia conyugal. Un poco más de las tres cuartas partes (80%) tenía hijos en su país, normalmente mayores de 12 años, lo cual indica que ellas eran muy jóvenes cuando los tuvieron.
CONCLUSIONES
Los flujos migratorios internacionales que se desarrollan en la frontera sur de México, parece ser una alternativa única y eficaz para que la población encuentre, en otro lugar donde no es su origen, las oportunidades de empleo, salario y, por consecuencia, mejorar sus condiciones de vida y bienestar social. La migración internacional de países como Guatemala, Honduras y El Salvador, son muestra fehaciente que la población migrante busca en municipios fronterizos las primeras oportunidades de tener una mejor calidad de vida.
Las actividades económicas y la dinámica económica y laboral que ofrecen los municipios fronterizos, son la primera opción que tienen los migrantes para incorporarse a las actividades laborales y la obtención, temporal, de un salario que le ayude a continuar con su trayecto hacia los Estados Unidos, con la opción de permanecer en México en diversas ciudades que le permiten mayor desarrollo social, familiar y económico. Esta temporalidad se explica por el modelo económico que promueve trabajos precarios y contrataciones flexibles.
El estudio muestra que independientemente de la condición migratoria en la que se encuentran la población, existe un sinfín de actividades donde ellos se desenvuelven a través de condiciones ilegales, de explotación laboral e, incluso, actividades ilegales, pero que es una forma alterna de empleo, por ejemplo, el trabajo por jornada en cultivos o sexo comercial.
El fenómeno migratorio internacional por la frontera Sur de México tiene un efecto sobre el proceso de incorporación de la población migrante en las actividades económicas y laborales que ofrecen los municipios fronterizos. La dinámica económica que prevalece en el municipio de Frontera Comalapa, Chiapas, México, tiene gran incidencia sobre la población migrante, donde el promedio de ingreso salarial que percibe, particularmente, en actividades económicas que, de manera temporal, formal o informal, desarrollan dentro de un territorio municipal, representando además una oportunidad económica y laboral.
El estudio muestra que independientemente de la condición migratoria en la que se encuentran la población, existe un sinfín de actividades donde ellos se desenvuelven a través de condiciones ilegales, de explotación laboral e, incluso, actividades ilegales, pero que es una forma alterna de empleo, por ejemplo, el trabajo por jornada en cultivos o sexo comercial.
La dinámica migratoria internacional se considera como un fenómeno de movilidad, debido a que provoca múltiples relaciones territoriales entre naciones y entre ciudades; para el presente caso entre la frontera Sur de México y la de Guatemala. De esta manera, los flujos migratorios se convierten en una variable que provoca una relación internacional que confluye e impacta en los aspectos políticos, económicos, sociales y culturales, siendo un indicador para la toma de decisiones para regular y controlar la situación jurídica de los actores involucrados en el fenómeno.
FUENTES DE CONSULTA
Aruj, Roberto S. (2008), “Causas, consecuencias, efectos e impacto de las migraciones en Latinoamérica”, Papeles de población, vol. 14, núm. 55, pp. 95-116. Disponible en http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-74252008000100005&lng=es&tlng=es, consultado el 25 de mayo de 2022.
Azaola, E. (2000), Infancia robada: Niñas y niños víctimas de explotación sexual en México, DIF, UNICEF, CIESAS, pp. 1-40.
Bronfman, M. (2002), “Sida en México, migración, adolescencia y géner”, Sociología México, pp. 1-20.
Calva, L. (2014), La migración calificada de mexicanos a estados unidos y su inserción al mercado laboral, Colegio de la Frontera México, Tijuana, B. C., México.
Canales y Rojas (2017), Panorama de la migración internacional en México y Centroamérica, cepal, Naciones Unidas, Santiago.
Coraza, E. (2016), Fronteras en blanco y negro: miradas al espacio transfroterizo México-Guatemala-La Plata, Universidad Nacional de La Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. IdIHCS-Instituto de Investigaciones en Humanidad.
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) (2015), Migración, INEGI, México.
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (inegi) (2021), Migración Internacional, inegi, México.
Organización Internacional para las Migraciones (oim) (2019), Centésima undécima Reunión OIM, Organización Internacional para las Naciones, México.
Red de Documentación de las organizaciones Defensoras de Migrantes (REDODEM) (2021), Migraciones en México, REDODEM, Chiapas México.
Rojas, M. (2003), La frontera de Chiapas con Guatemala como región de destino de migrantes, ECOSUR, México.
Gordillo R., Mercedes C.; Castillo Santiago, Miguel Ángel. (2017), “Cambio de uso del suelo en la cuenca del río Sabinal, Chiapas, México”, Esosistema y Recursos Agropecuarios, vol. 4, núm.10, pp. 39-49.
Warda (2018), “Las migraciones internacionales”, El Islam en Europa hoy, Universidad Complutense de Madrid, 18.