El club de la pobreza de América Latina. El caso Guatemala
The poverty club of Latin America. The Guatemala case
El club de la pobreza de América Latina. El caso Guatemala
Aposta. Revista de Ciencias Sociales, núm. 83, pp. 138-152, 2019
Luis Gómez Encinas ed.
Recepción: 07/01/2019
Aprobación: 07/06/2019
Resumen: Este trabajo analiza las características de los países más pobres de América Latina, denominados acá “Club de la pobreza”. La tasa de pobreza en esos países permaneció casi invariable o se redujo poco en el período de análisis de 2000 a 2014. Contrario a lo acontecido en la mayoría de países de América Latina, que redujeron en monto significativo la tasa de pobreza durante esos años. Esos países tienen en común su proximidad geográfica, altas tasas de criminalidad y de expulsión de población. Se estimó un modelo econométrico para identificar las variables que explican la tasa de pobreza de los países, que son concentración del ingreso, transparencia y educación. También se ilustra la trampa de pobreza en que están los países con base en el análisis del caso de Guatemala.
Palabras clave: Pobreza, concentración del ingreso, corrupción, criminalidad, expatriación, Guatemala.
Abstract: This work analyzes the characteristics of the poorest countries of Latin America, called here “Poverty club”. The poverty rate in those countries remained almost unchanged or decreased little in the analysis period from 2000 to 2014. Contrary to what happened in most Latin American countries, which reduced in a significant amount the poverty rate during those years. These countries have in common their geographical proximity, high crime rates and the expulsion of the population. An econometric model was estimated to identify the variables that explain the poverty rate of the countries, which are income concentration, transparency and education. The poverty trap in which the countries are based on the analysis of the case of Guatemala is also illustrated.
Keywords: Poverty, income concentration, corruption, crime, expatriation, Guatemala.
1. Introducción
La pobreza se redujo de forma acelerada en el mundo en la primera década y media del siglo XXI, a tal punto que se logró cinco años antes de 2015 el objetivo de reducir a la mitad la tasa de pobreza extrema registrada en 1990, que bajó de 36% en dicho año a 15% en 2011. En las regiones en desarrollo dicha caída fue de 47% a 14%, respectivamente (ONU, 2015).
A pesar del logro mundial de reducir la tasa de pobreza, alcanzado por la reducción de extrema pobreza en India y China, en el mundo existen países de dos regiones que se caracterizan por persistentes altas tasas de pobreza. Un grupo de países está África Subsahariana y el otro está en América Latina. Países del primer grupo, entre los que se encuentran Congo, Sierra Leona y Zaire, junto a países de Asia Meridional, se encuentran en el grupo de países que Paul Collier denomina “El club de la miseria” (Collier, 2011). Al grupo de países de América Latina que también tienen persistentes altas tasas de pobreza y problemas sociales y políticos se les denomina en esta investigación, siguiendo a Collier, “Club de la pobreza”. Dicho grupo se caracteriza además por su proximidad geográfica; lo forman México, Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua. Paraguay también integra el grupo, pero en este artículo no se incluye en la descripción de las características de los países.
Este artículo tiene como propósito describir características económicas, políticas y sociales que tienen en común el grupo de países de América Latina a los que se les denomina “Club de la pobreza”, en comparación con los demás países de América Latina. Asimismo, se presenta un modelo econométrico que explica las causas de la persistente pobreza en dichos países y se analiza el caso de Guatemala para ilustrar los factores que limitan la reducción de pobreza en el grupo de países analizados. También se analiza el caso de Guatemala para ilustrar la situación de trampa de pobreza que experimenta los países del grupo e identificar a nivel micro y macroeconómico factores que impiden a la población superar la situación de pobreza. En los casos en que existe información se comparan datos con otros países del club.
2. Características de los países del club
La pobreza en América Latina se redujo de 44% a 28% en el período 2000 y 2014. La mayor reducción, de casi 30 puntos porcentuales, se produjo en Perú, Ecuador y Bolivia. También se produjeron bajas importantes, de más de dos dígitos, en Colombia, Brasil, Panamá y Uruguay, según se observa en el cuadro 1.
Contrario a lo sucedido en América Latina, en la mayoría de países del “Club de la pobreza” la tasa de pobreza se redujo poco o no se redujo, como es el caso de México. Paraguay es el país en el que más disminuyó la tasa de pobreza en el período analizado, con 18 puntos porcentuales, seguido por Nicaragua, con 11 puntos porcentuales.
Como resultado de la baja reducción en la tasa de pobreza, los países del “Club de la pobreza” se encuentran entre los más pobres de América Latina (cuadro 1). Encabezan el grupo Honduras y Nicaragua, con tasas un poco mayores de 60%, seguidos por Guatemala y México, cuya tasa es alrededor de 55%. Además de altas tasas de pobreza, la salida de población de dicho flagelo social es en condiciones de vulnerabilidad, porque pueden retornar a condición de pobreza. En Guatemala, Honduras y México el nivel de pobreza de la población se redujo entre 2000 y 2010, pero aumentó entre dicho año y 2014, según se observa en la gráfica 1. En general las condiciones de pobreza en 2014 fueron iguales que las de 2000. Solo El Salvador es el único país que logró evitar el repunte de la tasa de pobreza.


La proximidad geográfica que tienen los países miembros del “Club de la pobreza” es un factor que dificulta reducir las altas tasas de pobreza. Según Collier (2011), si un país tiene países vecinos desarrollados se beneficia, tal el caso de Suiza que está próxima a Alemania, pero si tiene países vecinos en pobreza se perjudica. En efecto, la situación de los países vecinos es un factor importante en materia de desarrollo de acuerdo con la nueva geografía económica. En el caso de México, lo anterior se evidencia en su zona norte del país que colinda con Estados Unidos, donde se encuentran los estados más desarrollados, mientras que los estados del sur, colindantes con países pobres, tienen mayor nivel de pobreza
Collier (2011) sostiene que los países del “Club de la miseria” padecen la trampa del conflicto, caracterizada por constantes guerras civiles. En el caso de los países del “Club de la pobreza” los países miembros están inmersos en conflicto social, que se traduce en altas tasas de criminalidad causadas por pandillas y crimen organizado, en particular narcotráfico. Los países del club también ocupan primeros lugares en el mundo en tasas de criminalidad, medido en términos de homicidios por cada 100,000 habitantes. Honduras y El Salvador ocuparon en 2015 la primera y segunda posición en el ranking mundial de criminalidad, mientras que Guatemala ocupó la séptima posición y México la número 15 (UNODC, 2018).
En el plano político, en ambos grupos de países predomina la autocracia. Están gobernados por una minoría que utiliza el poder para su beneficio, siendo el clientelismo el método utilizado para que los corruptos ganen las elecciones. Collier (2011) denomina a este fenómeno político “ley del más gordo”. En términos de Max Weber (2014), en dichos países predomina el patrimonialismo o Estado Patrimonial, que es un sistema de ejercicio de poder pre moderno en el que el gobernante y su círculo de poder utilizan la institucionalidad del Estado para su beneficio propio y no para el bien común. La corrupción es el mecanismo utilizado por los gobernantes para beneficio propio. Los países del club también se ubican entre los más corruptos del mundo, situándose, la mayoría, en el último quintil, arriba de la posición 100 entre 176 países, en los que la posición 1 es la menos corrupta. El alto nivel de corrupción incide en el alto nivel de pobreza, dada la correlación positiva que existe entre ambas variables. De hecho, la corrupción explica en casi 30% la situación de pobreza en los países del mundo (Díaz, 2017).

Cuatro de los cincos países del club ocupan los primeros lugares en América Latina en emigración de su población. El caso más significativo es El Salvador, que a 2015 registraba una tasa de expatriación de casi 20% de su población (cuadro 2). En México y Nicaragua esa tasa era alrededor del 10% de su población. En 2018 el patrón de migración cambió de individual a colectiva, con caravanas de ciento de migrantes que viajaron caminando desde Honduras y El Salvador hacia Estados Unidos.
La historia reciente indica que los países del “Club de la pobreza” parecen estar condenados a pertenecer a dicho club por largo tiempo, a causa de bajas tasas de crecimiento económico. México y El Salvador fueron los dos países que registraron la menor tasa de crecimiento, 2%, promedio anual en el período 2001-2014. La tasa de crecimiento económico promedio anual de los países del club en el período 2000-2014 fue de 3.0% (cuadro 3), mientras que para los países que más redujeron su tasa de pobreza, en un monto mayor de veinte puntos porcentuales, en dicho período fue de 4.6% (CEPAL, 2018).

3. Método
El análisis es comparativo entre los países del “Club de la pobreza” y los demás de América Latina respecto a indicadores económicos, políticos y sociales, entre ellos tasa de pobreza, índice de Gini, posición en el ranking mundial de corrupción y tasa de educación.
Se realiza un análisis de correlación de la tasa de pobreza respecto a las variables antes descritas, con el propósito de ilustrar la posición de rezago que presentan los países del club con relación a los demás países de América Latina.
Se estima por mínimos cuadrados ordinarios el siguiente modelo econométrico:

Donde:
Pobreza = Tasa de pobreza.
Desigualdad = Porcentaje de ingreso del decil 10.
Tasa de educación = Porcentaje de población con educación mayor a la primaria.
Índice de transparencia = Calificación en el índice de transparencia.
Adicional se realiza el estudio del caso Guatemala, el cual se compara con los otros países del club, en la medida que existe información disponible, en lo que respecta a indicadores de herencia de pobreza, movilidad social educativa, retornos de la educación, salarios reales y gasto social.
4. Resultados
La situación de alta tasa de pobreza que tienen los países del club está relacionada de manera directa con el alto nivel de concentración del ingreso, medido por el índice de Gini. En la gráfica 3 se ilustra la relación entre ambas variables para los países de América Latina. En la gráfica se observa que Guatemala y Honduras muestran las mayores tasas de pobreza y de concentración del ingreso. En ambos el índice de Gini se mantuvo casi estable entre los años 2000 y 2014 (cuadro 4) Otros dos tres países del club también se ubican en posiciones altas en ambos índices.


Los países con menor índice de concentración del ingreso, que son Uruguay y Chile, muestran menor tasa de pobreza. Los datos de los cuadros 1 y 4 indican que países con alta reducción de su índice de Gini también registraron una significativa disminución en su tasa de pobreza, tal el caso de Brasil, Chile y Perú.

La situación anterior se repite en el caso de la relación entre las variables posición en el ranking mundial de corrupción y tasa de pobreza (gráfica 4). En efecto, se observa que de nuevo Guatemala y Honduras se ubican en las posiciones de cabecera, seguidos por México y Nicaragua.
Se observa que los países con menor posición en el ranking de corrupción, Uruguay y Chile, son los que tienen menor tasa de pobreza. Dicha situación también se observa con esos países en el caso del índice de concentración.
La relación entre las variables tasa de pobreza y ranking de corrupción es más fuerte que la existente entre tasa de pobreza e índice de concentración, según se observa en ecuación de la línea de tendencia. En el primer caso el coeficiente de determinación es doble del valor del segundo.
Guatemala y Honduras ocupan también las primeras posiciones en la relación entre las variables tasa de pobreza y tasa de educación mayor al nivel primario (gráfica 5). En este caso la relación es inversa, evidenciando que menor tasa de pobreza corresponde a una mayor tasa de educación. Los dos países antes señalados están en una situación inversa a la óptima. Tienen mayor tasa de pobreza y menor de educación.

La relación entre las variables tasa de pobreza y de educación es más fuerte que las dos anteriores, con un índice de determinación de 0.82.
Aun cuando se realizó el anterior análisis de correlación, es la variable tasa de educación la que más determina el nivel de pobreza de los países del club y de América Latina. Se presentan los datos del modelo econométrico que se estimó con el propósito de medir la significancia estadística de las variables y el coeficiente de determinación de las tres en su conjunto.
El modelo estimado es de panel con datos para los años 2000 y 2014, obtenidos de CEPAL (2016) y de Transparencia Internacional (2015). En el caso de la concentración del ingreso, la variable índice de Gini se sustituyó por la del decil 10, dado que esta variable mostró una mejor bondad de ajuste. A su vez, la variable ranking de pobreza se sustituyó por el índice de transparencia por el mismo motivo. Los resultados son los siguientes:

Los resultados del modelo indican que las variables tienen significancia estadística para explicar la tasa de pobreza. La variable de concentración de ingreso es la que muestra la menor robustez estadística, con un nivel de significancia de 10%. La variable educación es la que muestra mayor robustez estadística. Los signos son los esperados, en el sentido que a mayor concentración del ingreso mayor tasa de pobreza y a mayor tasa de educación y de transparencia menor tasa de pobreza. En su conjunto las tres variables explican 89% del nivel de pobreza de los países de América Latina.
Del modelo econométrico se deriva que un aumento de 1% en la tasa de educación mayor a la primaria reduce en 0.81% la tasa de pobreza. La educación es la variable con mayor impacto en la reducción de la pobreza. La siguiente variable es la de concentración del ingreso. El modelo indica que un aumento de 1% incrementa en casi medio punto porcentual la tasa de pobreza y viceversa. La transparencia es la variable con menor impacto.
Siguiendo a Acemoglu y Robinson (2012), puede interpretarse que en el caso de los países del “Club de la pobreza” la falta de transparencia o alta corrupción funciona como institución extractiva, en el sentido que favorecen la pobreza en dichos países, mientras que en los demás países, en especial los que tienen bajas tasas de pobreza, como Chile y Uruguay, la transparencia o baja corrupción funciona como institución inclusiva. Se deduce que la corrupción como institución política extractiva impulsa la desigualdad como institución económica extractiva. En tanto dicha situación persista los países del “Club de la pobreza” seguirán siendo miembros del mismo que, a diferencia de un club tradicional, que tiene pocos miembros, abarca a millones de seres humanos.
5. El caso Guatemala
El análisis del caso de Guatemala provee evidencia sobre la existencia de trampa de pobreza entre la población. La trampa de pobreza se entiende como círculo vicioso en el que la pobreza actual es causa de pobreza futura (Azariadis y Stachuski, 2005). El análisis de trampa de pobreza en Guatemala se realizó a nivel microeconómico, con base en la ubicación que las personas dieron respecto a sí mismos y de sus padres, en relación a estar o no en situación de pobreza. La tasa de reproducción o herencia social de la pobreza de los padres hacia los hijos era alta en 2013 (97%), según se observa en el cuadro 6. Esta situación también se observaba en México, país en el que dicha tasa era de 94%, El Salvador (93%) y Honduras (89%).

La trampa de pobreza en Guatemala también se puede observar a través de la baja movilidad social educativa, estimada en 44% a nivel país, según se muestra en el cuadro 7. La tasa registró un aumento de un punto porcentual anual en el período 2000-2014. En este sentido puede decirse que el ascensor social se mueve lento (Díaz, 2018). La baja movilidad social educativa se produjo más en el área rural que en el área urbana y entre la población indígena que la no indígena. En otras palabras, la movilidad social educativa fue más baja en el área y grupo étnico con mayor tasa de pobreza en el país.

En El Salvador y Nicaragua también se presenta el fenómeno de baja movilidad social educativa, cuyo indicador es próximo a 50%. Asimismo, en ambos países la movilidad social educativa aumentó poco, alrededor de dos puntos porcentuales, entre la década de 1990 y 2000 (Hugonnier, s.f.). Los datos permiten inferir que la baja movilidad social educativa es un obstáculo que impide reducir la tasa de pobreza en los países analizados.
Aun cuando la persona en condición de pobreza logre movilidad educativa, obteniendo un mayor nivel educativo que sus padres, ello no es garantía de superación de pobreza, porque los rendimientos a la educación muestran descenso durante el presente siglo. En efecto, una investigación realizada por el autor evidencia reducción en los retornos a la educación en 2016 respecto a 2002 (gráfica 6). La reducción se observa más a nivel de educación superior (Díaz, 2019).
Si bien en Guatemala sigue siendo rentable estudiar, datos de la Encuesta de Empleo e Ingreso revelan que la rentabilidad disminuyó entre 2002 y 2016. En el primero de los años indicados el retorno de cada año de estudio era de 7.5%, mientras que en 2016 se redujo a 4.5%. El retorno de la educación por nivel de estudio aumentó un poco en educación primaria y se redujo en los siguientes niveles en especial en el universitario, en el que la reducción fue de casi 20%. En México también se registró una baja (Ordaz, 2007). Dicho fenómeno también se produjo en Nicaragua entre 1998 y 2001 (Laguna y Porta, 2004).

La baja en los retornos de la educación crea un círculo vicioso respecto a la misma, en el sentido de fomentar bajo nivel educativo al no crear incentivos para que los padres eduquen a sus hijos (Acemolgu y Robinson, 2012). Se interpreta que la baja en los rendimientos de la educación constituye trampa de pobreza dado que obstaculiza a las personas el salir de situación de pobreza y que ésta tenga transmisión generacional. En este caso, la herencia de la pobreza sería hacia las generaciones futuras, dada la baja movilidad educativa. Lo anterior se explica a partir de considerar que la educación de los padres determina el ingreso familiar y éste la inversión en educación, tanto en cantidad como en calidad (Haveman y Wolfe, 1995). En consecuencia, determina la educación de los hijos.
La reducción de los retornos de la educación tiene implicaciones en el tema de pobreza. Con el propósito de aportar evidencia respecto a lo anterior, se estimó un modelo para calcular la probabilidad de estar en situación de pobreza según nivel educativo, para los años 2000 y 2014, con base en datos de la Encuesta de Condiciones de Vida de ambos años (INE, 2015). Los datos de pobreza más actuales disponibles son de 2014. Los resultados, ilustrados en la gráfica 7, revelan que entre 2000 y 2014 aumentó la probabilidad de estar en situación de pobreza según nivel educativo. Los mayores incrementos se produjeron en los niveles de educación primaria y secundaria, por montos de quince y veinte puntos porcentuales.
Aunque en la revisión de literatura no se encontró información para los otros países del “Club de la pobreza”, en esta investigación se asume que la caída de los retornos de la educación documentada en México y Nicaragua es un factor que contribuye a perpetuar la situación de pobreza entre la población de los países del club.

La baja en los rendimientos a la educación es un factor que constituye trampa de pobreza y causa de movilidad social descendente para quienes logran avanzar en la escala social, en particular para la clase media, definida ésta en términos de ingreso conforme a los criterios del Banco Mundial (2013), de ubicarla entre 10.0 y 50.0 dólares estadounidenses en términos de poder de compra de ingresos por día. Según dichos parámetros, en 2002 el porcentaje de trabajadores en dicho rango de ingresos era de 30.0% y en 2016 fue de 20.0%. Es decir, la participación de los trabajadores en la clase media se redujo diez puntos porcentuales entre 2002-2016. Esa cifra es similar al aumento en la tasa de pobreza registrado entre 2000-2014, según las encuestas de condiciones de vida. Por tanto, en materia de pobreza, los retornos de la educación son un factor clave para superarla o permanecer en dicha condición.
La caída de los rendimientos de la educación se asocia a la reducción de los salarios reales, que entre 2003-2008 tuvieron una disminución acumulada de 13%. Aunque los salarios reales aumentaron a partir de 2009, nuevamente volvieron a caer en 2016 y 2017. Ese último año registraron una reducción de 3% respecto a 2002. En este año la participación de los salarios en la composición del PIB según el enfoque de ingresos era 32%, cifra que se redujo a 30% en 2017, mientras que la del excedente de explotación que remunera al capital aumentó a 42%, contra 38%, respectivamente (OXFAM, 2019).
En México también se observó el fenómeno de caída en el salario real. El salario real de los trabajadores mexicanos del decil con más altos ingresos en 2015 era igual al de 1996. La situación es tal que las nuevas cohortes de trabajadores comienzan su carrera laboral con menores salarios que las cohortes anteriores con igual nivel de educación (Levy, 2018).
La caída del salario real en Guatemala y México permite inferir que las ganancias del crecimiento económico no se distribuyen entre la población trabajadora y, en consecuencia, no contribuyen a mejorar el bienestar de la población de los países del “Club de la pobreza” de América Latina.
A nivel macroeconómico, Guatemala registra una baja tasa promedio anual de crecimiento económico, de 3.4%, menor a la de los países que más redujeron su nivel de pobreza en América Latina (4.6%). El limitado gasto público es otro factor que en Guatemala dificulta que las acciones de política pública sean efectivas en el combate a la pobreza. El gasto público como porcentaje del PIB fue en promedio 12.7% anual durante el período 2002-2017. El Salvador es otro país del “Club de la pobreza” que también tuvo un bajo gasto público en el citado período, que fue de 14.5%. En ambos casos el indicador es bajo comparado con el promedio de América Latina que fue 26.1% (CEPAL, 2018). En el caso de Brasil y Colombia la política pública de transferencias monetarias, condicionadas a asistencia escolar, fue un factor clave para reducir la tasa de pobreza en esos países en el período analizado en este estudio.
6. Conclusiones
En los países más pobres de América Latina, denominados en este estudio “Club de la pobreza”, la población afronta condiciones de vulnerabilidad para superar la situación de pobreza. En tres de los cinco países se redujo la pobreza durante el período de análisis, pero al final del mismo la tasa de pobreza incrementó al nivel previo. Nicaragua fue el país con mayor reducción, de once puntos porcentuales, pero la misma al final del período de análisis era aún alta (58%).
Son características de los países del “Club de la pobreza”: insuficientes tasas de crecimiento económico (respecto a la magnitud de pobreza que tienen), alto grado de concentración del ingreso, altas tasas de criminalidad y de expatriación de población. Cuatro de los cincos países del club ocupan los primeros lugares en América Latina en emigración de su población. El caso más significativo es El Salvador con una quinta parte de su población total que migró hacia el exterior. Los países del club también se caracterizan por tener altos índices de percepción de corrupción.
Las variables concentración del ingreso, transparencia y educación a un nivel mayor que la educación primaria son las que explican la tasa de pobreza que tienen los países de América Latina, en especial de los países del club que muestran rezago en dichos indicadores. En su conjunto las tres variables explican en 88% la evolución de la tasa de pobreza en el período de análisis. Educación es la variable con mayor significancia estadística y mayor elasticidad, de 0.82%.
El análisis del caso Guatemala evidencia la existencia de trampa de pobreza en ese país, también en los otros países del club, dado el hecho que en 9 de 10 casos los hijos reproducen o heredan la situación de pobreza de sus padres. Otro elemento que permite inferir la existencia de trampa de pobreza es la baja movilidad social educativa, estimada en 44%, lo que significa que en Guatemala en un poco más de la mitad de casos los hijos reproducen el nivel educativo del padre.
También se considera que en Guatemala la situación de trampa de pobreza se retroalimenta con la baja en los retornos a la educación, dado el aumento en la probabilidad estimada de estar en situación de pobreza entre los años 2002 y 2016, mayor en personas con educación secundaria y menor en las de educación universitaria.
La caída en el salario real permite inferir que es un factor que limita la superación de pobreza en el caso de Guatemala y, se presume, en los otros países pertenecientes al grupo de esta investigación, dada la evidencia de reducción del salario real en México.
Para reducir la tasa de pobreza en los países del “Club de la pobreza” es necesario una mejor distribución del ingreso, aumentar la transparencia o reducir la corrupción y aumentar el nivel de educación de la población. También se requieren acciones de política pública, en especial de transferencias monetarias a las familias más pobres.
7. Bibliografía
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Información adicional
Formato de citación: Díaz, G. (2019). “El club de la pobreza de América Latina. El caso Guatemala”. Aposta. Revista de Ciencias Sociales, 83, 138-152, http://apostadigital.com/revistav3/hemeroteca/godiaz.pdf