LA CONTRIBUCIÓN AMBIENTAL DE RODALES DE Aspidosperma quebracho-blanco Schltdl. EN LA FIJACIÓN DE CO2: BASES PARA UNA GESTIÓN SUSTENTABLE
LA CONTRIBUCIÓN AMBIENTAL DE RODALES DE Aspidosperma quebracho-blanco Schltdl. EN LA FIJACIÓN DE CO2: BASES PARA UNA GESTIÓN SUSTENTABLE
Foresta Veracruzana, vol. 15, núm. 1, pp. 31-36, 2013
Recursos Genéticos Forestales
Resumen: Se estimó el CO2 fijado en rodales de Quebracho-blanco en un área de bosque nativo perteneciente a la región del Chaco Semiárido de Santiago del Estero, Argentina. Para determinar el carbono fijado en el rodal se emplearon métodos no destructivos, aplicables a especies nativas inventariadas, con datos forestales sencillos, tales como diámetros, alturas, densidad de la madera. Se determino que el carbono fijado por ha para el rodal es de 7 724 ton. En función de ello se proponen alternativas para una gestión sustentable de rodales de la especie.
Palabras clave: Carbón, Quebracho blanco, sustentabilidad.
Abstract: The CO2 fixed by stands of Quebracho-blanco located within a native forest area of the Santiago del Estero Semiarid Chaco, Argentina was estimated by collecting simple forest data such as diameters, heights, and wood densities through non-destructive, applicable to native species methods. The amount of C fixed was 7 724 ton per ha and per stand. In terms of this figure, several alternatives for sustainable management of stands of this species are proposed.
Keywords: Carbon, Quebracho blanco, sustentability.
Introducción
Los bosques del planeta brindan beneficios a través de bienes y servicios necesarios para toda la humanidad. Algunos de estos beneficios son directos, tales como la madera, pulpa para papel, captación de agua, resinas, medicamentos, protección de la biodiversidad, conservación de los suelos. Otros servicios son indirectos o intangibles, como el esparcimiento, fijación de carbono, etc. Este último punto merece un análisis especial, ya que los bosques desempeñan un papel primordial en el ciclo biogeoquímico del carbono y su contribución a atemperar el cambio climático.
Los bosques productivos de esta región, son masas forestales que actualmente siguen siendo utilizadas como “bosques leñeros”, empleados solamente para producir combustibles vegetales (leña y carbón) y sólo ocasionalmente algunas especies con ciertas propiedades físicas y químicas, son empleadas para revestimientos, postes y durmientes para ferrocarriles, como es el caso del género Schinopsis spp “Quebrachos colorados”, que presentan una elevada durabilidad natural. A consecuencia del descubrimiento de las propiedades curtientes del tanino vegetal proveniente de estas especies, las mismas fueron taladas irracionalmente, ocasionando un empobrecimiento progresivo del bosque mediante corte selectivo. El escaso o casi nulo valor agregado para estas especies tuvo consecuencias fatales para el ecosistema forestal y también para sus habitantes, ocasionando entre otras consecuencias negativas: pobreza, desertificación, pérdida de la biodiversidad, erosión, migración de sus habitantes, etc.
Según Del Castillo, citado por Martinez et al. (2008) el “Quebracho blanco” (Aspidosperma quebracho-blanco Schltdl.) es la especie arbórea más abundante en el Chaco Sudamericano y posiblemente la especie forestal con el mayor rango latitudinal y altitudinal en Sudamérica. Es la especie que “sobrevivió” a la histórica tala indiscriminada, lo que permitiría abastecer de nuevas materias primas a industrias productoras de bienes de alto valor añadido. Según Martínez, R. (2004), la madera del quebracho blanco posee muy buenas propiedades tecnológicas, tales como dureza y gran resistencia a la abrasión, sumado a un atrayente color blanco amarillento con un veteado suave, la hacen a simple vista muy indicada para la elaboración de pisos, parquet y otros productos. En la actualidad solamente se emplea la madera para leña y carbón, sin adicionar ningún valor a agregado en la misma.
Evaluar el carbono fijado en la biomasa de las diferentes especies forestales permitirá conocer cuánto contribuyen a mitigar los efectos del calentamiento global y plantear las posibles prácticas de manejo a implementar para incrementar el carbono capturado en su biomasa. En este trabajo, destacar la capacidad de fijación de CO2 en el quebracho blanco, permite enfatizar la función ambiental que la especie por si misma presenta en el ecosistema forestal, además de las propiedades de su madera. Una forma práctica y sencilla de conocerla es a través de mediciones indirectas con variables medibles en inventarios forestales. El presente trabajo plantea una cuantificación del CO2 fijado en la biomasa aérea de esta especie mediante un método no destructivo aplicable a las especies forestales en áreas inventariadas.
Material y métodos
Se llevó a cabo un inventario forestal en un bosque nativo clausurado hace 30 años y sólo empleado para realizar mediciones de carácter cientifico. El área de estudio denominado “La Clausura”, esta ubicado sobre la ruta nacional nº 9 a 27 km al sur de la ciudad capital de la provincia de Santiago del Estero, a 28º 05´ sur y 64º 15´ oeste. El diseño experimental comprende parcelas de muestra de forma circular de 500 m2 de superficie, distribuídas en forma sistemática a lo largo de 10 fajas (a razón de 4 parcelas por faja), separadas entre si por 50 m y entre fajas por 100 m, totalizando así 40 parcelas.
Las variables medidas fueron:
· Altura Total (HT)
· Diámetro a la Altura del Pecho (DAP)
· Altura de Fuste (HF)
Según Araujo (2003), los datos evaluados en el inventario arrojaron valores de parametros fitosociologicos importantes a los fines de caracterizar mejor aun el area de estudio, los mismos son:
· La abundancia absoluta para la especie fue de 183 árboles por hectarea.
· Dominancia absoluta de 4.4 m2/ha y
· Frecuencia absoluta de 127 individuos por ha.
En el calculo del CO2 en biomasa aerea se empleó la relación de volúmenes y de peso específico de la madera de la especie.
Para calcular la biomasa (materia seca) arbórea es necesario conocer el volúmen de cada uno de los individuos inventariados. Los volúmenes comerciales, es decir considerando ramas hasta 7 cm de diámetro, incluída la corteza se calcularon por medio del modelo logarítmico de variable combinada propuesto por Benitez et al. (2002), que incluye la altura total (HT) y el diámetro a la altura del pecho (DAP). El mismo fue ajustado por el método de los mínimos cuadrados ordinarios (Benitez et al., op. cit.).
Modelo logarítmico de variable combinada:

Por lo que:

La determinación del Peso Específico aparente corresponde a la madera seca al aire, con un 12% de contenido de humedad, arrojando un valor de 875 Kg/m3 para el quebracho blanco (Coronel, 1994).
Factor de Expansión de Volumen. Al estar empleando datos de volumen comercial, extraídos del inventario, se desprecia el volumen no comercial. Para ello se requiere entonces realizar un ajuste que permita expandir los datos de volumen a todo el espectro de diámetros de la especie, es decir, desde 10 cm como mínimo de diámetro. Para tal efecto se recurre al Factor de Expansión de Volumen (FEV), a los fines de realizar tal corrección. Dicho ajuste se hace dependiendo si el volumen alcanzado es > o < a 250 m3/Ha.
FEV = exp [1.3 - 0.209 * ln (vol)] si < 250 m3/ha
FEV = 1.13 si = 250 m3/ha
Factor de Expanción de Biomasa. Al estar utilizando también datos de biomasa comercial, estos no han considerado la totalidad del árbol por encima del suelo (ramas, ramillas, hojas). Para ello se requiere un factor de “Expanción de Biomasa” (FEB), el cual depende de los valores de biomasa alcanzados.
FEB = exp [3.213 - 0.506 * ln (biom)] si < 190 ton/ha
FEB = 1.75 si = 190 ton/ha
Estimacion del Carbono fijado. El carbono real contenido en la biomasa se ha calculado con la siguiente fórmula:

Donde:
At = Área total de estudio.
Bl = Biomasa promedio estimada.
Rc = contenido de Carbono en el peso seco estimado en un 50 %.
Resultados
Los resultados alcanzados con la aplicación de la metodología planteada, se observan en los siguientes cuadros:

Donde: DAP= Diámetro a la altura del pecho, HT= Altura total y HF= Altura del fuste.






Discusión
Es importante destacar que en el caso de bosques de regiones en las que los procesos de extracción y elaboración son ineficientes, como es este el caso, la conservación de los bosques puede obtener más beneficios, en lo que respecta a la captura de carbono, como servicio ecosistémico, en contraparte con la estrategia propia de extracción maderable. Sin embargo es importante comprender que los sistemas de aprovechamiento en sí, combinados, no son siempre mutuamente excluyentes, mientras que sean sustentables.
Por ejemplo favorecer la regeneración, combinada con la extracción subsiguiente puede producir beneficios en materia de emisiones de CO2, cuando la madera extraída desplaza la utilización de combustibles fósiles o compensa la demanda de madera de bosques maduros con un gran volumen de biomasa en pie, siendo sumideros importantes. La regeneración contribuye en la etapa de crecimiento a fijar el carbono, compensando en cierta medida el extraído en la madera.
Es conveniente conocer la tasa de deforestación para poder calcular la “Emisión evitada”, resultante de la extracción de leña, con el objeto de conocer la importancia económica-ecológica global que brinda este ecosistema.
La utilización de los bosques para mitigar las emisiones de CO2 exigirá contabilizar todas las fuentes y sumideros de carbono a lo largo del tiempo y analizar otros criterios ambientales y socioeconómicos que influyan en las decisiones relativas de la ordenación forestal.
La contribución de la especie, motivo de estudio, al secuestro de carbono de la atmósfera, guarda un valor ambiental importante a la hora de tomar decisiones meramente económicas en torno a su valor maderable.
Conclusiones
Los datos recolectados en el inventario forestal, sobre un total de 25 has realizado en un área representativa del bosque Chaqueño Semiárido, arrojaron los siguientes resultados para el Quebracho blanco, especie, en la actualidad, dominante del área en estudio:
· Carbono total de la muestra: 193.117 Ton.
· Carbono total por Ha.: 7.724 Ton.
· Carbono fijado por ha. 1.018 Ton. de carbono/ha.
Literatura citada
ARAUJO, P.A. 2003. Bases para la gestión sostenible de bosques en regeneración del Chaco Semiárido. (Santiago del Estero- Argentina). Tesis Doctoral, Escuela Superior de Ingenieros de Montes, Universidad Politécnica de Madrid. 200 p.
ATENCIA, M.E. 2003. Determinación de la densidad en maderas argentinas. Trabajo de investigación. Instituto Nacional de Tecnología Industrial.Argentina. 15 p.
BENÍTEZ, C.; PECE, M.; GALINDEZ, M.; MALDONADO, A. y ACOSTA, V. 2002. Biomasa aérea de ejemplares de Quebracho blanco (Aspidosperma quebracho-blanco) en dos localidades del Parque Chaqueño Seco. Revista Quebracho 9:115-127.
CORONEL, E. 1994. Fundamentos de las Propiedades Físicas y Mecánicas de las maderas. Facultad de Ciencias Forestales Universidad Nacional de Santiago del Estero. Argentina.189 p.
MARTINEZ, R. 2004. Mejora de la estabilidad dimensional de la madera de quebracho blanco (Aspidosperma quebracho–blanco, (Schelechtend, Apocinácea), mediante el uso de tanino y polietilenglicol Revista Quebracho 11: diciembre 2004. pp. 73.
MARTINEZ, R.; MORENO, G. y TABOADA, V. 2008. Madera aserrada y estabilizada de Quebracho Blanco: Nueva materia prima para la Industria Forestal. Revista Quebracho 15: 77-79.