El saludo venezolano. Ritual multiforme de la prosodia visual

The Venezuelan Greeting. A Multiform Ritual of Visual Prosody

Jílmer Medina
Universidad de Los Andes, Venezuela
Yaymar Dávila
Universidad de Los Andes, Venezuela
Vania Romero
Universidad de Los Andes, Venezuela
Elsa Mora
Universidad de Los Andes, Venezuela

El saludo venezolano. Ritual multiforme de la prosodia visual

Lengua y Habla, núm. 22, pp. 1-26, 2018

Universidad de los Andes

Recepción: 13/08/2017

Aprobación: 22/03/2018

Resumen: Se analiza, desde la prosodia visual, cómo la realización acústica del saludo venezolano (en los grupos generacionales más jóvenes) varía en relación con la producción simultánea de determinados gestos y movimientos corporales. En atención a la interrogante enunciada, se seleccionaron 20 saludos contenidos en 7 cortometrajes venezolanos. Para el análisis de las muestras, se segmentaron 107 sílabas, a las cuales les fue calculada su correspondiente duración y frecuencia fundamental (f0) mediante el software PRAAT. También se consideraron como parte del análisis las posibles pausas silenciosas intervinientes entre los constituyentes de los saludos compuestos por dos o más términos. A su vez, se registraron 20 movimientos cuya producción es simultánea a la emisión de los saludos. Entre los principales hallazgos del estudio destacan: i) el levantamiento de los brazos favorece un aumento en la línea de f0 y la duración de los segmentos silábicos, en tanto que el descenso progresivo de los brazos enmarca una reducción de los indicadores mencionados y ii) la expresión de sorpresa, la emisión cabizbaja de un término y el deslizamiento de la mano sobre el hombro de quien es saludado no predisponen cambios prosódicos de gran notoriedad en la data estudiada.

Palabras clave: saludo, ritual, gestos, movimientos corporales, prosodia visual.

Abstract: Visual prosody has been used in this study to determine how acoustic realization of the Venezuelan greeting -especially among teen and young adults- varies in relation with simultaneous production of gestures and body movements. Twenty greeting scripts were selected from seven Venezuelan short films. For the study analysis, 107 syllables were segmented, and determined their duration and fundamental frequency (f0) by PRAAT. Possible silent pause intervening among the constituents of the greetings composed by two or more terms was also considered in the study. Twenty movements were also registered because they were produced simultaneously to utterances. Main study results show that (i) arm raise helps f0 line to increase and syllable segment space length, while progressive arm lowering helps to reduce above indicators; and that (ii) surprise expression, dejected term utterance, and hand slide over greeted person’s shoulder do not influence on important prosodic changes found in study data.

Keywords: greetings, ritual, gestures, body movements, visual prosody.

1. INTRODUCCIÓN

El cuerpo del hombre baila continuamente al compás de su propio lenguaje.

Davis (2010: 127)

El proceso de socialización del individuo supone no solo el dominio de un código lingüístico específico, sino que, progresivamente, el ser humano (como hombre social)1 debe hacerse de un POTENCIAL DE COMPORTAMIENTO, el cual caracteriza su interacción con otros individuos de su misma especie (Halliday, 1975: 24). Como parte de la secuencia anteriormente descrita, la persona socializada pasa a formar parte de diversos RITUALES INTERPERSONALES,2 como p. ej. el saludo, necesarios para garantizar “el equilibrio social y las relaciones amistosas”3 con otros interlocutores.

Al respecto, Goffman (1979: 88) describe el saludo como una situación en la que dos personas se van acercando entre sí y se orientan frontalmente. Las miradas de estas “se tropiezan durante un momento de comunión” y, casi en simultáneo, los interactuantes comunican “expresiones sonrientes” de reconocimiento social. En medio del referido contexto, los participantes pueden llevar a cabo gestos, quitarse el sombrero, entre otras acciones. Según Goffman, como parte del proceso anteriormente descrito, es probable que los sujetos se ofrezcan un saludo verbal junto con una forma determinada de vocativo para la denominación del otro. Cuando es permisible, a juicio del referido autor, pueden darse abrazos, apretones de manos, besos y otros contactos corporales, cuya interpretación está más o menos normalizada en relación a un entramado cultural específico.

Goffman estima que, a menudo, las interacciones de tipo conversacional entre dos o más individuos se inician por medio de saludos, los cuales, a criterio del autor, pueden clasificarse (en situaciones donde prevalece el conocimiento mutuo) como: SALUDOS DE PASO y ENCUENTROS IMPREVISTOS. Los primeros, al formar parte de la actividad diaria, surgen como consecuencia de una “intersección rutinaria” entre los interactuantes y, en tal sentido, el tipo de saludo acá descrito no se emplea aspirando a la reciprocidad, dado que constituye un RITUAL DE MANTENIMIENTO en favor del vínculo establecido previamente por los conocidos, quienes se saben propensos al encuentro diario. Por otra parte, los encuentros imprevistos se suscitan en ocasiones en las cuales los interactuantes asumen como poco probable la posibilidad del avistamiento mutuo. En consecuencia, según Goffman, este tipo específico de saludo comportará una serie de “movimientos torpes y apuros”, dadas las circunstancias del contacto fortuito. (id.: 90-96)

En opinión de Goffman, los saludos enmarcan una situación sociodiscursiva de “mayor acceso mutuo”. En tal sentido, el teórico propone que tanto el saludo de paso como el encuentro imprevisto deben rotularse como RITUALES DE ACCESO, los cuales pueden iniciar (o incluir en el entretanto) movimientos de las manos, gestos de la cara, sutiles giros de la parte superior del tronco o, en síntesis, el acceso verbal que conlleva el saludo supone la mediación de la GLOSA CORPORAL.4

Al considerar las ideas previamente descritas, mediante el siguiente estudio exploratorio se busca describir cómo los hablantes venezolanos pertenecientes a los grupos generacionales más jóvenes enmarcan las secuencias interactivas de las que son partícipes mediante el ritual del saludo. Igualmente, resulta de interés ahondar en las siguientes interrogantes de estudio: i) ¿el saludo venezolano obedece a una forma “prototípica”? o, por el contrario, ii) ¿los hablantes se valen de diversos recursos léxicos para establecer la comunicación fática? y, finalmente, iii) ¿los gestos y movimientos corporales que ejecutan los hablantes son coextensivos con la excitación o disminución de algún parámetro acústico? En las secciones subsiguientes se intentará bosquejar un acercamiento inicial a las incógnitas anteriormente enunciadas.

2. NOCIONES TEÓRICAS

2. 1. La prosodia visual

Guellaï1, Langus y Nespor (2014) señalan que el habla y los gestos pueden formar un único sistema de comunicación que facilite la interacción entre el hablante y el oyente. Según los referidos autores, los estudios realizados sobre la percepción de la señal hablada demuestran una notable función comunicativa de los gestos, pues estos se coordinan con los ACTOS DE HABLA (concretamente los ILOCUTIVOS y PERLOCUTIVOS)5 emitidos durante la enunciación, es decir, ciertos movimientos corporales (en mayor frecuencia los faciales) obedecen a una intención y a un propósito específico.

Igualmente, Guellaï1 et al. (2014) señalan que los gestos suponen una instancia de gran relevancia dentro del desarrollo cognitivo humano. Al respecto, González Vargas (2014: 97) establece que los gestos, al igual que el signo lingüístico, requieren de una estructura interna compuesta de motivaciones comunicativas que hacen del componente gestual una herramienta social de gran importancia. En la etapa previa al desarrollo del código verbal, los gestos representan uno de los medios más utilizados para interactuar y establecer una comunicación efectiva entre el niño y el adulto. Al igual que González Vargas, Volterra, Caselli, Capirci y Pizzuto (2005: 23, 24) señalan que la comunicación infantil se establece mayoritariamente a través de la conducta gestual. En cambio, los adultos realizan la combinación de gestos + palabras, dado que la intención comunicativa se representa por completo mediante el enunciado, en tanto que el movimiento sirve para i) reforzar el mensaje verbal, ii) para evitar las ambigüedades y iii) para cambiar el tópico conversacional.

Guellaï1 et al. (2014) estiman que el constituyente gestual es coextensivo al contorno entonativo, pues la duración del gesto y la señal del habla, en algunos casos, son equitativas. En consonancia a lo anterior, Voigt, Podesva y Jurafsky (2014) plantean que en los últimos años se ha incrementado el interés por el estudio de la comunicación multimodal y la conexión entre la prosodia del habla y la prosodia visual, pues, según los autores, la evidencia empírica ha comenzado a demostrar convincentemente la “naturaleza coarticulatoria” de los gestos y el lenguaje. En tal sentido, los investigadores se proponen estudiar las asociaciones entre los movimientos del cuerpo y determinados aspectos prosódico-acústicos. Voigt y colaboradores fundamentan su análisis postulando que el aumento de la “amplitud de movimiento”6 será predictivo de valores más altos para categorías acústicas como la f0 y la intensidad, aunado a una mayor proyección espectral de las pausas. Los resultados de la investigación recién referida demuestran que mientras más pronunciado sea el gesto o el movimiento de la parte superior del cuerpo, mayor será la excitación de los índices acústicos mencionados previamente. A su vez, los autores advierten que futuras aproximaciones a la correlación de la señal acústica y el componente gestual deben tener en cuenta la influencia que pueden ejercer en el comportamiento de los locutores los factores etarios, diatópicos, diastráticos y performativos.

2.2. Sobre la prosodia visual y el saludo

McNeill (1992), citado en Álvarez (2008:108), afirma que los gestos son movimientos espontáneos de los brazos y las manos que pueden estar sincronizados con el fluir de la oralidad. Kanade, Cohn y Yingli (2002) prescriben que el habla, por lo general, está acompañada de movimientos corporales y gestos, los cuales se llevan a cabo por el hablante para enfatizar el significado de los textos7 producidos. En este orden de ideas, Guellaï1, Langus y Nespor (2014) sugieren que la información prosódica del lenguaje oral está sincronizada con los gestos, hecho que resulta de gran importancia en la decodificación de la señal lingüística. Voigt, Podesva y Jurafsky (2014), respecto a la naturaleza coarticulatoria de los gestos y el lenguaje como un mismo sistema, estiman que a mayor movimiento corporal, mayor será la agitación de determinadas categorías prosódicas. Por ejemplo, el acento en una palabra suele ir acompañado de un movimiento de cabeza; una voz ascendente al final de una frase puede ser enfatizada con la elevación de las cejas o, posiblemente, en combinación con la elevación de la cabeza también.

Respecto a la realización articulada de la señal acústica y el gesto en la producción del saludo, Davis (2010: 53-54), refiriendo el trabajo del etólogo austriaco Irenaus Eibl-Eibesfeldt, describe que algunas facetas de las pautas del saludo son realmente universales, por ejemplo, los amigos (o actores socialmente simétricos), al avistarse a la distancia, se sonríen y luego, si se sienten de buen humor, hacen un movimiento rápido de cejas denominado flash. Otro de los contextos descritos por Davis se observa cuando los seres humanos se saludan inclinando la cabeza o presentando la palma de la mano a “modo de sumisión” o, en otros términos, como una manera de ser solidario y cortés. Es de recordar que, desde la CORTESÍA LINGÜÍSTICA, la solidaridad implica otorgar poder (o reconocimiento) a quien no lo tiene (Álvarez y Espar, 2002: 27-30).

Por otra parte, Davis estima que, aunque los modos de saludar difieren totalmente de una cultura a otra, dentro de la estructuración del saludo se identifican cinco etapas continuas, las cuales se organizan de la siguiente manera: i) avistamiento, ii) reconocimiento, iii) un saludo a la distancia (mediante movimiento de la mano o el flash de las cejas), iv) el acercamiento (apreciable en un saludo más próximo, como p. ej. un beso) y, finalmente, v) la separación momentánea. Es importante destacar que, según Davis, el ordenamiento anteriormente descrito puede variar, pero la secuencia del saludo, inevitablemente, termina con un movimiento de retroceso y la forma en la que el mismo se realiza puede ser significativa para los interactuantes.

2. 3. Caracterización del saludo como acto de habla

Haverkate (1994: 73 y 91) considera que los saludos representan ACTOS DE HABLA EXPRESIVOS y, al mismo tiempo, sirven para denotar CORTESÍA POSITIVA.8 Según el referido autor, el saludo constituye una categoría que adolece de “contenido proposicional variable”. En consonancia con la última afirmación, es preciso referir a lo planteado por Lyons (1973: 427 y 428) para quien expresiones del tipo ¿cómo está usted? constituyen fórmulas social y situacionalmente restringidas en cuanto a la obligatoriedad de su empleo. En tal sentido, al ser el saludo una forma demarcativa de ciertas interacciones, “parece bastante razonable decir que ¿cómo está usted? no tiene ningún significado […] Sería trivial insistir que [tal expresión] debe ‘significar’ algo por encima de su uso”.

A juicio de Haverkate (1994: 62 y 74), al ser el saludo un acto cortés desprovisto de valor conceptual (o contenido proposicional), ello explica que dicho ritual ocupe una posición periférica e inicial dentro de la SUPERESTRUCTURA9 conversacional. A su vez, según el teórico, las fórmulas de saludo pueden ser MONOLÉXICAS, es decir, compuestas por una sola palabra (como, p. ej., hola), o, igualmente, pueden estar constituidas por dos o más términos, tal es el caso de formas como ¿qué tal?, ¿cómo te va?, etc.

Es importante destacar que, para Haverkate, el saludo constituye un acto idiosincrásico de tipo universal, dado que no se conocen culturas en las que dicho ritual no integre el componente verbal de la interacción social rutinaria. Así pues, en opinión del autor, independientemente del núcleo cultural al que se circunscriba el saludo, las principales funciones interactivas subyacentes a este se pueden resumir del siguiente modo: i) el saludo sirve como una señal para participar del intercambio verbal; ii) es un acto de habla que se presta, por excelencia, a introducir la comunicación fática; y iii) en relación a la fórmula seleccionada, el saludo sirve para establecer e identificar factores como el rol social y el estatus de los hablantes. Vale puntualizar que, según Álvarez (2007: 30), el primer término refiere al emisor, pues este debe reconocer la función que la sociedad le asigna con respecto a su oyente, bien sea de superioridad o subalternidad. Por ende, el orador debe estar plenamente consciente de su rol social para estimar el estatus de su destinatario, y, con bastante frecuencia, el correlato lingüístico de dicho “cálculo” se aprecia en el uso de formas específicas de saludo.

En otro orden de ideas, respecto a la CORTESÍA PARALINGÜÍSTICA, Haverkate (1994: 49) señala que, dentro de la realización del saludo, aquella puede ser expresada mediante gestos. En tal sentido, el referido acto de habla expresivo puede efectuarse de tres diferentes maneras: i) por medio de una expresión verbal aislada, ii) a través de un gesto independiente y, finalmente, iii) el saludo puede desarrollarse a través de una expresión verbal acompañada de un gesto coextensivo a la misma, el cual puede ser una expresión facial cualquiera, un abrazo, un beso, un apretón de manos, entre otras opciones. En relación a lo anterior, Lyons (1973: 428) explicita que expresiones del tipo ¿cómo está usted? actúan recíprocamente en relación con el CONTEXTO SITUACIONAL,10 y pueden estar en contraste semántico con un marco comportamental de tipo paralingüístico inclusivo de silencios, expresiones faciales y diversos ademanes.

Así pues, el saludo es un acto de socialización enmarcado dentro de las normas fundamentales de la cortesía, el cual posee características vocales y gestuales que merecen ser estudiadas. En tal sentido, el objetivo de esta investigación (de tipo descriptivo-correlacional) es estudiar el saludo venezolano en jóvenes, a partir de muestras extraídas de algunos cortos venezolanos publicados en la red. Para la consecución del objetivo previamente enunciado, se aplicó la metodología descrita a continuación.

3. ASPECTO EXPERIMENTAL

3. 1.Corpus

Para el desarrollo de este trabajo se seleccionó un total de 20 muestras de saludos contenidas en 7 cortos producidos en Venezuela, los cuales están disponibles al acceso público y gratuito en la red YouTube.11 Dichos saludos son emitidos, en el transcurso de las piezas cinematográficas, por actores cuyos hábitos lingüísticos se corresponden con la variedad hablada del español venezolano, específicamente en la Región Capital. Es de resaltar que la edad estimada (promedio) de los hablantes se ubica en los 26 años. Aunado a lo anterior, vale especificar que se realizó un muestreo de tipo intencional (u opinático), pues los saludos a estudiar fueron seleccionados atendiendo a los siguientes criterios:

Cuadro 2
Clasificación general de la muestra
Clasificación
general de la muestra

3.2. Tratamiento de la muestra

En principio, una vez determinadas las 20 muestras, fue necesario descargar los videos que las contenían. Posterior a ello, se extrajeron las secuencias específicas en las que se desarrollan los saludos y, una vez delimitadas aquellas, se procedió a la conversión de las muestras a formato WAV. Es importante destacar que los pasos anteriores se llevaron a cabo por medio de la aplicación Atubecatcher,13 la cual permite tanto la descarga gratuita de videos pertenecientes a la red YouTube, como la posterior manipulación, segmentación y conversión de estos a diversos sistemas de compatibilidad.

Acto seguido, se llevó a cabo el análisis acústico de las muestras, para tal fin fue empleado el software gratuito para el análisis científico del habla PRAAT. Por medio de un espectrograma de banda ancha, fueron segmentadas 107 sílabas contenidas en los 20 saludos y, a cada una de estas, le fue calculada su correspondiente duración (en milisegundos) y frecuencia fundamental (f0).

Igualmente, se consideraron como parte del análisis las posibles pausas silenciosas intervinientes entre los términos constitutivos de los saludos integrados por dos o más palabras. Vale destacar que, conforme a los fines de la presente investigación, los parámetros prosódicos recientemente explicitados constituyen las variables dependientes a estudiar en el siguiente apartado.

Una vez concretado el análisis acústico, se precisó determinar los gestos suscitados en cada uno de los saludos seleccionados, esto con el fin de correlacionar dichas variables (en este caso independientes) con la prominencia o disminución de los índices prosódicos mencionados con anterioridad. Se registró un total de 20 movimientos, entre expresiones faciales y desplazamientos tanto de la cabeza, como del torso y las extremidades superiores. En tal sentido, para facilitar la alusión a cada gesto o movimiento en los apartados que a continuación se presentan, fue necesario establecer las siguientes convenciones preliminares:

Cuadro 3
Convenciones preliminares
Convenciones
preliminares

Una vez obtenidos los resultados del análisis acústico, se procedió a la sistematización de estos y a la posterior ubicación del gesto a lo largo de la emisión del saludo, es decir, se ubicó el segmento (o segmentos silábicos) cuyo desarrollo se ejecuta en simultáneo con una o varias de las posibilidades registradas en el cuadro anterior. Finalmente, se llevó a cabo la descripción cualitativa de los datos explícitos en el siguiente apartado.

6. ANÁLISIS Y RESULTADOS

Respecto a la postura de Goffman (Ver § 1), 19 de las muestras analizadas para efectos del presente estudio podrían clasificarse como saludos de paso, dado que en los contextos donde los hablantes enuncian dichos actos prevalece el conocimiento mutuo, en tal sentido, los interactuantes no se saludan aspirando a la reciprocidad, sino que emplean dichas formas como un ritual de mantenimiento en favor del vínculo amistoso establecido previamente por los conocidos, quienes se saben propensos al avistamiento diario. Solo una de las muestras (S1) podría catalogarse como un encuentro imprevisto, pues la enunciataria del saludo y el receptor de este se desconocen al momento de la interacción, aquella solo se dirige a su interlocutor con motivo de solicitarle un servicio, sin aspirar a una intersección rutinaria prolongada en el tiempo.

En relación a la clasificación propuesta por Haverkate, solo 2 de los saludos estudiados son monoléxicos: buenas (S3) y hola (S7). Las muestras restantes son de tipo compuesto, pues, entre el saludo propiamente dicho y el tratamiento nominal, aquellas combinan entre dos y hasta cinco términos, tal es el caso de, p. ej., hola muñeca hermosa ¿cómo estás? No obstante, a pesar de la multiplicidad de formas inherentes a un mismo saludo, en 19 de las muestras seleccionadas no se registraron pausas silenciosas19 que separasen acústicamente cada una de las referidas expresiones.

Este último aspecto quizá pueda tener una posible explicación en la afirmación de Haverkate, anteriormente planteada, según la cual el saludo “adolece de contenido proposicional”. En consideración a ello, si el mencionado acto de habla no transmite información nueva, sino que su enunciación obedece a la necesidad de cumplir con el ritual propiciador del encuentro verbal, podría inferirse entonces que quizá la producción pausada y claramente delimitada (acústicamente) de los términos constituyentes del saludo no es del todo necesaria, dado que estos no transmiten alguna información que los interactuantes desconozcan. Por tal motivo, podría plantearse que el saludo, como acto de cortesía verbal social,20 tiende a ser ejecutado rápidamente, sin pausas, para agilizar la comunicación fática y así dar pie, con mayor inmediatez, al intercambio de informaciones nuevas. Igualmente, sería prudente considerar el estilo lingüístico como un posible condicionante de la ausencia de pausas silenciosas en las muestras trabajadas en el presente estudio, quizá el conocimiento mutuo, la igualdad en cuanto a roles sociales y la informalidad de los contextos predisponga tanto la agilización del saludo, como el inicio más apresurado del intercambio conversacional propiamente dicho. Claro está, las impresiones anteriores deben ser sometidas a verificación empírica, proceso que sobrepasa los límites del presente estudio.

Por otra parte, en lo que respecta a la glosa corporal advertida por Goffman, en las 20 muestras empleadas para este trabajo se registran entre 1 y 3 gestos o movimientos por caso, hecho que, en la mayoría de las situaciones descritas, parece incidir en el panorama acústico de los saludos analizados. En atención a ello, considérense los siguientes resultados.

En la primera de las muestras analizadas (¿qué pasa negrito?) se observó la realización del gesto (1) antes de emitir el saludo. Posteriormente, al iniciar la producción de este, la locutora ejecutó los movimientos (6) y (9) en simultáneo con la primera sílaba de la señal (qué), comportamientos que se mantuvieron hasta la finalización del vocativo mediante el cual se hace referencia al destinatario de la interpelación (negrito). Es importante destacar que el desarrollo de los gestos referidos es coextensivo con una elevación considerable de la f0 registrada en las tres primeras sílabas (entre los 340,6 y los 488,1 Hz). Dicho hallazgo se asemeja con lo expuesto en Pietrosemoli y Mora (1998), investigación en la cual se estudia la sincronización del movimiento de la mano y la frecuencia fundamental observados en grabaciones de entrevistas televisivas. Como principal conclusión del referido trabajo, las autoras establecen que existe una estrecha relación entre la elevación de la f0 y el movimiento de la mano asociado a la presencia de acento enfático, inciso discursivo y del gesto icónico.21

A su vez, la manifestación de (6) y (9) desde el inicio de S1, coincide con una mayor duración de los segmentos iniciales qué (173 ms) y pa (275 ms), posteriormente, en las cuatro sílabas restantes, la duración promedio de estas disminuye a los 171,6 ms. A continuación, obsérvese la secuencia de gesto y movimiento registrada en la muestra concerniente a este punto:

Secuencia observada en S122
Ilustración 1:
Secuencia observada en S122

Por su parte, en la muestra S2 (¿y tú qué?), antes de la emisión del saludo, el hablante levanta el mentón y, desde la primera sílaba hasta el final de la señal, aquel produce el movimiento (13), hecho que parece correlacionarse con un aumento progresivo de la f0 concerniente a las tres unidades silábicas del saludo, la cual oscila entre los 224 Hz para el segmento inicial, hasta los 329 Hz registrados en la sílaba final. Situación similar ocurre con la duración, parámetro que parece aumentar secuencialmente, una vez efectuado el movimiento de la mano. Dicho ascenso se realiza en el siguiente orden: y (156 ms), (188 ms), qué (248 ms). La siguiente imagen describe la agitación de la mano izquierda, a modo de interpelación, referida en este apartado:

Agitación de la mano a modo de interpelación
Ilustración 2:
Agitación de la mano a modo de interpelación

En la muestra monoléxica denominada S3, contrario a los casos anteriores, la realización del gesto (2) no parece influir en el panorama acústico registrado en aquella, pues el par de sílabas constituyentes del saludo (bue-nas), presentan índices muy similares tanto en lo que respecta a la f0 (146,6 y 150,5 Hz), como a la duración (300 y 375 ms, respectivamente). Lo recién expuesto quizá pueda atribuirse al hecho de que la mirada al piso, o la emisión cabizbaja del saludo buenas, no constituye un tipo gestual que requiera de movimientos corporales tan pronunciados, como los que se podrían observar, por ejemplo, en la elevación de un brazo. En tal sentido, al no suscitarse un esfuerzo anatómico considerable por parte del emisor, los parámetros acústicos de las sílabas analizadas en S3 se mantienen sin excitación significativa.

La enunciataria de la muestra ¡épale negrito! (S4), en la segunda sílaba del saludo, sonríe hasta finalizar la emisión de este. Dicho gesto coincide con una elevación significativa de la f0, la cual se ubica entre los 367,8 Hz para el referido segmento, elevándose progresivamente hasta los 463,3 Hz registrados en la penúltima unidad silábica del saludo (-gri). Es importante destacar que, en la última sílaba de la muestra, la f0 disminuye a los 406,9 Hz, ello tras desdibujarse la sonrisa de la locutora al labializar la articulación del velar medio sonoro /o/. Respecto a la duración, vale precisar que esta también aumenta significativamente al suscitarse el gesto (4) a partir de la sílaba -pa, en tal sentido, dicho parámetro se ubica entre los 113 ms (registrados en el segmento mencionado) y los 411 ms que dura la última sílaba de la muestra (-to). Para comprender mejor lo anteriormente expuesto, nótese la secuencia gestual efectuada en S4:

sonrisa y posterior desaparición de esta
al labializar la articulación de la sílaba final en S4
Ilustración 4:
sonrisa y posterior desaparición de esta al labializar la articulación de la sílaba final en S4

De igual modo, la muestra S5 evidencia cierta correlación entre la glosa corporal y la realización de la señal acústica. Concretamente, en ¿qué es lo que es? se observa la ejecución del movimiento (9) antes de suscitarse la emisión. Posterior a ello, al efectuarse el descenso del brazo derecho durante las cuatro primeras sílabas del saludo, en simultáneo, se produce un aumento de la f0, cuya elevación se inicia entre los 114,6 Hz (para el segmento qué) y los 138,1 Hz concernientes a la sílaba final del saludo (es). Vale destacar que la última cifra mencionada, el pico más alto de f0, coincide con el descenso total del brazo y el choque de manos (15) efectuado entre quien saluda y su destinatario. Contrario al rasgo prosódico anterior, la duración se mantiene más o menos constante durante las cinco sílabas analizadas en este punto, parámetro que puede promediarse en 81,6 ms por cada unidad. En la siguiente ilustración se puede apreciar cómo el hablante lleva a cabo los movimientos (9) y (15) cuando saluda a su interlocutor:

movimientos (9) y (15) registrados en
¿qué es lo que es?
Ilustración 5:
movimientos (9) y (15) registrados en ¿qué es lo que es?

La muestra S6, por su parte, registra tres movimientos distintos que, aparentemente, repercuten en la realización de los parámetros acústicos analizados en este estudio. Por ejemplo, la emisión del tratamiento nominal encabezador del saludo (mi amor), se desarrolla en simultáneo con el gesto (3), el cual parece ser coextensivo con una excitación considerable de la f0, parámetro cuyas cifras se estiman entre 267,2 Hz (para mi) y los 378,4 Hz registrados en -mor, segmento en el que, a su vez, se observa un alargamiento importante del núcleo silábico. Igualmente, la duración aumenta a medida que la expresión de sorpresa se desvanece en el rostro de la enunciataria del saludo, pues dicho indicador inicia en 230 ms (para el primer segmento), prolongándose hasta los 1039 ms registrados en la unidad silábica final.

Posterior a la primera parte del saludo, se registró la única pausa silenciosa de todo el estudio, cuya duración es de 1102 ms. Es importante destacar que dicho silencio no se produce con la intención de otorgarle mayor claridad o delimitación acústica a los constituyentes del saludo, pues dicha pausa obedece al hecho de que el destinatario de la emisión se encontraba un par de metros alejado de la enunciataria, por tal motivo, esta esperó a que aquel se acercase para proferir la segunda parte del “ritual”. Igualmente, vale precisar que cercano el final de la pausa, se produce el movimiento (20) entre los interactuantes.

Acto seguido a la enunciación de mi amor, en S6 se observa la emisión de la forma compuesta ¿cómo estás? Durante la producción del primer segmento silábico (), se inicia el movimiento (9), el cual no pareciera predisponer un patrón específico (ascendente o descendente) de la f0, pues dicho parámetro sigue la siguiente secuencia: i) (312,4 Hz), ii) -mo (294,5 Hz), iii) es (360.4 Hz); aunque esta última medida disminuye a los 291,5 Hz concernientes a la sílaba final del saludo (-tás), cuya emisión es simultánea al abrazo entre los interlocutores. Respecto a la duración de los segmentos silábicos integrantes de ¿cómo estás?, vale destacar que estos aumentan progresivamente dada la extensión de los brazos y la posterior realización del movimiento (19), pues dicho parámetro se ubica entre los 326 y 427 ms comprendidos desde el segmento hasta el final silábico del saludo.23 Nótese a continuación la secuencia de movimientos anteriormente descrita:

movimientos (3), (9) y (19) registrados
en S6
Ilustración 6:
movimientos (3), (9) y (19) registrados en S6

Respecto a la muestra S7, constituida por la forma monoléxica hola, vale acotar que, durante la emisión del primer término silábico, se observa la producción de (9), posteriormente, al emitirse la sílaba final (-la), la enunciataria de la muestra desliza su mano sobre el hombro de su interlocutora, hecho que parece coincidir con un descenso de la f0 respecto a la registrada en la primera sílaba del saludo, pues en esta se calcularon 446,2 Hz, en tanto que el segmento final presenta una frecuencia de 287 Hz. Del mismo modo, el panorama anterior se avista en la duración de las unidades silábicas, pues la emisión de la primera toma 740 ms, aunque al producirse (14) durante la realización de la segunda sílaba, dicha cifra desciende a 127 ms.

Por su parte, las muestras S8 y S9 son emitidas por un mismo hablante, una tras otra. En la primera (¿cómo estás?), durante toda la señal, se observó la producción del movimiento (14), aunque a diferencia de lo avistado en S7, en el saludo que a este punto concierne la f0 aumenta desde los 118,4 Hz (correspondientes a la sílaba inicial), hasta los 194,6 Hz registrados en el segmento silábico final de la muestra (-tás), durante el cual se suscita el deslizamiento de la mano izquierda del emisor sobre el hombro de su destinataria. Del mismo modo ocurre con la duración, pues tal parámetro oscila entre 176 y 237 ms, respectivamente, tanto para el inicio, como para el final silábico del saludo, durante el cual, vale recordar, se lleva a cabo la realización de (14).

En S9, al igual que en S2, la realización de (13) durante la emisión de ¿cómo te ha ido? parece correlacionarse con el progresivo aumento de la f0 desde los 117 Hz (correspondientes a la primera sílaba del saludo), hasta los 153,4 Hz registrados en el segmento final de la muestra. No obstante, contrario a lo avistado en S2, al agitarse la mano para demandar información por parte de la destinataria, en S9 desciende la duración de las sílabas subsiguientes al primer segmento, cuya realización toma 140 ms, aunque dicho valor se aminora gradualmente hasta los 20 ms registrados en la sílaba final (-do). A continuación, podrá observar los movimientos ejecutados por el enunciatario de las muestras S8 y S9:

movimientos (14) y (13)
Ilustración 7:
movimientos (14) y (13)

Los saludos S10 y S11 se llevan a cabo en un mismo contexto situacional. En la primera muestra (¡háblame Mariíta!) se observa cómo el hablante, desde la primera sílaba y a lo largo de toda la emisión recién mencionada, lleva a cabo el movimiento (9) para dirigir la atención de la destinataria hacia él. No obstante, a diferencia de lo observado en muestras como la S1, al ejecutarse el levantamiento del brazo, no se evidencia un aumento progresivo de la f0, sino que esta registra su pico más alto (de 474,5 Hz) en la sílaba inicial, momento en el que se suscita (9), para posteriormente descender, secuencialmente, en los seis segmentos restantes a un promedio de 336.1 Hz. Situación similar se observa respecto a la duración de los segmentos silábicos, pues esta se ubica (en el primero de estos) en los 266 ms, aunque al darse el levantamiento del brazo, la referida cifra desciende para las sílabas subsiguientes a una media aritmética simple de 144.8 ms por unidad.

Como respuesta a S10, Mariíta dice ¡epa Macholo!, saludo que, desde su inicial silábica, se desarrolla en paralelo con (12), movimiento que parece coincidir con una elevación secuencial de la f0, oscilante entre los 421,2 Hz (concernientes a la primera sílaba) y los 470,4 Hz registrados en -lo. Contrariamente, la duración de las sílabas fluctúa de manera descendente, pues la primera de estas se ubica en los 399 ms, en tanto que las cuatro restantes alcanzan un promedio de 198.5 ms. En las siguientes imágenes podrá observar los movimientos identificados en S10 y S11:

movimientos coextensivos
a los saludos S10 y S11
Ilustración 8:
movimientos coextensivos a los saludos S10 y S11

En ¡épale loco! (S12), específicamente al emitir la primera sílaba del saludo, se observa una leve sonrisa por parte del enunciatario, posterior a ello, en simultáneo a la producción del segundo segmento, aquel lleva a cabo el movimiento (9), el cual enmarca un aumento de la f0 a 362 Hz, respecto a la sílaba anterior, en la que se registraron 191 Hz. Contrariamente, la duración de la sílaba -pa, al suscitarse el levantamiento del brazo derecho, disminuye a los 346 ms, en relación al segmento precedente, cuya realización toma 571 ms. Seguidamente, al emitirse la sílaba final (-co), se produce un choque de manos (15) entre el emisor y su destinatario. Dicho movimiento, en el referido segmento, se realiza conjuntamente con un descenso de la f0 a 196 Hz, en comparación a los 227 Hz registrados en la cuarta unidad silábica constitutiva del saludo tratado en este punto. Contrario a lo sucedido con el parámetro anteriormente descrito, la duración aumenta desde los 346 ms identificados en -lo hasta los 476 ms registrados en la sílaba -co, instancia en donde, vale recordar, se da (15).

Por su parte, la muestra S13 (hola ¿cómo están?) presenta dos movimientos simultáneos a la emisión del saludo, por una parte, la extensión del brazo derecho producida durante la primera sílaba, y, en segundo lugar, el choque de manos concretado en el transcurso del tercer segmento (). Adicionalmente, es importante destacar que el pico más alto de f0 registrado en toda la muestra (173 Hz) se observa al producirse (18), frecuencia que desciende ligeramente a 152 Hz (durante el segmento -la) para, acto seguido, aumentar a 162 Hz en simultáneo a la producción de (15) por parte de los interactuantes, durante el transcurso de la unidad silábica -. Respecto a la duración de las sílabas constitutivas al saludo acá descrito, cabe destacar que no se observaron fluctuaciones considerables, pues dicho indicador se mantuvo enmarcado en un patrón constante, simplificable al promedio de 246,6 ms por unidad. A continuación, nótese la secuencia de movimientos anteriormente descrita:

movimientos registrados en S13
Ilustración 9:
movimientos registrados en S13

En lo que respecta a la muestra S14 (buenos días mami), su enunciatario produce un levantamiento de cejas, desde la segunda sílaba, hasta la finalización del saludo. Dicho gesto parece no tener gran repercusión en las propiedades acústicas del texto en esta instancia descrito, pues la f0 registrada entre el segundo segmento (-nos) y la sílaba final de la muestra oscila entre los 158 y 161 Hz, respectivamente. A pesar de ello, la duración varió sutilmente en relación a la aparición de (1), pues, al emitirse la segunda sílaba, el referido parámetro aumentó ligeramente a 135 ms, en relación a los 114 ms concernientes a la inicial silábica del saludo. Las sílabas (posteriores a -nos y simultáneas a la elevación de cejas) presentan un ligero aumento oscilante entre los 149 y 154 ms. Lo anterior quizá pueda atribuirse al hecho de que la realización de (1) no supone un gesto tan prominente que pueda modificar, en gran medida, la configuración acústica observada en S14. Para ilustrar lo anterior, a continuación se presenta la siguiente imagen:

Levantamiento de cejas en S14
Ilustración 10:
Levantamiento de cejas en S14

El saludo S15 (¿qué pasó hermanazo?) particularmente se caracteriza por la producción de (10) al comienzo de la enunciación, aunque es de resaltar que el punto de elevación más alto de dicho movimiento (en la tercera sílaba), coincide con el mayor índice de f0 registrado en toda la muestra (189,1 Hz).24 Posteriormente, el descenso del brazo enmarca una disminución del referido parámetro acústico para las tres sílabas subsiguientes, la cual puede promediarse en los 153.2 Hz. Dicho aspecto, parece coincidir con uno de los aportes evidenciados en Pietrosemoli y Mora (1998), pues en el referido trabajo se identificó una relación leve entre la fluctuación descendente de la f0 y el descenso manual (derecho o izquierdo) al final de alguna unidad entonativa. La producción de la unidad silábica final de S15 coincide con el choque de manos entre los interactuantes, movimiento que parece predisponer un leve aumento en la frecuencia (hacia los 175,8 Hz) del referido segmento.

Es importante destacar que la duración de las seis primeras sílabas de S15, coextensivas a la elevación y descenso del brazo izquierdo del locutor, aumenta progresivamente de los 116 ms (en qué) hasta 262 ms (correspondientes a -na). La producción del movimiento (15), no solo parece suscitar un aumento de la f0, sino que también la duración del final silábico asciende de la última cifra explicitada a los 444 ms.

Como respuesta al saludo anterior, el destinatario de este responde ¿qué más guevón?, muestra que se enuncia en simultáneo al choque y apretón de manos ejecutado entre los interlocutores. No obstante, dicha acción, a diferencia del caso anterior, no parece propiciar un aumento de la f0, la cual desciende de los 125,1 a los 109,1 Hz entre la primera y tercera sílaba de S16. Este hallazgo se relaciona con una de las conclusiones enunciadas en Pietrosemoli y Mora (1998), pues, según las autoras, hay movimientos manuales no asociados directamente a una modificación en la línea de f0. En el cuarto segmento (-vón), la frecuencia aumenta considerablemente a 152,1 Hz, hecho que coincide con la producción de (16). A diferencia de la f0, la duración aumenta en las tres primeras sílabas del saludo (entre 69 y 104 ms) y, durante el cuarto segmento, el referido parámetro asciende, de la última cifra mencionada, a los 148 ms, aumento que, vale recordar, se da en simultáneo con la imposición de la mano izquierda (por parte del emisor de S15) sobre las manos en contacto una vez producido el choque inicial de estas durante los saludos. Nótese a continuación la secuencia de movimientos anteriormente descrita:

realización secuencial de los movimientos
(10), (15) y (16) en las muestras S15 y S16
Ilustración 11:
realización secuencial de los movimientos (10), (15) y (16) en las muestras S15 y S16

Por otro lado, la muestra S17 presenta dos movimientos secuenciales que parecen incidir en la configuración acústica del saludo ¡mi vida, bienvenida! En tal sentido, es preciso señalar que en la tercera sílaba (-da), se observa la producción de (11) por parte del emisor y, dicho movimiento, coincide con un aumento de la f0 (a 167,6 Hz) en relación a la frecuencia de los dos segmentos silábicos anteriores, los cuales se ubican, en promedio, entre los 116,3 Hz. Desde el cuarto segmento (bien-), hasta la penúltima sílaba de la muestra, se observa una fluctuación descendente de la f0 comprendida entre los 166,8 a los 114,3 Hz. Posteriormente, el segmento silábico final aumenta su frecuencia desde la última cifra mencionada a 187,4 Hz, ascenso concomitante con la producción de (19). La elevación de los brazos por parte del enunciatario del saludo parece no incidir en la duración de los segmentos, la cual podría promediarse en los 169 ms para cada una de las seis primeras sílabas pertenecientes a S17. No obstante, a pesar de lo anterior, el abrazo suscitado en simultáneo al final silábico del saludo, enmarca una mayor duración del referido segmento, la cual asciende a los 510 ms.

Respecto al saludo hola muñeca hermosa, ¿cómo estás?, vale acotar que el enunciatario solo lleva a cabo el movimiento (2), específicamente para apreciar las características físicas de su destinataria mientras profiere el referido acto de habla. Dicha acción parece influir en las características acústicas de la muestra analizada, pues el inicio del descenso de la mirada se ubica entre la tercera y séptima sílaba del saludo, instancias en las cuales la f0 desciende de 140 a 122 Hz. Posteriormente, al suscitarse el ascenso de la mirada, dicho parámetro aumenta (en la octava y novena sílaba) de la cifra referida con anterioridad a 430 y 450 Hz, respectivamente, índice que desciende hacia el final del saludo a los 150 Hz. Respecto a la duración, pareciera ser que dicho parámetro se mantiene más o menos constante (entre los 133 y 121 ms) a lo largo de casi todas las unidades silábicas constitutivas de la emisión, solo se observa cierto aumento en la duración del octavo segmento (-sa), el cual registra 233 ms, en comparación a los 121 ms registrados en la sílaba precedente. A continuación podrá observar una captura que registra la realización de (2) en la muestra S18:

realización del movimiento (2) en la
muestra S18
Ilustración 12:
realización del movimiento (2) en la muestra S18

¿Cómo estás primo? (S19) plantea dos movimientos continuos a lo largo del referido saludo. El primero de ellos, (10), se produce entre el inicio y la tercera sílaba de la muestra, hecho concomitante con un aumento de la f0 divisado en el transcurso del referido segmento, fluctuación que oscila entre los 115 y 127 Hz. Dicho aspecto, al igual que en S1 y S15, coincide con la fluctuación ascendente (coextensiva a la elevación de la mano) planteada en Pietrosemoli y Mora (1998). En este mismo contexto silábico también se aprecia un ascenso de la duración, la cual inicia en los 87 ms (para có), proyectándose hasta los 120 ms registrados en -es. Posteriormente, se puede apreciar la ejecución del movimiento (19), a partir de la cuarta sílaba, el cual enmarca un aumento progresivo en la frecuencia de 161 Hz, en relación a los 127 Hz correspondientes al tercer segmento. Igualmente, con la producción del abrazo a partir de la cuarta sílaba, la duración de esta, en relación a la anterior, aumenta abruptamente de 120 a 181 ms, cifra que se mantiene más o menos estable (en 178 ms) para los dos segmentos silábicos restantes. A continuación obsérvese la secuencia de (10) y (19) observada en S19:

secuencia de los movimientos (10) y
(19) realizada en la enunciación de ¿cómo estás primo?
Ilustración 13:
secuencia de los movimientos (10) y (19) realizada en la enunciación de ¿cómo estás primo?

Finalmente, en la muestra S20 (hola Ani), la enunciataria lleva a cabo el movimiento (6), acción cuya ejecución se da en simultáneo a la producción del último segmento del saludo (-a) y la primera sílaba del sustantivo propio (a). Así pues, es en esta instancia del contínuum fónico en donde se registra el pico más alto de f0 (354Hz), en relación a las cifras identificadas en la primera y tercera sílaba del saludo analizado (300 y 239Hz, respectivamente). Por su parte, la duración igualmente aumenta con la producción de (6), dicho parámetro oscila entre los 107ms (para el primer segmento) y los 213ms concernientes al final silábico del vocativo. Nótese a continuación una ilustración del levantamiento de mentón identificado en S20:

movimiento identificado en S20
Ilustración 14:
movimiento identificado en S20

7. CONSIDERACIONES FINALES

En atención a las interrogantes planteadas en el apartado introductorio del presente estudio, se pueden establecer las siguientes conclusiones preliminares. En principio, el saludo, conforme a lo explicitado por Halliday, forma parte del llamado potencial de comportamiento que todo individuo, como hombre social, debe dominar en miras al desarrollo exitoso de las interacciones en las que desee participar cotidianamente. El saludo, al ser un acto de cortesía verbal social, no solo se circunscribe a una función exclusivamente demarcativa de la superestructura conversacional, pues la realización de aquel supone el cumplimiento de un ritual que procura, en los términos de Leech (1983), el “equilibrio social y las relaciones amistosas” entre los hablantes. Es decir, partiendo de las máximas propuestas por Lakoff (1975: 293-298), el saludo y sus correspondientes respuestas constituyen una manera de ser cortés, amable y de no imponer abruptamente el desarrollo de una interlocución, sin la previa mediación de las pautas sociales prescritas para tal fin.

Conforme al análisis esbozado en el apartado anterior, podría inferirse que el saludo, en la actualidad, se presenta mediante diversas formas (simples y compuestas) que variarán en función de la formalidad demandada por las situaciones de enunciación y por los correspondientes roles sociales que posean los interactuantes dentro del marco conversacional. De igual modo, en función de los datos explícitos en el apartado previamente esbozado, puede intuirse que los hablantes venezolanos pertenecientes a los grupos etarios más jóvenes (en situaciones donde prevalece el conocimiento mutuo) se valen de diversos recursos léxicos, gestuales y prosódicos para establecer la comunicación fática con sus semejantes. Si bien es cierto que la mayoría de muestras analizadas contienen las prototípicas expresiones hola y buenas, acompañadas por interrogaciones del tipo ¿cómo estás? y ¿cómo te ha ido?; los enunciatarios de aquellas se valen de una amplia gama de formas de tratamiento nominales (como princesa, mi amor, loco, etc.) que dejan entrever la relación preexistente entre los interactuantes y el sentimiento producido en estos al encontrarse bien sea en situaciones de paso o en encuentros no previstos.

Respecto a la interrogante planteada al comienzo del presente trabajo, sobre si los gestos y movimientos corporales que ejecutan los hablantes durante el saludo son coextensivos con el aumento o la disminución de algún parámetro acústico, y en atención a los resultados anteriormente presentados, deben considerarse las siguientes cuestiones:

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ANEXOS

Anexo 1:datos generales de las muestras seleccionadas

Cuadro 1
Clasificación general de la muestra seleccionada
Clasificación
general de la muestra seleccionada

Cuadro 1 (cont.)
Clasificación general de la muestra seleccionada
Clasificación
general de la muestra seleccionada

Notas

3 Leech (1983) respecto al principio de cortesía verbal.
4 Según Goffman (1979: 139), la glosa corporal está constituida por los gestos, relativamente conscientes, que puede llevar a cabo un individuo con todo el cuerpo, a fin de proponer datos paralingüísticos de los que puede disponer cualquier interactuante que se halle inmerso en la necesidad de percibir el mensaje del enunciador.
5 Austin (1975) y Searle (1994, 1976).
6 Variable trabajada en el referido estudio mediante la extracción de cuadros de video como imágenes, para, posteriormente, calcular la diferencia entre cuadros sucesivos.
7 Es de resaltar que, para Halliday (2004: 3), cuando las personas hablan o escriben producen textos. El término texto, para el autor, se refiere a cualquier instancia de la lengua, bien sea oral o escrita.
8 Según Álvarez (2005) la cortesía positiva (o valorizante) incluye manifestaciones de aprecio tales como ¡qué ropa tan linda! y ¿cómo está usted?, expresiones que contribuyen a la construcción de la imagen que un individuo desea para sí mismo como participante de un grupo social concreto.
10 Según Álvarez (2007: 43-45), el contexto situacional (o situación comunicativa propiamente dicha), es un concepto que está relacionado con el contexto inmediato en el que se da el evento discursivo.
11 Ver Anexo 1 para mayor información acerca de la procedencia de los cortos.
12 Se considera la pauta ortográfica prescrita para dicho término en el Diccionario de Venezolanismos (DIVE) de María Josefina Tejera.
13 Disponible en: http://www.atubecather.es
14 Para efectos del presente estudio, este gesto comprende la realización de (1) en simultáneo con la apertura exagerada de la boca.
15 Se entenderá por levantamiento de brazos al movimiento mediante el cual dichas extremidades se mueven bien sea para llamar la atención de alguien o para saludar en la distancia a un destinatario.
16 Se trata del gesto emblemático del saludo hola, en el que la mano se agita de izquierda a derecha repetidas veces.
17 Se considerará como extensión del brazo (izquierdo o derecho) al desplazamiento de este, previo al choque de manos o al abrazo.
18 Para efectos de la presente investigación, se asumirá como ‘abrazo’ el contacto de los torsos. Por ende, la elevación de las extremidades superiores se considerará como un paso previo al abrazo propiamente dicho.
19 Salvo en S6.
21 En esta instancia, de igual manera, es preciso advertir lo expuesto por Pietrosemoli, Mora y Blondet (2001), para quienes el movimiento coextensivo de la f0 y la mano supone un patrón especial (ampliamente significativo) que enmarca, dentro de la línea discursiva, la producción de incisos en entrevistas televisivas. Las autoras, además, establecen que la presencia de un silencio en la voz y el regreso de la mano a su posición inicial determina el final del inciso como segmento significativo independiente.
22 Las imágenes que en adelante se presentan son fotocapturas tomadas de los cortos seleccionados para el presente trabajo. En anexo al final del texto, se identifica la dirección electrónica concerniente a cada video trabajado.
23 Es importante destacar que, en simultáneo a la realización del abrazo, igualmente se observa que la locutora sonríe.
24 Aspecto que igualmente coincide con los aportes de Pietrosemoli y Mora (1998), específicamente en lo que respecta a la elevación de la f0 en relación al movimiento ascendente de las manos.
25 Original en inglés: “gestures and speech are closely linked in meaning, function and time […] they share meanings, roles and a common fate”.
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