Resumen: Se exponen los avances del proyecto “Memoria histórica del IFAB”, del Instituto de Filología “Andrés Bello, de la Universidad Central de Venezuela, especialmente del subproyecto de conservación digital de las fichas que conforman el fichero léxico de voces venezolanas que descansa en dicha institución, recogidas a partir de 1947, desde la creación misma del IFAB por Ángel Rosenblat. Se trata de más de 400.000 fichas léxicas cuya digitalización permitirá que ese material -de incalculable valor lexicográfico y cultural- pueda ser consultado por investigadores nacionales e internacionales.
Palabras clave:fichas léxicasfichas léxicas, venezolanismo venezolanismo, diccionario histórico diccionario histórico, Memoria histórica del IFAB Memoria histórica del IFAB.
Abstract: This paper presents the advances of the project "Historical memory of the IFAB", of the Institute of Philology "Andrés Bello, of the Central University of Venezuela, especially of the subproject of digital conservation of the files that make up the lexicon file of Venezuelan voices that rests in this institution, collected since 1947, since the creation of the IFAB by Ángel Rosenblat. It is about more than 400,000 lexical files whose digitization will allow this material of incalculable lexicographical and cultural value to be consulted by national and international researchers.
Keywords: lexical files, Venezuelan voices, historical dictionary, Historical Memory of the IFAB.
Corpus digital del fichero léxico del Instituto de Filología “Andrés Bello” de la Universidad Central de Venezuela

Recepción: 27/03/2018
Aprobación: 30/06/2018
A Luciana de Stefano
In memoriam
El Instituto de Filología “Andrés Bello” (IFAB) de la Universidad Central de Venezuela (UCV) fue fundado en 1947 por el profesor Ángel Rosenblat. Desde ese momento, entre los objetivos principales del Instituto estuvo la elaboración del Diccionario histórico del español de Venezuela. La recopilación de materiales para dicho proyecto se inició de forma inmediata con la constitución de un fichero léxico (de ahora en adelante FLIFAB) que, por más de cinco décadas, fue hecho por distintos investigadores (miembros permanentes o invitados del IFAB y auxiliares de investigación) quienes elaboraron fichas, registrando incesantemente palabras, significados o giros expresivos que testimoniaban usos propios del español de Venezuela. Luciana de Stefano (2003), una de las investigadoras más destacadas del IFAB, discípula de Rosenblat, cuenta sobre el fichero:
Esta tarea comenzó desde el momento mismo de la creación del Instituto y bien puede decirse que nunca se ha detenido. En esta labor han colaborado tanto los miembros del Instituto como los alumnos y amigos que se dedicaron a la papeletización de las obras fundamentales de la literatura, historia y folklore de Venezuela, de la prensa en general, así como de la recolección de datos a partir de informantes. Es otras palabras, el fichero se nutría tanto de datos de la lengua escrita como de la lengua oral.
El fichero de venezonalismos fue la fuente de aquella columna que mantuvo Rosenblat desde 1954 a 1956 en el "Papel literario" de El Nacional, denominada "Buenas y malas palabras". En 1956 su autor reúne todos los artículos publicados sobre las peculiaridades léxicas del español de Venezuela y los publica en un copioso volumen con el mismo título: Buenas y malas palabras (la 7ª edición es de 1987). Gracias a esta obra, se da a conocer nuestra lengua viva a un amplio público de lectores y ello en un estilo ameno e impregnado de humor. Del fichero de venezolanismos proviene también en cierta forma El Lenguaje coloquial venezolano (1969), de Aura Gómez, una de las primeras investigadoras del Instituto fundado por Rosenblat. (2003: 87)
Las fichas han sido preservadas con celo y admiración, resguardadas en el cajón de manera noble que las alberga desde hace 70 años, testimonios del alma sonora del país. Además, hay que destacar que el fichero léxico fue la base de apoyo documental de la que se nutrió el Diccionario de Venezolanismos (1993), coordinado por la Dra. María Josefina Tejera.
A partir de 2012 se desarrolla el proyecto Memoria histórica del IFAB,1 con el objetivo principal de contar con un registro de los materiales sonoros y léxicos producidos en este centro de investigaciones. Para este fin se idearon distintos subproyectos, uno de ellos dedicado a la digitalización del fichero léxico, que incluye la creación de una base de datos y de un corpus digital con las fichas de modo de que puedan ser consultadas y la información contenida sea accesible sin menoscabo de su conservación física. En el presente trabajo daremos cuenta de este subproyecto, de la constitución actual del fichero, el estado de la digitalización de las fichas y del corpus digital de las voces de los primeros seis cajones.
Para 2017 el fichero está cerca de alcanzar las trescientas mil fichas que se distribuyen en 168 cajones. Cada uno de estos cajones está identificado con una letra y dos palabras (tablas 1 y 2) y contiene entre 1200 y 1300 fichas, unas 350 y 600 fichas por cada cajón.



De acuerdo con Porto Dapena (2002), Manual de técnica lexicográfica, las fichas que conforman un corpus lexicográfico pueden ser elaboradas de forma manual, es decir, se puede redactar el contenido de las fichas a mano o con una máquina de escribir; también se pueden confeccionar las papeletas con fotocopias de los textos que se utilicen como fuente documental. Además de estas modalidades de confección, también es posible encontrar fichas que registran una palabra a partir del recorte de un periódico o revista. En el FLIFAB hay fichas con estas diferentes modalidades de elaboración. Veamos a continuación algunos ejemplos.



El primer inventario de la letra A -correspondiente a ocho de los once cajones de esta letra- contiene un total de 2742 entradas y 7468 fichas. El cajón “A-Acupuntura” tiene 540 entradas y 1242 fichas, “Acure-Agrupamiento” tiene 431 entradas y 1237 fichas. El tercer cajón, “Agua-Agyama”, contiene 354 entradas y 1207 fichas. “Ah-Alcaparrosa” tiene 447 entradas en 1229 fichas. “Alcarabán-Alzada” tiene 467 entradas y 1222 fichas. “Amorcito-Andanada” contiene 503 entradas y es el cajón, de los asentados en el inventario, que tiene mayor número de fichas con un total de 1331.
Según lo explicado por Pérez en Pensar y hacer el diccionario (2005), una ficha léxica debe contener un conjunto de datos que permiten que la ficha sea utilizada como apoyo documental durante la elaboración de un diccionario. Entre dichos datos debe estar la fuente de donde se extrae la información que se está registrando. La valiosa información recopilada en el FLIFAB proviene de datos obtenidos de la prensa nacional y de las principales obras de la literatura venezolana, así como de la historia y del folklore. A continuación, se ofrece una lista parcial de las fuentes que sirven de base para la documentación:2






La variedad de las fuentes -históricas, literarias, registro oral, folklore, prensa- en las que se registran los usos y significados de las voces representa un valor incalculable, pues son fuentes variadas, de registro formal o informal, de la lengua literaria o popular, lo que permite hacer estudios contrastivos e históricos.
En cuanto a la base de datos, se diseñó con la aplicación Microsoft Office Access. Se incluyeron tres campos: la entrada léxica, el número de fichas de cada entrada y el tipo de fuente en que se documenta el registro (literatura, prensa, etc.). A continuación se puede apreciar la base.

El FLIFAB contiene material léxico para el estudio no solo del español venezolano, de sus peculiaridades morfológicas y léxicas, sino también del español americano. El proyecto “Memoria histórica” nace de la necesidad de registrar el material contenido en el fichero a lo largo de 70 años de trabajo continuo, por una parte, de salvaguardarlo del deterioro, a la vez que poder ofrecerlo para el estudio lexicográfico y también etnográfico de la palabra y la cultura venezolanas, como bien escribía el propio Ángel Rosenblat: “Un filólogo busca en todas las esferas las palpitaciones de la rica vida del lenguaje, y, trata, a través de ellas penetrar el fondo, siempre recóndito, siempre misterioso del alma humana”.












