Sección especial

Recepción: 10 Junio 2018
Aprobación: 18 Julio 2018
Resumen: El cuantificador existencial negativo nada funciona como sustantivo, pronombre indefinido, adverbio de negación o locución adverbial (RAE & ASALE, 2009). También puede usarse con fines discursivos y pragmáticos como partícula no dependiente del contenido proposicional o en expresiones de realce intensivo. Entre estos usos destacan algunas formas que funcionan como operadores temporales. En esta investigación las he denominado operadores de inmediatez. Su empleo se menciona en diccionarios, manuales y gramáticas, pero no abundan estudios de estas expresiones. En esta comunicación, se presenta un análisis de estos operadores en el habla de Caracas, con el fin de describir su empleo y contextualizar los procesos de realce expresivo de estas formas de intensificación. El estudio se hizo en el Corpus Diacrónico del Habla de Caracas 1987/2013 (Guirado, 2014). En el corpus solo se emplean dos usos no negativos en los cuales nada adquiere valor temporal: hace nada . nada más + INFINITIVO.
Palabras clave: Cuantificador existencial nada, operador de inmediatez, habla de Caracas, realce expresivo, intensificación.
1. NADA: DE LA CUANTIFICACIÓN NEGATIVA A LA CUANTIFICACIÓN INTENSIVA
Nada se incluye dentro de los cuantificadores débiles, en la subclase de los existenciales (RAE & ASALE, 2009). También admite un uso adverbial cuando modifica adjetivos, adverbios y verbos. Además del uso pronominal (=„ninguna cosa‟)– y adverbial (=„en absoluto‟), nada suele emplearse, como sustantivo en las variedades americanas (La nada).
Nada también se emplea con connotaciones que trascienden el ámbito de la cuantificación negativa. Suelen ser expresiones que contribuyen al realce expresivo de diversos aspectos (cuantificación, relación temporal, cortesía); en tal sentido, me referiré a ellas como usos expresivos o intensivos.
Muchos de estos usos se registran en los diccionarios del español, especialmente en los de fraseología y partículas discursivas. Además de la versatilidad funcional de nada, esta partícula suele atraer una fuerza ilocutiva en su empleo, propia de los fenómenos asociados a la intensificación.1
Las expresiones que contienen la partícula se interpretan como marcadores discursivos cuando funcionan como señales de procesamiento textual/pragmático al margen de la predicación oracional. Otros usos, en cambio, son dependientes de la proposición y/o conservan cierto contenido cuantificador («poco»); no obstante, su empleo comunicativo está asociado a su función intensiva. Dentro de estos últimos, se cuentan algunas expresiones con nada que los hablantes emplean con frecuencia para destacar la proximidad temporal de una situación o evento (todo sube de precio a la vuelta de nada, no hace nada que llegó, en nada te llamo, etc.).
En la presente comunicación expongo los resultados del análisis discursivo de los operadores de inmediatez con nada en un corpus oral de entrevistas grabadas en dos periodos –1987 y 2004-13–, con el propósito de describir su empleo y el modo en que el realce expresivo opera contextualmente.
2. ANTECEDENTES
A continuación enumero los usos reseñados en las fuentes consultadas –que se dan en la variedad venezolana– en los la frase adquiere connotaciones de operador temporal. La información se estructura en un mismo orden en cada aparte: sentido atribuido en los diccionarios generales (« »), algunos ejemplos ofrecidos en las obras –cuando los hay–, la relación de referencias al uso y la definición. Algunas frases han sido objeto de una explicación amplia en las fuentes. En estos casos, se amplían los apartes con la reseña de estas referencias.
2.1. A la vuelta de nada
«Pronto, en poco tiempo» (Seco et al. 1999).
2.2. (Para) dentro de nada
«(Muy) poco, pronto»: va a llover dentro de nada (Seco et al. 1999; Santos Río, 2003; Martínez & Jørgensen, 2009).
2.3. En menos de nada (en una nada)
«En un instante, en un abrir y cerrar de ojos» (Terreros & Pando, 1787).
2.4. Estar en nada [algo]
Faltar muy poco [para ello]: En nada estuvo que le contagiara las lágrimas; la sopa está en nada (Seco et al. 2004).
2.5. Faltar/quedar/restar + nada
La interpretación no negativa de nada “muy poco” se consigue, también, en predicados con el verbo faltar. le falta nada para graduarse; también se extiende a usos adverbiales: queda nada para la graduación (RAE & ASALE, 2009).
2.6. Hace nada
Se emplea para expresar muy poca cantidad de tiempo: no hace nada que le vimos sano y contento, se fue hace nada (Moliner, 1967; RAE, 2014). Antes de la edición del Diccionario de la Lengua Española-DLE, en los diccionarios de la Real Academia Española se hacía descripción de este uso sin hacer referencia explícita al valor temporal “poco o muy poco en cualquier línea”, y se presentaba para la acepción un único ejemplo (nada há que vino o paſſo, RAE 1734) con una que otra variación en el transcurso del tiempo (Nada ha/hace que vino/pasó)2.
Moliner, en cambio se refiere específicamente a este valor temporal en su diccionario y lo describe como un uso “hiperbólico”.
2.7. Nada más (que) + infinitivo/indicativo/participio
Expresa posterioridad «después de» o inmediatez «al instante, al momento», «apenas«, «en cuanto», «ni bien», «tan pronto como». Matte Bon (1999: 195-96) incluye nada más + INF. en los operadores gramaticales de relación temporal con el cual un suceso se presenta “como inmediatamente posterior a otro”.
Además del uso con infinitivo, Seco et al. (1999 y 2004) añaden ejemplos con indicativo y participio: nada más que lo VI, me dije: ¡Ya está aquí aquel!; nada más hecha la unidad, ya se produjo una expansión imperial.
Montoro del Arco (2005) considera que nada más funciona como un relacionante que: “introduce una circunstancia de tipo temporal con valor de inmediatez respecto a otra acción” (47). En su análisis del habla culta, solo documenta ejemplos con nada más + INFINITIVO –los más frecuentes– y un ejemplo de nada más + INDICATIVO.
En la Nueva Gramática de la Lengua Española-NGLE (RAE & ASALE, 2009) se comenta que es frecuente en España y en algunas áreas del español americano, especialmente la caribeña y la rioplatense, en zonas de la Argentina y Chile.
En el Manual de la NGLE se confirma que el sentido temporal es la única interpretación posible en la construcción nada más + INFINITIVO: “Tal interpretación es la única posible en las variantes «a(l) poco de + infinitivo» y «nada más + infinitivo», la segunda, característica del español europeo” (RAE & ASALE 2010: §26.5.4a). En el apartado (§31.6.2h) de este manual también se comenta el uso:
Expresan inmediatez en cuanto y enseguida (de) que. […] Alterna en cuanto con apenas, no más (o nomás: La vio nomás entrar) y ni bien. En España (raramente en América) alterna con nada más ante infinitivo (en cuanto llegó ~ nada más llegar). En México y en algunos países centroamericanos se registra también «nada más de + infinitivo», como en Nada más de oír la sugerencia desperté (Mastretta, Vida).
Fuentes Rodríguez (2009) y Martínez & Jørgensen (2009) documentan el uso de nada más como conector temporal para indicar inminencia. Entre las entradas del DLE (RAE, 2014) también se incluyen con igual sentido.
3. PLAN DE ANÁLISIS
Utilicé la totalidad de las entrevistas del Corpus Diacrónico del Habla de Caracas, 1987/2013, CDHC 87/13 (cf. Guirado 2014); las cuales han sido seleccionadas, en su mayoría, de dos corpus sociolingüísticos con características similares y comparten temas comunes3.

Extraje del corpus todos los contextos de aparición de nada. Luego, identifiqué los operadores de inmediatez y eliminé los casos en los que nada funciona como modificador pronominal:
También excluí los casos que arriesgan la validez interpretativa del fenómeno o su clasificación (enunciados incongruentes o inconclusos, interrupciones, transcripciones dudosas por fallas en la grabación).
Los ejemplos se extrajeron tal cual de la transcripción original, pero fueron editados posteriormente y adaptados a la ortografía convencional del español para su presentación, con el fin de facilitar la lectura en prosa, en la vana creencia de que con ello nos acercamos a la oralidad desde la escritura:
Cualquier transcripción, “genérica” o no, traiciona, de una u otra manera, el discurso oral. No hay forma de poner en el papel todos los matices, variaciones, énfasis e inflexiones del discurso oral. Tratar de hacerlo, por otra parte, resultaría en un texto tan lleno de marcas, guías y señales que sería entonces ilegible y, por eso, inútil. La fidelidad de la transcripción del habla es un mito, no hay una técnica que permita recoger toda la riqueza de la oralidad. (Domínguez 1996: 54)
Así, una buena parte del etiquetado se eliminó para evitar la interferencia que implican estas grafías en el seguimiento visual del texto leído; no obstante, se dejaron algunas y se sustituyeron con marcas mínimas:

Todos los supuestos explicativos están fundamentados con ejemplos, los cuales se interpretan y muestran en el contexto amplio de su emisión. En cada uno se marca en VERSALITA el uso de las partículas con NADA, en cursiva los contextos y en negritas otros segmentos asociados a la interpretación. Al final de cada ejemplo se coloca entre paréntesis la codificación que permite identificar los rasgos extralingüísticos que caracterizan al hablante; este código remite a las características de la estratificación socio-económica del CDHC‟87/13 (cf. nota4, infra).
4. RESULTADOS
En el corpus solo se documentaron dos usos expresivos de nada con valor temporal: hace nada y nada más + INFINITIVO:

En la muestra hay la misma cantidad de casos de ambos usos (50 %) y que ninguno se emplea de forma abundante. La mayoría de las ocurrencias, tanto de hace nada (0.57) como de nada más + INF (0.42) se extrajeron de las entrevistas más recientes (87,5 %), salvo un caso que se registró en el primer periodo (12,5 %).
4.1. (no) hace nada
En el corpus, la expresión hace nada se usa precedida por no y por hasta. hace nada(1), no hace nada (2), hasta hace nada(1), hasta no hace nada (1). A continuación se muestran todas las ocurrencias:

En (2a) se presenta el uso sin negación; el empleo se da en contexto de respuesta solicitada e ilustra con claridad el uso intensificador de la expresión. El hablante ha comunicado antes la distancia temporal del suceso respecto al momento de la enunciación (dos semanas); de modo que el uso de la expresión –reiterado además– no tiene como objetivo comunicar la inmediatez sino enfatizarla.
El ejemplo de (2b) también forma parte de la respuesta a una pregunta, en este caso, una interrogante expresa sobre el tiempo (¿le falta poco?). Se aprecia nuevamente que la hablante da una coordenada temporal previa con un uso característico del español venezolano (ahorita); uso en sí mismo intensificador, pero no por ello menos impreciso. Dada la diversidad de connotaciones que puede tener el empleo de ahorita5, la hablante decide reforzar la idea de inmediatez con no hace nada y cerrar con ella la intervención.
A diferencia de los anteriores, en (2c) se observa un caso con referente temporal pospuesto (una semana); así, el énfasis no se da sobre el referente temporal sino sobre toda la proposición, es decir, parece estar asociado a la ostensión de la condición emotiva de la hablante (a mamá la tengo enferma. Mamá tiene cáncer). Al comunicar lo reciente del distanciamiento con un ser amado, en situación de salud comprometida, la hablante señala a su interlocutor la encrucijada a un tópico delicado.
Finalmente, en (2d), se aprecia un caso precedido por la preposición hasta, partícula escalar aditiva que denota término o límite; en este caso, la distancia temporal entre la enunciación y el límite establecido hay que calcularla a partir varios puntos de referencia anteriores e incluso posteriores a la mención del operador de inmediatez (yo estaba casada cuando murió mi abuelo/cumplimos cuarenta años de casados el año pasado/mi abuela cumplió cien años/mi hija tenía seis años cuando le bailó en su cumpleaños). La idea a reforzar en este caso es la comparación del tiempo compartido con los abuelos paternos frente a los maternos.
Vale la pena señalar que la poca frecuencia de casos se debe, tal vez, a la preferencia de los hablantes por otras expresiones de inmediatez como hace poco y ahorita, las cuales pueden aparecer en los mismos contextos. A continuación se presentan un par de ejemplos de la alternancia:


Ahorita se usa con distintas connotaciones en el español de Venezuela; la búsqueda de los casos de que alternan con hace nada implica analizar 467 ocurrencias de esta forma en el CDHC 87/04-13 para descartar otros usos temporales; un estudio de ese tipo excede los objetivos de la presente investigación. En cambio, es posible ofrecer una comparación entre los usos de hace nada y hace poco:

En el cuadro 3 se constata que hace poco es más abundante que hace nada (76%) y, entre ambos, es el único que se usa en las entrevistas del primer periodo (1.0).
4.2. nada más (que) + (preposición) infinitivo
El otro operador registrado es nada más que + (PREPOSICIÓN) INFINITIVO. A continuación, se presentan los ejemplos:

Tal como explican las gramáticas y los autores consultados, esta expresión es una variante de en cuanto. el PC volcaba a Caracas en cuanto levantaba la mano y decía…. me quedo así, me gusta en cuanto veo a la gente montar la tarima. me fascinaba en cuanto veía moler el maíz. No obstante, la correspondencia entre las estructuras y los contenidos no resulta del todo plena.
En este sentido, es difícil no pensar en cierta cercanía con el sentido de exclusión, pero la conmutación por „solamente‟ también resulta forzada en los tres casos. Además, a se ha advertido que la única interpretación posible en estos casos es la temporal (cf. §2.7, supra).
La explicación podría estar en la tendencia a una estructuración poco rigurosa de la información producto de las características propias del discurso oral y su planificación; sin embargo, se considera más factible que el extrañamiento es resultado del poco uso que tiene esta construcción en nuestra variedad. Nótese que la estructuración más incompleta (5c) emplea la partícula con la preposición de .nada más de), reseñada como propia del habla mexicana.
Asimismo, hay que considerar que los hablantes prefieran el uso de otras expresiones para transmitir esta noción. En este sentido, busqué las formas alternas citadas en las referencias (cf. §2, supra), para verificar su empleo (al instante, al momento, apenas, en cuanto, inmediatamente después, ni bien, tan pronto como), pero solo registré usos similares –no idénticos– de al momento que (1 casos), apenas (6 casos) e inmediatamente que (1 caso):



Por último, seguí un criterio simplemente intuitivo e hice una búsqueda de solamente de, la cual arrojó el único caso de la muestra que realmente alterna con la construcción nada más .que) + (PREPOSICIÓN) INFINITIVO:

La expresión nada más (que) + (PREPOSICIÓN) GRUPO NOMINAL requiere un mayor esfuerzo cognitivo, tanto en su emisión como en su decodificación, y por ello se percibe como un uso en sí mismo artificioso, propio de la función poética; tal vez ello explique su empleo en los enunciados de los ejemplos (5a-c), ya que los mismos están asociados a la narración de un momento históricamente significativo en la memoria política de un partido, o a la confesión de hondas preferencias personales de los entrevistados.
5. CONCLUSIONES
En esta investigación se analizaron los operadores de inmediatez con nada en una muestra de habla caraqueña, con el fin de analizar el uso de estas formas como estrategias de refuerzo expresivo en el habla de la capital venezolana.
En el corpus solo se emplean dos usos no negativos en los cuales nada adquiere valor temporal: hace nada y nada más + INFINITIVO. La expresión hace nada se usa precedida por no y por hasta: hace nada, no hace nada, hasta hace nada, hasta no hace nada. En todos los casos, el uso de la expresión tiene como objetivo enfatizar la inmediatez y no comunicarla. La poca frecuencia de uso se debe, tal vez, a la preferencia de los hablantes por otras expresiones como hace poco o ahorita.
El otro operador de inmediatez registrado es nada más (que) + (PREPOSICIÓN) GRUPO NOMINAL, el cual amerita un esfuerzo cognitivo que contribuye a evitar su empleo.
El uso de estas expresiones en el corpus es menor respecto al universo referencial de las formas reseñadas en las fuentes:

A lo largo del análisis encontré evidencia suficiente que apoya la idea de que la cuantificación intensiva es un fenómeno característico de la subjetividad del lenguaje. El estudio empírico de las ocurrencias en los contextos de aparición y su interpretación semántico-pragmática ha permitido obtener resultados con un acercamiento que puede replicarse, en otros corpus y con otras expresiones de interés discursivo.
Referencias
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RECONOCIMIENTOS
El presente estudio se llevó a cabo en el marco del Proyecto de Investigación Grupal: La intensificación absoluta en la oralidad caraqueña: un estudio en tiempo real de la productividad de los intensificadores absolutos en el habla de Caracas, avalado por la Coordinación de Investigación de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela (COIN-PG-2014-0008).
Notas