Sección especial
Análisis de unidades fraseológicas con componente gastronómico en el español de Venezuela
Análisis de unidades fraseológicas con componente gastronómico en el español de Venezuela
Lengua y Habla, núm. 23, pp. 600-608, 2019
Universidad de los Andes

Recepción: 10 Junio 2018
Aprobación: 18 Julio 2018
Resumen: En el siguiente trabajo se estudian tres expresiones idiomáticas de tipo locución verbal (LV) con un componente o lexía relacionada con la gastronomía del español de Venezuela. Las expresiones se extrajeron de un corpus compuesto por 207 expresiones idiomáticas obtenidas mediante entrevista informales realizadas a hablantes caraqueños. Las expresiones se analizaron a partir de la Teoría del Lexicón Generativo y la teoría de la metáfora. El análisis de las expresiones da cuenta de que en ellas opera un proceso metafórico en el cual los alimentos toman el lugar que usualmente ocuparía una persona en el dominio de origen.
Palabras clave: Español, fraseología, expresiones idiomáticas, gastronomía, metáfora, metonimia.
1. INTRODUCCIÓN
Las expresiones idiomáticas (desde ahora EI) cubren todos los campos de la vida social y cultural, de modo que se pueden encontrar EI sobre economía, relaciones amorosas, trabajo, gastronomía, entre muchos otros tópicos. El estudio de estas expresiones constituye una fuente de interés para muchos lingüistas, ya que a pesar de que su uso es frecuente en el discurso oral, no siempre pueden explicarse desde la semántica tradicional.
Ahora bien, el léxico disponible del campo gastronómico ha sido estudiado tanto desde lo lexicológico y lexicográfico como desde lo fraseológico.
En atención a lo expuesto, se plantea un análisis de algunas expresiones idiomáticas cuyo punto de confluencia es la inclusión de un vocablo del campo de la gastronomía en su estructura para dar cuenta del valor semántico que cobran los alimentos dentro de las EI del español venezolano. El análisis se realiza a partir de la Teoría del Lexicón Generativo1 (desde ahora TLG) y la Teoría de la metáfora (TM); se analizan tres locuciones verbales en cuya composición esté incluida una palabra relativa a la gastronomía.
El análisis se hará con una base de datos conformada por 207 EI clasificadas siguiendo los postulados de Corpas Pastor (1997) y agrupadas en diferentes campos onomasiológicos, de los cuales se elegirán solo las locuciones verbales que respondieran al patrón V+N o V+SN2 para intentar determinar una metáfora conceptual común.
2. CONSIDERACIONES TEÓRICAS
El Diccionario de la lengua española (desde ahora DLE) señala que la tarea principal de la fraseología es estudiar “las frases, los refranes, los modismos, los proverbios y otras unidades de sintaxis total o parcialmente fija” (DLE, 2014). Cada una de esas unidades fijadas total o parcialmente recibe el nombre de unidad fraseológica (UF) o expresión idiomática (EI).3
Las EI, para ser consideradas tales, deben cumplir con las siguientes características: i) debe estar formada por varias palabras; ii) debe estar institucionalizada; iii) debe poseer cierto grado de estabilidad; v) debe presentar cierta particularidad sintáctica o semántica; y por último, v) debe existir la posibilidad de que uno de sus elementos varíe como variante ocasional contextual (Corpas Pastor, 1997:19).
Dentro de este orden de ideas, se han hecho varios se han hecho varios intentos de clasificar las EI para facilitar su análisis. En este trabajo se utiliza la clasificación de Corpas Pastor (1997), quien distingue entre unidades fijadas en la norma (colocaciones), otras fijadas4 en el sistema (locuciones) y otras fijadas en el habla (enunciados fraseológicos, paremias y fórmulas rutinarias); el tipo de EI que se analizadas aquí son las del segundo grupo.
Según Corpas Pastor (1997), las locuciones pertenecen, EI al sistema de la lengua, poseen unidad de significado y fijación interna (semántica) y externa (sintáctica). Las locuciones no constituyen enunciados completos por sí solas, no son independientes, de modo que suelen ser elementos oracionales y su función se deriva de la función oracional que desempeñen.
Las locuciones verbales “expresan procesos, formando los predicados, con o sin complementos [y] presentan una gran diversidad morfosintáctica” (Corpas Pastor, 1997: 102); por ejemplo:

Para analizar esta clase de estructuras desde la TLG es necesario seleccionar aquellas con un patrón sintáctico específico (en este caso, V+N/V+SN) y analizar la Estructura Argumental (EA) y la Estructura Eventiva (EE) del verbo así como ver los quales activados en la Estructura de Qualia (EQ) del nombre. La EA hace referencia al número de argumentos que necesita un verbo para poder funcionar gramaticalmente, el papel semántico de cada uno de ellos y el modo sintáctico en que se realizan. La EE indica el tipo de evento6 que denota el verbo o el SV y la EQ se define como:
La información potencial sobre las características fundamentales de la entidad a que se refiere (objeto o evento), del tipo de “cómo llega a existir”, “cuál es su constitución interna”, “para qué sirve” o “en qué se diferencia formalmente de otros objetos en un dominio más extenso”. (De Miguel, 1999:13)
Los ítems de esa información potencial se denominan quales y, según la información que codifican, pueden ser constitutivo, formal, télico o agentivo; se activará un tipo u otro según el contexto de aparición de la palabra.
La activación de ciertos quales en unión con la EA y EE de un verbo dado da lugar a nuevas combinatorias cuyo significado no tiene que ser literal necesariamente, dando lugar a distintos grados de idiomaticidad y fijación. Estos nuevos significados no-literales se puedes desmenuzar a través de la TM, una forma de análisis semántico (Lakoff, 1992) con la que es posible estudiar las metáforas conceptuales que sustentan la formación de la EI, así como las proyecciones entre los dominios de origen y destino de las expresiones.
Dentro de este marco de ideas, es necesario mencionar someramente dos investigaciones recientes que se han basado en estas teorías para estudiar las EI.
3. METODOLOGÍA
La muestra para realizar el análisis está formada por 3 EI con un componente de origen gastronómico en su estructura. Las EI elegidas forman parte de un corpus de 207 EI y compuestos sintagmáticos extraídos del Diccionario de americanismo (ASALE, 2010), Diccionario de venezolanismos (Tejera, 1993)7 y de entrevistas un grupo de 15 hablantes caraqueños con edades comprendidas entre los 24 y 55 años.
Las expresiones recopiladas se clasificaron según los siguientes criterios: i) el componente gastronómico que incluyen alimento, bebida, cocción, ingesta, característica del alimento o bebida; ii) según la esfera a la que pertenece en el esquema de Corpas Pastor (1997), es decir, si son colocaciones, locuciones o enunciados fraseológicos, paremias o fórmulas rutinarias.
Las EI verbales seleccionadas tienen bien una palabra que alude a un alimento; a continuación se muestran las EI y la fuente de la que procede:
Soplar el bistec (Entrevista).
Echar coco (Entrevista).
Caer a piña (entrevista).
Para llevar a cabo el análisis se siguió el siguiente procedimiento: i) se determinaron las EQ de los nombres y SN presentes en las EIEI seleccionadas y los quales que se activan al combinarse con el verbo; ii) se determinaron las EA y EE de los verbos; y iii) se analizó cada EI para extraer la metáfora conceptual, así como las correspondencias ontológicas que sostiene las proyecciones entre el Dominio de Origen (literal) y el Dominio de Destino (metafórico).
4. DISCUSIÓN
El estudio detallado de las locuciones verbales encontradas da cuenta de responden a distintos campos onomasiológicos. A continuación se determinan las estructuras de cada una, en busca de similitudes.
4.1. Soplar el bistec
La expresión proviene de las entrevistas realizadas a hablantes caraqueños. Los hablantes la usan con el significado de ‘quitarle la pareja a una persona’. A continuación se muestra el análisis siguiendo la TLG.
4.1.1. Análisis según la TLG
EQ de bistec
Quale constitutivo: segmento del cuerpo de una res.
Quale formal: fibroso, no graso, ancho y delgado sin hueso.
Quale télico: Comer, consumir.
Quale agentivo: corte de la res para consumo humano.
EA de soplar: verbo bivalente, transitivo que requiere de dos argumentos, un sujeto (S) y un complemento directo (CD); el sujeto cumple la función semántica de agente de la acción, mientras que el CD es el tema del que se predica.
EE de soplar: en cuanto al evento del que predica, soplar es un verbo de transición según la clasificación de Pustejovky, ya que hablar de la acción implica que esta se haya efectuado. En clasificación de Vendler, se trata de un verbo dinámico de logro.
4.1.2. Análisis según la TM

Las correspondencias ontológicas surgen a partir de la idea de que la mujer es vista como un alimento (un trozo de carne, en este caso), que puede ser apartado de su comensal original/pareja para ser consumido por otro que lo ha soplado hasta alejarlo del primero. El verbo soplar implica que el objeto se trasladará de un sitio a otro, y también “hurtar o quitar algo a escondidas” tal como lo señala el Diccionario de lengua española8 (DLE en su versión digital), en la 4ta y 7ma la 4ta acepción del término. El Diccionario de venezolanismos (Tejera 1993: 138) define el mismo verbo como “vencer en cualquier competición, discusión, juego” en su primera acepción “empreñar a una mujer” la cuarta y “tener capacidad sexual” en la 5ta.
Las acepciones 4 y 7 de soplar del DLE activan el quale télico de la palabra bistec. Sin embargo, una mirada más acuciosa da cuenta de que en algunas variedades del español americano (cf. Diccionario de americanismos), a la vulva se le llama bistec,de modo que si este es el caso, la mujer representa a la res y el órgano femenino una parte de dicho animal, la EI encierra un proceso metonímico en el que activa el quale agentivo de sustantivo con la 1era acepción registrada por el DIVE y da sentido a significaciones más metafóricas del verbo como la 4ta y 5ta del DIVE.
4.2 Echar(le) coco
Esta expresión también proviene de las entrevistas realizadas a hablantes caraqueños y su significado es ‘pensar con insistencia’. A continuación se muestra el análisis siguiendo la TLG.
4.2.1. Análisis según la TLG
EQ de coco.
Quale constitutivo: fruto de un árbol familia de las palmas.
Quale formal: fruto redondeado con tres agujeros y cubierto con dos cortezas duras y fibrosas con pulpa y líquido dentro.
Quale télico: comer, consumir (la pulpa), beber (el agua).
Quale agentivo: nacer de una planta.
EA de echarle: lexía verbal que requiere de tres argumentos para poder funcionar adecuadamente, la función sintáctica de éstos son S, CD y un complemento circunstancial. Semánticamente, el sujeto de la acción responde a la función de agente y el objeto directo corresponde al tema.
EE de echarle: el verbo refiere un evento dinámico o de transición, que a su vez puede clasificarse como de ‘logro’, según la clasificación de Vendler (1967). Sin embargo su significación literal en la EI esta infraespecificada y adquiere el matiz de ‘actividad’ en la clasificación del mismo autor.
4.2.2. Análisis según la TM

Al igual que la EI anterior, en esta expresión también presenta una metonimia. En primer lugar, se observa que la primera acepción de echar es un verbo trivalente que implica ‘impulsar’ algo de un lugar a otro y la décimo novena que señala el DLE es “hacer cálculos, cuentas”, de modo que el evento que señala este verbo es que los pensamientos ‘se dirijan’ hacia la consecución de cierto objetivo, no se trata de un hecho logrado y terminado, sino de una actividad sin final determinado.
En cuanto a la palabra coco, se observa que comparte cierta características con la cabeza de los humanos, de modo que existe una relación de proyectiva entre el dominio de origen (lo humano) y el de destino (la fruta). La pulpa y el líquido que se encuentran dentro de la fruta son lo más aprovechable de ella, del mismo modo que las ideas que se forman en el interior de la cabeza humana es los más esencial para conseguir determinado objetivos. La EI sugiere que se deben ‘dirigir los pensamientos’ hacia algo especifico.
4.3. Caer a piña
La última expresión, al igual que las anteriores, proviene de las entrevistas realizadas a hablantes caraqueños y su significado es ‘golpear’. A continuación se muestra el análisis siguiendo la TLG.
4.3.1. Análisis según la TLG
EQ de piña
Quale constitutivo: fruto del pino, compuesta de pequeñas piezas triangulares y puntiagudas.
Quale formal: fruta de tamaño mediano, cítrica, de corteza dura y leñosa.
Quale télico: Comer, consumir.
Quale agentivo: Nacer de una plata.
EA de caer: Verbo intransitivo que requiere de un sujeto (que semánticamente cumple la función agente) y de un complemento indirecto (que puede cumplir el papel de tema); además puede estar acompañado por un complemento circunstancial que indique lugar de la acción, modo o afines; se trata de un verbo trivalente.
EE de caer: en cuanto al evento, este verbo se puede calificar como uno dinámico e implican el logro de la acción para poder concretarse.
4.3.2. Análisis según la TM
Esta EI se distingue de las demás por tener la preposición . que precede al complemento indirecto de la acción verbal (caerse algo). Según el DDA, en América, la palabra piña se puede utilizar como sinónimo de ‘puñetazo’ en seis países de la región (Venezuela entre ellos), y con el significado de ‘pelea, riña’ en cuatro países; esto quiere decir que el significado metafórico de piña (cuando es relativo a ‘golpe’ o ‘pelea’) ya se ha extendido y lexicalizado en otras variedades del español. El significado de la EI sería entonces ‘caer a puñetazos’ o ‘golpear con insistencia algo’. Además, existe de manera de subyacente un proceso metonímico de sustitución de una parte del cuerpo humano (los puños) por el alimento mencionado.

5. A MANERA DE CONCLUSIÓN
Las unidades fraseológicas o expresiones idiomáticas expresan la realidad de formas que la semántica y tradicional explica con dificultad. Desde la fraseología y a partir de la teoría de la metáfora y la metonimia es posible determinar qué los procesos metafóricos y metonímicos existentes en las expresiones que ‘quieren decir’ otra cosa distinta a lo que realmente dicen, pues su significado no es deducible de la suma del significado de las palabras que las componen.
El análisis de las EI estudiadas da cuenta del proceso metafórico implica ver a la persona o sujeto de la acción como un alimento, que se puede consumir y aprovechar para fines específicos (amatorios, intelectuales o para lastimar, según sea el caso). Las seleccionadas tienen significados relativamente transparentes y concordaban perfectamente con la caracterización de Corpas Pastor (1997), por lo que se puede afirmar que todas pueden funcionar como sintagmas verbales dentro de la cadena hablada del español venezolano.
Las EI relacionadas con gastronomía son comunes en todas las variedades del español; mientras en Venezuela se usa ‘agarrar de sopita [a alguien]’ y ‘creerse la reina del arroz con pollo”’, en México usan “agarrar de botana” y en Honduras “ser un arroz con pollo” , respectivamente y con los mismos significados que el Venezuela, de manera que en distintas variedades del español coexiste expresiones idiomáticas cuyas estructuras y significados son muy semejantes; las diferencias entre unas y otras están dadas por la misma variación de la lengua en cada región. De este modo, puede verse que el estudio de las unidades fraseológicas permite conocer no solo el funcionamiento de las metáforas en las expresiones fijas, sino las forma de interpretación de la realidad de una población.
Para futuras investigaciones, sería interesante estudiar expresiones idiomáticas de otras esferas (colocaciones, paremias y refranes) con el fin de observar cuál es el papel que los hablantes le asignan a términos gastronómicos en relación a la relación a los referentes de la realidad a la que ellos remiten.
Agradecimientos
Agradezco a la prof. Consuelo González Díaz, Coordinadora (E) de la Maestría en Lingüística de la Universidad Central de Venezuela por sus acertados y oportunos comentarios durante la realización de este trabajo.
Referencias
Asociación de Academias de la Lengua Española. 2010. Diccionario de americanismo. Madrid: Espasa-Calpe.
Corpas Pastor, G. 1997. Manual de fraseología española. Madrid: Gredos.
De Miguel, E. 1999. La teoría del lexicón generativo. Madrid: Universidad Autónoma de Madrid.
Real Academia Española. 2014. Diccionario de la lengua española. Madrid: Espasa-Calpe.
Tejera, M. (coord.). 1993. Diccionario de venezolanismos. Caracas: Universidad Central de Venezuela.
Notas