Reportes de investigación

Perspectiva de estudiantes del Campus IV de la UNACH sobre la enseñanza remota de emergencia

UNACH Campus IV students’ perspective on emergency remote teaching

Margarita Concepción Valencia Ruiz *
Universidad Autónoma de Chiapas, México
Vicente Castro Castro **
Universidad Autónoma de Chiapas, México

Perspectiva de estudiantes del Campus IV de la UNACH sobre la enseñanza remota de emergencia

IE Revista de Investigación Educativa de la REDIECH, vol. 15, e1903, 2024

Red de Investigadores Educativos Chihuahua A. C.

Algunos derechos reservados

Recepción: 21 Junio 2023

Aprobación: 02 Febrero 2024

Publicación: 16 Febrero 2025

Resumen: Derivado de la pandemia, las instituciones educativas tuvieron que implementar estrategias de enseñanza en línea para que sus estudiantes pudieran continuar con sus estudios. El objetivo de esta investigación, realizada bajo un enfoque cualitativo con alcance no experimental, de corte transversal, de tipo descriptiva explicativa, es conocer la perspectiva que tienen sobre la educación remota de emergencia 273 estudiantes, que iniciaron sus estudios en agosto-diciembre 2020 en las Facultades y Escuelas del C-IV de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH). Los resultados revelaron que el 64.4% de los estudiantes coincide en que la UNACH les proporcionó los recursos para su aprendizaje en línea, sin embargo, el 56.6% de ellos no se adaptan a dicha modalidad, ya que hay inseguridad sobre la calidad de los aprendizajes, el 79.4% piensan que sus clases son deficientes, debido a problemas con el internet y las estrategias didácticas empleadas por los maestros.

Palabras clave: Educación, estrategias de enseñanza, epidemia, programas educativos, recursos didácticos.

Abstract: Resulting from the pandemic, educational institutions had to implement online teaching strategies so that their students could continue their studies. The objective of this research, carried out under a qualitative approach with a non-experimental, cross-sectional, descriptive-explanatory scope, is to know the perspective that 273 students have on emergency remote education, who began their studies in August-December 2020, in the Faculties and Schools of the C-IV of the Autonomous University of Chiapas (UNACH). Results showed that 64.4% of the students agree that UNACH provided them with the resources for their online learning; however, 56.6% of them do not adapt to this modality, because there are insecurities about the quality of learning since 79.4% think that their courses are deficient, due to problems with the internet and the didactic strategies used by teachers.

Keywords: Education, teaching strategies, epidemic, educational programs, teaching resources.

Introducción

La emergencia sanitaria ha afectado de manera importante a los distintos sectores sociales, entre ellos a la educación. Miles de instituciones educativas a nivel mundial tuvieron que implementar un programa emergente que les permitiera a sus estudiantes continuar con sus estudios a través de la radio, televisión e internet, por lo que las instituciones educativas tuvieron que afrontar la decisión de echar mano del recurso humano que tenían, a fin de que en un lapso de tiempo muy corto adaptaran los contenidos temáticos de sus materias a las distintas plataformas educativas (Malee y Arnhold, 2020).

Este proceso no ha sido nada fácil para algunas instituciones de educación, pero tampoco lo ha sido para la gran mayoría de los estudiantes, quienes no solo vieron afectados sus propios programas académicos, sino también sus propias vidas, debido a las implicaciones que han ido apareciendo durante esta oleada de cambios, como el hecho de que muchos de ellos han perdido la estabilidad no solo económica sino emocional, la desigualdad tecnológica que impera en México, la latente posibilidad de que no concluyeran sus estudios, por lo menos durante el periodo de la pandemia (Malee y Arnhold, 2020).

Por otra parte, Cedeño y Murillo (2019) señalan que los entornos virtuales tienen como propósito facilitar la enseñanza-aprendizaje en todos los niveles educativos, a través de funciones que permiten la comunicación fluida entre los diferentes actores al tiempo que les permiten recrear espacios de trabajo colaborativos, así como promover nuevos roles para el docente al convertirlo en moderador y guía, mientras que para los estudiantes los convierte en constructores del conocimiento.

En este sentido, Aguilar y Otuyemi (2020) comentan que diversos autores hablan sobre cinco características fundamentales que los entornos virtuales deben de tener: la colaboración, la interactividad, la flexibilidad, la estandarización y la escalabilidad, además de funcionalidad, usabilidad, ubicuidad, accesibilidad, comunicación, autoaprendizaje e interconexión.

Mientras que Vargas-Murillo (2021) dice que entre los tipos de entornos virtuales de aprendizaje se encuentran el e-learning, el blog, la wiki y las redes sociales. Así mismo comenta que los elementos que conforman un entorno virtual de aprendizaje son: a) los usuarios, b) el plan de estudios, c) diversos especialistas entre los que se incluyen especialistas en diseños de contenidos, pedagogos, diseñadores gráficos, ingenieros en sistemas, así como un diseñador instruccional, d) sistemas de gestión de aprendizaje, los cuales tienen la capacidad de establecer escenarios motivadores e interactivos para los estudiantes.

Por su parte, Crespo-Antepara (2021) describe que diferentes países, al igual que instituciones, respondieron diferente al cambio educativo y fueron adaptando diferentes estrategias y modalidades para impartir clases a los estudiantes, por lo que es importante conocer las diferencias que existen entre la educación en línea, la educación virtual, la educación a distancia y por supuesto la educación remota de emergencia, ya que esto permitirá conocer qué tipo de educación se está impartiendo y rescatar de cada una lo mejor.

De acuerdo con Ibáñez (2020), todas las modalidades están relacionadas con el uso de la tecnología, sin embargo, cada una de ellas tiene características específicas y sus formas de fortalecer los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Rendón (2020a) señaló que la educación en línea es de forma sincrónica y se basa en el lenguaje, el texto y la escritura, por lo que demanda de los estudiantes un nivel cognitivo alto, ya que al debatir, además de entender el tema y los conceptos, tienen que saber analizar los argumentos de los otros y reflexionar sobre ellos para contraargumentar por escrito con una nueva idea.

Es por ello que el rol del docente en este caso es solo de un “tutor”, porque su labor únicamente consiste en acompañar y asistir al alumno en su proceso de enseñanza-aprendizaje, lo que facilita que se amplié el acceso a la información, que se promueva el aprendizaje autónomo, además de permitir que el estudiante tenga un acompañamiento personalizado aun cuando sea un trabajo grupal (Ibáñez, 2020).

La educación virtual, a diferencia de la educación en línea, es asincrónica, los materiales del curso se subirán a una plataforma para que los alumnos puedan revisarlos y normalmente se discuten las dudas en foros públicos donde participa todo el grupo. El rol que el docente desempeña es de retroalimentar la información que los alumnos compartan. Este tipo de modalidad es bastante flexible para los estudiantes porque les permite organizar sus propios horarios, se avanza muy rápido en los temas, se evitan distracciones y todos van al mismo ritmo (Ibáñez, 2020).

En cuanto a la educación a distancia, tiene un porcentaje virtual y otro presencial, aquí los estudiantes tienen el control del tiempo, el espacio y ritmo de aprendizaje y no requieren de conexión a internet ni de una computadora, por lo que este tipo de modalidad permite llegar a más personas de distintos niveles socioeconómicos, gracias a que no requiere ningún tipo de recurso tecnológico. Los recursos que se utilizan en esta modalidad son cuadernillos, cd, memorias, entre otros. El rol que el docente desempeña es de calificarlos y acreditarlos, así como de retroalimentación (Ibáñez, 2020).

Y finalmente, la educación remota de emergencia es un concepto nuevo que nació a raíz de la pandemia de COVID-19 y debido a la premura con que los docentes tuvieron que adaptar los contenidos a los nuevos métodos de enseñanza-aprendizaje, es por ello que los roles y las herramientas no se encuentran establecidas y dependen mucho de cómo la institución haya decidido enfrentar la crisis, ya que algunos países como Estados Unidos trabajaron de manera presencial pero con restricciones, y otras en línea (Ibáñez, 2020).

Por otra parte, la pandemia ha transformado los contextos de implementación del currículo, ya que las condiciones iniciales en las que fue diseñado al momento de la pandemia cambiaron, por lo que es necesario que las instituciones educativas tomen en consideración los aprendizajes y competencias que cobran mayor relevancia en el contexto actual, tales como la solidaridad, el aprendizaje autónomo, las competencias socioemocionales, la salud y la resiliencia (CEPAL, 2020).

Así mismo, la conectividad móvil ha jugado un papel muy importante durante la pandemia, ya que la mayoría de las instituciones educativas optaron por el uso de plataformas para la impartición de clases, sin embargo, es importante aclarar que no ha sido suficiente tener acceso a internet, ya que no todas las compañías ofrecen las misma cobertura en todas las zonas, y la calidad de la conexión varía dependiendo de cada compañía, así como del tipo de dispositivo que se esté usando. Aunado a eso, muchas veces el acceso al internet se produce a través de planes de prepago los cuales proporcionan muy pocos minutos disponibles para poder navegar, por lo que fortalecer el acceso real al internet de las poblaciones más desfavorecidas se ha vuelto un desafío para la gran mayoría de los países, sobre todo de Latinoamérica (CEPAL, 2020).

Otro aspecto que igualmente es importante destacar y que está representando un desafío para los docentes es justamente el proceso de evaluación, el monitoreo de los aprendizajes y la retroalimentación, ya que en el caso de la educación en línea o a distancia tienen bien claro cada uno de estos procesos, los cuales son reforzados a través de ejercicios de diagnóstico y seguimiento que les permiten establecer un proceso de retroalimentación con sus estudiantes y modificar en caso de ser necesario sus estrategias pedagógicas, lo mismo en el caso de la evaluación, se desarrollan instrumentos que les permiten valorar el avance de las metas de aprendizaje propuestas de manera conjunta con sus estudiantes (CEPAL, 2020).

Por otra parte, la pandemia no solo impactó en la educación sino también en la parte psicológica y emocional de los estudiantes, ya que para muchos hablar de confinamiento representó vivir en hacinamiento por un periodo de tiempo prolongado, lo que tiene implicaciones graves para la salud mental de las personas y una exposición a situaciones de violencia (CEPAL, 2020).

En situaciones de emergencia las instituciones educativas representan un apoyo para la salud emocional y monitoreo de riesgo, sin embargo, mantener el bienestar emocional, psicológico y social de la comunidad educativa puede resultar un verdadero desafío, ya que quienes trabajan en las instituciones educativas deben desarrollar habilidades de adaptación y resiliencia emocional, por lo que el aprendizaje socioemocional es de gran ayuda para mitigar los efectos nocivos del aislamiento derivado de la pandemia (CEPAL, 2020).

Partiendo de este contexto resulta interesante analizar la importancia de adaptar los programas de estudios para que puedan impartirse de manera híbrida independientemente de que la pandemia pase o no, y conocer qué opinan los estudiantes sobre los nuevos entornos virtuales de aprendizaje, razón por la cual el objetivo de este estudio fue conocer la perspectiva que los estudiantes universitarios del Campus IV de la UNACH tienen sobre los entornos virtuales de aprendizaje a partir de la pandemia de COVID-19.

Materiales y métodos

Esta investigación fue realizada bajo un enfoque cualitativo, el cual produce datos descriptivos e interpretativos mediante los cuales busca estudiar de manera científica todo aquello que guarda relación social con el ser humano, de tal manera que le permita comprender de manera científica las experiencias de los sujetos de investigación y darle una respuesta subjetiva, descriptiva a todo aquello que guarda relación con el ser humano (Loayza-Maturrano, 2020).

El alcance de la investigación es no-experimental, ya que nos permite observar los fenómenos ya existentes tal como se dan en sus contextos, brindándonos un panorama del evento o situación en particular que se viva dentro de la comunidad, con el propósito de ubicar, categorizar y proporcionar una visión clara del problema para después analizarlo y describirlo a partir de estos elementos.

El corte transversal de la investigación está establecido en el año 2020 y es para los estudiantes que iniciaron sus estudios en agosto-diciembre 2020, en las Facultades y Escuelas del C-IV de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH).

Es de tipo descriptiva explicativa, porque nos permite describir las características del fenómeno a estudiar tal como se presentan dentro de su contexto natural. Así mismo, con la finalidad de enriquecer la información se reforzó con datos cuantitativos.

La población a la que estuvo dirigida la investigación estuvo conformada por un total de 863 estudiantes universitarios, mismos que se encontraban cursando el primer semestre en las distintas licenciaturas que se ofertan en el Campus IV de la UNACH, por lo que la selección se llevó a cabo a través de un muestreo de participantes voluntarios por Facultad o escuela obteniendo una muestra de 273 participantes, ya que a causa de la pandemia el acceso directo al resto de los estudiantes era muy variado debido a su dependencia del internet y la luz para ingresar a clases.

Es importante aclarar que de la muestra seleccionada el 100% de ellos reconocen tener experiencia previa en enseñanza remota, ya que culminaron sus estudios de educación media superior e iniciaron su carrera universitaria desde sus casas.

La muestra estuvo distribuida en las diez Facultades y escuelas que constituyen el Campus IV de la UNACH; en la Tabla 1 se muestra el porcentaje de alumnos participantes por Facultad o escuela.

Tabla 1
Distribución de población encuestada por Facultades y escuelas
FacultadPoblación TotalEstudiantes encuestadosPorcentaje
Escuela de Humanidades114369.1%
Instituto de Biociencias322516.4%
Escuela de Sistemas Costeros8811%
Escuela de Derecho1703011%
Facultad de Ciencias Agrícolas21217.3%
Facultad de Negocios802513.2%
Facultad de C. de la Administración241459.1%
Escuela de Lenguas80292.9%
Facultad de Ciencias Químicas672912.8%
Escuela de Medicina Humana50257.7%
TOTAL863273100%
Fuente: Construcción personal con datos proporcionados por las Facultades y escuelas del C-IV de la UNACH.

Para la recolección de la información se utilizó la técnica de entrevista dirigida mediante la aplicación en línea de un cuestionario diseñado a través de Google Forms, mismo que se estructuró con preguntas abiertas y cerradas y que se les hizo llegar a través de correo electrónico a los estudiantes que previamente habían aceptado participar en la investigación.

Para el análisis de la información se recurrió al establecimiento de categorías teóricas, las cuales ayudaron a definir cuáles son los conceptos que se usaron para describir la investigación, sus límites y alcances.

De acuerdo con Aguaded-Ramírez et al. (2020), una categoría es un modo de clasificar una información de acuerdo con la importancia que le demos al tema, por lo que son ideas, conceptos o interpretaciones abreviadas de información que se desea recolectar, quedando dichas categorías como se muestra en la Tabla 2.

Tabla 2
Construcción personal con datos proporcionados por las Facultades y escuelas del C-IV de la UNACH.
CategoríasSubcategorías
Recursos tecnológicosEquipo de cómputo (EC)
Internet (I)
Biblioteca digital (BD)
AprendizajeEstrategias didácticas (ED)
Recursos didácticos (RD)
EvaluaciónMedios de evaluación empleados (MEE)
Fuente: Construcción personal.

Para el análisis de la información se establecieron los parámetros que se muestran en la Tabla 3 de acuerdo con el discurso que dieron los encuestados, es decir, dependiendo del mayor número de veces que se repita será una consistencia (C), o una variabilidad (V) cuando alguien aporte algo parecido, y extraordinario (E) cuando alguien proporcione algo totalmente diferente.

Tabla 3
Parámetros para análisis de información
Consistencia (C)Variabilidad (V)Extraordinario (E)
273 al 184183 al 9291 al 1
Fuente: Construcción personal.

Así mismo se diseñó una matriz de datos y se vaciaron las preguntas y respuestas de cada uno de los sujetos de investigación, de acuerdo con las categorías y subcategorías establecidas previamente.

Resultados

Con la intención de contextualizar al lector sobre los sujetos de investigación se presenta la siguiente información. En la Tabla 4 se muestran los datos referentes a las mujeres y hombres encuestados.

Tabla 4
Distribución por género
GeneroConsistenciaPorcentajePorcentaje ValidadoPorcentaje acumulado
Femenino16460%60%60%
Masculino 10940%40%100%
TOTAL273100100%
Fuente: Construcción personal.

Del porcentaje total de los alumnos encuestados, el 55% (150) dijo vivir con ambos padres y el 92.5% (252) depende económicamente de ellos; el 75% (204) dijo vivir en una casa propia, misma que cuenta con todos los servicios básicos como son agua, luz, drenaje e internet.

Por otra parte, el 84.3% (230) reconoció que el hogar no era un ambiente tranquilo para recibir clases, debido a que existía un gran número de distractores como la televisión, los propios familiares quienes los interrumpían constantemente, los ruidos y personas del exterior, e incluso algunos de ellos cuentan con hijos pequeños que requieren de atención constante, lo que les complicaba tomar clases en línea.

Recursos tecnológicos

Partiendo de este conocimiento se les preguntó qué opinaban de la implementación de las clases remotas durante la pandemia, el 49.3% (134) dijo que estaba medianamente bien, debido a problemas relacionados con el internet, pero que entendían que no era culpa de la institución sino de la misma situación que se vivía en ese momento, ya que internet fallaba constantemente e incluso tenían conocimiento de que pasaba lo mismo en otras instituciones educativas porque tenían amigos que estudiaban ahí y coincidían con el mismo problema.

Por otra parte, el 58.5% (160) de los estudiantes dijo que ingresar a la plataforma era algo sencillo, pero que se complicaba por el internet ya que tardaba mucho en darles el acceso, por lo que se pudo observar que aún cuando el problema era el internet, el 60.8% (166) de los estudiantes reconoció haber ingresado aproximadamente al 80% de sus clases.

Con relación al tiempo que le dedicaban a las actividades escolares, el 68.3% (186) señaló que le dedicaba entre 4 y 6 horas diarias, sin embargo, aunque el 54.9% (150) reconoció disfrutar sus clases, hay cosas que le gustaría cambiar.

Por otra parte, el 63.8% (174) señaló sentirse medianamente satisfecho con los métodos empleados por sus docentes para impartir clases, por lo que el 46.9% (128) comentó que considera las clases remotas moderadamente efectivas, ya que opinan que ponen mayor atención y recuerdan mejor las cosas si están viendo al maestro, debido a que hay menos probabilidades de distraerse.

Con la pandemia el acceso a la tecnología y al internet se convirtió en el único medio para continuar no solo con los estudios sino con diversas actividades laborales, es por ello que, derivado de la pandemia el requisito para seguir estudiando es contar con una computadora o tablet, así como tener internet en casa, por lo que, de acuerdo a la investigación realizada, se les cuestionó sobre qué tipo de equipo usaban para ingresar a sus clases y si contaban con uno, ante lo que el 100% (273) de los alumnos encuestados reconoció contar con un equipo propio para ingresar a clases. En la Figura 1 se detalla el equipo que usaban.

Equipo usado para ingresar a clases
Figura 1
Equipo usado para ingresar a clases
Fuente: Construcción personal.

Aunque si bien es cierto que el 100% (273) de los encuestados dijo contar con un equipo de cómputo en su casa para ingresar a clases, el 38.1% (104) de ellos dijo no tenerlo en buenas condiciones, observando que entre los desperfectos más comunes se encuentran fallos en la cámara, lo que les impide abrirla durante las sesiones de clases, generando problemas con los maestros quienes les exigen mantenerla abierta.

Derivado de este problema el 50.2% (137) expresó sentir que las clases en línea les resultan un tanto limitantes y frustrantes, debido a que se sienten muy inseguros al momento de exponer, porque la gran mayoría de sus compañeros no abren sus cámaras cuando están en clases y eso hace que ellos ignoren si les están o no poniendo atención aún cuando el docente en repetidas ocasiones les pide que lo hagan.

Por otra parte, es sabido que durante la pandemia el internet jugó un papel primordial e importante en la formación de los jóvenes, ya que se convirtió en el único medio para que ellos pudieran tomar sus clases, por lo que se les cuestionó quiénes contaban o no con internet en sus viviendas; los resultados se muestran en la Figura 2.

Acceso al internet en su vivienda
Figura 2
Acceso al internet en su vivienda
Fuente: Construcción personal.

De los estudiantes encuestados solamente el 8.2% (20) dijo no contar con internet, por lo que tenía que ir a un “ciber” a tomar sus clases y a hacer sus tareas cuando así lo requería, ya que muchos de ellos regresaron a sus comunidades donde la señal no llega, mientras que el 17.6% (42) comentaron que sus vecinos les hacían favor de prestarles el internet para ingresar a sus clases.

Sin embargo, el 82.4% (225) de los estudiantes encuestados reconoció que el mayor problema que enfrentaron para ingresar a sus clases en línea fueron las constantes fallas en el internet y en algunos momentos en la plataforma de la universidad, sobre todo al momento de enviar las tareas, debido a una saturación del internet.

Con relación al material bibliográfico, el 64.4% (176) reconoció que como estudiantes tienen acceso a libros electrónicos, videos, artículos, a través de la Biblioteca virtual de la UNACH, así como a clases grabadas, los cuales han ayudado mucho al momento de realizar sus actividades escolares, por lo que ellos consideran que la universidad sí ha puesto a disposición de los alumnos que lo requieran los recursos tecnológicos y educativos para que ellos puedan aprender, además de facilitarles la entrega de tareas, les ofrecen las instalaciones para que los jóvenes que no tienen computadoras puedan ir a tomar sus clases.

Sin embargo, el 25% (68) lamentó que los estudiantes que más lo necesitan no pudieran gozar de este beneficio, ya que la mayoría debido a la pandemia tuvo que regresar a sus hogares ubicados en comunidades rurales, donde en muchos casos no se cuenta con señal de internet, además de carecer de un equipo de cómputo, por lo que no les fue posible ingresar a sus clases.

Aprendizaje

Con relación a las estrategias didácticas empleadas por los docentes, el 43.3% (65) de los estudiantes dijo que no le agradan las clases en línea, porque siente que no aprende nada y las considera aburridas. Así mismo el 79.4% (217) expresó poca satisfacción sobre los métodos de enseñanza empleados por sus maestros, debido a que algunos solo se limitaban a hablar o les enviaban algunos libros electrónicos para que ellos leyeran y después comentar las lecturas en clases.

El 54.4% (148) señaló que era necesario que los docentes mejoraran el material de apoyo usado en clases, que les proporcionaran el programa de la materia y que lo cumplan, y sobre todo que exista más asesoría, el 13.9% (34) de los estudiantes se quejó de que a veces tienen dudas sobre alguna tarea y requieren del apoyo de los profesores pero estos tardan en responder o incluso no responden al llamado, originando que no terminen las tareas a tiempo.

También se les cuestionó si derivado de estos factores en algún momento habían considerado la posibilidad de dejar de estudiar, a lo que el 55% (150) de los alumnos respondieron que sí lo pensaron, sin embargo, es importante aclarar que no todos coincidieron en que fuera por la misma razón, ya que al profundizar en las razones por las que pensaron en dejar de estudiar el 36.7% (55) dijeron que fue debido a problemas económicos, ya que como se recordará el 92.5% (252) de los encuestados depende económicamente de sus padres y durante la pandemia uno o ambos padres se quedaron sin trabajo y aunque intentaron buscar un empleo, no lograron conseguirlo debido al cierre total o parcial de las empresas locales.

Por otro lado, el 20% (30) de los encuestados dijo que fue por problemas de salud ya que en algunos casos varios miembros de la familia se enfermaron y tuvieron que gastar en medicamentos, por lo que no tenían dinero para pagar la inscripción y tampoco contaban con beca al momento de la investigación; mientras que el 43.3% (65) declaró que porque no le gustan las clases en línea y pensó en la posibilidad de darse de baja temporal y continuar cuando las clases volvieran a ser presenciales, sin embargo, debido a la inseguridad de no saber cuándo regresarían a clases tomó la decisión de continuar con sus estudios en línea.

Con relación a los recursos didácticos empleados por los docentes, el 47% (128) de los encuestados reconoció que el recurso que se les ofrece esmedianamente bueno, pero todo ello radica en el uso que los docentes le dan y varios no tienen un gran desempeño dentro de este, por lo que piensan que deberían tener mejor capacitación en este ámbito.

Evaluación

Entre las formas de evaluación más empleadas por los docentes destacan los medios que se detallan en la Figura 3.

Formas de evaluación más usada por los docentes
Figura 3
Formas de evaluación más usada por los docentes
Fuente: Construcción personal.

Como es bien sabido, la COVID-19 en México no solo agravó los distintos problemas económicos, sociales, de salud y educativos, sino que las medidas de confinamiento y distanciamiento social, así como las restricciones de movilidad, generaron en los estudiantes niveles de estrés derivado de la ruptura de la cotidianidad de su vida.

Por ello, se les preguntó qué tan estresantes eran las clases en línea y el 56.6% (155) expresó que les resultaban muy estresantes debido a que consideran que la comunicación cara a cara tanto con sus maestros como con sus compañeros de clases es importante, ya que les permite conocerse y socializar al tiempo que forjan una amistad y sentido de pertenencia como compañeros de clase, cosa que sienten que no se logra a través de las clases en línea, ya que el 65.9% (180) argumentó no haberse visto y solo hablado con sus compañeros de clases cuando ha sido necesario.

Con la intención de conocer hasta qué punto la UNACH les había proporcionado a los estudiantes los recursos necesarios para su desarrollo educativo durante la pandemia, el 64.4% (176) de ellos reconoció que han sido buenos, por lo que se les preguntó qué tipo de apoyo recibieron durante la pandemia por parte de la universidad; los resultados de sus respuestas se muestran en la Figura 4.

Apoyos que los estudiantes recibieron de la institución
Figura 4
Apoyos que los estudiantes recibieron de la institución
Fuente: Construcción personal.

El apoyo psicológico fue a través de asesorías, conferencias y talleres sobre temas relacionados con sexualidad, manejo del estrés, suicidio, formas de enfrentar las pérdidas, entre otros, mientras que a los estudiantes que no pudieran pagar su inscripción se les apoyó con la condonación parcial o total de dicha inscripción; así mismo, con relación al apoyo tecnológico, se donaron tablets a estudiantes que no contaran con un equipo de cómputo, además de mantener, en determinados horarios y con los debidos protocolos sanitarios, las instalaciones abiertas para que los jóvenes que no tenían internet en sus casas pudieran ir a tomar clases.

Como sabemos, ante la situación de pandemia que se vivió muchos estudiantes aprendieron a vivir en esta situación e intentaron seguir con sus vidas de la mejor manera, y una forma de continuar es justamente viendo las ventajas y desventajas que tiene tomar clases en línea, por lo que se les cuestionó qué ventajas y desventajas tenía para ellos la educación remota de emergencia, por lo que el 83% (227) identificó las siguientes ventajas: aprenden desde casa, ahorran en transporte público, comida y hospedaje los que son de fuera, evitan el contagio, pueden investigar más sobre los temas que estén abordando durante clases, y por supuesto que no pierden el año escolar, lo cual evidencia un sentido de responsabilidad social en los estudiantes. Mientras que 85.8% (234) dijo que las desventajas de estudiar en línea es que el internet falla constantemente, sienten que no están aprendiendo, existen muchos distractores, no socializan, los docentes no aclaran dudas y requieren de las prácticas propias de las carreras que están estudiando.

Finalmente, se les preguntó qué esperaban de la UNACH; el 72.8% (199) dijo que lo que ellos esperan tanto de la institución como de su formación en general es salir preparados y con los conocimientos suficientes para desempeñarse en su campo profesional, y se mostraron entusiastas al preguntarles cuáles eran sus expectativas para el siguiente semestre y respondieron que regresar a clases presenciales, para conocer su escuela y a sus compañeros pero sobre todo para poder iniciar con sus prácticas profesionales, las cuales consideraron de suma importancia para su formación.

Discusión

Aprender en línea para los estudiantes universitarios que iniciaron sus clases en el periodo agosto-diciembre 2020 en las distintas Facultades y Escuelas ubicadas en el Campus IV de la UNACH no ha sido satisfactorio, debido a que el 75.7% (206) consideró que era poco efectivo, a causa de los problemas relacionados con deficiencias tanto en la parte tecnológica como en la parte académica, sin embargo, Llanga-Vargas et al. (2021) señalan que este cambio derivado de la pandemia puede generar dificultades tanto en los procesos de aprendizaje de los estudiantes como en los procesos de enseñanza de los docentes, ya que ambos han tenido que adaptarse a las nuevas formas y métodos de enseñanza-aprendizaje, lo que les dificulta seguir esta metodología, sin embargo, es un hecho que a pesar de las dificultades que pudieran representar dichos cambios miles de estudiantes tomaron la decisión de continuar estudiando desde casa incluso a pesar de no contar con los elementos necesarios para hacerlo.

Por otra parte, aunque el 100% (273) de los alumnos encuestados reconoció contar con algún equipo en casa para sus clases en línea, de acuerdo con Miguel (2020), una gran parte de las instituciones educativas en México se han visto rebasadas en los diferentes ámbitos tales como la cantidad de dispositivos con que cuentan, la ubicación geográfica, la conectividad al internet, los aspectos socioemocionales, las nuevas formas de aprender, las competencias digitales, la comunicación y la organización eficaz, lo cual resulta una carga bastante pesada para las instituciones de educación superior, que han tenido que hacer grandes esfuerzos por tratar de afrontar este reto de la mejor manera.

De igual manera para los docentes tampoco fue fácil; Mendoza (2020) señala que el trabajo docente se volvió hasta cierto punto más complicado durante la pandemia, debido a que el docente tuvo que afrontar el reto de trabajar con estudiantes expertos en el uso y manejo de las tecnologías y que por ende se sentían cómodos con el ambiente virtual, con los que se les dificultaba el manejo de las tecnologías e incluso con quienes encontraron en un momento dado irrelevante la educación remota.

Esta situación no ha sido exclusiva de los estudiantes del Campus IV de la UNACH, ya que, de acuerdo con Carrazco (2021), existe mucha desigualdad entre las universidades privadas, públicas federales y estatales, como el caso de 11 universidades interculturales que enfrentaron dificultades con el uso de las TIC debido al poco conocimiento previo de los alumnos y a la escasez de computadoras disponibles mientras que los docentes tuvieron que empezar a adecuar los contenidos, sin tener la formación en diseño instruccional o las habilidades suficientes para hacerlo, evidenciando así la falta de preparación de los docentes para impartir clases en línea.

Además de optar por programar una serie de actividades para realizar en casa, la falta de comunicación debido a los problemas con el internet y uso de las plataformas, así como un bajo nivel de motivación por parte de los usuarios hacia las clases en línea, son aspectos que tienen cierta similitud con los resultados obtenidos en la presente investigación, por lo que es necesario que haya un mayor nivel de compromiso entre los docentes, al mismo tiempo se debe establecer un hilo comunicativo entre ellos y los alumnos que les permita intercambiar experiencias y mejorar su práctica docente, esto conducirá a los docentes a un ejercicio que mejorará su propio aprendizaje para que se actualicen y preparen en torno a las recientes transformaciones sociales.

Por otra parte, en un estudio realizado por Ramírez et al. (2020) sobre “Percepciones universitarias sobre la educación virtual”, expusieron que el 69% de los estudiantes consideraron poco o nada agradable las clases en línea, debido a problemas de conectividad, falta de equipos de cómputo, económicamente les resulta más caro pagar internet que asistir a la escuela, se les dificulta tomar notas, no existe una interacción entre los docentes y los alumnos, sienten que no aprenden nada, además de no poder tener información de su biblioteca ya que los recursos son totalmente diferentes a los que existen en internet, y tampoco tienen prácticas, las cuales consideran importantes para su formación educativa; a diferencia de ellos, el 64.4% de los alumnos de la UNACH señalaron que cuentan con una biblioteca virtual que les permite acceder a distintos materiales electrónicos, aunque sí manifestaron su preocupación por no tener acceso a prácticas educativas, sobre todo en el caso de los alumnos de medicina humana.

De acuerdo con un informe emitido por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), realizado en el año 2020, se vislumbró que los estudiantes de diversos países habían obtenido un aprendizaje casi inexistente, citando como ejemplo a estudiantes de Estados Unidos en el área de matemáticas que sufrieron un fuerte descenso, sobre todo aquellas escuelas de bajos ingresos, mientras que en Alemania el tiempo que los niños dedicaban a las actividades escolares era de no más de dos horas, mientras que aumentaba el tiempo dedicado al entretenimiento.

Lo expuesto nos lleva a reflexionar sobre el impacto que ha tenido la pandemia a nivel mundial, ya que en países con sistemas educativos sólidos, donde las familias tienen un nivel educativo relativamente alto con acceso a diversos recursos didácticos y tecnológicos, el aprendizaje de sus estudiantes se vio disminuido; el impacto es mucho más fuerte en países de América Latina, donde los recursos son menores y sobre todo con índices de pobreza y marginación, y muy pocos tienen planes y programas para medir el aprendizaje de los alumnos (Garnier, 2022).

Esto nos muestra que las problemáticas detectadas dentro de la presente investigación no son exclusivas de los estudiantes del Campus IV de la UNACH, debido a que los resultados obtenidos comparten similitudes con los de otros trabajos de investigación realizados en otros países y en otros niveles educativos, sin embargo, Miguel (2020) deja en claro que es importante tener en cuenta que antes de la pandemia no se tenía un modelo didáctico acorde a esta situación, sino que se fue adaptando sobre la marcha, y fue a los docentes a quienes tocó afrontar el reto de cumplir con los objetivos de enseñanza bajo las condiciones actuales y pese a las carencias tecnológicas que se enfrentan en casi todas las universidades del país, por lo que la pandemia solo aceleró determinados procesos que eran necesarios y que por alguna razón no se habían dado.

Se espera que esta investigación sirva como referencia dentro de la UNACH para identificar las distintas problemáticas que enfrentaron los docentes, las condiciones institucionales, los recursos y la falta de la preparación en el manejo de las tecnologías de los docentes, así como la apatía de los estudiantes por las clases en línea, de tal manera que conlleve al diseño de un programa de capacitación para los docentes que permita potenciar el aprendizaje en entornos virtuales y que además proponga diversas estrategias para que los alumnos que no tengan un dispositivo y conectividad en casa puedan tener acceso a ellos.

Así mismo es necesario que la universidad continúe de manera permanente en un proceso de adaptación curricular de sus programas académicos a modelos híbridos, lo que permitirá enriquecer los procesos de enseñanza-aprendizaje tanto para los alumnos como para los docentes.

Conclusiones

Con la presente investigación se concluye que:

  1. 1.- Los estudiantes del Campus IV de la UNACH no se han adaptado a la enseñanza en línea, y una gran parte de los estudiantes universitarios muestran rechazo a continuar con las clases en línea, debido a que las consideran aburridas y poco provechosas para su formación académica.

    2.- Los recursos proporcionados por la universidad no son aprovechados por los estudiantes foráneos que son quienes más lo requieren por vivir en comunidades donde no llega la señal de internet o no contar con un equipo de cómputo.

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Notas de autor

* Profesora-Investigadora de la Escuela de Sistemas Alimentarios, Extensión Tapachula, de la Universidad Autónoma de Chiapas, México. Es Doctora en Docencia e Investigación. Entre sus publicaciones se encuentran “Avances del impacto social de las Unidades de Vinculación Docente de la UNACH en el Campus IV” y “Percepción, frecuencia y tipo de violencia en varones del Campus IV de la UNACH”; así mismo participó como coautora de los artículos “Corredor seco centroamericano: un imaginario espacial asociado a la migración y cambio ambiental” y “Cambios en la línea costera de los municipios de Tapachula y Mazatán, Chiapas”.
** Profesor-Investigador de Tiempo Completo de la Escuela de Sistemas Alimentarios de la Universidad Autónoma de Chiapas, México. Cuenta con estudios de Biología por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Maestría en Recursos Naturales y Desarrollo Rural por el Colegio de la Frontera Sur y Doctorado en Ciencias en Biodiversidad y Conservación de Ecosistemas Tropicales por el Instituto de Ciencias Biológicas de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas. Cuenta con 44 publicaciones con arbitraje, entre artículos, libros, capítulos y resúmenes en extenso de congresos nacionales e internacionales. Cuenta con perfil Prodep y es integrante del Sistema Estatal de Investigadores de Chiapas.
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