Secciones
Referencias
Resumen
Servicios
Buscar
Fuente


Buscando estudiantes con altas capacidades en las instituciones educativas de Armenia, Quindío, Colombia
In search of students with higher abilities in the educational institutions of Armenia, Quindío, Colombia
IE Revista de Investigación Educativa de la REDIECH, vol. 15, e1940, 2024
Red de Investigadores Educativos Chihuahua A. C.

Reportes de investigación

Algunos derechos reservados

Recepción: 19 Agosto 2023

Aprobación: 19 Mayo 2024

Publicación: 23 Mayo 2024

DOI: https://doi.org/10.33010/ie_rie_rediech.v15i0.1940

Resumen: Este trabajo se enfoca en la necesidad de reconocer e incluir a los estudiantes con altas capacidades intelectuales (ACI) en los procesos académicos en las aulas de clase, de acuerdo a sus capacidades y ritmo de aprendizajes, urgiendo la necesidad de visibilizar la población estudiantil con altas capacidades que asisten a clases y pasan desapercibidos. La presente investigación tiene por objetivo analizar los factores que impiden la visibilización de los estudiantes con ACI en las aulas escolares, utilizando una metodología de tipo mixto en la cual participaron nueve maestros de educación básica primaria y siete padres de familia. Los instrumentos utilizados fueron una encuesta para docentes y una entrevista semiestructurada para padres de familia. Los resultados indican que los maestros han recibido poca capacitación y apoyo sobre el tema. De igual forma se muestra la preocupación de los padres por la actitud que tienen sus hijos frente a las clases debido a que se sienten ignorados o excluidos de algunas actividades debido a su condición. Como principal resultado se muestra que un 55% de los docentes desconocen el tema de altas capacidades, lo que explica el motivo por el cual los estudiantes pasan desapercibidos en las aulas escolares.

Palabras clave: Altas capacidades, básica primaria, inclusión, visibilizar.

Abstract: This work focuses on the need to recognize and include students with high intellectual abilities (HIA) in the academic processes in the classroom, according to their abilities and learning pace, urging the need to make visible the population of students with higher abilities who attend class and go unnoticed. The present research aims to analyze the factors that impede the visibility of students with HIA in school classrooms, using a mixed methodology in which nine elementary school teachers and seven parents participated. The instruments used were a survey for teachers and a semi-structured interview for parents. The results indicate that teachers have received little training and support on the subject, as well as the parents are concerned about their children’s attitude towards classes because they feel ignored or excluded from some activities due to their condition. The main result shows that 55% of teachers are unaware of the topic of higher abilities, which explains why students go unnoticed in the classroom.

Keywords: High abilities, Elementary school, inclusion, visible.

Introducción

En un contexto general, los fenómenos más relevantes son definidos por la educación y sus diferentes procesos, por lo tanto, la escuela debe ser un espacio que brinde posibilidades a toda la población; sin embargo, los procesos escolares de inclusión aún no están bien estructurados para la identificación de la población de altas capacidades intelectuales (ACI) que asiste a las diferentes instituciones públicas de Armenia, Quindío, Colombia, lo que genera gran incertidumbre a los estudiantes, docentes de aula, padres de familia y comunidad educativa en general.

En Colombia el proceso de identificación y atención de la población de altas capacidades no había estado presente en los procesos de formación en los diferentes niveles educativos, por los que se indica que uno de cada mil estudiantes identificados con altas capacidades recibe educación adecuada, y solo dos de cada mil son identificados (Paba et al., 2008). Así pues, nos remitimos al sistema integrado de matrícula (SIMAT) y observamos que en el año 2020 se reportaron 18,918 estudiantes ACI y talentos excepcionales, lo cual corresponde a 0.19% de la población estudiantil (MEN, 2020), siendo este un porcentaje muy bajo; teniendo en cuenta que ya existe la suficiente información sobre el tema, es de destacar que la problemática que vive este país es muy similar a la de otros países iberoamericanos (Barrera-Algarín et al., 2021).

Las altas capacidades siempre han existido en hombres y mujeres, pero no se han visibilizado lo suficiente como se hace con la población cuya capacidad es inferior a la media –dicho de otra forma, tienen una discapacidad–, quienes tienen atención diferenciada orientada por el plan individual de ajustes razonables (PIAR), lo cual se aplica desde el inicio de la escolaridad; por otro lado, los estudiantes con altas capacidades son aquellos que tienen un coeficiente intelectual igual o superior a 130 de acuerdo con la escala Wechsler (WISC-IV), los cuales tienen características y actitudes muy diferentes a los demás estudiantes sin perder la esencia de niños que los caracteriza por naturaleza, por esta razón esta población se ve afectada en su proceso de enseñanza y socialización en las aulas escolares.

El presente trabajo tiene como objetivo analizar los factores que impiden la visibilización de los estudiantes con ACI en las aulas escolares de educación básica primaria y concientizar a los maestros de la importancia de brindar un ambiente donde se fortalezcan estas capacidades para su beneficio y del grupo en general, con el fin de mejorar la convivencia en el aula y las prácticas pedagógicas que se vienen desarrollando comúnmente en las instituciones educativas de la capital quindiana, lo que hace necesario iniciar con el proceso de identificación y de caracterización de estos niños y niñas. Al respecto, Javier Tourón (Europa Press, 2016) manifiesta que la sensibilidad de la sociedad en general frente al alumnado de altas capacidades ha venido mejorando, pero aún es muy alto el porcentaje de esta población sin identificar y por tanto sin ser atendido adecuadamente en el sistema educativo, lo que genera gran incertidumbre en los padres de familia y docentes, razón por la cual se desarrolló esta investigación en los centros educativos interesados en conocer sobre el tema y brindar mejor atención a esta población.

Las instituciones educativas deben enfrentar un cambio de paradigma con respecto a los estudiantes de ACI, ya que están asistiendo a las aulas y están siendo atendidos por un personal docente que no tiene el conocimiento sobre esta condición y tiende a cometer algunos errores e injusticias que los afectan emocionalmente, por desconocimiento del tema, por temor al cambio y, en la mayoría de los casos, por el número de estudiantes que tiene cada grupo, ya que los grupos oscilan entre 35 y 40 estudiantes, lo que hace más difícil enfrentar esta problemática que está afectando a la mayoría de instituciones educativas de Colombia y de otros países. Conforme al Ministerio de Educación Nacional (MEN, 2017a), el sistema educativo colombiano, en cada uno de los establecimientos educativos oficiales y privados, debe considerar las múltiples potencialidades de sus estudiantes y proporcionar a cada uno las condiciones, apoyo y recursos que requiere para que emerja y se desarrolle a plenitud, refiriéndose a los estudiantes de ACI; cabe destacar que el objetivo de este estudio es el punto de partida para hacer un análisis de los factores que impiden la visibilización de los estudiantes con altas capacidades intelectuales en las aulas y empezar a buscar estrategias que incluyan a dicha población y brinden soluciones a corto, mediano o largo plazo.

Una de las dificultades se presenta en el campo de estudio de las ACI, ya que existen confusiones en los conceptos que se manejan con respecto a este diagnóstico, por lo que se hace necesario acudir al Modelo Diferenciado de Dotación y Talento (DMGT) de Gagné (2015), el cual especifica cómo el talento emerge progresivamente y transforma estas capacidades; de igual forma se puede evidenciar en el contexto educativo colombiano, el cual no hace la diferencia entre talento excepcional y altas capacidades.

Según el Ministerio de Educación Nacional (MEN, 2006), los estudiantes ACI deben ser identificados por los maestros de aula y son ellos los que determinan si el estudiante tiene altas capacidades; puntualiza además que para establecer esta condición no se necesita una prueba especializada, lo que hace más difícil la situación de los maestros, ya que muchos desconocen hasta el término “altas capacidades intelectuales”, lo cual genera confusión para los docentes y problemática para los estudiantes que tienen ACI, porque no han encontrado el espacio donde puedan desarrollar sus habilidades libremente y contar con el apoyo de los maestros y del sistema educativo.

Problema de investigación

En Colombia la inclusión es un factor que cada día afecta más el derecho a la educación de la población más vulnerable. De hecho, hay que destacar la apatía que podemos encontrar en algunos docentes con respecto a la población que tiene alguna barrera de aprendizaje, como es el caso de la población que tiene altas capacidades que asiste a las diferentes escuelas sin ser identificados por sus maestros, por carecer estos del conocimiento para hacerlo, problemática que ha tomado fuerza en los años recientes en las instituciones educativas del Departamento del Quindío en Colombia, por el poco conocimiento que se tiene del tema, haciendo más difícil la tarea de identificación y visibilización de esta población, desconociendo aspectos importantes como los argumentados por Pérez (2006), es de suma importancia el desarrollo socioemocional de los estudiantes ACI y se debe reforzar en el desarrollo de la práctica pedagógica ubicando dicha población en un entorno sensible y de comprensión, siendo esta una tarea dura, que sin embargo se puede lograr con el apoyo de la escuela y la familia, sabiendo que son los padres los primeros agentes educativos de los niños y que la escuela es la encargada de formar el educando en un ambiente social donde pueda desarrollar sus capacidades y habilidades después de su hogar.

De igual forma el número ha aumentado considerablemente en las aulas y continúan pasando desapercibidos por el docente y por el mismo sistema que no le da la cara a la situación. Así pues, los años siguen pasando y estos estudiantes continúan en las aulas recibiendo unos contenidos que están totalmente descontextualizados para su capacidad, desaprovechado esta gran inteligencia en un salón de clase que consideran que no es para ellos y no encajan en él, por lo que buscan la forma de llamar la atención de sus maestros y compañeros, causando serias dificultades en el aula de clase.

Dado lo anterior, se debe establecer que la educación inclusiva exige un cambio con respecto a la población de altas capacidades; las NEE –necesidades educativas especiales– brindan la oportunidad de realizar una adecuación a los planes de estudio al nivel de la capacidad de los estudiantes que están por debajo del nivel normal, ¿por qué no puede ser posible adaptarlos por encima de este nivel? Esta es una inquietud que pone en tela de juicio el verdadero papel de la inclusión educativa en estos momentos en Colombia.

Ante este panorama, los maestros tienen que buscar la forma de elaborar dentro de la escuela “carriles para vehículos rápidos”, de la misma forma que tienen carriles para alumnos más lentos como son las adaptaciones curriculares, el PIAR y los maestros de apoyo entre otros. Los profesores inevitablemente necesitan ser capacitados para poder hacer las adaptaciones que requiere esta población, teniendo en cuenta como mínimo estos cuatro aspectos: profundidad, complejidad, amplitud y velocidad, en cada una de las planeaciones (Tourón, 2012).

Ante este panorama surge la siguiente pregunta de investigación: ¿Qué factores familiares, escolares y sociales impiden la identificación a tiempo de los estudiantes con altas capacidades en las instituciones educativas de Armenia, Quindío, Colombia?

Estado del arte sobre estudiantes con altas capacidades

A continuación se presenta la perspectiva teórica que sustenta el trabajo y justifica la importancia del tema para los maestros, padres de familia y estudiantado, que de una forma u otra han sido afectados, para lo cual se aclaran algunos conceptos del tema y son llevados a la comprobación por medio de una metodología de tipo mixto que permite dar resultados que se acerquen a la realidad de la situación y así mismo hacer el análisis gráfico de la misma, cerrando con las conclusiones del trabajo realizado.

Las altas capacidades

Las altas capacidades, según la Organización Mundial de la Salud (citada en AEST, 2010) engloban sobredotación, talento y precocidad intelectual, estableciendo que son aquellos niños que tienen un coeficiente de inteligencia igual o superior a 130, determinado por la prueba escala Wechsler de Inteligencia (WISC-IV); además poseen una excepcionalidad muy superior en todas las áreas y aptitudes de la inteligencia, es la expresión máxima de la inteligencia humana. De tal forma, las altas capacidades necesitan atención diferente con respecto a los demás estudiantes, sin ser aislados del ambiente escolar, teniendo en cuenta que pueden aportar mucho a sus pares.

De igual forma la alta capacidad es definida por la presencia de medios intelectuales estables para representar y procesar objetos de manera eficiente, siendo la naturaleza de estos recursos cerebrales y cognitivos no tan evidentes los cuales se relacionan con la parte social y cultural del individuo; Castelló (2008) sostiene que

…las altas capacidades hacen referencia a los mecanismos implicados en la actividad intelectual, que son características estructurales (luego estables) pero que no necesariamente se manifiestan de manera explícita o, expresado en otros términos, son un potencial. Dadas estas características, las capacidades, sean altas o no, no son accesibles –mesurables– directamente sino que se infieren a partir del comportamiento [pp. 205-206].

No obstante, el Ministerio de Educación Nacional (MEN, 2017b) hace un llamado a los docentes a realizar observaciones en el aula que conlleven a identificar a estos estudiantes desde los primeros años de escolaridad, especificando además que son los mismos maestros los que deben analizar las aptitudes y comportamientos en el aula para hacer un reporte de estos estudiantes y hacerles un seguimiento continuo en su proceso. Al respecto, Subotnik et al. (2011) sostienen en su estudio que

La alta capacidad es la manifestación del rendimiento que se encuentra claramente en el extremo superior de la distribución en un dominio de talento específico, incluso en relación con otros individuos de alto nivel de funcionamiento en ese dominio. Más aún, la alta capacidad puede verse como un proceso de desarrollo en el que, en las primeras etapas, el potencial es la variable clave; en etapas posteriores, el rendimiento es la medida de la alta capacidad, y en los talentos completamente desarrollados, la eminencia es la característica que hace acreedor a esta denominación. Tanto las variables cognitivas como las psicosociales juegan un papel esencial en la manifestación de la alta capacidad en cualquiera de los estadios del desarrollo, son maleables y necesitan ser deliberadamente cultivadas [p. 7].

Igualmente vemos la necesidad de identificar y potencializar esta capacidad en el aula con actividades estratégicas que permitan despertar la curiosidad y el interés del alumnado de altas capacidades en los diferentes niveles de enseñanza, destacando la gran importancia de la identificación a temprana edad, buscando un equilibrio emocional y social en los espacios escolares, puesto que en la adolescencia se manifiestan otras conductas que pueden desviar la atención del maestro con respecto a las ACI que posiblemente puede tener el estudiante.

Así mismo, si la alta capacidad no se desarrolla en ambientes socioafectivos adecuados desde temprana edad, estos niños y adolescentes tienden a estar en riesgo con relación a la salud mental, teniendo en cuenta que las características de esta población son difíciles de comprender y aún más de tolerar en los diferentes grupos sociales, por lo que a menudo se muestran situaciones de soledad, estrés y desesperanza al no encajar en ningún ambiente grupal, lo que genera una negación rotunda de su alta capacidad, llegando el conformismo e igualdad con sus pares (Gómez-León, 2020).

Es de destacar que en algunos casos se presumía que las altas capacidades dependían en gran parte de la educación familiar, dado que algunos los casos identificados eran estudiantes que pertenecían a clase media y media alta, los cuales le podían brindar otras alternativas de aprendizaje a sus hijos, de forma extracurricular que los fortaleciera en algunas competencias, que luego les favoreciera en su formación, lo cual repercutiría en un mejor rendimiento académico en las escuelas (Jiménez et al., 2010).

Sin embargo, se adelantaron otros estudios en contextos de vulnerabilidad, donde se logró establecer que las altas capacidades no necesariamente se deben al mayor énfasis en los aprendizajes, sino que es una condición que se puede fortalecer con diferentes estrategias curriculares, que potencializan la alta capacidad de los estudiantes (Castellanos et al., 2000); de esta forma se pudo establecer que existen muchos mitos sobre las altas capacidades que solo pueden ser aclarados cuando los padres y la familia en general se informan e inician un proceso de formación para poder entender y apoyar a los hijos, antes de enfrentarse al sistema educativo.

No obstante, continuamente se escucha decir que si a los niños desde temprana edad se les empieza a enseñar y a exigir pueden llegar a tener altas capacidades, factor que no se aplica, ya que esto es una sobreestimulación a edad temprana y pueden ser individuos sobresalientes, mientras que las altas capacidades no se crean a razón de esfuerzo, son innatas y hacen parte de la genética como tal (Pérez et al., 2017).

Es de tener en cuenta que las características que determinan la alta capacidad en un niño(a) están dadas por diferentes factores, pero en su mayoría son muy similares aunque cada quien sea un mundo totalmente diferente, de allí la importancia de que padres y maestros la conozcan para estar alerta en cada una de las etapas escolares, para ello se hace importante tener en cuenta las orientaciones que hacen psicólogos y profesionales en el tema, algunas de sus características, entre las cuales se ha identificado que son niños(as) con gran sensibilidad, buen sentido del humor, elevada autoconciencia, sentido precoz de la justicia, empatía, alta imposición de sí mismos o de otros, mayor demanda de coherencia entre valores y acciones y un juicio moral mayor a sus pares con inteligencia promedio (Moreno-García y Ortiz-Espinoza, 2020, p. 45), de hecho, estas características son poco observable por maestros y padres de familia, ya que generalmente se centran en las más comunes como son la capacidad para memorizar y aprender con rapidez y la desbordante creatividad que tienen.

La inclusión y las altas capacidades

Es común escuchar hablar de la inclusión, de Plan Individualizado de Ajustes Razonables (PIAR) aplicado a la población que presenta alguna barrera de aprendizaje, pero no permea en ningún momento a los estudiantes de ACI, tal vez por considerar que estos y estas no necesitan apoyo debido a la gran capacidad que tienen. Al respecto África Borges afirma que “hay que considerar que el alumnado con talento destacado también forma parte del grupo de estudiantes con necesidades educativas especiales” (ULL, 2019) y son las instituciones educativas las que deben iniciar un proceso de identificación para poder brindarles la educación que ellos necesitan.

Por el momento, dado el marco de la política de inclusión, el problema no es que dicha población de estudiantes ACI y talentos excepcionales se encuentre desescolarizada –porque en la mayoría de los casos asisten a clase normalmente–, el problema es que el talento no está incluido en el sistema educativo ni en las instituciones educativas. La escuela está acostumbrada a ser un lugar donde se imparten conocimientos y se pasa por alto el potencial de sus estudiantes, este no parece ser parte de su misión o visión. Se tiende a concentrarse en lograr los objetivos y se ignora el hecho de que los tiempos han cambiado y con ellos los estudiantes. Las escuelas y los profesores no reconocen su papel como catalizadores para desarrollar los talentos de los estudiantes (García-Cepero, 2015).

En el campo educativo es común escuchar el concepto de necesidades educativas especiales (NEE) para hacer referencia a las dificultades que presentan los estudiantes para lograr el aprendizaje y cumplir con los objetivos propuestos en el plan de estudios, lo que hace necesario que reciban ayuda extra y apoyo especial para poder lograr los proceso, con estrategias diferentes que en algún momento permitan alcanzar los logros mínimos del grado que está cursando el estudiante, sin afectar el grupo ni los objetivos establecidos para este nivel y tratando de incluirlos en el ambiente escolar de la mejor forma sin afectarles física ni emocionalmente (Moreno-Rebato, 2018).

Igualmente es de destacar que entre la población con barreras de aprendizaje encontramos a los estudiantes de altas capacidades intelectuales que, según la normatividad vigente en Colombia, “se aplica a las entidades territoriales certificadas para la organización del servicio de apoyo pedagógico para la oferta de educación inclusiva a los estudiantes que encuentran barreras para el aprendizaje y la participación por su condición de discapacidad y a los estudiantes con capacidades o con talentos excepcionales, matriculados en los establecimientos educativos estatales” (Función Pública, 2015, artículo 2.3.3.5.1.1.1.), siendo este decreto desconocido por la mayoría de los docentes activos al servicio de la educación pública y privada en Colombia.

De este modo, la intervención que hacen los profesionales de apoyo y orientadores no estará enfocada simplemente en los estudiantes con discapacidad, sino que también abrigará las altas capacidades. No obstante ser un trabajo arduo, es la única forma de visibilizar e incluir a esta población en el sistema educativo y darle la oportunidad de fortalecer sus capacidades y desarrollar habilidades con el acompañamiento y las orientaciones adecuadas en un ambiente propicio y sin discriminación alguna.

Metodología

El estudio es de corte cualitativo y cuantitativo, correspondiente a un enfoque de carácter mixto; en este sentido, Hernández-Sampieri y Mendoza (2018) manifiestan que esta perspectiva tiene un alcance más profundo del fenómeno abordado, al integrar de forma complementaria los enfoques cuantitativo y cualitativo, donde

El primero representa los fenómenos mediante el uso de números y transformaciones de estos, como variables numéricas y constantes, gráficas, funciones, fórmulas y modelos analíticos; mientras que el segundo lo hace a través de textos, narrativas, símbolos y elementos visuales. Así, los métodos mixtos caracterizan a los objetos de estudio mediante números y lenguaje e intentan recabar un rango amplio de datos para robustecer y expandir nuestro entendimiento de aquellos [p. 615].

Este enfoque evidencia mayor comprensión de la situación problema, proceso que se viabiliza desde el análisis combinado de datos, dando respuesta a preguntas que un solo método no puede responder.

Población y muestra

El estudio se realizó entre octubre del 2021 y octubre del 2022, tomando como base el interés de padres y maestros, logrando establecer que existe un mayor interés de los maestros que de los padres (75% frente al 50%), siendo los docentes de sexo masculino y las madres quienes muestran mayor interés por indagar sobre el diagnóstico de los estudiantes de ACI que asisten a las instituciones públicas de Armenia, Quindío, Colombia. La población objeto de estudio correspondió a los docentes de seis instituciones públicas de Armenia Quindío, Colombia, teniendo como criterio para elección de las instituciones educativas el mayor número de estudiantes reportado con ACI por los maestros en el último año, al mismo tiempo los docentes que en sus aulas tienen dichos estudiantes y los padres de familia de niños y niñas que presuntamente tienen ACI; la muestra está constituida por nueve docentes y seis padres de familia, como se muestra en la Tabla 1.

Tabla 1
Participantes en el estudio

Fuente: Elaboración propia.

Instrumento

Se desarrollaron dos instrumentos de investigación, el cuestionario y la entrevista semiestructurada, que se ejecutaron en coherencia con las fases de la investigación y los objetivos. Inicialmente se realizó la revisión sistemática que conforma el estado del arte y traza la ruta que fundamenta la caracterización de los estudiantes de cada aula que presentan algún indicio de altas capacidades cuyo diagnóstico todavía no se ha comprobado.

En el momento de diagnóstico se aplicó la entrevista semiestructurada al 100% de los padres de familia, la cual consta de ocho preguntas relacionadas con la forma como perciben a sus hijos en la casa y algunas manifestaciones que les han hecho los niños y niñas con respecto a cómo se sienten y cómo son tratados en el colegio por parte de los maestros y los compañeros de clase. De igual forma se aplicó el cuestionario a través de un formulario de Google y su procesamiento se realizó desde el software estadístico SPSS versión 25; el cuestionario se aplicó al 100% de los docentes, en un periodo de cuatro días, de lo cual se obtuvieron 9 cuestionarios respondidos. El cuestionario estuvo integrado por 10 ítems, donde se definieron preguntas con escala Likert, permitiendo la obtención de datos cuantitativos importantes para la identificación y previa caracterización de los estudiantes que tienen alta capacidad. Para determinar el índice de fiabilidad se aplicó el Alfa de Cronbach.

Resultados

Los resultados fueron analizados bajo criterios que reflejan la percepción de conductas de los estudiantes o aprendizajes logrados de forma autónoma que son relacionados con altas capacidades intelectuales, los cuales muestran la necesidad de aplicar la prueba especializada para confirmar si en realidad tienen ACI o son estudiantes sobresalientes en sus clases.

En la Figura 1 se establece el nivel de conocimiento que tienen algunos de los maestros de básica primaria sobre el tema, dejando en evidencia que 55.6% de los maestros manifiestan que casi nunca han escuchado ni recibido información alguna sobre las altas capacidades, mientras que 22.2% manifiesta que nunca, 11.1% que regularmente y 11.1% sostiene que casi siempre, lo cual muestra que la mayor parte de los docentes aún desconocen el tema, por falta de información, poco interés o nula capacitación sobre el mismo; es de aclarar que los docentes que participaron en este estudio pertenecen a diferentes instituciones públicas de la ciudad de Armenia, Quindío, Colombia.


Figura 1
Nivel de conocimiento que tienen los maestros sobre las altas capacidades
Fuente: Elaboración propia.

En la Figura 2 se muestra la capacidad que tienen los maestros para identificar algunas de las características propias de los estudiantes que posiblemente tengan altas capacidades. Concretamente en los aspectos relacionados con la imaginación y la creatividad, el 33.3% de los maestros manifiesta que siempre han tenido estudiantes con imaginación desbordante y una creatividad sorprendente, 22.2% sostienen que casi nunca, 22.2 que regularmente y 22.2 afirma que casi siempre, lo que indica que los estudiantes sí reflejan las características de ACI, pero los maestros no las conocen, por lo que se les dificulta identificarlos en los diferentes grados.


Figura 2
Manifestación de características propias de las altas capacidades en las aulas
Fuente: Elaboración propia.

Con respecto a las actitudes y emociones, en la Figura 3 se observa que el 44.4% de los docentes manifiesta que casi siempre los estudiantes se muestran tristes absortos/as en su mundo interior como distraídos, 22.2% dice que regularmente, 22.2% afirma que casi nunca y 11.1% manifiesta que siempre, logrando establecer que dicha población emocionalmente se muestra inestable, distraída y con actitud desagradable frente a la clase, generalmente no trabajan en clase, pero inexplicablemente los resultados en evaluaciones y otros son muy buenos.


Figura 3
Nivel emocional y actitudinal de los estudiantes que asisten a las aulas regulares
Fuente: Elaboración propia.

Con respecto a las alternativas que utilizan los estudiantes en la solución de las dificultades que se le presentan en el aula, 55.5% de los maestros afirman que casi nunca, 22.2% que generalmente y 22.2% afirma que nunca saben enfrentar la pérdida y siempre ven los problemas como retos, haciendo más difícil la tolerancia y la convivencia en el grupo.

Sobre la inquietud de cambiar o mejorar las alternativas o estrategias para integrar a los estudiantes activos e inquietos a todas las actividades de clase, 66.6% manifiesta que nunca lo intentan, mientras 22.2% dice que generalmente lo han intentado y 11.1% afirma que casi nunca lo intenta. Así se logra establecer que estos estudiantes posiblemente pasan desapercibidos en el aula de clase o que se destacan por conductas que afectan la disciplina del aula.

La Figura 4 evidencia los resultados obtenidos a través de la entrevista semiestructurada aplicada a los padres de familia, para lo cual se ha utilizado una nube de palabras con referencia a las formas como los padres y las madres perciben a los hijos en casa y como se sienten ellos en el colegio con respecto al trato y acompañamiento que reciben de los maestros y compañeros de clase.


Figura 4
Percepciones que tienen los padres de sus hijos y sentir de los estudiantes con relación al trato que reciben de maestros y compañeros.
Fuente: Elaboración propia.

Al analizar las respuestas dadas por los padres de familia se observa que algunos consideran que sus hijos no necesitan ayuda especial y que, por el contrario, son niños y niñas que actúan dentro de la normalidad, con un poco más de inteligencia que los demás, mientras que otros consideran que sus hijos requieren un trato y una metodología diferentes, ya que no se sienten bien en sus clases y muchas veces son tildados por su desorden, irreverencia y mal comportamiento cotidianamente en el aula de clase, lo que genera descontento de los padres y continuos conflictos con los maestros.

Con respecto a lo que los niños manifiestan sentir en el colegio, se muestra que en su mayoría son ignorados, que les gustaría que les prestaran más atención y poder expresar sus inquietudes y aportes de forma espontánea; evitando el temor a ser juzgados o burlados y no seguir llamando la atención por los conflictos que sostienen con sus pares para poder sentirse como parte del grupo sin pasar desapercibido, como sucede continuamente en las diferentes instituciones educativas a donde asisten estos estudiantes.

Conclusión y discusión

Analizando los resultados se hace evidente la necesidad de repensar la inclusión educativa y analizar las normas que la rigen, con el fin de garantizar educación de calidad a toda la población, brindando la oportunidad de identificar y atender a esta población que es un tesoro que se tiene en la mayoría de las instituciones educativas como rueda suelta bajo un sistema que solo los menciona pero no los cubre con sus servicios.

La conceptualización de las altas capacidades intelectuales en las diferentes instituciones de la ciudad de Armenia es baja, en su mayoría no se tiene claridad del concepto ni de la implicación de estas característica en los estudiantes desde que inicia su escolaridad, de tal modo que no es considerado tan relevante y en muchos casos pasa desapercibido o negado para evitar cometer errores o hacer remisiones que le implicarían al docente más trabajo, sin contar con la ayuda profesional que le debe brindar la institución, como lo indican los maestros encuestados.

Una de las percepciones erradas que tienen los docentes con respecto a la identificación de los estudiantes de ACI en el aula, según los resultados obtenidos, es que solo fijan la mirada en los estudiantes que tienen excelente rendimiento académico en todas las áreas, siendo esto un grave error. Çakir (2014) afirma que el alumnado de altas capacidades puede presentar bajo rendimiento académico debido a diferentes factores, uno de ellos la poca motivación que reciben en el entorno escolar, razón por la cual se torna más complicado el proceso de identificación y caracterización. Como se pudo observar en las encuestas realizadas a los docentes de aula, manifestaron que no comprendían por qué se hablaba de altas capacidades en unos estudiantes a los que no les gustaba estudiar ni tampoco trabajar en clase y que generalmente se mostraban distraídos; de la misma forma Wellisch y Brown (2012) manifiestan que el bajo rendimiento es una de las señales que indican que el niño o niña tiene altas capacidades intelectuales.

En relación con el objetivo propuesto se pudo establecer que algunos de los factores que no han permitido visibilizar a la población de altas capacidades en las instituciones educativas de Armenia, Quindío, son la falta de conocimiento de los maestros sobre el tema y el poco acompañamiento y capacitación por parte de la secretaría de educación para estudiantes, padres y maestros, lo que dilata los proceso y los hace más complejos.

Así mismo, entre las limitaciones que se presentaron en la investigación se destaca la carencia de personal e instituciones calificadas para la aplicación de la prueba WISC-IV a los niños y niñas de ACI, lo cual retrasó el cronograma; cabe destacar que se logró la participación e interés de los maestros en la actualización de información sobre el tema y la concientización de los padres de familia sobre la importancia del acompañamiento familiar en los procesos que se adelantan con esta población.

Tener ACI implica enfrentarse a una serie de estereotipos y exigencias del medio que hacen que muchas veces estos estudiantes no quieran sacar a flote su condición, por el contrario, que nadie sepa y pasar como otro miembro más del grupo, sin buscar apoyo y acompañamiento en el colegio ni en la familia, por eso es de suma importancia seguir investigando y profundizar en las estrategias metodológicas que se deben emplear en los colegios para identificar y atender a estudiantes de ACI y a sus padres, como lo manifiestan en la entrevista.

Para terminar, destacamos un par de inquietudes que pueden ser de importancia para las futuras investigaciones: ¿La tecnología le puede brindar herramientas de apoyo a esta población sin ninguna afectación emocional? ¿Qué consecuencias puede traer para la vida del adulto la falta de identificación de altas capacidades durante la niñez?

Referencias

AEST [Asociación Española de Superdotados y con talento para niños, adolescentes y adultos] (2010). Altas capacidades. https://www.aest.es/altas-capacidades-intelectuales-o-superdotacion/

Barrera-Algarín, E., Sarasola-Sánchez, J. L., Fernández-Reyes, T., y García-González, A. (2021). Déficit en la formación sobre altas capacidades de egresados en magisterio y pedagogía: un hándicap para la educación primaria en Andalucía. Revista de Investigación Educativa, 39(1), 209-226. https://doi.org/10.6018/rie.422431

Çakir, L. (2014). The relationship between underachievement of gifted students and their attitudes toward school environment. Procedia - Social and Behavioral Sciences, 152, 1034-1038. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1877042814053361?via%3Dihub

Castellanos, D., Reinoso, C., y García, S. (2000). Para promover un aprendizaje desarrollador [Colección Proyectos]. Centro de Estudios Educacionales Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona.

Castelló, A. (2008). Bases intelectuales de la excepcionalidad: un esquema integrador. Revista Española de Pedagogía, 66(240), 203-220. https://redined.educacion.gob.es/xmlui/handle/11162/78514

Europa Press (2016, mar. 8). Tourón analizará el estudio de las altas capacidades en nuestro país y sus implicaciones en el sistema educativo. https://www.lainformacion.com/asuntos-sociales/touron-analizara-capacidades-implicaciones-educativo_0_905909569.html/

Función Pública (2015). Decreto número 1075 de 2015 Sector Educación. https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=77913

Gagné, F. (2015) De los genes al talento: la perspectiva DMGT/CMTD. Revista de Educación, (368), 12-39. https://doi.org/10.4438/1988-592X-RE-2015-368-289

García-Cepero, M. (2015). El sentido de una educación para el desarrollo del talento. Revista Javeriana, 151(817), 66-70. https://www.academia.edu/15256305/El_sentido_de_una_educaci%C3%B3n_para_el_desarrollo_del_talento

Gómez-León, M. I. (2020). La soledad en la alta capacidad intelectual: factores de riesgo y estrategias de afrontamiento. Revista de Psicoterapia, 31(117), 297-311. https://doi.org/10.33898/rdp.v31i117.364

Hernández-Sampieri, R., y Mendoza, C. (2018). Metodología de la investigación. Las rutas cuantitativa, cualitativa y mixta. McGraw-Hill. http://www.biblioteca.cij.gob.mx/Archivos/Materiales_de_consulta/Drogas_de_Abuso/Articulos/SampieriLasRutas.pdf

Jiménez, C., Murga, M. A., Gil, J. A., Téllez, J., y Trillo, M. P. (2010). Hacia un modelo sociocultural explicativo del alto rendimiento y la alta capacidad: ámbito académico y capacidades personales. Educación, 21(13), 125-153. http://e-spacio.uned.es/fez/eserv/bibliuned:EducacionXXI-2010-13-1-5060/Documento.pdf

MEN [Ministerio de Educación Nacional de Colombia] (2006). Orientaciones para la atención educativa a estudiantes con capacidad.

MEN (2017a). Orientaciones generales para la escuela y la familia en la atención educativa a estudiantes con capacidades y talentos excepcionales (p. 26). https://www.mineducacion.gov.co/1780/articles-360295_foto_portada.pdf

MEN (2017b). Documento de orientaciones técnicas, administrativas y pedagógicas para la atención educativa a estudiantes con capacidades y/o talentos excepcionales en el marco de la educación inclusiva. https://www.mineducacion.gov.co/1759/articles-360293_foto_portada.pdf

MEN (2020). Entidades con mayor reporte de capacidades o talentos excepcionales. En Capacidades o talentos excepcionales. Inclusión y equidad en la educación (p. 10). https://www.medellin.edu.co/wp-content/uploads/14042021-Ciclo-AT-Capacidades-o-Talentos-Excepcionales.pdf

Moreno-Garcia, M., y Ortiz-Espinoza, J. (2020). Niñez con altas capacidades: retos en la educación familiar y ciudadana. Talincrea: Revista Talento, Inteligencia y Creatividad, 6(12), 44-58. https://www.cucs.udg.mx/talineng/sites/default/files/adjuntos/06_12/07_Ninez.pdf

Moreno-Rebato, M. (2018). Necesidades educativas especiales y discapacidad en los procedimientos de acceso a la universidad, máster y doctorado y en las pruebas de evaluación educativa. Revista Española de Derecho Administrativo, (189). https://www.researchgate.net/publication/323858159_Necesidades_educativas_especiales_y_discapacidad_en_los_procedimientos_de_acceso_a_la_universidad_master_y_doctorado_y_en_las_pruebas_de_evaluacion_educativa

Paba, C., Cerchiaro, E., y Sánchez, L. (2008). Identificación de estudiantes con altas capacidades en el Distrito de Santa Marta, Colombia. Universitas Psychologica, 7(1), 251-262. https://www.redalyc.org/pdf/647/64770118.pdf

Pérez, J., Borges, Á., y Rodríguez, E. (2017). Conocimientos y mitos sobre altas capacidades. Talincrea: Revista Talento, Inteligencia y Creatividad, 4(1), 40-51. https://www.cucs.udg.mx/talineng/sites/default/files/adjuntos/03_06/06_Conocimientos.pdf

Pérez, L. (coord.) (2006). Alumnos con capacidad superior. Experiencias en intervención educativa. Síntesis. https://www.researchgate.net/publication/338682517_Perspectiva_Internacional_en_la_educacion_de_alumnos_con_capacidad_superior

Subotnik, R. F., Olszewski-Kubilius, P., y Worrell, F. C. (2011). Rethinking giftedness and gifted education: A proposed direction forward based on psychological science. Psychological Science in the Public Interest, 12(1), 3-54. https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/1529100611418056

Tourón, J. (2012, feb. 7). ¿Superdotación o alta capacidad?https://www.javiertouron.es/superdotacion-o-alta-capacidad/

Tourón, J. (2020). Las altas capacidades en el sistema educativo español: reflexiones sobre el concepto y la identificación. Revista de Investigación Educativa, 38(1), 15-32. https://revistas.um.es/rie/article/view/396781/275221

ULL [Universidad de la Laguna] (2019, 20 jun.). África Borges: “El alumnado con altas capacidades también tiene necesidades educativas especiales”. https://www.ull.es/portal/noticias/2019/africa-borges-alumnado-altas-capacidades/

Wellisch, M., y Brown, J. (2012). An integrated identification and intervention model for intellectually gifted children. Journal of Advanced Academics, 23(2), 145-167. https://doi.org/10.1177/1932202X12438877

Notas de autor

* Universidad Autónoma de Querétaro, México. Es profesora de aula de básica primaria de Armenia, Quindío, Colombia, y actualmente estudia el Doctorado en Innovación en Tecnología Educativa de la UAQ. Es Magíster en Educación por la Universidad Católica de Manizales, Colombia, con especialidad en educación personalizada. Entre sus publicaciones recientes se encuentran El cuidado de sí: alternativa ética para la educación del futuro (2013) y los capítulos de libros “Equidad educativa en las aulas para niños de altas capacidades en el nivel de primaria” (2023) y “La plataforma Moodle como herramienta en la enseñanza a estudiantes de altas capacidades intelectuales” (2023).
** Profesora-Investigadora de la Universidad Autónoma de Querétaro, México. Es Doctora en Gestión Tecnológica e Innovación por la UAQ; Maestra en Educación por la Universidad Marista de Querétaro e Ingeniero en Comunicaciones y Electrónica por el Instituto Politécnico Nacional. Actualmente imparte materias de Física y Análisis Numérico y produce programas de ciencia para TvUAQ, con 62 programas al aire en televisión abierta.


Buscar:
Ir a la Página
IR
Visor de artículos científicos generados a partir de XML-JATS por