COMENTARIO DE EXPERTOS
Resumen: La IFCC desarrolló dos listas de verificación (checklists) de ética para evaluar el ejercicio profesional bioquímico tanto en el ámbito asistencial como en investigación. Las preguntas formuladas recorren los principios bioéticos fundamentales: la autonomía o respeto por el paciente; la justicia, que abarca equidad, accesibilidad y no discriminación; la beneficencia, que establece que toda acción médica debe ser realizada en beneficio del paciente y la no maleficencia, que destaca la necesidad de no provocar daño y hacer una evaluación costo-beneficio cada vez que se realiza una intervención. A su vez, las checklists abarcan las distintas fases de los laboratorios de análisis clínicos: preanalítica, analítica y posanalítica y las diferentes etapas de un proyecto de investigación clínica: planeamiento y diseño, recopilación y manejo de datos, análisis y diseminación. Finalmente, las checklists son herramientas simples y de fácil acceso que permiten realizar evaluaciones éticas preliminares antes de recurrir a los comités de ética correspondientes.
Palabras clave: Listas de verificación, Ética, Federación Internacional de Química Clínica y Medicina de Laboratorio.
Abstract: The IFCC developed two ethics checklists to assess the professional practice of biochemists in both the healthcare and research settings. The questions asked cover the fundamental bioethical principles: autonomy or respect for the patient or subject of study; justice, which covers issues of equity, accessibility and non-discrimination; beneficence, which establishes that all medical action must be carried out for the benefit of the patient; and non-maleficence, which highlights the need to not cause harm and to make a cost-benefit assessment each time an intervention is performed. In turn, the checklists cover the different phases of clinical analysis laboratories: namely, pre-analytical, analytical and post-analytical one; and the different stages of a clinical research project, that is, planning and design, data collection and management, analysis and dissemination. Finally, the checklists are simple and easily accessible tools that allow preliminary ethical assessments to be made before resorting to the corresponding ethics committees.
Keywords: Checklists, Ethics, International Federation of Clinical Chemistry and Laboratory Medicine.
Resumo: A IFCC desenvolveu duas listas de verificação (checklists) de ética para avaliar a prática profissional bioquímica tanto na área da saúde quanto na pesquisa. As questões formuladas abrangem os princípios bioéticos fundamentais: autonomia ou respeito ao paciente; justiça, que envolve questões de equidade, acessibilidade e não discriminação; a beneficência, que estabelece que toda ação médica deve ser realizada em benefício do paciente, e a não maleficência, que destaca a necessidade de não causar danos e de fazer uma avaliação custo-benefício cada vez que uma intervenção é realizada. Por sua vez, as listas de verificação abrangem as diferentes fases dos laboratórios de exames laboratoriais: pré-analítica, analítica e pós-analítica e as diferentes fases de um projeto de investigação clínica: planejamento e desenho, coleta e gestão de dados, análise e divulgação. Finalmente, as listas de verificação são ferramentas simples e de fácil acesso que permitem realizar avaliações éticas preliminares antes de recorrer aos comitês de ética correspondentes.
Palavras-chave: Listas de verificação, Ética, Federação Internacional de Química Clínica e Medicina de Laboratório.
Es de destacar la reciente publicación realizada por la TaskForce de Ética de la Federación Internacional de Química Clínica y Medicina del Laboratorio (IFCC, por sus siglas en inglés) sobre listas de verificación o checklists que abordan la conducta ética de los profesionales que se desempeñan en laboratorios de análisis clínicos o llevan adelante proyectos de investigación clínica (1). Estas checklists fueron desarrolladas en base a los principios básicos de la ética médica.
Los bioquímicos, en nuestra tarea cotidiana, vemos que se van incorporando nuevos análisis a nuestro panel de prestaciones y notamos una demanda creciente tanto de éstos como de los más tradicionales. El manejo de los pacientes en base a datos de laboratorio es un hecho consolidado. Además, cada vez es más importante la calidad de las determinaciones analíticas. A través de los años y de la permanente participación en programas de control de calidad, nos hemos vuelto verdaderos expertos en llevar adelante procesos de mejora continua. Más recientemente, estamos empezando a implementar herramientas de inteligencia artificial que nos tienen a todos un poco desorientados, porque aún desconocemos sus virtudes e incertidumbres. Dicho de otra manera, los bioquímicos nos enfrentamos diariamente a un panorama de cambios al que debemos adaptarnos. Lo mismo podríamos decir de los bioquímicos dedicados a la investigación clínica, que también ejercen su actividad en contextos de cambios continuos y exigencias crecientes, en donde los hallazgos son a niveles moleculares. Estos profesionales necesitan adecuar sus investigaciones a estándares tecnológicos y científicos que se renuevan y demandan una constante capacitación e inversión.
Sin embargo, no debemos perder el norte y debemos pensar en la esencia de nuestra profesión. Son importantes la capacitación continua, el desempeño en un contexto de garantía de la calidad y la implementación de las innovaciones que nos traen la ciencia y la técnica, pero también es importante que ejerzamos nuestra profesión de manera inteligente, estableciendo prioridades, determinando qué es lo esencial y qué lo complementario, sanamente, en un marco de respeto y compañerismo entre colegas y con la conciencia tranquila por estar haciendo aquello que fue y sigue siendo nuestra vocación. Más allá de las cuestiones económicas que podrían tergiversar las verdaderas motivaciones para mejorar y superarnos a nosotros mismos, es importante que al desempeñarnos en nuestros laboratorios lo hagamos de la mejor manera, de la manera más profesional. Es importante que, lisa y llanamente, entreguemos lo mejor de nosotros mismos para agregar valor a nuestra profesión.
La adherencia a un Código de Ética y el ejercicio profesional de acuerdo al mismo es tan o más importante que poder ofrecer la última prueba bioquímica o disponer de la tecnología necesaria para realizar tal o cual hallazgo en la investigación clínica. El contexto en donde nos desempeñemos puede significar que podamos ofrecer muy diferentes prestaciones. Sin embargo, es el ejercicio ético de nuestra profesión lo que verdaderamente nos vuelve bioquímicos de referencia. No debemos pasar por alto tan noble causa. Debemos ejercitar la ética de manera cotidiana, mucho más en épocas y contextos en donde prevalecen estándares cuestionables.
Las checklists representan una valiosa herramienta para evaluar el ejercicio profesional desde el punto de vista ético. Las preguntas formuladas recorren los principios bioéticos fundamentales, que son la autonomía o respeto por el paciente o sujeto de estudio; la justicia, que abarca las cuestiones de equidad, accesibilidad y no discriminación; la beneficencia, que establece que toda acción médica debe ser realizada en beneficio del paciente y, finalmente su opuesto, la no maleficencia que destaca la necesidad de no provocar daño y hacer una evaluación costo-beneficio cada vez que se realice una intervención.
En el caso de la checklist sobre la evaluación de la conducta ética de un profesional dentro de un laboratorio clínico, las preguntas están organizadas de acuerdo a las diferentes fases del laboratorio que son la preanalítica, la analítica y la posanalítica. De manera análoga, la checklist diseñada para abordar proyectos de investigación, recorre las etapas de planeamiento y diseño, recopilación y manejo de datos y, finalmente, análisis y diseminación de la información obtenida. De este modo, las checklists permiten realizar una evaluación ética de un laboratorio clínico o de una investigación clínica por fase o etapa y por principio.
Cabe destacar que las checklists no pretenden reemplazar ni a las organizaciones encargadas de la acreditación o certificación profesional o de laboratorios ni a los comités de ética asistenciales o de investigación. Por el contrario, la idea que se persigue es fomentar las actividades de estas organizaciones. Sin embargo, en contextos en donde estos recursos sean escasos o menos accesibles, las listas de verificación podrían representar una alternativa válida o una primera aproximación para darle un marco ético al funcionamiento de un laboratorio clínico o para la elaboración y conducción apropiada de un proyecto de investigación.
En honor a la verdad, los sistemas de acreditación o certificación profesional o de laboratorios sólo en algunas ocasiones abordan las cuestiones éticas. El comportamiento ético de un profesional bioquímico debería ser tenido en cuenta para valorar su desempeño. De la misma manera, los laboratorios clínicos no son evaluados desde el punto de vista ético más allá del requerimiento a la adherencia a un código de ética profesional, que suele ser sólo una formalidad. En la publicación de investigaciones científicas sucede algo similar. Ocurre a veces que se remiten trabajos de investigación a revistas científicas sin que éstos hayan sido evaluados previamente por un comité de ética. Podría pensarse que en las investigaciones clínicas no intervencionistas no sería tan necesario someter los proyectos a esta instancia. Por otro lado, las revistas científicas han empezado a ponerse más exigentes al respecto.
En los tiempos que corren, se observa un alto grado de automatización en los laboratorios de análisis clínicos. Además, se cuenta con herramientas de inteligencia artificial tanto para los laboratorios clínicos como para las investigaciones. En un futuro no muy lejano los robots y la inteligencia artificial van a realizar muchas de las actividades profesionales que hoy nosotros llevamos a cabo mediante recursos tecnológicos convencionales. Es esperable que los profesionales del laboratorio y los investigadores respondamos a este desafío adaptándonos. Es probable que vayamos a estar más dedicados a la validación de las respuestas, la contención de nuestros pacientes y comprometidos con el buen uso de las herramientas de inteligencia artificial.
La IFCC ha decidido tomar cartas en el asunto elaborando herramientas simples y accesibles. Con estas herramientas a disposición de profesionales del laboratorio e investigadores clínicos no quedan demasiadas excusas y se vuelve una obligación moral contrastar el desempeño de un profesional, el funcionamiento de un laboratorio o la conducción de un proyecto de investigación clínica con los principios bioéticos fundamentales.
Si bien las checklists no reemplazan a las organizaciones dedicadas a la acreditación o certificación o a los comités de ética de investigación, su uso constituye una buena práctica que no debería dejar de tenerse en cuenta, al menos para una primera instancia.
Esperamos tomar conocimiento de que la comunidad internacional incorpore estas herramientas y estaremos atentos a las sugerencias de cambio que de su uso puedan surgir.
Referencias bibliográficas
1. Verona J, Gülsen Y, Zaninotto M, Munsaka S, Serdarevic N, Datta SK, et al. On behalf of the IFCC Task Force on Ethics. Ethical Checklists for Clinical Research Projects and laboratory medicine: two tools to evaluate compliance with bioethical principles in different settings. Clin Chem Lab Med (CCLM) 2024. https://doi.org/10.1515/cclm-2024-0604.
Notas de autor