Informe - Historia del Mundo Rural y Movimientos Sociales

El lento camino de la adaptación: análisis comparado de los patrones de inversión y los ciclos de acumulación de riqueza en las colonias agrícolas de Brasil y Argentina (1860-1884)

O lento caminho da adaptação: análise comparada dos padrões de investimento e dos ciclos de acúmulo de riqueza nas áreas de colonização agrícola de Brasil e Argentina (1860-1884)

A slow path of adaptation. Comparative analysis of investment patterns and cycles of wealth accumulation in agrarian colonies of Brazil and Argentina (1860-1884)

Juan Luis Martiren
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas , Argentina

El lento camino de la adaptación: análisis comparado de los patrones de inversión y los ciclos de acumulación de riqueza en las colonias agrícolas de Brasil y Argentina (1860-1884)

Revista História : Debates e Tendências (Online), vol. 17, núm. 2, pp. 228-243, 2017

Universidade de Passo Fundo, Instituto de Filosofia e Ciências Humanas, Programa de Pós-Graduação em História

Recepción: 28 Abril 2017

Aprobación: 13 Mayo 2017

Resumen: El presente trabajo pretende analizar en perspectiva comparada el comportamiento de los ciclos de acumulación y distribución de la riqueza rural en las colonias agrícolas de Brasil y Argentina. Se toman para ello dos casos representativos de los mayores centros de colonización en ambos países: por un lado, la colonia San Carlos, situada en la provincia argentina de Santa Fe, y por otro el Cuarto Distrito de la colonia São Leopoldo, emplazada en la entonces provincia de Rio Grande do Sul, entre 1860 y 1884. Mediante la utilización de fuentes fiscales, estadísticas varias e inventarios post mortem se buscará estudiar cómo las distintas lógicas de producción y las condiciones edafológicas imperantes en ambas colonias - producción diversificada vs. especialización cerealera - impactaron en los proceso de creación de riqueza y en su distribución.

Palabras clave: Colonización agrícola, Mundo rural, Riqueza.

Resumo: Este artigo estuda comparativamente a evolução dos ciclos de acúmulo e distribuição da riqueza em colônias agrícolas no Brasil e na Argentina. A análise está baseada em dois casos representativos dos maiores centros de colonização em ambos os países: por um lado, a colônia San Carlos, localizada na província de Santa Fe (Argentina) e, por outro, o Quarto Distrito da colônia São Leopoldo, localizado na província do Rio Grande do Sul, entre 1860 e 1884. Por meio de fontes fiscais, estatísticas variadas e inventários post mortem, busca-se estudar como as diferentes lógicas de produção e condições de solo predominantes nessas colônias - produção diversificada versus especialização cerealista - impactaram no processo de criação e distribuição da riqueza.

Palavras-chave: Colonização agrícola, Mundo rural, Riqueza.

Abstract: This paper aims to analyze in a comparative perspective the different cycles of rural wealth accumulation and its distribution in agrarian colonies of Brazil and Argentina. Two representative cases of the most important colonization cores in both countries are taken: on the one hand, the San Carlos colony, located in the Argentine province of Santa Fe, and on the other the Fourth District of the colony São Leopoldo, located at Rio Grande do Sul province, between 1860 and 1884. Through fiscal sources, public statistics and post mortem inventories we try to explain how the different dynamics of production and the soil conditions prevailing in both colonies - diversified production vs. cereal specialization - impacted on the process of wealth accumulation and its distribution.

Keywords: Agrarian colonization, Rural frontier, Wealth.

Introducción

El espacio rioplatense y la frontera meridional de la Corona portuguesa en América, además de haber compartido parámetros productivos muy similares durante el período tardo colonial y postindependiente, han protagonizado también una reciente renovación historiográfica, con avances muy notables. Se discutieron visiones simplistas del agro colonial y se puso en evidencia el fuerte desarrollo que tuvo la agricultura en ambos espacios y el posterior crecimiento a gran escala de las actividades pecuarias para mercados externos. Por otro, se estudió la emergencia de núcleos de colonización agrícola que transformarían radicalmente esos espacios productivos. Con estudios renovadores ya desde mediados de los años 1960, el fenómeno de la colonización agrícola recuperó el lugar que había perdido en las visiones canónicas (GALLO, 1983; ROCHE, 1969).

Sin embargo, y más allá de estos avances, no se han encarado aún análisis detallados sobre el lento proceso de adaptación que estas colonias tuvieron que atravesar hasta consolidarse, y tampoco hay estudios comparativos que puedan dar cuenta de las particularidades y diferencias que caracterizaron las economías de ambos espacios, de por sí ambientalmente bastante diferentes. Y, si bien el proceso colonizador del lado argentino se inspiró en su momento en el brasileño, pronto adquirió una dinámica muy distinta, cuyos resultados tampoco han sido objeto de estudio comparado.

El presente trabajo apuntará a avanzar en ello, poniendo foco precisamente en los dos principales núcleos de colonización con inmigrantes extranjeros que se desarrollaron en el sur de Brasil y en la región pampeana argentina durante el siglo XIX. Para el caso argentino, analizaremos la zona de colonización agrícola emplazada en el centro de la provincia de Santa Fe, de gran importancia debido jugó un rol fundamental en el inicio de la gran expansión de la agricultura pampeana. Tomaremos como base de análisis la colonia primigenia de San Carlos, establecida en 1858, que sería el principal centro agrícola de la provincia y motor de la expansión del núcleo de colonización santafesino. En el caso brasileño, nos concentraremos en la antigua colonia de São Leopoldo, que inició su colonización de manera limitada en 1824, y tendría un importante crecimiento territorial y demográfico desde 1845. Mediante el análisis de las fuentes que detallaremos a continuación, buscaremos mensurar los procesos de acumulación de riqueza por parte de estos actores rurales y estimar cómo fue distribuida a lo largo del tiempo, a fin de evidenciar algunos aspectos del crecimiento económico basado en estructuras de producción con ecuaciones factoriales totalmente distintas a las imperantes en dichos espacios. Mediante el análisis de las fuentes que detallaremos a continuación, buscaremos mensurar los procesos de acumulación de riqueza por parte de estos actores rurales y estimar cómo fue distribuida a lo largo del tiempo. Se pretende así evidenciar algunos aspectos del crecimiento económico basado en estructuras de producción con ecuaciones factoriales totalmente distintas a las imperantes en dichos espacios.

Fuentes y metodología

Para analizar la evolución de los patrones de inversión en ambas colonias (básicamente, la tierra, las construcciones, el ganado y los instrumentos agrícolas y maquinarias diversas), apelaremos, en lo que respecta San Carlos, a los datos provistos por los inspectores de colonias en sus publicaciones de 1870, 1872, 1874, 1876, 1878, 1880 y 1881. Se trata de una fuente de extrema riqueza, en el sentido de que especifica no sólo el detalle de estos rubros, sino también su valor pecuniario. Para estudiar esta variable en el caso de São Leopoldo, utilizaremos una muestra de 116 inventarios post mortem correspondientes al mencionado Cuarto Distrito de la comarca.1 En pos de presentar los datos de manera comparativa, se consideraron las inversiones en los rubros mencionados, y se realizó una división por lustros, con el fin de captar mejor los cambios durante el período analizado.

Para abordar la distribución de la riqueza optamos en el caso de San Carlos por fuentes fiscales (registros de Contribución Directa), que dan cuenta del universo total de tenedores de riqueza y del detalle de su capital inmobiliario. La Contribución Directa era una gabela provincial que en el caso santafesino pasó a gravar los activos inmobiliarios y el ganado desde mediados de la década de 1850. La fuente consiste en censos que incluían a la totalidad de los tenedores de riqueza, con detalles específicos de sus posesiones inmobiliarias y pecuarias. Gracias al crecimiento de las colonias desde 1865, los censos para el cobro de la Contribución Directa fueron más usuales, sobre todo en las colonias primigenias como San Carlos, para la cual hemos localizado los de 1868, 1875 y 1884. Por su parte, para São Leopoldo, al no existir registros similares, apelamos a la mencionada muestra de inventarios post mortem. Es de destacar que si bien estos documentos dan cuenta de la totalidad de los bienes y deudas (activas y pasivas) de un individuo, para realizar la comparación sólo se tomarán los bienes comparables con los que figuran en la fuente existente para el caso de San Carlos. De todos modos, como veremos, se trata en ambos casos del activo más importante. Para medir la evolución de la distribución se utilizarán coeficientes de Gini.2

San Carlos y São Leopoldo, protagonistas de dos principales núcleos de colonización agrícola en Argentina y Brasil durante el siglo XIX

La implantación planificada de centros de producción agrícola con inmigrantes extranjeros, iniciada en la década de 1820 en el sur de Brasil y en la de 1850 en el Litoral argentino, cambió progresivamente la tradicional ecuación productiva regional. Si bien las áreas de colonización ocuparon en principio nichos limitados en ambas regiones, con el correr del tiempo fueron ganando en eficacia y desplazando la ganadería hacia áreas más marginales.

Pese a tratarse de dos experiencias distintas tanto por su ambiente edafológico como por el punto de partida temporal, los casos de San Carlos y São Leopoldo marcaron un antecedente fundamental en el desarrollo de la colonización agrícola en ambos países y muestran, por consiguiente, diversas similitudes. La colonia São Leopoldo fue la primera gran experiencia de colonización con inmigrantes alemanes en Brasil, sentando las bases para la formidable expansión de los núcleos de colonias agrícolas en el sur de ese país. Los resultados iniciales fueron lentos; entre 1825 y 1830 sólo llegaron a Rio Grande 5.350 inmigrantes, que debieron soportar incumplimientos de contratos y problemas con la entrega de tierras (ROCHE, 1969, p. 94 y ss). Poco a poco, con la normalización de los circuitos comerciales y el progresivo desarrollo de la agricultura y algunos oficios, la colonia de São Leopoldo comenzó a asentarse (ISABELLE, 1953; PORTO, 1934; ROCHE, 1969; HUNSCHE, 1975; TRAMONTINI, 2000; SAVIANI FILHO, 2008).

Desde mediados de la década de 1840 la economía colonial se expandiría, por lo que se pusieron en producción nuevas tierras, básicamente en el Cuarto Distrito que analizamos en este trabajo. Así, en los diez años que transcurrieron desde 1844 a 1854 São Leopoldo recibió casi tres mil inmigrantes, permitiendo al distrito superar holgadamente los diez mil habitantes (PROVÍNCIA DE SÃO PEDRO DO RIO GRANDE DO SUL, 1855, p. 22-23; PORTO, 1934, p. 141-44). Teniendo en cuenta que al promediar el siglo XIX, según algunas estimaciones, la ciudad de Porto Alegre, capital de la entonces provincia de RS, contaba con 27.000 habitantes libres y 4.000 esclavos, el crecimiento demográfico alcanzado por San Leopoldo había sido muy considerable (OTERO SCHÄFFER, 2004, p. 173-83).

Mapa de la Colonia São Leopoldo (1870)
Imagen 1
Mapa de la Colonia São Leopoldo (1870)
Fuente: Porto (1934, p. 45).

Al compás del crecimiento demográfico y de la demanda de tierras, la colonia São Leopoldo iba ganando extensión territorial. El limitado espacio que había ocupado en sus inicios en torno a la Feitoria Velha, se expandió hacia el norte, adentrándose hasta el pie de la Serra Gaúcha, y ocupando la considerable superficie de 80 leguas cuadradas. Ello llevó a la necesidad de mejorar su estructura administrativa, por lo que en 1864, la villa de SL alcanzó el status de ciudad y la comarca se dividiría en 6 distritos. El más extenso e importante en términos productivos sería el Cuarto Distrito, que tomamos en este trabajo como estudio de caso. Comprendía las picadas Dois Irmãos, parte de la línea 48 (Bom Jardim), Herval, parte de 4 Colonias y Costa da Serra, que se aprecian en el mapa. Según la división calculada en 1853, este distrito contaba con 988 lotes o praços coloniales, con una extensión de 76.500 hectáreas entre selva y tierras deforestadas.

Demográficamente el Cuarto Distrito fue uno de los más dinámicos. Según el censo local levantado en 1843, residían allí 926 habitantes, en un contexto de crisis demográfica marcado por la guerra farroupilha (1835-1845).3 Una vez acabado el conflicto, el crecimiento demográfico fue veloz; en 1859 el Cuarto Distrito contaba con 7.056 habitantes (PROVÍNCIA DE SÃO PEDRO DO RIO GRANDE DO SUL, 1859, p. 39). La gran extensión del territorio posibilitó no sólo la instalación de nuevos inmigrantes, sino también de descendientes de los colonos pioneros. Según los escasos datos de comercialización de productos que se recabaron en la época, las exportaciones de la colonia pasaron de £ 32.800 en 1843, a casi £ 130.000 en 1857. El 36% de esas exportaciones eran monturas y recados, y el resto se dividía en frijoles (19%), maíz (15%), harina de mandioca (10%), tubérculos (6%) y derivados porcinos y avícolas y otros (14%) (PROVÍNCIA DE SÃO PEDRO DO RIO GRANDE DO SUL, 1859, p. 18).

En el caso argentino, por su parte, la colonización agrícola comenzó con tibios experimentos en tierras ubicadas a unas 6 leguas al oeste de la ciudad de Santa Fe. Allí se establecieron, entre 1856 y 1858 las colonias Esperanza, San Carlos y San Gerónimo. Los años iniciales de estas tres colonias fueron extremamente difíciles. Fue recién con la coyuntura de precios altos de cereales, impulsada por la Guerra del Paraguay entre 1865 y 1870 que comenzaría un sendero de crecimiento y expansión. San Carlos se mostró desde sus inicios como una colonia con ciertas particularidades con respecto a sus vecinas.4 Entre otras cosas, sus colonos habían sido instalados en parcelas con posibilidades de expansión, contaban con una granja modelo para cultivos experimentales y con crédito promovido por la empresa, que no existía en las demás. Estas variables fueron generando importantes diferencias, al punto tal que para 1870 San Carlos se había convertido en el centro de producción agrícola más importante de la provincia, y muchos de sus colonos se expandían hacia colonias satélite.

Evolución de los demográfica y productiva de la colonia (Base 100=promedio)
Gráfico 1
Evolución de los demográfica y productiva de la colonia (Base 100=promedio)
Fuente: elaboración propia en base a Beck Bernard (1872); Wilcken (1873); Coelho (1875); Larguía (1876); García (1880); Aragón (1881).

Una vez asentada, y aprovechando una coyuntura favorable en los precios de los commodities agrícolas a mediados de los años 60, el crecimiento demográfico, patrimonial y productivo de la colonia fue en ascenso. Durante la década de 1870 aumentarían progresivamente las inversiones en maquinarias y generándose un fuerte proceso de acumulación de riqueza. Para inicios de la década de 1880, la colonia San Carlos ya contaba con más de 4.000 habitantes, superaba holgadamente las 10.000 hectáreas de trigo sembradas y producía anualmente más de 6500 toneladas de trigo (MARTIREN, 2016).

Notas sobre la composición y distribución de riqueza en São Leopoldo y San Carlos

El análisis de la composición y distribución de esa riqueza en ambas colonias permitirá una mejor comprensión no sólo de la evolución del proceso colonizador, sino también de su éxito relativo. La cuestión ha sido poco explorada, al menos para el caso argentino. Los estudios con testamentarias han sido ampliamente utilizados para analizar la riqueza en varias áreas criollas del mundo rural pampeano, pero poco se sabe sobre la composición del capital individual en las colonias agrícolas. Al tratarse de espacios de producción novedosos, basados en una escala de producción intensiva, se ha supuesto que el peso del factor tierra debió de haber sido fundamental en la estructura del capital de los colonos. Sin embargo, no se ha publicado aún un estudio sistemático sobre esta cuestión. En el caso de São Leopoldo, por el contrario, los estudios de composición de la riqueza son más numerosos, habiéndose utilizado frecuentemente las testamentarias como insumo de análisis.5

Si bien un ejercicio completo de este tipo implicaría la necesidad de estimar ciclos de rentabilidad para cada caso - lo cual, ante la escasez de fuentes, resulta imposible -, buscaremos no obstante brindar evidencia sobre patrones de inversión que nos permitan exponer un panorama sobre la evolución de los activos en las colonias. La idea no sólo es describir cómo evolucionaron los diferentes rubros del capital, sino entender mejor las particularidades de cada caso, y cómo estos aspectos operaron en las estrategias de inversión y en el crecimiento económico respectivo. Básicamente, se intenta mostrar los efectos que produjeron matrices productivas diferentes en espacios semejantes, y el costo diferencial de acceso a los recursos, en particular la tierra.

Para el caso santafesino, la inexistencia de expedientes sucesorios impide realizar análisis más detallados. Los informes de los Inspectores de Colonias, de similar utilidad, permiten estimar para toda la década de 1870 y para el año 1881 la evolución de la composición de la riqueza total en la colonia San Carlos. Haremos hincapié, básicamente, en sus tres principales rubros: la tierra (y sus construcciones), el ganado (bovino, equino, ovino, porcino y mular) y las herramientas y maquinarias (incluyendo desde instrumentos de labranza hasta maquinarias a vapor de los molinos harineros). Debe aclararse, no obstante, que no incluiremos las existencias de capital en giro, el mobiliario doméstico y las deudas activas y pasivas.

En tanto, para el caso brasileño, utilizaremos inventarios post mortem. A partir de la muestra de 116 expedientes seleccionada para el Cuarto Distrito durante el período analizado, idenjpgicaremos el comportamiento de esos tres ítems en cinco etapas del período analizado. Vale destacar que el peso de los activos inmobiliarios sobre el total de riqueza también tenía guarismos muy altos en São Leopoldo.6 La idea es estudiar comparativamente la estructura patrimonial de las colonias y su relación con su evolución y características productivas.

Distribución de las inversiones por rubros de riqueza en San Carlos y São Leopoldo (1860-1884)
Gráfico 2
Distribución de las inversiones por rubros de riqueza en San Carlos y São Leopoldo (1860-1884)
Fuente: elaboración propia en base a Informes de Colonias citados en Gráfico 1 e inventarios post mortem de la colonia São Leopoldo, citados en la nota 1.

A medida que estos emprendimientos comenzaron a expandirse, la ecuación factorial en los espacios donde fueron emplazados empezó a modificarse. Sin embargo, al efectuar la comparación entre los núcleos coloniales, se vislumbran amplias diferencias, motivadas desde luego por las características ambientales de cada lugar. Es de destacar en este aspecto que la puesta en producción de un lote colonial en São Leopoldo haya sido probablemente un proceso más complejo que en las colonias santafesinas, ya que por sus características geológicas y por la presencia de importante vegetación, requería una significativa inversión de mano de obra. Ello ha tenido influencias en la escala y en el tipo de producción de las colonias gaúchas. Si bien este planteo no da por supuesto que en los lotes de San Carlos la inversión inicial en mano de obra hubiese sido baja, es altamente probable que sí lo haya sido en comparación con São Leopoldo. Este factor les otorgaba una ventaja comparativa a las colonias santafesinas para la producción en mayor escala de bienes específicos, como lo fue, en dicho caso, el trigo.

Esto queda claramente reflejada en la participación de los distintos ítems de riqueza. El primero a destacar es el de Herramientas/Maquinarias: mientras en San Carlos la inversión en maquinaria tuvo un peso considerable durante toda la década analizada, alcanzando un promedio del 30%, en São Leopoldo estos activos sólo ocuparon menos del 10%. Es decir, por una parte, el patrón cerealero de San Carlos motorizó - y necesitó - la incorporación continua de nueva maquinaria moderna. Como pudo apreciarse en el Gráfico 1, tanto la cantidad de arados como de segadoras -fundamentales para la agricultura extensiva en secano- tuvieron un amplio crecimiento. Por otra, ese mismo ciclo de expansión agrícola impulsó la emergencia de industrias procesadoras de cereales - principalmente molinos a vapor -, que alimentaron las inversiones en dicho rubro, atenuando así el peso de la tierra sobre la riqueza total (que por lo demás, siempre fue considerable). En el caso de São Leopoldo, la misma matriz diversificada de producción y el patrón de agricultura tradicional, sin incorporación de maquinaria moderna, llevó a que la inversión en herramientas fuese muy baja en relación al valor de la tierra, lo que sin dudas también estaba influenciado por la presión demográfica. Se evidencia aquí una diferencia fundamental que tiene que ver con la matriz tecnológica adoptada por cada una: cuando San Carlos incorporaba tecnología moderna para producir cereales y harinas destinados a los mercados de abasto regionales e internacionales, en São Leopoldo los instrumentos de labranza eran hoces, rastras y arados rústicos; los ingenios de molienda de caña o mandioca eran simples trapiches de madera traccionados a sangre o agua, al igual que los alambiques o herramientas de destilación. Y los productos obtenidos eran una muestra de ello: mientras San Carlos se especializaba en trigo y sus derivados, en São Leopoldo el abanico de ofertas incluía productos agrícolas y derivados varios (tales como frijoles, maíz, mandioca, harina de mandioca, manteca, huevos) y, sobre todo, productos artesanales realizados con cuero (recados, monturas, cueros terminados y zapatos). Es decir, nos encontramos con un modelo orientado a la agricultura comercial y capitalista, y otro con una impronta mercantil, pero mucho más orientada la autosubsistencia, con combinación de saldos exportables.

Esta idea es reforzada también por el comportamiento de la inversión en ganado. Pese a que en San Carlos, este ítem ocupó un tercer lugar en el orden de las inversiones, siempre osciló entre el 10 y el 15% del total de activos. Y es de destacar que dentro de este guarismo, los bueyes y las reses de cría ocupaban prácticamente el 70% del total de activos pecuarios, seguidos en menor medida por los equinos y los porcinos. En el caso de São Leopoldo, las inversiones en ganado fueron mucho menores, no superando en todo el período el 5% del total. Si bien se hacía agricultura, el peso de los bueyes allí era muy menor, ocupando cerca del 8% del total de las inversiones en ganado; los ítems más importantes allí eran las vacas lecheras (con promedios del 50%), los caballos (que alcanzaban el 28%) y los porcinos, que ocupaban el 15% del total de los expedientes vivos. Nuevamente aquí se vislumbran las características mencionadas anteriormente: en San Carlos, inversiones orientadas a las necesidades de tracción mecánica, y en São Leopoldo, un predominio de animales de los cuales se extraían subproductos pecuarios para consumo propio (leche o facturas porcinas).

Aun cuando en ambos casos el peso de las tierras sobre el total de activos fue casi siempre muy considerable (y ello es consistente con la misma lógica de producción de las colonias), en San Carlos la proporción del valor de la tierra es decreciente, mientras que es estable o incluso creciente en São Leopoldo, además de ocupar allí una parte mucho mayor de la inversión total. Es importante destacarlo porque en principio la productividad de la economía leopoldina era relativamente alta, dado el escaso peso de los sectores pasivos. Pero esa mayor productividad, en vez de ser aprovechada en la expansión del output agrario a través de la inversión de capital, debía hacer frente a los altos costos de puesta en producción de la tierra, que, por cuestiones ambientales, exigía mucho más esfuerzo que en San Carlos. En esta última, el bajo valor relativo de la tierra (por la existencia de una cercana y amplia oferta de tierras vírgenes de bajo costo de puesta en producción) significaba una ventaja diferencial muy importante a la hora de liberar capital de inversión y fuerza de trabajo. Así, si el cambio en la ecuación factorial promovido por las colonias hacía que el factor tierra fuese explotado más intensivamente, ello formaba parte de una sinergia muy distinta en ambos espacios, lo cual tendría consecuencias directas sobre su precio. Sin embargo, al analizar de manera más específica la composición de las inversiones en los inmuebles, afloran nuevamente las consecuencias de la matriz productiva diferenciada.

El comportamiento de la inversión inmobiliaria en San Carlos es resultado directo del proceso de expansión de la agricultura cerealera y sus industrias derivadas. Si bien el precio de la tierra experimentó allí un fuerte crecimiento durante el período analizado (MARTIREN, 2012b), tuvo una caída relativa en relación a las construcciones. A medida que la receta productiva agrícola se iba consolidando, los colonos santafesinos fueron volcando esos excedentes a la construcción de infraestructura necesaria para incrementar y/o sostener esos niveles de producción. Así, comenzaron a proliferar en la colonia los galpones, centros de acopio, cercados de alambre, casas de comercio y viviendas, herrerías y, sobre todo, grandes molinos harineros a vapor. Ello implicó, lógicamente, otra sinergia positiva, en el sentido de que la distribución del capital (siempre escaso y caro) era mucho más eficaz al concentrarse en pocos rubros en vez de dispersarse en varios. Si bien esta última circunstancia podía reducir los riesgos ante ciclos de descenso de precios, de todos modos la receta ofrecía ventajas que los colonos de San Carlos supieron aprovechar.

En São Leopoldo las inversiones en construcciones tuvieron mucho menos peso en relación a la importancia que tenía la tierra en el rubro inmobiliario. Esto se debió, por un lado, al alto precio relativo que la tierra mantuvo durante todo el período. Desafortunadamente no existen estudios sobre el mercado de tierras local, que expliquen mejor las razones por las cuales la tierra tenía un precio alto en relación a su rentabilidad relativa (ni tenemos, tampoco, muchos datos sobre ésta; pero nada indica que fuera mayor que en San Carlos). Los datos que existen de colonias fundadas en dicho espacio en la década de 1850 dan cuenta de enormes problemas por parte de los colonos para hacer frente a sus deudas.7 Evidentemente la propia presión demográfica fue uno de los factores que explica este inusual patrón. Pero, además, existe el hecho de que la inversión en mano de obra necesaria para poner en producción una parcela era cuantiosa, y que ello mismo obraba como factor importante en el establecimiento de un valor relativo alto para un predio con capacidad productiva. Por lo demás, las mismas condiciones ambientales y de explotación implicaban una inversión constante de mano de obra para mantenerlo en condiciones: los desniveles del terreno, la lucha contra las malezas y las piedras, los efectos de las lluvias, eran factores importantes que absorbían el tiempo de trabajo de los colonos durante buena parte del año. Todo ello, de una u otra forma, debía reflejarse en el precio final de la tierra.

Una mirada a la acumulación y distribución de la riqueza inmobiliaria

Las estimaciones sobre el proceso de acumulación de la riqueza y su distribución resultan también una herramienta fundamental para entender los ciclos de crecimiento de una economía agraria de base intensiva. Este punto adquiere especial importancia para ambos casos, ya que los mimos fueron implantados sobre espacios caracterizados por una alta desigualad y bajo crecimiento económico. Las colonias, en este sentido, supusieron un cambio fundamental, no sólo porque modificaron la esencia misma de ese sistema productivo, sino también porque quebraron en sus inicios el patrón desigual, ya que todos los colonos partieron de una virtual igualdad en lo que respecta a la tenencia de riqueza inmobiliaria. Lo intrigante de este punto, es analizar cómo evolucionó ese patrón inicialmente igualitario y si reaccionó ante los ciclos de fuerte crecimiento en la creación de riqueza. Al mismo tiempo, el caso comparativo nos permitirá una visión alternativa sobre el fenómeno, ya que al abordar espacios semejantes - y no contrastantes, como ocurre al comparar colonias con áreas ganaderas circundantes - pueden idenjpgicarse mejor los efectos ocasionados por variables clave como la madurez de una colonia, la caída de la oferta de tierras, la matriz productiva, entre otras.

Para realizar la comparación, tomaremos en este caso solamente la riqueza inmobiliaria, ya que es el único rubro del capital que las fuentes nos permiten analizar. Vale recordar que los activos inmobiliarios componían una parte muy sustancial del total de riqueza en ambos espacios (DJENDEREDJIAN; MARTIREN, 2012). Para el caso de San Carlos, apelaremos a los registros de Contribución Directa de 1868, 1875 y 1884. Si bien se trata de un panorama puntual en tres momentos del período analizado, creemos que pueden aportar evidencia importante para el análisis, ya que dichos registros retratan acabadamente los valores del capital inmobiliario de la totalidad de los contribuyentes en esa colonia. En lo que respecta a São Leopoldo, nos valdremos de la muestra de 105 inventarios ya mencionada. Calcularemos el promedio de riqueza inmobiliaria per cápita a lo largo del período y al mismo tiempo, estimaremos el coeficiente de Gini para analizar la evolución de la distribución de dicha riqueza.

Evolución de la riqueza inmobiliaria promedio y de su distribución, San Carlos y São Leopoldo, 1860-1884 (valores expresados en libras esterlinas)8
Gráfico 3
Evolución de la riqueza inmobiliaria promedio y de su distribución, San Carlos y São Leopoldo, 1860-1884 (valores expresados en libras esterlinas)8
Fuente: elaboración propia en base a los Registros de CD de la colonia San Carlos correspondientes a los años fiscales de 1868, 1875 y 1884. En Archivo General de la Provincia de Santa Fe (AGPSF), Fondo Contaduría, Tomo S/N, Archivo, Año 1870, Leg. 40; ídem, Tomo 117, Expedientes Archivados, Año 1875, Leg. 44; y Fondo Departamento Topográfico, Tomo 173. Para São Leopoldo, inventarios post mortem existentes en el APERS, ya citados previamente en nota 1.

Puede notarse, en primer lugar, que hay una relación directa entre los ciclos de crecimiento económico y el aumento de la desigualdad, aunque más marcados en el caso argentino. En São Leopoldo los niveles de desigualdad son algo más altos debido a su mayor antigüedad relativa. Puede notarse un fuerte incremento de la riqueza per cápita (pasó de £296 en el lustro 1860-64 a £675 en 1870-74), acompañado de un importante crecimiento del Gini, que llegó a 0,55, aunque disminuyó en el lustro siguiente, justamente en un momento de fuerte acumulación de riqueza. Sin embargo, este panorama cambiaría desde 1875; la puesta en producción de nuevos lotes coloniales en el Cuarto Distrito impactó no sólo en el precio de la tierra, sino que también hizo caer la riqueza per cápita, aunque al mismo tiempo aumentó la desigualdad. Es decir que, siguiendo el planteo de Roche, durante los ciclos de expansión y selección la colonia tuvo no sólo crecimiento económico, sino también aumento de la desigualdad, impulsada probablemente por el aumento de la base de los sectores con menos capital, en general hijos de antiguos colonos que se instalaban en nuevas picadas (ROCHE, 1969, p. 267-274).

En San Carlos, el patrón de crecimiento fue muy parecido al de los primeros tres lustros de São Leopoldo; es decir, una vez superados los escollos propios de los inicios y consolidado el ciclo de adaptación productiva, la colonia comienza un proceso de fuerte crecimiento económico, con aumento de la desigualdad. La gran diferencia, no obstante, se dio en los niveles de ese crecimiento, que en San Carlos fue extremadamente acelerado, ya que aumentó en 6,75 veces su promedio de riqueza entre 1868 y 1884. Ese aumento sideral trajo consigo, al mismo tiempo, mayor desigualdad, que se dio básicamente por el surgimiento de una serie de empresarios locales que instalaron emprendimientos industriales y grandes centros de acopio y comercio, constituyendo un reducido grupo de contribuyentes con tenencias en tierras y edificios que superaban las 6.000 libras esterlinas, algo inusual en la colonia a fines de la década de 1860 (MARTIREN, 2016, p. 149 y ss).

Algunas conclusiones preliminares

El trabajo comparó dos espacios de economía agraria que, si bien estaban poco relacionados en términos geográficos y comerciales, eran ambos emprendimientos planificados de producción intensiva que buscaban transformar los sistemas tradicionales de producción imperantes en los lugares donde fueron emplazados. El aprovechamiento del factor tierra (recurso abundante allí) combinado con el de mano de obra (excedente en Europa), suponía una ecuación promisoria para el desarrollo de un sistema productivo intensivo de base agrícola.

Ello pareció quedar demostrado cuando, al ser superadas las dificultades de adaptación iniciales, ambos núcleos de colonización comenzaron a generar oportunidades concretas de progreso y acumulación de riqueza. Lo que se pretendió explicar entonces fue cómo se compuso y se distribuyó esa riqueza propia del crecimiento económico y dónde habría sido más exitosa. A partir de estadísticas oficiales en el caso argentino y de inventarios post mortem para las colonias brasileñas, buscamos idenjpgicar las semejanzas y diferencias en cada caso. En términos generales, encontramos características similares en relación al peso de los inmuebles; esto es, y a diferencia de los distritos ganaderos, en las colonias las inversiones inmobiliarias tenían un peso preponderante. No obstante, quedó en evidencia el impacto que tuvo la variable geográfica y edafológica en las colonias de São Leopoldo, que no desarrollaron sino una economía de base familiar y producción diversificada, combinada con la producción de productos manufacturados. En San Carlos, por el contrario, se destacaron altas inversiones en capital, motivadas por el desarrollo de una agricultura cerealera capitalista, con llegada a mercados regionales y, desde 1879, internacionales.

Por lo demás, a la hora de analizar en filigrana la riqueza, también idenjpgicamos importantes diferencias. En lo que respecta al ganado, la mayor porción existente en San Carlos pudo deberse a la matriz agrícola-ganadera existente en algunas unidades de producción de la colonia. Debe tenerse en cuenta también que San Carlos poseía parcelas aledañas específicas para la cría de ganado, lo que les permitía a los colonos contar con planteles vacunos que diversificaran sus inversiones, sin restar para su mantenimiento superficie agrícola en sus parcelas. Asimismo, a diferencia de la mayoría de los lotes coloniales de São Leopoldo, salvo algunos casos aislados, las unidades de producción de San Carlos no debían ser deforestadas y se asentaban sobre terrenos uniformes donde se podían practicar actividades agrícola-ganaderas sin mayores inconvenientes.

También existía un importante contraste en herramientas y maquinarias, bastante más abundantes en San Carlos que en San Leopoldo. Ello debió asegurar una alta productividad agrícola a los cultivos en secano de San Carlos. Y los mercados a los que apuntaban con sus principales productos (harina y trigo) se encontraban regidos por un conjunto de estándares de calidad a los que sólo se podía acceder mediante la utilización de maquinaria moderna.

En São Leopoldo, por el contrario, parecen haberse desarrollado rubros productivos diversificados y con mayor inversión en trabajo, dadas las dificultades ambientales para introducir y operar maquinaria agrícola de cierto porte (aunque fértiles, las picadas gaúchas se asentaban sobre terrenos escasamente uniformes, poco propicios para la inversión en maquinaria agrícola sofisticada de alto valor). Al mismo tiempo, los productos de la colonia (maíz, mandioca, frijoles) se destinaban a mercados menos exigentes que los de la harina y el trigo. Ello llevó a una mayor utilización de mano de obra de bajo costo de oportunidad (familiar y, en algunos casos, esclava) y a una producción altamente diversificada.

El factor tierra también tuvo grandes diferencias en uno y otro lado. Mientras en San Carlos el mismo crecimiento económico y la lógica productiva obligaron a una profundización de la inversión en mejoras y construcciones (a punto tal que en 1876 ya superaban el valor de la tierra pelada), en São Leopoldo la tierra en sí misma nunca perdió su posición predominante. Si bien la misma maduración de la colonia llevó a la construcción de mejoras y nuevas construcciones (sobre todo ingenios de molienda de caña y mandioca o alambiques para la producción de aguardiente), en ningún momento superaron el tercio del total de inmuebles. En resumen, pese a las diferencias en la lógica de productiva de ambos espacios, donde parece haber existido una producción más diversificada y de mayor valor agregado en São Leopoldo, existe una cierta correlación en la composición de la riqueza individual en dichas colonias.

Por último, presentamos un análisis de los ciclos de acumulación de la riqueza y su distribución. En ambos casos se logró ver que el crecimiento económico redundó en mayores niveles de desigualdad, aunque la misma se mantuvo en niveles bien lejanos a los existentes en las regiones ganaderas. Incluso con ciclos de crecimiento de gran magnitud, como en San Carlos, donde el promedio de riqueza inmobiliaria casi se septuplicó entre 1868 y 1884, la desigualdad se mantuvo en niveles cercanos al 0,5. Es decir, que estos emprendimientos no sólo modificaron sustancialmente el patrón productivo local, sino también impusieron modelos de producción mucho más igualitarios. En síntesis, aun cuando se trata de conclusiones preliminares, parece que pese a tratarse de espacios con un nivel de desarrollo diferente, al menos en lo que respecta a la composición y distribución de la riqueza, hubo similitudes atendibles.

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Notas

1 Para la elaboración de la muestra, se tomaron en cuenta todos los inventarios correspondientes al Cuarto Distrito existentes en los fondos “Orphãos”, “Orphaos e Ausentes”, “Cível e Crime” e “Família” de la colonia de São Leopoldo en el Archivo Público de Rio Grande do Sul (APERS) entre 1860 y 1885. Los 116 expedientes consultados, que son todos los hallados hasta el momento para el Cuarto Distrito, se encuentran en las Cajas003.5351; 004.5380 a 004.5395; 015.0123 a 015.0130 y 015.0192 a 015.0196.
2 El coeficiente de Gini es usualmente utilizado para medir la desigualdad en un determinado espacio. Ha resultado muy útil para analizar la evolución de la distribución del ingreso y la riqueza. Implica una fórmula matemática cuyos resultados varían entre 0 (situación de perfecta igualdad ) y 1 (que expresa un escenario de total desigualdad).
3 AHRS, Fondo Imigração, Terras e Colonização, C. 289.
4 Sobre la historia y la evolución económica de San Carlos, ver, entre otros trabajos: Beck Bernard (1872); Gschwind (1958); Martiren (2012b).
5 Algunos trabajos específicos sobre la composición de riqueza en São Leopoldo, en Saviani Filho (2008) e Rodrigues de Souza (2007). Para el caso de Esperanza, ver Martiren (2012a).
6 Si se toma en consideración el total de la riqueza expresada en los inventarios post mortem de São Leopoldo para el total del período, la muestra arroja los siguientes promedios: Inmuebles y construcciones, 62%; Deudas a pagar, 10%; Deudas a cobrar, 11%; Maquinarias e Instrumentos, 2%; Muebles y efectos domésticos, 4%; Giro comercial, 4%; Ganado, 3%; Esclavos, 3%.
7 Esto se desprende de los libros de contabilidad de colonias como Nova Petropolis o Santa Maria da Soledade, presentes en AHRS, Fundo Imigração, Terras e Colonização.
8 El cambio de milreis a libras, la tomamos de Moura (2011), Anexo l; y de pesos oro a libras de Alvarez (1929).
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