Artículos de Investigación, Reflexión y Artículo de Revisión

Lo cualitativo, sus métodosen las ciencias sociales

Qualitative methods in the social sciences

Yubeira Beatriz ZERPA DE KIRBY
Universidad de Los Andes, Venezuela

Lo cualitativo, sus métodosen las ciencias sociales

Sapienza Organizacional, vol. 3, núm. 6, pp. 207-230, 2016

Universidad de los Andes

Recepción: 07 Septiembre 2015

Aprobación: 30 Enero 2016

Resumen: En el presente artículo se aborda la importancia y el auge que los métodos de investigación cualitativa tienen en el ámbito de las ciencias sociales, sobre todo cuando el interés está enfocado en la comprensión a profundidad de objetos de estudio que tienen como eje la vidade las personas, de historias, de comportamientos, de movimientos sociales, el funcionamientoorganizacional, las relaciones interactivas o las acciones individuales y colectivas. Para ello,en la primera parte del análisis, nuestro esfuerzo se dirige hacia una explicación que más alláde dar respuesta a qué se entiende por lo cualitativo y qué es la investigación cualitativa,busca dar cuenta de su amplio desarrollo y aplicación desde las nociones de la ciencia engeneral, que cuenta con pluralidad de métodos para la generación del conocimiento científico.En la segunda parte, nos adentramos en la presentación detallada de los métodos que lainvestigación cualitativa ofrece para la descripción de fenómenos sociales que no sonsusceptibles de ser medidos y que requieren de intervención para generar políticas sociales.Por último, en las consideraciones fi nales se plantea la necesidad de una mayor presenciade la ética en la investigación cualitativa, dada que por su naturaleza interactiva con el sujeto de conocimiento se puede incurrir en omisiones o en distorsiones que afecten el curso de la generación del conocimiento científico.Palabras clave: cualitativo, ciencias sociales, metodología, teoría, ética.

Palabras clave: Cualitativo, ciencias sociales, metodología, teoría, ética.

Abstract: Qualitative methods in the social sciencesThis article examines the importance of qualitative research in the social sciences,especially when the interest is focused on the understanding in depth of people´s life histories,behaviors, and also their interaction in social movements and organizations, that is to say, therelationship between individual and collective actions. The fi rst part of the analysis attemptsto explain what is understood by qualitative research and to evaluate its wider developmentand application in science in general. One advantage of the qualitative approach is that itpossesses a variety of methods for the generation of scientifi c knowledge. In the second part ofthe article we assess the methods that the qualitative research can off er for the description ofsocial phenomena that are not capable of being measured but are required to generate socialpolicies. Finally, we suggest the that ethics should play a greater role in qualitative studiesgiven that the interactive nature of social research can result in omissions or distortions thatimpact on the generation of the scientific knowledge.

Keywords: Qualitative, Social Sciences, Methodology, Theory, Ethics.

1. Introducción

El propósito del estudio se ubica principalmente en la necesidad de dar cuenta de la importancia y el auge que tiene la investigación cualitativa en el ámbito de las ciencias sociales, como respuesta certera para el análisis de procesos complejos. Colocar la lupa y ver cómo lo cualitativo y sus métodos han ido transformando las formas tradicionales de hacer investigación en las ciencias sociales, es una de las razones que motivan nuestro análisis.

Para cumplir con la finalidad en la primera parte del presente artículo haremos una breve revisión sobre el conocimiento científico, y cómo se manifiesta a través de las distintas corrientes del pensamiento expresado en las construcciones teóricas, las cuales constituyen las herramientas de aplicación del saber en las ciencias sociales. Luego procederemos a explicar la investigación cualitativa y su importancia.

En la segunda parte de nuestro trabajo nos detendremos en las perspectivas y escuelas más importantes de la investigación cualitativa, siguiendo la clasificación de Flick (2002) que menciona:a) la teoría fundamentada, b) la etnometodología y el análisis de la conversación, del discurso y de género, c) el análisis narrativo, d) la hermenéutica objetiva y la sociología del conocimiento hermenéutica, e) la fenomenología y el análisis de pequeños mundos de la vida, f) la etnografía, g) los estudios culturales, y h) los estudios de género.

Por último, expondrá como consideración final la preocupación porque haya un mayor control y seguimiento de los procesos de investigación que emplean la metodología cualitativa, debido a la alta sensibilidad y sospecha que genera, en cuanto al tema de la objetividad, la posición del investigador o científico social y su rigor al momento en que se lleva a cabo una investigación. de allí que hay que hacer mucho énfasis en que se tomen en cuenta los recursos conocidos que puedan proveer honestidad académica y que los investigadores actúen acorde a los códigos de ética existentes.

La generación de conocimiento científico es lo que constantemente permite que la sociedad y en general el ser humano innove, explique, describa, entienda e incluso consiga predecir determinados aspectos de su compleja realidad. Ante la inmensa tarea, que en algunos casos parece inabarcable, dada la multiplicidad de escenarios, situaciones y fenómenos sociales que ocurren simultáneamente, nos vemos obligados a conseguir mejores herramientas que nos permitan acceder a su comprensión. de ahí que las ciencias sociales, constituyen ese espacio complejo y cambiante del saber que se alimenta de la diversidad de las actividades del hombre que las define.

Surgen en la medida en que “(…) una sociedad determinada, en una instancia histórica concreta, tiene necesidades nuevas y esa sociedad, a través de algunos miembros más sensibles y competentes, se aboca a resolver esos nuevos problemas y necesidades.” (Paoli Bolio, 2000:25) hasta hace pocas décadas se mantenía viva la discusión si la investigación realizada en las distintas ramas que conforman el saber social era científico o no. Al respecto hubo muchos intentos de equiparar los métodos de investigación de las ciencias sociales a los aplicados en las ciencias naturales, pero asumir como propios esos métodos fue una etapa que constriñó el quehacer del científico social a explorar en la búsqueda de métodos alternativos.

Dilthey (1833-1911) nos habla de las “ciencias de la naturaleza” y de las “ciencias del espíritu”. Lo que nos muestra la división que tradicionalmente ha enfrentado la ciencia, desde hace más de ciento cincuenta años, y que se ha manifestado a través de una ardua contienda entre enfoques o paradigmas por posicionarse sin exclusiones en el espectro científico.

Uno de los factores que genera la discusión sobre la cientificidad de las ciencias sociales se encuentra reflejada, en gran parte, en la duda notoria que se presentaba con respecto a su objetividad. Porque ocurre, que tanto el sujeto cognoscente como el sujeto de conocimiento, en algunos casos pueden llegar a ser lo mismo, es decir, el hombre. Debido a que la separación del investigador de su objeto de estudio, en muchos casos es compleja, porque él forma parte de la sociedad a la que somete a investigación, queda la sospecha de si sus apreciaciones y observaciones no están influidas por su subjetividad.

De allí que en la enseñanza y aplicación de los métodos de las ciencias sociales se hace mucho énfasis en que el investigador debe dar cuenta de lo que es el fenómeno observado, manteniendo en lo posible, un alto grado de objetividad en sus recogidas de datos y a lo largo de todo el proceso de investigación.

En la actualidad se entiende que las diferencias entre las ciencias “duras” o “blandas”, más allá del objeto de estudio se ubica en los modos o métodos de investigación que se aplican en cada campo del conocimiento. Pero debemos tener presente que todo conocimiento científico es falible y en palabras de Morín “todo conocimiento conlleva el riesgo del error y la ilusión.” (Morín citado por García González, 2014: 24).

A medida que la sociedad cambia también se modifican las formas conductoras de pensamiento. La ciencia es dinámica y en el caso de las ciencias sociales tiene un objeto de estudio bastante complejo, dado que el hombre por naturaleza es impredecible.

La ciencia exige algo más que hechos y descripciones de los mismos. Exige una explicación de por qué han ocurrido, qué efectos han causado y algunas predicciones (o, en el caso de las ciencias sociales, conjeturas) acerca de su comportamiento probable en el futuro, una mezcla de causalidad, teleología y prospectiva. En el campo de las ciencias sociales, como en las otras ciencias, la teoría está llamada a suministrar esas explicaciones, poniendo orden en el mundo heterogéneo y a menudo incomprensible de los hechos aislados y a aventurar algunas predicciones aunque fueren tentativas.

Walter Lippmann, señala la existencia de por lo menos tres formas de teorías. A saber, la teoría normativa, la teoría general y la teoría como base para la acción; para nuestro estudio definiremos las dos primeras. La teoría normativa: “es el estudio de la política en términos de deber ser ético (…) conocer los procesos y las pautas de discriminación moral y los criterios con los cuales medimos el bien y el mal.” (1979:43).

La teoría normativa hace que los hombres atraviesen el umbral de más amplias cuestiones de filosofía y ontología, pues la pretensión moral no es más que un aspecto de la inclinación general del hombre moderno, que es indudablemente, agente de la historia, a olvidar que es también criatura del mismo proceso histórico en que ha de realizar una acción responsable. (Lippmann, 1979:48)

En cuanto a la teoría general, Lippmann nos explica usando un ejemplo de las relaciones internacionales que comprende: “el estudio de las características relativamente constantes de la política exterior de una nación o los factores más o menos objetivos del paisaje internacional proporciona un punto de referencia determinado.” (Lippmann: 1979:49).

En sintonía con lo arriba mencionado podemos afirmar que la teoría desempeña varias funciones importantes en la búsqueda de una explicación para el funcionamiento del mundo social.

Las teorías se enuncian, generalmente, de una forma bastante abstracta que condensa y sistematiza la experiencia, permitiendo que: “demos una cierta congruencia a informaciones dispersas.”(Dunleavy y O´Leary (1987 p. 143) una buena teoría no sólo resiste ciertas pruebas de la observación, sino que tiene además, coherencia lógica y profundidad. Combina, en un todo complejo, un conjunto de ideas e hipótesis.

Siguiendo a Esther Barbé identificamos que dos talantes diferentes determinan la actitud de nuestra civilización respecto al mundo social: “la confianza en el poder de la razón, representado por la ciencia moderna, para resolver los problemas sociales de nuestra época, y la desesperación por el constante fracaso de la razón científica para resolver dichos problemas.”(1990:4).

Sin duda que es dicotómica la relación con la ciencia, sus productos teóricos y la realidad social. Es algo que hemos venido arrastrando desde los tiempos de Augusto Comte (1798-1857)2 que con su defensa de la corriente positivista abrió una puerta de suma importancia para la modernidad y el rigor científico. Aun así, el empeño se mantiene y los científicos sociales seguimos confiando que las construcciones teóricas son herramientas útiles para entender la complejidad del mundo.

Una teoría no es más que un conjunto de instrumentos cuya utilidad se prueba por su actitud para la solución de problemas concretos, por lo cual son indispensables ya que no es suficiente la recolección de datos y carece de utilidad reunir respuestas cuando no se han hecho preguntas. En este sentido la investigación científica es la vía por la que el hombre ha logrado una reconstrucción del mundo que es cada vez más amplia, profunda y exacta.

De allí que el esfuerzo que emprende toda ciencia es la de ir haciéndose de unas herramientas teóricas que le permitan comprender la realidad. Las ciencias sociales no escapan a esa necesidad y desde el amplio campo que abarca la diversidad de la actividad humana se han estado perfeccionando los procesos de investigación, esa búsqueda ha llevado a la creación de diversos paradigmas que han regido la evolución de las distintas ramas del saber del extenso espectro de las ciencias sociales.

El propósito fundamental de la teoría, es de alguna manera, explicar, comprender e interpretar la “realidad”. de hecho, es posible ir más allá y afirmar que sin alguna clase de teoría es imposible entender la “realidad”. Como indica Zuckerman (1997:28) “sin el pensamiento no se puede percibir, y no digamos describir o explicar el mundo “exterior”.

Las distintas áreas del conocimiento que conforman las ciencias sociales, como cualquier otra disciplina del conocimiento, no puede basarse únicamente en la observación. Sin una idea de lo que es importante, no podemos desenredar la maraña del mundo. Por lo que las teorías constituyen herramientas fundamentales para penetrar e interpretar, bajo premisas previamente establecidas y aceptadas o, lo que es lo mismo, parámetros de análisis que puedan dar cuenta de la complejidad de las acciones y al mismo tiempo permitan entender lo que ocurre en esa realidad objeto de estudio.

Los enfoques teóricos forman parte del método, que en las ciencias constituye un elemento indispensable para proporcionarle racionalidad, exactitud, precisión y rigor al análisis. Para muchos, la ciencia es, en esencia, método; porque se ha confundido el conocimiento con la verdad en una extrapolación de la idea de la verdad revelada, propia de la teología, al mundo científico.

El método no es otra cosa que el camino, etimológicamente hablando, por lo que constituye un elemento instrumental que facilita de manera ordenada la búsqueda de determinado conocimiento, que si bien resulta en alcanzar una verdad, ésta es relativa debido a que está condicionada a las circunstancias del momento. Sin embargo este hecho no impide que siga siendo una “verdad”. En el campo de las ciencias sociales, más que leyes o constantes se buscan herramientas que permitan alcanzar a través de la observación, explicaciones.

En este camino, la teoría juega un papel importante, ya que es a partir de ella que podemos obtener la inteligibilidad del campo condicionado al método que se elija para abordar determinado acontecimiento o fenómeno. “Ella constituye un paradigma ¾la solución de un enigma¾ pero es de naturaleza esencialmente conceptual, por lo que no es sino una posibilidad que, sólo tendrá valor, en tanto en cuanto sea operativa.” (Müller Rojas, 1994:15).

La construcción de teorías no constituyen espacios estancos y su temporalidad queda manifiesta cuando sus presupuestos teóricos no calzan con la realidad a la que intentan reflejar. De allí que el grado de pertinencia de unos fenómenos sobre otros, siempre está presente.

No obstante hay que tener claro que los peligros y las distorsiones existen en cualquier campo del conocimiento. “El hecho de que se practique una actividad en las universidades no la convierte en ciencia (...) la opinión pública respeta todo lo producido o publicado por los profesores universitarios; poniéndole la etiqueta de ciencia.” (Krippendorff, 1993:11). De allí que se ha levantado una falsa percepción que todo es científico por solo proceder de una universidad, así como todo es cierto por aparecer en un periódico.

Sin embargo, no podemos dejar de lado que el problema de la percepción del otro es fundamental en el análisis que se realiza a la luz de las ciencias sociales, en tanto los contextos civilizatorios y culturales pueden ser radicalmente distintos. Se entiende que, “(…) las percepciones son visiones individuales de su ambiente y del conocimiento de las percepciones de otros que han sido obtenidas de sus palabras o acciones.” (Stagner, 1976:5) Éstas influyen en las construcciones de los distintos enfoques teóricos, porque la realidad es un concepto elusivo, y es a través de las percepciones que los individuos captan su interpretación de los eventos.

Ross Stagner, considera que la “percepción es, por naturaleza, un proceso subjetivo. No habiendo respuesta a la pregunta ¿quién está realmente acertado acerca de esto?” (1976:5).

Las imágenes o visiones del mundo pueden ser incompatibles o percibirse como irreconciliables; pero no sucede lo mismo, necesariamente, con las teorías. Los enunciados teóricos ni son necesariamente irreconciliables ni intraducibles, puesto que tienen como referente el eje fenoménico. (...) Que coexistan diversas teorías, que ninguna de ellas pueda ser verdadera en sentido absoluto no significa renunciar a contrastarlas, a que una acabe siendo más verosímil que otra. (Grasa Hernández, 1997:23).

De allí que la única manera conocida de aminorar la incertidumbre es informándose. Como dice Duroselle (1998), no nos hagamos ilusiones. Nada es más difícil. Ante todo, nos vemos reducidos a la observación, pues en las ciencias humanas la experimentación es posible en muy pocas ocasiones.

En materia de relaciones internacionales, conozco a numerosos teóricos y numerosas teorías. Y es justamente eso lo que me molesta. Si una de ellas penetrara con fuerza, acabaría por imponerse. y resulta que, hoy, los diversos teóricos se comentan unos a otros, pero no llegan a leyes reconocidas. (Duroselle, 1998:335).

El auge teórico es un fenómeno cada vez más acentuado con un crecimiento que llega a ser “peligrosamente” especializado, creando diversidad y dispersión. “Si todo el mundo hace y prueba teorías pero ninguno las usa, entonces de ¿qué sirven? La teorización es insustancial si no aplicamos las teorías para resolver los problemas.” (Van Evera, 1997:7)

La aplicación de la teoría o de los resultados de las investigaciones científicas se hace necesaria, de nada vale la investigación si no tiene un uso. A mayor demanda y necesidades que surjan de los distintos escenarios de la realidad social, mayor será el reto de dar cuenta de cada una de ellas y para ese fin vamos a requerir de mejores herramientas para acercarnos a nuestro objeto de estudio principal, el hombre.

Recoge un conjunto de enfoques y orientaciones diversas que permite, tal como lo señala Patton (2002) un espléndido y variado mosaico de perspectivas de investigación. Lo cual nos permite como científicos sociales, contar con múltiples herramientas para el estudio de los fenómenos sociales. Según Bernal (2010: 60) los investigadores que utilizan el método cualitativo buscan entender una situación social como un todo, teniendo en cuenta sus propiedades y su dinámica. Bajo esta modalidad se pretende conceptualizar sobre la realidad, con base en la información obtenida de la población y las personas estudiadas.

“La investigación cualitativa es fundamentalmente interpretativa; su foco de interés está en la descripción, análisis e interpretación que conducen a la comprensión de la realidad en estudio.” (Rojas de Escalona, 2010:63)Su uso permite una concepción más amplia y menos restrictiva que la visión tradicional de la investigación como lo son los modelos cuantitativos.

Sandín Esteban (2003) señala que el diseño de una investigación cualitativa exige que el investigador se posicione y adopte una serie de decisiones no solo durante la elaboración del proyecto de investigación y al inicio del proceso investigador, sino también durante y al finalizar el estudio. Maxwell (1998) “denomina a ese tipo de diseño modelo interactivo, debido a la constante interrelación entre las fases del proceso y entre los componentes del diseño.”

Las características más destacadas de la investigación cualitativa están representadas en primer lugar por su flexibilidad, al no tener que ceñirse por la rigurosidad predeterminada de un diseño previamente establecido. Bajo esta modalidad de investigación el diseño se va construyendo, con lo cual permanece abierto a cambios y redefiniciones.

“La flexibilidad del proceso de investigación cualitativa lleva a quien investiga a volver al campo, a la situación, al encuentro con los actores sociales, al corpus, a las notas de campo, una y otra vez.” (Vasilachis de Gialdino, 2006:21) Esa posibilidad permite que se desarrolle un proceso dinámico en pleno movimiento.

Lo personal y directo de la investigación exige que el contacto sea una parte importante del proceso. El hecho que se busque asumir el todo la hace holística. busca la comprensión de una situación social no se centra en hacer predicciones sobre la misma. El rol del investigador es fundamental, debido a que es el principal instrumento para la recolección de datos, dada la interacción directa con el objeto de estudio. de la misma manera este tipo de investigaciones permite que se explicite las tendencias ideológicas y los sesgos personales que para el momento del estudio tiene el investigador. También podemos mencionar que la investigación cualitativa es contextualizada, porque se produce en una trama, en una cultura particular y determinada, lo que hace que cada estudio sea único.

La investigación cualitativa coloca al investigador en la posición de trabajar con una mirada aguda pero discreta y respetuosa. “Esa mirada tiene que ser suficientemente ajena como para no invadir, suficientemente diestra para descubrir, suficientemente humilde para reconocer el valor de otras miradas.” (Vasilachis de Gialdino, 2006:21) Consideramos que esa es la clave para una investigación cualitativa de interés para el acervo del conocimiento científico.

La construcción de un modelo o teoría es el resultado más deseable al aplicar este tipo de investigación, aunque para algunos investigadores lo más relevantes es dar a conocer los datos que arroja el estudio sin tener ninguna interpretación o análisis, con la finalidad de no interferir con el relato. Con lo que “solamente las palabras reales y espontáneas de los informantes son la verdadera visión de la realidad. Desde esta perspectiva la obligación del “científico” es escuchar, observar y presentar tal cual sus hallazgos.” (Sandín Esteban, 2003:131).

Contrariamente a esta posición se encuentran quienes priorizan en la necesidad de reducir y darle orden a los datos obtenidos a través de una selección e interpretación. Pues, sostienen que en principio presentar todos los datos en algunas investigaciones no facilitaría la comprensión del fenómeno objeto de estudio.

Otros investigadores están interesados fundamentalmente por la generación de teorías. Creen que el desarrollo de interpretaciones teóricamente fundamentadas es la manera más poderosa de dar luz a la realidad. (…) Los investigadores de esta posición sostienen que las teorías representan la manera más sistemática de construir, sintetizar e integrar el conocimiento científico. (Sandín Esteban, 2003:132).

Según Morse (2003: 833) se recurre a la investigación cualitativa cuando se sabe poco acerca de un tema, cuando el contexto al que pertenece el objeto de estudio es comprendido de forma deficiente, cuando los límites del campo de acción están mal definidos, cuando no se puede cuantificar, si no hay una definición clara de la naturaleza del problema. También se puede agregar cuando el investigador considera que el tema va acorde a la vida de las personas, de sus historias, comportamientos y que la comunicación constituye el medio más idóneo para abordar el fenómeno.

Lo dicho anteriormente nos lleva a hacer la advertencia a todo aquel investigador, que por no comprender los alcances de lo cualitativo en la investigación de las ciencias sociales, crea que asumir este tipo de trabajo para comprender un determinado fenómeno social es sencillo, debemos decir que nada más alejado de la realidad, dado que el compromiso y el papel del investigador en cada uno de los procesos asumidos demanda un alto nivel de seguridad y conocimientos para llevarlo a buen término.

Quienes piensen que la investigación cualitativa es poco o nada rigurosa, por su carácter flexible, pragmático también se equivoca, porque no se trata de especular con la realidad o hacer una recogida de datos sin sentido. Es aportar en la construcción del mundo social, a través de los enfoques que ofrece este tipo de investigación cada vez más en boga en el ámbito del quehacer de las ciencias sociales y humanas.

Ahora bien, tal como señalamos en páginas precedentes, en las próximas líneas abordaremos de manera muy breve y descriptiva, algunos métodos que tomando la clasificación hecha por Flick (2002) se consideran las más importantes perspectivas y escuelas de la investigación cualitativa

5. Consideraciones finales

La práctica y la investigación de las ciencias sociales se han visto enriquecidas por el auge en la aplicación de la investigación cualitativa. Cuando nos hacemos la pregunta ¿Qué hay de nuevo en la metodología cualitativa? Se puede responder como lo hace Vasilachis de Gialdino (2006: 58) “todo y nada a la vez. nada que no se haya creado, que no se haya construido (…) y todo si se acepta, como con la Epistemología del sujeto conocido, (…) la necesidad de modificar los presupuestos ontológicos acerca de la identidad del ser humano.”

Quienes transitamos el camino de la investigación científica tenemos claro que una garantía para el cumplimiento de metas está en contar con las mejores herramientas o métodos de análisis que nos permitan describir, explicar y predecir ese espacio complejo en el cual nos movemos, pero del que formamos parte, donde somos al mismo tiempo partícipes y observadores. y ese espacio no es otro que la realidad social que nos rodea.

No nos corresponde en este momento calificar a ninguno de los tipos de investigación que tenemos. Tanto cuantitativo como cualitativo permiten la obtención de conocimiento científico. Cada uno funciona con enfoques y métodos distintos con grados distintos de complejidad.

Como recomendación para quienes se inician en la investigación cualitativa, Rojas de Escalona (2010:163) recoge algunos aspectos clave para ser tomados en cuenta y evitar entorpecer el análisis cualitativo.

Evitar la sobrecarga de datos, es decir no colocarse en posiciones comprometidas con una gran cantidad de datos para procesar, evitar los llamados cuello de botella. no quedarse en las primeras impresiones, porque eso conlleva a generar una resistencia de la revisión. Evitar caer en el facilismo al desplazar aquella información que tiene un acceso más complicado y preferir la de más fácil y rápido alcance. Evitar tener excesiva confianza en los juicios propios. Evitar ignorar la información que contradice la hipótesis del investigador. tendencia a ignorar el hecho de que algunos informantes son más creíbles que otros. Evitar la tentación de interpretar la co-ocurrencia de ciertos hechos como evidencia de fuerte correlación.

Finalmente, es necesario acotar sobre la necesidad de un mayor control y seguimiento de los procesos de investigación que emplean la metodología cualitativa, sobre todo cuando se tocan factores de importancia como son los criterios de validez y confiabilidad. El investigador debe evitar caer en cualquier situación de facilismo que le permita una manipulación indebida de los datos, tanto en el momento de su recogida como en su proceso de análisis. Porque lo cualitativo con la flexibilidad de sus procedimientos trae consigo espacios que pueden ser aprovechados por investigadores deshonestos que manipulen a su antojo datos, resultados, entre otros.

En toda investigación de la ciencia social, se involucran procesos donde se hace necesario tener presente la ética académica, eso tiene como norte las siguientes premisas: no hacer daño a nadie, hacer el bien, ser mejores como consecuencia de hacer el bien y hacer mejor al otro.

Son quizá tan sencillas y obvias que en muchos casos no son tomadas en cuenta. un investigador tiene que actuar honestamente, de allí que hay que hacer mucho énfasis en que se tomen en cuenta los recursos conocidos que puedan proveer honestidad académica y que los investigadores actúen acorde a los códigos de ética existentes.

El trabajo de la investigación científica debe propender a la excelencia académica y ética. En ese sentido, cualquier elemento de control para mantener el rigor científico nunca está demás. Lo cualitativo y sus métodos nos acercan como sujetos cognoscentes a un sujeto u objeto de estudio diverso, complejo, que podemos abordar de múltiples maneras. de nuestras acciones en el proceso de investigación depende que se mantenga la objetividad y la confiabilidad en la producción del conocimiento científico.

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Notas

2 Augusto Comte filósofo y matemático francés conocido por ser el padre del positivismo en el siglo XIX y de la Sociología. Existen dos postulados fundamentales en el positivismo, el primero sostiene que todo conocimiento sobre los hechos de la realidad se basa en los datos de la experiencia; y el segundo, que establece que la lógica y la matemática se sitúan más allá del ámbito de los hechos, por lo que en el positivismo lógico serían consideradas ciencias formales puras. Así el positivismo rechaza la teología y la metafísica o lo que es igual, se opone a toda especulación entorno a la naturaleza dela realidad que afirme un orden trascendental que no pueda ser demostrado o refutado por los datos obtenidos de la experiencia. Véase más sobre el punto en De La Torre, F. (2004:22 y ss.)

Notas de autor

Profesora categoría “Asistente” de la Escuela de Ciencias Políticas, Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad de Los Andes, Mérida-Venezuela. Politólogo, MSc en Ciencias Políticas, Especialista en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales. Instituto Universitario Ortega y Gasset. Madrid, España. Actualmente cursante del Doctorado en Ciencias Humanas en HUMANIC- ULA. E-mail: yubeira@ula.ve
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