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Dislipidemia como factor de riesgo cardiovascular: uso de probióticos en la terapéutica nutricional
Dyslipidemia as a cardiovascular risk factor: use of probiotics in nutritional therapeutics
Dislipidemia como factor de riesgo cardiovascular: uso de probióticos en la terapéutica nutricional
Archivos Venezolanos de Farmacología y Terapéutica, vol. 39, núm. 1, pp. 126-139, 2020
Sociedad Venezolana de Farmacología Clínica y Terapéutica

Recepción: 12 Diciembre 2019
Aprobación: 16 Febrero 2020
Resumen: Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son un problema de salud pública mundial; hoy en día constituyen la primera causa de enfermedad y muerte en el mundo occidental. Actualmente en América Latina y el Caribe las enfermedades cardiovasculares representan el 31% del total de las defunciones. Se estima que ocurrirán 20.7 millones de defunciones por ECV durante los próximos 10 años. Las dislipidemias constituyen un grave problema actual ya que condiciona un incremento en la mortalidad en adultos. Las personas afectadas con hipercolesterolemia pueden evitar los medicamentos para reducir el colesterol, con una alimentación a base de alimentos funcionales (probióticos). Tener una microbiota intestinal estable y equilibrada es garantía de salud. Objetivo: Analizar el uso de probióticos en la terapéutica nutricional sobre la dislipidemia como factor de riesgo cardiovascular. Metodología: Se realizó un estudio de revisión bibliográfica descriptivo retrospectivo y comparativo con los siguientes descriptores: perfil lipídico, probióticos, dislipidemias, que cumplieran con los criterios de inclusión. La búsqueda se produjo entre febrero 2019 a febrero 2020. Para un total de: 135 artículos publicados entre: 1965 al 2020. Resultados: Los investigadores buscan desarrollar estrategias terapéuticas para prevenir y tratar el síndrome metabólico, con el uso de probióticos. Un meta-análisis actual encontró que los probióticos disminuyeron los niveles séricos de Colesterol Total y LDL-col, en adultos hipercolesterolémicos lo que significa que los probióticos pueden reducir la morbilidad de ECV. Conclusión: La suplementación con probióticos podría tomarse como una nueva terapia para el tratamiento de hipercolesterolemia.
Palabras clave: dislipidemias, probióticos, lipoproteínas.
Abstract: Cardiovascular diseases (CVD) are a global public health problem; today they constitute the first cause of disease and death in the western world. Currently in Latin America and the Caribbean, cardiovascular diseases account for 31% of all deaths. It is estimated that 20.7 million deaths from CVD will occur during the next 10 years. Dyslipidemia is a serious current problem because the condition an increase in mortality in adults. People affected with hypercholesterolemia can avoid cholesterol-lowering medications, with a diet based on functional foods (probiotics). Having a stable and balanced intestinal microbiota is a guarantee of health. Objective: To analyze the use of probiotics in nutritional therapy on dyslipidemia as a cardiovascular risk factor. Methodology: A retrospective and comparative descriptive bibliographic review study was carried out with the following descriptors: lipid profile, probiotics, dyslipidemias, which met the inclusion criteria. The search occurred between february 2019 a february 2020. For a total of: 135 articles published between: 1965 to 2020. Results: Researchers seek to develop therapeutic strategies to prevent and treat metabolic syndrome, with the use of probiotics. A current meta-analysis found that probiotics decreased serum levels of Total Cholesterol and LDL-col in hypercholesterolemic adults, which means that probiotics can reduce CVD morbidity. Conclusion: Probiotic supplementation could be taken as a new therapy for the treatment of hypercholesterolemia.
Keywords: dyslipidemia, probiotics, lipoproteins.
INTRODUCCIÓN
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), los cambios en los estilos de vida y la alimentación han incrementado la prevalencia de factores de riesgo de mortalidad cardiovascular sin precedente a nivel global1. Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son un problema de salud pública mundial; hoy en día constituyen la primera causa de enfermedad y muerte en el mundo occidental y continuarán avanzando en los países en vías de desarrollo hasta sobrepasar a las enfermedades infecciosas2. La hiper colesterolemia contribuye al 45 % de los ataques al corazón en la Europa occidental y al 35 % en el centro y este de Europa. El riesgo de un ataque al corazón es tres veces superior en casos de hipercolesterolemia si se compara con un perfil lipídico normal3, 4.
Por otra parte, la OMS ha pronosticado que para 2030, las enfermedades cardiovasculares seguirán siendo las principales causas de muerte y afectarán a aproximadamente 23,6 millones de personas en todo el mundo5. La enfermedad isquémica del corazón y la enfermedad cerebro-vascular son las dos enfermedades que producen un mayor número de muertes cardiovasculares, con un 60% de la mortalidad cardiovascular total: el 31% por enfermedad coronaria mayor en los varones y el 29% por ictus mayor en las mujeres6. Se estima que el 80% de los ataques cerebro-vasculares, enfermedades isquémicas del corazón y diabetes podrían prevenirse a través del control de sus principales factores de riesgo (FR): alimentación no saludable, tabaquismo, inactividad física y consumo excesivo de alcohol, dado la asociación que existe entre estos factores con la presión arterial elevada, la hiperglicemia y la hipercolesterolemia7.
En América Latina y el Caribe las enfermedades cardiovasculares representan el 31% del total de las defunciones. Se estima que ocurrirán 20.7 millones de defunciones por enfermedades cardiovasculares en esta región durante los próximos 10 años2. Para el año 2011, la tasa de mortalidad de Colombia por cada 100 mil habitantes para las enfermedades cardiovasculares y la diabetes es de 166,7 para mujeres y de 205,9 para hombres, siendo la tasa más elevada a causa de infarto agudo de miocardio entre 2005 y 2010 en los departamentos de Tolima, Caldas, Quindío, Risaralda y Huila8.
La dislipidemia es un conjunto de enfermedades asintomáticas, que tienen en común que son causadas por concentraciones anormales de lipoproteínas sanguíneas. Al ser una condición de tan alto impacto, se realizan esfuerzos por diseñar estrategias de abordaje que contemplen desde la prevención hasta la rehabilitación. Generalmente estas estrategias contemplan el tratamiento farmacológico y cambios en el estilo de vida que incluyen por supuesto cambios en la alimentación. Los agentes farmacológicos reducen eficazmente éstos niveles; sin embargo, son costosos y tienen efectos secundarios considerables. Las personas afectadas con hipercolesterolemia pueden evitar el tratamiento farmacológico para reducir el colesterol, llevando una alimentación a base de alimentos funcionales (probióticos y/o prebióticos)9. Se ha definido alimentos funcionales como “un alimento puede considerarse funcional si se demuestra satisfactoriamente que ejerce un efecto beneficioso sobre una o más funciones selectivas del organismo, además de sus efectos nutritivos intrínsecos, de modo tal que resulte apropiado para mejorar el estado de salud y bienestar, reducir el riesgo de enfermedad, o ambas cosas”10
Los probiótico son considerados como “organismos vivos que al ser administrados en raciones adecuadas confieren un beneficio a la salud del huésped” y los más utilizados como alimento funcional en casos de dislipidemia sonmicroorganismos como los géneros Lactobacillus, Bifidobacterium . Streptococcus aunque también se describen otras bacterias y levaduras, como por ejemplo Saccharomyces.En los alimentos funcionales los microorganismos probióticos deben permanecer viables y activos y durante el pasaje gastrointestinal, para garantizar su potencial efecto benéfico en el huésped12. Las dietas poco saludables, con alto contenido de grasas, sal y azúcar libre, y bajas en carbohidratos complejos, frutas y verduras, aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares13.
Estudios en humanos han mostrado evidencia que los probióticos y/o prebióticos bien establecidos poseen efectos hipocolesterolémicos, se han evaluado cepas de probióticos o nuevos tipos de prebióticos en modelos animales por su efecto potencial hipocolesterolémicos. El estudio de Fred L. Shinnick14 revelo en su estudio que las ratas machos Sprague-Dawley fueron alimentadas con dietas que contenían un 6% de fibra dietética como celulosa, salvado de avena, con alto contenido de fibra durante 3 semanas estos productos redujeron significativamente el colesterol plasmático y hepático. Gallaher C.M en el año 2000 15, estudio dos grupos de ratas para determinar el efecto del glucomanano (G), el quitosano (CH) o una mezcla igual de los dos (G + CH) durante 18 días sobre la absorción de colesterol, la excreción de grasas y ácidos biliares, el colesterol hepático total se redujo significativamente en los grupos G, CH y G + CH en comparación con el grupo C (control). Lichtman, A.H.; y cols en 199916 estudio ratones LDLR (- / -) asignados aleatoriamente 4 dietas (n = 6 / dieta) de la siguiente manera: 1, control, 10% de lípidos kcal; 2, alto en grasa (40% kcal), colesterol moderado (0.5% en peso); 3, alto en grasa, colesterol alto (1,25% en peso); y 4, colesterol alto en grasa, colesterol alto y sodio al 0,5% (p / p), para analizar hiperlipidemia y lesión aterosclerótica; el colesterol sérico en ayunas aumentó en todos los ratones suplementados con colesterol en comparación con los controles después de 6 o 12 semanas de alimentación (P <0,01), en contraste con el grupo de control, todos los ratones en los grupos dietéticos suplementados con colesterol 2 a 4 tenían lesiones que involucraban el área de 7.01% a 12.79% de la aorta torácica y abdominal a las 12 semanas (P <0.002, para cada grupo versus control).
El estudio de Yuguang Lin 200417 estudio la combinación de ésteres de esteroles vegetales (PSE) con proteínas de soja o isoflavonas de soja puede tener efectos adicionales para reducir el colesterol. Los hámsters machos (n = 20 / grupo) fueron alimentados con dietas que contenían (g / 100 g de dieta) (A) 20 caseína (control), (B) 0.24 PSE, (C) 20 proteína de soja intacta (reemplazando caseína), (D) 0.02 isoflavonas de soja, (E) 0.24 PSE más 20 proteínas de soya (reemplazando la caseína), o (F) 0.24 PSE más 0.02 isoflavonas de soya, por 5 semanas. Todas las dietas contenían 0,08 g de colesterol /100g de dieta. En comparación con la dieta de control, las dietas de proteína de soja y PSE redujeron significativamente la concentración de colesterol total en plasma en un 13% (P <0.05) y 9% (P <0.05), respectivamente, mientras que la dieta de isoflavona (D) no tuvo efecto. La combinación de PSE y proteína de soja (dieta E) disminuyó el colesterol total en plasma en un 26% (P <0.05). Fernandez, M.L.; y cols en el 2000 18, estudiaron en cobayas (Cerdito de guinea o de mar) los cuales fueron alimentados con celulosa (dieta de control) RS o CHY por un período de 4 semanas. Los conejillos de Indias alimentados con RS y los tratados con CHY tenían concentraciones de colesterol en plasma 27% y 75% más bajas que el grupo control (P <0.01), mientras que los niveles de triacilglicerol en plasma no diferían.
Los probióticos pueden ser una fuente importante de sustancias bioactivas (proteínas, ácidos grasos, polisacáridos, vitaminas, antioxidantes, etc.) hoy por hoy son motivo de interés científico e industrial. En la actualidad se ofrecen múltiples productos terapéuticos, alimentos funcionales (nutracéuticos) y suplementos que incluyen probióticos vivos o meta biótica para prevenir o tratar enfermedades agudas y crónicas19. Debido a la baja eficacia de las estrategias actuales para la disminución del colesterol, se han buscado nuevo tratamiento dentro de los cuales se encuentra el consumo de los probióticos o bacterias que conforman la microbióta intestinal (MI). Es por ello que fue nuestro interés realizar una revisión hacer del uso de probióticos en la terapéutica nutricional sobre la dislipidemia como factor de riesgo cardiovascular.
METODOLOGIA
Se realizó un estudio de revisión bibliográfica descriptivo retrospectivo y comparativo. La búsqueda se produjo entre febrero 2019 a febrero 2020. Se emplearon los artículos publicados del 1965 al 2020, con los siguientes descriptores: Probióticos, Perfil lipídico, Hiperlipidemias. Para la selección de los artículos se establecieron como criterios de inclusión que el título o el resumen hicieran referencia al efecto de los probióticos en el perfil lipídico. Se excluyeron los artículos que trataban sobre otro tipo de patologías o funciones en relación con los probióticos, así como aquellos centrados en la población pediátrica.
La búsqueda se realizó, de la siguiente manera: artículos encontrados tras la búsqueda en bases de datos: PubMed: 50, CINAHL: 17, Web of Science: 21, Scopus: 42. Total de documentos encontrados: N=130. Seleccionados por Títulos: PubMed: 24, CINAHL: 9, Web of Science: 17, Scopus: 21. Total: 71. Artículos descartados por duplicado: N=9. Seleccionados por resumen: PubMed: 14, CINAHL: 6, Web of Science: 9, Scopus: 12. Seleccionados tras lectura completa: Pub Med: 12, CINAHL: 1, Web of Science: 3, Scopus: 8. Se complementó con la literatura científica no indexada en Google Académico. Se obtuvo un total de 135 artículos que cumplían con los criterios de inclusión y exclusión establecidos. Los documentos analizados proceden de diversos países. La búsqueda se acotó a los idiomas castellano, inglés y portugués.
Dislipidemias o hiperlipidemias
La palabra dislipidemias etimológicamente proviene del: griego, dys, difícil y lipos grasa, haima sangre. Elevación anormal de una o varias fracciones de lípidos en el suero, las mismas que se dan por una variación en el metabolismo de las lipoproteínas20. Son trastornos metabólicos en los lípidos caracterizados por un aumento de los niveles de colesterol o hipercolesterolemia, incrementos de las concentraciones de triglicéridos (TG) o hipertrigliceridemia, y concentraciones anormales de las lipoproteínas de alta densidad (HDL) y las lipoproteínas de baja densidad (LDL)21. Las lipoproteínas son moléculas esenciales para el transporte de lípidos en forma de triglicéridos, fosfolípidos, ésteres de colesterol, colesterol libre, y de vitaminas liposolubles.22Pudiendo ocasionar una obstrucción en los vasos sanguíneos formando ateromas ocasionando enfermedades cardiovasculares, con altos índices de mortalidad23,24.
| LIPOPROTEÍNA | FUNCIÓN | CONTENIDO | CAPACIDAD ATEROGÉNICA |
| Quilomicrones25,26 | Transporte de grasas (triglicéridos de la dieta principalmente) | 80% triglicéridos, 8% fosfolípidos, 8% colesterol. | ↑ |
| VLDL (very low density lipoprotein)25,26 | Transporte de triglicéridos desde hígado a tejidos periféricos. | 52% triglicéridos, 22% colesterol. | ↑ |
| LDL (low density lipoprotein)25,26 | Transportador del colesterol. | 45% colesterol, 20% fosfolípidos, 15% proteína. | ↑↑ |
| HDL (high density lipoprotein)25,26 | Transporte reverso de colesterol desde tejidos periféricos al hígado) | 19% colesterol, 28% fosfolípidos, 3% triglicéridos. | ↓ |
Dislipidemias según su etiología
Se clasifican en primarias y secundarias; las primarias constituyen trastornos caracterizados por defectos en las enzimas, receptores o metabolitos que participan en la síntesis y eliminación de las lipoproteínas, o de origen genético, la más frecuente es el hipercolesterolemia familiar, seguida por hipertrigliceridemia familiar e hiperlipidemia combinada o mixta27. El segundo grupo incluye alteraciones en los lípidos como consecuencia de otras enfermedades: diabetes mellitus, hipotiroidismo, síndrome nefrótico, entre otros28. La dislipidemia secundaria se debe comúnmente a la Diabetes Mellitus, siendo la más frecuente la hipertrigliceridemia mientras que la hiper colesterolemia es más habitual que en personas no diabéticas. Existiendo factores de riesgo como la obesidad, tabaquismo, sedentarismo y malos hábitos alimentarios que acaban desarrollando la enfermedad29. En la praxis médica se ha organizado a las dislipidemias en 4 fenotipos: hipercolesterolemia aislada, hipertrigliceridemia aislada, dislipidemia mixta y HDL-c bajo aislado30.
ANTECEDENTES
En los EEUU el 53 % de los adultos tienen alteraciones en la concentración sérica de lípidos, el 30% tiene elevado los triglicéridos, un 27 % altos niveles de LDL colesterol, el 23% niveles bajos de HDL que actúa como protector31. El estudio CARMELA de Latinoamérica, publicado en el año 2010, reportó que las tasas de prevalencia de dislipidemias en los hombres y las mujeres (25-65 años) fueron: 75,5% y 48,7% en Barquisimeto, 70% y 47,7% en Bogotá, 50,4% y 24,1% en Buenos Aires, 73,1% y 62,8% en Lima, 62,5% y el 37,5% en la Ciudad de México, 52,2% y 38,1% en Quito, y el 50,8% y 32,8% en Santiago32.
Estudios realizados en Venezuela por Ruiz-Fernández33, en 100 individuos con edades comprendidas entre 19-77 años, de los cinco factores cardiometabólicos más prevalentes fueron los bajos valores de HDLc (90%), siendo la frecuencia superior en las mujeres.
Un estudio en Chile realizado por Valentino y col. (2015)34, se incluyeron 182 sujetos adultos con una edad media de 38 años, y revelaron un mayor porcentaje de dislipidemia en hombres (55%) que en mujeres (44%), además de una mayor prevalencia de síndrome metabólico en hombres (17%) que en las mujeres (6%). En otro estudio realizado en México en el año 2014, se encontró una prevalencia de hipercolesterolemia del 16,4%; siendo la hipertrigliceridemia mayor en hombres (43,3%) que en mujeres con (23%).. Adicionalmente, en un estudio realizado en Medellín (2013), a los fines de detectar la prevalencia de factores de riesgo cardiovascular, se reportó un 46,6% de dislipidemias en los 56 pacientes estudiados.35
El estudio Framingham para el colesterol y el estudio PROCAM para los triglicéridos y la dislipidemia mixta36, concluyeron que las dislipidemias son un factor de riesgo que con el tiempo pueden llegar a desarrollar enfermedades vasculares. Otro estudio en Colombia demostró la prevalencia de la hipertrigliceridemia del 41,8%, el hipercolesterolemia 46,0%, el LDL colesterol elevado un 67,5%, y la dislipidemia del 74,7%37,38. Finalmente, Rodríguez-Miranda y col. (2017) realizaron un estudio en conductores de vehículo en el que se demostró que el promedio de colesterol total fue de 198 mg/dL y el de triglicéridos fue de 207,5 mg/dL; el 64,6 % presentó TAG >150 mg/dL. Se destacan bajos valores de HDL-c en suero: el promedio de HDL-c fue de 33,1 mg/dL y el 88,5 % presentó cifras menores de 40 mg/dL39.
Finalmente Hernández J y cols (2012) en su estudio hallo que La cantidad de sujetos que en este estudio presentó SM según los criterios establecidos por el ATP III (26.8%), fue inferior a la anteriormente reportada en esta misma localidad por Hoffmann y Cubeddu (33.4%); sin embargo, es de hacer notar que la prevalencia es comparable con la presentada para el mismo año en México (27%), y superior a la dada en varias ciudades de Latinoamérica como Santiago de Chile (21%), Bogotá (20%), Lima (18%), Buenos Aires (17%) y Quito (14%), según lo reportado por el grupo de Escobedo40,41 .
Peña S y cols (2017), Estudiaron residentes de las parroquias urbanas de la ciudad de Cuenca Ecuador e mayores de 18 años correspondiendo 399 participantes se identificó que un 50,1% de adultos tienen hipertrigliceridemia, un 52,9% hipercolesterolemia, 67,4% HDL bajo y un 37,1% tuvo dislipidemia mixta. Mientras que estudios realizados en Colombia la prevalencia de hipertrigliceridemia fue del 41,8%, hipercolesterolemia 46,0%, el colesterol LDL elevado en un 67,5%, y dislipidemia del 74,7% que se asocia con el sexo y el grupo etario 42-44.
PROBIÓTICOS
La homeostasis del ecosistema digestivo está determinada por el equilibrio entre la microbiota, la permeabilidad intestinal y la inmunidad local, cualquier factor o evento que afecte uno de estos componentes repercute sobre los demás e impacta negativamente al organismo, causando alteraciones en la MI, esto se puede prevenir administrando bacterias benéficas por medio de cultivos microbianos como el yogurt, los cuales reciben el nombre de probióticos, palabra que deriva del latín “pro” que significa 'por' o 'en favor de', y del griego “bios” que quiere decir vida, por lo que el término probiótico significa a favor de la vida.45 Los probióticos son microorganismos vivos que confieren un beneficio a la salud cuando se los administra en cantidades adecuadas .Las especies de Lactobacillus) y Bifidobacterium son las más utilizadas como probióticos, pero también se utiliza la levadura Saccharomyces boulardii y algunas de las especies E. coli . Bacillus46.
Para que un microorganismo pueda considerarse como probiótico, debe mantenerse a una concentración viable de 10. - 10. UFC por gramo de producto al momento de ser consumido47, y de esta forma pueda evitar la colonización de patógenos y el desequilibrio de la microbiota intestinal, así como ejercer ciertos beneficios a la salud como la producción de vitaminas del complejo B, reducir los niveles de colesterol, el cáncer de colon, la estimulación del sistema inmunológico, entre otras.48 Por lo anterior, es necesario que el microorganismo probiótico soporte condiciones adversas como la acidez durante su trayecto por el tracto gastrointestinal y pueda llegar de manera viable al sitio de acción que es el colon49.
Evolución del concepto de probiótico
El término probiótico ha sufrido modificaciones en el curso de los últimos 50 años. En 1965 Lily y Stilwell50 proponen el criterio inicial de probiótico, como "sustancias secretadas por un microorganismo que estimula el crecimiento de otros". Posteriormente, Parker51 en 1974, postuló el término como es conocido en la actualidad, y lo definió como "organismos y sustancias que contribuyen al equilibrio microbiano intestinal". Este concepto sufrió modificaciones por Fuller52 en 1989 y por Salminen53 en 1996. La década de los años 90s del pasado siglo XX fue considerada la "era de los probióticos"54.
En 2001, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y establecen como definición de probióticos la siguiente: "microorganismos vivos que cuando se administran en cantidades adecuadas confieren un beneficio para la salud del huésped"55. Este fue el concepto aprobado y más aceptado a nivel del orbe. Al año siguiente, en 2002, un Grupo de Trabajo FAO/OMS elaboró directrices para ayudar a la interpretación del documento original y establecen que los probióticos son “cepas vivas de microorganismos estrictamente seleccionados que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio para la salud en el individuo”56. Por su parte, Isolauri y Salminen, en Finlandia (2002), describen a los probióticos como "microbios vivos o inactivados que tienen efectos documentados en la reducción del riesgo de enfermar o como tratamiento coadyuvante”57. En 2013 la Asociación Científica Internacional de Probióticos y Prebióticos (ISAPP) conceptualizan a los probióticos: "son los probióticos orales microorganismos vivos que después de su ingestión en número específico, ejercen beneficios para la salud del huésped, más allá de aquellos que son inherentes a la nutrición básica. Este es el concepto más reciente establecido58. En 2017 la Organización Mundial de Gastroenterología revisa la definición y mantiene lo postulado por la FAO/OMS en 2001, al establecer: "son microorganismos vivos que, al ser administrados en cantidades adecuadas, confieren un beneficio a la salud en el huésped"59.
RELACION PROBIOTICOS Y PERFIL LIDICO
Los primeros estudios en relación al consumo de probióticos sobre el perfil lipídico plasmático en humanos pertenecen a los trabajos de Shaper y col.60 y Mann y col61, quienes observaron que la ingesta de leche fermentada por los hombres de las tribus Samburu y Masai en África les permitía tener unos niveles bajos de colesterol en sangre. Mansoub (2010)62 en un trabajo realizado en aves demostró que el nivel de colesterol y triglicéridos sérico disminuyeron significativamente en grupos suplementados con prebióticos Lactobacillus acidophilus y Lactobacillus casei solo en combinación con agua, en comparación con el grupo control alimentado con dieta basal. Kurtoglu y col. (2004)63reportaron que la suplementación con probióticos Bacillus licheniformis y Bacillus subtilis a gallinas ponedoras disminuyó el colesterol de la yema de huevo y niveles de colesterol sérico en híbridos de capa Brown-Nick. Igualmente, Corcoran y col. (2005)64 en el estudio de Lactobacillus rhamnosus GG es una cepa probiótica con beneficios comprobados para la salud, analizó el efecto de la glucosa sobre la supervivencia de L. rhamnosus GG en jugo gástrico encontrando cómo la glucosa ejerce un papel protector sobre el probiotico Lactobacillus rhammossus GS y explica el posible mecanismo de acción de protección a través de una ATPasa .
Ashayerizadeh y col. (2011)65, en su estudio evalúo el efecto de la suplementación de la alimentación de pollos con prebióticos y probióticos sobre el peso, mortalidad, consumo aumento y concluye que: los probioticos no produjeron efectos significativos sobre el aumento de peso corporal, ganancia de peso, consumo, mortalidad y porcentaje de grasa. Según Ramasamy y cols 2010)66 en su trabajo demostró que las 12 cepas de Lactobacillus estudiadas fueron capaces de desconjugar sales biliares y remover colesterol in vitro. El contenido de colesterol de huevos producidos por gallinas alimentadas con probióticos (cultivo de Lactobacillus) alimentados fue significativamente menor en un 15,3% y 10,4% en comparación con los de las gallinas control a los 24 y 28 años semanas de edad (Ramasamy y col., 2010)66.
Mahdavi y col. (2005)67, demostraron por su parte que la suplementacion a la alimentación de gallinas Hy-Line con probióticos como el Bacillus subtilis y el Bacillus licheniformis la suplementación, redujo significativamente el colesterol y triglicéridos plasmático y el colesterol en la yema de los huevos. Igualmente, Abdulrahim y col. (1996)68 y Mohan y col. (1995)69demostraron que la suplementación con probióticos como el Lactobacillus acidophilus reduce la concentración de colesterol en la yema de huevo y la concentración de los lípidos en pollo. Finalmente, Amer y Khan (2012)70, mostraron que la suplementación de probióticos (Lactobacillus acidophilus, Bacillus Subtilis, Saccharomyces cerevisiae y Aspergillus oryzae) produce una significante disminución de la concentración de colesterol sérico en gallinas tratadas por 6 semanas con prebiótico.
Mecanismos de reducción de colesterol por probióticos
Se han reportado varios mecanismos mediante los cuales los probioticos como las cepas de Lactobacillus son capaces de reducir el colesterol71-74. Efectivamente, las bacterias probióticas pueden reducir el colesterol por disminuir la absorción del mismo, por la acción de hidrolasa de sales biliares (HSB), por atrapar el colesterol a la membrana bacteriana, por la conversión de colesterol a coprostanol, por inhibición de la formación de micelas y por la fermentación selectiva de ciertos alimentos por la microbiota intestinal. Uno del mecanismo, la des conjugación de sales biliares por bacterias probióticas que pueden convertir sales biliares conjugadas con glicina o taurinas en residuos de aminoácidos y ácidos biliares libres71.
Así, las sales biliares son excretadas en el duodeno en forma de compuestos N–acil conjugados con glicina o taurina, e inducen la emulsificación de los lípidos que facilita la absorción de los mismos; la excreción de bilis es la principal ruta de eliminación de colesterol, así como una de las principales vías del metabolismo del mismo. Cuando las sales biliares conjugadas son hidrolizadas en el intestino, proceso conocido como des conjugación, su solubilidad y capacidad de emulsificación disminuye, lo que ocasiona que sean menos solubles y absorbidas por el intestino que las conjugadas. Los ácidos biliares des conjugados se reabsorben menos eficientemente que sus homólogos conjugados, y se excretan principalmente en las heces. Además, los ácidos biliares libres son menos eficientes en solubilización y absorción de lípidos en el intestino. En la des conjugación de la bilis las sales podrían conducir a una reducción en el colesterol sérico ya sea al aumentar la demanda de síntesis novo de ácidos biliares para reemplazar los perdidos en las heces o reduciendo la solubilidad del colesterol y bloqueando así la absorción de colesterol a través de la luz intestinal75. Los ácidos biliares excretados son reemplazados por nuevas sales biliares formadas a partir del colesterol en el hígado75,76.
Diversos estudios in vitro demostraron que el colesterol no es degradado metabólicamente, si no que se incorpora a las membranas de las células probióticos de origen lactobacilos. La bacteria es más resistente a la lisis por sonicación, lo que sugiere una alteración de la pared celular debida a la incorporación del colesterol a ésta. Se ha descrito que las membranas de las células en crecimiento de algunas cepas probióticas pueden unirse al colesterol77,78 y tiene cierto grado de unión, incluso en membranas celulares muertas. Dado que los probióticos se eliminan regularmente en las heces, este efecto resulta en la eliminación del colesterol del tracto gastrointestinal (TGI)79.
Otro mecanismo propuesto para la reducción del colesterol es la conversión del colesterol a 5β-coprostanol (5β-colestán-3β-ol) en el intestino, que es un estanol de 27 carbonos que se forma a partir de la biohidrogenación del colesterol en el intestino, es menos soluble que el colesterol y se asocia con la fase sólida en el sistema gastrointestinal, así se excreta directamente en las heces80. Esto eventualmente conduce a una reducción de la concentración en el grupo de colesterol fisiológico. Por otro lado, existe evidencia que indica que las cepas bacterianas como Sterolibacterium denitrificans podían producir colesterol deshidrogenasa81,82, la cual es responsable de catalizar la transformación del colesterol en colest-4-en-3-one, un cofactor intermedio en la conversión de colesterol a 5β-coprostanol. Al evaluar el mecanismo de conversión de colesterol a 5β-coprostanol mediante cepas de Lactobacilos que incluyen L. acidophilus ATCC 314, L. bulgaricus FTCC 0411 y L. casei ATCC 393 utilizando ensayos fluorométricos, se concluyó que estas cepas pueden tener potencial propiedades hipocolesterolémicas y podrían usarse en productos lácteos fermentados como complemento en la alimentación83. Por lo tanto, el colesterol HDL-C juega un papel beneficioso en el transporte del colesterol al hígado para una mayor hidrólisis.
Papel de la microbiota Intestinal.
La microbiota intestinal (MI) se compone por más de 1000 géneros/especies de bacterias, levaduras, virus y fagos. Los principales filos bacterianos que Ia conforman son los Firmicutes y los Bacteroidetes que representan alrededor del 90% del total de las bacterias del intestino. Se estima que alrededor de 1014 microorganismos están albergados en el tubo digestivo, principalmente en el colon. Así, la homeostasis del ecosistema digestivo está determinada por el equilibrio entre la microbiota, la permeabilidad intestinal y la inmunidad local. Según Huttenhower y col., la MI está directamente relacionado con el mantenimiento de la salud, ya sea intestinal o sistémica, su inestabilidad, llamada disbiosis, puede alterar directamente el desarrollo y las complicaciones de diversas enfermedades, especialmente las enfermedades crónicas no transmisibles. En el síndrome metabólico y las ECV, situaciones en las que puede haber dislipidemia, hay cambios en la composición y la función del MI. Los individuos hipercolesterolémicos, en comparación con los individuos control, tienen una menor diversidad bacteriana de MI. Además, también existe una diferencia en el perfil de estos microorganismos, lo que sugiere un posible papel del MI en el desarrollo de hipercolesterolemia84,85. La manipulación del MI con probióticos produce varios beneficios para el huésped86,87. Ya se utilizan en medicina humana, tanto en la prevención y el tratamiento de enfermedades, a través del control del microbiota intestinal88.
Dosis de Probióticos
Son muy variables, dependiendo de la cepa y de las indicaciones, oscilan entre 106- 1011 UFC/dosis. Es importante definir la dosis terapéutica, esto es, la dosis con la que se alcanzan los efectos beneficiosos para la salud, tanto en la prevención como en el tratamiento de los diferentes procesos patológicos. Habitualmente, puede oscilar en un intervalo entre 1 millón y 10000 millones (106-1010) de UFC/dosis; han de llegar viables ≥106 y de ≥108 UFC/dosis al intestino delgado y colon, respectivamente. No obstante, se ha demostrado, para algunos, su eficacia a niveles más bajos, mientras otros requieren cantidades mayores. Por ej: el B. infantis ha mostrado ser eficaz para aliviar los síntomas del síndrome de intestino irritable a dosis de 1011 UFC/dosis, mientras hay estudios con el VSL#3R que han utilizado 3-4 1011 de UFC tres veces al día. En resumen, no es posible establecer una dosis general para probióticos, la dosificación ha de basarse en estudios realizados en humanos, que muestren un beneficio para la salud en afecciones específicas89.
Alimentos funcionales para dislipidemia
Existen distintas estrategias para lograr el desarrollo de alimentos funcionales que contemplan a toda la cadena productiva, para lograr asegurar que el alimento sí posee las cualidades que se pretendían. Las modificaciones al alimento pueden incluir la potenciación de características endógenas o exógenas, lo cual amplía la gama de productos ya que se modifican los ingredientes utilizados en su elaboración, de tal manera que podemos encontrar desde probióticos (compuesto exógeno) hasta aquellos que potencian alguna característica inherente al alimento (compuesto endógeno)90.
En dislipidemia, el desarrollo de alimentos funcionales puede estar encaminado a dos aspectos principales:
- La reducción del contenido de grasa del alimento.
- La mejora del perfil de ácidos grasos del consumidor
Respecto a los probióticos utilizados como alimento funcional en casos de dislipidemia, los géneros más estudiadas son Lactobacillus, Bifidobacterium y Streptococcus aunque también se describen otras bacterias y levaduras, como por ejemplo Saccharomyces boulardii91.
A continuación, se presenta (Tabla1) diversos alimentos funcionales considerados probioticos.
| Matriz alimentaria | Probiótico | Referencia | |
| Ananá, Naranja, Melocotón, Manzana. | L. casei LC-01 L. casei BGP 93 | Céspedes y cols 92 | |
| Manzana verde Naranja, Piña Frutos rojos | L. reuteri DSM 20016. | Perricone y cols 93 | |
| Piña, Naranja, Arándano | L. salivarius ssp, L. paracasei ssp. paracasei NFBC43338. | Sheehan y cols. 94 | |
| Arándano, Grosella negra | L. plantarum NCIMB 8826 | Nualkaekul y cols. 95 | |
| Manzana | B. animalis. subsp lactis Bb-12 | Saarela y cols. 96 | |
| Piña, manzana, naranja | L. acidophilus, L. brevis L. rhamnosus | Champagne y cols. 97 | |
| Granada y arándano | L. plantarum B. longum | Nualkaekul y col.98 | |
| Moras, ciruelas, kiwis y papaya. | L. plantarum, Lactobacillus pentosus | Di Cagno y cols 99 | |
| Naranja | L. rhamnosus GG, L. casei Imunitass | Luckow y cols 100 | |
| Durazno | L. rhamnosus Cepas salvajes. | Randazzo y col 101 | |
| Remolacha roja | L. acidophilus, L. casei, L. delbrueckii, L. plantarum | Yoon y cols 102 | |
| Mora | L. casei ATCC 393 | Rodríguez-Barona y cols. 103 | |
| Yogurt | L. acidophilus, L. casei, L. rhamnosus, B. longum | Ranadheera y cols.104 | |
| Leche Fermentada | L. acidophilus, L. rhamnosus. | Cáceres y cosl 1o5 | |
| Helado | L. acidophilus, B. lactis | Cáceres y cols105 | |
| Queso y productos de queso | L. acidophilus, B. animalis subsp, lactis | Barbosa y cols106 | |
| Jugo de tomate | Lactobacillus acidophilus LA39, Lactobacillus casei A4, Lactobacillus delbrueckii D7 y Lactobacillus plantarum C3 | Martins, E y cols 107 | |
| Jugo de remolacha | Lactobacillus acidophilus LA39, casei A4, Lactobacillus delbrueckii D7 y Lactobacillus plantarum C3 | Martins, E. M. F y cols 107 | |
| Batidos de frutas | Lactobacillus acidophilus LA-5 Y Bifidobacterium animalis ssp. Lactis BB-12. | Martins, E y cols 107 | |
| Jugo de melón | L. casei NRRL B-442 | Martins, E y cols 107 | |
| Zumo de melón | L. casei NCIMB 4114 | Martins, E y cols 107 | |
| Bebida de malta | L. plantarum NCIMB 8826 y L. acidophilus NCIMB 8821 | Martins, E y cols 107 | |
| Bebidas de arroz, cebada, avena, trigo, harina de soja y jugo de uva roja. | L. plantarum 6E | Martins, E y cols 107 | |
| Manzana y papaya mínimamente procesadas | B. Lactis BB-12 | Martins, E y cols 107 | |
| Coctel de frutas de zanahorias, apio y manzana | L. acidophilus LA-5 | Martins, E y cols 107 | |
| Escabeche | L.plantarum BC 7321 | Martins, E y cols 107 | |
| Producto snack de manzana, mandarina y zumo de uva piña | Lactobacillus salivarius spp. Salivarius CETC4063 Y lactobacillus acidophilus CECT903. | Martins, E y cols 107 | |
| Jugo de marañón | L. casei NRRL B442 |
| Autores/Tipo de estudio | Descripción de muestra | Resultados |
| Ahn y col. (2015) 108 | GI: 2 gramos de polvo que contiene Lactobacillus curvatus HY7601 y L. plantarum KY1052, 0.5 × 10 10 UFC cada uno. | Entre los grupos, hubo una reducción del 18% en TG y una reducción del 15.6% en el tamaño de partícula LDL y un aumento en apo AV del 21% (p < 0.05). Los valores de TG y apo AV se correlacionan inversamente |
| GP: 2 gramos de polvo, sin microorganismos. | ||
| Bernini y col. (2016)109 | GI: 26 individuos, que consumen leche fermentada con 2.72 × 10 UFC de Bifidobacterium lactis HN019. | Disminución significativa en TC, TG(P ¼ 0.009), and LDL-C (P ¼ 0.008) |
| GP: sin intervención. | ||
| Cavallini y col. (2016)110 | G1: 200 ml de producto de soja fermentada probiótica con Enterococcus faecium CRL 183 y Lactobacillus helveticus 416 suplementado con isoflavona. | Los sujetos G1 tuvieron una reducción significativa en la CT en los 42 días de tratamiento. Cuando se comparó con G2, resultó, en el período final del estudio, reducción de LDL-c (p <0.05), en el grupo de ambos tratamientos, entre los días 30 y 42, y la relación CT / HDL. |
| G2: 200 ml de producto de soja no fermentado. | ||
| G3: 200 ml de producto de soja fermentado sin suplementación. | ||
| Dong y col. (2013)111 | GI: Lactobacillus casei shirota a 1.3 x 1010 UFC / día. | Los datos indican que no hubo una disminución significativa en CT y TG para ambos grupos (GI y GP). |
| GP: leche descremada sin el probiótico. | ||
| Dönmez y col. (2014)112 | G1: koumiss ; | Los niveles de CT y TG tienden a disminuir en todos los grupos experimentales, la reducción fue significativa solo para el grupo G2 en día15 (p= 0.05). El nivel de col-HDL aumentó en todos los grupos para el día 15 siendo mayor G2 (p 0.05) |
| G2: koumissmás ejercicio físico. | ||
| G3: ejercicio físico. | ||
| Principales probióticos para la fermentación de koumiss: L. delbrueckii subsp. Bulgaricus, L. salivarus, L. buchneri, L. plantarum, L. casei, L. helveticus, L. fermentum. | ||
| GI: 1 cápsula de Lactobacillus plantarum CECT (7527, 7528 y 7529) con una dosis de 1.2 x 109 UFC. | ||
| Fuentes y col. (2013)113 | GP: 1 cápsula sin bacterias. | GI disminuyó significativamente el TC y condujo a una tendencia hacia niveles más bajos de LDL-c y OX-LDL en comparación con GP. GI redujo significativamente (p <0.05) TC, LDL-C, LDL-C: relación HDL-C y OX-LDL (13.6%, 14.7%, 19.7% y 13.6%, respectivamente) en relación con la base. El aumento en HDL-C (p <0.05) se observó solo en GI. |
| GI: intervención dietética más mezcla de Lactobacillusacidophilus y L. casei; Lactococcus lactis; Bifidobacterium bifidum y lactis en una dosis de 2 × 1010 | ||
| Gomes y col. (2017)114 | GP: intervención dietética solamente. | No hubo diferencias entre los grupos LDL-c, solo la reducción en el resultado de los ácidos grasos poliinsaturados (GP = -5.65% vs. GI = - 18.63%, con p <0.04). |
| G1: yogurt más cápsula de placebo; G2: cápsula probiótica más leche; G3 y G4: placebos. | ||
| Ivey y col. (2015)115 | Los sujetos que consumieron probióticos ingirieron al menos 3 x 10 9 UFC / día. | No hubo cambios en los marcadores de perfil lipídico entre los grupos: G1, G2 y G3 (p <0.05). |
| Utilizaron el Lactobacillus acidophilus LA5 y Bifidobacterium animalis de subespecie lactis Bb12. | ||
| GI: 2 cápsulas por día que contienen el probiótico L. fermentum ME-3 (6 × 10 9 UFC /día) junto con otros compuestos | ||
| Kullisaar y col. (2016).116 | IG: 5 × 10 10 UFC / día de Lactobacillus gasseri SBT2055 (LG 2055), 2 veces al día. | Hubo una reducción significativa en todos los participantes en LDL- col, TC, TG y OX-LDL (p <0.05) y un incremento en HDL. |
| Ogawa y col. (2014).117 | G1: 112,5 x 10 9 UFC con: Bifidobacterium longum, Bifidobacterium infantil, Bifidobacterium brevis, Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus paracasei, Lactobacillus delbrueckii subespecies bulgaricus y Lactobacillus plantarum, y Streptocuscus thermophilus spmophus submophilus spmo. | Los parámetros de ayuno, solo los ácidos grasos no esterificados mostraron una disminución significativa (p <0.01). No hubo diferencias significativas en TG, CT, HDL y LDL. |
| Rajkumar y col. (2014).118 | G2: Omega 3: 1, 180 mg de cápsula EPA y 120 mg de DHA. | G2: aumentó el HDL en un 23,2% y disminuyó el LDL en un 10,7%, TG en un 7,78% y VLDL en un 7,78% (p <0,01). G3: redujo TC, TG y LDL, VLDL y aumentó HDL en un 6,7% (p <0,01). |
| G3: probióticos y omega 3. | ||
| IG: suplemento contenía S. boulardii (Saccharomyces cerevisiae var. Boulardii CNCM I-1079) cada cápsula contenía 1.4 · 1010 colonias unidad de formación (UFC) | ||
| Ryan y col. (2015).119 | IG: 120 g / día de leche fermentada con probióticos (Lactobacillus acidophilus La-5, Bifidobacterium animalis lactis BB-12; 109 UFC / cada uno). | La suplementación con S. boulardii no se asoció con alteraciones en el CT, LDL y HDL, por el contrario redujo significativamente las partículas remanentes de lipoproteínas ricas en triglicéridos de muy baja densidad (LDL col). |
| Tonucci y col. (2017).120 | GP: 120 g / día de leche fermentada convencional con Streptococcus thermophilus TA-40. GP: 120 g / día de leche fermentada convencional con Streptococcus thermophilus TA-40. | GP aumentó LDL y TG, que caracteriza un efecto protector de los probióticos en GI. Hubo una diferencia significativa entre los grupos con respecto a los cambios medios en TC (p = 0.04) y LDL (p = 0.03). |
| Lactobacillus y una cepa de bifidobacteriumvivas y/o procesada: Lcasei BT 838, L. reutari CECT 8605, L. Plantarum BT 595 5-108 ufc/ml con 5ug/ml | ||
| Sañudo Otero. y col. (2016)121 | Enterococcus faecium2x10 UFC/d Lactobacillus fermentum KC5b2x109 UFC/ml | Demostraron que poseen actividad hipocolesterolemica in vitro en forma de bacterias inactivas, restablece valores normales de HDL col, y de LDL col. |
| Castorena y Montserrat (2016)122 | L. plantarum AR113 L. casei pWQH011 × 109 UFC | Demostraron disminución del colesterol por diversos mecanismos: asimilación de colesterol, cambios en el perfil lipídico de la membrana en presencia de colesterol y des conjugación de sales biliares por acción de la enzima sal biliar hidrolasa. |
| Chaiyasut, C., y cols 2020123 ____________ Kim y cols (2017)124 | Lactobacillus kefiri DH5: 50 g de granos de kéfir viables a 1 L de leche esterilizada (5% p / v) y fermentando la mezcla durante 24 ha 25 ° C | Reducción significativa en las concentraciones de CT y de LDL col en el grupo pWQH01 en 13,6% y 50,81%, además niveles séricos de HDL col en ambos grupos pWQH01 y AR113 incrementaron en un 42,6% y 12,17% __________________________________________________ Los aislados de kéfir redujeron el nivel de colesterol hasta un 51,6% durante 24 h en el medio MRS modificado. |
DISCUSIÓN
El presente trabajo describe el impacto de los probioticos en la terapia nutricional en donde se describen los primeros estudios en relación al consumo de probióticos sobre el perfil lipídico plasmático en humanos pertenecen a los trabajos de Shaper y cols.60 y Mann y cols.61, quienes observaron que la ingesta de leche fermentada por los hombres de las tribus Samburu y Masai en África les permitía tener unos niveles bajos de colesterol en sangre, esto podría ser debido a su contenido en calcio, proteínas y otros compuestos bioactivos que podrían modular el balance energético del organismo, se sugiere podría facilitar la pérdida de peso y grasa corporal125.
Estudios realizados por Kullisaar y cols. (2016)116 administro 2 cápsulas por día que contiene Lactobacillus curvatus HY7601 y L. plantarum KY1052, entre los grupos, hubo una reducción del 18% en TG y del 15.6% en el tamaño de partícula LDL, mientras que el estudio de Dong y col. (2013)111 Evidenciaron que no hubo una disminución significativa en CT y TG para ambos grupos GI: Lactobacillus casei shirota a 1.3 x 10 10 UFC / día y GP leche descremada sin pro biótico. Por otra parte, estudios realizados por Dönmez y col. (2014)112manejaron probióticos para la fermentación de koumiss: L. delbrueckii subsp. Bulgaricus, L. salivarus, L. buchneri, L. plantarum, L. casei, L. helveticus, L. fermentum se obtuvo que Los niveles de CT y TG tienden a disminuir en todos los grupos experimentales, principalmente la reducción fue significativa solo para el grupo G2 en el día15, además los niveles de col-HDL aumentó en todos los grupos para el día 15 siendo mayor G2. Resultados estos que contrastan con los hallado por Ivey y cols. (2015)115donde utilizaron Lactobacillus acidophilus LA5 y Bifidobacterium animalis de subespecie lactis en yogurt y capsulas probioticas mas leche no hubo cambios en los marcadores de perfil lipídico entre los grupos: G1, G2 y G3. Para Kullisaar y cols. (2016)116 analizo un grupo GI: 2 cápsulas por día que contienen el probiótico L. fermentum ME-3 (6×10 9 UFC/día) junto con otros compuestos, hallando una reducción significativa en todos los participantes en LDL- col, TC, TG y OX-LDL (p<0.05) y un incremento en HDL, resultados contrarios a los hallados por Ogawa y col. (2014)117 donde los parámetros de ayuno, solo los ácidos grasos no esterificados mostraron una disminución significativa (p<0.01), no encontrándose diferencias significativas en TG, CT, HDL y LDL. Además, diversos autores Sañudo Otero. y cols, (2016)121, Castorena y Montserrat (2016)122 y Chaiyasut, C., y cols 2020 coinciden en sus estudios manejando cepas de Enterococcus faecium, Lactobacillus fermentum, L. plantarum AR113, L. casei pWQH011, Lactovasillus Keffri hallaron disminución del colesterol por diversos mecanismos.
Mansoub (2010)62 en un trabajo realizado en aves demostró que el nivel de colesterol y triglicéridos sérico disminuyeron significativamente en grupos suplementados con prebióticos Lactobacillus acidophilus y Lactobacillus casei solo en combinación con agua, en comparación con el grupo control alimentado con dieta basal. Kurtoglu y cols. (2004)63 reportaron que la suplementación con probióticos Bacillus licheniformis y Bacillus subtilis a gallinas ponedoras disminuyó el colesterol de la yema de huevo y niveles de colesterol sérico en híbridos de capa Brown-Nick. Igualmente, Corcoran y cols. (2005)64. Esto podría ser debido a que algunas cepas de Lactobacillus acidophilus disminuyen la absorción de colesterol por unirlo al lumen intestinal. Aunque También se ha sugerido que la hipocolesterolemia observada en vivo puede ser debido a la asimilación del colesterol como lo hace L. Acidophilus o por la unión a la superficie de las células como en el caso de L. Acidophilus 126.
Investigadores buscan desarrollar estrategias terapéuticas para prevenir y tratar el síndrome metabólico, siendo el uso de probióticos una de estas estrategias más prometedoras. Las bacterias ácidas lácticas (BAL), son un grupo de bacterias que se utilizan para producir alimentos fermentados (Probióticos) y que han sido relacionados con numerosos beneficios para la salud, incluida la mejora de los trastornos gastrointestinales, la modulación del sistema inmunológico y recientemente la reducción de los niveles de colesterol en suero127.
Un meta-análisis de 485 sujetos mostró que la administración de probióticos redujo el LDL-c en 4,9 mg / dL, 6,4 mg / dL Colesterol total (CT) y 3,95 mg / dL Trigliceridos (TG), sin ningún efecto sobre HDL-C.128Otro meta-análisis mostró que la reducción en la CT en individuos tratados con probióticos fue de 7,8 mg / dL y 7,3 mg / dL para LDL-C en comparación con el grupo control. Las cepas utilizadas que mostraron reducciones significativas: Lactobacillus acidophilus, una mezcla de L. acidophilus y Bifidobacterium lactis, y Lactobacillus plantarum. Cada cepa tiene un efecto clínico diferente, con la dosis habitual de 109 UFC.215129.
Sun J y Buys N (2015)130, mostraron que la suplementación con probióticos Lactobacillus spp disminuyeron los niveles séricos de CT y LDL-Col, principalmente en pacientes con hipercolesterolemia leve (CT: 5,18–6,22 mmol/L) que en los sujetos con hipercolesterolemia moderada (CT> 6,22 mmol/L), lo que se deduce que los probióticos pueden reducir la morbilidad por enfermedades cardiovasculares, no se evidencio cambios en los niveles séricos de HDL-C y TG.
Karamali M y cols (2016)131, estudio 60 mujeres primigestas embarazadas, de edad 18–40 años con tratamiento durante seis semanas de suplementación con probióticos versus un placebo,las cápsulas prebióticas contenían L. acidophilus (2 × 109 UFC / g), L. casei (2 × 109 UFC / g) y B. bifidum,(2 × 109 UFC / g) cepas las participantes en el grupo placebo recibieron cápsulas que contienen almidón y ninguna bacteria probiótica, disminución significativas en los triglicéridos séricos (-1,6 ± 59,4 mg / dL frente a +27,1 ± 37,9 mg / dL, P = 0,03) y Colesterol VLDL (−0.3 ± 11.9 mg / dL vs +5.4 ± 7.6 mg / dL,P = 0.03) concentraciones después de la suplementación con prebióticos versus placebo.
Zhao y cols.132 investigó los efectos de una especie de Plant-Derived Pediococcus pentosaceus administrada por vía oral denominada LP28, sobre el síndrome metabólico en ratones obesos inducidos por dieta rica en grasa (cepa C57BL/6Jcl), antes del experimento, los ratones obesos se asignaron a un grupo de dieta alta en grasa. Cada grupo se dividió en tres grupos, un grupo recibió LP28, otro grupo dieta alta en grasa sin LP28. Lo0s ratones del grupo control fueron alimentados con una dieta regular antes y durante el experimento. Los contenidos de triglicéridos y colesterol en el hígado de los ratones con dieta rica en grasas alimentados con LP28 fueron 54 y 70% menor, que los del grupo control sin LP28. Sin embargo, los niveles de triglicéridos en plasma y colesterol no se modificaron en aquellos que recibieron dieta indicada con LP28. Resultados estos que coinciden con los aportados por Dong y cols. (2013) 111 donde demostró que al administrar en ambos gruposl GI: Lactobacillus casei shirota a 1.3 x 10 10 UFC / día, GP: leche descremada sin el probiótico), no hallando una disminución significativa en CT y TG.
Parséus y cols.133 demostraron empleando ratones libres de patogenos, ratones silvestre y ratones y Fxr -/-; alimentados con una dieta alta en grasas (HFD) durante 10 semanas que la microbiota intestinal contribuye al fenotipo de obesidad inducida por una dieta rica en grasas mediante la regulación del receptor farnesoide X (FXR), el receptor de ácidos biliares responsable de la regulación de la síntesis de ácidos biliares y el triglicérido hepático acumulación. La colina es un nutriente esencial para la síntesis de fosfatidilcolina, que es un componente importante de las membranas celulares y mitocondriales. La fosfatidilcolina también es un componente importante de las lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL), que son responsables de la exportación de triglicéridos a los órganos.
Singh y cols.134 encontró que el consumo de L. reuteri y L. plantarum podría disminuir los niveles de CT y LDL-C de manera efectiva. Demostraron que los valores de CT y LDL-C de los cerdos se redujeron significativamente en el grupo alimentado con L. reuteri LR6, similares hallazgos de Salaj y col.126 demostraron que Lactobacillus plantarum LS / 07 redujo TC y LDL en ratas alimentadas con una dieta alta en grasas.
Estudios muy recientes por Chaiyasut, C., y cols 2020 123 al administrar en su estudio L. plantarum AR113 L. casei pWQH011 hallaron una reducción significativa en las concentraciones de CT y de LDL col en el grupo pWQH01 en 13,6% y 50,81%, además niveles séricos de HDL col en ambos grupos pWQH01 y AR113 incrementaron en un 42,6% y 12,17%, datos que coiciden con los hallados por Bernini y cols. (2016) 109, donde observo disminución significativa en TC, TG(P ¼ 0.009), y de LDL-C (P ¼ 0.008)
Estudio realizado por Sharma y cols.135, en 14 ensayos clínicos aleatorizados, con niveles de colesterol basal alto y limite basal bajo, demostraron que hubo una disminución significativa en los niveles séricos de TC (−8,40 mg/dl) y colesterol LDL (−6,63 mg/dl) con el consumo de probióticos Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus casei, Lactobacillus plantarum, Lactobacillus rhamnosus, Bifidobacterium longum, Bifidobacterium lactis, Bifidobacterium animalis y Enterococcus faecium, en comparación con el control. Se observó una tendencia hacia la reducción de los niveles séricos de TC y colesterol LDL en 13 de los 14 ensayos. Sin embargo, el uso de probióticos no parece cambiar significativamente los niveles de colesterol HDL y los y los niveles de TG.
CONCLUSION
La dislipidemia es una condición asintomática en sus fases tempranas, considerada uno de los principales factores de riesgo para la enfermedad cardiovascular que hoy en día ocupa uno de los primeros lugares de mortalidad, la cual está asociada al sobrepeso y obesidad, tabaquismo, alcoholismo, así como enfermedades crónicas degenerativas.
La evidencia indicó que los productos probióticos son efectivos para reducir los niveles de TG y LDL-Colesterol, el efecto sería más beneficioso en pacientes con hipercolesterolemia leve e intervenciones a largo plazo. La suplementación con probióticos podría considerarse como una nueva terapia para el tratamiento del hipercolesterolemia. Se requieren investigaciones adicionales para corroborar esta aseveración.
Responsabilidades éticas Protección de personas y animales.
Los autores declaran que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales
Conflicto de interés y Confidencialidad de los datos
Los autores declaran no tener conflicto de intereses en la redacción de este artículo además no aparecen datos de pacientes.
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