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Programas y proyectos de extensión en la Universidad Nacional del Litoral: 30 años potenciando el trabajo territorial
Programas y proyectos de extensión en la Universidad Nacional del Litoral: 30 años potenciando el trabajo territorial
Revista de Extensión Universitaria +E, vol. 15, núm. 22, e0015, 2025
Universidad Nacional del Litoral

Resumen: La Comunidad Corunda Corondá fue reconocida en 2011 por el Estado provincial de Santa Fe, Argentina. No obstante, el proceso de afirmación y reconocimiento del que son parte, viene siendo impulsado desde hace tiempo a través de las tareas que sus referentes asumen para dar a conocer su historia e identidad en diferentes ámbitos. Junto a esto, articulan acciones por la demanda del territorio en función de derechos expresados en leyes provinciales. A partir de un proyecto de extensión propusimos mapear prácticas pasadas y recientes sobre el territorio insular para reconstruir la historia territorial de la Comunidad. En este artículo presentamos reflexiones acerca de las formas de coproducción de conocimiento resultantes de la utilización del método cartográfico. Entendemos este mapa como un texto que recupera narrativas espaciales sobre el proceso de re–emergencia indígena que la Comunidad viene sosteniendo.
Palabras clave: Corunda Coronda, método cartográfico, mapa, extensión universitaria, Santa Fe.
Abstract: The Corunda Corondá community was recognized in 2011 by the Provincial State of Santa Fe, Argentina. However, the process of affirmation and recognition of which they are part has been promoted for some time through the tasks that their leaders assume to make their history and identity known in different areas. Along with this, they articulate actions for the demand of the territory based on rights expressed in provincial laws. Based on an extension project, we proposed to map past and recent practices on the island territory to reconstruct the territorial history of the Community. In this article we present reflections on the forms of co–production of knowledge resulting from the use of the cartographic method. We understand this map as a text that recovers spatial narratives about the process of indigenous re–emergence that the community has been supporting.
Keywords: Corunda Coronda, cartographic method, map, university extension, Santa Fe.
Resumo:
A Comunidade Corunda Corondá foi reconhecida em 2011 pelo Estado Provincial de Santa Fé, Argentina. No entanto, o processo de afirmação e reconhecimento de que fazem parte tem sido promovido há algum tempo através das tarefas que os seus dirigentes assumem para dar a conhecer a sua história e identidade em diferentes áreas. Junto a isso, articulam ações de reivindicação do território baseadas em direitos expressos em leis provinciais. A partir de um projeto de extensão, propusemos mapear práticas passadas e recentes no território insular para reconstruir a história territorial da Comunidade. Neste artigo apresentamos reflexões sobre as formas de coprodução de conhecimento decorrentes da utilização do método cartográfico. Entendemos este mapa como um texto que recupera narrativas espaciais sobre o processo de reemergência indígena que a Comunidade vem apoiando.
Palavras-chave: Corunda Corondá, método cartográfico, mapa, extensão universitária, Santa Fe.
El Sistema Integrado de Programas, Proyectos y Prácticas de Extensión (SIPPPE) constituye uno de los dispositivos de gestión más significativos de las políticas de extensión universitaria de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). Además de proponerse la consolidación de los procesos de gestión y de las capacidades institucionales en extensión, posibilita la vinculación de los equipos académicos con los grupos y organizaciones sociales a partir del desarrollo de diversas líneas de acción vinculadas a temáticas y/o problemáticas del medio socioproductivo y la promoción de espacios de articulación con las prácticas de docencia e investigación.
En 1994, la UNL definió su primer Programa de Desarrollo Institucional, en el que se promovía la creación de programas y proyectos con el fin de organizar mejor sus prioridades, hacer más eficaces sus acciones y ser más eficiente en el uso de los recursos públicos. Del mismo modo, este tipo de organización habilitó una evaluación más sistemática de sus acciones e hizo posible reformular rápidamente el rumbo, mejorar la calidad de sus actuaciones y evidenciar los impactos tanto académicos como sociales de las distintas líneas políticas que la Universidad considera prioritarias. Esta definición permitió que en 1995 se realizara la primera convocatoria abierta para proyectos de extensión denominada “Universidad y Sociedad”, cuyos resultados dieron lugar a nuevas convocatorias que se repiten hasta la actualidad. A medida que iban naciendo programas de extensión y se ensayaban nuevas modalidades de proyectos, se fue diseñando un sistema que posibilitó hacer sinergia entre ellos. Así, en 2006, mediante la resolución del CS Nº 192/06, nació el Sistema Integrado de Programas y Proyectos (SIPPE); dicha resolución fue modificada en 2019 e incorporó las Prácticas de Extensión de Educación Experiencial (PEEE).
En este artículo proponemos hacer una rápida revisión de estos dispositivos, mientras que nos centraremos en mencionar los alcances y desafíos de la puesta en marcha del Gestor de proyectos de extensión y en recuperar la consolidación en la construcción de una agenda integrada para acciones de proyectos, programas y prácticas junto con otros actores del medio social.
Proyectos de Extensión
Desde el Programa de Intervención Sociocultural de la Secretaría de Extensión y Cultura (SEyC) de la UNL, se llevan a cabo anualmente convocatorias a proyectos de extensión en las que participan numerosos equipos docentes, graduados y estudiantes que articulan con organizaciones civiles y del Estado. Este modelo de actuación implica la generación de ámbitos de reflexión, teniendo en cuenta aspectos tanto metodológicos como teóricos y epistemológicos, que posibilitan enriquecer y fortalecer su implementación como parte de los objetivos planteados en el Plan Institucional Estratégico de la UNL.
La reflexión en torno al modelo de intervención refiere no sólo a la existencia de instancias de encuentro y debate al interior de la universidad y con las instituciones socias; implica también la búsqueda de las mejores formas de gestión de un proceso complejo, polifónico, coordinado.
Las herramientas implementadas en las convocatorias a proyectos no solo facilitan la presentación de las propuestas, sino también la reflexión sobre el procedimiento. Es por ello que, a partir de identificar los dispositivos de registro y sistematización como ejes centrales en los flujos de monitoreo y evaluación, y considerando a la información como elemento fundamental de cualquier planificación, se creó un software de gestión informático de Proyectos de Extensión.
En el marco del proyecto financiado por la Secretaría de Políticas Universitarias denominado “Fortalecimiento del Sistema Integrado de Programas y Proyectos de Extensión y de las Prácticas de Educación Experiencial en la UNL. Etapa II” 1, y como parte del Plan de Fortalecimiento Institucional, se avanzó en la construcción de un gestor informático de Proyectos de Extensión. La construcción de la herramienta fue llevada adelante mediante la interacción de las áreas Proyectos de Extensión, Planeamiento y Evaluación, la Dirección de Extensión y la Coordinación General de Programas Institucionales. La determinación de sus funcionalidades y su capacidad de acción sobre los proyectos permitieron definir su alcance, lo que dio como resultado la mejora de la comunicación y la minimización de la redundancia de los procesos. A su vez, de estas interacciones se genera una devolución automática acerca de los trámites involucrados que permite repensar, mejorar y optimizar cada una de las etapas de la gestación de un proyecto de extensión.
El desarrollo del Gestor implicó, para las áreas intervinientes, una revisión completa de todas las etapas involucradas en la convocatoria, así como de todos los instrumentos disponibles, incluidos los instructivos que explican cada apartado del formulario. Esta dinámica inició en el año 2019 y se profundizó durante 2020, cuando la digitalización de muchas herramientas se transformó de deseable a necesaria como consecuencia de la pandemia de COVID-19.
Sin embargo, la implementación plantea una serie de desafíos que, si bien no son nuevos, debido a la potencialidad de la herramienta cobran una relevancia mayor. Entre estos desafíos podemos mencionar la generación de un buscador, a partir de la base de datos del Gestor —de acceso público—, para que todos los interesados puedan observar los proyectos desarrollados, así como los resultados de cada experiencia. Siendo un resultado concreto la utilización de su información como insumo para el fortalecimiento de las líneas de trabajo de los programas de extensión.
A su vez, este repositorio podría transformarse en una herramienta central para visibilizar los proyectos de extensión de nuestra casa de estudios, otorgando también mayor transparencia a las diferentes convocatorias, ya que un instrumento de este tipo podría facilitar —al poner a disposición de toda la comunidad universitaria los diversos proyectos— la articulación entre equipos al interior de la UNL y entre equipos e instituciones, en una vinculación con el medio social en el que la universidad está inserta.
Un segundo desafío pendiente es incluir las PEEE en el Gestor, lo que, además de aportar a los objetivos ya mencionados, fortalecería la relación entre dispositivos y la integración entre los distintos dispositivos de extensión de la SEyC.
El Gestor como instrumento de gestión
Finalmente, y para seguir profundizando en la simplificación de trámites internos, se considera incorporar trámites o acciones que siguen sucediendo “por fuera” del dispositivo: solicitud de becas y voluntarios, pedidos de prórroga, incorporación de participantes, entre otros.
Es por todo esto que podemos afirmar que lo que se busca es darle una mayor apertura y centralidad a la herramienta, aprovechando su potencialidad como instrumento de gestión de las convocatorias, en general, y de los proyectos de extensión, en particular. En este sentido, entendemos que el proceso de informatización y digitalización en el que se ve involucrada la sociedad producto de los avances tecnológicos y contemplando el rol de la universidad como pieza fundamental en la construcción participativa del conocimiento es que consideramos que avanzar en el desarrollo de herramientas que permitan la optimización de procesos, la disminución en la utilización de insumos, la accesibilidad y la centralización de la información deben ser objetivos que deben estar incluidos en la agenda de los próximos años. El desafío de proyectar y desarrollar esta herramienta es un avance que permite agilizar los procesos y la comunicación, mejorar el ordenamiento de tareas internas, el seguimiento y monitoreo de los proyectos, como así también el análisis y planificación de cambios a futuro.
Programas de extensión
En estos años de desarrollo del sistema integrado, los proyectos de extensión en sus distintas modalidades, han sido los que han impulsado la creación de los programas2 desde 2002 a la actualidad
En este marco, los Programas de Extensión de la UNL se constituyen en uno de los espacios de gestión política que trasciende los períodos de los proyectos y prácticas. Es decir, persisten mientras las necesidades que le dieron origen se encuentren vigentes. Pudiendo en el tiempo constituirse en promotores continuos de debates, capacitación e intervención junto con otros actores del medio socioproductivo y cultural, de aquellas temáticas que han sido consensuadas de interés institucional, pero que a su vez se corresponden con la agenda pública.
Los programas de extensión se encuentran conformados por equipos de trabajo integrados por docentes, no docentes, graduados y estudiantes de diversas disciplinas de la UNL. A su vez, pueden participar especialistas externos en carácter de consultores. Tienen sede en las Unidades Académicas, lo que permite nutrir sus líneas de extensión, docencia, capacitación, investigación y gestión. Por cuanto desde los programas, “la función de extensión es el pivote sobre el que se organizan las demás funciones de la universidad” (Macchiarola, 2023, p. 2), sus interpelaciones y respuestas compartidas entre actores, gestan preguntas y promueven la integración de funciones universitarias, de los ejes que plantean desarrollar anualmente. Cuentan con una partida presupuestaria propia para acciones planificadas del año lo que permite fortalecer sus equipos e intervenciones.
Actualmente son 9 los programas de extensión con trayectorias continuas (ver Cuadro 1).

Los programas han impactado en el desarrollo de experiencias interdisciplinarias de intervención territorial, desarrollando metodologías de identificación de problemas sociales, formación continua de los actores involucrados, sociabilización y construcción de conocimientos requeridos a los contextos. En los últimos cuatro años se han fortalecido los equipos que integran los programas con el sostenimiento de 65 becas docentes; 21 para estudiantes/graduados y más de 300 estudiantes voluntarios en sus diferentes líneas de acción.
También se ha promovido la incorporación de contenidos relacionados con sus temáticas en el curriculum universitario. Entre ellas podemos mencionar las propuestas de cátedras optativas y/o electivas en temáticas como: derechos humanos, abordajes interdisciplinarios en implementación efectiva de acceso a la interrupción voluntaria del embarazo, género, pueblos originarios, interculturalidad, economía social y solidaria, salud y educación, dislexia, cooperativismo y mutualismo entre otras. Se han desarrollado congresos, jornadas, seminarios, en los que la incorporación de todos los actores universitarios ha permitido el desarrollo de la extensión con compromiso social, así como el diálogo con las otras funciones sustantivas de investigación y docencia.
Entre los desafíos, podemos mencionar como área de Programas de la SEyC UNL, seguir pensando nuevas relaciones con lo territorial. Entendido el territorio como ese espacio de construcción permanente, dinámico, inacabado entre todos los actores sociales, donde la universidad es un actor más. Para ello es necesario continuar creando propuestas desde una escucha atenta a las voces del territorio, de sus actores, significaciones y sentidos, para desde allí reconstruir y recrear nuevos conocimientos, lenguajes y subjetividades (Carballeda, 2015). En este sentido desde la SEyC desde hace tres años que anualmente se definen y consensuan temáticas afines a algunos de los Programas, para impulsar la construcción de una agenda integrada, que en determinados meses procuran ser una invitación a incorporar, articular y destacar acciones de proyectos, programas y prácticas junto con otros actores del medio local.
Actualmente, siguiendo la agenda 2030 de Objetivos Desarrollo Sostenibles (ODS), trazada por el consenso de las Naciones Unidas, y a su vez el Plan Institucional Estratégico 100+10 (2020–2029) de la UNL, es que propusimos fortalecer el pensar, gestionar y construir estas agendas integradas colaborativas. Esta agenda, permite reconocer trayectos posibles y delinear oportunidades para promover espacios de discusión e intervención sobre temas sensibles que han marcado fechas de nuestra historia, consideradas efemérides a nivel local, nacional e internacional. Actualmente, sostenemos entre 6 a 7 temas por año que dan cabida a su construcción, considerando su fuerte entramado con las líneas de los 9 programas de extensión de UNL. Podemos mencionar entre ellas: Día de la Mujer; Memoria, verdad y justicia; de la Salud; Ambiente; Infancias; Lucha contra la violencia, Diversidad cultural, Derechos Humanos. Permitiendo fortalecer y visibilizar de modo integral las acciones como universidad.
Concebir los conocimientos como una construcción social, y al rol de la academia en el fortalecimiento de las instituciones democráticas, de la sociedad civil y de las políticas públicas y la conciencia crítica, implica profundidad en la interpretación y comprensión de los problemas. Al ser tan compleja la realidad en la que vivimos, es permanente el monitoreo de la continuidad de los programas vigentes, así como la identificación de pistas para pensar la creación de nuevos programas que atiendan problemáticas emergentes. Este es el caso de las problemáticas de ruralidades, el hábitat, economías, en las que se están avanzando a través de la formulación de Proyectos de Extensión de Interés Institucional o que actualmente se encuentran siendo parte de líneas de algunos programas o compartido por más de uno, como por ejemplo turismo sustentable comunitario.
Para lograr una política a largo plazo, es clave la mirada permanente histórica y política de estos espacios de trabajo, ya que constituyen un aporte sustancial de la UNL, como referente en la región en sus temas vitales, para el aporte a discusión, formulación y gestación de políticas públicas; así como de asumir un papel en el desarrollo institucional, democrático y plural universitario.

Consolidación del SIPPPE
Desde la SEyC, apostamos a un modelo organizacional en continua evolución como proceso indispensable de estudio y reflexión que se organiza entre la construcción del conocimiento y la acción transformadora.
Entendemos la extensión universitaria como práctica que articula la producción con el uso social de los conocimientos, no sólo transfiriendo, anticipando, capacitando y comunicando (cuestiones centrales en las políticas de extensión) sino —y fundamentalmente— escuchando, aprendiendo y reflexionando sobre los contenidos de los mensajes y la naturaleza de los problemas sociales.
Sostenemos firmemente la importancia de la dimensión comunicativa y dialógica de la Extensión recuperando palabras de Paulo Freire (2005): “la comunicación verdadera no es la transferencia, o la transmisión del conocimiento, de un sujeto a otro, sino su coparticipación en el acto de comprender la significación del significado. Es una comunicación que se hace críticamente” (p. 44).
Desde la SEyC, teniendo como sustento estas firmes convicciones, apostamos a un modelo organizacional que acompañe estos postulados teóricos. Por todo lo expuesto podemos dejar algunas reflexiones: en primer lugar, se considera de suma importancia el modo en que los equipos de extensión participan y las diferentes instancias y dispositivos que se instrumentan con el fin de favorecer la construcción conjunta de los problemas a atender, así como las estrategias para aportar a su resolución. En segundo lugar, resaltar que los requerimientos sociales son parte constitutiva de la universidad. En tercer lugar, que la extensión es una herramienta para el fortalecimiento de las políticas públicas. Por último, la creación de un sistema informático que nos permite gestionar el conjunto de acciones relacionadas a los Programas, Proyectos y Prácticas de Extensión ante la necesidad de incorporar herramientas tecnológicas innovadoras. Consideramos que avanzar en el desarrollo del Gestor ha permitido la optimización de procesos, la disminución en la utilización de insumos, la accesibilidad y la centralización de la información, objetivos que deben estar incluidos en la agenda de la gestión presupuestaria de los próximos años.
Finalmente, sostenemos: la extensión es una función esencial de nuestra Universidad que promueve el diálogo permanente, que moviliza a la formación, transferencia y transformación del conocimiento científico en un proceso de interacción con el medio. Para ello la UNL ha desarrollado y profundizado un marco teórico conceptual traducido en prácticas, modelos de actuación y políticas institucionales que se asientan en principios, actitudes y valores indispensables para modificar una realidad en pos de una sociedad más justa e igualitaria.
Referencias
Carballeda, A. J. M. (2015). El territorio como relato. Una aproximación conceptual. Margen: Revista de trabajo social y ciencias sociales, 76.
Freire, P. (2005). ¿Extensión o comunicación? La concientización en el medio rural. Siglo XXI Editores.
Macchiarola, V. (2023). Integralidad de funciones: hacia la universidad necesaria. +E: Revista de Extensión Universitaria,13(19), e0002. doi: 10.14409/extension.2023.19.Jul-Dic.e0002.
Reyna, M. L. e Iucci, C. (2022). Sistema Integrado de Programas, proyectos y prácticas de extensión universitaria: 25 años construyendo comunidad, 1995–2020. Secretaría de Extensión Social y Cultural UNL. https://hdl.handle.net/11185/6353
Universidad Nacional del Litoral (2012). Estatuto Universitario. Resolución AU N° 04/12. Boletín Oficial N° 32.609, 27 de marzo de 2013, ordenado por Resolución N° 480/2013 del Ministerio de Educación.
Universidad Nacional del Litoral (2019). Secretaría de Extensión y Cultura. Reglamento del Sistema Integrado de Programas, Proyectos y Prácticas de Extensión UNL. Resolución CS N° 16/19.
Notas
Información adicional
Para citación de este artículo: Grignafini, F., Sánchez ,M. L. y Henrrich, T. V. (2025). Programas y proyectos de extensión en la Universidad Nacional del Litoral: 30 años potenciando el trabajo territorial. +E: Revista de Extensión Universitaria, 15 (22), e0015. doi: 10.14409/extension.2025.22.Ene-Jun.e0015
Información adicional
redalyc-journal-id: 5641