Investigación en Humanidades

Periodismo y literatura: apuntes para el estudio de la nueva prensa provinciana, el caso de la revista Incontrastable

Chaskiwillay kilkaywan:Mushuwillakuy rubinsiyap yachanapa kilkaykuna, Incontrastable wilallakuypa kaynin

Journalism and literature: notes for the study of the new provincial press, the case of the magazine Incontrastable

Jornalismo e literatura: notas para o estudo da nova imprensa provincial, o caso da revista Incontrastable

Elvis Villanueva Basilio
Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú

Periodismo y literatura: apuntes para el estudio de la nueva prensa provinciana, el caso de la revista Incontrastable

Horizonte de la Ciencia, vol. 8, núm. 14, pp. 25-36, 2018

Universidad Nacional del Centro del Perú

Los autores otorgan el permiso a compartir y usar su trabajo manteniendo la autoría del mismo.

Recepción: 08 Febrero 2018

Aprobación: 18 Abril 2018

Resumen: Estos apuntes son un aporte para los interesados en las relaciones entre el periodismo y la literatura. Las descripciones y análisis se enfocan en un medio de comunicación escrito de la provincia de Huancayo (Perú): la revista Incontrastable. Hemos señalado, además, algunos antecedentes para comprender el papel del periodismo narrativo en la elaboración de historias de no ficción que combinan investigación periodística y técnicas literarias. Al mismo tiempo, presentamos un cuadro de crónicas y reportajes publicados en la revista y susceptibles a futuros análisis desde la literatura o el periodismo.

Abstract: These notes are a contribution for those interested in the relationship between journalism and literature. The descriptions and analysis focus on a written communication medium of the province of Huancayo (Peru): the magazine Incontrastable. We have also indicated some background to understand the role of narrative journalism in the development of non-fiction stories that combine journalistic research and literary techniques. At the same time, we present a table of chronicles and reports published in the journal susceptible to future analysis from literature or journalism.

Keywords: narrative literature, Huancayo, Narrative journalism, literature, chronicle, Huancayo.

Resumo: Estes apontamentos são uma contribuição para os interessados nas relações entre jornalismo e literatura. As descrições e análises se enfocam num meio de comunicação escrito da província de Huancayo (Perú): a revista Incontrastable. Também indicamos alguns antecedentes para compreender o papel do jornalismo narrativo no desenvolvimento de histórias de não-ficção que combinam pesquisa jornalística e técnicas literárias. Ao mesmo tempo, apresentamos uma tabela de crônicas e relatórios publicados na revista suscetíveis a análises futuras da literatura ou do jornalismo.

Palavras-chave: Jornalismo narrativo, literatura, crônica, Huancayo.

Palabras clave Limaywillakuy, killka, likalkillkasha, Wankayu

Introducción

Los estudios sobre medios de comunicación son escasos en esta parte del Perú, sobre todo cuando se trata de abordar el papel de la literatura en el periodismo y viceversa; por ello la razón de este artículo, que aportará algunas ideas, conceptos y disquisiciones para fomentar futuras investigaciones sobre la nueva prensa provinciana.

En los últimos años en Latinoamérica se ha publicado una cantidad significativa de libros y revistas de periodismo narrativo, tal es el caso que se dice que se está viviendo – o se vivió – un “boom de la crónica periodística”[1]. En este sentido, el Perú no fue ajeno a esta fiesta narrativa donde la crónica, el perfil y el reportaje, géneros que escarcean entre el periodismo y la literatura, fueron los invitados de honor en las páginas de algunos diarios y revistas nacionales. Una manifestación de esta bonanza fue la eclosión de la revista Etiqueta Negra en 2002 y las publicaciones de libros de crónicas y perfiles de largo aliento. Hoy en día, sin embargo, los efectos de este “boom” no se manifiestan en las predilecciones editoriales de los dueños de la prensa, cada día el periodismo interpretativo ocupa menos espacio en los grandes medios de comunicación. El acceso a este tipo de textos es cada vez más costoso. En la ciudad de Huancayo, los ecos de este boom periodístico llegan tardíamente, los intentos por replicar a las revistas más conocidas de periodismo narrativo en Latinoamérica se materializaron en revistas locales con presupuestos ínfimos y noveles periodistas. Desde la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Nacional del Centro del Perú, estos jóvenes periodistas emprenden sus primeros proyectos editoriales, de los cuales, por ahora, solo dos de estos tuvieron repercusión entre el público huancaíno y foráneo. La idea de combinar lo mejor de la literatura con el rigor del periodismo fue la esencia de estas publicaciones.

En 2006 nace la revista Cronika, influenciados por la revista limeña Etiqueta Negra. En Cronika se publican escritos que muestran los primeros atisbos de periodismo narrativo en Huancayo[2]. En la mayoría de páginas hallamos temas sobre cultura y tradición, algunos de ellos escritos en primera persona, en forma de semblanza o crónica costumbrista[3]. No obstante la aparición de un “periodismo alternativo”, como la revista se auto reconocía, su periodicidad fue alargándose hasta su desaparición en la actualidad.

En mayo de 2015 nace la revista Incontrastable con una propuesta distinta y liberados de la influencia avasalladora de Etiqueta Negra, la cual había calado en muchos salones de periodismo de las universidades peruanas. Incontrastable fue fundada por los periodistas Sergio Girón, Elvis Villanueva y Benjamín Quispe, en circunstancias en que el periodismo informativo y sensacional del diario Correo Huancayo era una de las pocas alternativas para los interesados en ahondar en los problemas de la zona centro del país. Incontrastable decidió cubrir este vacío apostando por el periodismo interpretativo. La problemática social y medioambiental de la región Junín originaron textos largos, rigurosos y con muchas dosis de técnicas literarias. En varios números se podrán encontrar textos periodísticos que no solo ofrecen calidad estética e investigativa, sino también una mirada distinta a la que acostumbraban anteriores proyectos editoriales.

Los estudios sobre medios de comunicación son escasos en esta parte del Perú, sobre todo cuando se trata de abordar el papel de la literatura en el periodismo y viceversa; por ello la razón de este artículo, que aportará algunas ideas, conceptos y disquisiciones para fomentar futuras investigaciones sobre la nueva prensa provinciana.

Periodismo informativo y de opinión. El periodismo interpretativo en la revista Incontrastable

Para entender la esencia de lo publicado en la revista Incontrastable, debemos tener cierta idea sobre los géneros periodísticos para saber en qué aguas estamos navegando. El periodista Juan Gargurevich (1987) dice que los géneros periodísticos son “formas que busca el periodista para expresarse, debiendo hacerlo de modo diferente, según la circunstancia de la noticia, su interés y, sobre todo, el objetivo de su publicación” (p. 11). Todos los días observamos en la prensa masiva la aglutinación de dos géneros periodísticos: el informativo y el de opinión (léase Trome, Correo, Ojo, El Comercio, Perú 21; y en Junín: Correo Huancayo, Primicia, El Huacón, etc.). En ellos encontramos notas informativas, editoriales, notas deportivas, entrevistas, breves reportajes, crónica roja y judicial, columnas de opinión, artículos, amenidades, tuits, clichés, caricaturas, desnudos, etc., pero muy poco de periodismo interpretativo.

El profesor César Mejía Chiang propone una taxonomía tripartita de los géneros periodísticos. Chiang (2012) explica que hasta el día de hoy en algunos medios perdura la clásica división bipartita anglosajona, es decir la clasificación de los géneros en dos categorías: hechos y opiniones. Dentro de estos grupos encontramos a las informaciones que utilizan la famosa pirámide invertida y todas aquellas que exaltan la objetividad (hechos), por otro lado, están los comentarios personales, subjetivos y personalizados (opiniones). Sin embargo no olvidemos que dentro de esta añosa clasificación se estaría discriminando a la crónica y el new journalism[4] (periodismo interpretativo). Mejía Chiang (2012) repara en esto diciendo que fue gracias al nuevo periodismo norteamericano y las teorías españolas del profesor Martínez Albertos que se hizo necesario ubicar este estilo entre la opinión y los hechos.

Varios autores coinciden en que el periodismo interpretativo debe ser estudiado de modo diferente a los demás tipos de periodismo, pues éste tiene como esencia la interpretación de los hechos y la transformación de los datos simples a juicios o subjetividades, claro está, basados en sucesos reales. En el periodismo interpretativo hallamos los siguientes subgéneros: la crónica, el gran reportaje y el perfil. Todos estos pueden llevar altas dosis de técnicas literarias e incluso nos pueden revelar mejor las cosas que el mero periodismo informativo o de opinión. Autores consagrados de este género son: Tom Wolfe, Gay Talese, Truman Capote, Red Reex, Hunter S. Thompson, David F.Wallace, Gabriel García Márquez, Rodolfo Walsh, Leila Guerriero, Jhon Lee Anderson, Ryszard Kapuściński, Gunter Walraff, entre otros.

Cuadro taxonómico
Géneros de opiniónGéneros informativosGéneros interpretativosElementos complementarios
• Editorial. • Artículo. • Columna. • Crítica. • Ensayo.• Noticia. • Entrevista de declaraciones. • Reportaje objetivo.• • •Crónica. Entrevista de perfil. Reportaje interpretativo.• Despieces. • Bloques de antecedentes. • Infografías. • Caricaturas y chistes gráficos.

Para finalizar este punto y delimitar el campo que nos interesa, es decir, la crónica, el perfil y el reportaje, reproducimos un cuadro taxonómico elaborado por el ya citado profesor Mejía Chiang para absolver alguna duda:

Tomado de Mejía Chiang (2012, p. 215) Aclarado el concepto de periodismo interpretativo, debemos anotar que cada uno de sus subgéneros tiene características peculiares y no todas son fáciles de lograr para un periodista principiante, como los tenían la revista Incontrastable y sus antecesoras.

Para comprender el valor del reportaje, el perfil y la crónica, veamos qué dicen algunos autores sobre el primero: “El reportaje es un relato informativo, una narración más o menos noticiosa, en donde la visión personal del periodista, su modo de enfocar el asunto influye en la concepción del trabajo. Tiene, pues, de la técnica informativa y de la narrativa”. (Vivaldi, 2000, p.399) “El reportaje es una creación personal. Una forma de expresión periodística que, además de los hechos, recoge la experiencia y puntos de vista del redactor”. (Miro Quesada, 1991, p.174)

Efectivamente, existen varios reportajes en Incontrastable que siguen este concepto y aún más. Veamos el siguiente fragmento de un reportaje titulado “Agua de las Vírgenes: la alta suciedad de El Tambo”:

(…) Así, la ciudad entera se volvió un muladar, las calles parían en cada esquina montículos de basura que se desprendían y flotaban en las corrientes de desagües atorados por los interminables aguaceros. Los alcaldes de los tres distritos principales de la ciudad, recibieron a pocos días de iniciada sus gestiones, la pestilente herencia de la basura. (Incontrastable, 2015, 9, p. 8)

Podemos observar que el periodista narra minuciosamente un hecho informativo, le da protagonismo a un elemento sin vida y ofrece su opinión de acuerdo a su experiencia en el lugar de los hechos, este es un estilo frecuente en los relatos literarios con narradores-testigo. No obstante, esto no es un cuento ni tampoco una nota informativa que obedece a la mera enumeración de acontecimientos, aquí se afirma algo y se está construyendo una atmósfera de acuerdo a hechos reales previamente seleccionados y ordenados por el autor[5] que confluirán en un desenlace.

Sobre el perfil periodístico, Leila Guerriero comenta: “(…) un perfil no cuenta la vida de una persona, sino que tiene un trasfondo mucho más universal. La historia no puede ser quien es el protagonista. Hay que entender cuál es el ‘qué’ que se está contando para lograr seleccionar bien la información”. (Citado en Villa, 2015).

Existe consenso en la definición de un perfil. Todos los que lo han abordado llegan a un punto en común: la historia detrás del personaje. Con seguridad, un buen perfil contará con investigación periodística, opinión del entrevistado, apreciación del autor, apreciación de las fuentes cercanas al perfilado y, sobre todo, un estilo literario. Presentamos un extracto de perfil titulado “Inés la de los pies ligeros”:

(…) Luego se cambia la casaquilla celeste por una de color negro, sobresale su abdomen casi perfecto y un polo rojo con un corazón dentro del cual se lee “Perú”. Inés ríe mientras se saca la casaquilla (y me abordan los versos de Neruda que bien la describe: Niña morena y ágil…). Inés sonríe y las ojivas de sus ojos achinados centellan en su tez trigueña; Inés ríe y es tan espontánea que uno tiene miedo de hablarle, de quebrar ese momento en que su risa y ella lo ocupan todo. (Incontrastable, 2015, 14, p.5).

Este es un perfil a una atleta reconocida del Perú, pero también puede ser un cuadro perfecto sobre la felicidad. En la descripción del periodista hay símbolos potentes. El polo rojo con el nombre Perú (país que ha representado la atleta durante años), los versos de Neruda (dos palabras que describen la naturaleza de Inés) y la fijación en la sonrisa de la joven como un ser omnipotente que atrae irremediablemente a los que la rodean. El papel de la literatura como arte que despierta emociones en el lector, se hace presente en este fragmento y en casi todo el perfil. No solo se habla de Inés Melchor (quien es motivo de noticia), sino también de los elementos que la rodean y que han construido a esta deportista. La información como dato queda relegada por la información como signo de reconocimiento humano. He aquí una chica común que es también una súper atleta.

Para finalizar el estudio de los tres subgéneros periodísticos que se publicaron en Incontrastable, nos detendremos a analizar al “ornitorrinco de la prosa”, como denomina el español Juan Villoro a la crónica.

“En América Latina no se tiene una definición clara de la crónica” (Szady, 2015, p.173). A partir del famoso boom de la crónica las opiniones sobre qué es la crónica se han multiplicado. No obstante, todas estas coinciden en algo: su origen latino.

Esto tiene sentido si consideramos que parte de la historia de América Latina se ha escrito en tono de crónica. En occidente, los ingleses y los franceses consideran a la crónica como columna. Esto quiero decir que clasifican a la crónica como un género de opinión. Pero la crónica latinoamericana va más allá, a pesar de que en cierto tiempo había sido un subgénero literario más que periodístico, y que sus primeros exponentes no eran precisamente periodistas.

Volviendo a Martínez Albertos (1974), podríamos definir a la crónica como: “Narración directa e inmediata de una noticia con ciertos elementos valorativos, que siempre deben ser secundarios respecto a la narración del hecho en sí. Intenta reflejar lo acaecido entre dos fechas: de ahí le viene su origen etimológico en la Historia de la Literatura”. (p.123).

Algunos de esos elementos valorativos, según el autor, son la narración, la valoración (interpretación), estilo y técnica de realización (estructura). Nótese que la crónica tendrá como punto de partida una noticia periodística, real, comprobable. Veamos otras definiciones:

El español Juan Villoro dice que “una crónica lograda es literatura bajo presión” (Citado en Jaramillo, 2012, p. 578), Gabriel García Márquez señala: “La crónica es un cuento, pero de verdad”. El peruano Julio Villanueva Chang nos propone algo más irónico: “La crónica, igual que los chistes, sería así un pariente pobre del cuento. Pero hay también quienes, como Susana Rotker, creen que ‘la crónica es un producto híbrido, un producto marginado y marginal, que no suele ser tomado en serio ni por la institución literaria ni por la periodística, en ambos casos por la misma razón: el hecho de no estar definitivamente dentro de ninguna de ellas’” (Citado en Jaramillo, 2012, p. 599).

En efecto, la crónica es el lugar donde concurren varios subgéneros. Es el lugar de encuentro de diversas formas de interpretar el mundo a través de una mirada personal. Bajo la opinión de estos grandes cronistas, concluimos que aún no se ha llegado a un consenso para definir la crónica, a pesar que es uno de los géneros periodísticos con más tradición en Latinoamérica.

En todo caso, consideramos a la crónica como un género híbrido, mutante, y revelador, con mucha aceptación en este lado del mundo, y como uno de los géneros narrativos más difíciles de lograr en la prensa escrita. Hemos escogido este párrafo de la crónica “Antonio nunca pudo dar un paso” para ejemplificar:

«Una soguilla atada a la cintura de Antonio baila ahora entre sus piernas mientras camina. Él logra desatarla y la lanza a tierra. Aquella soguilla de dos metros, fue el último recurso que optó su familia para protegerlo de sí mismo fuera del hogar. “¿Don Simón, con esa pita amarran, a veces, a Antonio?” “Qué se puede hacer, pues. Aunque él se zafa luego. O sino se queja fuerte y tanta pena me da que lo termino desamarrando porque lo veo llorar y… me recuerda a mí cuando lloraba de soledad en la guerra». (Incontrastable, 2014, 1, p.16)

A través del diálogo, clásico recurso literario, el autor crea una atmósfera dramática. La noticia se revela, imperceptible, sobre el tejido narrativo de la crónica que va in crescendo, de una imagen a otra, y que desemboca en un flash back del anciano veterano de guerra, quien se quiebra al redescubrirse en una metáfora de la soledad en su nieto Antonio.

Otro recurso narrativo utilizado con bastante astucia en las crónicas de Incontrastable fue el monólogo interior del personaje en el texto. El siguiente párrafo es de la crónica “La vida dentro de una bolsa”:

Tengo hambre y ese cojudo no llega. La mayoría de la gente promete cosas que no cumple. Las cosas que se realizan con gusto son las que nunca empezaron como una promesa, decía mi madre. El periodista debería estar a las 10 por aquí y nada. Quiero entrar al internet, pero con quién jugar. Además, ya me dio flojera y sueño. Ah, por fin, ahí está ese periodista. Tiene cara de no haber dormido, como yo. Ahora que lo noto, creo que todos aquí en el mercado tienen cara de haber dormido mal. En fin, cada uno sabe su crimen. (Incontrastable, 2014, 6, p.18)

Otorgarse licencia para hablar por el personaje es un riesgo en el periodismo. Pero en esta crónica se hace necesaria la exteriorización de la voz del personaje para impregnar al texto de un realismo que quizá con la noticia como tal no podría darse. Retratar la personalidad y acercarse a la sicología del individuo cronicado, requiere de un artilugio subjetivo del periodista, que puede accionarse a través de la percepción de la conducta del personaje (mirada, gestos, tono de voz, etc.) y una aguda empatía[6].

Por otro lado, muchos escritores de novela y cuento han demostrado magistralmente su talento auditivo para replicar el habla de una comunidad o grupo, ya sea en el diálogo o el monólogo interior. El cronista, pues, no es ajeno a esta virtud.

El lector atento habrá advertido también que hay un elemento transgresor si aquél fuese un texto periodístico clásico. Nos referimos a la introducción del periodista como personaje secundario en la crónica. Una atribución menos arriesgada que el “monólogo periodístico”. Este recurso es usual en el periodismo y la literatura y provoca la ilusión, en la novela o cuento, y la confirmación, en la crónica o el reportaje, de que el autor estuvo allí.

Algunas precisiones sobre el periodismo y la literatura

Al margen de los fragmentos comentados líneas arriba es necesario conocer lo que ha se ha dicho ya sobre las relaciones entre el periodismo y la literatura. Una de las preguntas iniciales sería ¿puede el periodismo convertirse en buena literatura?, ¿puede dejarnos una experiencia similar la lectura de, por ejemplo, A sangre fría y Crimen y castigo?

Hay algunos autores puristas que dicen, tajantemente: “La palabra periodística es absolutamente incompatible con un ánimo creativo preconcebidamente poético, o se hace periodismo o se hace literatura, pero ambas cosas a la vez son imposibles”. (Martínez Albertos, 1997, citado por López Pan, 2005, p.14)

Otro gran teórico de la prensa, Lorenzo Gomis (Citado en López Pan, 2005, p.15), es de la misma opinión, por dos razones: “1) Porque el periodismo es un acto colectivo de la creación (la literatura es solitaria); 2) El periodismo trabaja con hechos (en cambio la literatura imita hechos reales)”.

Ante esto es lícito preguntarse cuándo se originó este concepto que circunscribe al periodismo en el solitario círculo de la información. Fernando López Pan (2005) esgrime una teoría, que el periodismo informativo-antiliterario, cuya única meta era presentar los acontecimientos actuales ceñidos a la estructura de la pirámide invertida, habría surgido en la época del Positivismo. Esta corriente filosófica no sólo limitó al periodismo en su estructura sino también eliminó de él toda preocupación por ahondar en la condición humana.

Por otro lado, tenemos a los que señalan que es posible hacer periodismo y literatura al mismo tiempo. Lázaro Carreter (Citado en López Pan, 2005) es de la idea que un texto logra ser periodístico-literario si logra “independencia e imparcialidad y la objetividad convive en estos textos noticiosos con los recursos literarios” (p. 21).

El problema para Gonzalo Saavedra (2012) es que el periodista puede ser tentado de hacer literatura mientras hace periodismo, puede, pues, abusar de su omnisciencia, de su punto de vista, de la narración y los detalles a la hora de contar los hechos. No obstante, puede la literatura engrandecer el texto periodístico como también reducirla a la mentira.

Para María Cruz Seone:

El periodismo puede ser todo lo literario que se quiera en la forma, dentro de un orden, como antes decía, pero lo que cuenta tiene que ser verídico, o lo que el periodista cree que lo es, no sólo verdadero. Una cosa es periodismo, que tiene que partir de hechos, y otra cosa es literatura en el periódico. (Citada en Montesa, 2003, p. 12)

A estas alturas no podemos negar que ambas nociones de periodismo existen en la realidad. Tanto el periodismo que se limita a nombrar los hechos y aquél que trata de interpretarlos haciendo uso de las técnicas literarias. Hoy en día gana terreno el primero, sobre todo en el internet.

A estas alturas, también, debemos preguntarnos en qué momento confluyeron la literatura y el periodismo, para entender de qué hablamos cuando nos referimos a periodismo narrativo actual.

El profesor catalán Albert Chillón (1999) señala que el nacimiento del periodismo coincide con el origen de la novela contemporánea y es imposible la comprensión del origen y formación de uno sin el otro. Y es que, puntualiza Chillón, entre el siglo XVIII y XIX nace en Europa y Estados Unidos una “nueva sensibilidad realista”, contraponiéndose a la idea de los ilustrados que aseguraban que esto sucedía porque aquellos novelistas ejercían el periodismo, algo totalmente inexacto. Dos significativos ejemplos de este tipo de escritores son Daniel Deffoe y Alessandro Manzoni. El primero con su obra Diario del año de la peste (1772), una narración minuciosa y de gran aliento acompañado incluso de cifras estadísticas, y el segundo con el libro Historia de la columna infame (1842), sobre ejecuciones de presuntos propagadores de la peste en Milán. Sin embargo, el periodismo entrará en el ruedo durante la efervescencia del realismo, de la novela contemporánea. Balzac, Flaubert, Dostoievski, incluso Zola, harán uso de técnicas periodísticas para la elaboración de sus novelas, emergen de ellos el periodista curioso, inquisidor, analítico y profeta. Se da inicio al acto incestuoso entre la literatura y el periodismo.

Agrega Chillón (1999) al respecto: “Nutridos por la veterana prosa testimonial e inspirados por los tiempos modernos, el periodismo y la novela realista crecieron paralelamente. Y cada cual por su lado, pero a menudo estableciendo relaciones simbióticas, fueron configurando dos de las grandes tradiciones narrativas de la época moderna”. (p. 80)

El realismo en la novela tratará de juntar a la pareja divorciada: la ficción y la realidad. La documentación exhaustiva para escribir la novela realista se ve reflejada en las novelas de los franceses del siglo XIX. Y los géneros narrativos como el diario, el testimonial, se acercan a las formas de la crónica y a las características elementales del reportaje. Ejemplos de ello son Roseau, De Quincey y Dostoievski. En suma, la novela alimenta al periodismo incipiente y este le devuelve su esencia: la inmersión periodística y la mirada reporteril. Albert Chillón concluye sobre esto:

La industria periodística (…) ha transformado las reglas de producción, consumo y valoración social de la literatura: por una parte, contribuyendo a la formación de géneros nuevos -como la novela realista del siglo XIX o el costumbrismo literario de Dickens, Larra y Vilanova-; y por otra, impulsando el desarrollo y la difusión de géneros literarios como la prosa de viajes y el memorialismo; por último, aportando modalidades de escritura periodística genuinas -reportaje, crónica, ensayo y artículo periodísticos, guión-, que en ciertos casos han alcanzado calidad literaria notable y que aun han influido en la fisonomía de los géneros literarios tradicionales. (Citado por Saavedra, 2012, p.62).

Para finalizar, somos testigos de los cambios actuales que sufre el periodismo. El acceso masivo a internet está llevando a otro nivel a la prensa diaria e interpretativa, aún no sabemos si para bien o para mal.

En América Latina, la crónica, que es uno de los géneros más cercanos a las formas de la literatura, goza de buena recepción, de un nicho respetable de lectores y de varios medios que quieren cobijarlo. Hoy en día, la información y la literatura son dos ingredientes casi inseparables en el periodismo de interpretación. En nuestro medio nacional existen referentes: Vargas Llosa, Gabriela Wiener, Jhosep Zárate, Toño Angulo, Marco Avilés, etc. En nuestro medio local, la sierra centro, esta forma de hacer periodismo es escasa. Existen algunos trabajos del siglo pasado que se acercan a este estilo, pero no han trascendido porque sus autores no han dejado una escuela o una producción significativa para ser estudiada. Es en estos años que recién aparecen tentativas serias de hacer medios dedicados al periodismo narrativo en Huancayo, un ejemplo de ello es la revista provinciana Incontrastable.

La revista Incontrastable

Incontrastable fue una empresa arriesgada en un momento decisivo para la sociedad huancaína. Se editó ad portas de las elecciones municipales y regionales. Su publicación dio pie a especulaciones que asociaban a la revista con algún grupo político. Más aún, si vemos que en los primeros números Incontrastable publica investigaciones políticas haciendo uso de su función fiscalizadora. Ahí surgirán sus primeros detractores. No sólo fue la vinculación política, sino también los primeros intentos de silenciar a la revista tras la publicación de informes que comprometían a una conocida entidad financiera de Huancayo.

Tras este embate, el consejo editorial de Incontrastable – al cual pertenecí – decide recuperar su esencia: las crónicas y reportajes. Incontrastable llegó a editarse hasta el N° 18, superando así a muchas revistas periodísticas fundadas en Huancayo[7]; súmese a esto que la revista no nació con un fastuoso capital económico ni con una plana periodística consolidada. Fue un proyecto ambicioso pues la edición de una revista en provincias suele ser más difícil al no contar con las herramientas que cuentan ciudades grandes como Lima. No obstante, la revista es una de las que más ha aportado en el campo de la narrativa periodística actual.

Otros aspectos a destacar fueron su accesibilidad al público y su radio de llegada. Su precio inicial fue de 2 nuevos soles y, luego, 3 nuevos soles. Su tiraje fue de 1 000 ejemplares mensuales y su alcance fue casi todo el departamento de Junín: Huancayo, Chupaca, La Oroya, Concepción; y otros departamentos: Lima, Cerro de Pasco y Huancavelica. Para finalizar este artículo, hemos seleccionado un grupo de textos publicados en la revista para promover futuras investigaciones.

AUTORTEXTON° Ed.ESPECIE
Elvis Villanueva B.Antonio nunca pudo dar un paso1Crónica
Benjamín Quispe V. Stephany CadenillasAzapampa: entre cielo e infierno Shamu, el hombre que dibuja en el pavimento2Reportaje Crónica
Elvis Villanueva B. Joe Luna VictoriaLa montaña mágica Vivir con sida5Crónica Crónica
Lord Esdras Elvis Villanueva B.Reportaje al pie de mi tumba La vida dentro de una bolsa6Crónica Crónica
Sergio Girón Santivañez Sergio Girón SantivañezMacón y mi primer chivo Emblema caído (publicado en 3 entregas)8Crónica Crónica
Elvis Villanueva B.Agua de las Vírgenes: la alta suciedad de El Tambo9Reportaje
Sergio Girón SantivañezDos cirios se consumen11Crónica
Sergio Girón Santivañez Elvis Villanueva B.La vida es una foto En Morococha el mundo es angosto y ajeno (publicado en 3 entregas)12Entrevista Crónica
Saulo BalbínMarancocha sin fronteras13Crónica
Sergio Girón SantivañezInés la de los pies ligeros14Perfil
Sergio Girón SantivañezDolor de Oroya15Crónica
Elvis Villanueva B.¡No robarás!16Crónica
Elvis Villanueva B.Cerro de plomo17Reportaje
Sergio Girón Santivañez¡A lo macho!18Crónica

Estos textos son susceptibles al análisis tanto desde el enfoque literario como periodístico.

(Elaboración propia) Creemos que las historias que están por contarse sobre esta mística y sorprendente sierra centro se puede lograr también a través del periodismo narrativo. Ya en tiempos lejanos la sierra fue inmortalizada por los cronistas de indias. Hoy se asegura que la crónica es la tataranieta sanguínea de la crónica de indias (Bossio, 2013). Y quién podría dudarlo, pues nuestra tradición literaria se fundó en la oralidad, el cuento, la leyenda y todas esas historias que hasta hoy día nos sorprenden y maravillan.

Referencias bibliográficas

Arauco, C. (1958). El periodismo en Huancayo. Huancayo: Editorial Raíz.

Bossio, S. (2013). “Crónica peruana contemporánea: tataranieta sanguínea de la Crónica de India”. Anales de Literatura Hispanoamericana, 42, pp. 55-64. Consultado el 25/10/2017. Recuperado de: https://goo.gl/LsVBMK

Chillón, A.(1999). Literatura y periodismo: una tradición de relaciones promiscuas. España: Universitat de València.

Gargurevich, J. (1987). Nuevo Manual de Periodismo. Lima: Editorial Causachum.

Incontrastable, revista. Núms. 1 al 18. Huancayo: Editorial Periodístico Grupo Atlantis Jaramillo,

Jaramillo, D. (Ed.). Antología de la crónica latinoamericana actual. Madrid: Alfaguara.

López, F. (2005). ¿Es posible el periodismo literario? Una aproximación conceptual a partir de los estudios de redacción periodística en España en el periodo 1974–1990. Revista Doxa, 3, 11-31.

Mejía, C. (2012). Géneros y estilos de redacción en la prensa. Desarrollo y variantes taxonómicas. Correspondencias & Análisis, 2, pp.201-217.

Miro, A. (1991). El Periodismo. Lima: Editorial SED.

Montes, S. (Ed.). (2003). Literatura y periodismo la prensa como espacio creativo. Publicaciones del congreso de literatura española contemporánea. España: AEDILE.

Savedra, G. (2012). Periodismo y literatura: El coqueteo con la ficción. Cuadernos. 9, 61-71. Consultado el 27/10/2017. Recuperado de: https://doi.org/10.7764/cdi.9.303

Vivaldi, G. (2000). Curso de Redacción. Teoría y práctica de la composición de estilo. Madrid: Paraninfo Thomson Learning.

Suárez, M., Cisneros, A. (1967). Historia del periodismo en Junín. Huancayo: Visión Perú.

Szady, B. (2015). La crónica en América Latina. El caso de Etiqueta Negra. Correspondencias & Análisis, 5, 173 -185.

Villa, S. (2015). El arte de hacer un perfil consiste en saber mirar: Leila Guerriero. Medellín: De la urbe. Consultado el 27/10/2017. Recuperado de: http://delaurbe.udea.edu.co/2015/09/30/el-artede-hacer-un-perfil-consiste-en-saber-mirar-leila-guerriero/

Notas

[1] El deseo de los periodistas de incursionar en la crónica y la acogida que les dan importantes editoriales, ha desembocado en la idea de que en América Latina se está viviendo un boom. Otros autores creen que no hay boom, solo un redescubrimiento, pues la crónica, con ciertas mutaciones, estuvo vigente desde los primeros diarios de viaje de los conquistadores, pasando por las gacetas políticas y los tabloides.
[2] Consideramos a Cronika como el primer medio de comunicación de Huancayo dedicado a publicar crónicas y reportajes que incorporan algunas técnicas literarias; sin embargo, es necesario mencionar que en 1974 el primer texto de periodismo narrativo en Junín fue el libro Personajes de la miseria de César Veliz, ex redactor de Correo.
[3] En Cronika hallamos también temas de corte político y social, una muestra destacable son dos textos en los que confluyen técnicas literarias y profundidad periodística: La cultura lleva su nombre (Crónika N°1) y Rostros que claman justicia (Cronika N° 2).
[4] Es una corriente periodística de origen norteamericano que surgió en los años 60 a partir de los textos publicados en revistas como New Yorker, Haper´s, Squire por reporteros como Gay Talese, Norman Mailer o Tom Wolfe. Su característica principal es el ángulo y la forma en que se cuentan las historias, su constante apego a las técnicas literarias y la subjetividad del autor.
[5] Al respecto de la escritura de un reportaje, en la que el periodista emerge como un arquitecto que tiene ya sus planos bien dibujados, en la novela, a veces, ocurre lo contrario: “En la novela se puede comenzar a escribir sin tener claramente concebido “lo que va pasar”. Es decir, se tiene el tema, pero no la fábula, el desarrollo completo de la historia o asunto (…) se asegura que Dickens, que escribió muchas de sus novelas por entregas en los periódicos, ignoraba con frecuencia “lo que iba a pasar” en la entrega siguiente a la enviada a la imprenta. En el reportaje, en cambio, no cabe tal incertidumbre. El reportero, antes de escribir, necesita dormir el tema
[6] Como decíamos, éste es un ejercicio muy arriesgado, y hasta cierto punto descabellado, pero han habido autores que se han acercado a esta forma peculiar de escribir sobre las cosas como H.S. Thompson y David F. Wallace.
[7] Para este año, el comité editorial está preparando el número 19.
HTML generado a partir de XML-JATS4R por