RESEÑAS BIBLIOGRÁFICAS

Escudé, Guillermo. La teoría del capitalismo de Karl Marx. Exposición, crítica y evaluación. Bubok Publishing, Argentina, 2021, 679 pp^.

Víctor A. Beker
Universidad de Buenos Aires y Universidad de Belgrano, Argentina

Escudé, Guillermo. La teoría del capitalismo de Karl Marx. Exposición, crítica y evaluación. Bubok Publishing, Argentina, 2021, 679 pp^.

ESTUDIOS ECONÓMICOS, vol. XXXIX, núm. 78, pp. 255-258, 2022

Universidad Nacional del Sur

Escudé Guillermo. La teoría del capitalismo de Karl Marx. Exposición, crítica y evaluación. 2021. Argentina. Bubok Publishing. 679pp.

Recepción: 14 Mayo 2021

Aprobación: 26 Mayo 2021

Escudé, Guillermo. La teoría del capitalismo de Karl Marx. Exposición, crítica y evaluación. Bubok Publishing, Argentina, 2021, 679 pp

El Dr. Guillermo Escudé es un destacado economista matemático argentino, continuador de la trayectoria de figuras como Julio H. G. Olivera y Rolf Mantel. A la memoria del primero está dedicado el libro que comentamos que totaliza 679 páginas.

Escudé se propone hacer una exposición precisa de la teoría del capitalismo de Carlos Marx, tal como aparece presentada en El Capital, corrigiendo algunas imprecisiones y aproximaciones debidas tanto a la escasa preparación matemática de Marx como a la inexistencia en su tiempo de algunas herramientas matemáticas —como la teoría de Perron y Frobenius sobre las matrices cuadradas no-negativas— que hubieran permitido una más clara exposición de su teoría.

Luego de una introducción a los fundamentos filosóficos y metodológicos de la obra de Marx en la Parte I, incluyendo una exposición de su ‘concepción materialista de la historia’, Escudé dedica los 15 capítulos de la Parte II a una presentación detallada de la teoría del capitalismo de Marx.

El autor recorre buena parte de los temas abordados en El Capital, como son su teoría del valor-trabajo y su relación con el valor de cambio y el precio, la teoría monetaria, la teoría de la plusvalía, la llamada “acumulación originaria”, la rotación del capital, el rol del capital financiero, el capital comercial, la renta de la tierra y las “leyes” de la acumulación capitalista.

En la Parte III, que ocupa los 3 capítulos subsiguientes, desarrolla la crítica a la teoría de Marx, particularmente a su teoría de la plusvalía y su interpretación del trabajo de los empresarios y dedica un capítulo a la comparación de la estructura básica de la teoría del capitalismo de Marx con la que desarrolló Walras. Para ello, impone restricciones a esta última para adaptarla a la estructura clasista del análisis de Marx y la pone en el mismo tipo de formato matricial dual que utiliza para expresar los diversos modelos de Marx. O sea, un “sistema de cantidades” que incluye las cantidades de las mercancías producidas y las poblaciones de las clases sociales involucradas, y un “sistema de precios e ingresos” que es su dual. Mientras las canastas de consumo eran dadas exógenamente para Marx (y los economistas clásicos), Walras logró hacerlas endógenas en base a la modelación de las preferencias. Ello le permitió incluir a los terratenientes y sus rentas en forma muy pulcra. Sin embargo, Escudé destaca que las ventajas de la teoría de Walras estaban compensadas por algunas desventajas en la medida que Marx esbozó un marco más general en ciertos aspectos fundamentales que escapaban al “equilibrio general”. Eso se muestra cuando se modela la teoría del ciclo industrial de Marx. Allí, el desempleo (o “ejército industrial de reserva”) es normalmente positivo y varía inversamente con el atesoramiento de los capitalistas, o sea, la parte del capital que es de su propiedad pero no invierten, manteniéndolo como reserva de valor que mueven en forma discrecional. Por ello el autor sugiere que Keynes podría haberse beneficiado de una mejor comprensión de la teoría de Marx (y hacer referencias a El Capital en lugar de a las obras de Silvio Gesell en su Teoría General).

Finalmente, los capítulos de la Parte IV del libro versan sobre la praxis política de Marx y Engels y la exposición y crítica de su proyecto político. En un último capítulo se formulan algunas reflexiones finales.

Entre los aportes originales que Escudé realiza se cuenta su abordaje del llamado “problema de la transformación”, esto es cómo se pasa del intercambio de los bienes en base a sus valores —supuesto simplificador del Libro I de El Capital— al intercambio en base a los precios de producción del Libro III de la obra antes de introducirse la renta absoluta de la tierra y unos “precios de producción modificados” por la presencia de esta renta. Escudé muestra que Marx no logró formalizar esa “modificación” aunque sí señalar su necesidad y demuestra que las fórmulas aproximadas de Marx para los precios de producción y la tasa de ganancia global son el primer paso de un algoritmo que converge rápidamente a los verdaderos precios de producción y tasa de ganancia global correctamente planteados mediante el sistema de precios e ingresos.

Como señalamos anteriormente, Escudé analiza críticamente la manera en que Marx trata al empresario. El autor encuentra una contradicción entre el hecho que Marx reconozca en sus textos el trabajo de dirección del empresario y que dicho trabajo no aparezca reflejado en el aparato analítico, ni en la teoría de la plusvalía (a la que Escudé alude como parte “esotérica” de la teoría de Marx) ni en la teoría de los precios (incluyendo el salario) de equilibrio (la parte “exotérica” de la teoría). Por ello, descarta como errónea la teoría de la plusvalía y muestra cómo puede modificarse la parte “exotérica” si se refleja explícitamente el trabajo del empresario (o los ejecutivos), que recibe las ganancias como retribución no solo de su trabajo (de planificación, organización, comando y control) sino también de su asunción de un riesgo no cuantificable (y luego no asegurable) debido a la incertidumbre en que opera el empresario. Muestra que ello refleja estilizadamente las ideas de economistas como Cantillon, Turgot, y Ramsay, que Marx conocía pero descartó por no ser compatibles con su teoría de la plusvalía. Claro está que tales modificaciones llevan a una conclusión diametralmente opuesta a la de Marx:

Una vez que se ha reconocido formalmente que los empresarios capitalistas hacen un aporte (fundamental) al proceso productivo mediante su actividad empresarial y se lo representa en los sistemas de ecuaciones, se viene abajo la idea de que son prescindibles, así como la noción de que los ingresos de los empresarios y de los propietarios en general se basan en una parte ‘no retribuida del trabajo’ de los asalariados (p. 510).

Como complemento de este análisis, Escudé dedica todo un capítulo de su libro al análisis del tratamiento del trabajo empresarial en la historia del pensamiento económico, arrancando por los autores ya mencionados (Cantillon, Turgot y Ramsay), así como Smith y Ricardo, y siguiendo con Walras, Edgeworth y Cassel, para concluir con Schumpeter, Knight, Berle y Means, Coase y Scitovsky. Se trata de un notable y original aporte a la historia del pensamiento económico, hundiendo el bisturí en la obra de cada autor y aislando sus ideas sobre el rol del empresario en la economía.

Por último, el autor analiza cómo “la concepción milenarista y utópica de Marx” fue aplicada en las revoluciones rusa y china del siglo XX. Su principal conclusión es que “en la economía exclusivamente estatal tiende a predominar una lógica de competencia política burocrática entre camarillas… que tiene el efecto de debilitar la iniciativa y en el largo plazo no puede competir con la flexibilidad alcanzable por el capitalismo” (p. 660). Según el autor ello explica la reintroducción del capitalismo (o sea, del capital privado y el trabajo asalariado en empresas privadas) tanto en Rusia (y en otros países que componían la Unión Soviética) como en China. Ello le lleva a concluir que “el desiderátum del siglo 21 ya no es el de Capitalismo vs. Comunismo sino qué clase de Capitalismo y qué clase de participación popular en el proceso político existirá” (ibid.).

En síntesis, estamos en presencia de una obra que conjuga un manejo maestro de la economía matemática con un profundo conocimiento de los aportes de la mayoría de los autores que han contribuido a la ciencia económica, una combinación raras veces vista y que no deja de impresionar a cualquier lector de la misma.

Notas

^ Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad exclusiva del autor.
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