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Desarrollo de un Instrumento para Valorar el Impacto de la Práctica Teatral en los Jóvenes
Desenvolvimento de um Instrumento para Valorizar o Impacto da Prática do Teatro em Jovens
Development of an Instrument to Assess the Impact of Drama Practice in Young People
Desarrollo de un Instrumento para Valorar el Impacto de la Práctica Teatral en los Jóvenes
Sisyphus — Journal of Education, vol. 8, núm. 2, pp. 26-48, 2020
Universidade de Lisboa

Recepción: 12 Diciembre 2019
Aprobación: 03 Mayo 2020
Publicación: 30 Junio 2020
Resumen: La práctica teatral es un recurso educativo de gran potencial en el ámbito de la intervención sobre el desarrollo psicosocial de los jóvenes. El presente trabajo describe el proceso de diseño y validación de la batería “El teatro y yo”, diseñada para evaluar la percepción que los jóvenes tienen sobre su experiencia teatral y, también, el impacto de ésta sobre su propio desarrollo personal. Un total de 305 jóvenes cumplimentaron las diferentes versiones del instrumento. El proceso de análisis de las propiedades de los ítems y de las escalas (asimetría, curtosis, estructura factorial, etc.) permitió la eliminación de aquellos ítems que no cumplen con los criterios de calidad y la depuración de las tres escalas que componen la batería. Los resultados ponen de manifiesto que la versión final de la batería presenta características psicométricas adecuadas que avalan tanto su fiabilidad como su validez. La batería “El Teatro y yo” puede ser un instrumento útil para el profesorado y los formadores para evaluar el efecto de la práctica teatral sobre el desarrollo de los jóvenes.
Palabras clave: teatro en la educación, jóvenes, instrumento de medida, artes escénicas, teatro aplicado.
Resumo: A prática teatral é um recurso educacional de grande potencial no campo da intervenção no desenvolvimento psicossocial dos jovens. Este artigo descreve o processo de design e validação da bateria “El teatro y yo", projetada para avaliar a perceção que os jovens têm sobre sua experiência no teatro e seu impacto no seu próprio desenvolvimento pessoal. Um total de 305 jovens completou as diferentes versões do instrumento. O processo de análise das propriedades dos itens e escalas (assimetria, curtose, estrutura fatorial, etc.) permitiu a eliminação dos itens que não atendem aos critérios de qualidade e a purificação das três escalas que compõem a bateria. Os resultados mostram que a versão final da bateria possui características psicométricas adequadas que garantem sua confiabilidade e validade. A bateria “El teatro y yo” pode ser um instrumento útil para professores e formadores avaliarem o efeito da prática teatral no desenvolvimento dos jovens.
Palavras-chave: teatro na educação, jovens, instrumento de medida, artes cénicas, teatro aplicado.
Abstract: Drama education is a great potential resource in the field of psychological and educational intervention with adolescents. The present work describes the process of design and validation of a Battery (T&Y: "El teatro y yo". Theatre and me), designed to evaluate the perception that young people have about the theatrical experience and also, their perceptions about its impact on their personal development. A total of 305 young people completed the different versions of the instrument. 53 of the subjects voluntarily participated in five focus groups. Their conversations were recorded and later analyzed. The analysis of the items and scales properties (asymmetry, kurtosis, factorial structure…) helped to eliminate those items that did not meet the criteria and to improve the three scales that make up the battery. The results show that the whole battery and its questionnaires have adequate psychometric characteristics that guarantee both its reliability and its validity. The battery can be a useful tool for teachers and trainers to evaluate the effect of drama practice on young people’s development.
Keywords: drama in education, youth, measuring instrument, dramatic arts, applied theatre.
INTRODUCCIÓN
Participar en actividades dramáticas puede ser un recurso útil para afrontar las dificultades asociadas a la adolescencia (Hughes & Wilson, 2004). La mayor parte de los estudios destinados a analizar el impacto de la actividad teatral en el desarrollo personal y social de los jóvenes provienen del ámbito anglosajón (e.g., Craig, 2011; Rowe, Reason, & Preston, 2017; Selman & Heater, 2015; Vettraino, Warren, & Jindal-Snape, 2017) y tienen un carácter cualitativo. El objetivo de este trabajo es tratar de cubrir ese vacío y presentar el proceso de diseño y validación de la Batería “El Teatro y Yo” (T&Y). Este instrumento trata de evaluar las creencias implícitas sobre el impacto percibido por jóvenes adolescentes respecto a su participación en actividades dramáticas, tanto curriculares como extraescolares.
Kosnik, (2014) clasifica los estudios sobre actividad teatral en jóvenes en torno a dos ejes: incorporación de la opinión de los jóvenes participantes y foco sobre el entorno escolar o comunitario. Según el citado autor, es importante incorporar la perspectiva del adolescente para analizar el impacto percibido por lo que reclama que son necesarias más investigaciones que atiendan a esta demanda.
Una revisión de la literatura especializada no lleva a comprobar que entre los estudios que incorporan la opinión de los jóvenes en prácticas teatrales en contextos escolares, la tendencia más común es utilizar exclusivamente métodos cualitativos de recogida de la información (e.g., Larson & Brown, 2007) incorporando observaciones, entrevistas estructuradas y semiestructuradas, grabaciones, grupos de discusión, etc. Son pocos los estudios que incluyen una metodología cuantitativa llevando a cabo un acercamiento mixto (cualitativo y cuantitativo) a la recogida y análisis de los datos. Entre estos últimos destacan los de McLauchlan (2010) y Hughes y Wilson (2004). Sin embargo, una de las limitaciones de ambos estudios es que los cuestionarios utilizados se crearon “ad hoc” y en ningún momento informan de las propiedades psicométricas de esos instrumentos de medida.
Por lo que respecta a los estudios que atienden a la opinión de los jóvenes en entornos comunitarios, también la mayoría se decantan por una aproximación cualitativa (e.g., Fredricks, Alfeld-Liro, Hruda, Eccles, Patrick, & Ryan, 2002; Motos & Alfonso-Benlliure, 2018; Omasta & Brandley, 2016; Piazzoli, 2018). Las excepciones las encontramos en investigaciones como las de Omasta (2011) y McCammon, Saldaña, Hines y Omasta (2012) pero de nuevo, a nivel metodológico, estos estudios presentan limitaciones similares a las anteriormente señaladas.
En definitiva, estamos de acuerdo con Kosnik (2014) al señalar que existen fundamentalmente dos lagunas en la literatura sobre el impacto del teatro en la adolescencia: En primer lugar, insuficiente presencia de la opinión real de los jóvenes, pues la mayoría lo observan a través de los ojos del adulto y, a menudo, a través de una lente educativa (¿qué está aprendiendo el adolescente al participar en actividades teatrales?). En segundo lugar, existe muy poca literatura que explore a los jóvenes en ambientes teatrales extraescolares.
Desde nuestra perspectiva, añadimos la necesidad de complementar los estudios cualitativos con estudios cuantitativos que permitan consolidar las evidencias. Si bien el uso de métodos cualitativos (análisis participativo, entrevistas semiestructuradas, etc.) resulta de gran valor para conocer cómo viven los jóvenes su experiencia teatral consideramos imprescindible complementarlos con estudios de carácter cuantitativo (e.g., uso de instrumentos con garantías psicométricas) para fortalecer el potencial de las investigaciones y la posibilidad de replicar los resultados.
Así pues, el presente trabajo plantea la necesidad de contar con un instrumento que permita valorar las creencias implícitas sobre el impacto de la experiencia teatral en la vida de los adolescentes, partiendo de sus propias percepciones. A continuación, se expone el proceso de diseño y validación de la batería “El teatro y yo” (T&Y, ver Anexo 1).
METODOLOGÍA
PARTICIPANTES
En el estudio han participado un total de 305 sujetos todos ellos vinculados con la práctica del teatro, bien por ser estudiantes de Arte Dramático en la Escuela Superior de Arte Dramático de Valencia (ESAD), por cursar el Bachillerato Artístico, por participar en algún taller extracurricular o estar matriculado en asignatura optativa de Taller de Dramatización/Teatro en la Educación Secundaria. Los alumnos de Bachillerato y de ESO procedían de 20 institutos de la ciudad de Valencia y de pueblos del área de influencia. De ellos, 18 centros eran públicos y 2 privados concertados. Sus edades oscilaban entre los 14 y los 29 años (M = 16,7 y DT = 3,8). El 34% eran chicos y el 66% chicas.
Los sujetos participantes lo han hecho formando parte de uno de los siguientes grupos: un primer conjunto de 144 sujetos a los que se les administró la versión piloto de la batería y otro de 161 a los que se les aplicó la versión posterior. Finalmente, de entre estos 161 sujetos, un subgrupo de 53 participó en los grupos de discusión (M = 15,6 y DT = 1,7). El 71% eran chicas y el 29 % chicos.
PROCEDIMIENTO: DISEÑO Y CONSTRUCCIÓN DE LAS PRUEBAS DE LA BATERÍA “EL TEATRO Y YO”
El proceso de diseño y construcción de la batería se llevó a cabo en tres fases: exploratoria, prueba piloto y prueba final.
Fase exploratoria
El objetivo de esta fase fue identificar los constructos teóricos más relevantes a partir de una revisión de la literatura especializada. Dicha revisión permitió detectar y seleccionar los términos y conceptos fundamentales que aparecen con más frecuencia en la literatura sobre el tema. Por ejemplo, en torno al “Pensamiento sobre el Teatro” se identificaron constructos previos como ‘clima’, ‘actividad’, ‘seguridad’, ‘evaluación’ y ‘potencia’. Para la evaluación de la vivencia se partió de conceptos como ‘identidad’, ‘iniciativa’, ‘compromiso’, ‘riesgo’, ‘expresión emocional’, ‘transferencia’, etc. Finalmente, respecto al impacto del teatro, se trabajó en torno a conceptos previos como ‘autoconfianza’, ‘habilidad social’, ‘afrontamiento de situaciones conflictivas’ o ‘apertura mental’.
Los constructos identificados permitieron comenzar a redactar los ítems para cada una de las tres escalas de la batería. Los criterios a la hora confeccionar dichos ítems fueron: sencillez, vocabulario asequible y adaptado a la edad de los destinatarios y brevedad en la extensión de las escalas.
Para la escala PT se elaboró un amplio listado de pares de adjetivos en forma de prueba de diferencial semántico. Para las escalas VET e IET se confeccionaron dos bancos de ítems. Finalmente, para cada prueba por separado se pidió a un grupo de cinco expertos en teatro en la educación y desarrollo adolescente que seleccionaran aquellos ítems que consideran más apropiados y pertinentes, así como que descartaran aquellos que consideraran irrelevantes, redundantes o confusos. Se eliminaron todos los ítems identificados como inadecuados por algún experto y todos aquellos que no fueran considerados adecuados por al menos tres de ellos. El nivel de acuerdo entre expertos (CCI. Coeficiente de Correlación Intraclase) fue de .81
Prueba piloto
Los ítems seleccionados formaron parte de la versión piloto de la batería “El Teatro y yo”, que quedó compuesta por: 1) La escala PT, una prueba de diferencial semántico en la que los sujetos deben responder a una lista de adjetivos presentados de forma bipolar (i.e., agradable, desagradable) y tres estados intermedios. El sujeto debe ubicar en dicha escala su pensamiento sobre qué significa hacer teatro en relación con cada uno de los pares de adjetivos. La versión piloto de esta escala estaba compuesta por 20 pares de adjetivos. 2) La escala VET evalúa las creencias implícitas que los sujetos tienen respecto a la experiencia de participar en las clases, talleres o en el montaje y representación de una obra teatral. Se trata de una escala tipo Likert, formada por 33 ítems, en la que los sujetos contestan según su grado de conformidad. Y finalmente, la escala IET formada por 12 ítems que se refieren a las percepciones que los estudiantes de teatro tienen en torno al impacto y la huella que les ha dejado la experiencia teatral. Se trata también de una escala tipo Likert.
Con el fin de recoger los primeros datos sobre las propiedades psicométricas de la batería se aplicó la versión piloto a una primera muestra de 144 sujetos. Esta versión piloto se administró a los estudiantes que participaron en los II Encuentros de Teatro en la Educación, celebrados en la Sala Inestable de Valencia. La prueba fue administrada en grupo por un psicólogo miembro del equipo investigador. El tiempo de implementación de esta osciló entre los 30 y 40 minutos.
Prueba final
Una segunda versión de la batería “El Teatro y yo” fue administrada a una muestra de 161 sujetos. Esta versión final fue cumplimentada por los estudiantes asistentes al III Encuentro de Teatro en la Educación, celebrados en la Sala Inestable de Valencia. En unas condiciones ambientales adecuadas los estudiantes respondieron a las preguntas de los cuestionarios bajo la supervisión de un profesional. La duración del pase rondó los 30 minutos.
Finalmente, de entre este segundo grupo de participantes, una selección de 53 formó parte voluntariamente de cinco grupos de discusión a los que fueron asignados al azar. Los grupos estaban formados por entre siete y once miembros, el formato seguido era el de entrevista semiestructurada y los temas que se proponían para la discusión giraron en torno a percepciones, vivencias, aprendizajes y valoraciones en torno a la experiencia teatral. Las sesiones fueron grabadas para su posterior análisis.
ANÁLISIS ESTADÍSTICOS
Con los datos recogidos, tanto con el primer como el segundo grupo de participantes, se comprobaron los supuestos de normalidad a través del análisis de asimetría y curtosis. Posteriormente se realizaron Análisis Factoriales Exploratorios (EFA) de máxima verosimilitud para cada una de las pruebas. Para la decisión sobre el número correcto de factores a extraer en cada prueba nos apoyamos en el scree test de Cattell (1966). Se trata de una representación gráfica de la magnitud de los autovalores. Tras ello se aplicó una rotación Oblimin, pues la rotación oblicua asume que los factores están relacionados. Todos los análisis fueron realizados utilizando el programa estadístico SPSS 24.
Por su parte, el análisis de los datos obtenidos a partir de los grupos de discusión fue realizado utilizando el programa Atlas ti 8.
RESULTADOS
Selección de ítems para la versión final del instrumento
El análisis de las propiedades de los ítems permitió seleccionar los ítems más apropiados e identificar aquellos que no presentaban garantías psicométricas y que convenía eliminar siguiendo los siguientes criterios: índices de asimetría y curtosis adecuados, carga factorial suficiente, y correlación (Pearson) ítem-escala significativa.
Aplicando estos criterios fueron eliminados cuatro pares de adjetivos de la prueba piloto PT, dos ítems de la prueba VET y otros dos de la prueba IET. El Análisis Factorial con rotación Oblimin permitió identificar una estructura de tres factores para la prueba PT, seis para la prueba VET y uno para la prueba IET.
Análisis factorial de las versiones finales
Escala PT (Pensamiento sobre el Teatro) – Los resultados factoriales de esta escala ofrecen una solución en 3 factores que explica el 56’7% de la varianza. El factor 1 se denomina Evaluación Afectiva (EA) e incluye pares de conceptos como: agradable-desagradable, satisfactoria-frustrante, útil-inútil, buen aprendizaje y pobre aprendizaje. Todos ellos giran en torno a una valoración afectiva de la utilidad de la experiencia teatral y dan cuenta del 41,9% de la varianza.

El factor 2 se denomina Actividad (A) e incluye adjetivos como creativo-nada creativo; variado-monótona, activa-pasiva, etc. Giran en torno a la experiencia teatral como experiencia activa, alentadora y creativa y explican el 8,8% de la varianza total.
El factor 3 se denomina Clima (Cl) e incluye adjetivos como fácil-difícil, segura-insegura, cómoda-incómoda, etc. Versan sobre la evaluación del clima que generan las actividades dramáticas teatral como experiencia placentera, cómoda y sin riesgos y explican el 6 % de la varianza.

Escala VET (Vivencia de la Experiencia Teatral) – Esta prueba está compuesta por una serie de enunciados a los que los sujetos han de responder en una escala tipo Likert de 1 a 4 (muy en desacuerdo, muy de acuerdo). Los resultados factoriales muestran una solución en 6 factores.


La solución factorial final explica el 64,2% de la varianza. El factor 1, denominado “Tolerancia al riesgo y Compromiso” (TR y C) evalúa las creencias implícitas de los alumnos acerca de la asunción de riesgos y desafíos en un ambiente sin sanción, seguro y protector. Explica el 39 % de la varianza e incluye un total de 8 ítems, (i.e. “Hacer teatro supone correr riesgos y responder a desafíos”). El factor 2, “Identidad y Autoconsciencia” (I y A) estima las creencias en torno a los efectos de la actividad teatral sobre el establecimiento de una identidad positiva y la toma de consciencia sobre la realidad exterior e interior. Explica el 8 % de la varianza e incluye un total de 7 ítems, como, por ejemplo: “El teatro es un medio y una oportunidad para conocerse mejor y ayuda a establecer la propia identidad”. El factor 3, “Expresión de Sentimientos” (ExS), revisa las creencias en torno a la gestión y expresión emocional que facilita la experiencia teatral. Da cuenta del 5,4% de la varianza y lo forman un total de 6 ítems (i.e.,“El teatro me ayuda a no tener miedo de mostrar a los demás cómo me siento”). El factor 4 se denomina “Apertura Mental” (AM) y valora los efectos que la práctica teatral tiene sobre la actitud mental hacia la exploración y el aprendizaje. Explica el 4,4% de la varianza y está formado por 4 ítems, (i.e., “Tengo más libertad para ser yo mismo y sentirme más cómodo/a”). El factor 5 se denomina “Iniciativa” (I) y explora las creencias personales acerca de la oportunidad que la experiencia teatral proporciona para poner en práctica las propias ideas. Explica el 3,8% de la varianza e incluye un total de 3 ítems (i.e., 2. “Veo mis propias ideas realizadas en la representación de las obras”). El factor 6 es “Escape” (E) y revisa la visión de la experiencia teatral como oportunidad para olvidarse y escapar de los problemas. Da cuenta del 3,2% de la varianza e incluye un total de 4 ítems (i.e., “Es un espacio y una oportunidad para alejarse del ambiente negativo de casa o del instituto”).

Escala PT Escala IET (Impacto de la Experiencia Teatral) – Esta prueba evalúa el impacto o huella que deja la práctica del teatro. Tras la eliminación de dos ítems, la versión final está formada por 10 en torno a un único factor que explica el 65% de la varianza.


Propiedades psicométricas de la batería “El Teatro y yo”: fiabilidad y validez. Con el fin de comprobar la precisión con la que las escalas de la batería “El Teatro y yo” miden el constructo evaluado se analizó la fiabilidad de cada una de las escalas. Como estimación de la fiabilidad de las escalas recurrimos al cálculo del Alpha de Cronbach: una media ponderada de las correlaciones entre los ítems que forman parte de cada escala.
En la Tabla 7, podemos observar los índices de los tres factores de la escala PT. La puntuación total en la escala PT oscila entre 16 y 80. La consistencia interna de la prueba puede considerarse adecuada con un Alpha de Cronbach de .75

La puntuación total de la escala VET oscila entre 31 y 124. La consistencia interna también podemos considerarla adecuada, con un Coeficiente alpha de Cronbach de .82 (Véase Tabla 8).

La puntuación total de la escala IET oscila entre 10 y 40. Se trata de una escala unifactorial con un Alpha de Cronbach de .94
Los ítems de la escala VET y IET se han formulado conociendo bien las variables que se querían medir, así como la teoría que las sustenta. Consideramos que tiene la suficiente validez de contenido puesto que para su elaboración nos hemos basado en la literatura existente sobre el valor del teatro para el desarrollo personal como se muestra en las diferentes fuentes de información citadas, por tanto, podemos sostener que el cuestionario posee también validez de organización de constructo. Por lo que respecta a la validez, el análisis racional de los ítems llevado a cabo por los expertos en teatro y desarrollo juvenil avala la validez de contenido del instrumento.
Como forma de profundizar en la validez de contenido, y dado que no existen pruebas previas con las que contrastar una validez convergente, se recurrió a los grupos de discusión como forma de comprobar que los factores fundamentales en los que se estructuran las escalas son los más relevantes cuando hablamos de experiencia teatral y sus efectos. Los grupos de discusión constituyen una técnica de recogida de datos de naturaleza cualitativa que ha sido empleada ampliamente en diferentes campos de la investigación sociológica.
Dicho análisis permitió el hallazgo de una estructura en los discursos de los participantes, organizando la información en categorías, subcategorías y unidades temáticas. La familia o categoría es una agrupación que engloba a todos aquellos elementos aparecidos en el discurso que tienen rasgos comunes de significado. Las subcategorías concretan y limitan el significado de las categorías. Y finalmente, las unidades temáticas son fragmentos de texto, frases o incluso palabras que transmiten un contenido semántico relacionado con una pregunta estímulo formulada por el moderador. En la Tabla 9 se recogen los resultados del proceso de codificación.
La primera de las categorías relevantes identificada tras las sesiones de los grupos de discusión es Beneficios, que resalta la utilidad que tiene la práctica del teatro para el desarrollo personal. Incluye subcategorías como Cambio Personal, Evasión y Transferencia. Estas subcategorías son homologables a varios factores medidos por la escala VET como Identidad y Autoconsciencia, Iniciativa, Escape y Apertura Mental. También haría referencia al factor de Impacto de la Escala IET.
Otra categoría relevante para los grupos de discusión es Pensamientos sobre el Teatro que recoge las unidades de significado referidas a las valoraciones que los participantes hacen sobre qué es teatro y las razones por las que han elegido las actividades teatrales, cómo valoran su vivencia, etc. Esta categoría es afín a los factores de la escala PT: Clima, Evaluación Afectiva y Actividad.
La categoría Desafíos hace referencia a los retos que les presenta el participar en actividades teatrales y el compromiso que esto conlleva. Está relacionada con el factor 1 de la escala VET: Tolerancia al Riesgo y Compromiso y con el factor Impacto de la Escala IET.

La categoría Autoconsciencia Emocional se refiere a la oportunidad que el teatro ofrece para expresar sentimientos y pensamientos en un contexto seguro. Está relacionada con los factores 2 y 3 de la escala VET: Identidad y Autoconsciencia y Expresión de Sentimientos.
La categoría Relaciones Personales reúne los contenidos en torno al sentimiento de apoyo percibido en el grupo de teatro y a las relaciones de amistad que en el grupo se establecen. Dichos contenidos son afines a los evaluados por el Factor 3 de la escala VET: Expresión de sentimientos.
DISCUSIÓN
Los resultados expuestos ponen de manifiesto que las escalas que forman parte de la batería “El Teatro y Yo” atienden a la naturaleza del constructo y tienen unas características psicométricas aceptables. En este sentido, la batería viene a cubrir la necesidad de contar con un instrumento que permita evaluar la vivencia del impacto de la experiencia teatral desde la perspectiva de los propios jóvenes. Tanto los investigadores como los profesionales del teatro aplicado llevan tiempo demandando un instrumento de este tipo, como fuente complementaria de información, que permita ayudar a entender mejor la percepción del joven sobre la práctica teatral y comprender los retos a los que se enfrenta. Además, puede ayudar a los profesionales del teatro aplicado a la hora de diseñar programas de intervención específicos para trabajar las necesidades concretas ligadas al desarrollo personal positivo: identidad personal, creatividad, expresión de sentimientos, habilidades sociales, gestión emocional, etc. Conocer las creencias, percepciones y valoraciones de los jóvenes puede servir de guía para convertir cualquier entorno en un espacio teatral y canalizar el potencial para el cambio que brinda la creatividad a través de las experiencias de dramatización.
Los factores definitivos que estructuran las escalas de la versión final de la batería “El Teatro y yo” coinciden en gran medida con las dimensiones esperadas tras revisar la literatura especializada. La escala PT incluye un factor llamado Evaluación Afectiva que confirma la relevancia de la expresión de sentimientos positivos reivindicada por Hughes y Wilson (2004). El factor Actividad, entronca con la importancia que Mansour, Martin, Anderson y Sudmalis (2016) otorgan a la experiencia teatral como vivencia alentadora, creativa y activa. Finalmente, el factor Clima, enlaza con el concepto de teatro como espacio de seguridad, libre de sanción en el que ser libre y explorar las posibilidades del yo (Johnson & O’Neill, 1991).
La escala Valoración de la Experiencia Teatral incluye dimensiones relevantes resaltadas en diversos estudios previos: identidad, autoconcepto (e.g., Hanrahan & Banerjee, 2017; Mansour et al. 2016); tolerancia al riesgo (Hughes & Wilson, 2004), apertura mental (Hough & Hough, 2012), exploración e iniciativa personal (Hughes & Wilson, 2004; Murray & Garcia, 2016), distanciamiento de los problemas personales (Hughes & Wilson, 2004; Mansour et al., 2016; Neelands, 2009a, 2009b), resiliencia (Hanrahan & Banerjee, 2017), estado de ánimo, autoestima y autoconfianza (Barquero & Vargas, 2009; Dutton, 2001).
Por separado las tres escalas nos sirven para explorar qué significa el teatro para los jóvenes que lo practican, como valoran la propia experiencia de hacer teatro y el reconocimiento del impacto que su práctica produce en ellos. En conjunto, los tres instrumentos que forman la batería ofrecen la posibilidad de realizar una radiografía relativamente completa sobre las percepciones subjetivas de los jóvenes respecto a su implicación en la práctica teatral.
Entre las limitaciones de este estudio podemos destacar que es conveniente ampliar y profundizar en el análisis de las propiedades psicométricas de la escala, fundamentalmente en lo referente a su validez de constructo y su validez predictiva. Otra limitación del presente trabajo es que se ha realizado con participantes implicados en la práctica teatral por lo que sería necesario extender el estudio a adolescentes que han experimentado pero abandonado la práctica teatral o a aquellos que no han tenido la vivencia.
Entre las líneas de futuro que se abren figuran trabajar en una versión de la batería para jóvenes que nunca hayan hecho teatro y comprobar si hay diferencias significativas en sus percepciones al compararlas con los que sí lo practican. Será también interesante contrastar las percepciones subjetivas de los jóvenes con medidas objetivas de su desarrollo. Para indagar más en los efectos de las prácticas dramáticas habría que recurrir a otros bosquejos de investigación y al planteamiento de diseños longitudinales con medidas de cambio intraindividual e interindividual.
La información en este estudio representa el primer paso de un amplio y ambicioso proyecto. Este ha consistido en el diseño y validación de un instrumento para evaluar las percepciones subjetivas de los jóvenes sobre su experiencia teatral. Consideramos que la batería “El Teatro y yo” es un instrumento que puede servir no solo al profesorado y a los formadores para conocer cuál es el resultado de su trabajo con adolescentes que participan en actividades teatrales sino también como instrumentos de autoevaluación para ellos. En definitiva, el instrumento presentado supone una aportación para evaluar los efectos de la práctica dramática pues, el teatro, a pesar de ser un arte efímero, suele dejar huella.
References
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ANEXO 1



ANEXO 2
