El instructor de arte como orientador educativo en la prevención de drogodependencias
The Arts instructor as an educational advisor in the prevention of drug addiction
El instructor de arte como orientador educativo en la prevención de drogodependencias
Luz, vol. 17, pp. 54-64, 2018
Universidad de Holguín Oscar Lucero Moya
Recepción: 30 Noviembre 2017
Aprobación: 13 Diciembre 2017
Resumen: Investigación que hizo un acercamiento a la función del instructor de arte como orientador educativo en la prevención de drogodependencia y el empleo del cine como herramienta de orientación. La situación orientacional por excelencia que se empleó fue el cine-debate preventivo, para desde el arte contribuir al fortalecimiento de este profesional con fines preventivo-educativos en el consumo de drogas, psicotrópicos y sustancias de efectos similares. Los métodos de investigación utilizados se relacionaron con las diversas etapas de la investigación: la observación científica en sus variantes participante y no participante, la sistematización de experiencias, el análisis-síntesis y la inducción-deducción, entre otros.
Palabras clave: cine, prevención, drogodependencia, orientación educativa, contexto escolar, instructores de arte.
Abstract: The research makes an approach to the role of the Arts Instructor as an educational guide in the prevention of drug addiction and the use of cinema as a guidance tool. The orientational situation par excellence used is the preventive film-debate, in order to contribute, from the perspective of Arts, to the strengthening of this professional, for preventive-educational purposes concerning the consumption of drugs, psychotropics and substances with similar effects. The research methods used are related to the various stages of research: scientific observation in its participant and non-participant variants, systematization of experiences, analysis-synthesis, and induction-deduction, among others.
Keywords: cinema, prevention, drug addiction, educational guidance, school context, art instructor.
Introducción
El 28 de diciembre de 1895 se realizaba en París el estreno del cinematógrafo por los hermanos Louis y Auguste Lumière; ellos estaban muy lejos de pensar que su invento se convertiría, con el decursar del tiempo, en un importante instrumento audiovisual en el campo de la orientación educativa y en una valiosa herramienta para facilitar la prevención. En este sentido, Torre (1996) plantea: “Visionar colectivamente una película para posteriormente realizar una reflexión, discusión, o simplemente dar un parecer, ayuda a encontrar soluciones individuales y colectivas”. (p. 97) En la X Conferencia Internacional de Instrucción Pública celebrada en Ginebra en 1947, se bautizaba bajo el nombre de “medios-audiovisuales” a los nuevos equipos mecánicos y electrónicos que surgían en dicha época; pero no fue hasta las décadas del 60 y 70 que cobró gran auge la tendencia a asociar la tecnología en el proceso educacional.
Cuba también se insertó en esta nueva etapa del desarrollo científico con la puesta en marcha de la Tercera Revolución Educacional, la que registra dentro de sus principales exigencias la utilización de la televisión en la escuela, conjuntamente con el video y la computación como apoyo al desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje Muchas experiencias valiosas se han acumulado desde que en el año 2000 se introduce en el sistema educacional el Programa Audiovisual, a raíz del fortalecimiento de la Batalla de Ideas. Al respecto, el Comandante en Jefe Fidel Castro (2003) expresó que la cultura es el elemento que crea y recrea la unidad del pueblo, es fuente de valores humanos, es escudo y espada en la lucha ideológica, elemento movilizador, catalizador de la creatividad y la participación social.
Como parte de esta batalla, en septiembre del año 2000 se realiza la reapertura de las Escuelas de Instructores de Arte, encaminadas a la preservación y promoción de los valores patrimoniales y universales en la defensa de la identidad nacional y cultural. Aunque sus orígenes se remontan a los inicios de la Revolución, retomarlas constituía una imperiosa necesidad.
En el año 2005, en los Institutos Superiores Pedagógicos del país se abrió la carrera de Licenciatura en Educación: Instructor de Arte. Su principal objetivo consistió en preparar a un educador en humanidades con una cultura general integral, capaz de ejercer una función artístico-pedagógica que promoviera las manifestaciones del arte en las escuelas y comunidades, para educar a la población desde este punto de vista, lo que contribuiría a consolidar el sentido de pertenencia y la identidad cultural, el enriquecimiento espiritual y la elevación de la calidad de vida del pueblo cubano.
El acercamiento de dicho instructor al trabajo en la comunidad, lo convierte en un catalizador de los principales problemas que inciden en la vida social de la misma, y por ende en la escuela. La temática de la droga no está alejada de esta realidad.
Desde finales de la década de los años 90 se inició un acercamiento paulatino al tema de las drogas y su relación con la juventud cubana; como resultado se pudo constatar la necesidad de priorizar la actividad preventiva en esta área. Se produjo una caracterización de la temática a nivel internacional y su posible incidencia en Cuba; de igual manera, se identificaron los posibles factores de riesgo, dados no solo por la historia de consumo de determinadas sustancias tóxicas como el alcohol y el tabaco, sino también por la influencia de nuevos elementos de orden socioeconómico en el país y en el exterior.
En la clausura del IX Consejo Nacional Ampliado de las Brigadas de Instructores de Arte José Martí desarrollado el 27 de febrero de 2016, se insistió en que mediante el arte se puede prevenir el consumo de sustancias ilícitas y detener malas conductas e indisciplinas sociales, también tarea esencial en el accionar cotidiano de los más de 17 mil jóvenes profesionales.
Durante la fase preliminar de la presente investigación se develaron insuficiencias con respecto a la preparación de los instructores de arte para contribuir desde el arte al fortalecimiento de las medidas preventivo-educativas y de control para evitar el consumo de drogas, psicotrópicos y sustancias de efectos similares. A partir de las mismas se propone realizar un acercamiento a la preparación del instructor de arte en el empleo del cine para la prevención de las drogodependencias.
Materiales y métodos
Los métodos de investigación utilizados se encuentran relacionados con las diversas etapas de la investigación: la observación científica en sus variantes participante y no participante, la sistematización de experiencias, el análisis-síntesis y la inducción-deducción. Además, resultó de gran valía el análisis de fuentes documentales, el cual se empleó con el propósito de obtener la mayor cantidad de información sobre los aspectos específicos del objeto de investigación. La entrevista se aplicó en forma de conversación profesional de carácter planificado entre el entrevistador y los entrevistados, mientras que las encuestas permitieron conocer las opiniones y valoraciones que tienen los docentes sobre la prevención de adicciones. Igualmente, fue de gran ayuda para diagnosticar el grado de conocimiento que poseen los instructores de arte sobre la metodología para la realización del cine debate como vía de prevención en el proceso de validación de la investigación.
Resultados y discusión
Molina (2001)
La orientación educativa requiere de la búsqueda de alternativas acordes con las condiciones del entorno en que vive el ser humano, por ello se ha recurrido al cine como una vía para el desarrollo de procesos que tengan una finalidad orientadora.
Los articulistas consideran que la vigencia de este medio se da en razón de diferentes aspectos, entre los cuales pueden ser considerados: el dinamismo, la actualidad de las historias que se narran y, por tanto, lo significativo de su aportación; también reconocen su pertinencia, en función de ser un medio de comunicación más accesible a grupos sociales y culturales diversos, sobre todo en el contexto digital y tecnológico que se ha extendido en la actualidad.
A partir de estos presupuestos, ellos analizan los fundamentos teóricos y metodológicos que sustentan al cine como una herramienta de prevención de drogodependencias, así como la preparación del instructor de arte en formación y sus implicaciones comunicativas, educativas y de orientación.
El proceso de formación del instructor de arte y su preparación para la prevención de la drogodependencia El fenómeno de las drogas afecta a todos los grupos poblacionales sin distinción de raza, edad, género o zona de residencia, pero sin lugar a dudas, la edad juvenil, por sus características psicológicas es la más vulnerable. La influencia de los grupos de amigos, el deseo de parecerse a los mayores y la imitación que hacen de ellos con el fin de alcanzar un lugar en el mundo adulto, la búsqueda de patrones para construir sus propias concepciones del mundo, la satisfacción consigo mismo y con el contexto que les rodea, así como la curiosidad son, entre otras, características que facilitan la adquisición de hábitos nocivos como es la drogodependencia.
Millones de adolescentes y jóvenes en el mundo están siendo afectados directa o indirectamente por las consecuencias del consumo de drogas, tanto de una forma como de otra; estas atentan contra la estabilidad personal y familiar, la salud de manera integral y la vida futura de las jóvenes generaciones.
La relación directa con las drogas en la edad juvenil, adolescente o infantil se vincula con el empleo del tiempo libre y la consecuente realización de actividades útiles y motivadoras. Esto hace que el enfrentamiento a tal flagelo deba planearse y ejecutarse desde varias aristas.
Es por ello que Cuba dedica especial atención a la prevención del consumo de drogas en las edades correspondientes a la infancia, la adolescencia y la juventud, a partir del uso de estrategias de prevención extendidas a todos los actores sociales con influencia potencial en el fenómeno.
Desde finales de la década de los años 90 se inició un acercamiento paulatino a la temática de las drogas y su relación con la juventud cubana; como resultado se pudo constatar la necesidad de priorizar la actividad preventiva en esta área. Se produjo una caracterización de la temática a nivel internacional y su posible incidencia en Cuba; asimismo, se identificaron los posibles factores de riesgo, dados no solo por la historia de consumo de determinadas sustancias tóxicas como el alcohol y el tabaco, sino también por la influencia de nuevos elementos de orden socioeconómico en el país y en el exterior.
Se introduce el tratamiento al tema en los programas sociales. Dentro de estos programas es importante destacar la creación en el 2000 de las Escuelas de Instructores de Arte, que tienen como objetivo formar jóvenes capacitados para trabajar en la formación integral de la cultura del pueblo y el desarrollo de habilidades, aptitudes de apreciación y creación hacia el arte cubano y universal, en la misma medida que se enriquecen espiritualmente y contribuyen a la ocupación sana del tiempo libre de sus coetáneos.
En su discurso de inauguración de la Escuela de Instructores de Arte en Villa Clara el 18 de febrero de 2001, Fidel Castro explicó que estas escuelas tienen la misión de convertir al país en ciudadanos libres y cultos, a los que jamás puedan manipular y esclavizar, capaces de apreciar que la felicidad no radica solo en bienes materiales, sino en lo espiritual, en la riqueza que aporta la cultura.
El instructor de arte acciona con todos los grupos etarios y con la comunidad en su totalidad, y emplea las artes como vía esencial para la educación y transformación del hombre, lo cual lo convierte en un orientador educativo importante para la sociedad cubana actual.
La comprensión de las peculiaridades de esta profesión permite concebir su formación inicial y permanente de un modo más coherente y contextualizado a las demandas de dicho profesional para cumplir con su encargo social, en las que debe expresarse la necesaria armonía entre su proyección artístico-creadora y la social-pedagógica.
La preparación del instructor de arte en la enseñanza superior en cuanto al uso y dominio de los elementos audiovisuales, y las actividades realizadas afines al contexto educativo, proporciona un marco idóneo de primera fila para llevar a cabo la prevención de la drogodependencia con ayuda de ejemplos fílmicos como herramienta de orientación en el marco educativo actual.
Para desarrollar su trabajo es imprescindible la realización de estudios diagnósticos de las necesidades culturales de alumnos, profesores y el entorno familiar, así como de las características socioculturales de la comunidad, que incluya la identificación del patrimonio tangible e intangible, y de los creadores que la habitan o están vinculados a ella. Los instructores cuentan para su trabajo con los medios audiovisuales de que dispone cada escuela: televisor, video, banco de películas y documentales, computadora, software y otros medios del Programa Libertad.
Considerar a la escuela como institución cultural fundamental en su vínculo con las demás instituciones culturales y sociales de la comunidad implica que el trabajo debe sustentarse en su desarrollo cultural interno y en su interrelación con la comunidad, dirigido fundamentalmente a niños y adolescentes, personal docente y el entorno familiar, a través de diferentes actividades, como visitas a museos, galerías, casas de cultura, palacios de pioneros, bibliotecas, talleres de creadores y otras instituciones culturales y sociales; los encuentros con personalidades de la comunidad; el desarrollo de charlas, conversatorios y exposiciones; la preparación de matutinos y demás actividades culturales de la escuela; así como la participación en eventos y festivales.
Este accionar se contrapone con la falta de aprovechamiento en los instructores de arte de las potencialidades que brindan los diferentes contextos de actuación de la institución educativa para darle salida al tema de las adicciones, causada por la falta de conocimientos en los procedimientos para la prevención de la drogodependencia.
Es por ello que reviste una gran importancia la preparación del instructor de arte mediante capacitación sobre las temáticas relacionadas con las adicciones y que estén dirigidas al fortalecimiento de las medidas preventivas, educativas y de control, para evitar el consumo de drogas, psicotrópicos y sustancias de efectos similares en los centros educativos.
El cine como herramienta de orientación educativa para la prevención de drogodependencias en el contexto escolar El cine es un arte y una técnica. Es el arte en que las sociedades se narran sus historias, problemas, coyunturas o circunstancias a través del discurso audiovisual. Es el reflejo del tiempo contemporáneo, de preocupaciones y anhelos a nivel personal o colectivo, mediante la proyección de imágenes, y es la técnica que consiste en proyectar fotogramas de forma rápida y sucesiva para crear la ilusión de movimiento.
El cine inició en el siglo XIX cuando en 1895 los hermanos Lumière proyectaron varias escenas de la vida cotidiana de su tiempo en una función pública. Etimológicamente, la palabra cine, como tal, es un acortamiento de cinematógrafo, palabra que viene del francés cinématographe, la cual a su vez procede del griego ????µa, -at?? kínema, -atos 'movimiento' y -graphe '?´grafo'. (Diccionario de la Lengua Española)
Rojas (2003) define el cine, como: “Arte y espectáculo de la sucesión de imágenes, hoy comúnmente audiovisuales, recreada mediante proyección, transmisión u otro recurso análogo, en una superficie a partir de una matriz, las cuales se perciben en movimientos”. (p. 33) Cuando se habla de cine como herramienta de orientación educativa se pone de manifiesto el lenguaje propio de lo audiovisual (la música, los planos, las luces, el color), que aporta elementos esenciales a la proyección y estos son recursos que utiliza el director de la obra para llevar un mensaje de reflexión al espectador. El mismo surte un efecto integrador, donde llegan los mensajes a través de la imagen acompañada de la palabra, el movimiento, los gestos, la música y la ambientación. (Torre de la, Pujol & Rajadell, 2005)
Estos elementos son reconocidos como lenguaje audiovisual y son las herramientas que posee el orientador para realizar el trabajo de intervención en procesos de grupo con el enfoque de la orientación educativa, para de esta manera vincular armónica e integralmente las capacidades psicológicas y pedagógicas del individuo con su desarrollo personal, profesional y social.
Dicha orientación no escapa a este contexto, por eso los articulistas destacan la influencia del cine en el desarrollo de la persona, al representar una oportunidad para modelar nuevas dimensiones de trabajar su situación personal desde una perspectiva más realista que puede servir como espacio para dibujar nuevas emociones y descargas emocionales, y para representar las situaciones que de alguna manera son evadidas.
El cine puede ser recuperado como un pretexto que permite la comunicación entre maestro y alumno, para abordar las necesidades y situaciones problemáticas de la escuela, las cuales, en muchos casos, tienen que ver con situaciones de estudio, relaciones interpersonales y, de manera más general, con la vida en el recinto escolar. Se considera que el instructor de arte puede colaborar con el alumno en la búsqueda de soluciones y por tanto asumir el rol de orientador en ese contexto. A esto se puede agregar la existencia de asignaturas, en las que son abordadas temáticas como autoestima, educación sexual y prevención de las adicciones, las cuales conllevan, en cierta medida, la orientación del maestro que las imparte.
El trabajo del instructor de arte como orientador educativo es complejo; de ahí la necesidad de cuidar sus formas de intervención y, por tanto, el tipo de aprendizajes personales que va a promover. En este punto resulta conveniente recuperar el concepto de cine formativo acuñado por Torre (1996), quien señala:
[…] Personalmente entiendo el cine formativo como la emisión y recepción intencional de películas portadoras de valores culturales, humanos, técnico-científicos o artísticos, con la finalidad de mejorar el conocimiento, las estrategias o las actitudes y opiniones de los espectadores. En primer lugar han de poseer determinados valores o méritos humanos; en segundo lugar estar codificados de forma que sean interpretables y en tercer lugar que exista una intención de utilizar dicho medio como recurso formativo, es decir, con voluntad de producir algún tipo de aprendizaje, que no tiene por qué estar vinculado necesariamente al mensaje de la película. (p.17)
Por ello, el cine con una finalidad orientadora requiere de una selección rigurosa de las películas que pueden ser visionadas.
¿Por qué usar el cine en la prevención de adicciones? Entre otras razones porque puede ser usado como recurso didáctico con el cual al alumno se le favorece la creación de nuevos horizontes de estar y sentirse en el mundo, al posibilitarle más la generación de nuevas miradas, escuchar otras voces ajenas a lo propiamente académico que se derivan del arte y que están relacionadas a situaciones y circunstancias que acompañan a los personajes de las películas en determinados contextos socioculturales e históricos, y que configuran determinadas tramas y dramas humanos.
La enseñanza del cine debe ir acompañada de concepciones, procedimientos y competencias relativas a los soportes técnicos (procesos transcurridos desde su impresión hasta su proyección); a la imagen (connotaciones de sus signos, tipos de planos, gestos, expresiones); a la realización (funcionamiento del trabajo planificado del equipo humano constituido); al montaje (orden, ambientes, sonido, efectos); al análisis formal (componentes significativos y coherencia de la película); y a la inserción del cine y su comprensión desde un contexto histórico, sociocultural, estético y de valores.
El cine ha demostrado ser un recurso eficaz para la educación, la formación del carácter y la transmisión de valores, especialmente en los jóvenes, por lo que se requiere que en la escuela se incluyan objetivos que proporcionen la información oportuna que permita a los estudiantes entender e interpretar los textos fílmicos, de tal manera que con este medio puedan alcanzarse metas y objetivos educativos. Conforme a Vega (2002): “[…] el objetivo básico de la educación sobre las drogas sería enseñar a vivir de forma sana en medio de la cultura de las drogas”. (p.126) Por eso es muy importante que el adolescente aprenda a coexistir con ella y tratar de no ser afectado, desarrollar estrategias de afrontamiento en las cuales reconozca los factores de riesgo mencionados anteriormente y de protección para prevenir adicciones.
El cine es un medio que favorece una concentración tal de la atención y una atmósfera tan propicia para asimilar lo que se muestra, que muchos coinciden en destacar su valor desde el punto de vista persuasivo de las grandes masas y su influencia en la ideología. Puede simular situaciones de la vida real o imaginaria como ningún otro. En los últimos años, el empleo del séptimo arte en la enseñanza no se ha limitado solamente a ser fuente de información o de emociones, sino que se ha integrado de manera más dinámica al proceso docente.
El uso del cine como recurso docente requiere un trabajo previo importante de planificación didáctica que incluye una serie de elementos amplios, diversos y variables que estarán en función de las características y necesidades de los alumnos/as a quienes se dirijan. Bravo Miralles (2010) define el cine-fórum (debate) como:
[…] aquella actividad pedagógica de grupo que, apoyándose en el cine como eje, persigue, a partir del establecimiento de una dinámica interactiva de los participantes, descubrir, vivenciar y reflexionar sobre las realidades y valores que persisten en el grupo o en la sociedad. (p. 2)
En el contexto cubano, los investigadores Hernández, Barreto, Hernández & Vázquez (2011) definen el cine-debate como el análisis y discusión de un filme, posterior a su observación, con el interés de que los espectadores observen la cinta exhibida con un sentido crítico, de acuerdo con los objetivos que se hayan trazado. Los articulistas, al asumir los presupuestos dados en el párrafo anterior proponen una definición sobre cine-debate preventivo, el que ajustan al contexto de la presente investigación:
Cine-debate preventivo: Actividad pedagógica de grupo que, apoyada con la interacción directa y mediada por el cine, persigue, a partir de acciones de orientación educativa con los participantes, lograr un impacto emocional y re?exivo del contenido para lograr así la función del trabajo preventivo.
Como se ha mencionado, el cine es un medio de comunicación e interacción entre el instructor de arte orientador y el alumno, que debe ser empleado como un recurso para promover procesos de autoanálisis y síntesis. Su correcta utilización en el contexto escolar comunitario lo convierte en una poderosa herramienta para la prevención de la drogodependencia.
Conclusiones
El análisis de los referentes sobre la orientación educativa y su importancia en la formación del instructor de arte permitió sistematizar los elementos teóricos que singularizan su preparación para la prevención de la drogodependencia.
El estudio de las características y la evolución del cine en el proceso de enseñanza-aprendizaje, su contextualización en la escuela cubana y sus potencialidades en procesos de intervención grupal, posibilitó trascender lo cotidiano en la labor educativa para así emplearlo como herramienta de orientación educativa para la prevención de la drogodependencia en el contexto escolar.
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