Servicios
Descargas
Buscar
Idiomas
P. Completa
Sobre Laura Giraudo, Rincones dantescos. Enfermedad, etnografía e indigenismo: Oaxaca y Chiapas, 1925-1954
Salvador Sigüenza Orozco
Salvador Sigüenza Orozco
Sobre Laura Giraudo, Rincones dantescos. Enfermedad, etnografía e indigenismo: Oaxaca y Chiapas, 1925-1954
Historia mexicana, vol. LXXV, no. 2, pp. 974-978, 2025
El Colegio de México A.C., Centro de Estudios Históricos
resúmenes
secciones
referencias
imágenes
Carátula del artículo

Reseñas

Sobre Laura Giraudo, Rincones dantescos. Enfermedad, etnografía e indigenismo: Oaxaca y Chiapas, 1925-1954

Salvador Sigüenza Orozco
Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, Mexico
Historia mexicana, vol. LXXV, no. 2, pp. 974-978, 2025
El Colegio de México A.C., Centro de Estudios Históricos
Giraudo Laura. Rincones dantescos. Enfermedad, etnografía e indigenismo: Oaxaca y Chiapas, 1925-1954. 2023. Madrid. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. 351pp.. 978-840-011-173-1

En 1972 en Oaxaca, ciudad del sur de México, se inauguró el Hospital Regional Presidente Juárez, que depende del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). En la entrada principal se encuentra un busto del Dr. José Edmundo Larumbe Lozano, quien en 1925 comenzó la lucha contra la oncocercosis en la Sierra Norte de Oaxaca. La obra de Laura Giraudo titulada Rincones dantescos se dedica al estudio detallado y minucioso de dicho padecimiento en México.

El volumen está estructurado en dos partes. La primera, titulada “Paisajes, diagnósticos y representaciones de la oncocercosis”, se divide en cinco temas: 1) La enfermedad de las incógnitas: la oncocercosis americana. 2) Negros e indígenas, África y América: relatos de origen. 3)Prácticas: investigación, experimentación y tratamiento. 4)Expediciones y diagnósticos: Oaxaca, Chiapas y más allá de las fronteras. 5)La aproximación indigenista: expertos, exploraciones y creencias. La segunda parte, “Testimonios. Narrativas sobre la oncocercosis”, tiene cuatro apartados: 1) Entre enfermedad exótica y enfermedad endémica/indígena. 2) Entre patología social y patología indígena. 3)Entre spatología indígena, problema social y enfermedad profesional. 4)Mapas. La investigación de Giraudo es vasta y múltiple; arrojó una especie de manual, un compendio en el que de forma extensa trata numerosas y diversas aristas de la oncocercosis. El trabajo cuenta con información adicional que detalla el nivel de profundidad de la investigación: cronología, fuentes, cuadros, mapas, figuras e índices (de personas, entidades y toponímico).

La cronología inicia en 1915, cuando la enfermedad se identificó clínicamente en Suchitepéquez de Guatemala. En cuanto al año señalado en el título, 1925, corresponde a la expedición del doctor Samuel Villalobos a la zona de Montecristo de Guerrero (Chiapas), viaje durante el cual el doctor Isaac Ochoterena encontró la filaria en los tumores extraídos a los enfermos. La obra concluye en 1954, momento en que para combatir la enfermedad empezó a utilizarse el DDT (dicloro difenil tricloroetano) en la cuenca del río Despoblado en Chiapas; en ese tiempo el Instituto Nacional Indigenista (INI) empezó a participar en la campaña nacional contra la oncocercosis mediante carteles bilingües.

La selección de fuentes de información refleja una búsqueda minuciosa y detallada cuyo análisis posterior fue amplio y diverso. El trabajo con las fuentes directas se realizó en archivos históricos institucionales (Instituto Indigenista Interamericano, Secretaría de Educación Pública, Secretaría de Salubridad y Asistencia), en el Instituto Nacional de Antropología e Historia recurrió al Fondo Oncocercosis de la Dirección de Etnología y Antropología Social. En Oaxaca indagó en la Fundación Cultural Bustamante Vasconcelos y examinó los Fondos Francisco Reyes Salgado y José Edmundo Larumbe Lozano, de la Biblioteca Fray Francisco de Burgoa. Además de memorias, informes y actas, la autora recurrió a otros materiales (anales, boletines, gacetas, periódicos y revistas especializadas).

Se trata de un estudio transversal y, a partir de los análisis y las distinciones de la autora, se pueden realizar diversas lecturas: histórica, por el recorrido diacrónico que expone; cultural, debido a las posibles causas de la enfermedad y a su asociación con el contexto (murciélagos, embrujo), lo que se hace evidente con la interpretación que durante mucho tiempo consideró la oncocercosis como una enfermedad indígena; médica, por la investigación y la atención brindada a la misma; de política pública, por las campañas que rebasaron el plano nacional. Debido a esta diversidad de interpretaciones, en la historia que se reconstruye aparecen múltiples personajes y actores: médicos, brigadistas, antropólogos, etnógrafos, biólogos y, por supuesto, los oaxaque ños y chiapanecos afectados por la enfermedad. Asimismo, surgen revistas y periódicos que publicaron tanto noticias exageradas sobre la enfermedad como artículos que la refieren en un tono serio y clínico.

Dada la extensión y el carácter enciclopédico del volumen, la presente reseña presenta una selección acotada de temas. Uno es el de las excursiones que los doctores José Edmundo Larumbe y Ramón Pardo y el agente sanitario Francisco Reyes realizaron entre 1926 y 1934 a la sierra de Ixtlán, en especial al pueblo de Tiltepec “de los ciegos”, sitio de “espectros ambulantes y rincón dantesco”. Previamente, en 1925 Larumbe hizo su primera excursión a Tiltepec, e inicialmente atribuyó la ceguera a la desnutrición, mientras algunos periódicos agregaron que era transmitida por murciélagos. En este bloque y a partir de documentos oficiales, fotografías, dibujos y correspondencia privada, se analiza la enfermedad con perspectiva social e indígena. El volumen contiene fotos de paisajes, lugares y gentes, estas últimas estrujantes porque muestran los efectos de la enfermedad en los ojos de los indígenas zapotecos. Asimismo, incluye una selección de notas periodísticas, algunas alarmantes, de los diarios El Universal y Excelsior de la capital del país, y del Mercurio de Oaxaca. Este apartado incluye material del Fondo Francisco Reyes Salgado: 15 fotos, 2 dibujos de la mosca, y el nombramiento de Francisco Reyes como agente de la primera campaña contra la oncocercosis y el mal del pinto, en 1935.

Otro momento importante fue el Primer Congreso Indigenista Interamericano, celebrado en Pátzcuaro durante el mes de abril de 1940; en él, el delegado zapoteco de Oaxaca, Taurino Santiago, presentó un pliego de peticiones con reivindicaciones sociales y económicas para la región, entre ellas construir una carretera que cruzara la sierra de Oaxaca a Choapam y que pasara por Guelatao, ampliar la dotación de servicio de energía eléctrica, contratar maestros para escuelas en 25 pueblos, crear centros de trabajo y estimular la explotación minera, brindar servicios públicos (escuela, electricidad, salud) a los pueblos chinantecos, establecer una red telefónica e introducir servicios de agua potable; asimismo, solicitó el envío de brigadas médicas para combatir la oncocercosis. El volumen también contiene información sobre la conferencia preliminar de la oncocercosis convocada por la Oficina Sanitaria Panamericana, celebrada en la ciudad de México en enero de 1943. En el acta final de dicha conferencia se propuso llevar a cabo el plan para el estudio, control y erradicación de la oncocercosis en el continente americano, el cual incluyó diferentes tareas: la exploración epidemiológica, el estudio tanto del parásito causal como de los vectores (mosquitos), estudiar la infección oncocercósica en el hombre (sintomatología, anatomía patológica, patogenia, diagnóstico clínico, diagnóstico de laboratorio), y efectuar labores de tratamiento y profilaxis (prevención).

En esa misma década, durante 1945, Frans Blom y Gertrude Duby fueron comisionados por el Instituto Indigenista Interamericano para que, acompañados de otras personas, recorrieran zonas afectadas por la oncocercosis en los estados de Chiapas y Oaxaca. Giraudo localizó documentos resultado de tales viajes, material que identificó como una mezcla de libreta de trabajo de campo e informe, del cual transcribe textos que abordan diversos temas: trabajadores y comercio, caminos, trabajo de las brigadas, puestos de vigilancia, sitios donde la enfermedad es recurrente. Asimismo, incluye algunos cuestionarios y 26 fotos, varias de ellas de rostros de personas oncocercosas. Como resultado de ese viaje, que duró 136 días, Duby preparó un material que la revistaMañana publicó como reportaje con el título “20 semanas por la ruta de la oncocercosis. Investigación intensa sobre el mal de la ceguera”, fueron varias entregas entre agosto y octubre de 1945; de dicha revista el volumen incluye 17 imágenes y la transcripción de los textos. A diferencia del informe señalado previamente, el relato de la revista tiene un tono más periodístico, sus primeras palabras señalan la preocupación de Duby después de su viaje:

[…] persiguiendo el origen y el modo de evitar la maldita enfermedad de la oncocercosis, que preocupa hondamente a las autoridades sanitarias de México y que requiere, para su total extirpación, de una gigantesca campaña, complicada y costosa, que México debía iniciar ya, antes de que esta maldición se propague a otras regiones del país y se convierta en un desastre nacional (pp. 272-273).

Rincones dantescos aporta al estudio de las enfermedades parasitarias y tropicales con una perspectiva diacrónica, cultural y social; asimismo, abona al campo de estudios históricos de salud pública en México que entre otros cuenta con trabajos de América Molina sobre epidemias y pandemias, las investigaciones de Paola Peniche sobre epidemias históricas (viruela, cólera, fiebre amarilla) y recientes (dengue, zika), y el trabajo sobre epidemias de sarampión, editado por Carmen Paulina Torres Franco y Chantal Cramaussel. Además, el referido Plan de 1943 para erradicar la oncocercosis antecede a otro proyecto de salud pública del gobierno mexicano (también de interés continental) llevado a cabo por la Comisión Nacional para la Erradicación del Paludismo (CNEP), desarrollada entre 1956 y 1982; dicha enfermedad y su proceso de erradicación ha sido estudiado por Marcos Cueto, Mauricio Ortega y María Rosa Gudiño, entre otros autores. El libro de Laura Giraudo contribuye de forma sustancial al estudio de las enfermedades en contextos de pobreza y marginación; su obra entreteje la enfermedad, la etnografía y el indigenismo para trazar una serie de temas (biología, medicina, salud pública, epidemiología, aspectos clínicos, educación higiénica, herbolaria y creencias indígenas) en un recorrido prolongado, agudo y documentado que abarca tres décadas por rincones marginados de México.

Supplementary material
Notes
Buscar:
Contexto
Descargar
Todas
Imágenes
Scientific article viewer generated from XML JATS by Redalyc