<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><?xml-model type="application/xml-dtd" href="http://jats.nlm.nih.gov/publishing/1.1d3/JATS-journalpublishing1.dtd"?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Publishing DTD v1.1d3 20150301//EN" "http://jats.nlm.nih.gov/publishing/1.1d3/JATS-journalpublishing1.dtd">
<article xmlns:ali="http://www.niso.org/schemas/ali/1.0" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" dtd-version="1.1d3" specific-use="Marcalyc 1.2" article-type="research-article" xml:lang="es">
<front>
<journal-meta>
<journal-id journal-id-type="redalyc">6364</journal-id>
<journal-title-group>
<journal-title specific-use="original" xml:lang="es">Estudios del Hábitat</journal-title>
</journal-title-group>
<issn pub-type="epub">2422-6483</issn>
<publisher>
<publisher-name>Universidad Nacional de La Plata</publisher-name>
<publisher-loc>
<country>Argentina</country>
<email>msoledadp@gmail.com</email>
</publisher-loc>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id pub-id-type="art-access-id" specific-use="redalyc">636469302013</article-id>
<article-categories>
<subj-group subj-group-type="heading">
<subject>Artículos</subject>
</subj-group>
</article-categories>
<title-group>
<article-title xml:lang="es">Hábitat deseable. Criterios locales sobre viviendas y barrios en un conflicto por relocalizaciones.</article-title>
<trans-title-group>
<trans-title xml:lang="en">Desirable habitat. Local criteria on housing and neighborhoods in a conflict over relocations</trans-title>
</trans-title-group>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author" corresp="no">
<name name-style="western">
<surname>Balerdi</surname>
<given-names>Soledad</given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="aff1"/>
<xref ref-type="fn" rid="fn2">*</xref>
<email>soledadbalerdi@gmail.com</email>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="aff1">
<institution content-type="original">Instituto de Investigación en Humanidades y Ciencias Sociales. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Universidad Nacional de La Plata / CONICET</institution>
<institution content-type="orgname">Universidad Nacional de La Plata</institution>
<country country="AR">Argentina</country>
</aff>
<author-notes>
<fn id="fn2" fn-type="other">
<label>*</label>
<p>Licenciada en Sociología (UNLP) y Doctora en Ciencias Sociales / Sociología (UNLP y Universidad de Amberes, Bélgica). Becaria posdoctoral de CONICET. Docente de Epistemología y Metodología de las Ciencias Sociales, Departamento de Sociología, FaHCE-UNLP</p>
</fn>
</author-notes>
<pub-date pub-type="epub-ppub">
<season>Junio</season>
<year>2019</year>
</pub-date>
<volume>17</volume>
<issue>1</issue>
<fpage>1</fpage>
<lpage>15</lpage>
<history>
<date date-type="received" publication-format="dd mes yyyy">
<day>01</day>
<month>09</month>
<year>2018</year>
</date>
<date date-type="accepted" publication-format="dd mes yyyy">
<day>25</day>
<month>04</month>
<year>2019</year>
</date>
<date date-type="pub" publication-format="dd mes yyyy">
<day>15</day>
<month>06</month>
<year>2019</year>
</date>
</history>
<permissions>
<ali:free_to_read/>
<license xlink:href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/">
<ali:license_ref>https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/</ali:license_ref>
<license-p>Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.</license-p>
</license>
</permissions>
<abstract xml:lang="es">
<title>Resumen</title>
<p>A partir de una investigación etnográfica sobre un conflicto  por relocalizaciones en  un asentamiento informal de La Plata, este artículo pone en primer plano los criterios de evaluación y valoración que construyen habitantes populares sobre el hábitat que desean, problematizando las concepciones que los relegan a un rol meramente receptivo de las políticas habitacionales y los proyectos de relocalización. Para ello, reconstruye la intervención de un conjunto de habitantes populares en la definición negociada –junto a funcionarios provincialesdel destino y las condiciones de su relocalización, y los criterios estéticos y prácticos que construyeron  en este  proceso. A partir  del análisis de este proceso el articulo debate con ciertas miradas que reducen las prácticas populares a la lógica de la necesidad, contraponiéndolas con una noción integral del hábitat.</p>
</abstract>
<trans-abstract xml:lang="en">
<title>Abstract</title>
<p>Based on an ethnographic research on  a  conflict over relocations in  an informal settlement in La Plata, this article points out the evaluation and assessment criteria that popular inhabitants build about the habitat they want, problematizing conceptions that relegate them to a merely receptive role regarding housing  policies and relocation  projects. With this  objetctive, the article reconstructs the intervention of a group of popular inhabitants in the negotiated definition -together with state officialsof the destination and the conditions  of their relocation, and the aesthetic and  practical criteria that they constructed in this process. On the basis of the analysis of this process, the article discusses with certain views that reduce popular  practices  to  the  logic  of  necessity, contrasting them with an integral notion of habitat.</p>
</trans-abstract>
<kwd-group xml:lang="es">
<title>Palabras clave</title>
<kwd>Hábitat</kwd>
<kwd>Relocalización</kwd>
<kwd>Asentamientos informales</kwd>
<kwd>Barrios populares</kwd>
</kwd-group>
<kwd-group xml:lang="en">
<title>Keywords</title>
<kwd>Habitat</kwd>
<kwd>Relocation</kwd>
<kwd>Informal settlements</kwd>
<kwd>Popular neighbourhoods</kwd>
</kwd-group>
<counts>
<fig-count count="1"/>
<table-count count="0"/>
<equation-count count="0"/>
<ref-count count="35"/>
</counts>
</article-meta>
</front>
<body>
<sec>
<title>Introducción</title>
<p>Existe cierta tendencia a  identificar  tres lógicas imbricadas en la producción del espacio urbano segregado: la del mercado, la del Estado y la de la necesidad de los habitantes populares. Desde esta concepción, el principal problema de los barrios populares es la irregularidad en la tenencia de la tierra o la vivienda, y las políticas habitacionales y de integración urbana  debieran   orientarse fundamentalmente a saldar esta carencia. El propósito de este artículo es poner  en  primer plano  los criterios de valoración que construyen habitantes populares sobre el  hábitat que  desean, más acá de aquellas visiones que los relegan a un rol meramente receptivo de dichas políticas.</p>
<p>Este texto surge como producto de una investigación etnográfica<xref ref-type="fn" rid="fn3">
<sup>1</sup>
</xref>  llevada a cabo a partir del año 2013 en torno a un conflicto motivado por el desarrollo de una obra de infraestructura hidráulica y un proyecto de relocalización de viviendas en un barrio popular de la ciudad de La Plata. Se trata de una obra hidráulica que formó parte de un gran proyecto de infraestructura  impulsado por el gobierno de la provincia de Buenos Aires como respuesta a la trágica inundación ocurrida en la zona en abril de 2013, y que prevía el ensanchamiento y canalización de un arroyo que cruza el barrio en cuestión y la relocalización de las viviendas asentadas en sus márgenes.</p>
<p>El 2 de abril de 2013 una imprevista y abundante lluvia inundó, en cuestión de horas, la localidad de La Plata. El agua, que en muchas zonas superó la altura de un metro por sobre el nivel del suelo, generó incontables destrozos materiales y se cobró la vida de 89 personas. Si bien la causa inmediata de la inundación fue la abundancia y celeridad de las precipitaciones que cayeron durante ese día, las interpretaciones posteriores del evento la atribuyeron a la ausencia de obras hidráulicas adecuadas y preventivas que permitieran el escurrimiento de los arroyos<xref ref-type="fn" rid="fn4">
<sup>2</sup>
</xref>.</p>
<p>Con este diagnóstico, en julio de 2013 la Legislatura de la provincia de Buenos Aires sancionó la Ley provincial Nº 14.527 autorizando al gobierno provincial, a cargo por entonces del gobernado Daniel Scioli, a endeudarse por el monto de 1973 millones  de  pesos (provistos por el Estado Nacional) para financiar la reconstrucción de la  infraestructura  dañada por las inundaciones y la realización de  obras  con el objetivo de prevenir daños ante futuras precipitaciones como la del 2 de abril. Entre éstas, la obra hidráulica de  mayor  magnitud sería  la de saneamiento de la cuenca de El Gato, un arroyo de 35 km de largo que recorre los partidos de Ensenada y La Plata de oeste a este y que fue uno de los arroyos más desbordados durante la inundación. Esta obra suponía el ensanchamiento del canal  y  su revestimiento de hormigón armado, permitiendo lograr una mayor capacidad  de transporte de los  caudales de agua, e implicaría que muchas de las viviendas de los cientos de asentamientos precarios que se ubicaban  sobre  sus márgenes tuvieran que ser  removidas. El proyecto, que sería implementado por el Ministerio de Infraestructura de la  provincia, incluía  entonces la  construcción de viviendas en  otra zona de la ciudad, a las que serían relocalizadas las familias cuyas casas obstaculizaran  el avance de la obra.</p>
<p>El barrio en el que se desarrolló la investigación, La Chacra, es un asentamiento de la periferia platense conformado por la ocupación progresiva de tierras a partir de la llegada desde la década del 2000 de población migrante de la provincia de Chaco y de Paraguay. El proyecto de relocalización de  algunas  de sus viviendas dio origen a un conflicto que se desarrolló en el barrio entre los años 2014 y 2015. En  el marco de este proyecto, el Ministerio de  Infraestructura de la Provincia puso en marcha la construcción de las  nuevas viviendas  a  través de un programa que formaba parte  del  repertorio de  políticas  habitacionales   desarrolladas   por el Estado nacional a partir del 2003. El objetivo de este artículo es problematizar las concepciones que relegan a los sectores populares a un rol meramente receptivo de las políticas habitacionales y los proyectos de relocalización. Para  ello,  analiza  los  criterios  de  evaluación y valoración  que construyeron  los  habitantes de La Chacra sobre el hábitat deseable, en el marco del conflicto desplegado en torno a las relocalizaciones.</p>
<p>El artículo inicia presentando algunas discusiones del campo de  los estudios  urbanos sobre las políticas habitacionales implementadas en Argentina  en las  últimas  décadas, y en particular, sobre la problemática de la segregación residencial como consecuencia de estas  políticas. El segundo  apartado  presenta el conflicto que es objeto de este artículo y en particular el relato de una escena etnográfica como material empírico para dar cuenta del proceso en que se fueron construyendo los criterios de los habitantes acerca de las condiciones y el destino de su relocalización. El artículo concluye con algunas reflexiones finales sobre el proceso analizado.</p>
</sec>
<sec>
<title>
<bold>Políticas habitacionales y segregación dencial</bold>
</title>
<p>En las últimas décadas una batería  de  políticas públicas se ha orientado a atender las crecientes   problemáticas   de déficit  habitacional e informalidad  urbana. Una serie  de  trabajos (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref20">Di Virgilio, 2015</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref8">Clichevsky, 2012</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref13">Cravino, 2008</xref>) ha  señalado  cómo en  un  escenario en el que el mercado de tierra y vivienda es cada vez más segmentado y restrictivo, los sectores populares deben resolver su acceso a las mismas a través de mecanismos informales. Esto conduce a  que  las urbanizaciones  populares se caractericen por condiciones  de  precariedad habitacional, falta de infraestructura de servicios  básicos e irregularidad  en  la  tenencia de la tierra y la vivienda. En  particular La Plata es la localidad con mayor cantidad de urbanizaciones informales de la provincia de Buenos Aires. En 2014  un registro  elaborado por el Ministerio de  Infraestructura<xref ref-type="fn" rid="fn5">
<sup>3</sup>
</xref> identificó más de 1500 villas y asentamientos en la provincia de  Buenos Aires y 129 en  el partido  de La Plata. <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref18">Di Croce Garay y Paggi (2018)</xref> sostienen que el 86% de estas urbanizaciones en el Gran La Plata fue producida en los últimos 25 años, y la situación se profundiza en la actualidad: sólo para 2015, los autores registraron 15 intentos de tomas de tierras en distintas zonas del partido.</p>
<p>En el campo de estudios sobre las políticas habitacionales   argentinas    existe consenso en identificar un cambio de paradigma en la política hacia las urbanizaciones informales a partir de la década del 90: en un contexto de profundización neoliberal las modalidades de intervención  públicas hacia  las  urbanizaciones informales pasaron  de la erradicación  de las décadas anteriores, a estrategias de “radicación”, como la regularización dominial y la urbanización de villas y asentamientos  (Cravino, Fernández Wagner y Varela, <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref11">2002</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref24">Fernández Wagner, 2009</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref3">Barreto, 2012</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref20">Di Virgilio, 2015</xref>). En paralelo a una orientación focalizada y descentralizada, esta intervención se caracterizó por una ausencia de políticas públicas habitacionales sólidas (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref26">Ferraudi Curto, 2011</xref>, <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref25">2014</xref>: 115; Cravino, Fernández Wagner y Varela, <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref11">2002</xref>).</p>
<p>Esto cambió a partir del 2003. Tras la crisis de 2001, comenzó a implementarse a nivel nacional una nueva batería de políticas públicas habitacionales que tenían como objetivo la producción de vivienda social y  la  urbanización de villas y asentamientos en el marco de una situación de “emergencia social”,  orientadas hacia la reactivación  económica a  través del  sector  de la   construcción  (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref33">Rodríguez et al., 2007</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref26">Ferraudi Curto, 2011</xref>, 2014). A partir de un  cambio  en la  orientación  estatal hacia la  problemática del  acceso  a  la  vivienda, en el contexto  de  un creciente  déficit  habitacional a  nivel  nacional y  con  el horizonte  puesto en la reactivación económica, el hábitat se constituyó con más fuerza que hasta  entonces en objeto de demanda y en terreno de intervención estatal. El Programa Federal de Construcción de Viviendas, el Programa Federal de Mejoramiento  de Viviendas “Mejor Vivir”, así  como el Subprograma de Urbanización de Villas y Asentamientos y el de Construcción de Viviendas con Municipios entre otros<xref ref-type="fn" rid="fn6">
<sup>4</sup>
</xref>, se inscribirían en una nueva modalidad de intervención “recentralizada”<xref ref-type="fn" rid="fn7">
<sup>5</sup>
</xref>(<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref33">Rodriguez et al., 2007</xref>, <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref26">Ferraudi Curto, 2011</xref>) de la política pública habitacional.</p>
<p>Este nuevo impulso otorgado a la política habitacional se dio en un contexto en el cual el problema del acceso al suelo urbano y a la vivienda se convertía cada  vez más en  materia del debate público. Como detalla <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref5">Canestraro (2016)</xref>, la acción articulada de movimientos sociales, organismos del Estado y el campo académico  confluyeron   en los  últimos  años en la creación de espacios  de  acción política en materia habitacional<xref ref-type="fn" rid="fn8">
<sup>6</sup>
</xref>. Uno de los antecedentes centrales que ilustra este  contexto  para la provincia de Buenos Aires es la sanción en el año 2012 de la denominada Ley de “Acceso Justo al Hábitat”.  A su  vez,  este marco  estará también atravesado por la continuidad de prácticas de expulsión y desalojo forzoso a ocupantes  de  tierras que se seguirán produ</p>
<p>ciendo  en variados contextos locales, a pesar de las orientaciones políticas y los programas públicos a nivel nacional. Los desalojos del Parque Indoamericano en  Buenos  Aires en 2010 (Cravino, Palombi y Quintar, <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref12">2014</xref>) o el de Abasto en el Gran La Plata en el año 2015 (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref32">Musante, 2016</xref>) son dos ejemplos de ello.</p>
<p>Además, este escenario estará marcado también por una de las contracaras de estas políticas habitacionales  para la vida  cotidiana  de los sectores populares. Como señalan varios autores, la producción de las ciudades está íntimamente ligada a la lógica del mercado del suelo (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref14">Cravino, 2012</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref22">Duhau, 2013</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref19">Di Virgilio y Rodríguez, 2013</xref>), pero también a las políticas públicas habitacionales que, si bien orientadas a dar respuesta a las grandes dificultades de acceso a la tierra y a la vivienda de los sectores populares del país, por lo general se limitan a la construcción de viviendas en las periferias metropolitanas, donde hay suelo disponible y barato, contribuyendo a  reforzar  la segregación residencial de esta población (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref3">Barreto, 2012</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref34">Segura, 2014</xref>). Las controversias existentes en el campo académico en torno a la evaluación de estas políticas, a si se trata de soluciones para el déficit habitacional y la informalidad  urbana  de  los sectores populares, o si sólo se dedican a movilizar a los mercados inmobiliarios (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref19">Di Virgilio y Rodríguez, 2013</xref>) son amplias, pero en general tienden a marcar con cierto acuerdo sus efectos contradictorios, señalando entre otras cosas: la dispersión y fragmentación de las intervenciones (Di Virgilio, Guevara y Arqueros, <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref21">2014</xref>), la insuficiencia en términos de disponibilidad de tierra para llevar adelante las viviendas necesarias (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref16">Del Río y Duarte, 2012</xref>), cierta insuficiencia  en  términos de calidad de las mismas (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref3">Barreto, 2012</xref>), el hecho de que las políticas de regularización se aboquen exclusivamente a la tenencia  pero no al saneamiento urbano-ambiental (Clichevsky, 2003; Di Virgilio, Guevara y Arqueros, <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref21">2014</xref>).</p>
<p>El conflicto que es objeto de este artículo<xref ref-type="fn" rid="fn9">
<sup>7</sup>
</xref> se desarrolló en el barrio La Chacra. Como mencioné, se trata de un asentamiento informal ubicado a la vera del arroyo El Gato, en la periferia platense. El proyecto de relocalización de algunas de las viviendas del barrio, que fue el disparador del conflicto, no estuvo inicialmente motivado -como sucede en otros casos estudiados por la bibliografíapor la vulnerabilidad ambiental de la población (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref6">Carman, 2011</xref>, <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref7">2017</xref>) que de hecho habita sobre los márgenes de un arroyo  contaminado e  inundable,  o  por la implementación de un  programa  habitacional (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref25">Ferraudi Curto, 2014</xref>) para mejorar sus condiciones  de hábitat.  El  objetivo primario en este caso fue la construcción de una de las mayores obras de infraestructura  hidráulica de la provincia -a su vez impulsada por una tragedia local, la inundación  ocurrida  en la  ciudad en abril del año 2013-<xref ref-type="fn" rid="fn10">
<sup>8</sup>
</xref>. No obstante, el proyecto fue gestionado a través de las políticas habitacionales vigentes por entonces. El Ministerio de Infraestructura de  la  provincia, a  través  de la Subsecretaría  de Tierras  y  del Instituto  de la Vivienda, proyectó la construcción de 444 viviendas  “definitivas”  más  120 “transitorias” en el barrio platense del Mercadito, en un predio ubicado entre las calles 1 y 514, delimitado por el Mercado Regional, el arroyo El Gato y las vías del ferrocarril Roca. De las 444 viviendas “definitivas”, 120 serían financiadas por el organismo Fonplata, cuya inversión contemplaría además las  obras de relleno  de todo  el predio, e infraestructura de servicios tales como red de agua potable,  gas, electricidad,  redes  viales. Las 324 viviendas restantes serían  financiadas por el Plan Federal de Urbanización de Villas y Asentamientos Precarios. Además, se construirían 120 viviendas “transitorias”  de  mampostería para acelerar el traslado de algunas familias a quienes posteriormente se entregarían las viviendas definitivas.</p>
</sec>
<sec>
<title>
<bold>Relocalización. Disputando sus condiciones. </bold>
</title>
<p>El 31 de marzo de 2015 las principales autoridades del Ministerio de Infraestructura, acompañadas    por funcionarios    provinciales y municipales, inauguraron las primeras 11 viviendas “provisorias” de 120 que formaban parte del plan de relocalización de los márgenes del arroyo El Gato. Estas viviendas prefabricadas serían instaladas con el fin de realizar las primeras  relocalizaciones  necesarias para el avance de la obra de ensanchamiento y canalización de la cuenca del arroyo, a la espera de que las previstas 444 viviendas “definitivas” (de materiales más resistentes y duraderos) terminaran de edificarse en el  mismo predio. Ese día, en un pequeño acto que fue  cubierto por algunos medios locales<xref ref-type="fn" rid="fn11">
<sup>9</sup>
</xref> y por el sitio web oficial de la Comisión Bicameral de Control y Fiscalización de las obras, el presidente de dicha Comisión sostuvo que las viviendas prefabricadas “poseen servicios públicos de luz, agua y cloacas, son  casas dignas, que  cuentan a su vez con anafes para calentar y calefón para el baño”<xref ref-type="fn" rid="fn12">
<sup>10</sup>
</xref>. La primera manzana de 30 viviendas “definitivas” se proyectaba terminada para junio de ese año, por lo que las familias relocalizadas a estas 11 “provisorias” tendrían que vivir allí unos tres meses.</p>
<p>Serena<xref ref-type="fn" rid="fn13">
<sup>11</sup>
</xref>, una de las vecinas de La Chacra que vivía junto a su pareja y tres hijos en una pequeña casilla de madera construida al margen del arroyo, había aceptado el traslado ofrecido por los funcionarios del Instituto de la Vivienda y en el transcurso de esa semana se había mudado a una de estas 11 viviendas “provisorias”. Sin embargo, el resto de los vecinos de La Chacra que debían relocalizarse, habían rechazado la propuesta.</p>
<p>Los rumores acerca del proyecto de relocalización habían comenzado a circular por el barrio cuando la obra hidráulica de ensanchamiento y canalización del arroyo se avecinaba y los habitantes no habían recibido aún ninguna información oficial respecto a su posible traslado. Ante este clima de incertidumbre, el conflicto se inició a partir de que una red de actores heterogénea, integrada por los vecinos del barrio y otras personas que tenían inserción en el territorio previamente (militantes de una organización social, el Movimiento Justicia y Libertad, y extensionistas de la universidad<sup>
<xref ref-type="fn" rid="fn14">12</xref>
</sup>). Éstos comenzaron a impulsar coordinadamente un reclamo a las autoridades en pos de obtener información oficial y precisa respecto al plan de obra y sus consecuencias para el barrio.</p>
<p>Este reclamo se fue instalando y lo que inició como una demanda por información oficial, se convirtió rápidamente  en  un conflicto  en  torno a la relocalización  misma. Con representantes del Ministerio de Infraestructura como interlocutores, esta red de actores del reclamo comenzó a llevar adelante un proceso de negociaciones para determinar las condiciones de la relocalización: centralmente, cuántas familias debían relocalizarse,  a dónde, y en  qué  condiciones. Si la relocalización se había presentado inicialmente como una amenaza, cuando primaban la incertidumbre y la desinformación, pronto se fue transformando para los vecinos de La Chacra en una oportunidad: oportunidad de dejar de vivir al margen de un arroyo contaminado, de mejorar sus condiciones habitacionales, y de obtener un título de propiedad. Esto, no obstante, siempre y cuando la relocalización se hiciera bajo ciertos criterios que volvieran al futuro lugar de destino un hábitat deseable, y el barrio el Mercadito propuesto por los funcionarios para llevar a cabo el traslado no cumplía estos parámetros. Se trata de un barrio ubicado en la periferia platense, originado en ocupaciones de tierra, pero más antiguo que La Chacra. Las precarias condiciones habitacionales y de infraestructura del barrio fueron siempre de los problemas más acuciantes para sus pobladores, sin embargo fueron en gran parte mejoradas a partir del 2004 con la implementación del Subprograma Federal de Urbanización de Villas y Asentamientos Precarios (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref23">Eguia, Ortale y Rausky, 2018</xref>). Por otro lado, el barrio carga con un fuerte estigma, identificado comúnmente como uno de los más inseguros y con mayor índice de violencia de la ciudad.</p>
<p>Así, durante las primeras instancias del  conflicto, la mayoría de los vecinos de La Chacra rechazaba la relocalización al Mercadito, argumentando que se trataba de un barrio “alejado”, “inseguro”, “feo”. Para algunos de los funcionarios,  esto  resultaba  incomprensible:   cómo era posible que habitantes irregulares de un terreno que es “del arroyo”, como sostuvo uno de  ellos, no quisieran  aceptar  la relocalización a una vivienda de la cual se les ofrecía la propiedad legal. Por entonces parecía que para algunos funcionarios se trataba de una aritmética de equivalencias -una vivienda por otra-, y que no habría margen para introducir los  criterios de valoración estéticos y prácticos de los propios vecinos.</p>
<p>Reconociendo la magnitud del cambio que representó la nueva política habitacional implementada a partir del año 2003 en Argentina, Cravino sostiene que una  de las continuidades en relación a  las  modalidades de intervención de las décadas anteriores fue “la falta de participación de los usuarios en las decisiones del barrio y de las construcciones” (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref10">2017</xref>: 9). Sin embargo el caso  aquí  analizado se  configuró de un modo particular: a partir de la mediación que estableció la red de actores en el conflicto se habilitó la posibilidad de que los vecinos que efectivamente no habían sido tenidos en cuenta en el diseño y planificación de la obra y del proyecto de relocalización, construyeran y activaran en el proceso decisorio criterios específicos sobre el hábitat que deseaban. Entonces, la aceptación inmediata de la relocalización que desde la óptica de  algunos funcionarios  parecía esperable, no  se  produjo. La  intervención del Ministerio, no obstante,  en  lugar de  forzar la relocalización de cualquier modo, habilitó la posibilidad de llevar adelante un proceso de negociaciones para que se pudiera convenir un nuevo destino para llevar a cabo la relocalización, que los vecinos aceptaran.</p>
<p>A lo largo de este proceso, se fueron evaluando algunos destinos posibles para la relocalización. En el intento por encontrar un equilibrio entre las opciones deseadas y las opciones posibles, se pusieron en juego distintos  elementos. Por un lado, el destino de la relocalización debía cumplir en principio  un requisito sostenido por los funcionarios del Ministerio: debía tratarse de tierras fiscales (esto es, que no fueran de propiedad privada), porque el Estado provincial no podía hacerse cargo de la compra de un terreno. Por otro lado, los vecinos explicitarán otros criterios vinculados al  habitar cotidiano que configurarán condiciones de habitabilidad aceptables o deseables. Estos criterios no estaban necesariamente dados de antemano, sino que fueron siendo construidos en la  experiencia misma de recorrer la ciudad. A medida que fueron surgiendo algunas opciones posibles de tierras en las que levantar las viviendas prefabricadas que el Ministerio ofrecía a los vecinos para ser relocalizados, éstos fueron recorriendo dichas opciones junto a Coco, el dirigente del Movimiento Justicia y Libertad que encabezó  las negociaciones. El recorrido por la ciudad se constituyó -junto con las experiencias  previas, los lugares habitados en el pasado y  los propios imaginariosen una de las fuentes de  las que se nutrió la valorización del barrio y de los posibles destinos de la relocalización, así como la construcción de criterios en torno a ello.</p>
<p>A continuación reconstruyo uno de estos recorridos que tuvo lugar una tarde de mediados del año 2015. Se trata de un evento etnográfico del que formé parte durante el desarrollo del conflicto y que condensa el argumento que busco sostener en este artículo. El recorrido se había organizado con la idea de que los vecinos pudieran tomar la decisión de si aceptar o no la relocalización a un predio ubicado en Melchor Romero (junto a un asentamiento cuyo origen estuvo acompañado por  la  misma  organización social que ahora conducía este reclamo). Las viviendas serían las mismas prefabricadas que el Ministerio estaba erigiendo en el barrio del Mercadito, de acuerdo al plan de relocalizaciones. La propuesta era entonces que los vecinos pudieran  conocer dichas  viviendas, para lo cual el recorrido comenzaría por ir a visitar a la única vecina  del barrio  que  había aceptado la relocalización propuesta por los funcionarios del Instituto y se había mudado algunas semanas atrás al Mercadito. Luego, concluiría con la visita al predio de Melchor Romero, para conocer el lugar donde se armaría el nuevo barrio.</p>
</sec>
<sec>
<title>Recorriendo la ciudad</title>
<p>El día pautado llegué al barrio a las 17hs. Habíamos acordado ser puntuales para que no se nos hiciera muy tarde durante el recorrido. Coco llegó en una camioneta antigua y  algo despintada, y algunos vecinos sumaron sus autos para que todos cupiéramos. Finalmente terminamos saliendo del barrio en una especie de caravana de seis vehículos. Luego de unos quince minutos, llegamos al predio del Mercadito en donde estaban construyéndose las viviendas para la relocalización. Se trataba de un  enorme  terreno de tierra sin vegetación, delimitado por la avenida 1. El predio estaba circunscripto por un gran alambrado que lo separaba de la avenida. En el fondo podían vislumbrarse las estructuras</p>
<p>
<fig id="gf1">
<label>Figura 1</label>
<graphic xlink:href="636469302013_gf2.png" position="anchor" orientation="portrait"/>
<attrib>Elaboración propia</attrib>
</fig>
</p>
<p>de las viviendas “definitivas” de ladrillo en construcción, y delante, a unos pocos metros de la entrada, una hilera de once  casas prefabricadas que habían sido inauguradas tres semanas atrás. Las casas eran bastante amplias, de una planta, con techo de chapa a dos aguas. Sus paredes estaban pintadas de un tono  ocre, lo que, junto al color de la tierra y a la luz rojiza de la tarde que caía, le daba al paisaje un aire desértico. Todas contaban con una pequeña puerta blanca de metal y dos ventanas. Y sobre el frente la numeración del 1 al 11 que permitía distinguir a viviendas idénticas.</p>
<p>Estacionamos los vehículos en la entrada al predio y el dirigente pidió a los vecinos que se quedaran allí esperando unos  minutos  mientras avisábamos a los residentes de nuestra llegada. Las primeras tres viviendas de la fila  con las que nos encontramos, tenían  delante  carros de madera estacionados que sus dueños  utilizaban para cartonear. Al acercarnos, nos recibieron dos hombres que se encontraban acomodando algo en ellos. Coco, que venía delante, se acercó a hablarles. Les dijo que veníamos a “ver el modelo de las casas”, que los vecinos querían visitar la casa  de Serena porque les iban a construir esas mismas viviendas en “otro terreno, en otro lado”, y querían conocerlas. Los hombres dijeron que estaba bien, pero siempre y cuando Serena estuviera de acuerdo.</p>
<p>Serena abrió la puerta de su vivienda visiblemente sorprendida de vernos allí. La saludamos y le dijimos que queríamos conocer su casa, si a ella no le molestaba, claro. Señalamos a la distancia el grupo de vecinos que esperaban junto a los autos en la entrada  al predio. Ella, algo desconcertada, respondió que no tenía problema, y agregó: “ya te digo que no  da,  le tirás una piedra [a la pared] y se rompe”. En ese momento  se  acercaron  los  hombres que nos</p>
<p>habían recibido. “Dicen que son vecinos tuyos  –le dijo uno de ellos a Serena¿es verdad?”. “Si, son vecinos de allá  del barrio”, respondió  ella. El hombre concluyó: “bueno, entonces si la vecina está de acuerdo, no hay problema”. Serena asintió.</p>
<p>Retrocedimos entonces hasta la entrada al predio, y volvimos nuevamente a la casa de Serena, esta vez acompañados por todos los vecinos. Mientras pasábamos por delante de las casas, un grupo de unos seis o siete hombres, entre ellos los dos que nos habían recibido, de pie frente a las viviendas, seguían con la mirada nuestros pasos  atentamente.  Todo transcurrió en silencio y en cuestión de segundos, pero al final del recorrido una vecina recordaría ese momento tenso: “¿Viste cómo nos  miraban?”. Los rumores de tomas de casas y conflictos violentos en el Mercadito eran  moneda corriente entre los vecinos de La Chacra. A esto se sumaba el hecho de que la mayoría de ellos era de origen paraguayo, cosa que no parecía agradar a estos habitantes  del  Mercadito, que en otras ocasiones –según sus relatosya los habían insultado apelando a su nacionalidad.</p>
<p>Finalmente, cuando llegamos a la vivienda de Serena, ésta abrió las puertas de su casa y todos comenzaron a entrar, salir, e intercambiar observaciones, y aquella tensión  que  circulaba en el aire previamente se disolvió. Los vecinos estaban muy entusiasmados, mirando cada detalle de la casa, charlando entre ellos. El tono general, opuesto  al  de  la  propia  Serena,  era de aprobación de la vivienda, y sobre todo del baño. “Con un baño así, me ducharía todos los días”, escuché decir a alguien bromeando entre el tumulto. Varios sacaron fotos con sus celulares. Yo también tomé fotografías, pero no del interior, ya que la casa estaba abarrotada de gente y prácticamente no se podía entrar. Serena y su familia observaban algo entretenidos la situación. La casa era linda, pero “le tirás una piedra y se rompe” nos había dicho. Esa  frase me había quedado resonando. Así que en un momento, disimuladamente, me acerqué a la pared y la golpeé suavemente con el puño. Hizo un ruido hueco, como a madera fina.</p>
<p>Al final Coco propuso que nos fuéramos así no se nos hacía tan tarde para ver el predio en Melchor Romero, que quedaba lejos de ahí y pronto comenzaría a oscurecer. El terreno en Melchor Romero quedaba a unos doce kilómetros del Mercadito, prácticamente en línea recta por la avenida 520, atravesando los barrios de Ringuelet y Tolosa primero, y San Carlos después, siempre por las afueras  del  casco fundacional de La Plata, delimitado por la circunvalación. Es decir que en la media hora que nos llevó el trayecto, fuimos de un barrio de la periferia a otro, sin tener que cruzar por el centro de la ciudad.</p>
<p>La Chacra se hallaba en el medio de esta línea recta que podía trazarse a partir de la avenida 520, entre el Mercadito y el barrio en Melchor Romero que iríamos a  conocer.  E incluso  los tres barrios se conectaban también por otra línea, ésta zigzagueante: el curso del arroyo El Gato, que parecía unir los tres puntos del mapa casi adrede. Como sostuve previamente, la producción de las ciudades está íntimamente ligada a la lógica del mercado del suelo (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref14">Cravino 2012</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref22">Duhau 2013</xref>), pero también a las políticas públicas habitacionales que relegan a los barrios populares erigidos a partir  de  procesos de relocalización  o programas  de  urbanización a  las  zonas  más  desvalorizadas,  condenando a sus pobladores a la segregación residencial (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref34">Segura 2014</xref>).</p>
<p>Luego de varios minutos por la avenida 520, llegamos a la esquina de la calle 179. Allí se encuentra ubicado el gran edificio gris de la Unidad penitenciaria 45 de Melchor Romero. Doblamos a la izquierda por la calle de tierra y avanzamos unos ochocientos metros más. Una vez pasada la unidad 45 y la 34 que se hallaba detrás, nos encontramos rodeados de terrenos verdes descampados a ambos lados de la calle. Ya casi había anochecido. Coco se lamentó: “de día es otra cosa”. Lo cierto es que estaba oscureciendo, y mientras avanzábamos por  la 179 notamos que no  había iluminación  pública en la calle.</p>
<p>Cuando llegamos al barrio ya era de noche. Las únicas luces eran las que proveían los focos colgados fuera de las pequeñas casitas del barrio. Éste estaba conformado por unas cincuenta viviendas divididas en dos pequeñas manzanas rectangulares de unos 50 x 150 metros. Cada una de estas dos manzanas se encontraba  subdividida por unas 25 parcelas de igual extensión, en las que se ubicaban pequeñas casitas de techo de chapa y paredes de madera pintadas en colores vivos. Rodeando esas dos manzanas, campo. Junto a este barrio se ubicaba el  predio  que Coco  había  ofrecido en el marco de las  negociaciones  como destino posible para llevar a cabo la relocalización. Esta alternativa, que no había surgido por parte de los funcionarios sino de la propia red de actores del reclamo, había sido tomada por aquellos como opción viable.</p>
<p>Al llegar, dimos entre todos una pequeña vuelta a las dos manzanas del barrio para conocerlo mejor. Caminamos juntos por la calle de tierra que señala el trazado rectangular del barrio. El lugar era silencioso. Finalmente volvimos a la esquina donde habíamos iniciado el  recorrido. Allí por primera vez noté a algunos de los habitantes del lugar, de pie observando al grupo. Al acercarme, escuché a una señora decir: “si están necesitados igual que estuvimos nosotros, está muy bien que vengan”. “Mejor, cuantos más  seamos  mejor”,  agregó  un  hombre  junto a ella.</p>
<p>En eso estábamos cuando vimos acercarse hacia nosotros un automóvil de la Policía. Del vehículo descendieron dos agentes que conversaron unos minutos con Coco y luego se retiraron. Algunos días atrás había habido un intento de ocupación de unas viviendas en construcción cerca de allí. Era posible que en esta ocasión algún vecino del barrio hubiera pensado que este grupo de personas que llegaba “en patota” de noche tenía  intenciones  de ocupar  un  terreno, o  quizá incluso  sus viviendas, y había  llamado a la policía. Coco sonrió. Me contó que aquellas casas que habían intentado ser tomadas unos días antes estaban siendo gestionadas por otra organización, el Movimiento Evita. Cuando tuvo lugar el episodio, había recibido el llamado de algunos conocidos de esa organización, para preguntarle si él y el Movimiento Justicia y Libertad estaban detrás de la toma. La situación no le resultaba graciosa por el hecho de que fuera imposible que ellos estuvieran “detrás” de una toma de tierras, ya que habían acompañado procesos  de desalojo, tomas y construcción de barrios en muchas ocasiones, sino  porque le atribuyeran equivocadamente una toma en dos ocasiones en una misma semana<xref ref-type="fn" rid="fn15">
<sup>13</sup>
</xref> .</p>
<p>Cuando el patrullero de la policía se retiró, nos dispusimos a finalizar el recorrido.  Sin  embargo antes de irnos los vecinos conversaron unos minutos más compartiendo las apreciaciones sobre el lugar. Varios aprovecharon a plantear algunas  inquietudes.  La  tranquilidad  del  barrio les  había  gustado, pero  les  preocupaban la falta de asfalto y de iluminación pública,  y sobre todo que el autobús interurbano que los conectaba con la ciudad no llegara hasta allí. Efectivamente,  cuando  habíamos doblado en la esquina de 179 para ingresar al predio, pude observar al chofer de un autobús maniobrando dificultosamente para girar en esa angosta esquina y retomar la avenida 520. Cualquiera que quisiera viajar en él, tendría que caminar los ochocientos metros de calle de tierra  y campo sin iluminación que separaban al barrio de la avenida. En comparación  con este  barrio, pensé en ese momento, La Chacra se encuentra mucho más cerca del centro y sin dudas mejor conectado.</p>
</sec>
<sec>
<title>Criterios de vivienda y barrio deseables</title>
<p>En el proceso de negociaciones se pondrán en juego criterios para definir el destino y las condiciones de la relocalización de habitantes de  un asentamiento  informal  que viven hace años a los márgenes del arroyo El Gato. En el recorrido que éstos llevaron a cabo para evaluar la calidad de las viviendas ofrecidas por el Ministerio de Infraestructura y el destino propuesto por la red de actores del reclamo, se pusieron de manifiesto sus propias valoraciones y expectativas respecto a qué es un “buen barrio” y qué es una “buena vivienda”. Estos criterios fueron emergiendo en el proceso mismo de las negociaciones, a medida que se fueron barajando distintas opciones, y sobre todo a partir de la experiencia aportada por el recorrido.</p>
<p>En primer lugar, los vecinos pusieron a jugar ciertos criterios estéticos en relación a las nuevas viviendas: si tenían que dejar sus casas  en La Chacra, en las que habían invertido dinero y enormes cantidades de tiempo y esfuerzo, las nuevas viviendas debían ser “lindas”, espaciosas, contar con más de una habitación y con el baño incorporado, y debían tener todos los servicios instalados, estar listas para usar. Este es un elemento no menor, que sin embargo  suele ser dejado en segundo plano. Thomasz sostiene que en las metrópolis contemporáneas, el acceso a la vivienda no garantiza por sí solo – como  sugieren  algunos  enfoques extendidosla “materialización del derecho a la ciudad”. Por el contrario, un  aspecto fundamental de ello  es el “derecho a la belleza” (2013: 61)<xref ref-type="fn" rid="fn16">
<sup>14</sup>
</xref>.</p>
<p>La valoración positiva que los vecinos hicieron de las viviendas prefabricadas del Mercadito se basaba centralmente en el diseño de las mismas, su amplitud (comparada con las pequeñas casas en las que muchos de ellos habitaban) y especialmente en la posibilidad de contar con baño equipado al interior de la vivienda (algo de lo que una parte importante de los habitantes de La Chacra carecía). La cuestión de la mala calidad de la  vivienda –como había advertido Serena, “si  le  tirás  una piedra se rompe”no parecía ser motivo de preocupación. Como mencioné al comienzo, la deficiencia en la calidad de las viviendas de los programas habitacionales implementados a partir del 2003 ha sido problematizada por la bibliografía (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref3">Barreto, 2012</xref>). En particular, Eguia, Ortale y Rausky en  una  investigación sobre  el impacto de los Programas Federales de  Vivienda en un barrio popular de La Plata sostienen que si bien los habitantes vivenciaron positivamente el cambio que el  acceso  al programa  supuso en sus condiciones de vida, “se registraron tensiones entre la valoración positiva de [los beneficiarios] y los problemas edilicios  derivados de la mala calidad de los materiales utilizados y de déficits en las técnicas de construcción (humedad, alteraciones en los techos, problemas con las cloacas), cuya reparación resulta difícil para los hogares por sus bajos ingresos” (2018: 228). Sin embargo para los vecinos de La Chacra, la calidad de las viviendas que recibirían no se convirtió en un criterio central de la disputa. Esto se explicaba por el hecho de que contaban por entonces con la posibilidad de obtener, gestionado por  el  Movimiento Justicia y Libertad, el acceso a materiales de construcción a partir de otro programa del Ministerio de Planificación Federal denominado “Mejor Vivir”, que formaba parte de la batería de políticas habitacionales implementadas a partir del  2003, con el que podrían eventualmente revestir de ladrillos las paredes de la vivienda, fortalecer su estructura y hasta hacer ampliaciones.</p>
<p>En segundo lugar, a los criterios sobre las viviendas se sumaban criterios específicos vinculados al lugar de destino. El barrio al que se mudaran debía garantizar lo mismo que encontraban en La Chacra: tranquilidad y seguridad. Esta tranquilidad se vinculaba, por un  lado, al tipo de convivencia vecinal al que el destino de la relocalización elegido los condujera. A diferencia de la tensa recepción que los vecinos experimentaron durante  el recorrido  por  parte de los residentes ya establecidos en el Mercadito, en Melchor Romero la reacción de los habitantes fue más abierta (“cuantos más seamos mejor”, había sostenido uno de ellos). Por otro lado, el lugar de destino debía estar libre  de inseguridad asociada al robo, la delincuencia, la “vagancia”. Esto funcionaba como fundamento de equivalencia: si el barrio en el que habitaban era tranquilo y seguro, tenían  derecho  a pretender  que la relocalización se llevara a cabo en un lugar que les ofreciera las mismas características. Las  condiciones  precarias  de sus viviendas, o la falta de servicios públicos en La Chacra, no justificarían sin más –como parecían sugerir algunos funcionariosque debieran aceptar la relocalización a cualquier lugar.</p>
<p>Asimismo, el criterio  de  seguridad para  decidir la aceptación o el rechazo del lugar de destino de la relocalización se comprendía también en tanto los vecinos sabían por experiencias  previas que serían ellos mismos quienes deberían garantizar la  conviviencia  cotidiana pacífica en el barrio al que se  mudaran. Tanto  como sabían que, al  igual que  la  ubicación del  terreno y el  número de  viviendas  a construir, también el asfalto, el acceso al transporte y a los servicios públicos, lejos de darse por sentadas, eran dimensiones  de la urbanización a  disputar y negociar con los funcionarios. Estos criterios muestran en parte el peso que adquiere el barrio por sobre las viviendas en sus valoraciones.</p>
</sec>
<sec>
<title>
<bold>Reflexiones finales: hacia una noción integral del hábitat</bold>
</title>
<p>Estos criterios nos permiten discutir por un lado con la primacía o el imperio de la necesidad –y con una mirada legitimista (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref27">Grignon y  Passeron, 1991</xref>)en las concepciones sobre el hábitat popular. Concepciones que no sólo permean el sentido común o las políticas habitacionales, sino que también suelen estar presente de maneras más o menos explícitas en muchos estudios locales urbanos que, como sostuve al inicio, tienden a identificar tres lógicas imbricadas en la producción del espacio: la del mercado, la del Estado y la de la necesidad de los habitantes populares. Desde esta óptica, las prácticas populares suelen quedar reducidas a una mera lógica de la necesidad.</p>
<p>Aquí intentamos poner en acto una concepción integral del hábitat, que incluye  tanto la  vivienda como el  entorno urbano  y  las  condiciones de vida en él. Se trata de una noción de la que los  habitantes  populares   tienen conocimientos  y  experiencias, que  incluye la  cuestión  de la  tierra y  la  vivienda, pero  también el  acceso a los servicios públicos, las condiciones de seguridad, y hasta el riesgo de las inundaciones como problemática cotidiana. Las políticas habitacionales en Argentina, en contra de esta visión integral, han tendido a caracterizarse por una mirada que  “se coloca  sobre  la vivienda, en detrimento de lo que sucede en el entorno” (Cravino, 2007: 3). En el conflicto estudiado, la divergencia entre estas dos miradas se plasmó, por ejemplo, en el hecho de que los  funcionarios esperaban la  aceptación  incondicional de las viviendas ofrecidas por parte de los vecinos, ya que desde su visión éstos eran ocupantes ilegítimos de una extensión de tierra que era propiedad del Estado. Entonces, si para un observador  externo la contaminación, la  falta de  servicios  públicos, la  lejanía  del centro  de la ciudad, la inseguridad, la violencia parecían problemas  que  afectaban  por  igual   a todos los barrios populares, y por lo tanto sus habitantes deberían ser beneficiaros receptivos de cualquier alternativa que les ofreciera al menos contar con un título de propiedad de sus viviendas, para los vecinos de La Chacra, en cambio, se pusieron en juego criterios significativos que los condujeron –contra esos pronósticosa rechazar las alternativas propuestas por los funcionarios y a intervenir activamente en la definición del hábitat que deseaban.</p>
</sec>
</body>
<back>
<ref-list>
<title>Bibliografía</title>
<ref id="redalyc_636469302013_ref1">
<mixed-citation>Aliano, N., Balerdi, S., Hang, J., Herrera, N. (2018). Reflexividad y roles en el trabajo de campo etnográfico. En: Piovani, J. I.; Muñiz Terra, L.; Burawoy, M. (Coords.). ¿Condenados a la reflexividad?: Apuntes para repensar el proceso de investigación social (pp. 198-222) Buenos Aires: Biblos.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Aliano</surname>
<given-names>N.</given-names>
</name>
<name>
<surname>Balerdi</surname>
<given-names>S.</given-names>
</name>
<name>
<surname>Hang</surname>
<given-names>J.</given-names>
</name>
<name>
<surname>Herrera</surname>
<given-names>N.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>¿Condenados a la reflexividad?: Apuntes para repensar el proceso de investigación social</source>
<year>2018</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref2">
<mixed-citation>Auyero, J., &amp; Swistun, D. (2008). Inflamable: Estudio del sufrimiento ambiental. Buenos Aires: Paidós.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Auyero</surname>
<given-names>J.</given-names>
</name>
<name>
<surname>Swistun</surname>
<given-names>D.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Inflamable: Estudio del sufrimiento ambiental.</source>
<year>2008</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref3">
<mixed-citation>Barreto, M. A. (2012). Cambios y continuidades en la política de vivienda argentina (2003-2007). Cuadernos de vivienda y urbanismo, 5 (9), pp. 12-30.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Barreto</surname>
<given-names>M. A.</given-names>
</name>
</person-group>
<article-title>Cambios y continuidades en la política de vivienda argentina (2003-2007).</article-title>
<source>Cuadernos de vivienda y urbanismo</source>
<year>2012</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref4">
<mixed-citation>Bettatis, C. (2009). Urbanización de asentamientos informales en la provincia de Buenos Aires. Bitácora, 15 (2), pp. 89-108.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Bettatis</surname>
<given-names>C.</given-names>
</name>
</person-group>
<article-title>Urbanización de asentamientos informales en la provincia de Buenos Aires.</article-title>
<source>Bitácora</source>
<year>2009</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref5">
<mixed-citation>Canestraro, M. L. (2016). Sobre el derecho a la ciudad y el acceso al suelo urbano: Reflexiones a partir de intervenciones estatales recientes (Mar del Plata, 2012-2015). Estudios socioterritoriales: Revista de Geografía, 20, pp. 57-74.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Canestraro</surname>
<given-names>M. L.</given-names>
</name>
</person-group>
<article-title>Sobre el derecho a la ciudad y el acceso al suelo urbano: Reflexiones a partir de intervenciones estatales recientes (Mar del Plata, 2012-2015).</article-title>
<source>Estudios socioterritoriales: Revista de Geografía</source>
<year>2016</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref6">
<mixed-citation>Carman, M. (2011). Las trampas de la naturaleza: Medio ambiente y segregación en Buenos Aires. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Carman</surname>
<given-names>M.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Las trampas de la naturaleza: Medio ambiente y segregación en Buenos Aires.</source>
<year>2011</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref7">
<mixed-citation>Carman, M. (2017). Las fronteras de lo humano: cuando la vida humana pierde valor y la vida animal se dignifica. Buenos Aires: Siglo XXI.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Carman</surname>
<given-names>M.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Las fronteras de lo humano: cuando la vida humana pierde valor y la vida animal se dignifica.</source>
<year>2017</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref8">
<mixed-citation>Clichevsky, N. (2012). Acceso a la tierra urbana y políticas de suelo en el Buenos Aires metropolitano: apuntes para la reflexión. Revista Iberoamericana de Urbanismo, (8), pp. 59-72.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Clichevsky</surname>
<given-names>N.</given-names>
</name>
</person-group>
<article-title>Acceso a la tierra urbana y políticas de suelo en el Buenos Aires metropolitano: apuntes para la reflexión.</article-title>
<source>Revista Iberoamericana de Urbanismo</source>
<year>2012</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref9">
<mixed-citation>Cravino, M. C. (2012). Habitar nuevos barrios de interés social en el área metropolitana de Buenos Aires: El espacio construido por el Estado y vivido por los vecinos. En: Bolívar, T., &amp; Erazo Espinosa, J. (Coord.). Dimensiones del hábitat popular latinoamericano (pp. 101-120) Quito: FLACSO Ecuador, Instituto de la Ciudad, CLACSO.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Cravino</surname>
<given-names>M. C.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Dimensiones del hábitat popular latinoamericano</source>
<year>2012</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref10">
<mixed-citation>Cravino, M. C. (2017). La cuestión de la vivienda en el Área Metropolitana de Buenos Aires (2003-2008). Ciudadanías. Revista de Políticas Sociales Urbanas, 1, pp. 35-47.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Cravino</surname>
<given-names>M. C.</given-names>
</name>
</person-group>
<article-title>La cuestión de la vivienda en el Área Metropolitana de Buenos Aires (2003-2008). Ciudadanías.</article-title>
<source>Revista de Políticas Sociales Urbanas</source>
<year>2017</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref11">
<mixed-citation>Cravino, M. C., Fernández Wagner, R., &amp; Varela, O. (2002). Notas sobre la política habitacional en el AMBA en los 90. En: L. Andrenacci, (Org.). Cuestión social y política social en el Gran Buenos Aires (pp. 111-128) Buenos Aires: UNGS/ Ediciones al Margen.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Cravino</surname>
<given-names>M. C.</given-names>
</name>
<name>
<surname>Fernández Wagner</surname>
<given-names>R.</given-names>
</name>
<name>
<surname>Varela</surname>
<given-names>O.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Cuestión social y política social en el Gran Buenos Aires</source>
<year>2002</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref12">
<mixed-citation>Cravino, M. C., Palombi, A. M., &amp; Quintar, A. (2014). Derecho a la ciudad y conflictos urbanos. Lo que dejó la toma del Parque Indoamericano. En: Cravino, M. C. (Org.). Derecho a la ciudad y conflictos urbanos. La ocupación del Parque Indoamericano (pp. 129-148) Los Polvorines: Universidad Nacional de General Sarmiento.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Cravino</surname>
<given-names>M. C.</given-names>
</name>
<name>
<surname>Palombi</surname>
<given-names>A. M.</given-names>
</name>
<name>
<surname>Quintar</surname>
<given-names>A.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Derecho a la ciudad y conflictos urbanos. La ocupación del Parque Indoamericano</source>
<year>2014</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref13">
<mixed-citation>Cravino, M.C. (2008). Relaciones entre el mercado inmobiliario informal y las redes sociales en asentamientos informales del área metropolitana de Buenos Aires. Territorios, (18-19), pp. 129-145.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Cravino</surname>
<given-names>M.C.</given-names>
</name>
</person-group>
<article-title>Relaciones entre el mercado inmobiliario informal y las redes sociales en asentamientos informales del área metropolitana de Buenos Aires.</article-title>
<source>Territorios</source>
<year>2008</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref14">
<mixed-citation>Cravino, M.C. (2012). Construyendo barrios. Transformaciones socioterritoriales a partir de los Programas Federales de Vivienda en el Área Metropolitana de Buenos Aires (2004-2009). Buenos Aires: CICCUS / UNGS.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Cravino</surname>
<given-names>M.C.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Construyendo barrios. Transformaciones socioterritoriales a partir de los Programas Federales de Vivienda en el Área Metropolitana de Buenos Aires (2004-2009).</source>
<year>2012</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref15">
<mixed-citation>Cravino, M.C. (2017). La cuestión de la vivienda en el Área Metropolitana de Buenos Aires (2003-2008). Ciudadanías. Revista de Políticas Sociales Urbanas, 1, pp. 35-47.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Cravino</surname>
<given-names>M.C.</given-names>
</name>
</person-group>
<article-title>La cuestión de la vivienda en el Área Metropolitana de Buenos Aires (2003-2008). Ciudadanías.</article-title>
<source>Revista de Políticas Sociales Urbanas</source>
<year>2017</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref16">
<mixed-citation>Del Río, J.P., &amp; Duarte, J.I. (2012). Las modalidades de gestión del suelo y la localización de la vivienda social en el marco de los Programas Federales de Vivienda 2003-2009 en el Conurbano Bonaerense. En: Di Virgilio, M.M. et al. (Ed.) La cuestión urbana interrogada: transformaciones urbanas, ambientales y políticas públicas en Argentina (pp. 131-164) Buenos aires: Café de las Ciudades.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Del Río</surname>
<given-names>J.P.</given-names>
</name>
<name>
<surname>Duarte</surname>
<given-names>J.I.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>La cuestión urbana interrogada: transformaciones urbanas, ambientales y políticas públicas en Argentina</source>
<year>2012</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref17">
<mixed-citation>Di Croce Garay, A., &amp; Alessio, A. (2018). Tomas de tierras en La Plata. Avances de un Registro de Tomas de Tierras para el período 2000-2015. Crítica y Resistencias. Revista de conflictos sociales latinoamericanos, 6, pp. 1846.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Di Croce Garay</surname>
<given-names>A.</given-names>
</name>
<name>
<surname>Alessio</surname>
<given-names>A.</given-names>
</name>
</person-group>
<article-title>Tomas de tierras en La Plata. Avances de un Registro de Tomas de Tierras para el período 2000-2015.</article-title>
<source>Crítica y Resistencias. Revista de conflictos sociales latinoamericanos</source>
<year>2018</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref18">
<mixed-citation>Di Croce Garay, A., &amp; Paggi, M.G. (2018). Tomas de tierras en el periurbano platense. Entre la necesidad de producir y la de vivir. Estudios del hábitat, 16 (1), pp. 1-13.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Di Croce Garay</surname>
<given-names>A.</given-names>
</name>
<name>
<surname>Paggi</surname>
<given-names>M.G.</given-names>
</name>
</person-group>
<article-title>Tomas de tierras en el periurbano platense. Entre la necesidad de producir y la de vivir.</article-title>
<source>Estudios del hábitat</source>
<year>2018</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref19">
<mixed-citation>Di Virgilio, M. M. &amp; Rodríguez, M. C. (2013). Producción Social del Hábitat: Abordajes conceptuales, prácticas de investigación y experiencias en las principales ciudades del Cono Sur. Buenos Aires: Café de las Ciudades.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Di Virgilio</surname>
<given-names>M. M.</given-names>
</name>
<name>
<surname>Rodríguez</surname>
<given-names>M. C.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Producción Social del Hábitat: Abordajes conceptuales, prácticas de investigación y experiencias en las principales ciudades del Cono Sur.</source>
<year>2013</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref20">
<mixed-citation>Di Virgilio, M.M. (2015). Urbanizaciones de origen informal en Buenos Aires. Lógicas de producción de suelo urbano y acceso a la vivienda. Estudios demográficos y urbanos, 30 (3), pp. 651-690.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Di Virgilio</surname>
<given-names>M.M.</given-names>
</name>
</person-group>
<article-title>Urbanizaciones de origen informal en Buenos Aires. Lógicas de producción de suelo urbano y acceso a la vivienda.</article-title>
<source>Estudios demográficos y urbanos</source>
<year>2015</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref21">
<mixed-citation>Di Virgilio, M.M., Guevara, T.A., &amp; Arqueros, M.S. (2014). Políticas de regularización en barrios populares de origen informal en Argentina, Brasil y México. Revista Urbano, (29), pp. 57-65.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Di Virgilio</surname>
<given-names>M.M.</given-names>
</name>
<name>
<surname>Guevara</surname>
<given-names>T.A.</given-names>
</name>
<name>
<surname>Arqueros</surname>
<given-names>M.S.</given-names>
</name>
</person-group>
<article-title>Políticas de regularización en barrios populares de origen informal en Argentina, Brasil y México.</article-title>
<source>Revista Urbano</source>
<year>2014</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref22">
<mixed-citation>Duhau, E. (2013). La división social del espacio metropolitano: Una propuesta de análisis. Revista Nueva Sociedad, 243, pp. 79-91.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Duhau</surname>
<given-names>E.</given-names>
</name>
</person-group>
<article-title>La división social del espacio metropolitano: Una propuesta de análisis.</article-title>
<source>Revista Nueva Sociedad</source>
<year>2013</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref23">
<mixed-citation>Eguía, A., Ortale, S, &amp; Ruasky, M. E. (2018). El problema del acceso a la vivienda en sectores pobres: un estudio sobre la implementación del Programa Federal de Viviendas en la periferia de la ciudad de La Plata. En: Ortale, S. y Rausky, M. E. (Coords.). Políticas sociales, desigualdades y vulnerabilidades: Estudios de caso en el Gran La Plata (pp. 217242) La Plata: Universidad Nacional de La Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Recuperado de <underline>
<ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://libros.fahce.unlp.edu.ar/index.php/libros/catalog/book/114">https://libros.fahce.unlp.edu.ar/index.php/libros/catalog/book/114</ext-link>
</underline>
</mixed-citation>
<element-citation publication-type="webpage">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Eguía</surname>
<given-names>A.</given-names>
</name>
<name>
<surname>Ortale</surname>
<given-names>S</given-names>
</name>
<name>
<surname>Ruasky</surname>
<given-names>M. E.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Políticas sociales, desigualdades y vulnerabilidades: Estudios de caso en el Gran La Plata</source>
<year>2018</year>
<comment>
<ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://libros.fahce.unlp.edu.ar/index.php/libros/catalog/book/114">https://libros.fahce.unlp.edu.ar/index.php/libros/catalog/book/114</ext-link>
</comment>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref24">
<mixed-citation>Fernández Wagner, R. (2009). Los asentamientos informales como cuestión: Revisión de algunos debates. En: Cravino, M. C. (Org.). Los mil barrios (in)formales: Aportes para la construcción de un observatorio del hábitat popular del Área Metropolitana de Buenos Aires (pp. 13-44) Los Polvorines: Universidad Nacional de General Sarmiento.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Fernández Wagner</surname>
<given-names>R.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Los mil barrios (in)formales: Aportes para la construcción de un observatorio del hábitat popular del Área Metropolitana de Buenos Aires</source>
<year>2009</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref25">
<mixed-citation>Ferraudi Curto, M. C. (2014). Ni punteros ni piqueteros: Urbanización y política en una villa del conurbano. Buenos Aires: Gorla.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Ferraudi Curto</surname>
<given-names>M. C.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Ni punteros ni piqueteros: Urbanización y política en una villa del conurbano</source>
<year>2014</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref26">
<mixed-citation>Ferraudi Curto, M.C. (2011). Las políticas habitacionales post-2001 desde una villa del Gran Buenos Aires: el Estado en construcción. Trabajo y Sociedad, 15 (17), p. 123-138.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Ferraudi Curto</surname>
<given-names>M.C.</given-names>
</name>
</person-group>
<article-title>Las políticas habitacionales post-2001 desde una villa del Gran Buenos Aires: el Estado en construcción.</article-title>
<source>Trabajo y Sociedad</source>
<year>2011</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref27">
<mixed-citation>Grignon, C., &amp; Passeron, J.C. (1991). Lo culto y lo popular. Miserabilismo y populismo en sociología y literatura. Buenos Aires: Nueva Visión.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Grignon</surname>
<given-names>C.</given-names>
</name>
<name>
<surname>Passeron</surname>
<given-names>J.C.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Lo culto y lo popular. Miserabilismo y populismo en sociología y literatura.</source>
<year>1991</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref28">
<mixed-citation>Gusfield, J. R. (2014). La cultura de los problemas públicos. El mito del conductor alcoholizado versus la sociedad inocente. Buenos Aires: Siglo XXI.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Gusfield</surname>
<given-names>J. R.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>La cultura de los problemas públicos. El mito del conductor alcoholizado versus la sociedad inocente.</source>
<year>2014</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref29">
<mixed-citation>Melé, P. (2016). ¿Qué producen los conflictos urbanos?. En: Carrión, F., &amp; Erazo, J. (Coord.). El derecho a la ciudad en América Latina: Visiones desde la política (pp. 127-157) México: UNAM.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Melé</surname>
<given-names>P.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>El derecho a la ciudad en América Latina: Visiones desde la política</source>
<year>2016</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref30">
<mixed-citation>Merlinsky, G. (2013). Política, derechos y justicia ambiental: El conflicto del Riachuelo. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Merlinsky</surname>
<given-names>G.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Política, derechos y justicia ambiental: El conflicto del Riachuelo.</source>
<year>2013</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref31">
<mixed-citation>Merlinsky, G. (2017). Conflictos ambientales y arenas públicas de deliberación en torno a la cuestión ambiental en Argentina. Ambiente &amp; Sociedade, 22 (2), pp. 123-140.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Merlinsky</surname>
<given-names>G.</given-names>
</name>
</person-group>
<article-title>Conflictos ambientales y arenas públicas de deliberación en torno a la cuestión ambiental en Argentina.</article-title>
<source>Ambiente &amp; Sociedade</source>
<year>2017</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref32">
<mixed-citation>Musante, F. (2016). Demandas urbanas en la periferia platense: los casos del Gigante del Oeste y de la Toma de Tierras de Abasto. Ponencia presentada en las IX Jornadas de Sociología de la UNLP, La Plata, 5, 6 y 7 de diciembre.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="confproc">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Musante</surname>
<given-names>F.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Demandas urbanas en la periferia platense: los casos del Gigante del Oeste y de la Toma de Tierras de Abasto.</source>
<year>2016</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref33">
<mixed-citation>Rodríguez, C. et al. (2007). Producción social del hábitat y políticas en el Área Metropolitana de Buenos Aires: historia con desencuentros. Documentos de Trabajo, (49), pp. 1-92. Recuperado de: h.tp://biblioteca.clacso.edu.ar/Argenti-<underline>na/iigg-uba/20100720101204/dt49.pd</underline>f</mixed-citation>
<element-citation publication-type="confproc">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Rodríguez</surname>
<given-names>C.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Documentos de Trabajo</source>
<year>2007</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref34">
<mixed-citation>Segura, R. (2014). El espacio urbano y la (re)producción de desigualdades sociales: Desacoples entre distribución del ingreso y patrones de urbanización en ciudades latinoamericanas. Working Paper Series No. 65, pp. 1-35.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="confproc">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Segura</surname>
<given-names>R.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>El espacio urbano y la (re)producción de desigualdades sociales: Desacoples entre distribución del ingreso y patrones de urbanización en ciudades latinoamericanas.</source>
<year>2014</year>
</element-citation>
</ref>
<ref id="redalyc_636469302013_ref35">
<mixed-citation>Thomasz, A. G. (2013). Derecho a la vivienda y derecho a la belleza en la ciudad de Buenos Aires. Construyendo el derecho a la ciudad. En: Carman, M., Vieira da Cunha, N., &amp; Segura, R. (Coord.). Segregación y diferencia en la ciudad (pp. 61-81) Quito: Flacso.</mixed-citation>
<element-citation publication-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname>Thomasz</surname>
<given-names>A. G.</given-names>
</name>
</person-group>
<source>Segregación y diferencia en la ciudad</source>
<year>2013</year>
</element-citation>
</ref>
</ref-list>
<fn-group>
<title>Notas</title>
<fn id="fn3" fn-type="other">
<label>1.</label>
<p>Investigación llevada adelante para la elaboración de la tesis doctoral: Balerdi, S. (2018). Construyendo el reclamo. Etnografía de un conflicto por hábitat en La Plata (2013-2017). (Tesis doctoral). Universidad Nacional de La Plata (Argentina) y Universidad de Amberes (Bélgica).+</p>
</fn>
<fn id="fn4" fn-type="other">
<label>2.</label>
<p>Algunas de estas interpretaciones se vieron plasmadas en informes elaborados por actores académicos que ofrecieron explicaciones sobre el acontecimiento y recomendaciones de solución. Véase, por ejemplo: “Estudio sobre la inundación ocurrida los días 2 y 3 de abril de 2013 en las ciudades de La Plata, Berisso y Ensenada”, Informe del Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata, disponible en: <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/27334">http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/27334</ext-link>.</p>
</fn>
<fn id="fn5" fn-type="other">
<label>3.</label>
<p>Registro elaborado por la Subsecretaría de Tierras Urbanismo y Vivienda del Ministerio de Infraestructura de la Provincia de Buenos Aires. Disponible en: <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://www.sstuv.gba.gov.ar/idehab">http://www.sstuv.gba.gov.ar/idehab</ext-link>/</p>
</fn>
<fn id="fn6" fn-type="other">
<label>4.</label>
<p>Estos nuevos programas se sumarán a otros que ya existían y a los cuales se les dará continuidad, como fueron el Programa Federal de Emergencia Habitacional, el Programa de Mejoramiento de Barrios, y el Fondo Nacional de la Vivienda (Bettasti, 2009).</p>
</fn>
<fn id="fn7" fn-type="other">
<label>5.</label>
<p>La decisión, diseño y planificación de estas políticas estará centralizada en el Estado Nacional (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref3">Barreto, 2012</xref>). No obstante esto, parte de estas nuevas políticas habitacionales implicará la intervención articulada de los gobiernos a tres escalas: local, provincial y nacional (Bettasti, 2009). Es por esta razón que algunos autores como <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref15">Cravino (2017)</xref> cuestionan el término “recentralización” y proponen en cambio el de “descentralización controlada”. <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref26">Ferraudi Curto (2011)</xref> da cuenta de que las políticas habitacionales a partir del gobierno de Kirchner adquieren una modalidad específica que, a la vez que privilegia formas centralizadas de operar y que se constituye discursivamente por oposición a “los 90”, también presenta algunas continuidades con los programas de regularización dominial previos: continuará siendo el barrio el lugar que opere como “unidad de implementación” de las políticas habitacionales, y además será la municipalidad la que conserve la centralidad en este proceso.</p>
</fn>
<fn id="fn8" fn-type="other">
<label>6.</label>
<p>Como por ejemplo la red “Habitar Argentina. Iniciativa multi-sectorial por el derecho a la Tierra, la Vivienda y el Hábitat”, creada en el año 2009 y que desde el 2011 comenzó a impulsar diversos proyectos de ley vinculados al ordenamiento territorial y a la regularización dominial.</p>
</fn>
<fn id="fn9" fn-type="other">
<label>7.</label>
<p>“Conflicto” refiere a la mirada analítica sobre este proceso  que propongo en este artículo: concebir la trama de interacciones estudiada como conflicto en su productividad específica, desde un enfoque que sostiene la naturaleza productiva de las situaciones conflictivas (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref30">Merlinsky, 2013</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref29">Melé, 2016</xref>).</p>
</fn>
<fn id="fn10" fn-type="other">
<label>8.</label>
<p>La problemática hídrico-ambiental que destapó la inundación y sus consecuencias posteriores en la ciudad de La Plata podrían analizarse en el marco del creciente campo de estudios sobre problemáticas ambientales y su impacto en las condiciones de vida de los sectores populares urbanos. <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref30">Merlinsky (2013)</xref> identifica que una de las dimensiones que explican la multiplicación de conflictos ambientales en América Latina en las últimas décadas corresponde precisamente a las transformaciones en los procesos de urbanización metropolitana (2013: 34). Aquí la autora se refiere centralmente a la relegación de las “externalidades negativas, tanto ambientales, funcionales como sociales” (2013: 34) hacia las áreas segregadas de las ciudades, como también a la expansión urbana no planificada, que conduce a procesos de segregación socio-residencial y a disputas en torno al acceso del suelo urbano. En el campo local, por ejemplo, el trabajo de <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref6">Carman (2011)</xref> muestra cómo el discurso de preservación del ambiente es utilizado para justificar desalojos de sectores subalternos habitantes de áreas que son objetos de proyectos de “mejoramiento”; y el trabajo de <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref2">Auyero y Swistún (2008)</xref> analiza los efectos en términos de “sufrimiento ambiental” que padecen pobladores populares de la periferia que habitan en las adyacencias de un polo petroquímico.</p>
<p>Este no será, sin embargo, el enfoque de este artículo, dado  que el conflicto en cuestión no fue problematizado en ese sentido por los actores intervinientes. Creemos que una determinada situación de riesgo ambiental se convierte en objeto de controversias, debate, y en última instancia, se constituye como problema, cuando los actores intervinientes lo tematizan como tal (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref31">Merlinsky, 2017</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref28">Gusfield, 2014</xref>).</p>
</fn>
<fn id="fn11" fn-type="other">
<label>9.</label>
<p>
<ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://www.infoplatense.com.ar/nota/2015-3-31-entregan-viviendas-a-familias-que-viven-a-la-vera-del-gato">http://www.infoplatense.com.ar/nota/2015-3-31-entregan-viviendas-a-familias-que-viven-a-la-vera-del-gato</ext-link>.  Consultado el 4 de febrero de 2018.</p>
</fn>
<fn id="fn12" fn-type="other">
<label>10.</label>
<p>
<ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://www.obrasregioncapital.com/2015/03/entre-ga-de-11-viviendas-las-familias.html">http://www.obrasregioncapital.com/2015/03/entre-ga-de-11-viviendas-las-familias.html</ext-link>. Consultado el 4 de febrero de 2018.</p>
</fn>
<fn id="fn13" fn-type="other">
<label>11.</label>
<p>Los nombres propios han sido modificados para resguardar la identidad de mis interlocutores.</p>
</fn>
<fn id="fn14" fn-type="other">
<label>12.</label>
<p>El Movimiento Justicia y Libertad es una organización territorial local que surge en el año 2005 como desprendimiento del MTD Justicia y Libertad (anteriormente parte del MTD Anibal Verón). Tiene inserción en muchos barrios populares y asentamientos del área del Gran La Plata, a partir tanto de la gestión de planes sociales y cooperativas de empleo, como del trabajo territorial con comedores, centros educativos, entre otras cosas.</p>
<p>Por su parte la inserción de la Universidad Nacional de La Plata en el caso estudiado se dio a partir del trabajo territorial que llevaba adelante un Proyecto de Extensión de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación en el barrio La Chacra desde el año 2009. El trabajo etnográfico sobre el que se basa este artículo fue desarrollado a partir de mi inserción en este Proyecto. Algunas de las implicancias metodológicas de esta inserción específica en el campo desde un doble rol (como investigadora y como miembro de uno de los actores del mismo) fueron abordadas en un capítulo en coautoría sobre la reflexividad en el trabajo de campo etnográfico (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref1">Aliano, Balerdi, Hang y Herrera, 2017</xref>).</p>
</fn>
<fn id="fn15" fn-type="other">
<label>13.</label>
<p>Como señalé al comienzo, las tomas o intentos de tomas de tierra en los últimos años se han convertido en un fenómeno habitual en la ciudad de La Plata (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref18">Di Croce Garay y Paggi, 2018</xref>), expresando las dificultades de acceso al suelo y a la vivienda de los sectores populares. A esto se suman las condiciones de precariedad de los barrios populares existentes, que presentan características comunes: La Plata “es el segundo partido a nivel nacional, y el primero a nivel provincial en cantidad de villas y asentamientos. […] Estas aglomeraciones se ubican en las periferias del casco urbano, principalmente en los ejes sureste y suroeste. De la totalidad […], cerca del 48% tienen problemas ambientales, referidos a asentarse sobre áreas inundables (al borde de arroyos, sobre camino de sirga, en terrenos bajos o humedales, cerca de canteras, cerca de basurales, sobre suelo degradado), y el 19% se enfrenta a problemas urbanos (asentados sobre terraplenes ferroviarios, reserva de traza urbana o de electroducto, o de difícil acceso). A su vez, la localización de estos asentamientos resigna el acceso a servicios básicos, así como cercanía al acceso a transporte público, a los centros urbanos y los bienes que en ellos se emplazan” (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref17">Di Croce Garay y Alessio, 2018</xref>: 11).</p>
</fn>
<fn id="fn16" fn-type="other">
<label>14.</label>
<p>La autora muestra cómo, a través de seguir ciertos criterios estéticos en la edificación de un complejo habitacional, la organización territorial que la llevó adelante logró que se moralizara y dignificara la imagen piquetera y combativa de la agrupación ante el resto de la ciudadanía. De esta manera, para concretar su derecho a la ciudad, la organización no sólo tuvo que construir un complejo habitacional, sino que además debió embellecerlo, para “legitimarse ante el resto de la sociedad en pos de disipar juicios condenatorios y prejuicios ampliamente extendidos acerca de las agrupaciones ‘piqueteras’, las viviendas de interés social en general y los conjuntos habitacionales en particular” (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_636469302013_ref35">Thomasz, 2013</xref>: 78-79).</p>
</fn>
</fn-group>
</back>
</article>