Fotoensayo

Marcabamba, historias de un pueblo del “Perú profundo”

Marcabamba, Stories of a Village of “Deep Peru”

ANGÉLICA ALVITES BAIADERA
CONICET - Argentina, Argentina

Marcabamba, historias de un pueblo del “Perú profundo”

RELIGACIÓN. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades, vol. 3, núm. 9, pp. 218-230, 2018

Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales y Humanidades

Recepción: 03 Enero 2018

Aprobación: 22 Marzo 2018

El presente ensayo fotográfico busca trasmitir las historias de un pueblo del “Perú Profundo” (Basadre, 1947), una modo de referirse a aquellos alejados del centralismo limeño1. Marcabamba es el pueblo al que me refiero, ubicado en la Provincia de Páucar del Sara Sara, en el departamento y región de igual nombre: Ayacucho, una de las zonas más empobrecidas del Perú. Región olvidada por la política nacional, que llega de vez en cuando, pero amada por aquellos que la habitan y recordada por los familiares que la visitan.

Separan la capital del país de Marcabamba unas 24 horas de viaje, en un colectivo sin calefacción y caminos de ripio. Comuna de senderos de tierra, casas de adobe y techo de tejas, llena de historias, tristezas, alegrías e injusticias que vivieron y viven actualmente sus pobladores. El pueblo de no más de cien habitantes está dividido por su historia, de un lado está “Marcabamba vieja” totalmente deshabitada con sus casas de barro y tejas. Territorio marcado por el conflicto armado interno del Perú entre 1980 y 2000. Del otro lado, “Marcabamba nueva”, aunque tradicional, con su pequeña plaza de armas, su iglesia y su municipalidad.

Marcabamba está llena de contradicciones, desgarramientos, desbalances y convulsiones en el cual se han producido diferentes desplazamientos étnicos. Desde mediados del siglo XX los desplazamientos internos de la región de Ayacucho en general y de Marcabamba en particular a Lima o a otras urbes tomaron gran impulso, vaciando, poco a poco, los poblados. En el marco del conflicto armado y las políticas neoliberales los desplazamientos internos, el pedido de refugio y asilo y las migraciones internacionales aumentaron.

En los relatos recuperados en Marcabamba los lugareños recuerdan de esas épocas: las rondas campesinas2. Si bien éstas existían con anterioridad a los años ‘80, tomaron vigor después de que Sendero Luminoso (SL)3 entrara una noche al pueblo, matara al único párroco de la iglesia y colgara, en la puerta de su vivienda, al maestro del lugar. La propuesta del ejército: entregarles armas a los campesinos “para su cuidado”. A las rondas, las hacían tanto mujeres como varones que se ubicaban en las periferias del pueblo, día y noche, donde tenían una campana para avisar al resto de los habitantes si llegaban “los de Sendero”.

En uno de los pocos negocios del pueblo, una señora nacida en Marcabamba comenta que ella nunca dejaría “su tierra”, sin embargo considera “que, allí, no hay oportunidades”. “Cuando vi que mi hijo se estaba enamorando de una chica de acá, le compre un pasaje para Lima. […] Nada hay que hacer en el campo, los hombres solo pueden dedicarse al bicho del alcohol”, expresa su preocupación por la situación del lugar. En términos generales, la población ayacuchana se dedica, en pequeña escala, al sector agropecuario y ganadero. Desde hace unas décadas la minería avanzó en la región modificando la dinámica de los lugareños, generando conflictos ambientales y gremiales..

En Marcabamba, entre los lugareños, hablan tanto español como quechua. Lengua que se resiste a desaparecer más allá de todas las intenciones por ser eliminada de “lo nacional”, visión monoétnica y monolingüe. Este poblado es parte de esa “nación cercada” (Arguedas, 2013) compuesta por otros cientos de miles que hablan otra lengua, otras costumbres y que habitan en condiciones a veces hostiles y solitarias, pero que han resistido a los avatares y a las ausencias de la “política republicana”, de “lo nacional” y del centralismo limeño.











Notas

1 Basadre (1947) en “Colofón sobre el país profundo”, anexo de “La multitud, la ciudad y el campo”, utilizó dicha expresión para marcar las tensiones, disputas y ausencias en el Estado-nación, el “país legal”. El autor propone una visión historicista y genealógica del Perú, que se nutre del historicismo alemán. Intelectuales como Mariátegui, Arguedas y Vargas Llosa reutilizaron esta categoría.
2 Las rondas campesinas (RC) son un tipo de organización comunal de defensa surgido de manera autónoma en las zonas rurales del Perú desde los años ’70. Distintas investigaciones apuntan a que éstas surgen como respuesta a la falta de atención del Estado central. Es importante distinguir tres tipos de organizaciones: la RC autónoma, como órgano político de la comunidad; la comunidad campesina legalmente reconocida (Ley Nº 27908); y los Comités de Autodefensa, organizaciones de campesinos apoyadas o formadas por el gobierno de Fujimori para hacer frente al avance de las guerrillas como SL.
3 SL inicia sus acciones públicas armadas en Ayacucho, el 17 de mayo de 1980, un día antes de las primeras elecciones generales en 17 años, luego de 12 años de gobiernos de facto (1968-1980). 4 El principal proyecto de inversión minero en la región es La Inmaculada, del Grupo privado Hochschild-Mining, de origen europeo.
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