DOSSIER
La actualidad del Manifiesto del Partido Comunista y de la conquista de la democracia por la dictadura del proletariado frente a las teorías del imperialismo. Discusión en torno al artículo “Cinco tesis sobre el comunismo hoy. A 200 años del nacimiento de Marx”.
The news of the Manifesto of the Communist Party and the conquest of democracy by the dictatorship of the proletariat against the theories of imperialism. Discussion around the article “Five theses on communism today. 200 years after the birth of Marx ”.
La actualidad del Manifiesto del Partido Comunista y de la conquista de la democracia por la dictadura del proletariado frente a las teorías del imperialismo. Discusión en torno al artículo “Cinco tesis sobre el comunismo hoy. A 200 años del nacimiento de Marx”.
RELIGACIÓN. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades, vol. 3, núm. 11, pp. 165-173, 2018
Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales y Humanidades

Recepción: 16 Junio 2018
Aprobación: 16 Septiembre 2018
Josemanuel Luna
En el apartado titulado “Segunda tesis” argumentas la vigencia del Manifiesto del Partido Comunista en tanto que, en la actualidad, el modo de producción capitalista se encuentra ya desarrollado históricamente una vez que el mercado mundial está realizado. Un segundo elemento de la vigencia del Manifiesto es la propuesta democrática del comunismo en tanto que la dictadura del proletariado significaría, precisamente, la conquista de la democracia por y para la humanidad.
Pero la actualidad del Manifiestono se refleja solamente en que describe el desarrollo del capitalismo o en lo que respecta a su contenido teórico o su propuesta político democrática, sino también lo actual del pensamiento de Marx plasmado en las páginas del Manifiesto puede observarse si se tiene en cuenta una coincidencia entre el contexto en el que fue escrito y la época actual en que lo estamos leyendo. Pues el Manifiesto fue redactado en el contexto de la crisis europea continental de 1848 y de un mercado mundial naciente o en potencia, mientras que el siglo XXI se inicia con la crisis económica de 2007 y con un mercado mundial en plena realización y desarrollo.
Por lo que pienso que la vigencia del Manifiesto no sólo se debe a que el modo de producción capitalista ahora domina el mundo, sino a que el contexto histórico particular de crisis económica en que fue redactado coincide con el hecho de que ahora también tenemos una crisis económica en proceso. Estableciéndose, así, un puente entre ambos tiempos (1848-2018). De ahí que pueda hoy recocerse la agudeza con la que Marx pudo leer la tendencia histórica del desarrollo capitalista.
Jorge Veraza:
Es decir que el comunismo y la dictadura del proletariado son la conquista de la democracia, no hay que entender otra cosa, sino que a lo que el proletariado se tiene que dedicar es a conquistar la democracia. Ése es el gran lema del Manifiesto del Partido Comunista. Junto con el “Proletariado de todo el mundo, uníos”, el otro lema sería “Luchar y conquistar la democracia”.
Gonzalo Flores:
Josemanuel señaló que el contexto en el que fue escrito el Manifiesto fue el de una crisis que se dio en Europa y que mostró el inicio de la formación del mercado mundial. Es cierto, Marx captó el surgimiento de este proceso. Y hoy estamos en la segunda crisis mundial del capitalismo y eso revela la actualidad del Manifiesto, mostrando su potencia porque no sólo fue redactado en un momento de crisis, sino porque en él Marx logra entender que la crisis de 1848 abre toda una empresa nueva que el capitalismo va a tratar de cumplir. Este es, me parece, el gran aporte del Manifiesto.
Jorge Veraza:
En efecto, podríamos decir que mediante el Manifiesto de Marx se puede observar y dar cuenta de la analogía estructural entre aquella crisis de 1848 y la de hoy en día, cuando el capitalismo se encuentra altamente desarrollado.
Gonzalo Flores: En su momento, el Manifiesto tuvo dificultades para ser entendido, al igual que toda la obra de Marx. Pese a ello, hoy que se cumplen 200 años del nacimiento de Marx, hay mucho interés por estudiar su pensamiento. Y es interesante observar la diferencia entre el contexto en que él escribe y el actual en que son retomados sus escritos.
En 1848 Marx prevé lo que todavía no era evidente, es decir la construcción de un mercado mundial. De ahí que muchas ideas y conceptos que él ofrece no fueron tan claros para muchos lectores de su obra en su época. Hoy, 200 años después, aunque ya está el mercado mundial realizado, la dificultad para entender a Marx y los fenómenos del capitalismo actual proviene del hecho de que el propio capitalismo ha desarrollado mecanismos de sometimiento de la ciencia, del pensamiento, de la conciencia, mediante los medios masivos de comunicación.
Juan Vicente Martínez:
La frase “un fantasma recorre Europa, el fantasma del comunismo”, hacia referencia a que en 1848 en el continente europeo —a excepción de Inglaterra-— el proletariado apenas comienza a conformarse como clase social, y dado que Marx argumenta que el proyecto comunista de transformación social ha de tener como portador al proletariado. Hoy en día, en que la humanidad se encuentra crecientemente proletarizada, es evidente el gran potencial del Manifiesto, y en general, del pensamiento de Marx.
Jorge Veraza:
Las clases dominante hablan hoy del comunismo como algo espantable, un fantasma, y pueden hacerlo precisamente porque en apariencia hay poca fuerza real del proletariado, poca presencia real. Así pues, hoy también hay un fantasma del comunismo pero ahora es generado por las distorsiones que se imponen acerca de lo que realmente es el comunismo. Aunque en verdad ha pasado mucha historia y el proletariado es hoy muy numeroso y combativo, y ha habido numerosas revoluciones y muchas ideas acerca del comunismo, sin embargo, de todo eso ha quedado una cosa confusa que convierte de nuevo al comunismo en una especie de fantasma, y la ideología burguesa lo construye de nueva cuenta para hacernos creer que el comunismo no es lo que ya descubriera el socialismo científico sino el fantasma que inventa la burguesía con los medios de comunicación de masas.
Juan Vicente:
Pero, además de la experiencia de los fracasos del proletariado —anterior al socialismo científico— en sus intentos de ir prácticamente más allá del capitalismo, sobre todo, los de los socialistas utópicos, cuyos límites políticos se muestran en el capítulo tercero del Manifiesto Comunista; existe la experiencia del “fracaso del proletariado” como portador del proyecto comunista -el ejemplo paradigmático fue la revolución rusa de 1917-, lo que hace aparecer al propio proyecto comunista como fracaso histórico absoluto. Esta supuesta experiencia de fracaso del comunismo, es una carga más que debe soportar el proletariado en su lucha contra el capital.
En resumidas cuentas, supuestamente la historia ha comprobado que el fantasma del comunismo de 1848 sigue siendo el fantasma del día de hoy, porque las experiencias de las revoluciones del siglo XX así lo han demostrado.
Jorge Veraza:
Así es, la ideología burguesa decreta que en aquellas experiencias revolucionarias el proletariado aparezca como un sujeto que ya actuó, que ya cumplió con su misión histórica y supuestamente fracasó.
La clase dominante ha creado la falsa idea de que el proletariado sí fue el portador del proyecto del comunismo en la Revolución de Octubre y que ése fue el proyecto que se llevó a cabo en la Unión Soviética, y entonces que una vez que ésta cayera en 1991 pareciera que su caída mostrara el fracaso del comunismo y que el proletariado como clase ya no quiere luchar por algo que supuestamente la propia historia a mostrado que no tiene sentido. Ésta es la narrativa de la burguesía que se expresa en autores como Francis Fukuyama.
Pero realmente el proletariado no ha actuado en el sentido que dicen ni en el que dice el Manifiesto del Partido Comunista, y mucho menos ha participado revolucionariamente en el intento de construcción de una nueva sociedad. Por tanto no se ha logrado la dictadura del proletariado. En realidad el proletariado participó muy minoritariamente en la Revolución rusa. Hasta el día de hoy la clase proletaria no ha mostrado su fuerza en una revolución propiamente comunista que debería construir la dictadura del proletariado. Eso es algo que todavía no sucede. Efectivamente se intentó que sucediera pero aún no sucede. La narrativa de la ideología burguesa, al hacer aparecer cosas que no sucedieron como si hubieran sucedido, tergiversa completamente los acontecimientos, la historia y la idea de lo que podemos esperar en el futuro.
Juan Vicente Martínez:
En efecto, ese fue el argumento de varios socialistas; por ejemplo, André Gorz en su famoso libro Adiós al proletariado, donde trata de demostrar esta idea.
Jorge Veraza:
Pero más bien André Gorz queda preso de esta idea de la burguesía y trata de demostrarla. Pero para ello él se refiere a las experiencias de la URSS, de China y en general de lo que se conoce como el “socialismo real”, que no son propiamente las experiencias del proletariado revolucionario. Sino las de una nueva forma de capitalismo, generada a partir de la distorsión estatal capitalista de la energía revolucionaria preponderantemente campesina y, en menor medida, proletaria. Insisto, ambas distorsionadas; lo que las reorientó hacia la construcción de la referida nueva forma de capitalismo.
Andrés Barreda:
Quisiera voltear la mirada hacia un problema diferente tratado en el ensayo. Las teorías del imperialismo de Lenin, etc., tienen la virtud, aunque equívocamente formulada, de plantear que es necesario entender un problema histórico nuevo que deriva de un desarreglo en el desarrollo del capitalismo y del que hay que dar cuenta. Si bien, la manera en que los teóricos del imperialismo abordan el problema, anula la posibilidad de resolverlo.
Jorge Veraza:
Efectivamente. Eduard Bernstein fue quien impuso la manera desafortunada en que se pensó este problema cuando, ante las nuevas vicisitudes del capitalismo, afirmó que había surgido una nueva época. Incluso antes de que Rudolf Hilferding escribiera su obra El capital financiero, Bernstein habla de una nueva época del capitalismo en la que éste se ha civilizado o modernizado, con lo cual queda fuera del panorama la posibilidad de una revolución para transformar el capitalismo. Este argumento de Bernstein es sobre todo un enfrentamiento con el Manifiesto del Partido Comunista pues no sólo afirma que no es necesaria una revolución, sino que incluso la piensa como algo nocivo pues considera que los socialistas han logrado mediante la estructura del partido incidir en la estructura de las relaciones capitalistas y que precisamente mediante reformas —y no una revolución— han logrado transformar al capitalismo.
De esta manera Bernstein reconoce el crecimiento del capitalismo con unas características que también reconocen los economistas de entonces, como John A. Hobson en una obra de 1902, El imperialismo: un estudio, que tuvo una gran influencia en Lenin.
Al contrario de Hilferding, Lenin ve que no se abre una época de reformas sino de revolución porque el imperialismo lleva a la humanidad a un callejón sin salida. Sin embargo, el imperialismo, dice, Lenin y los otros teórico marxistas de la época, está construido de manera diferente que el capitalismo que conoció Marx pues ahora dominan el capital financiero y los monopolios. Así las teorías del imperialismo con la postulación de una nueva época diferente a la que conoció Marx ponen fuera de foco la teoría del desarrollo capitalista de éste, la vuelven incomprensible e inutilizable para analizar al capitalismo.
Pero ciertamente, Bernstein notó una novedad, así como Rosa Luxemburgo, Hilferding y el propio Lenin, quienes tratan enérgicamente de responder a la pregunta que fue planteada por Bernstein.
Gonzalo Flores:
El texto de “Las cinco tesis del comunismo hoy” recapitula una serie de ideas y argumentos que Jorge Veraza viene trabajando desde hace mucho tiempo, pero al mismo tiempo ofrece algo nuevo.
En el artículo se argumenta que el comunismo es una necesidad producida por el propio capitalismo. Este señalamiento tan sencillo, tan obvio en las obras de Marx, se pierde de vista en múltiples trabajos de distintos intelectuales marxistas. Sin embargo, el autor intenta recuperar y demostrar la inmanencia del comunismo en el capitalismo. Para ello, argumenta que se debe observar al capitalismo desde una perspectiva de continuidad. Y, precisamente, esta lectura en continuidad es la que el propio Jorge hace al actualizar la teoría de Marx sobre la subsunción real del trabajo al capital para explicar el desarrollo del capitalismo en los siglos XX y XXI. Lectura extraña a la teoría del imperialismo de Lenin.
Juan Vicente Martínez: El artículo de Jorge Veraza sobre el comunismo hoy, es pertinente, porque pone como centro de la propuesta política de Marx la necesidad histórica de la construcción de una sociedad comunista, en un momento en que la mayoría de los teóricos e intelectuales marxistas desdibujan lo qué es el comunismo en el pensamiento de Marx.Y la originalidad del artículo consiste en que propone, a partir de la crítica a las teorías del imperialismo, no sólo pensar el comunismo, sino también la manera en que ha sido percibido el pensamiento de Marx sobre el desarrollo capitalista; así como una caracterización del capitalismo contemporáneo.
Jorge Veraza:
En efecto, el argumento que enarbolo en mi artículo es oportuno y singular en tanto que los marxistas no están tomando en cuenta el tema del comunismo, es algo que se había olvidado y que estoy recuperando. Y pienso que mi artículo podría considerarse original en tanto que intenta volver actual el pensamiento de Marx al proponer superar las teorías del imperialismo y llevar a cabo una reflexión crítica sobre el desarrollo capitalista sin éstas, pues sólo así- tal es la sugerencia- se lograría observar y entender a profundidad qué es el comunismo.
Juan Vicente Martínez:
Sin embargo, en tu escrito me pareció ver un aparente paralelo entre la ficción de la actualidad de la revolución comunista que se desprendió de las teorías del imperialismo -que concebían que el capitalismo vivía una fase superior y final del mismo-, y tu teoría de la subsunción real del consumo bajo el capital como rasgo característico del capitalismo contemporáneo que plantea la necesidad histórica de superar urgentemente al mismo. Puesto que, en tu obra, la caracterización del capitalismo contemporáneo la centras en el desarrollo de las fuerzas productivas capitalistas nocivas y en el impacto de éstas a nivel económico, político, social, cultural, psicosocial, etc., de modo tal que se plantea la urgente necesidad de revertir este desarrollo de fuerzas productivas nocivas que ponen en peligro la existencia de la humanidad, y en ese sentido, se presenta necesaria y actual la revolución comunista.
Jorge Veraza:
Preciso: cualquier modo de producción es históricamente determinado, también el capitalismo. Sin embargo, la idea de Lenin es paradigmática pues en él la cualidad de la revolución depende de una fase del capitalismo y, curiosamente, de una fase completamente distinta a lo que conoció Marx. De forma tal que no hablar del fin del capitalismo, no hablar de revolución y de la crisis actual, termina siendo lo propio de las teorías del imperialismo.
Lo propio de las teorías del imperialismo, especialmente de la de Lenin, es el pensar que existe una nueva fase que es desconocida para Marx pues en ella rigen otras leyes y que desde esta presunta última fase se vuelve actual la revolución comunista. Lo importante es reconocer que la teoría del imperialismo de Lenin es distinta a la teoría de Marx.
Andrés:
El texto se centra en descifrar la situación específica del capitalismo contemporáneo, qué es lo que está pasando hoy. Sin entrar en el espejismo que plantean las teorías del imperialismo, subraya la pertinencia de la crítica de Marx al capitalismo en el Manifiesto del Partido Comunista y en El Capital. Lo cual no obvia la necesidad de desarrollar la teoría crítica para descifrar la especificidad del capitalismo contemporáneo. El texto lleva entonces a cabo simultáneamente la demostración de la pertinencia de la teoría de Marx y el desarrollo de la misma.
En tu artículo, siguiendo problemas abiertos por Marx, abordas el problema de la especificidad del capitalismo actual en dos argumentos centrales. El primero es el de la subsunción real de consumo bajo el capital, que pasa por la explicación de la deformación nociva o destructiva de la técnica y la ciencia y de toda la materialidad. En segundo lugar, se pone en el centro del argumento la acumulación originaria residual terminal de capital como el fenómeno de la espacialización planetaria de esta deformidad.
Esta explicación de nuestro tiempo desmantela la gran confusión imperante en torno de la viabilidad de la revolución y del comunismo. Tu discusión centra la atención en dos problemas: el límite objetivo y el límite subjetivo del capitalismo, cada uno ligado a una discusión directa con Armando Bartra y Julio Boltvinik.
Tu discusión me sugirió algunas ideas.
Primero, cuando planteas el problema del límite objetivo del capitalismo, hablas del doble puente que existe entre el presente y el futuro; en efecto, hablas de cómo la modernidad capitalista acicatea desenfrenadamente el desarrollo de las fuerzas productivas técnicas de la humanidad, así que nos empuja a recuperarlas. Esta formulación me parece se podría explicitar de la siguiente manera: el capitalismo frena la posibilidad de la revolución comunista deformando el desarrollo de las fuerzas productivas. Dicha deformación ocurre al modo de un acicateo desenfrenado o una extraordinaria aceleración de cambios que sobreacumulan la introducción de objetos nocivos cuya nocividad no sólo no se reconoce, sino que adicionalmente se presenta, falaz y demagógicamente, como la supuesta solución de problemas no sólo del bienestar sino vitales como el hambre, las enfermedades, el caos ambiental, etcétera.
De ahí que estos problemas sociales y materiales siempre son diagnosticados sesgada y falazmente. No se explica de dónde viene realmente el hambre de miles de millones de personas, cuál es el origen de tales problemas y cómo se resuelven, de dónde surgen las enfermedades y cómo están conectadas con consumos nocivos o absurdos. Al ocultar o confundir el origen de los problemas no sólo se apuntalan los negocios basados en el derroche de objetos nocivos, de las adicciones, del derroche de la salud del cuerpo y el derroche del medio ambiente, sino que también se hacen más negocios con la supuesta remediación de estos males. Bajo esta forma se organiza el desarrollo sesgado de todo tipo de conocimientos unilateralmente analíticos de la naturaleza. De modo que las empresas apremian investigaciones sesgadas sobre el DNA, las estructuras atómicas, etcétera.
Es necesario reubicar y repensar críticamente la historia de estos desarrollos prácticos que se han ido acumulando de manera destotalizada generando problemas cada vez más peligrosos. Pero también es necesario repensar cómo construir una nueva perspectiva epistemológica que permita desarrollar conocimientos de una manera diferente que si este articulada y sea compleja, para comprender verdaderamente a la naturaleza y derivar de ellos instrumentos técnicos no sólo analíticos y bienes de consumo que no sean nocivos.
De esta manera trato de entender la idea que formulas acerca del modo en que la modernidad acicatea exacerbadamente el desarrollo de la tecnología.
Jorge Veraza:
Acicatear exacerbadamente la modernidad, significa que la sociedad burguesa es la moderna sociedad burguesa o es la modernidad capitalista precisamente porque es una nueva época en la historia de la humanidad, una época que pone el desarrollo de las fuerzas productivas como principio de su vigencia. Al revés de las sociedades previas, que limitaba el desarrollo de estas fuerzas productivas hasta una medida que pudieran manejar o equilibrar. Mientras que la modernidad comienza justamente con este desarrollo exacerbado de estas fuerzas productivas y para poder explotar mayor cantidad de plusvalor. Pero el capitalista se ve en la dificultad de incrementar la explotación de plusvalor por la vía absoluta mediante simplemente extender la jornada de trabajo, por lo que tiene que hacerlo por la vía relativa y explotar plusvalor incrementando la productividad para ser más competitivo en el mercado, pero para ello tiene que trasformar la tecnología en una tecnología más productiva. Esta es la causa del acicateo exacerbado del desarrollo de las fuerzas productivas y esto es lo que hace la modernidad.
Andrés Barreda:
Entonces ¿no te refieres propiamente a la subsunción real del consumo como lo específico del capitalismo contemporáneo?
Jorge Veraza: Me refiero a una totalidad. Toda subsunción capitalista forma parte de la modernidad y este exacerbado acicateo de las fuerzas productivas es lo que conecta la revolución comunista y la sociedad comunista con el capitalismo, es un puente entre ambos. Es así como ha ocurrido hasta hoy el desarrollo de las fuerzas productivas en el capitalismo. En un primer momento este desarrollo ha tenido un aspecto positivo y luego, como dices, ha tenido un aspecto deformado, negativo, a la manera de una tecnología capitalista nociva que es contraria a las fuerzas productivas de la humanidad y que es la subsunción real del consumo bajo el capital que distorsiona, también de manera exacerbada, las funciones y los metabolismos de la naturaleza. Por ello insisto en que es necesario caracterizar de otra manera eso que se nos dice que son fuerzas productivas.
Efectivamente, la ciencia contemporánea ha seguido desarrollándose pero se desarrolla totalizada teniendo como finalidad la construcción de una tecnología que es capitalista nociva, que ya no es fuerza productiva o cada vez lo es menos. Por eso hay que subvertir esta manera en que está siendo totalizada la ciencia. No es más una ciencia abierta o simplemente neutral sino una ciencia totalizada en este sentido nocivo.
Por lo tanto, hay que cuestionar no solamente a la tecnología sino, insisto, el modo en que está siendo totalizada la ciencia. Muchos de los avances científicos reales podrían ser utilizados por la humanidad, pero fuera del sentido epistemológico que adquieren al ser totalizados hacia la tecnología capitalista nociva.
Este cuestionamiento epistemológico de la ciencia es importantísimo para el desarrollo de una alternativa comunista. Además, esta crítica epistemológica, esta reorientación de la ciencia, es forzosa para que la humanidad sobreviva.
Andrés Barreda:
Una siguiente idea que sugiere tu artículo es particularmente útil para pensar el neoliberalismo y la actual coyuntura de cambio de un modo de acumulación a otro. El neoliberalismo ha estado aplazando y manipulando el límite objetivo capitalista al desviar o deformar en un sentido nocivo y destructivo el desarrollo de la técnica y de la ciencia, pero también al desviar y deformar en un sentido destructivo y autodestructivo la personalidad de los sujetos. Es una doble deformación que vuelve inalcanzable este límite objetivo. Me parece que éste es el problema que se trata de resolver en tu artículo pues la humanidad no puede transitar desde el presente neoliberal hacia el socialismo debido a esta manipulación de las fuerzas productivas que las degrada como técnicas nocivas y destructivas.
La tercera idea que me sugiere la lectura de tu texto es la de que en la situación actual de crisis del neoliberalismo de alguna manera se plantea la posibilidad de ver mejor y de volver a tocar los límites del capitalismo. Pues la presente coyuntura permite acercarnos al problema de cómo la conquista de la democracia en realidad forma parte de la reconstrucción cualitativa de la subjetividad.
Me explico. La reconstrucción de la democracia pasa por la reconstrucción de la naturaleza solidaria o comunitaria de las subjetividades. Pues dicha reconstrucción vuelve imposible la cosificación con la que la sociedad burguesa manipula y somete la democracia representativa. La cosificación es propia de la dictadura capitalista pues deriva de los mecanismos que imponen la incomunicación entre los átomos mercantiles burgueses, que justamente son los agentes de la democracia formal.
Frente a esto existe una convergencia de la democracia representativa y de la democracia autogestiva o la democracia directa. Cuando hablas de democracia directa y democracia representativa se aclara cómo una entraña la otra, se entiende sus posibilidades específicas, su alcance, su ubicación dentro del todo político y cuál es la forma lógica del desarrollo de las conexiones entre ambos tipos de democracia. Esta argumentación que presentas sobre la democracia directa me parece que es una muy buena manera de desarrollar actualmente la categoría de Marx sobre la “asociación de hombres libres”. También es central para entender cómo se conecta lo singular con lo universal, y cómo se establece esa dialéctica al interior del silogismo en el que el individuo se vuelve universal y la comunidad singularizada se universaliza; cómo es que resuelve la antinomia de individuo y comunidad, que es justo lo que Marx esta teniendo en cuenta al hablar de su “asociación de hombres libres”.
La cuarta idea que me sugirió tu artículo se refiere a la relación que estableces, discutiendo con Julio Boltvinik, entre el límite objetivo y el límite subjetivo del capitalismo, o en qué sentido el límite objetivo apenas es condición necesaria de la revolución comunista, mientras que el límite subjetivo es el que plantea la condición suficiente.
Esta confusión hoy resulta clave en la manipulación ideológica de Xi Jinping cuando plantea que la solución simultánea a los límites objetivo y subjetivo del capitalismo la ofrece el desarrollo de la inteligencia artificial. Idea que coincide con el nuevo fetichismo actual que promueve el Bitcoin como “dinero digital”, según el cual el mercado del dinero ya no intercambian formas de representación mistificada de tiempo de trabajo socialmente necesario, sino más bien una información digital directa e ilimitada acerca de todas las relaciones comerciales de los sujetos. Según la cual la inteligencia artificial supuestamente permite que dicho mercado digitalizado supuestamente satisfaga las necesidades comunicativas entre los propietarios privados gracias a una información casi infinita de todas las ofertas y todas las demandas contenidas en las cadenas de bloques (blockchain), sin que los átomos privados tengan que recurrir a ningún tipo de asamblea comunitaria en la cual expresen sus capacidades, sus necesidades y la relación entre ambas.
Detrás del dinero digital se encuentra un fetiche gracias al cual en el futuro jamás vamos a necesitar comportarnos como sujetos comunitarios, pues la inteligencia artificial va a comunicar por nosotros todo aquello que en realidad somos incapaces de comunicarnos unos a otros. Semejante fetichismo de la inteligencia artificial está creciendo a través de un dinero digital. Dicha comunicación digital sin comunicación real es la parte complementaria de esa otra promesa de bienestar material abundante con la que Xi Jing Ping estaría prometiendo un nuevo paraíso “socialista”.
Notas de autor
juvimarbau@hotmail.com
Información adicional
CITAR COMO: Martínez , J. V., Luna, J., Barreda, A., & Flores, G. (2018). La actualidad del Manifiesto del Partido Comunista y de la conquista de la democracia por la dictadura del proletariado frente a las teorías del imperialismo.: Discusión en torno al artículo “Cinco tesis sobre el comunismo hoy. A 200 años del nacimiento de Marx”. Religación. Revista De Ciencias Sociales Y Humanidades, 3(11), 165-173. https://revista.religacion.com/index.php/religacion/article/view/177
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