DESIGUALDADES EDUCATIVAS: EL PANORAMA DE LA EDUCACIÓN SECUNDARIA EN TAMAULIPAS
EDUCATIONAL INEQUALITIES: THE PANORAMA OF SECONDARY EDUCATION IN TAMAULIPAS
DESIGUALDADES EDUCATIVAS: EL PANORAMA DE LA EDUCACIÓN SECUNDARIA EN TAMAULIPAS
Revista Internacional de Ciencias Sociales y Humanidades, SOCIOTAM, vol. XXVII, núm. 1, pp. 223-238, 2017
Universidad Autónoma de Tamaulipas
Resumen: Los temas de desigualdad social han ocupado la atención de los investigadores sociales en los últimos años y se han convertido en un tema candente. La desigualdad y la justicia social presentan re- tos relacionados con la sostenibilidad de las economías, la estabilidad política, social, cultural, medioambiental y, particularmente, la educativa. Este trabajo aborda las desigualdades sociales y su relación con el desarrollo educativo del estado de Tamaulipas. Propiamente, se sitúa en el nivel básico de secundaria. En este nivel educativo, a través de los exámenes nacionales de Evaluación Nacional de Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE) y el Examen para la Calidad y el Logro Educativo (Excale), se observa la situación académica de los estudiantes y las diferencias existentes entre escuelas públicas y privadas, así como entre las rurales y urbanas. Se describe, además, la relación que guarda la entidad con el resto de los estados del país en materia educativa.
Palabras clave: desigualdad social, ENLACE, Excale.
Abstract: Social inequality topics have called the attention of social researchers in recent years, and they have become a hot topic. Inequality and social justice are challenges related to the sustainability of economies, as well as the political, social, cultural, environmental stability, and particularly, education. This study addresses social inequalities and their relation with educational development in the State of Tamaulipas. It is focused mainly at secondary level (middle school) through national exams such as the National Evaluation for Academic Achievement (ENLA- CE), and the Quality Education and Achievement Exam (Excale), where the academic standing of students is analyzed by comparing the differences between public and private schools, as well as urban and rural systems. In addition, it describes the relationship between the states in comparison with the others in the field of education.
Keywords: Social inequality, ENLACE, Excale.
INTRODUCCIÓN
Abordar la temática de las desigualdades sociales en general al día de hoy obedece a la gran preocupación que a nivel internacional ha adquirido. Esto lo podemos apreciar en el Informe Mundial sobre las Ciencias Sociales de la UNESCO 2016, en el cual los estudiosos de las Ciencias Sociales coinciden en que las problemáticas de las desigualdades sociales en el mundo se han generalizado, no sólo en sociedades donde hay mayor pobreza, sino que el tema en cuestión no hace distinción sobre el nivel de desarrollo de los países. Así, podemos deducir que el tópico de las desigualdades sociales y de la justicia social se ha generalizado a lo largo de los últimos años.
Ante esta situación, la pregunta obligada es: ¿Qué es la desigualdad social? En la actualidad, la desigualdad es vista como un trato desigual que indica diferencia y discriminación de una persona a otra, o de un grupo a otro, por razones de posición social, económica, religiosa, sexo, color de piel, entre otras.
En la sociedad actual la desigualdad social y la pobreza son dos problemáticas que están íntimamente relacionadas. Es común ver que en países que registran altos niveles de concentración de la riqueza, una gran proporción de sus habitantes vive en condiciones de pobreza.
Un ejemplo claro es México, en donde la riqueza del país es centralizada por un número muy reducido de personas (el 1% concentra el 21% de los ingresos), creando con ello una grave situación de desigualdad y de falta de justicia social. De ello da cuenta el informe de Oxfam, intitulado “Desigualdad extrema en México. Concentración del poder económico y político” (Esquivel, 2015).
EL PANORAMA DE LA EDUCACIÓN EN TAMAULIPAS: CANTIDAD Y CALIDAD EDUCATIVA
En Tamaulipas, por su situación geográfica colindante con Estados Unidos, se han generado procesos de migración e inmigración –principalmente en ciudades situadas en la franja fronteriza norte–, que constituyen una muestra de la dinámica poblacional que se vive en la actualidad. Los migrantes provienen, en su mayoría, de los estados de Veracruz y San Luis Potosí e, inclusive, Oaxaca, que por diversas razones han llegado a nuestra entidad. Junto con ello, un flujo migratorio internacional proveniente de Centroamérica aumenta las cifras poblacionales en el estado.
De acuerdo con el informe del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el incremento se ha dado de la siguiente manera. Según sus datos, los censos que se realizaron desde 1900 hasta 1940 muestran que la población se mantuvo con menos de medio millón de personas. Sin embargo, ya para el periodo de 1940 a 1960, el estado alcanzó el millón de habitantes. El INEGI estimó que ya en 2015, la población de Tamaulipas era de aproximadamente 3 441 698 habitantes: 1 749 512 mujeres y 1 692 186 hombres. Con estos números, Tamaulipas ocupa a nivel nacional el número 13 de las entidades federativas, según su número de habitantes (INEGI, 2015).
Además de la tasa de natalidad, la dinámica de migración que vive nuestro estado se ha acrecentado, debido a las 113 953 personas migrantes que llegaron a vivir a Tamaulipas durante el periodo comprendido de 2005 a 2010, representando con ello un incremento poblacional de un 3.3% aproximado. De estos migrantes, por cada 100 personas, 45 eran originarios del estado de Veracruz, nueve provenían de San Luis Potosí, nueve dijeron ser de Nuevo León, cuatro se identificaron como del Estado de México y cuatro del Distrito Federal (hoy Ciudad de México-CDMX).
En 2010 llegaron a Tamaulipas 106 410 personas, de las cuales de cada 100, 40 provenían de Veracruz, 11 de Nuevo León, 10 de San Luis Potosí, seis del Distrito Federal y cuatro de Coahuila de Zaragoza (INEGI, 2015).
En cuanto al nivel de escolaridad en Tamaulipas, el grado promedio de la población de 15 años y más es de 9.4 años, lo que equivale a poco más de la secundaria concluida. Si se toma en cuenta que a nivel nacional la población de 15 años y más tiene 9.1 grados de escolaridad en promedio, Tamaulipas está posicionado por encima de la media nacional (INEGI, 2015).
Destaca en el informe INEGI 2015 que en Tamaulipas, por cada 100 personas de 15 años y más, 3.7 no tienen ningún grado de escolaridad, 53.4 tienen la educación básica terminada, 23.1 finalizaron la educación media superior, 19.4 concluyeron la educación superior, mientras que el 0.4 no especificaron.
Con respecto al analfabetismo que se presenta en Tamaulipas, no es tan grave, ya que sólo tres de cada 100 personas de 15 años y más no saben leer ni escribir, tomando en cuenta que, a nivel nacional, no saben leer ni escribir seis de cada 100 habitantes (INEGI, 2015).
DESIGUALDADES EDUCATIVAS EN LA PRUEBA ENLACE 2013
El tema de la educación en Tamaulipas se presenta relativamente bien; de ello da muestra el grado de escolaridad con el que cuenta su población, el cual se ubica por encima del promedio nacional. Sin embargo, al analizar el aprovechamiento escolar que se hace con la Evaluación Nacional de Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE), en educación primaria y secundaria en las asignaturas de Español y Matemáticas la realidad es otra. Como muestra, tomamos el nivel educativo de secundaria, en el que se ven importantes diferencias de aprovechamiento en estas dos asignaturas entre secundarias públicas (general, técnica y telesecundaria) y privadas.
Para contextualizar dicha problemática, es necesario conocer la cobertura de la educación secundaria en Tamaulipas, la cual, de acuerdo con las estadísticas emitidas por la Secretaría de Educación Pública (SEP), en el periodo de 2013-2014 la matrícula en el nivel secundaria era de 178 015 en el sector público, distribuida en secundarias generales (94 446), telesecundarias (16 139) y técnicas (67 430); en el ámbito de escuelas privadas, la matrícula era de 13 673 estudiantes (SEP, 2014).
Con los resultados de la prueba ENLACE 2013 se puede apreciar que en México prevalecen una gran variedad de desigualdades educativas; por ejemplo, en el acceso a los servicios educativos y en su calidad. Este doble reto se presenta tanto en primaria como en secundaria, particularmente en la evaluación de los aprendizajes sobre el dominio de temas relacionados con Español y Matemáticas.
En la siguiente gráfica se puede apreciar que sólo diez estados de la República Mexicana se ubican por encima de la media nacional, en cuanto a conocimientos de Matemáticas, y es el estado de Tabasco el que resulta mejor evaluado; en contraste, Oaxaca es el que sale menos favorecido a nivel nacional.

El caso de Tamaulipas es interesante dado que, como lo hemos dicho, es un estado con un promedio de escolaridad de la población de 15 años y más de 9.4, dato que lo posiciona por encima de la media nacional. Su cobertura en secundaria es una de las más altas a nivel nacional, la cual en 2012 fue de 90.9 y, en 2013, de 94.6 (SEP, 2014).
Dichos datos posicionan a Tamaulipas por encima de la media nacional, pero en los resultados de la prueba ENLACE 2013, los niveles de aprovechamiento entre “Bueno” y “Excelente” ubican a la entidad por debajo de la media nacional, con un resultado de 16.4%. Este dato la ubica en el grupo de estados con resultados por debajo de la media nacional, inclusive con aquéllos considerados de alta y mediana marginación, como Chiapas, Oaxaca, Zacatecas, Michoacán y Tlaxcala. De lo anterior se deduce que, a pesar de que se avanza en cobertura e infraestructura, en cuanto a la calidad de la educación no se transita del todo bien, al menos en Español y Matemáticas en el nivel de secundaria.
Hay que mencionar que en las evaluaciones recientes de ENLACE 2006 y ENLACE 2013, Tamaulipas ha avanzado considerablemente. Por ejemplo, la evaluación sobre los conocimientos de Matemáticas en secundaria en 2006 fue de 3.8 y, en 2013, de 16.4, avanzando un 12.6% en aprovechamiento. Pero los esfuerzos no han sido los suficientes para ubicarse por encima de la media nacional. Como lo hemos mencionado, dada su importancia geográfica, por su cercanía con Estados Unidos, su importancia económica y, por ende, su disposición de mayores recursos para apoyar el tema educativo, entre otras características, el desarrollo educativo de Tamaulipas debiera ser mayor.
En dicho comparativo de las estadísticas históricas de 2006- 2013 que se presentan por parte de la SEP se puede apreciar que, en el caso de Tamaulipas, en la evaluación de conocimientos de Matemáticas, el nivel de aprovechamiento es “Insuficiente”, aunque ha experimentado una disminución a lo largo de los seis años del 12.3%. Los resultados de “Insuficiente” la ubican por encima del 50%, mientras que el nivel de aprovechamiento “Elemental” experimenta un aumento insignificante del 0.1%. En este rubro se encuentra el 30% de los estudiantes, es decir, de los alumnos evaluados en la prueba ENLACE 2013, a poco más del 80% se les ubica en el nivel de aprovechamiento en Matemáticas entre “Insuficiente” y “Elemental”. En cuanto al logro “Bueno” y “Excelente”, se ubica a un poco menos del 20% de la población evaluada. En ambos rubros, a lo largo de los seis años, se incrementó un 12.6%, como bien se puede apreciar en la siguiente gráfica.

En el comparativo a nivel nacional con el Examen para la Calidad y el Logro Educativo (Excale) 2006, en el porcentaje de alumnos de secundaria, los resultados fueron los siguientes: sólo el 3.35% de los jóvenes mexicanos de secundaria obtuvieron un desempeño avanzado en la prueba de Matemáticas, mientras que la gran mayoría de los estudiantes cuenta con conocimientos básicos, esto es, el 40.6%. Un número similar fue ubicado por debajo de lo mínimo que deberían saber de Matemáticas; en este rubro se ubica el 33.7%.
Al respecto, Marco Antonio Fernández Martínez menciona que en este contexto desastroso, presentado por la prueba Excale 2006, existen todavía entidades que ostentan resultados para los cuales se nos escapan los adjetivos necesarios para describir su mal desempeño: cerca del 87% de los jóvenes evaluados en Tabasco, por ejemplo, tienen un conocimiento básico o menor de las Matemáticas, al que deberían presentar al finalizar la secundaria (Martínez, 2015).

Con respecto a esta gráfica, Tamaulipas se ubicaría en el grupo por debajo de la diferencia nacional, en el cual se encuentran 20 entidades. Tomando en cuenta que el grado de la diferencia nacional media es de 19, sólo 12 estados están por encima de ese rango. Pero si hiciéramos una clasificación general en cuatro grupos, tomando en cuenta las 32 entidades y los puntajes de la gráfica anterior, Tamaulipas se localizaría prácticamente en el último grupo.
Tómese en cuenta que sólo cinco estados en 2006 presentan cinco puntos o más en relación con la evaluación en ese año en Matemáticas; los 27 restantes están por debajo de estos cinco puntos. Ya para 2013, sólo el estado de Oaxaca se quedaría con una puntuación por debajo de esta escala de comparación de lo expresado en estas líneas (5). Todos los restantes acrecentarían su puntuación por encima de los 15 puntos. No obstante este avance, resulta insuficiente para alcanzar la media de diferencia nacional (19). En ese sentido, el grueso de los estados no cumple con las expectativas promedio de avance de 2006 a 2013, y tal es el caso de la entidad tamaulipeca.
DESIGUALDAD EDUCATIVA: CANTIDAD Y CALIDAD- PÚBLICO Y PRIVADO
La problemática más fuerte de esta evaluación la encontramos cuando se compara el nivel de aprovechamiento entre escuelas públicas y privadas. En este sentido, las escuelas privadas tienen mejor aprovechamiento académico en la prueba ENLACE 2013 de nivel secundaria en las áreas de Español y Matemáticas.
Al analizar a detalle los resultados por tipo de plantel, se confirma que la educación impartida en México no está cumpliendo con una de sus premisas fundamentales, ésta es, ser la escalera de ascenso social que contribuya al combate de los problemas de desigualdad.
Aunado a lo anterior, como lo dicen Eréndira García y Mariana Avendaño (2011), la mayoría de los mexicanos cree que nuestro país no ofrece oportunidades básicas para superar las lacerantes condiciones de pobreza y desigualdad económica. Lo anterior lo relacionan con el acceso a bienes y servicios públicos de calidad, como el educativo, de salud, seguridad social, entre otros.
Ante ello concluyen afirmando que:
los ciudadanos sumidos en la pobreza sufren la doble condición de percibir ingresos insuficientes para superar esta condición y se ven expuestos, al mismo tiempo, a deficiencias en el acceso a bienes y servicios públicos de calidad. Este mecanismo que juega en dos direcciones es doblemente limitante para muchos mexicanos con aspiraciones legítimas a un mayor bienestar económico y social (García y Avendaño, 2011).
De lo anterior se deduce que, en el rubro educativo, la educación sólo reproduce las condiciones socioeconómicas, culturales y sociales en que se encuentra cada estudiante en México. En este sentido puede pensarse que la educación, en tanto no combate la desigualdad, incluso la propicia. Pero los educadores, en tanto estén preparados para desempeñar una labor docente seria, comprometida y de calidad, sí pueden paliar la desigualdad y promover así la igualdad, al menos en su aspecto de calidad educativa. De ahí que su constante preparación y actualización sea crucial (Guzmán, 2016).
Si bien es cierto que la igualdad en términos de cobertura ha sido más o menos cubierta en su totalidad, la problemática más lacerante se encuentra en la calidad educativa al interior del país, la cual dista mucho de haber sido resuelta. En este sentido, en la evaluación ENLACE 2013 se puede observar que, en lo que respecta a los niveles básicos de educación, el estrato educativo privado, correspondiente al sector poblacional urbano, es el mejor evaluado. Esto quiere decir que sus alumnos muestran un aprendizaje más satisfactorio (Guzmán, 2016). El tema de la calidad educativa empeora cuando analizamos otros de los estratos educativos públicos; nos referimos en especial al sector rural e indígena. En este caso, los estudiantes presentan en las evaluaciones estandarizadas un aprendizaje insatisfactorio, y sus evaluaciones caen muchos puntos por debajo de los alumnos del estrato privado-urbano. Con lo anterior, la autora, con base en las fuentes consultadas, concluye diciendo que la educación privada es mejor que la educación pública (Guzmán, 2016).
Ante lo anterior, para la mayoría de los mexicanos, el supuesto de que la educación es una fuente de oportunidades futuras que permiten movilidad social, no es así. Más bien estamos ante el panorama real que nos muestran las evaluaciones estandarizas, de que aquéllos que tienen más, reciben además una mejor educación, la cual les ofrecería más y mejores posibilidades de movilidad social que a aquéllos que tienen menos y, que al recibir una educación inferior en términos de calidad, obtienen menos posibilidades de oportunidades futuras. Justo como lo dice la epístola de San Mateo 25:39 en las escrituras bíblicas: “Porque a todo el que tiene, más se le dará, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará”.
En ese sentido, Tamaulipas no está exento de esta desigualdad educativa, ya que cuando vemos los resultados por tipo de plantel, observamos, por ejemplo, a nivel nacional a las telesecundarias, que son los que atienden a uno de los sectores más desfavorecidos de la sociedad. Éstos muestran los mayores niveles por debajo de los conocimientos básicos en Matemáticas (40.3%), en contraste con los planteles privados (13.1%), a los que acuden los jóvenes de los sectores más privilegiados. Estas últimas escuelas también enfrentan problemas muy serios, ya que el 34.5% de sus alumnos presentan conocimientos básicos de Matemáticas, en contraste con solamente el 12% con conocimientos avanzados (Martínez, 2015).
En las evaluaciones de las instituciones educativas de nivel secundaria, entre públicas (general, técnica y telesecundaria) y privadas, estas últimas son las que obtienen mejores resultados en la evaluaciones de conocimientos de Matemáticas. Además, se observa que a lo largo del periodo que va de 2006 a 2013, su nivel de aprovechamiento escolar va en aumento, al pasar del 17.7% al 41%. Esto es, un incremento neto de aprovechamiento del 23.3%, dato que se puede ver en la siguiente gráfica.

fuente: http://www.enlace.sep.gob.mx/content/gr/docs/2013/historico/28_EB_2013.pdf. Fecha de consulta: 16/01/2017
Lo mismo sucede cuando analizamos los resultados de las evaluaciones históricas de 2006 a 2013 en el nivel de aprovechamiento en Español, los cuales muestran que las escuelas privadas están liderando esta evaluación, mientras que las escuelas públicas no han podido aumentar de manera considerable su aprovechamiento a lo largo de esos seis años. Además se observa que las telesecundarias son las que resultan peor evaluadas en la prueba Excale 2006 y en ENLACE 2013.

Fuente: http://www.enlace.sep.gob.mx/content/gr/docs/2013/historico/28_EB_2013.pdf. Fecha de consulta:16/01/2017
Además, hay que mencionar que, según la Encuesta Internacional sobre Docencia y Aprendizaje (TALIS, por sus siglas en inglés) 2013, se indica que las telesecundarias en México tienen características contextuales y estructurales que las hacen diferentes del resto de las escuelas secundarias del país, debido a que se ubican en zonas rurales y marginadas (Páez, 2015). Esta conclusión coincide con lo planteado por Guzmán (2016) en líneas anteriores, en cuanto a que la educación en el sector rural e indígena es deficiente, en comparación con la educación privada, considerada, en términos generales, como mejor que la pública.
Aunado a lo anterior, en el informe Oxfam se da cuenta, en el ámbito educativo, que mientras que el pago de colegiaturas y transportación en escuelas privadas es deducible de impuestos, el 48% de las escuelas públicas carece de acceso a drenaje, el 31% carece de acceso a agua potable, el 12.8% no cuenta con baños o sanitarios y el 11.2% no tiene acceso a energía eléctrica. Por otro lado, en el 61.2% de ellas, los alumnos no cuentan con acceso a un equipo de cómputo y el 80% de los estudiantes no tiene internet, lo que pone a estos alumnos en clara desventaja con los de escuelas privadas (Esquivel, 2015:38).
Habría que decir también que las telesecundarias representan la mitad de las escuelas de este nivel educativo, y que atienden a una quinta parte de la matrícula nacional. Por tanto, no es un tema menor analizar este tipo de escuelas (Páez, 2015).
En el mapa de aprovechamiento en secundaria en el área de Español a nivel nacional, nuevamente Tamaulipas figura dentro de los estados que tiene resultados por debajo de la diferencia nacional, como se puede apreciar en la siguiente gráfica. Ello nos orilla a reflexionar sobre la problemática de aprovechamiento en Tamaulipas, por el tipo de calidad de educación que se da a la comunidad estudiantil, ya que hay notorias diferencias entre escuelas rurales y urbanas, públicas y privadas.

También podemos apreciar que de los estados con frontera con Estados Unidos, Tamaulipas es el único con resultados por debajo de la diferencia nacional. Con lo anterior, se encuentra dentro del grupo de los 15 estados con evaluación desfavorable en Español y Matemáticas en la prueba ENLACE 2013.
De ese grupo de 15 entidades que tienen un puntaje menor de la media nacional, con referencia al grado de diferencia (entiéndase avance de 2006 a 2013) que es 5, el estado de Tamaulipas se encuentra en la mitad, con un avance de diferencia de 2.8. Si hiciéramos una clasificación general en cuatro grupos, tomando en cuenta las 32 entidades y los puntajes de la gráfica anterior, Tamaulipas se localizaría en el último grupo.
CONCLUSIONES
Tamaulipas, por ser un lugar fronterizo, se vuelve paso obligado de migrantes con intenciones de cruzar a Estados Unidos. Quienes logran su cometido, no permanecen en la entidad; no así los migrantes que, por distintas circunstancias, se quedan a radicar en el estado.
Este factor, que propicia un crecimiento poblacional en Tamaulipas, no representa mayor inconveniente en el ámbito educativo con relación a la cobertura de educación básica (primaria y secundaria), porque ese rubro sigue siendo cubierto casi en su totalidad por las autoridades educativas y los gobiernos federal y estatal. Así lo indican datos del INEGI, en cuanto a que los años promedio de escolaridad son mayores a nueve años. Incluso, el grado de analfabetismo es menor al presentado a nivel nacional. El problema educativo en Tamaulipas no radica ahí, sino en el desarrollo educativo y de aprovechamiento de los estudiantes.
En sí, las desigualdades educativas en general de la educación en Tamaulipas y propiamente de la educación de secundaria, se vuelven desalentadoras cuando son sometidas a evaluación. Así lo demuestran los resultados de las evaluaciones ENLACE y Excale, en las que la entidad, en las materias de Español y Matemáticas, se ubica por debajo de la media nacional, tanto en aprovechamiento como en crecimiento diferencial de 2006 a 2013, años en los que se ubican di- chas evaluaciones referenciales.
Si se clasificara en cuatro grandes grupos el avance educativo en Español y Matemáticas de 2006 a 2013, Tamaulipas se localizaría en el cuarto grupo de ellos. Es decir, en el último bloque de entidades que presentan menor grado de aprovechamiento educativo.
En relación con el nivel educativo entre escuelas públicas y privadas, estas últimas arrojan mejores resultados. En el mismo tenor se localizan las escuelas rurales, en comparación con las urbanas. Las diferencias, por tanto, son marcadas entre las escuelas secundarias urbanas y las telesecundarias.
Viéndolos en proyección, estos rezagos educativos vienen acompañados de un panorama desalentador, porque las expectativas de crecimiento académico y profesional reflejan una cruda realidad, cuando los futuros profesionistas egresados de escuelas públicas tienen escasos espacios laborales de empleos bien remunerados. Por lo que la escalada social se da de manera reducida, no así las desigualdades sociales, que continúan creciendo.
Referencias
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