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De empleados/as a prestadores: el turismo como estrategia de territorialización del pueblo mapuce en Huechulafquen, jurisdicción del Parque Nacional Lanín (Neuquén, Argentina)
Anabela Ivana Cadiz; María Daniela Rodríguez; María Luján Santamarina
Anabela Ivana Cadiz; María Daniela Rodríguez; María Luján Santamarina
De empleados/as a prestadores: el turismo como estrategia de territorialización del pueblo mapuce en Huechulafquen, jurisdicción del Parque Nacional Lanín (Neuquén, Argentina)
De empregados a fornecedores: o turismo como estratégia de territorialização do povo mapuche em Huechulafquen, jurisdição do Parque Nacional Lanín (Neuquén, Argentina)
From employees to providers: tourism as a strategy of territorialization of the Mapuche people in Huechulafquen, jurisdiction of Lanín National Park (Neuquén, Argentina)
Revista Latinoamericana de Antropología del Trabajo, vol. 8, núm. 18, 1, 2024
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET)
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Resumen: Desde la introducción del turismo en la región andina en 1930 se ha configurado un escenario de territorialidades superpuestas: estatal, a través de la presencia de la Administración de Parques Nacionales, e indígena, por las comunidades del pueblo mapuce preexistentes al Estado argentino. La hegemonía de una visión corporativa e institucional fue congruente con el avance del turismo como actividad generadora de ingresos económicos. Como contrapartida, dio lugar a otras formas de organización turística comunitaria. A principios del siglo XX, el reconocimiento internacional de los derechos indígenas avanzó hacia el comanejo, una práctica política entre el pueblo mapuce y el Parque Nacional Lanín que habilitó la gestión conjunta del territorio pero además permitió el protagonismo mapuce en el turismo. El trabajo analiza la práctica del turismo como estrategia de territorialización de las comunidades mapuce Raquithue y Lafkence[1] en la Cuenca Huechulafquen[2], jurisdicción del Parque Nacional Lanín (Neuquén), desde fines del siglo XX hasta diciembre 2023.El proceso de análisis incluyó trabajo de campo, observación participante, recuperación de historias de vida y entrevistas a los/as protagonistas.En los hallazgos se reconoció al turismo como estrategia de territorialización indígena y al trabajo no como mercancía, sino como una práctica de producción y reproducción material/inmaterial de las comunidades. El concepto de estrategia permitió destacar el carácter de sujetos y la capacidad de agencia de las comunidades en Huechulafquen. Se reconocieron tres generaciones con involucramiento en el turismo que pasaron de trabajar como empleados en prestaciones privadas a ser prestadores turísticos comunitarios.

Palabras clave: turismo, territorio, pueblo mapuce, Huechulafquen.

Resumo: Desde 1930, quando o turismo foi introduzido na região andina, configurou-se um cenário de territorialidades sobrepostas: estatal, através da presença da Administração de Parques Nacionais, e indígena, pelas comunidades mapuce pré-existentes ao Estado argentino. A hegemonia de uma visão corporativa e institucional do território foi coerente com o avanço do turismo como atividade geradora de rendimentos económicos. Em troca, deu origem a outras formas de organização do turismo comunitário. No início do século XX, o reconhecimento internacional dos direitos indígenas avançou para a cogestão, uma prática política entre o povo Mapuce e o Parque Nacional Lanín que permitiu a gestão conjunta do território, mas também permitiu o protagonismo Mapuce no turismo.O trabalho analisa a prática do turismo como estratégia de territorialização das comunidades Mapuce Raquithue e Lafkence na Bacia Huechulafquen, jurisdição do Parque Nacional Lanín (Neuquén), desde o final do século XX até dezembro de 2023. O processo de análise incluiu trabalho de campo, observação participante, recuperação de histórias de vida e entrevistas com os protagonistas. Nas conclusões, o turismo foi reconhecido como estratégia de territorialização indígena e o trabalho não como mercadoria, mas como prática de produção e reprodução material/imaterial das comunidades. O conceito de estratégia permitiu destacar o caráter dos sujeitos e a capacidade de agência das comunidades de Huechulafquen. Foram reconhecidas três gerações com envolvimento no turismo que passaram de funcionárias de serviços privados a prestadoras de turismo comunitário.

Palavras-chave: turismo, território, povo mapuce, Huechulafquen.

Abstract: Since 1930, when tourism was introduced in the Andean region, a scenario of overlapping territorialities has been established: state-driven through the presence of the National Parks Administration and indigenous represented by the mapuce communities existing prior to the Argentine state. The hegemony of a corporate and institutional vision of the territory was consistent with the advance of tourism as an activity that generates economic income. In return, it gave rise to other forms of community-based tourism organization. At the beginning of the 20th century, international recognition of indigenous rights advanced towards co-management, a political practice between the Mapuce people and the Lanín National Park that enabled joint management of the territory but also allowed the Mapuce to play a leading role in tourism. The work analyzes the practice of tourism as a territorialization strategy of the Raquithue and Lafkence Mapuce communities in the Huechulafquen Basin, jurisdiction of the Lanín National Park (Neuquén), from the end of the 20th century to December 2023. The analysis process included fieldwork, participant observation, recovery of life stories and interviews with the protagonists. The findings recognized tourism as an indigenous territorialization strategy and work not as a commodity, but as a practice of material/immaterial production and reproduction of the communities. The concept of strategy allowed to highlight the character of subjects and the capacity of agency of the communities in Huechulafquen. Three generations were recognized with involvement in tourism that went from working as employees in private services to being community tourism providers.

Keywords: tourism, territory, mapuce people, Huechulafquen.

Carátula del artículo

Convocatoria temática

De empleados/as a prestadores: el turismo como estrategia de territorialización del pueblo mapuce en Huechulafquen, jurisdicción del Parque Nacional Lanín (Neuquén, Argentina)

De empregados a fornecedores: o turismo como estratégia de territorialização do povo mapuche em Huechulafquen, jurisdição do Parque Nacional Lanín (Neuquén, Argentina)

From employees to providers: tourism as a strategy of territorialization of the Mapuche people in Huechulafquen, jurisdiction of Lanín National Park (Neuquén, Argentina)

Anabela Ivana Cadiz
Universidad Nacional del Comahue, Argentina, Argentina
María Daniela Rodríguez
IPEHCS CONICET. UNCo, Argentina, Argentina
María Luján Santamarina
Universidad Nacional del Comahue, Argentina, Argentina
Revista Latinoamericana de Antropología del Trabajo, vol. 8, núm. 18, 1, 2024
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET)

Recepción: 07 Julio 2024

Aprobación: 02 Octubre 2024

INTRODUCCIÓN

Atendiendo a la propuesta del dossier, el trabajo tiene como objetivo analizar la práctica del turismo como estrategia de territorialización del pueblo mapuce en la cuenca Huechulafquen, jurisdicción del Parque Nacional Lanín (PNL), provincia de Neuquén, desde fines del siglo XX hasta diciembre de 2023. Para ello es central, dar cuenta de los procesos de territorialización, desterritorialización, reterritorialización (Haesbaert, 2013) y construcción de territorialidades del pueblo mapuce y la Administración de Parque Nacionales (APN), así como las tensiones generadas. Aquí el turismo y la conservación de la naturaleza han sido iniciativas precursoras que llevaron a la apropiación de los bienes comunes localizados en territorio ancestral, en un proceso sin dudas significativo, en la medida que ha configurado un escenario de territorialidades superpuestas (Agnew y Oslender, 2010). Nos referimos a dos en particular: la territorialidad estatal y la territorialidad indígena.

En los años treinta, la región andina fue tempranamente pensada para el desarrollo turístico orientado hacia una población de tipo urbana, de clase social media-alta. Para desarrollar esta visión, la apropiación de los territorios dotados con bienes comunes y la implantación de un modelo de conservación a través de las áreas naturales protegidas, resultaron un estímulo para la reorganización del territorio ahora devenido en turístico. Desde su provincialización en 1955 el Estado neuquino asumió la tarea de impulsar el turismo cordillerano (Dennehy et al, 2008), favoreciendo a determinados actores en detrimento de otros. En este caso, ahora bajo la órbita estatal, el pueblo mapuce fue parte de un proceso de territorialización, desterritorialización y reterritorialización que desde el inicio fue desigual, profundizó la brecha de acceso a los territorios, otorgó un rol protagónico a las instituciones y diseñó un mapa de tensiones y territorialidades en pugna (Haesbaert, 2013).

Fue la década de 1990, sin dudas, la que diseñó la cartografía de la desregulación, liberalización y privatización que acompañaron el proyecto neoliberal de la economía nacional, y se transformó en un momento clave para el avance de la agencia privada sobre los territorios con potencialidades turísticas (Capanegra, 2006). En la región se tradujo en el crecimiento del sector al compás del aumento del valor rentístico de la tierra y el negocio inmobiliario, de las casas de segunda residencia y de la presión de actores privados en la inversión en servicios turísticos (Rodríguez et al; 2022), a costa del despojo territorial mapuce. La irrupción de estos actores en territorios en disputa profundizó aún más la tensión con el pueblo mapuce, que luego se tradujo en demandas y reivindicaciones que sirvieron como punto de inflexión para la construcción del comanejo con Parques Nacionales. Esta política fue constituida en el año 2000 como un modelo de gestión participativa que permitió reducir las tensiones[3] y construir una agenda de trabajo conjunta. En esta coyuntura, el turismo se transformó en una estrategia de territorialización y reivindicación identitaria de la población mapuce, como parte de un trabajo comunitario resultado de la resistencia y construcción de la re-existencia, cuya territorialidad se definió desde una mirada integradora (Rodríguez, 2021) y como parte de un proyecto de vida y político más amplio. Por todo ello, hace al interés de este trabajo reconocer las prácticas turísticas como estrategia de territorialización de las comunidades mapuce Raquithue y Lafkence en Huechulafquen, como una forma alternativa de organización del trabajo, donde lo colectivo, lo organizativo y la rotación de familias en la administración de las prestaciones turísticas representa un paso más en la gestión comunitaria de los territorios.

El trabajo se introduce con una caracterización del área de estudio, de la problemática que aborda y del objetivo de indagación. Luego se presenta un abordaje teórico a partir del diálogo entre territorio, turismo y trabajo situado en la realidad local. Posteriormente se exponen las consideraciones metodológicas a través de metodologías cualitativas, en particular de la geografía y antropología, como lo son el trabajo de campo y el método etnográfico. A continuación, se esboza el trabajo empírico, que comienza con el inicio de las territorialidades superpuestas: la experiencia en Parque Nacional Lanin y las estrategias turísticas de las comunidades Lafkence y Raquithue, donde se presentan los primeros involucramientos en el turismo y las responsabilidades en el marco de la política de comanejo. Finalmente se abordan los desafíos vigentes y conclusiones.

DIÁLOGO ENTRE TERRITORIO, TURISMO Y TRABAJO

El territorio ocupa un lugar central en el trabajo, ya que constituye una categoría explicativa que trasciende lo contextual y permite pensar e interpretar intervenciones, apropiaciones y estrategias de territorialización que explicitan distintas formas de producción del territorio. Formas que se refieren a la utilización de la naturaleza como objeto/mercancía y otras que refieren a los modos de habitar el territorio y producir bienes para la satisfacción de las necesidades. Desde una concepción crítica, el territorio es objeto de análisis en las ciencias sociales. Se retoman autores como Haesbeart (2013), Porto Goncalvez (2010) y Mançano Fernándes (2009). Para el primero, el territorio es una realidad en permanente movimiento de territorialización, donde se conjugan procesos de apropiación y dominio, de percepción y subjetivación, de subordinación y de resistencias activas que desarrollan los grupos sociales en un espacio determinado. Esta realidad implica territorialización del capital, el proceso por el cual el capital se concreta en el espacio configurándolo. También se pueden concebir estrategias de territorialización en relación con el uso, control y usufructo que hacen del territorio determinados grupos. Estas categorías aportan a otras territorialidades, que se redefinen a partir de la incidencia de “nuevas” actividades en esos territorios.

En tal sentido, el territorio se concibe como una construcción social compleja, que se configura históricamente a partir de la interacción de procesos endógenos y exógenos, así como por el accionar diferencial de distintos sujetos sociales. Según Haesbaert (2013) el territorio es el resultado de un proceso de territorialización que contiene un dominio (en relación a lo económico) y una apropiación (en relación a lo simbólico-cultural) de los espacios por los grupos sociales. Entonces, la des-territorialización y la re-territorialización son parte del mismo proceso.

El turismo, como práctica socioeconómica, transcurre en territorios con particularidades físicas/culturales que permiten la producción y (re) reproducción de esta espacialidad. Como fenómeno moderno ha sido un vehículo para analizar y evidenciar la reproducción de los mecanismos de la sociedad capitalista y, de modo relacionado, las diferentes formas de distribución de poder, vinculadas a las posiciones sociales construidas respecto a principios de diferenciación, fragmentación y de acumulación, que entran en juego en el hecho turístico. Lo turístico representa un campo social en el que se superponen y coexisten “capas” de las diferentes formas de distribución de poder bajo jurisdicciones estatales, propiedades privadas y comunitarias, que intervienen con la intención de crear, recrear y/o apropiarse del territorio. Estas capas dialogan con las territorialidades, superpuestas y en tensión en el mismo territorio. Las territorialidades resultantes dan cuenta de intereses, valoraciones, ideologías, pertenencias y/o actitudes disímiles, condicionadas a su vez por vínculos de carácter cooperativo, conflictivo o complementario, de modo que las formas de gestionar el turismo se convierten en estrategias de territorialización.

Para las comunidades mapuce aquí abordadas, el turismo avanzó hasta consumarse sobre los territorios y generó profundos cambios en las dinámicas familiares y comunitarias. Dicho proceso trajo aparejadas modificaciones de prácticas socioeconómicas y su reemplazo por modalidades productivas que requirieron la asimilación y posterior reconversión de la mano de obra. Se reconocen casos en los cuales las familias mapuce han emprendido proyectos turísticos propios, se han insertado como mano de obra asalariada en la prestación de servicios turísticos privados y otros que se dieron de manera colectiva comunitaria. El turismo aparece como un factor que se conjuga con la apropiación territorial y el usufructo del territorio.

En contextos interétnicos, el turismo ha seguido el compás de las reivindicaciones de los derechos territoriales. Por ello se observa con interés la conjugación entre el proceso de territorialización y el desarrollo de propuestas de servicios turísticos para la construcción de identidad étnica. También sirvió para que los pueblos originarios se reposicionen frente al modelo hegemónico de desarrollo turístico. Como ya se dijo, la situación permitió reforzar los procesos reivindicatorios y su exposición pública como sujetos sociales. No cabe duda también de que en esta coyuntura la emergencia de conflictos étnicos y territoriales preexistentes se revitaliza como consecuencia de la expansión de la actividad turística desde las órbitas privada y estatal. La dualidad del turismo resulta un fenómeno de interés para observar en este territorio de estudio: les ha permitido visibilizarse y dar cuenta de su presencia en el territorio, no sin superposición de prácticas sociales e intercambios materiales y simbólicos en relaciones desiguales por las diferencias culturales y de clase con APN.

Los procesos de reivindicación territorial mapuce vinculados al turismo como estrategia de territorialización implican un reposicionamiento y la construcción de relaciones sociales interculturales diferenciadas, aunque no se pueden desconocer enfoques donde el turismo adquiere importancia en agendas de desarrollo orientadas a espacios rurales e interétnicos impulsado y financiado por organismos internacionales (Benedetti, 2022). Estos enfoques derivaron en nuevas modalidades de turismo tendientes a distinguir la presencia e incorporación de pueblos originarios a la actividad. Es decir que la participación indígena en el turismo puede responder tanto a iniciativas propias como a demandas externas (Urry, 1996), o a una combinación compleja de factores exógenos y definiciones internas de acuerdo a las coyunturas regionales.

La inserción de estas comunidades en el turismo se conecta con el trabajo en tanto experiencia individual, familiar y comunitaria que construye significados de las prácticas culturales para ofrecerlas como parte de los servicios. La categoría trabajo adquiere cierta complejidad, en la medida que se entrecruzan una multiplicidad de usos, sujetos y sentidos. El trabajo en los términos netamente capitalistas es entendido como una actividad económica generadora de ingresos; sin embargo, pensarlo en esos términos deja fuera que también se trata de una relación social que le permite a los sujetos la producción y reproducción de la vida. Es decir, su rol no solo se remite a la producción de bienes y servicios, sino que más importante aún es la función social que adquiere al brindarle a cada persona un lugar en la sociedad en un momento dado (Martín Romero, 2022). De la Garza Toledo (2009) aporta algunas ideas para pensar el concepto ampliado de trabajo, considerando no sólo la dimensión objetiva, la que da materialidad en tanto producción y producto, sino también la subjetiva, la que construyen los sujetos: implica conocimiento, pero también valores, sentimientos, significados e identidad.

No es objeto de este escrito teorizar respecto al trabajo, pero sí interesa recoger la práctica turística como estrategia de territorialización y como experiencia de trabajo de las comunidades Raquithue y Lafkence. Ejemplos de trabajo no capitalista, atípico, no subordinado (De la Garza Toledo, 2009) integrado a una lógica de construcción identitaria y comunitaria mapuce, de traslapes de tiempos y espacios productivos, de otras formas de habitar el territorio, entender la naturaleza y de proyectar la vida mientras se construye una alternativa turística. El trabajo en la época estival se convierte en el nexo que aglutina las capacidades y necesidades de los integrantes de la comunidad, se convierte en el hilo que une lo simbólico, identitario, las reivindicaciones políticas, el derecho y la autonomía indígena, y carga de significado el territorio. Además, es el puente de contacto que permite estrechar lazos dentro de las comunidades y con los trabajadores de Parques Nacionales, complementar la economía familiar y avanzar hacia una mayor articulación social y una apuesta fuerte ante el avance del capital privado.

DECISIONES METODOLÓGICAS

El trabajo se realiza en el marco del proyecto de investigación “Políticas ytransformaciones sociales en territorios turísticos de la provincia del Neuquén” de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo).[4] Asimismo, se tomó como insumo el trabajo de campo realizado en el marco del proyecto “Desigualdades e impactos socio-económicos del COVID-19 en la provincia de Neuquén”,[5] ya finalizado, del cual participó una de las autoras.

El recorte territorial seleccionado es la cuenca Huechulafquen, considerada para esta investigación como un sistema abierto e integrado que abarca el conjunto de territorialidades superpuestas conformadas por el territorio ancestral mapuce de dos lof sobre los márgenes norte y sur de lagos Huechulafquen y Paimún,[6] dentro de la jurisdicción del PNL, la territorialidad estatal y las concesiones de servicios turísticos a prestadores privados, próximos a la ciudad de Junín delos Andes y la frontera con Chile. Estas territorialidades presentan una situación específica como caso de estudio, por la complejidad de abordaje y las múltiples tensiones entre las estrategias de apropiación de cada uno de los actores y sectores que representan. La temporalidad considerada, desde fines del siglo XX hasta diciembre de 2023, obedeció a los aspectos más relevantes en cuanto a la organización sociopolítica, económica y cultural del pueblo mapuce y hacia el interior del PNL, en articulación con múltiples escalas espacio-temporales. En virtud de indagar sobre la práctica turística como estrategia de territorialización de las comunidades mapuce, se seleccionaron experiencias individuales y/o familiares, que a su vez han estado conectadas con la política de comanejo de ambos actores.

En este diseño flexible, la metodología de análisis es de tipo cualitativo, asentada en la revisión de bibliografía específica y la construcción del dato obtenido a través del trabajo de campo. Resulta importante mencionar en este apartado el significado del trabajo de campo en la construcción del conocimiento, en la interrelación con otras disciplinas -interdisciplinariedad- y el diálogo de saberes con el pueblo mapuce. Al tratarse de una investigación situada enfocada en los procesos territoriales desde una mirada crítica, fue necesaria la reflexión sobre las tradiciones de nuestras propias disciplinas, la geografía y los estudios del turismo, con limitantes en relación a los vínculos más horizontales en trabajo de campo y el trabajo con otros/as. Algunos de los interrogantes que fueron parte de dicho proceso son: ¿cómo ingresamos al campo? ¿desde dónde? ¿con qué herramientas, visiones, preconceptos, ideas previas, propósitos? Es aquí donde nos hemos nutrido de la interdisciplina, de aprender y coproducir con, y de otros/as, experiencias, saberes, trayectorias de vida. Asimismo, el vínculo con un otro/a implica roles, posicionamientos, representaciones y la construcción de una urgente mirada intercultural, lo cual ha generado impactos en las autoras y en su formación científico-académica.

En un intento de captar reflexivamente el significado de la acción atendiendo a la perspectiva de los sujetos estudiados, se dio lugar a las voces de los actores sociales en tanto experiencia de vida y relatos que han intentado recuperar la esencia de las acciones realizadas, las decisiones tomadas y los nudos problemáticos. Las técnicas utilizadas son la recuperación de las historias/trayectorias de participación en la dinámica del turismo; la construcción de datos primarios mediante entrevistas abiertas semi estructuradas, las conversaciones con informantes clave con quienes se ha establecido una relación respetuosa y sistemática de acompañamiento y aprendizaje (Restrepo, 2016). Asimismo, se realizó observación participante a partir de la recorrida por el territorio y la visita a los emprendimientos turísticos de las familias de las comunidades Raquithue y Lafkence en los meses de diciembre y enero de 2021-2022 y en septiembre y enero de 2023. Los actores consultados durante el trabajo de campo fueron: autoridades de la comisión directiva de las comunidades, personal de APN que participó y participa actualmente en el comanejo, autoridades de la institución, personal de uso público, guardaparque de la zonal y guardaparque intercultural, integrantes de los comité zonales del comanejo del PNL, prestadores de servicios turísticos de las comunidades e integrantes de los lof[7] que han sido parte de los comités locales como expresión descentralizada de la política de comanejo.

En cuanto a fuentes secundarias, se utilizaron fuentes documentales y planes de manejo, así como un informe técnico realizado sobre la cuenca Huechulafquen en el año 2012 por un equipo de la Facultad de Turismo de la UNCo.[8] Las fuentes secundarias han aportado marco teórico, contexto y análisis para el abordaje de las trayectorias y estrategias de territorialización de las comunidades mapuce. Se asumió una postura crítica, comprometida y respetuosa con la investigación situada y con los actores sociales con quienes se construyó el conocimiento.

El inicio de las territorialidades superpuestas: la experiencia del Parque Nacional Lanín

En este caso de estudio se ha tenido como actor protagónico al pueblo mapuce. En un mismo territorio se han imbricado intereses, se produjo tensión y por momentos conflictos, marcando el inicio de las territorialidades superpuestas que han perdurado en el tiempo.[9]

El PNL fue una de las primeras unidades de conservación en crearse por decreto-ley nacional 105.433 en 1937, en el marco del expansionismo territorial y la presencia estatal en territorio ancestralmente ocupado por población indígena. La justificación oficial de su creación fue “respaldar y resguardar la naturaleza a partir de políticas de generación y mantenimiento de áreas restringidas y zonas de reserva que eviten el deterioro y la pérdida del ecosistema” (Ayala, 2014: 4). En la actualidad, el Parque ocupa una superficie de 412.000 h que se extiende de norte a sur sobre el margen oeste de la provincia de (APN, 2011) (figura 1). El área de estudio está delimitada por los lagos Huechulafquen,[10] Paimún y Epulafquen,[11] sobre la base del volcán Lanín en la zona centro del PNL. El portal de ingreso se localiza a 27 km al noroeste de Junín de los Andes y 68 km desde San Martín de los Andes.

Al igual que el resto de los parques nacionales argentinos, su historia está marcada por la intervención de la Administración de Parques Nacionales, que en el siglo XX continuó el proceso iniciado en las campañas militares del siglo XIX y replicó las prácticas del Estado nacional de expulsión y sometimiento de los pobladores que previamente habitaban los territorios.


Figura 1.
Localización Parque Nacional Lanín y Cuenca de Huechulafquen
Cádiz, 2024.

Inspirado en el paradigma conservacionista norteamericano, el modelo de parques nacionales que se impuso fue el de “parques sin habitantes”, prohibiendo la presencia humana, calificando de intrusos a los pobladores originarios y catalogando de incompatibles con la conservación las actividades tradicionales. De esta forma, la APN ejerció la territorialidad estatal delegada por el gobierno nacional, que sobre la base del despojo territorial del pueblo mapuce, permitió la afirmación de soberanía, el fortalecimiento del control militar y finalmente la protección de la naturaleza para la conservación de bosque andino patagónico (Trentini, 2011; Pérez Raventós, 2003).

La conservación de la naturaleza y el desarrollo de la actividad turística en la cuenca Huechulafquen se ha caracterizado por tener como principal motivación el disfrute de la naturaleza, la realización de actividades deportivas como trekking, pesca y el uso balneario durante temporada estival. Esta tendencia de turismo se enmarca en un proceso más amplio de segmentación de motivaciones, en contraposición a un turismo masivo y estandarizado propio de un capitalismo tardío (Urry, 1996) en el cual las actividades en la naturaleza adquieren mayor relevancia y al que la APN adhiere a fines de la década de 1990.

Cabe resaltar que durante el período 2003-2023 el PNL se posicionó históricamente como el quinto parque nacional más visitado turísticamente (SIB, 2024). El total de ingresos anuales del PNL supera los 150.000 en 2023 y la zona de estudio en torno a la cuenca del lago Huechulafquen, se posiciona como la segunda más visitada de todo el PNL (SIB, 2024). El dato se considera significativo, ya que representa la trascendencia histórica que tuvo el turismo en este sector del ANP. Las transformaciones territoriales que generó la presión sostenida del uso turístico en territorio mapuce y los condicionamientos a la elección autónoma por parte de las familias de involucrarse en la prestación de servicios turísticos se enmarcaron en un contexto de disminución de alternativas productivas tradicionales, en el cual el turismo apareció como casi la única alternativa de ingreso económico. A pesar de no contar con registros estadísticos desde antes de 2003, se tiene identificado el intenso uso turístico en Huechulafquen desde 1980, lo cual justificó la instalación del portal de cobro de acceso. Espacio que, enmarcado en la política de comanejo, sería reclamado por los lof Raquithue y Lafkence para participar como informantes turísticos y generar ingresos extra a las comunidades.

Estrategias turísticas en las comunidades Raquithue y Lafkence

La presencia de asentamiento humano en el área de estudio, la cuenca Huechulafquen, data de principios del siglo XIV, con el cacique Ñancucheo del pueblo mapuce -último en ejercer dominio sobre la región (Carpinetti, 2004)- y su población sobre la costa norte del lago Huechulafquen. En 1882 fueron desplazados a Chile ante la llegada del ejército, para regresar a repoblar la zona a partir de 1900 (Cañicul, 2004). La distribución poblacional fue sobre el brazo Paimún y los márgenes norte y sur del lago Huechulafquen (APN, 2007/2009). Durante muchos años no existió una organización comunitaria consolidada y los descendientes de las primeras familias practicaron economías de subsistencia, como cría de ganado, huerta y venta de madera caída con apenas PPOP[12] otorgados por la APN. A partir de 1985 los pobladores mapuce conformaron la Agrupación Cañicul (por el apellido del primer lonko[13] Manuel Cañicul). Luego, en 1994 por diferencias internas se fragmentan en dos comunidades, quedando el lof Raquithue con los descendientes del primer lonko en la zona de la Bahia Cañicul en el margen norte y el lof Lafkence (renombrado en 2002) ocupando el espacio restante al norte y todo el margen sur (PNL, 2007/2009) (figura 2).


Figura 2.
Distribución lof Rakithue y Lafkence en la cuenca del río Chimehuin sobre brazo del lago Paimún y lagos Huechulafquen y Epulafquen.

Referencia: en color amarillo se identifica el territorio ocupado por el lof Raquithue y en violeta el del lof Lafkence.

Salminci y Malagnino (2013). Consultado en junio de 2024.

Los usos históricos del suelo por parte de las familias mapuce generaron conflictos con las autoridades de la APN cuando se aplicó la jurisdicción al territorio con las prohibiciones argumentadas en la conservación de la naturaleza y la biodiversidad. A finales del siglo XX, las reiteradas amenazas y una orden de expulsión de Parques a la familia del lonko Kilapan en Huechulafquen dieron cuenta de la imposibilidad de gestionar y ocupar todo el territorio del PNL si no era de forma consensuada entre las comunidades mapuce y la Administración. La constante conflictividad entre estos actores, así como la necesidad de impulsar el diálogo e intentar una gestión territorial compartida, dio como resultado el “comanejo”, una política intercultural que se conformó para, entre otras cosas, proteger el territorio y la diversidad biológica.[14]

La política del comanejo transformó las posibilidades de involucramiento de las comunidades mapuce en el control y desarrollo de una actividad que avanzó rápidamente sobre los territorios, imponiendo ritmos de consumo y usos de la naturaleza sin regulaciones, bajo la lógica impulsada por la APN. La historia del desarrollo turístico impulsado por la APN en la cuenca del Huechulafquen comienza entre 1970-1980, con una serie de obras viales para mejorar el camino, canalizar arroyos y pequeñas vertientes. Las obras permitieron el avance “hacia adentro del territorio”, mejorando las condiciones de vida de las comunidades pero facilitando el acceso al turismo.

Primeros involucramientos

Con las mejoras de accesibilidad, se dispusieron los primeros campings “agrestes” o “libres” de Parques Nacionales, que solo contaban con algunos servicios (letrinas), pero que fueron suficientes para legitimar el uso turístico de la zona y alojar a los vacacionistas durante la temporada estival. La llegada de turistas y prestadores turísticos al territorio mapuce comenzó a crecer mientras continuaban los intentos de desalojo. A partir de la década de 1990, las comunidades mapuce -en el interior del PNL- con el turismo ya en sus territorios, comenzaron a involucrarse en la actividad que se expandía intensamente sobre la cordillera como una de las opciones para superar los desafíos del aumento demográfico y la disminución de las posibilidades productivas tradicionales (Impemba, 2013). En Huechulafquen, los primeros involucramientos en el turismo fueron como empleados en las prestaciones turísticas de privados, desempeñándose en áreas de limpieza, lavandería o cocina de los establecimientos. También se desempeñaron por su cuenta ofreciendo productos como leche fresca o tortas fritas a los turistas en los campings agrestes, con la intención de obtener un beneficio pero a la vez acercarse a proteger su territorio:

“nosotros como comunidad no elegimos el turismo como medio o forma de vida, de desarrollarnos, nosotros lo teníamos encima y rápidamente tuvimos que hacer algo para podernos acomodar, intentando conservar nuestro territorio que fue lo principal” (Autoridad política mapuce, entrevista de L.S., diciembre de 2023).

La imposibilidad de planificar y elegir con qué tipo de turismo convivir en el territorio se repite como una constante, no solo entre los integrantes de los lof Lafkence y Raquithue sino entre otros lof del PNL. De hecho, se enfrentaron a grupos que llevaban su propia mercadería comprada en la ciudad, hacían leña con los árboles del bosque y pescaban durante sus largas estadías. Tampoco desde Parques se realizaron acciones para regular la actividad o minimizar sus impactos

“no tuvimos posibilidad de poder elegir qué tipo de turismo queríamos. Nos hubiera gustado hacer un turismo con identidad digamos, y otras cosas que no pudimos porque fue tantala afluencia turística que empezamos a recibir y de alguna manera Parques fue regulando esas cuestiones así como pudo” (Autoridad política mapuce, entrevista de D.R., noviembre 2023).

A mediados de 1990, en algunas áreas de acampe agrestes las comunidades comienzan a prestar servicios básicos de limpieza y provisión de leña a cambio de una tarifa moderada opcional para los turistas. Con el tiempo, la relación entre comunidades y APN comenzó a reconfigurarse, a partir de la transformación progresiva de las dinámicas sociales y las políticas que evolucionaron en materia de reconocimiento de derechos indígenas. De esta forma, Parques permitió que algunas áreas quedaran a cargo de las comunidades con el objeto de mantener la oferta en condiciones silvestres pero mejorando los servicios por la intensidad de uso de esas áreas (PNL, 2007/09). Esto sucedió incluso antes de 1999, cuando se realizó el último intento de desalojo del lonko Kilapan del lof Lafkence que desencadenó un proceso de organización mapuce con trabajadores de APN hasta el quiebre total del modelo de gestión vigente basado en la expulsión.

Las comunidades mapuce han atravesado un largo pero constante proceso para recuperar el control sobre su territorio y como estrategia optaron por insertarse en la actividad turística regional. El turismo como estrategia de territorialización sirvió como mecanismo para disputar el poder de definición de los usos del suelo e intervenir en los impactos ambientales generados por la poca regulación de la actividad. Una de las transformaciones fue el paso del trabajo en los establecimientos de concesiones privadas en jurisdicción de Parques Nacionales a la figura de prestadores turísticos mapuce. Los comienzos como prestadores mapuce incluyeron la ampliación de la oferta de campings ya en funcionamiento y la creación de nuevos bajo la categoría de “organizados” o “con servicios”, complementados con proveeduría, baños con agua caliente y wifi entre otros, y también la transformación de algunos antiguos campings agrestes luego habilitados como campings sin servicios o con servicios básicos como fogón y una menor cantidad de parcelas. Entre 2004 y 2005 las comunidades comenzaron organizar la distribución del trabajo de acondicionamiento y administración de los campings anteriormente agrestes, siguiendo un criterio de proximidad al sitio o reconociendo a escala familiar sus antecedentes de ocupación. Luego, la prestación de servicios comunitarios se amplió para ofrecer cabañas como único servicio o como alternativa en los propios campings.

Otro hito en el desarrollo turístico de la cuenca fue la llegada del catamarán a Puerto Canoa entre 1994 y 1995 por una concesión de Parques Nacionales, junto con la administración de un restaurante, que fueron entregados a empresarios privados para su manejo. En 2004 la nueva apertura de la concesión se realizó en el marco de la política de comanejo institucionalizada en 2001 y la comunidad Lafkence reclama su derecho a administrar el restaurante como una oportunidad para implementar el comanejo y reconocer su preexistencia:

“nosotros como comunidad, como lof le dijimos practiquemos comanejo acá, es hora deque ustedes nos reconozcan que nosotros pertenecemos a este territorio, que somos los queestamos y que no hace falta que venga alguien de afuera cuando podemos estar nosotrosbrindando el servicio, entonces a raíz de esto Parques Nacionales ya no lo sacó a licitación y selo entrega a la comunidad Lafkence “(Autoridad filosófica mapuce, entrevista de L.S., diciembre de 2023).

Desde entonces, en la administración del restaurante participan jóvenes del lof trabajando en la atención a los turistas y en la elaboración de alimentos durante la temporada estival y se construyó un anexo de almacén donde también ofrecen productos de kiosco, café y agua caliente.

Se destaca la administración del restaurante como un logro en la reapropiación y control del territorio, ya no concesionada a privados externos sino que distribuye el trabajo entre los integrantes del lof, siendo una de las prestaciones que mayor afluencia turística recibe por ser única en su tipo y estar ubicada en el puerto de la cuenca, donde actualmente prestan servicios el catamarán y otra embarcación lacustre más pequeña. Otra recuperación fue el camping Bahía Cañicul, que era administrado por privados bajo una concesión, pero pasó amanos de la familia Cañicul del lof Raquithue y actualmente cuenta con alrededor de 30 parcelas, restaurante tipo parador, baños completos y proveeduría.

El paso de empleados en las prestaciones de privados a prestadores turísticos en sus propios servicios implicó transformaciones en la organización social y económica de ambas comunidades. La actividad turística se convirtió en una oportunidad para controlar el territorio en comunidad. Sin embargo, la administración de cada prestación turística es llevada adelante por cada familia mapuce en su parcela o en su subdivisión del territorio comunitario y luego realizan una retribución anual a la comunidad. Las únicas prestaciones mapuce que son administradas de forma comunitaria son el restaurante Puerto Canoa y el cobro de acceso en el portal de acceso de ambos lof Lafkence y Raquithue. Esta administración comunitaria implica la rotación de las familias a cargo por temporadas o el trabajo en conjunto de varias familias en el mismo servicio.

La organización de las familias que participan de la gestión comunitaria de estas prestaciones se resuelve en reuniones de comisión directiva y de todas las familias de cada lof. De la misma forma, en estas reuniones se presentan los nuevos proyectos de prestaciones turísticas y todos los integrantes del lof aprueban o rechazan la apertura de un nuevo servicio según si coincide con el tipo de involucramiento en el turismo que desean tener. En caso de ser aprobado, se solicita la habilitación a Parques Nacionales.

Nuevas responsabilidades en el marco del comanejo

Otro de los logros de las comunidades mapuce para convertirse en sujetos decisores fue la participación en el cobro de acceso del portal de Huechulafquen, como oportunidad de trabajo e ingresos para los jóvenes de ambos lof, ya que se estableció un sistema de división de las recaudaciones mensuales.[15] Además de la importancia de la generación de fuentes de trabajo y de las recaudaciones, permitió que los integrantes de las comunidades ocuparan el rol de receptores de visitantes, lo cual es importante para visibilizar su presencia en el territorio y transferir sus recomendaciones de comportamiento durante su estadía en la cuenca. También se creó una normativa especial que permite y regula “guías de sitios”, un incentivo para que los pobladores puedan desempeñarse en actividades turísticas y ser reconocidos en su carácter de poseedores de conocimientos prácticos por ser oriundos del territorio. De esta forma, pasando una capacitación extra sobre primeros auxilios, diseños de circuitos y reglamentos de guías entre otros, los integrantes de las comunidades pueden formarse y ofrecer guiados por su territorio con un componente diferencial por incluir y compartir la visión mapuce. En la cuenca se identifican cuatro guías de sitio intercultural habilitados por APN hasta 2019, dos pertenecientes al lof Raquithue y dos a Lafkence (Registro habilitaciones de APN). Desde una dimensión política, la intervención en la expansión del turismo sobre sus territorios permitió el desarrollo de instancias de participación de los integrantes de la comunidad, volviéndose parte de las decisiones que setoman en relación a la prestación de servicios y el modo de organización comunitaria y/o familiar. Además, permitió la participación en los procesos de construcción de las políticas turísticas en el territorio, para configurarlo como una herramienta de visibilización cultural y no de reproducción mercantil sobre su territorio (Suárez, 2017). La actividad turística para las comunidades mapuce funciona como una herramienta de apropiación, control y defensa del territorio o, en otros términos, una estrategia de fortalecimiento territorial y visibilidad étnica.

La participación y mayores grados de autonomía en la definición de los usos y control del territorio hicieron que algunos/as integrantes de las comunidades mapuce se enmarquen en las tareas mencionadas bajo la figura de empleos en el PNL. Actualmente, alrededor de 10 integrantes de distintos lof se incorporaron como guardaparques interculturales con presencia en el departamento de Comanejo dentro del edificio de la intendencia del Parque y también como guardaparques de sitio en las seccionales del área protegida. En Huechulafquen uno de los tres guardaparques de sitio es integrante de un lof mapuce al sur y guardaparque intercultural ubicado en la seccional Puerto Canoa. La incorporación mapuce a la estructura institucional de la APN es muy valiosa, tanto a nivel simbólico como material, más aún considerando el pasado de expulsión y orden militar que caracterizó a la institución desde su creación. El rol de los guardaparques como figuras con una “mirada militar” que determinaba desalojos, amenazas y multas, se transformó, pasando a ser representantes de Parques Nacionales que ejercen de intermediarios en las demandas de los lof hacia la intendencia, con voluntad de acompañar a las comunidades, incluso interpretando y resolviendo cuestiones en las reuniones. De la figura de los guardaparques interculturales se espera que puedan comprender la estructura institucional de la APN y aportar, desde la cosmovisión mapuce, para viabilizar el trabajo en conjunto y representar los valores de las comunidades desde el interior de la institución:

“poder ayudar a entender de alguna manera ambos lados...puedo llegar a interpretar las distintas visiones tanto las visiones de la normativa de Parques y las funciones, los objetivos del área de conservación como el conocimiento de las comunidades y poder trabajar en esos dos roles como para poder proyectar trabajos” (Guardaparque intercultural, entrevista de L.S, diciembre de 2023).

Desafíos vigentes

A través de fuentes primarias se identificaron en diciembre de 2023 más de 50 prestaciones propias de cada familia mapuce a lo largo del margen norte del lago Huechulafquen (especialmente campings y cabañas) y se agregó un tipo de prestador en el rubro de la venta de artesanías único en su tipo. La orientación de parte de las comisiones directivas de ambos lof no se caracteriza por profundizar en el turismo como actividad totalizadora, sino que continúan definiendo estrategias para sostener la actividad ganadera con la práctica tradicional de trashumancia.

Luego de más de 20 años de involucramiento en la actividad turística, los desafíos que se presentan consisten en el complejo proceso de intentar controlar el uso turístico del territorio en cogestión con APN. La respuesta al turismo ejerce una fuerte presión en la definición de los planes de vida de los lof, especialmente en la decisión de cuánto compartir de su cultura durante la prestación del servicio y evaluar cómo su identidad se transforma en su vínculo con el turismo.

El proceso de reactualización identitaria que atraviesan las comunidades implica la incorporación de nuevas prácticas que intentan sostenerse en el ejercicio de las tradicionales. La identidad se construye y fortalece en procesos de territorialización en la misión ancestral de protección de la naturaleza y su entorno comunitario, en contexto de disputa que tiene por oposición principalmente a los estados provincial y nacional (Rodriguez, 2014; Stavenhagen, 2010). De esta forma, se considera fundamental que el turismo propicie la visibilización identitaria mapuce, por ejemplo a través del trabajo en las prestaciones turísticas comunitarias, como una manera de evitar la pérdida de la riqueza de la cosmovisión mapuce y la homogeneización cultural: reforzar la identidad mapuce en el servicio como forma de mostrar una diferencia frente a la oferta privada. Constituye una posibilidad de poner en valor sus orígenes y compartir aspectos culturales con los visitantes. Sin embargo, se reconoce que la estigmatización y discriminación continúan siendo problemáticas sociales y políticas, cuyo correlato es la resistencia de algunos prestadores a incorporar simbología mapuce en el servicio, cartelería en mapudungun o izar la wenufoye (bandera del pueblo mapuce). Entre otras representaciones

“hay mucha estigmatización de la sociedad en estas últimas épocas la derecha fortaleció mucho ese estigma, creó este enemigo interno, a veces la gente que viene de otras provincias no entiende bien quiénes somos” (Guardaparqueintercultural, entrevista de L.S., diciembre de 2023).

La autonomía para elegir la incorporación de símbolos, representaciones culturales y formas de gestionar el servicio turístico, no determina por sí misma la comprensión respetuosa de los visitantes sobre el ejercicio de la interculturalidad. Izar la wenufoye en territorio recuperado es un acto simbólico que se realiza en el marco de la resistencia y construcción de la territorialidad de la re-existencia.

Durante la temporada baja, el tiempo y esfuerzo dedicado a la preparación de los servicios para la puesta en práctica en la temporada alta reducen la disponibilidad para sostener prácticas tradicionales como la producción de alimentos en huerta o la cría de animales. Además, se identifican las dificultades de organizar y realizar algunas ceremonias que coinciden con el periodo de mayor demanda turística, como por ejemplo el gejipun[16] que se realiza durante el mes de enero en el volcán Lanín.

La dificultad de cumplimiento de la normativa exigida por el departamento de uso público del PNL para habilitar sus prestaciones es también un desafío. Muchas veces se solicitan planos de construcción de las instalaciones que exceden las posibilidades de los lof para contratar arquitectos. Otras no permiten formas de construcción circulares abiertas o bajo técnicas de permacultura que podrían ser más representativas de la cosmovisión mapuce. La aplicación de normas de sanidad y bromatología también es un problema, por la ausencia de agua potable para la producción de alimentos y una red cloacal para los alojamientos. Actualmente, se encuentra en marcha un proyecto financiado por la APN para la contratación de arquitectos, lo cual es un alivio para los emprendedores turísticos comunitarios. En cierta forma, da cuenta de que APN facilita el cumplimiento de la normativa que impone y además acompaña el desarrollo turístico con información técnica producida en conjunto. Además, se definió un piso mínimo de seguridad contra incendios y seguros para la comunidad, de forma tal que cada prestación tenga lo necesario para su habilitación en la temporada turística.

Las estrategias de los prestadores mapuce para comercializar sus servicios se actualizan desde la recomendación de turistas que ya visitaron y a través de las redes sociales donde logran mayor alcance y difusión. La conectividad con puntos wifi en lamayoría de los establecimientos mejora la oferta de servicios por redes sociales, como por ejemplo, promociones en cabalgatas o caminatas. En algunos casos, el parador Bahia Cañicul y el restaurante Rayen Co del lof Raquithue reciben turistas que ingresan a la cuenca en transporte de agencias de viaje que parten desde San Martín de los Andes o Junín de los Andes e incluyen la parada para almorzar durante el recorrido. Esta articulación entre prestadores y agencias se da de forma particular según acuerdo entre las partes.

El creciente interés por mejorar la prestación de servicios se refleja en la intención defortalecer la organización interna de los lof en cuanto a la preparación para ser anfitriones antes del comienzo de cada temporada, capacitaciones en calidad de servicio y herramientas para emprender. Fundamentalmente, la elaboración de un plan o sistema de vida/kvmefelen[17] se presenta como un aspecto pendiente para los lof en Huechulafquen, que se constituye como una propuesta de proyección del pueblo mapuce en correspondencia con su libre determinación y sus compromisos pasados, actuales y futuros. Planificar sus proyectos y dedicaciones es una necesidad propia como pueblo, en tanto les permite definir sus formas de involucramiento en la actividad turística que continúa intensificándose dentro y fuera de sus territorios y hacerle frente a presiones inmobiliarias.

CONCLUSIONES

San Martín de los Andes y Junín de los Andes como puertas de entrada al PNL y a la cuenca Huechulafquen son territorios de alta afluencia turística en la provincia de Neuquén. Un espacio en el cual coexisten múltiples territorialidades, la interculturalidad, la desigualdad y la presencia del Estado nacional a través del PNL, con una administración de los servicios turísticos por parte del pueblo mapuce que da cuenta de un trabajo consolidado por tres generaciones de la comunidad vinculadas a la actividad. Inicialmente, como empleados de emprendimientos turísticos de terceros antes de la institucionalización del comanejo, y luego como prestadores de servicios turísticos en territorio recuperado y bajo lineamientos de gestión comunitaria. Se reconoce en los y las entrevistados/as un afianzamiento en el turismo en la última década, consolidando una organización familiar e individual de servicios turísticos en la cuenca. Asimismo, se registra un interés por sostener y mejorar los servicios turísticos, con un saber acumulado y experiencia para el desarrollo de una actividad relativamente nueva en territorio mapuce, aún con cierta homogeneidad en los tipos de servicios.

La participación en la gestión del portal de ingreso a la cuenca y el sostenimiento de la prestación de servicios turísticos familiares han sido instancias de generación de empleo para los miembros de los lof, y el rol que ocupan en la actividad turística posibilita la visibilización cultural frente a los visitantes, aunque también resulta un desafío la definición de lo que se quiere compartir durante la prestación, sumado a la evaluación de cómo preservar la identidad en el involucramiento activo en el turismo.

Finalmente, se puede afirmar que las experiencias de autogestión mapuce en la actividad turística en el área andina han aumentado en las últimas dos décadas, con el surgimiento de una diversidad de propuestas de gestión, organización y comercialización de servicios turísticos que emergen ante el avance de un modelo de turismo consolidado. Del mismo modo, el turismo ha funcionado en las comunidades no solo como una alternativa económica en la dinámica familiar, sino también como un catalizador de organización comunitaria, reafirmación política y territorial.

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Información adicional

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Notas
Notas
[1] Significado en mapudungungente de lagos.
[2] Significado en mapudungun: Huechu (grande) y lafquen (lago): "lago grande", aunque también se apuntan otros orígenes como "lago de la punta" o "lago del extremo".
[3] A principios de 2000 se construyen en Latinoamérica otros modelos de gestión participativa en áreas naturales protegidas entre el Estado y los pueblos indígenas, como, por ejemplo: Parque Nacional Yasuní (Ecuador), Parque Nacional Madidi (Bolivia) y Reserva Comunal Amarakaeri (Perú). Estas experiencias se retroalimentaron y constituyeron un contexto de reconocimiento de los derechos indígenas en los lineamientos de conservación (UICN, 2016).
[4] Código proyecto 04/T064 ORD. CS N°0084/22. Facultad de Turismo, Universidad Nacional del Comahue. Período 2022-2025.
[5] Proyecto del Ministerio de Ciencia y Tecnología dirigido por la Dra. Verónica Trpin. IPEHCS-CONICET-UNCo. Año 2020.
[6] Significado en mapudungun: huérfano de afecto.
[7] La estructura social mapuce se basa en una unidad social básica conocida como lof, que corresponde a grupos consanguíneos, patrilineales, basados principalmente en el parentesco, siendo una de sus características esenciales la horizontalidad entre los lof.
[8] En el mes de junio del año 2011 hizo erupción el volcán Puyehue en el sur de Chile, y en consecuencia las provincias de Río Negro y Neuquén, especialmente, se vieron gravemente afectadas por las cenizas volcánicas. A nivel provincial, se decretó la emergencia económica para los territorios afectados. El CLER se conformó con la participación de diferentes organizaciones del Estado Nacional, provincial, municipal y comunidades mapuce. En este marco se elaboró un Programa de Desarrollo Rural con el ingreso económico y la circulación de flujo turístico en la zona, dada la trascendencia que tiene la afluencia de turistas en temporada estival en la zona rural de influencia de dicho Comité.
[9] El estudio se focaliza en el abordaje únicamente de las territorialidades representadas por el Parque Nacional Lanín y las comunidades mapuce en la cuenca de Huechulafquen. A pesar de reconocer que dentro del Parque Nacional Lanín y el área de estudio existen otras territorialidades, como por ejemplo de prestadores turísticos privados habilitados a través de concesiones de la APN, estas no fueron objeto de estudio de la presente investigación
[10] El lago Huechulafquen es el de mayor superficie dentro del PNL, con más de 8.000 h de extensión (PNL, 2011).
[11] Significado en mapudungun: dos lagunas.
[12] Los PPOP son Permisos Precarios de Ocupación y Pastaje otorgados por la APN a pobladores mapuce que practicaban economías de subsistencia dentro del área protegida. Los permisos se otorgaban a un solo miembro familiar, implicaban grandes costos y su incumplimiento habilitaba la expulsión (PNL, 2011)
[13] Máxima autoridad política del Lof elegida por asamblea por periodos de acuerdo al reglamento de cada Lof.
[14] La zona del PNL ha sido considerada una de las ecorregiones más valiosas del planeta y de mayor concentración de biodiversidad de los bosques templados del sur (Olson y Dinersteins, 1997).
[15] La división de ingresos se realiza destinando el 50 % al tesoro nacional argentino y 25 % a cada lof, que se otorga al pago del trabajo y a cuentas comunitarias para reinversión en asuntos necesarios tanto para el turismo como para otras actividades que realicen las comunidades, como la ganadería.
[16] El gejipun, jejipun, gejupun, ngillatun o nguillatun, entre otras escrituras, son variaciones del lenguaje para la misma ceremonia o práctica filosófica mapuce que se realiza entre septiembre y enero y es de orden festivo, cíclico y ligado a la subsistencia, que consiste en la rogativa del bienestar material y espiritual de toda la comunidad, de cada individuo y agradecimiento a todas las fuerzas (newenes) (CTAM, 2001/03). Se destaca la intención de agradecer para recibir durante la ceremonia (PNL, 2011). En territorio mapuce cordillerano se realiza en el volcán Lanín/Pijan Mawiza para responder al compromiso del pueblo con el entorno, que es parte del sostenimiento a la diversidad de vidas y fuente de sabiduría y conocimiento mapuce (ODHPI, s/f).
[17] Literalmente “estar bien”. En su acepción cotidiana refiere al estado de ánimoy/o biológico de la persona. En su significado más profundo hace referencia al plan de vida que se traza el pueblo mapuce.
Notas de autor
Prof. en Geografía UNCo. Doctoranda en Geografía UNS. Profesora adjunta regular Área Técnico-Metodológica, Orientación metodológica. Dpto. de Geografía, FaHu, UNCo.Investigadora Proyecto “Políticas y transformaciones sociales en territorios turísticos de la provincia de Neuquén (Ord. CS 0084/22)
Dra. en Ciencias Sociales y Humanas UNQUI. Magister en Cs. Sociales y Humanidades, mención en Sociología UNQUI. Lic. en Turismo UNCo. Investigadora AdjuntaIPEHCS CONICET. UNCo.Co-directora Proyecto “Políticas y transformaciones sociales en territorios turísticos de la provincia de Neuquén (Ord. CS 0084/22)
Estudiante Licenciatura en Turismo FaTu. UNCo. Tesista Lic. en Turismo,. Becaria EVC-CIN 2022. Integrante alumna Proyecto “Políticas y transformaciones sociales en territorios turísticos de la provincia de Neuquén (Ord. CS 0084/22)

Figura 1.
Localización Parque Nacional Lanín y Cuenca de Huechulafquen
Cádiz, 2024.

Figura 2.
Distribución lof Rakithue y Lafkence en la cuenca del río Chimehuin sobre brazo del lago Paimún y lagos Huechulafquen y Epulafquen.

Referencia: en color amarillo se identifica el territorio ocupado por el lof Raquithue y en violeta el del lof Lafkence.

Salminci y Malagnino (2013). Consultado en junio de 2024.
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