Reseñas

Finlandia: un modelo ético contra la corrupción

Jaime Rodríguez Alba
Universidad Siglo 21, Argentina

Finlandia: un modelo ético contra la corrupción

Espacios Públicos, vol. 20, núm. 49, pp. 1-6, 2017

Universidad Autónoma del Estado de México

Diego Bautista Oscar. Medidas para prevenir y controlar la corrupción. El caso de Finlandia. 2015. México. Universidad Autónoma del Estado de México, Centro de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades (CICSyH), Poder Legislativo del Estado de México. 29pp.. 978-607-422-635-5

Recepción: 14 Enero 2016

Aprobación: 15 Febrero 2017

El cuaderno 19, Medidas para prevenir y controlar la corrupción. El caso de Finlandia, de Oscar Diego Bautista, recoge investigaciones de campo en México que resultan sorprendentes debido a la agilidad de ideas que presenta y por cómo confirma su tesis central en la que trabajó desde hace años (2007, 2009, 2010; entre otras, por no citar los 18 cuadernos previos a este que presentamos). A saber: el éxito de Finlandia en materia de corrupción –según muestran los diversos informes de Transparencia Internacional que el cuaderno recoge y se ocupa de contrastar con los alarmantes datos que existen para México- se apoya en una estrategia de apuesta por la ética pública, tanto de la administración como en la administración (Ausín, 2011). Mediante entrevistas, aplicación de cuestionarios, visitas a instituciones políticas y académicas, recopilación estadística y documental, Oscar Diego muestra que combatir la corrupción es cuestión no solo de códigos y legislación (ética de la administración), sino de formación en valores y reflexión ética (ética en la administración).

Según los especialistas en la materia (por ejemplo Villoria, 2000 y Diego Bautista), modificar la cultura institucional es una de las herramientas más complejas, pero a su vez efectiva en el combate contra la corrupción; en términos psicológicos: allí donde se potencia el locus de control interno se fomentan los hábitos positivos y valores y se refuerzan las disposiciones del sujeto que conducen a una mejora en la calidad de los servicios públicos. Cuando en la gestión pública se apuesta por la interiorización de la ética se fomenta una gestión ética: la actuación autorregulada de los agentes públicos, orientada a asumir sus responsabilidades frente a los grupos con los que interactúan, encaminar sus acciones hacia el establecimiento de modelos de trabajo orientados por la ética pública, y ajustar los planes estratégicos y estructuras organizacionales hacia la búsqueda de los fines sociales que garanticen la aplicación de los derechos humanos integrales y el mejoramiento de las condiciones de vida de toda la población -en especial de la más vulnerable- según lo ordenan la Constitución y la Ley (Marleny Ospina, 2008: 68).

El caso finlandés es ilustrativo al respecto. Según Oscar Diego, el éxito de Finlandia -que desde luego no ha de entenderse como si no hubiera corrupción, sino más bien en el sentido de la reducción de la misma, del bloqueo de actitudes antiéticas y, sobre todo, de la creación de un tejido ético que abarca a la ciudadanía, la academia y el gobierno- se asienta sobre varios elementos, primero, la existencia de un elevado consenso sobre la importancia que la ética pública tiene en los asuntos de estado. Consenso que minimiza, quizá, la politización de la ética y apunta hacia la consolidación de actitudes que denostan toda forma de corrupción, venga de quien venga, así como la deslegitimación de la misma. En segundo lugar destaca el conocimiento y comprensión sobre instrumentos éticos de aplicación práctica que tienen los finlandeses. Conocimiento que conduce a diseñar políticas de prevención que superan lo habitual, como el caso del Comité para el futuro, dependiente del parlamento y compuesto por personas adecuadas al perfil, el cual analiza desde una perspectiva integral los efectos a largo plazo de las decisiones tomadas en el presente; mismo que está en interacción con el Consejo Mundial para el Futuro, formado por 50 personas de los cinco continentes, una de sus tareas es analizar las responsabilidades éticas de los políticos.

Otros rasgos importantes que señala la investigación de Oscar Diego sobre el caso finlandés y que apuntalan ideas respecto al éxito en el combate a la corrupción son: la prevención y la visión integral de la ética. Menciona que para prevenir un problema es preciso anticiparse a él, hecho en el cual los finlandeses atinan, ya que se esfuerzan en consolidar instrumentos de ética pública que funcionen cooperativamente, mismos que inducen una visión global en la que colaboran agentes sociales, desde las instituciones de gestión, gobierno y académicas hasta los partidos políticos, las empresas y la ciudadanía. El funcionamiento de Comités sobre ética de los servidores públicos –como es el caso del Comité de asesoría ética del Ministerio de Finanzas–, así como una legislación en diversos niveles – Constitución, Ley de servidores públicos, Ley de apertura gubernamental, Ley de procedimientos administrativos, Ley de administraciones públicas, y diversas órdenes y directivas– son elementos fundamentales de la operacionalización de instrumentos éticos.

Destacan entre los elementos que coadyuvan al éxito en el combate a la corrupción el hecho de que se apuesta por la definición del perfil de los candidatos a cargos públicos –situación que enfatiza Oscar Diego desde hace varios años (2007, 2010, 2014)-, con el objetivo de potenciar aquellos perfiles orientados hacia los bienes internos: la vocación y el compromiso con el servicio público. El diseño de perfiles también es interesante en cooperación con un pertinente sistema de acceso a la función pública. En Finlandia son las universidades públicas las que están involucradas en los procesos selectivos. Los mismos se desarrollan conforme a una serie de fases: un comité selecciona a los candidatos por mérito, se procede a realizar entrevistas individuales a los seleccionados, se aplican pruebas psicológicas para comprobar la adecuación del perfil, así como pruebas relativas a los conocimientos específicos exigidos por el cargo, finamente un comité de evaluación completa la selección conforme a todos los procesos previos.

Entre los instrumentos éticos que implementa el Estado están también las áreas de capacitación de las agencias gubernamentales, las cuales prestan especial atención a la formación y capacitación en materia ética: durante el proceso de inducción –cuando se capacita al servidor público para su función–, durante el ejercicio profesional, antes de la promoción, y en general como herramienta de mejora institucional. El Instituto Finlandés de Administración Pública realiza diversos cursos al respecto, así como jornadas de capacitación ética.

No sin menos importancia tienen los factores sociales y culturales; en Finlandia existe una acreditada cultura de denuncia hacia actos antiéticos. Identificar la corrupción mediante la inspección, el periodismo de investigación y las denuncias deviene fundamental al efecto; la Cancillería de Justicia y el Ombudsman resultan centrales al efecto.

La confianza en el gobierno es un pilar esencial dentro del proceso de implementación ética; si los cargos públicos pierden la confianza ciudadana existe sanción social que les conduce a la dimisión, como el caso sueco “Toblerone”, cuando la viceprimer ministra, Mona Sahlin, en 1995 se vio forzada a dimitir por usar inapropiadamente la tarjeta de crédito de su cargo, ya que realizó una compra personal con valor de 35 dólares. Por ello, la confianza se sienta en la elevada cultura cívica de la ciudadanía, resultado de una educación de calidad que hace figurar a Finlandia entre los primeros países del mundo en lo relativo a las habilidades de los alumnos, pero por lo que puede apreciarse del elevado grado de civismo de la sociedad finlandesa podemos interpretar como rasgo importante también.

La ética tiene que ver más con la acción voluntaria que con la coacción legal. Formar el juicio ético, la sensibilidad y reflexión ética es siempre una estrategia que puede resultar costosa, pero exitosa a mediano y largo plazo; es decir, son medidas que suponen una suerte de pacto de estado y un aislamiento de la inmediatez de la contienda política. Para Oscar Diego, los pilares del éxito finlandés son: la buena práctica para que la administración tenga prestigio; un fuerte sentido del Estado de Derecho que induce a considerar los cargos públicos como sujetos a normas y no como propiedad de quien los detenta; la persecución de los conflictos de interés; el sistema refrendeario que hace que las decisiones siempre sean cooperativas; la simplicidad y transparencia administrativa; la solicitud de información sobre la labora del funcionario; la educación y el conocimiento requeridos en la gestión; la innovación y la apuesta por e-democracia y la facilidad para llevar a los tribunales a todos aquellos, con independencia de su rango y posición social, que comenten actos antiéticos.

Finlandia muestra, en este cuaderno, cómo combatir la corrupción mediante la estrategia de formar un ethos administrativo y cívico que potencie virtudes y combata antivalores, estrategia exitosa en la lucha contra la corrupción. Se trata de un caso empírico que muestra cómo las investigaciones de Oscar Diego, entre otros autores, parecen tener razón: la ética genera gestión de calidad y merma los antivalores en el Estado.

Referencias

1. Ausin, T., Peña, L., y Diego Bautista, O., (coord.) (2010), Ética y servicio público. Madrid: Plaza y Valdés.

2. Ausin, Tx. (2011), “Ética de las administraciones”, en Eunomía, núm. 1, septiembre 2011-febrero 2012, pp. 141-147.

3. Diego Bautista, O. (2007), La ética en la gestión pública (memoria de tesis doctoral). Universidad Complutense de Madrid, en: http://eprints.ucm.es/tesis/cps/ucm-t29799.pdf, consultado el

4. Diego Bautista, O. (2009), Ética para corruptos, Bilbao: Desclée de Brouwer

5. Diego Bautista, O. (2015), Cuaderno 19. Medidas para prevenir y controlar la corrupción. El caso de Finlandia, Toluca: CICSyH y Poder Legislativo del Estado de México.

6. Diego Bautista, O. y Ausin, Tx., (comp.) (2014), Democracia ética. Una propuesta para las democracias corruptas, Toluca: Instituto Electoral del Estado de México.

7. Marleny Ospina, L. (coord.) (2008), Manual de ética pública, Asunción: Millenium College Corporation, Consejo Presidencial de Modernización de la Administración Pública, usaid.

8. Villoria, M. (2000), Ética pública y corrupción. Curso de ética administrativa, Madrid: Tecnos.

Notas

1. Ausin, T., Peña, L., y Diego Bautista, O., (coord.) (2010), Ética y servicio público. Madrid: Plaza y Valdés.
2. Ausin, Tx. (2011), “Ética de las administraciones”, en Eunomía, núm. 1, septiembre 2011-febrero 2012, pp. 141-147.
3. Diego Bautista, O. (2007), La ética en la gestión pública (memoria de tesis doctoral). Universidad Complutense de Madrid, en: http://eprints.ucm.es/tesis/cps/ucm-t29799. pdf, consultado el
4. Diego Bautista, O. (2009), Ética para corruptos, Bilbao: Desclée de Brouwer
5. Diego Bautista, O. (2015), Cuaderno 19. Medidas para prevenir y controlar la corrupción. El caso de Finlandia, Toluca: CICSyH y Poder Legislativo del Estado de México.
6. Diego Bautista, O. y Ausin, Tx., (comp.) (2014), Democracia ética. Una propuesta para las democracias corruptas, Toluca: Instituto Electoral del Estado de México,
7. Marleny Ospina, L. (coord.) (2008), Manual de ética pública, Asunción: Millenium College Corporation, Consejo Presidencial de Modernización de la Administración Pública, usaid.
8. Villoria, M. (2000), Ética pública y corrupción. Curso de ética administrativa, Madrid: Tecnos.
HTML generado a partir de XML-JATS4R por