Política Pública de Gobierno Electrónico: El uso de las redes sociales en la juventud
Public Policy of Electronic Government: The use of social networks in the youth.
Política Pública de Gobierno Electrónico: El uso de las redes sociales en la juventud
Espacios Públicos, vol. 20, núm. 50, pp. 1-29, 2017
Universidad Autónoma del Estado de México
Recepción: 19 Septiembre 2017
Aprobación: 25 Octubre 2017
Resumen: El uso de las redes de comunicación dominantes en el mundo, hacen eco y se asocian a la idea de juventud, en términos generales se pasa a un estatus dominado casi exclusivamente por el sector juvenil de la población de cada nación y estado. Esta imagen es sintomática de una idea de modernidad. A lo largo de las dos últimas décadas, la extensión del acceso a Internet, así como los nuevos desarrollos de las Tecnologías de la Información (TIC) han transformado las formas de gestación, difusión e impacto de las protestas y el activismo político. Este artículo, con base en la información pública oficial, analiza las acciones que a nivel federal se han implementado para entender a la población joven, las políticas públicas que aprovechan el internet y el extendido uso de acceso a ésta por los jóvenes para, proceder a reconocer y atender sus demandas y condiciones de participación.
Palabras clave: Políticas públicas para jóvenes, Tecnologías de la información y la comunicación, Redes sociales, Gobierno electrónico.
Abstract: The use of the communication networks in the world, makes echo and is associated with the general idea of youth, this generally passes to a dominating status almost exclusively by the youth field of population of each nation and state. This pattern is a representative example of an actual idea of what must be understood as modernity. During the last two decades, the opportunity of Internet access, as well as new developments in Information Technologies field (IT) have been transformed the forms of how creating, diffusing and having an impact with the protests and the political activism. This article, based on the government information, analyzes the actions that have been made use of the the federal level to understand to the youth population, as well as the public policies that take an advantage of the Internet and the extended use of access for young people to recognize them and paying attention to their claims and to their conditions of participation.
Keywords: Public policies for young people, Information and communication technologies, Social networks, Electronic government.
DEL CONTENIDO DEL OBJETO DE ESTUDIO Y SU SITUACIÓN.
El presente trabajo versa sobre la política pública que para jóvenes se han ido desarrollando en el gobierno federal, la congruencia con los dispositivos legales y sobre todo la ampliación de derechos y/o participación habida cuenta de la incursión de la redes sociales o Tecnologías de la Comunicación en Información como medio de manifestación juvenil, principalmente, esta “nueva” intervención social y política que tienen los jóvenes en la vida pública del México de la segunda década del siglo XXI, es un proceso que constituye un suceso de tipo social multifactorial; por un lado fortalece el nivel de participación ciudadana y político-electoral favoreciendo las relaciones de igualdad y de participación en la toma de decisiones que pueden revertir las relaciones de poder en las diferentes áreas en sus vidas. Por otro lado juegan un papel importante en las oportunidades que implica el compromiso del bien común y el fortalecimiento de las competencias de la persona. Ambas son elementos que permite explicar y reconocer sus expresiones juveniles, seguidas de las orientaciones de sus derechos y obligaciones sociales, se fomenta la participación, logrando fortalecer su identidad. Así, el uso de las redes sociales por los jóvenes permiten observar cómo está cambiando los roles, significa como los adolescentes mexicanos, en su mayoría, se informan, investigan y entretienen en el ciberespacio y consecuentemente están adquiriendo ávidamente, lo bueno y malo que hacen, dicen y deciden los políticos, forman en alto porcentaje lo que se dice de tales políticos, ya en Facebook y/o Twitter, entre otros medios del ciberespacio. Están registrando mucho la información y empiezan a tener un mayor nivel de aceptación, de crítica y de credibilidad que posteriormente les dé pauta a tener un rol más activo en los asuntos que competen a lo político-social (De la Riva Group, 2016). Sin embargo, es necesario aceptar que la relación de los jóvenes con la política y las nuevas formas de participación ciudadana, no responden a los esquemas tradicionales y convencionales y que deben forzosamente situarse en el entornos socio-políticos diferenciados, pero no por ellos alejados entre la población joven y las circunstancias económicas, sociales y políticas en el cual se gestan sus vidas. Mientras tanto el gobierno, particularmente el federal hace uso de recursos muy laxamente, es decir, se ajusta apenas a mandatos institucionales para atender demandas y necesidades de los jóvenes de manera apenas visibles, al revisar el programa “Poder Joven”, se denota el esquema de debilidad de la política para jóvenes y el uso de las redes como una posibilidad de mejorar la relación del segmento poblacional aludido y la interacción a través de las TICs, como posibilidad de ampliar el espectro de atención juvenil en México.
EL PROCESO DE APROPIACIÓN JUVENIL DE LA RED.
La apropiación de los instrumentos técnicos por parte de públicos muy extensos ha contribuido a la aparición de redes horizontales donde se tejen marcos de significados compartidos, acciones y reflexiones para las protestas sociales (Sancho, 2013). El impacto “joven” en algunas regiones del mundo sobre su inclusión y su actuar colectivo es nulo, muy bajo, bajo, medio, medio alto y alto, ello depende de las condiciones estructurales de cada estado, además señalar que las divisiones para determinar las edades son arbitrarias, usando la paradoja sociológica de Pareto, no se sabe a qué edad se empieza la vejez igual que no se sabe dónde empieza la riqueza, así, los argumentos se suceden quizá desde hace quinientos años, desde la edad media y hasta el renacimiento, que nos alcanza en su discusión sobre la cualidad humana, los límites de la juventud se ven manipulados por quienes detentan el patrimonio, que debían mantener en un estado de juventud, es decir, de irresponsabilidad, a los jóvenes nobles que podían pretender la sucesión (Martínez, 2015: 12). Por tanto, construir un concepto de red joven es de difícil estructuración, ya que por un lado son ‹el futuro de la nación›, o bien, ‹la masa que nutre las filas de la delincuencia›; por tanto, son esquemas opuestas de lo joven respecto de los procesos de modernización, por un lado, y lo juvenil como elemento marginal, irreflexivo y peligroso, por el otro (Martínez, 2014).
El concepto se supone ambivalente, ya que es perspectiva de futuro y por otro de estancamiento e inacción. Desde la mirada social y gubernamental se les estigmatiza y controla, viéndolos como un sector popular y contestatario que viaja en transporte público y expresa autónomamente su sentir y pensar a cada paso dado, por otro lado se le asocia a una idea de joven que alejado de conflictos y responsabilidades económicas, es dedicado a sus estudios y al cultivo del tiempo libre, oportunista en lo político, ambicioso y consumidor voraz (Sandoval, 1999).
Separado de la teoría sociológica, joven es aquel que irradia rebeldía, frescura de ideas y el cambio social que comparte y concurre con otros jóvenes, ampliamente se hace de espacios de libertad y por tanto experimenta los privilegios relacionado con una falta de responsabilidades relativas a la organización de la vida cotidiana y puede continuar con el denominado ensayo y error. Es una posición en la el joven madura cuando cuándo esta manera de ser se aleja de ese individuo, el adulto no debe ser irresponsable, al joven se le tolera. Por lo tanto, emergen como esa etapa de la vida que se debate entre el deseo de integrarse a la sociedad, independiente, con un guion de vidas diferentes a las realidades construidas y formalizadas por grupos jóvenes anteriores a la nueva población joven, el deseo de innovar lo que los mueve. Para efectos de esta reflexión y texto, joven es la categoría conceptual, del Estado moderno que incorporó hace poco tiempo los derechos e instituciones especializadas en su atención, definida como el periodo de vida en el que la sociedad deja de ver a un individuo como niño pero aun no le confiere un status de adulto. De destacar es la noción temporal, ya que se define como un periodo de la vida de un individuo, sin embargo, mas adelante se hace una breve acotación de las condicionantes jurídicas que hace la distinción entre ciudadano (sujeto de obligaciones y derechos civiles) y sociales (la etapa de la vida previa a la independencia económica del individuo), ello particular en el caso mexicano. El inicio de la juventud no es muy preciso, en esta determinación no se insertan consideraciones psicológicas, sino de desarrollo social, de las posibilidades de independencia económica y política, de la legislación, de la percepción de la sociedad, de los mismos jóvenes y de las organizaciones juveniles. Dentro de este periodo, además, se suele distinguir entre adolescentes y adultos jóvenes, división que destaca que estos últimos han alcanzado ya ciertas posiciones sociales que no están al alcance de los adolescentes (Souto, 2007: 5)
Pretender determinar lo joven es una tarea que rebasa este escrito, por lo que, en razón del tema que nos ocupa, como lo son las políticas públicas para jóvenes, advertiremos que en el estudio de políticas públicas se han divulgado una amplia abundancia de estudios que tratan las políticas públicas, que de tan variada en sus propuesta, hacen que reflejen una noción multidimensional, entendiendo lo multidimensional como la pluralidad y la construcción de escenarios y públicos diversos, por lo que, para acotar el concepto apuntaremos que las políticas públicas se refieren a decisiones del gobierno y de la acción de la administración pública, pero también de la Ciencia Política que atiende un aspecto deficitario público. Lo anterior da un sentido multivariado en su acción, así, el lenguaje por tanto no es único y específico de sus posibilidades, lo que lleva a diversos problemas para el diseño de la política. Por tanto, la expresión “políticas públicas”, para efectos de este texto, será la que se emplea para describir tanto una forma de conducir las tareas de gobierno como un campo de conocimiento multidisciplinar sobre lo social, lo que permite analizar los estilos de gobierno, de gestión y administración pública, a la luz de las formas de organización y participación social y política.
LAS POLÍTICAS PÚBLICAS PARA JÓVENES EN MÉXICO, UN PANORAMA JURÍDICO GUBERNAMENTAL.
La política pública para jóvenes son parte de una racionalidad de beneficio público, por encima de intereses particulares, para tal fin, los elementos que requiere serían, uno, definirse como un problema público-social por atenderse por parte de la autoridad pública, - sea el poder ejecutivo, legislativo, inclusive judicial, o los tres-; dos, se definan los recursos tanto institucionales y de índole financiero para su atención y, tres; el plan de la política pública enfocada en una norma jurídica de corte público y de observancia general y legal. Estos requisitos son un núcleo que ha de ser definido en su parte empírica al momento de implementarse, es la parte organizacional que “conlleva la activación de actores y recursos, entre otros elementos; en función de la definición se asignarán los recursos, las acciones y los sujetos específicos involucrados. El ciclo se cierra con la evaluación de los resultados; pero ésta se puede aplicar a lo largo de todo el proceso. En algunos modelos de diseño de políticas públicas, el ciclo tiene otros componentes con diferentes niveles de rigidez; sin embargo, un rasgo compartido es el carácter altamente racional1 de la formulación”(Ronzón, 2012). Por tanto, la política pública para jóvenes en México, pasa por una condición definida desde la misma constitución que, aun cuando en algunos artículos no se relaciona específicamente con los derechos de los jóvenes, en otros son muy concretos en cuanto a éstos e independientes a la edad de las personas (Ver cuadro 1).
Con esta lógica, se sigue una serie de Leyes Generales que establecen los derechos de los jóvenes, a manera solo de listado y sin ahondar exhaustivamente, mencionaremos este marco legal:
Se advierte una cobertura importante en
cuanto a disposiciones legales para integrar un sistema de protección al
segmento poblacional joven. Ello da pie a la instrumentación de diversas
políticas públicas que buscan el apoyo, desarrollo y mejora de los jóvenes en
México. En este punto y antes de discutir estas políticas públicas federales,
debemos puntualizar el aspecto de la evaluación de las políticas públicas. Los
problemas del mecanismo de evaluación de programa, tienden a una dificultad en
cuanto a establecer mecanismos de evaluación de programas que nos permita
establecer si el programa funciona bien o en que falla. Cualquier mecanismo de
evaluación identifica a sujetos o unidades que no realizan o cumplen con sus
funciones. Gran parte de los sistemas de evaluación de los programas derivados
de una política pública, en este caso de atención a la juventud, debería
coadyuvar a que la administración pública mexicana federal, estatal y local
municipal, respondiera de mejor manera ante los ciudadanos jóvenes, ello no
ocurre por lo que las políticas públicas juveniles suelen ser inconexas y
deficientes cuando no tienen indicadores y datos suficientes
para desarrollar sus evaluaciones, esto es, los mecanismos de evaluación son un
imperativo de un sistema democrático “decente”. Los mecanismos de evaluación
que hay en México, no profundizan en las disfunciones que se dan en los programas.
En el caso que ocupa a esta investigación, veremos a la evaluación como un ejemplo mas de pluralismo social y como la aceptación de la existencia de un gran número de sistemas de valores diferentes, es parte del proceso por el cual lo miembros de la sociedad aprenden cómo resolver los problemas colectivos (Subirats, 1995: 27). Asimismo con base en la matriz siguiente guiaremos nuestras perspectivas de evaluación a los programas de las políticas públicas para la juventud.

En la explicación de este sistema evaluación de gestión en red apuntaremos: Primero: los agentes (gobierno) proporcionan recursos a otros agentes que van destinados al cumplimiento de ese programa de interés general, pero se puede dar el caso de que esos recursos no sean utilizados completamente para la finalidad para el que fueron otorgados. El hecho de no utilizar todos los recursos según estaba previsto disminuye la eficacia del programa. Segundo: en otra condición, si en el programa, el diseño y ejecución quedan dentro de los límites de una organización pública o privada inclusive, el proceso se simplifica, porque todas las operaciones se realizan dentro de la organización, bajo un único mando. Tercero: si estamos en un sistema en red, el proceso de ensamblaje se complica más, los actores tienen una autonomía, pero son muchos los actores y también muchos de ellos son autónomos. El proceso de ensamblaje crece, pero ningún actor puede exigir obediencia a otro dentro de las acciones del programa. Por lo tanto, lo que se busca evaluar es, aparte de la evaluación de tipo sumatoria y con un enfoque no participativo, incluir una evaluación integrada en el constructivismo, motivado por la credibilidad del proceso y sus resultados, que aporta definiciones de corte sociológico, y prioriza las aplicaciones de evaluaciones formativas con enfoque participativo en interés en el aprendizaje social (Cardoso, 2006: 34).
APARICIÓN DE LOS ESQUEMAS DE GOBIERNO ELECTRÓNICO Y LAS POLÍTICAS PÚBLICAS PARA JÓVENES EN MÉXICO.
Así, desde la perspectiva de la política pública y su evaluación en cuanto a los programas de atención a los jóvenes, evaluaremos los aspectos integrados a la red conocida como de tecnología de la información y la comunicación (TICs). Consiste en saber de qué manera en la actualidad las referencias al uso y de las Tecnologías de la Información (TICs) son amplias; k-gobierno, M-gobierno, T-gobierno, etcétera,3 son palabras acuñadas por el desarrollo de cada medio de comunicación e información. En tal panorama, las confusiones se suceden, sin embargo es preciso detenernos y distinguir a los medios de información y de comunicación, sincrónico y asincrónico, internas o externas, entre el emisor y el receptor por un medio. En esta significación y línea, definiremos al medio como la extensión de la facultad humana, o bien cualquier producto tecnológico que satisfaga nuestras necesidades (Mcluhan, 1996), por tanto la computadora es una extensión de nuestra mente, de nuestra manera de pensar, memorizar y efectuar operaciones, tal como lo es un auto como la extensión de trasladarse caminando, o el dinero en razón de satisfacer necesidades individuales. Por tanto es un recurso., que se define como la posibilidad de acceso a información y datos que permiten decidir y evaluar una acción pública y/o privada por parte de cada ciudadano.
Así, los medios de información son un recurso que facilita el almacenamiento de datos o investigación y su transmisión. Son transmisores de mensajes unidireccionalmente, donde la información y comunicación es una extensión de la capacidad sensorial, por ejemplo, la radio, la televisión, el cine, el periódico, son los mass media. En tanto los medios de comunicación son los que establecen el intercambio de mensajes entre los interlocutores bidireccionalmente, entre dos o más personas por el mismo medio, el teléfono, el fax, el correo electrónico, los foros de discusión, la videoconferencia, telecentros y el chat. Entonces, las TICs son aquellos recursos o medios que se contienen implementos técnico- tecnológicos para mejorar, facilitar y/o abaratar la atención del gobierno hacia la ciudadanía. “El gobierno-e, que se refiere al empleo de la internet y las TIC para conseguir una mejor administración del gobierno mediante la transparencia y el acceso público a la información, reforzando la asociación fundamental entre el sector público y los ciudadanos. El gobierno-e también fomenta una participación más amplia de los ciudadanos en el proceso y gestión de los gobiernos. Además, puesto que se apoya en la transparencia, es un arma más eficaz contra la corrupción” (IPN, 2008). Por tanto, no todo son Portales, además de páginas Web, se pueden usar otros canales de acceso al e-gobierno por parte del ciudadano joven. Sin embargo, el listado de posibilidades es amplio, lo que a nuestro juicio se pueden enumerar como sigue.
En tal medida, para el Banco Mundial el gobierno electrónico es el uso que le dan las agencias gubernamentales a las tecnologías de la información y la comunicación con la capacidad de tecnologías que pueden servir para una gran variedad de fines: entrega de un mejor servicio a los ciudadanos y empresas, fortalecimiento de la ciudadanía con el acceso a la información y el manejo eficiente del gobierno. Los beneficios pueden ser menor corrupción, incrementar la transparencia y reducción de costos.(Naser, 2011: 5)
En tales acciones de gobierno, debe darse una buena estrategia, tales como:
Equidad en el acceso.
Amigabilidad.
Seguridad.
Renovador.
Conveniente.
Cobertura.
Participación del sector privado.(IPN, 2008)
Es la vertiente del presente escrito, reconocer la condición de los trabajos que sobre el e-Gobierno se están realizando, a nivel federal, observando críticamente sus acciones y trabajos con tal propósito, se integra una breve contextualización, seguido de la discusión de los programas en otros apartados que dan cuenta de sus líneas estratégicas, finalizando, más que conclusión, con una reflexión sobre lo que queda ausente en los programas en comento (Ver anexo 1). Para dar ilación al argumento se requiere saber de las condiciones sobre las dichas políticas públicas operan en las redes o tecnologías de la información y comunicación: así tenemos un contexto al que tradicionalmente se asocia a la población joven, este dato nos puede dar luz. Antes de continuar debemos acotar que las políticas públicas enlistadas en el Anexo 1, dan cuenta de un esfuerzo, quizá no suficiente, pero que en realidad no permea en el segmento joven del país, quizá el aspecto mas deficitario es el débil esfuerzo por integrar sus beneficios a un desarrollo humano que conlleve el desarrollar una trayectoria de vida que permita a todas las personas, sin exclusión, participar y desarrollar libremente sus potencialidades y capacidades, sin menoscabo de las oportunidades y condiciones de desarrollo de las futuras generaciones. Pobreza y desigualdad subsiste, aunado a cuestionadas y poco concurridas elecciones por parte de este segmento poblacional que no permite el avance en al fortalecimiento de la democracia; los problemas estructurales de desigualdad en el ejercicio de los derechos ciudadanos y en las oportunidades y acceso al empleo, servicios y bienes, configuran factores deficitarios en el ingreso, la seguridad, el género, origen étnico o residencia condicionan y obstaculiza su accesos y disfrute de derechos ciudadanos y condiciones de vida básica. En el caso de estas políticas públicas federales, no han tenido un impacto importante en función de carecer de las características que a juicio nuestro son las contadas abajo:
El argumento es que, los medios tradicionales radio y televisión son obsoleto en la nueva realidad en la que son utilizados por los jóvenes, el internet, la red o social network, así como los medios que se innovan permanentemente en la integración de una población que ahora se dice, participa mas en este mudo cibernético. Para hacer más eficientes a las políticas públicas, se deben integrar sus beneficios y utilidades en función de individuos que se reconocen y conocen la mayor parte de las veces en estas TICs, particularmente las del internet. En el estudio “Métrica de la transparencia en México” 2014 2007, se indica que “el ejercicio del derecho de acceso a la información tiene diferencias importantes en función de la entidad federativa y del sujeto obligado a quien se le requiere la información”(CIDE, 2014) útil para el ciudadano que le resuelva necesidades puntuales cotidianas a amas de casa, estudiantes, pequeños empresarios, entre otros, derivado, no hay un mecanismo eficiente de participación en políticas públicas. Con ello matizaremos:
No hay igual desarrollo en la gestión administrativa en todo el país.
La actualización, sistematización y de procesos informáticos no es unificada
Existen una descoordinación de esfuerzos, recursos y proyectos.
No hay un único estándar de estructura de información electrónica, dificultando el intercambio entre sistemas.
No hay infraestructura tecnológica adecuada.
Por tanto, visualizar al gobierno electrónico como una política pública de mejora del ciudadano, no trata de automatizar a las TICs a la administración pública, sino de contribuir a la transición a la Sociedad de la Información, aspecto que no tiene visos de consolidación en México. Por otro lado, la legislación es vasta, pero de insuficiente consumo por su complejidad, no es accesible muchas veces al ciudadano joven, y como las TICs, generan debates políticos que inhiben leyes accesibles y abiertas. En la transparencia, la ciudadanía joven no tiene ni fomenta (exige y cumple) con la transparencia y la confianza de los ciudadanos a participar en las deliberaciones del gobierno. En la burocracia, la condición orgánica del gobierno federal, estatal y aun local es compleja y extensa, en suma, el reto es grande y su llegada a puerto firme puede conllevar:
Allanar el camino para que los ciudadanos puedan utilizar la tecnología para interactuar con el gobierno.
Uso masivo de las herramientas existentes, hoy en día alrededor de un cuarto de la población utiliza redes sociales
Las Tecnologías Web 2.0 o más son un vehículo ideal para reconectar con los ciudadanos la labor de gobierno.
Mayor investigación y desarrollo de proyectos pilotos para desarrollar plataformas tecnológicas sólidas y adaptar los marcos jurídicos a estas prácticas, permitiendo un mayor nivel de involucramiento de los ciudadanos.(Criado, 2013: 21)
e-Participación
Como tal, argumentar que el uso de las TICs en el gobierno electrónico, pueden ser los procesos faltantes, que faciliten y potencien la intervención directa de los implicados en la toma de decisiones, y en la generación de alternativas, mediante la apertura de canales participativos que empleen las TIC. Para tal efecto podemos esquematizarlo bajo la propuesta del siguiente cuadro:

Sin detallar, podemos decir que, la participación de la ciudadanía en los asuntos públicos es un asunto complejo y de gran trascendencia. Creo que debe abordarse con perspectiva integral, al menos en los dos sentidos siguientes:
Contemplando todos los canales: hacer un uso amplio y no discriminatorio de los medios de información y de comunicación que se apuntaron en el principio del texto. El informático y la red es una posibilidad, pero en ningún caso va a sustituir por completo al resto de los canales y, en particular, al presencial. Al analizar la cuestión de la participación electrónica no pueden obviarse las formas de participación actualmente existentes. Se trata de mejorar los canales técnicos como tecnológicos y complementar los mecanismos actuales de participación, a la vez que generar otros nuevos sólo posibles mediante el uso de la red, y todos ellos deben de tenerse en cuenta a la hora de diseñar un modelo integral de participación ciudadana. Por poner un ejemplo que raya la caricatura, si alguien piensa que esta cuestión se resuelve mediante el mero uso de los blogs, creo que está planteando un enfoque enormemente simplista del asunto.
Contemplando todos los aspectos: debe llevarse a cabo una profunda transformación en la organización y funcionamiento de la Administración. Será necesario establecer nuevas formas de diseño y gestión de las políticas públicas, nuevos sistemas de evaluación, seguramente habrá que cambiar muchas cosas en la organización del empleo público, harán falta procedimientos administrativos y sistemas de control diferentes a los actuales, habrá que hacer realidad la colaboración entre las diferentes administraciones públicas, será imprescindible promover cambios radicales en los valores y en la cultura organizativa de las administraciones públicas, etcétera. Es, implantar un modelo relacional de Administración pública, en la que la participación ciudadana sea una práctica habitual y efectiva, requiere cambiar muchas cosas en la Administración. También en este sentido, es necesaria una perspectiva integral.
Una propuesta de evaluación de las políticas públicas para jóvenes en el México de 2016.
En continuidad al argumento anterior, y en función de consolidar la propuesta, creemos que, para evaluar las políticas públicas de juventud implementadas en los gobiernos federales al menos de los últimos seis años, el mismo gobierno es el que ha carecido de una voluntad tanto administrativa como política para hacer de las TICs un camino hacia la mejora y el flujo para adquirir y usar nueva tecnología con el fin de desarrollar mejor sus tareas en beneficios de los jóvenes. En principio son al menos tres aspectos que denotan una baja evaluación de las políticas públicas para la juventud:
Por tanto, el e-gobierno debe aprovechar los medios electrónicos, las posibilidades de la digitalización de la información para atención a asuntos prioritarios de índole pública, entre ellos los temas educación, procurar adhesión a políticas públicas y sus programas de juventud, tomando en cuenta que la “brecha generacional ahora los jóvenes que no conciben la vida sin Internet, teléfono móvil o sin redes sociales. La penetración de Internet entre la población subió un 15.7% de 2014 a 2015. En comparación, entre 2013 y 2014 este porcentaje aumentó 4.1%. Así, en 2015 México tiene a 65 millones de internautas, o un 59% de la población. El 50% de los internautas mexicanos son hombres y 50% mujeres, su rango de edad es, 15% menores a 13 años usan Internet, 19% de 13 a 18 años, 17% de 19 a 24 años, 20% de 25 a 34 años, 15% de 35 a 44 años, así como 9% de 45 a 55 años, el resto tiene más de 55% años.(AMIPCI, 2016) El segmento de 17 a 34 años se estima entonces en 52% eso. Sin embargo, si rescatamos lo que apuntamos sobre la evaluación, puede enmascarar el hecho de que los jóvenes no explotan suficientemente la red, es más no se sabe lo que ofrece como espacio de aprendizaje, o como escenario donde desarrollar sus iniciativas, y se limitan a usarlo como lugar de entretenimiento y para relacionarse con sus iguales. La denominada generación de los Adolescentes digitales integra una brecha digital en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación, es ya generacional, y no tanto por razones de origen social, renta o género” (Martínez, 2015: 122).
Por ejemplo, para evaluar las políticas públicas de educación, debe considerarse que más del 26% de los jóvenes se encentran entre el rango de 15 y 30 años de edad, su dinámica es alta, demandando opciones sociales, educativas, tecnológicas, culturales, económicas, precisan de una rápida adaptación y, si no hay posibilidades de acudir físicamente al aula, debe mejorarse otro entorno, igual de accesible para concluir sus estudios, a distancia y aprovechando la red es una opción. La responsabilidad gubernamental El reto es que las políticas públicas sean eficientes, abarquen a sectores jóvenes cada vez más amplios ya que la mejora de la sociedad de adolescente a joven, de joven a adulto significa que en su continuidad y formación cívica y humana no se aleje y desaparezca al llegar a la madurez. Si el grueso de la población actual en México es joven, con ello se manifiesta que son los primeros en utilizar y sobre todo disponer de su tiempo para a utilizar las redes sociales u otras vías que ofrecen las TICs, para participar en movilizaciones “contra injusticias y corrupciones”. Es más, el 40% estaría dispuesto a “ser promotores” de esas movilizaciones. Es la primera generación “alfabetizada digitalmente”, es también la primera “socializada en la red” y que a través de las TICs y van adquiriendo conciencia creciente de su capacidad de acción colectiva para la producción de estados de opinión y para la movilización, lo importante es reestablecer el vínculo entre lo real y posible a partir de acentuar las virtudes de la red y de sus inmensas posibilidades que ofrece para el desarrollo social, político, económico, sin esquizofrenias.(Mazatlán, 2009: 6)
Para el caso antes advertido, algunos esfuerzos gubernamentales muy aislados son el programa Poder Joven implementado desde 1996, es una red nacional de programas radiofónicos, televisivos y de radio por Internet4 su finalidad es abrir espacios de expresión juvenil, como vías en las que este sector se descubra como parte estratégica del desarrollo de la sociedad y como reconocimiento a los procesos de transformación y cambio en México. Sus objetivos son:
Generar espacios de comunicación de jóvenes y para jóvenes, donde ellos participen como protagonistas promoviendo ideas y acciones que beneficien a la comunidad.
Producir programas de radio y televisión en las principales ciudades con mayor población juvenil, respondiendo a las necesidades y características de cada uno.
Difundir las convocatorias, estudios, eventos y diferentes acciones del Instituto Mexicano de la Juventud.
Hay una convocatoria para que en todos los estados del país se participe renovando o inaugurando espacios de radio, televisión o radio por Internet. El Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE) valora las propuestas y determina qué proyectos financiar para que los jóvenes realicen sus proyectos. Los gobiernos de cada estado se encargan de abrir los espacios de difusión en radiodifusoras, televisoras y sitios de Internet. Se firman convenios anuales con los medios de comunicación para garantizar que la producción de los jóvenes se transmita durante el período en el que se encuentra vigente la convocatoria. Al año realizan 90 horas de Programa semanal, 69 de radio, 13 de televisión y 8 de internet, que son 368 horas de transmisión mensual. Sus destinatarios son jóvenes de 15 a 29 años. Tiene mas menos 434 jóvenes comunicadores en todo el país, y cada semana se el permite el espacio de la radio pública en Radio Educación, que lo hace llegar a todo el país en un solo programa. Estos datos se vierten en un documento que la Organización Iberoamericana de la Juventud (OIJ), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Fondo de Población de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNFPA) prepararon a efecto de ofrecer información sobre el tema de la juventud y de las políticas estatales desarrolladas en favor de éstos (OIJ, PNUD, UNFPA, 2012: 78-80).
Sin embargo,
se derivan cuestionamientos al mismo programa, por ejemplo, no hay vinculación
con el programa Oportunidades, mismo que
al implantarse en
1997, con cobertura nacional, buscó la atención de la población de 15 a 21
años, y que al menos en 2013, integró según datos de la Secretaria de
Desarrollo Social (SEDESOL) 4,8 millones de jóvenes, integrantes de familias en
situación de extrema pobreza a los cuales se les apoya monetariamente. El
programa se vincula fuertemente a la continuidad en la educación media superior
o bachillerato de éstos jóvenes, ha beneficiado a 239,000 jóvenes, sin embargo
de ese número, solo 700 han concluido el bachillerato con el apoyo descrito.
Falta ampliar y dar seguimiento al programa. Entre algunas contradicciones
advertidas. Se encuentra la información, esto es, un posible becario debe
acudir a obtener la explicación del programa en la Ferias Vivir Mejor, sin
embargo la duración de la ferias es corto en tiempo, tiempo mucho menor del que
se requeriría para que cualquier persona asimilara la amplitud y cantidad de
información. Consecuentemente, resulta un supuesto erróneo pensar que, con una
sola asistencia a la feria, un joven queda listo para tomar una decisión
informada acerca de lo que va a hacer en el futuro. Más aún, si se piensa que
muchos de los becarios del Programa que concluyen el bachillerato pueden haber
recibido la beca del Programa desde que ingresaron al 3º de primaria, entonces
una intervención como la de las Ferias Vivir Mejor, que se da a unas semanas de
que concluyan la Educción Media Superior, resulta a tardía (OIJ, PNUD, UNFPA,
2012: 81-87).
Se sobreentiende que el internet es ya una herramienta de comunicación entre los jóvenes, y que aun cuando hay carencias de cobertura y de acceso a la red, aun siendo pobres, se conecta a Internet el 76% de estos jóvenes de 15 a 21 años, aunque no sea muy frecuentemente ni en la casa o escuela. Desde 2008, 2009 y 2010, años de la aplicación de una encuesta en las FVM, se sabe que al menos los becarios beneficiados del programa, el 92% tiene acceso a internet y usa la red. En tal caso, la Secretaria de Desarrollo Social (SEDESOL), desarrolló un sitio de internet para los jóvenes, el portal ¡VAS! (http://www.vas.gob.mx), que entró en funcionamiento en abril de 2011 y tiene por objetivo poner al alcance de los jóvenes la información acerca de la oferta educativa y productiva a la que pueden acceder.(OIJ, PNUD, UNFPA, 2012: 88-89 ) Sin embargo, la promoción de tales portales de internet, es muy laxa, pidiendo a los socios su difusión, y mediante la producción de contenidos, programas y cápsulas de audio, con información adicional a la educativa, apoyándose en algunos casos en y se propicia entre los jóvenes la reflexión en torno a diversos temas: cómo crear un plan de vida, para qué seguir estudiando, trabajar, emprender un negocio, qué es el bienestar físico, prevención de adicciones, qué es el ahorro, cómo diferenciar entre necesidades y gustos, qué es la autoestima y otros en materia de familia y desarrollo comunitario.
A pesar de los buenos resultados obtenidos con el portal, la experiencia ha conducido a Oportunidades a desarrollar una nueva vertiente de la Estrategia de Vinculación y Orientación a Jóvenes (EVOJ), la que también utiliza Internet para llegar a los jóvenes y hacerles llegar información valiosa, pero no espera que sean ellos quienes tomen la iniciativa de visitar recurrentemente el portal, sino que procura que ingresen al portal aunque sea una vez y se registren, con lo cual quedan incluidos en una lista de mails y en Facebook, medios a través de las cuales se les consultan sus intereses, y posteriormente se les hace llegar información oportuna relacionada con éstos. Al 30 de septiembre de 2012 el número de usuarios registrados en el portal ¡VAS¡ es de 243.959 usuarios.
Complementariamente a lo anterior y para llegar a un sector de la población históricamente marginado, la serie de audio “Vas tu Red” de internet del Programa Oportunidades, ofrece Información, anécdotas y consejos para ver la vida con oportunidades, se difunde en el Sistema de Radiodifusoras Culturales Indigenistas de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas que, con 21 radiodifusoras ubicadas en igual número de estados, transmiten su frecuencia a todo el país. Como vemos los esfuerzos son loables pero aun en número son muy poco alentadores, se debe construir un esquema mas amplio y mejor diseñado, con autentico sentido de la masividad y de la cobertura a los jóvenes, es tiempo, muy a tiempo aun.

La baja calificación es un denotativo particular a sus efectos, esto es, por la experiencia de platicar informalmente con algunos jóvenes en la ciudad de México y en algunos municipios conurbados a la capital mexicana, el desarrollo de estos diálogos forma una experiencia aleccionadora que, en sí mismo es parte de aspectos faltantes a este artículo,pero que se integran en una ampliación de este texto y, además establecen los criterios sobre los cuales podemos aplicar la inconexión entre los objetivos planteados en el Plan Nacional de Desarrollo de México 2013-2018, los de las entidades y municipios, además de que se establece la falta de promoción y de información clara y puntual a jóvenes, hecha por jóvenes y para jóvenes. Poner una evaluación baja es por ello, una razón de las omisiones de los programas y no por sus perspectiva de apoyo este amplio segmento poblacional de México, aún debe trabajarse mucho en el diagnóstico y en la estrategia para integrar a los jóvenes a políticas públicas y, aun mas, el gobierno debe consolidar su carácter de director estratégico del desarrollo a partir de mejora su faceta de gobierno electrónico eficaz y eficientemente.
CONCLUSIONES
Como evaluación de las políticas públicas para jóvenes desde una perspectiva de e- gobierno, en primer lugar, hay una indefinición de los objetivos de los programas, cuando son disímbolos y muy contrastantes, al menos los últimos tres se busca hacerlos mas compatibles desde su alineación al Plan Nacional de Desarrollo y las leyes Constitucionales, a veces pesa mas la inmediatez y superficialidad de la misma política pública, sobre todo en el ámbito estatal. Al menos desde la perspectiva de la investigación es la evaluación es media.
En cuanto a las desviaciones de los objetivos del programa, estos no se observan tanto en un destino diferente, el caso es que no se permean entre el segmento joven, particularmente el urbano, mismo que desconoce el mismo programa, beneficio o asistencia, por lo mismo, muchas veces el datos o la cobertura es magnificada por la autoridad pública al momento de rendir cuentas, sin embargo es mas una desviación que versa sobre la ausencia de efectivos canales de comunicación entre autoridad pública y el segmento juvenil. Al menos en este caso la evaluación es media.
Evaluar los
programas que el gobierno federal ha implementado, mismos que formas parte de
una política pública sectorial, debe mejorar su fiscalización a través de las
observaciones de la Auditoria Superior de la Federación y de la gestión y
evaluación de los indicadores
construidos por la Secretaría de la Función Pública Federal, para evita el
desvío de recursos presupuestales y el retraso de los mismos, con ello dar
realce y vigor a los programas destinados a apoyar a los jóvenes. Por ello,
entre los aspectos considerados menos importantes, pero que son necesarios de
visualizar, destacan reconocer quién se aprovecha de dichos montos de dinero no
asignados al usuario o becario del o los programas. Asimismo, revisa la
estructura y organización de los programas para rediseñar a través de mejoras
de reingeniería de procesos, la
optimización y
destino final de los recursos presupuestales (Becas, Recurso monetarios,
descuentos a insumos educativos y otros). El punto es desterrar paulatinamente
lo que
muchos gobiernos estatales y el federal se jactan de
apoyo a la juventud, sin embargo el dato de personas desocupadas en este
segmento poblacional es alto, lo que desmiente sus dichos. El punto es que hay
dinero que se asigna a otros rubros de la política nacional, en menoscabo de
este segmento poblacional, mismo que se requiere para desarrollar la educación,
la seguridad social, la vivienda, entre otros temas.
Finalmente, las políticas públicas pueden ser muy útiles siempre y cuando no se dieran retrasos de la ejecución de los programas, por ejemplo, el programa Oportunidades no establece un criterio claro de la temporalidad en la que efectivamente el recurso apoya a los jóvenes, en otros términos, la burocracia gana y a veces es el obstáculo de la mejora y rapidez con la cual el proceso de apoyo deba darse en tiempo, oportunidad, calidad y cantidad.
Lo anterior a pesar de la estreches del texto nos dan un panorama de calificación de seis, es decir, apenas suficiente, -ello porque si hay políticas públicas y programas de jóvenes-, sin embargo, sigue siendo muy vulnerable la juventud en México, es tiempo de cambiar eso.
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Anexo 1.


Notas