Desconfianza sociopolítica en jóvenes universitarios de la periferia de la UNAM. El caso de la Facultad de Estudios Superiores Aragón.

Sociopolitical distrust in young university students from the periphery of UNAM. Case of the Aragón School of Higher Studies

Manuel Ramírez Mercado
Universidad Nacional Autónoma de México, México
Ana María Martínez Ponce
Universidad Nacional Autónoma de México, México

Desconfianza sociopolítica en jóvenes universitarios de la periferia de la UNAM. El caso de la Facultad de Estudios Superiores Aragón.

Espacios Públicos, vol. 21, núm. 53, pp. 143-166, 2018

Universidad Autónoma del Estado de México

Recepción: 15 Agosto 2018

Aprobación: 10 Abril 2019

Resumen: En este trabajo se abordan las expresiones de desconfianza social y política entre los estudiantes de la Facultad de Estudios Superiores (fes) Aragón, perteneciente a la Universidad Nacional Autónoma de México (unam). Mediante una encuesta aplicada durante tres años continuos entre la comunidad estudiantil de las 14 licenciaturas impartidas en ese campus universitario se identifica la importancia del espacio escolar en la recreación de las actitudes cívicas de promoción de la confianza y de participación social; así como su trasfondo en las relaciones de cercanía y distancia social. Como resultado de ello se reflexiona el papel de estas actitudes en la valoración negativa del rol de las instituciones y actores políticos que tienen los jóvenes universitarios en el país.

Palabras clave: Desconfianza, indiferencia, ciudadanía, jóvenes universitarios, cultura política.

Abstract: This paper addresses the expressions of social and political mistrust among students of the Faculty of Higher Studies (fes) Aragon, belonging to the National Autonomous University of Mexico (unam). Through a survey applied during three continuous years among the student community of the 14 degrees taught in that university campus, it identifies the importance of the school space in the recreation of civic attitudes to promote the trust and social participation; including its background in the relationships of closeness and social distance. As a result, the role of these attitudes is reflected in the negative assessment of the role of the institutions and political actors that young university students have in the country.

Keywords: Distrust, indifference, citizenship, college youth, political culture.

INTRODUCCIÓN

En México, los estudios sobre la ciudadanía y cultura política, tienen el antecedente directo del estudio de Almond y Verba (1970), después de este estudio fueron pocas las investigaciones que abordaron el tema con mayor profundidad (Beltrán et al., 1994; Flores y Meyenberg, 2000; Secretaría de Gobernación, 2001, 2003, 2005, 2008, 2012; Flores, 2012; ine, 2014; Flores, 2015; Córdova et al., 2015). En conjunto, todos estos estudios han definido un perfil cívico y de cultura política del mexicano distinguido por los bajos niveles de confianza y de compromiso participativo, que reflejan la persistencia de un apoyo condicionado a las instituciones políticas. En ese mismo contexto de trazado investigativo, los trabajos sobre la cultura cívica y política de los jóvenes (ife, 2003; Alejandre y Escobar, 2009; Fernández Poncela, 2009; Alejandre, 2011; Gómez Tagle, 2017), así como de los universitarios (Durand, 1998; Piña y Mireles, 2009; Murga, 2009; Cuna 2012; Taguenca-Belmonte, 2012), llegan a las mismas conclusiones sobre la persistencia del desafecto político y de un elevado nivel de cuestionamiento hacia las instituciones políticas del país.

Ligado a esas reflexiones, resultó de interés para quienes esto escriben, la tendencia al activismo político entre los jóvenes estudiantes a partir del surgimiento del movimiento #YoSoy132, pasando por la huelga estudiantil en el Instituto Politécnico Nacional y la solidaridad con los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, todo ello entre los años 2012 y 2014. Partiendo de ese contexto, se planteó el proyecto de investigación: “Cultura Política y participación electoral en el contexto de la modernización del Estado mexicano. El caso de los estudiantes de la fes Aragón”, realizado en la parte cuantitativa entre 2014 y 2016 y en su parte cualitativa entre 2017 y 2018, todo ello con apoyo de la unam como parte de las actividades del Programa de Investigación del Centro de Investigación Multidisciplinaria Aragón, mediante lo cual se exploran las características del desafecto político en este grupo de la población, partiendo de una idea base: la desconfianza sociopolítica es un constructo social que tiene su comienzo en las relaciones de la vida cotidiana de los jóvenes universitarios.

Para el desarrollo de la investigación se parte de la siguiente hipótesis: los jóvenes estudiantes de la fes Aragón demuestran actitudes de desconfianza hacia las instituciones y actores políticos, cuyo origen se identifica de manera anticipada en las relaciones intersubjetivas enmarcadas en el plano familiar, de amistad y el escolar. De igual manera, el objetivo de este trabajo es identificar las expresiones de desconfianza e indiferencia social y política en los estudiantes de la Facultad de Estudios Superiores (fes) Aragón, para ello se plantean las siguientes preguntas: ¿Cuáles son las actitudes de estos jóvenes estudiantes de en las relaciones de cercanía con las personas en el espacio familiar, de amistad y el escolar? ¿De qué manera estas relaciones del entorno cotidiano reflejan las actitudes de desconfianza hacia los vínculos con los actores políticos? De manera más precisa, ¿Cuáles son las actitudes de confianza y el interés hacia la política expresadas en los jóvenes universitarios? Para atender estas interrogaciones se ha estructurado el trabajo en cuatro secciones, donde se realiza la recuperación documental acerca del tema de la ciudadanía y los jóvenes universitarios. La primera parte aborda las relaciones de indiferencia y confianza social; en el segundo apartado, se describe el método empleado; en la tercera parte, se realiza la exposición de la observación de los resultados; para finalizar, las conclusiones mediante la discusión sobre los hallazgos identificados.

RELACIONES DE INDIFERENCIA Y CONFIANZA SOCIAL

La ciudadanía parte de un principio básico de reconocimiento de derechos políticos y sociales para que los individuos participen en la actividad política; de esta manera, los dos elementos sustanciales se identifican en: a) la estructura jurídica y política que garantiza la protección de estos derechos y, b) la integración de la colectividad y las actitudes sociales de los individuos que impulsan la participación en la esfera pública. Marshall (1991) abordó este problema a partir de un análisis socio-histórico para distinguir tres fases por las que ha recorrido la ciudadanía, las cuales llamó: civil (relativo a los derechos protegidos por los tribunales de justicia para garantizar la libertad individual), política (el derecho a la participación en el poder político) y social (el derecho a la seguridad y al bienestar social).

Uno de los aspectos centrales en los procesos de construcción de ciudadanía tiene que ver con las posibilidades reales de incitar a la participación y el interés de la población, tanto en el reconocimiento de los procesos socio-políticos, como en la identificación de los derechos que los protegen frente al ejercicio del poder. En este juego de relaciones entre la esfera gubernamental y la sociedad, es importante tomar en cuenta que no basta con diseñar las instituciones encargadas de generar esos estímulos para la participación, como lo fue en su momento el Instituto Federal Electoral (ife), toda vez que las relaciones son cambiantes y responden a una multiplicidad de elementos que producen e inhiben el interés y el compromiso participativo. En el campo de la sociología y de la antropología social, por ejemplo, las relaciones entre el sistema político y la sociedad civil han llevado a identificar cierto tipo de comportamiento sustentado en las expectativas de beneficio recíproco en condiciones de desigualdad social, manifestadas en el clientelismo político y electoral (Moreno, 1999; Combes, 2011). Este tipo de estudios muestran al clientelismo como un elemento que perturba la construcción de ciudadanía y, al mismo tiempo, estimula la participación en procesos políticos y electorales (Tapia y Gatica, 2016; Hagene, 2015; Larreguy, Marshall y Querubín, 2016).

Como se observa en el anterior ejemplo, la construcción de ciudadanía y la participación convergen y divergen, de acuerdo con las expectativas de beneficio recíproco generadas entre la población y actores políticos o sus mediadores. Este tipo de prácticas sientan las bases de una cultura política que renueva la confianza intersubjetiva, pero la condiciona hacia los actores políticos, de acuerdo con la capacidad de gestión de estímulos que incentiven la participación política, de manera particular en los contextos electorales.

A partir de lo anterior, es loable considerar dos niveles de reflexión en torno a las relaciones dicotómicas de interés-indiferencia . confianza- desconfianza, en las prácticas que afianzan la lectura sociológica de la ciudadanía y la cultura política. En primer lugar, la relación interés- indiferencia en las relaciones entre el sujeto y el otro; como señala Andrea Mojica: “la indiferencia frente al sufrimiento o la afectación del bienestar común parece consolidarse como una actitud generalizada que cuestiona la cohesión social y la viabilidad de los vínculos” (2014: 68), de esa manera la negación del otro, muestra la insensibilidad a las situaciones problemáticas que rondan el entono social de las relaciones intersubjetivas, mostrando los lazos débiles que acompañan la integración de los sujetos en las relaciones sociales. Ligado con ello, la indiferencia niega la responsabilidad social, como lo señala José Velásques, “el sujeto que se coloca en posición indiferente frente a otro es porque el sentimiento de responsabilidad ante la humanidad del otro no lo perturba” (2008: 3), con lo cual los proyectos colectivos, la memoria histórica y los vínculos afectivos se diluyen para mostrar el egoísmo de las personas.

La posibilidad de establecer vínculos más sólidos, lograr la empatía y diluir la indiferencia hacia el otro, reconociendo que éste existe y con él se comparten proyectos sociales e históricos conlleva a la construcción de un sujeto colectivo que puede tener sus bases en las relaciones de otredad, donde el diálogo y la participación juegan un papel determinante, que “supone un conocer por relación […] en lo vivido, lo convivial” (Alarcón y Gómez, 2005: 6). Sin embargo, la relación no es fácil, implica reconocer los vínculos de cercanía o lejanía con ese otro, verse reflejado en él o generar simpatía y solidaridad por él, son situaciones distintas que implican niveles de reflexión y acción (figura 1). Esta situación conlleva a la construcción de la mismidad, entrando en juego las categorías de lo semejante y el prójimo (Kaminsky, 2014: 32- 33), mediante las cuales la distancia social entre uno y otro puede ser recortada, considerando la situación contingente de la existencia de indiferencia por lo ajeno, por aquello que no estimula el desarrollo de solidaridad, pero que influye en la relación de tolerancia, que no es el reconocimiento del otro, sólo la capacidad de negociar las diferencias, no de asimilarlas.

relaciones de confianza e indiferencia en el sujeto frente al semejante y el ajeno
Figura 1
relaciones de confianza e indiferencia en el sujeto frente al semejante y el ajeno
Fuente: Elaboración propia con información de Kaminsky (2014).

El nosotros colectivo, es otra forma de plantear la misma cuestión, donde la distinción no radica tan sólo entre el sujeto y su relación con el otro, sino en plural: los otros y nosotros. Para Michelle Romero, la nostridad apoya a identificar el carácter dinámico de las clasificaciones construidas por el pensamiento sociológico para dar cuenta de las formas organizativas de la sociedad, la membresía y su diferenciación, distinto a la otredad, “con un tránsito entre ambas posibilitado por el rito, el drama o lo que se le parezca a un ritual por condensar en un sólo momento gran intensidad simbólica” (2016: 72).

El análisis sociológico de la percepción de sentido de la experiencia corporal intenta llevar a cabo ese acercamiento a la construcción simbólica de las interacciones y la forma como “construyen y aprenden formas de percepción” (Sabido, 2016: 65), de las diferencias genéricas del cuerpo y cómo ello influye en las formas de evaluar y actuar desde . frente a ellos. El problema de por sí es complejo, ya sea que se refiera a la otredad, la mismidad o la nostridad; la indiferencia hacia el otro aparece como un obstáculo en el reconocimiento de la pluralidad de formas de ser y existir dentro de la sociedad. El pensamiento social ha acompañado estas reflexiones en distintos niveles, como lo es el cuerpo para generar distinción racial, de género, socio-económica, etaria, entre otras; que en sí mismas refieren a las posibilidades de cercanía y distanciamiento social, reflejando el nivel de interés o indiferencia por los asuntos de otros.

En segundo lugar, se contempla la relación confianza-desconfianza. La creencia en las acciones y valores sociales que acompañan al sujeto y la expectativa acerca del otro, es lo que moldea la idea de la confianza, es por ello que se considera como portadora de una connotación social que abarca más allá del sentido de percepción del sujeto, al implicar una extensión del entorno familiar hacia las relaciones de los individuos con las instituciones y grupos cercanos o distantes. De esa forma, la confianza se observa en dos niveles: primero como una connotación social que lleva a creer en extraños, en desconocidos; segundo, como algo particular donde se evalúan las experiencias pasadas con otros individuos antes de tomar una decisión (Herreros, 2004). La perspectiva desarrollada en los individuos contrasta dos discernimientos claros de la confianza: confiar incondicionalmente . confiar de acuerdo a experiencias. Ya sea que el individuo considere que los otros comparten las buenas intenciones de uno “como son escasos los antecedentes sobre el otro, ejerce mayor influencia las expectativas generalizadas de confianza fundadas en la propia predisposición del que confía” (Yañez, Ahumada y Cova, 2006: 11). La asignación de sentido a las relaciones intersubjetivas desemboca en condiciones ambivalentes que generan en el individuo sentimientos de cercanía o de lejanía, que estimulan el afianzamiento de la confianza o, en su defecto, de situaciones de desconfianza, sintetizados en la tabla 1.

En el mismo orden de ideas, la confianza institucional se asocia a las identidades políticas, a los procedimientos que garantizan la estabilidad y legitimidad del sistema político, es por ello el papel central asignado a la participación electoral como forma de garantizar la confianza, mientras que la desconfianza es asociada con la abstención y con la existencia de opiniones críticas hacia el sistema de partidos. La relación entre confianza y desconfianza institucional se muestran como valor asociado al crecimiento económico y democrático de una sociedad, “confiar reduce costos en todos los sentidos, cuando en una democracia no existe confianza se hace necesario invertir más recursos para que éste se haga presente y con ello coadyuve a legitimar al sistema” (Palazuelos, 2012: 81). Para los dirigentes políticos se vuelve indispensable construir las bases de la confianza, compromiso y lealtad entre colaboradores; y de éstos con la sociedad (Dabovich, 2011). Por ejemplo, en México se asignan recursos públicos para el funcionamiento del Instituto Nacional Electoral (ine), el Tribunal Federal Electoral (trife) y para la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (fepade), con la idea de garantizar la confianza en los procesos electorales del país, aparte de lo asignado a los partidos políticos. Todo ello para tratar de generar un impacto positivo en la percepción del avance democrático del país.

Tabla 1
Esquema de cuatro actitudes basadas en los grupos de confianza y desconfianza
Esquema de cuatro actitudes basadas en los grupos de confianza y desconfianza
Fuente: Tomado de Yañez, Ahumada y Cova, (2006: 12).

Las formas de participación ciudadana implican diversas expresiones desarrolladas por los individuos en donde ponen en práctica los niveles de interés y confianza hacia las personas, grupos sociales, instituciones, actores sociales y políticos. La discusión tradicional sobre los tipos de ciudadanía sustentados en el reconocimiento de derechos y obligaciones en el campo cívico, político y social, se ha recreado constantemente hasta llegar a considerar las más recientes formas virtuales de socialización cívica por medio de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (tic).

Los jóvenes, como sujeto social, han despertado interés en la investigación sobre las prácticas ciudadanas y el desarrollo democrático. Más que su condición biológica, se considera la condición social en la que se ubican y los efectos que producen en ellos los procesos de socialización política, en los cuales están inmersos, y que decantan en variadas expresiones que van desde el pleno compromiso participativo, hasta las actitudes de indiferencia y apatía, así como de aquellas que combinan compromisos participativos a nivel social y de desconfianza en el plano político. Las prácticas informales de socialización política son un campo poco explorado en la construcción de ciudadanía y que reflejan las actitudes señaladas en las líneas previas La cultura política de la ciudadanía juvenil

también se aborda como un problema de capital social, que interrelaciona las prácticas ciudadanas y el espacio donde éstas se desarrollan, remarcando “que la posesión de este capital social –de un tipo particular de ‘culturas de la política’– posee también una influencia determinante en los rendimientos –económicos, políticos y sociales– de las instituciones que conforman el sistema político” (Benedicto y Moran, 2002: 61). Este tipo particular de interpretación de la cultura política se sustenta en los niveles de confianza de la sociedad, el comportamiento cívico y el nivel de asociacionismo.

Algunos estudios han mostrado que la diversidad de sentidos en el uso de las categorías amplía los márgenes de comprensión de la cultura cívica de la sociedad y en particular de los jóvenes. Esta situación ha sido abordada al someter a análisis el papel del Estado en la formación de identidades cívicas, ya sea mediante las narrativas sobre el Estado (Ocampo, 2011) para identificar la forma como se conceptualiza la participación juvenil en contextos de cambio político y económico enmarcados en las interacciones con personas de otras generaciones, también a través de las políticas asistencialistas (Ramírez, 2011), donde los conceptos de derecho y ayuda son contrastados para identificar el fortalecimiento de los lazos paternalistas y no el compromiso cívico participativo; asimismo, el papel del Estado en la construcción de identidades cívicas en usuarios de las tic (Fernández, 2012) mostrando que la idea de pertenencia a un territorio hoy no es suficiente para el desarrollo de valores cívicos en una generación, cuyas representaciones y proyectos están anclados en los espacios virtuales, donde la interacción tiene otra connotación.

El individualismo se observa en distintos matices, y su relación con el Estado también genera distintos niveles de cercanía o de distancia, sobre todo como punto de referencia para socializar connotaciones negativas o para fomentar la competencia individual por recursos y fracturando los lazos sociales al tiempo que diluye la participación ciudadana.

MÉTODO

El objetivo de este trabajo es identificar las expresiones de desconfianza e indiferencia social y política en los estudiantes de la fes Aragón, campus multidisciplinario de la Universidad Nacional Autónoma de México (unam), ubicado al oriente de la zona metropolitana de la ciudad de México. Para ello, se retoman los resultados de la encuesta sobre ciudadanía y cultura política en los estudiantes de este campus universitario, aplicada de manera longitudinal durante tres años continuos (2014, 2015 y 2016), abarcando a estudiantes de las 14 licenciaturas del sistema escolarizado: Arquitectura, Comunicación y Periodismo, Derecho, Diseño Industrial, Economía, Ingeniería Civil, Ingeniería en Computación, Ingeniería Eléctrica Electrónica, Ingeniería Industrial, Ingeniería Mecánica, Pedagogía, Planificación para el Desarrollo Agropecuario, Relaciones Internacionales y Sociología.

En este estudio se aplicó el muestreo aleatorio estratificado de afijación simple, dado que se dividió la población estudiantil por carreras y por turno, a partir de lo cual se eligieron individuos al azar respetando la misma cantidad de cuestionarios para cada carrera. Para la elaboración de la base de datos se trabajó tanto en Excel como con el programa Statistical Package for the Social Sciences (IBM SPSS) versión 22.0. Las variables integradas en la encuesta fueron: datos generales, confianza y compromiso ciudadano, conocimiento del entorno académico, valoración de las instituciones nacionales.

Tabla 2
Población escolar de la unam en el estado de méxico, 2013-2015
Facultad2013-20142014-20152015-2016
Facultad de Estudios Superiores Acatlána21 62521 80821 883
Facultad de Estudios Superiores Aragóna18 42018 64819 134
Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán13 43213 88214 852
Facultad de Estudios Superiores Iztacalaa14 30215 08515 452
TOTAL67 77969 42371 321
Fuente: Elaboración propia con información de unam (2016).a Incluye al Sistema Universidad Abierta y Educación a Distancia

Para la determinación de la muestra, primero se buscó la información oficial sobre la población total de la fes Aragón. Para ello, la Dirección General de Administración Escolar de la unam reporta de manera anual dicho dato, lo cual permitió construir la tabla 2, tomando como dato el relativo al ciclo escolar 2013-2014, para las encuestas posteriores se realizó el ajuste para los ciclos escolares de 2014-2015 y 2015-2016.

Al no haber variación significativa entre la población total de cada año, se tomó como base el dato obtenido para 2014, el primer año del levantamiento de la encuesta. Como la población es conocida, entonces se emplea la fórmula para determinar una muestra de población finita y conocida:

Donde:

n = el tamaño de la muestra.

N = tamaño de la población.

σ = Desviación estándar de la población, en este caso 0.5 es un valor constante.

Z = Como se busca el 95% de confianza en la encuesta, éste equivale a 1.96.

e = En este caso es 0.05, para el error muestral del 5%.

Establecido lo anterior, realizamos la operación para determinar la muestra.

Asignando valores:

Realizando la operación:

El resultado es:

n=376.3318

Por lo que, la muestra para la encuesta es de un total de 376 personas, 188 por turno. También se procuró la aplicación de la misma cantidad de cuestionarios para hombres y mujeres. A partir de ello, los resultados se exponen en la siguiente sección.

OBSERVACIÓN DE LOS RESULTADOS

La relación de interés-indiferenciaexpuesta en las páginas anteriores, para enfatizar vínculos asociativos entre el sujeto y el otro (el semejante, el prójimo, el ajeno o el desconocido), abre la posibilidad de adentrarse a conocer las actitudes de los jóvenes universitarios frente al diálogo y la empatía con personas cercanas, sean compañeros, familiares o conocidos. De esa forma, la cercanía y la distancia social, a partir de la variable de la edad, se abordan desde una pregunta base y dos ideas de contraste, con la idea de captar qué tanto interés muestran hacia el otro, y cómo se observa la distancia social en esas mismas respuestas. La pregunta base es: ¿Estás de acuerdo con la frase: “En México, las personas son indiferentes a los problemas de los demás”?, con ello se posiciona al estudiante frente al otro distante (ajeno o desconocido) para ponderar la actitud hacia la indiferencia, pero se recurre a dos ideas de contraste a fin de profundizar en las actitudes de afecto hacia el otro (el semejante o el prójimo), las cuales son: a) platicar y escuchar a sus compañeros y, b) platicar y escuchar a familiares o conocidos.

Tabla 3
actitudes de indiferencia en los alumnos de la feS aragón (%)
actitudes de indiferencia en los alumnos de la feS aragón (%)
Fuente: Elaboración propia1 y 2 El valor positivo indica mayor indiferencia, mientras que el valor negativo indica mayor interés en las relaciones intersubjetivas.

Los resultados de la encuesta indican que el acercamiento a la percepción de los jóvenes respecto a la indiferencia prevaleciente en la sociedad mexicana apoya el conocimiento de las formas de actuar de las personas, al vincular la experiencia del contexto de lo cotidiano con la observación de las actitudes generalizadas de la sociedad mexicana, delimitado al plano familiar y escolar (tabla 3). A partir de ello, un porcentaje cercano a la mitad de los estudiantes de la fes Aragón se adscribe a la idea de la indiferencia hacia los problemas de los demás (ajeno o desconocido) es una característica de la sociedad mexicana. Contrario a ello, estos jóvenes se muestran más interesados en lograr un acercamiento empático con sus compañeros universitarios, denotando actitudes abiertas para platicar y escuchar cualquier situación problemática que los otros expresen (semejantes), pero no así en el trato directo con familiares y conocidos. A partir de ello, se puede hablar de un reforzamiento de los vínculos asociativos para refrendar el interés en las personas cercanas, que contrasta con la percepción generalizada acerca de la sociedad, como algo ajeno o desconocido, que caracteriza la actitud de indiferencia. Es decir, a mayor cercanía, mayor interés en las situaciones problemáticas, mientras que a mayor distancia social es más probable la apatía hacia los problemas de los otros.

Por otra parte, la relación de confianza- desconfianza abordada en páginas anteriores, es acompañada por la expectativa en las acciones, valores y actitudes de los otros (extraños, desconocidos), o como parte de la reflexión de experiencias acumuladas en la interacción con otras personas o instituciones (cercanas o distantes). Para profundizar en esta idea, se establece la relación a partir de las diferencias obtenidas entre la respuesta a la pregunta base:

¿Estás de acuerdo con la frase: “En México, las personas son desconfiadas y prefieren guardarse sus problemas para sí mismos”?, misma que se contrasta con los cinco indicadores de contraste: a) apoyo familiar; b) platicar problemas familiares; c) apoyo de profesores, d) platicar problemas escolares y, e) comentar problemas de la fes Aragón. Como se observa, la pregunta aborda el tema del otro distante (extraño, desconocido), mientras que en los reactivos de contraste se acota de nuevo el espacio familiar y el escolar.

Los resultados obtenidos indican que un porcentaje muy cercano a la mitad de este grupo de jóvenes considera que la sociedad mexicana es desconfiada para expresar sus problemas ante los demás (tabla 4). De igual forma, muestra una tendencia de los jóvenes universitarios a buscar más apoyo familiar que de los profesores ante situaciones de problemas personales o escolares. Esta situación modifica la tendencia identificada en la anterior pregunta, al revelar que los vínculos de cercanía en la familia y de amistad son más consistentes que los desarrollados en el ámbito escolar con profesores y compañeros. En ese sentido, el escenario de las preguntas y respuestas demuestra que cerca de la mitad de estos jóvenes suponen que las personas son desconfiadas y poco abiertas a expresar sus emociones.

Tabla 4

Tabla 4
actitudes de confianza en los alumnos de la feS aragón (%)
actitudes de confianza en los alumnos de la feS aragón (%)
Fuente: Elaboración propia con datos de la encuesta.1, 2, 3, 4 y 5 El valor positivo indica mayor desconfianza, mientras que el valor negativo indica mayor confianza.

Tomando como base la respuesta de los jóvenes estudiantes que consideran a la sociedad mexicana desconfiada y poco propensa a expresar sus problemas con otras personas, en la misma tabla 4 se trabajaron las diferencias de las respuestas a los cinco reactivos indicados para evaluar la relación de confianza intersubjetiva construida tanto en el espacio íntimo de la vida familiar y de amistad como del escolar. Se ha considerado que el valor positivo indica mayor desconfianza, y se obtiene al desarrollar actos concretos por debajo del porcentaje de la percepción actitudinal de desconfianza observada en la sociedad mexicana.

Mientras que el valor negativo indica mayor confianza, lo que resulta al observar a los actos concretos por encima del porcentaje de la actitud desconfiada de la sociedad mexicana.

A partir de ello, se observa en los jóvenes universitarios de la fes Aragón una actitud de desconfianza superior a la que ellos mismos ven en la sociedad mexicana, la desconfianza hacia los extraños o desconocidos es menor que la identificada en ellos mismos al establecer vínculos asociativos con familiares, conocidos, compañeros y profesores, que configuran la idea del semejante o el prójimo. Esta suspicacia es más palpable en la predisposición que dicen tener para platicar sus problemas personales y escolares. Al considerar el nivel de desconfianza en el plano escolar se identificó que los jóvenes son menos propensos a platicar con los profesores que con los amigos cualquier situación problemática presentada en este espacio. Puede resultar clara esta inclinación, al considerar que los problemas pueden derivar de la percepción del desempeño académico, donde el profesor y el alumno difícilmente establecen una relación dialógica para escuchar, atender y, en su caso, resolver las dudas. Situación que se revierte por completo al contemplar la posibilidad de establecer vínculos solidarios con los mismos profesores y los compañeros al enfrentar un problema general del campus universitario toda vez que el resultado indica que ante estas situaciones es mayor la relación de confianza.

En este caso, y dada la forma como se trabajaron los resultados, se identifica que los problemas compartidos pueden resultar un estímulo para incentivar las actitudes de colaboración y/o de búsqueda de apoyo, por encima de las situaciones problemáticas personales, siendo que estas últimas son calificadas previamente como poco relevantes para las personas con las que se interactúa. Es decir, las actitudes de indiferencia ante los problemas de los demás desincentivan la posibilidad de ampliar la base de interacción y la búsqueda de apoyo para escuchar y valorar las opiniones de los otros frente a los problemas de uno mismo (en este caso los estudiantes). Colocando en el contexto de la interacción social una clara nota para considerar que la predisposición al aislamiento pasa por la desconfianza que tienen los sujetos para abrirse y expresar sus emociones ante situaciones problemáticas, pero esta desconfianza se revierte si el sujeto se siente parte de algo que se ve afectado, cuyos efectos alteran el espacio de la interacción y cohesión social, estimulando una mayor solidaridad.

Una vez que se identificaron las actitudes hacia la indiferencia y la desconfianza a nivel microsocial, se ha buscado explorar la forma como percibe y valora la democracia. Para tal fin se empleó una pregunta base: ¿Qué tan de acuerdo o desacuerdo estás con la frase: “En México, se vive una democracia plena”?, como la tendencia se inclinó mayoritariamente a expresar su desacuerdo, se tomó ese resultado para contrastarlo con dos reactivos: a) actitudes de desconfianza hacia los políticos y, b) actitudes de desconfianza hacia los partidos políticos (tabla 5).

Tabla 5
actitudes de desconfianza hacia la democracia en los alumnos de la feS aragón (%)
actitudes de desconfianza hacia la democracia en los alumnos de la feS aragón (%)
Fuente: Elaboración propia con datos de la encuesta.1 y 2 El valor positivo indica mayor desconfianza.

Con estos resultados se identifica claramente, un alto nivel de descrédito hacia la democracia, si consideramos que tan sólo dos de cada diez jóvenes estudiantes creen que en México se vive plenamente esta forma de gobierno, lo que conlleva también a identificar que los políticos y los partidos políticos, pieza clave en la diversificación de formas de participación y representación política, tienen bajos niveles de aceptación entre los jóvenes universitarios. Esta idea de valoración negativa de la democracia marca también una tendencia al alza en cada uno de los años que se levantó la encuesta, lo cual denota un claro distanciamiento entre la sociedad y la clase política mexicana.

Al tomar como base los resultados de la valoración de la vida democrática en México, en la misma tabla 5, para ser contrastado con el resultado obtenido para los políticos y los partidos políticos, la tendencia expone una valoración negativa hacia los partidos políticos en los dos primeros años, pero en el último año los políticos tuvieron el mismo nivel de descrédito entre los jóvenes universitarios. También es de llamar la atención que del 2015 al 2016, el demérito de los políticos incrementó en términos reales el 10% entre los jóvenes universitarios, mientras que la valoración negativa hacia los partidos políticos se ha incrementado a un ritmo constante: entre 4 y 5% de un año a otro. Esta tendencia a la desconfianza en la democracia procedimental, propuesta como estrategia de fortalecimiento del pluralismo político, con partidos y una clase política desgastada, genera una representación negativa de la vida política democrática.

Bajo este contexto, interesa conocer también cómo evalúan la participación electoral, pero en este ejercicio de investigación se exploran las actitudes a nivel microsocial, por medio de la participación en la vida democrática del campus universitario, para luego identificar las apreciaciones que tienen sobre las elecciones a nivel general. Como no se pretende realizar una indagación sobre el comportamiento electoral, lo que se ha procurado es mostrar a partir de una pregunta base: ¿Qué tan importante es participar en elecciones internas de la fes Aragón?, y tres elementos de contraste: a) actitud de desconfianza hacia las elecciones internas de la unam; b) actitud de desconfianza hacia la reelección y; c) actitud de desconfianza en la reelección para la atención de problemas sociales. De esa forma, se mide la participación y las actitudes hacia las elecciones, la reelección y la atención de problemas sociales. En esta caso, se da prioridad al campo de acción: la fes Aragón para identificar la consistencia en la construcción de las representaciones sociales de la ciudadanía y cultura política en este grupo de la población. Los resultados obtenidos indican que un poco más de la mitad de los alumnos de este campus universitario consideraron importante participar en elecciones internas de la unam, mientras que un poco más de ellos también consideró importante la reelección como mecanismo regulado dentro y fuera del campus universitario. Esta visión optimista acerca de las elecciones y la reelección contrasta con la percepción negativa acerca del papel de las elecciones para fomentar la vida democrática dentro del campus universitario, y del papel de la reelección como garantía de la atención de los problemas de la población.

Tabla 6

Tabla 6
actitudes de desconfianza en las elecciones en los alumnos de la feS aragón (%)
actitudes de desconfianza en las elecciones en los alumnos de la feS aragón (%)
Fuente: Elaboración propia con datos de la encuesta.1, 2 y 3 El valor positivo indica mayor desconfianza, mientras que el valor negativo indica mayor confianza.

Al contrastar la pregunta base con los otros tres indicadores de contraste (tabla 6), resulta claro que este grupo de la población desconfía de las elecciones como fomento de la vida democrática, pero más contundente es la falta de credibilidad en la atención de los problemas de la población por el funcionario público reelecto, lo cual está en concordancia respecto a la valoración de la democracia, los políticos y los partidos políticos, expuesta líneas arriba. Contrario a ello, se asoma una ligera confianza en el procedimiento regulado de la reelección dentro y fuera de la unam, que a nivel federal se aprobó como parte de la reforma político-electoral del 2014 en México. En estas respuestas encontramos un elemento que acompaña las expresiones de desconfianza identificadas en las relaciones intersubjetivas, en la sociedad, en la vida democrática y en los partidos políticos. Por una parte, considerar a las elecciones como una herramienta importante para fomentar la participación contrasta con la percepción negativa sobre su contribución para promover los valores democráticos. Por otra parte, considerar importante la reelección como elemento procedimental de la designación de representantes populares, disiente con la visión negativa de la garantía de la atención ciudadana por el representante popular reelecto. Así, la distancia entre el procedimiento y la atención ciudadana de nueva cuenta aparecen como un aspecto contradictorio de la representación de la participación electoral.

Tabla 7
en una escala del 1 al 5, donde 1 es muy malo y 5 es excelente, ¿cómo calificas a las siguientes instituciones? (media)
en una escala del 1 al 5, donde 1 es muy malo y 5 es excelente, ¿cómo calificas a las siguientes instituciones? (media)
Fuente: Elaboración propia con datos de la encuesta.

Una vez que se identificaron los altos niveles de desconfianza en las relaciones intersubjetivas y hacia las actividades electorales en el campus universitario, se indagó sobre la evaluación de las instituciones y actores políticos a nivel nacional. Los resultados obtenidos se integran en la tabla 7, en la cual se aprecia una valoración negativa de forma generalizada, donde el Instituto Nacional Electoral (ine) y las elecciones son ligeramente evaluados mejor que los partidos políticos, el presidente y los políticos. Estos resultados no sorprenden, dado que se adscriben en la tendencia generalizada de desafecto hacia las instituciones políticas y, dado el nivel de desconfianza mostrado en las respuestas anteriores, resultaba previsible esta evaluación. Ahora la cuestión es considerar las actitudes de participación social y política que expresan estos jóvenes universitarios.

Dividiendo la participación de los jóvenes universitarios en dos rubros: el escolar y el público, se confirma una participación más elevada y compacta en actividades escolares que en actividades socio- políticas del espacio público. En el espacio escolar las asambleas estudiantiles representan un espacio de socialización política que logra captar ampliamente la atención de estos jóvenes, se identifican los procedimientos políticos para integrar la agenda de temas a deliberar y la dinámica de las participaciones para generar acuerdos. No obstante, ésta es un tipo de participación mediante la cual no se requiere de un elevado nivel de politización, considerando que los alumnos pueden permanecer durante toda la plenaria o sólo en una parte de ésta. De igual manera, la participación en las elecciones organizadas por la unam se ubica por debajo de otras dos actividades más cotidianas en el campus universitario: asistir a actividades extracurriculares y donar tiempo para la organización de dichas actividades (conferencias, actividades culturales o deportivas, principalmente).

Tabla 8
Participación en actividades escolares y políticas de los alumnos de la feS aragón (%)
Participación en actividades escolares y políticas de los alumnos de la feS aragón (%)
Fuente: Elaboración propia con datos de la encuesta.1, 2 y 3 Las respuestas corresponden a alumnos que las consideran importantes y muy importantes.

En relación a las actividades socio-políticas del espacio público, la participación en las elecciones federales y locales resultan ser las que promueven mayor participación entre estos jóvenes universitarios. Si bien, ya se identificaron los rasgos de desconfianza hacia la actividad electoral, a los actores e instituciones políticas vinculadas con la vida democrática en el país; este grupo de la población la sigue observando como la principal forma de participar en la vida pública, a pesar de desconfiar de ella misma. Mientras que las actividades que involucran mayor colaboración, interacción y procesos de información presentan niveles muy bajos de participación.

Una vez realizado el ejercicio de exploración de las relaciones de interés-indiferencia y confianza- desconfianza, en el espacio escolar, el familiar, las relaciones de amistad y en el político, se observa una clara tendencia a descartar la indiferencia como una actitud que acompaña a los jóvenes universitarios, sin embargo, prevalece en ellos una consistencia en las actitudes de desconfianza, expresada en todos los espacios de interacción social. La idea del otro como semejante, apuntala sólo la intención de solidaridad ante los problemas de los compañeros de la escuela o de familiares y conocidos. Lo más curioso resulta ser las relaciones de confianza que sólo se expresa de manera consistente en las relaciones con compañeros y docentes ante las situaciones problemáticas presentadas en el campus universitario, o ante la reelección de cargos públicos. En este plano, la construcción de la confianza social y política se torna muy endeble, al contrastar con las situaciones concretas que implican la interacción social, con el otro, sea el semejante, el prójimo, el ajeno o el desconocido, en todos los niveles prevalece la misma actitud de desconfianza en los jóvenes universitarios. Se desconfía de profesores, de la familia, de los amigos, de las elecciones, de los políticos, de los partidos políticos y de la posibilidad de atención de situaciones problemáticas. Bajo este esquema, es loable considerar que para revertir la desconfianza hacia los procesos políticos, se requiere trabajar mucho más para generar las condiciones de interés y confianza en todos los planos de la vida cotidiana de los jóvenes universitarios.

En este caso, los resultados permitieron observar cómo, a pesar de la desconfianza en las relaciones intersubjetivas, el espacio escolar sigue siendo una fuente de socialización cívica importante, donde el manejo simbólico de las actividades cotidianas redunda en mayores probabilidades de asimilar la colaboración y la recreación del apoyo solidario. La cercanía genera mayores posibilidades de disminuir la desconfianza, pero no es condición suficiente para revertirla por completo, para ello habría que explorar en las relaciones sociales dentro del espacio familiar y de amistad: las raíces más profundas de la generación de la desconfianza.

Por otra parte, también se identificó que el espacio público sigue teniendo dificultades para mostrar niveles de confianza. La percepción de las relaciones distantes entre los jóvenes y los otros participantes en actividades socio-políticos incrementa la desconfianza y deja ver lo endeble de los procesos de cohesión social que prevalecen en la sociedad mexicana, sobre todo en lo que corresponde a la promoción de la participación ciudadana y el afianzamiento de la cultura política más participativa.

CONCLUSIONES

Una vez presentados los resultados de esta investigación, se pueden considerar varios aspectos que acompañan las expresiones de desconfianza e indiferencia cívica y política de estos jóvenes universitarios.

En un primer momento se habló de la importancia de reconocer no sólo los procesos socio-políticos que configuran la cultura política sino también de los derechos que brindan protección frente al ejercicio del poder. Las diversas investigaciones consultadas coinciden en identificar que los estímulos intersubjetivos que fomentan la participación política, como lo es el interés y la confianza, son contrastados de manera recurrente con las actitudes de indiferencia y desconfianza que imbrican las relaciones sociales y las percepciones de la conducción de las instituciones y actores del sistema político. Ante este panorama, y retomando los planteamientos de Kaminsky (2014), la relación del sujeto frente al otro varía de acuerdo con sí ese otro se valora como “semejante” o “ajeno”, frente al primero se puede generar mayor empatía, pero en el segundo es más probable que surjan actitudes de indiferencia.

El “semejante” fue recuperado como referencia a las relaciones afectivas en el plano familiar, de amistad y el escolar, mientras que el “ajeno” se trazó con los actores del sistema político: los políticos y los partidos políticos. En relación a los vínculos con sus cercanos, los jóvenes universitarios evidencian actitudes inconsistentes, pues mientras exhiben interés en reforzar los vínculos con sus compañeros de aula, las amistades y los familiares; se manifiestan desconfiados de abrirse para expresar sus propias situaciones problemáticas. Las relaciones asimétricas que trazan con estas actitudes, son definidas desde la propia percepción de los jóvenes, son ellos los que limitan la indiferencia, pero incrementan la desconfianza en las propias relaciones intersubjetivas.

Con estas actitudes inconsistentes de fondo, los vínculos con lo que podría denominarse como lo “ajeno”, lo distante, a través de la percepción de los actores del sistema político, denotan una clara desconfianza hacia los políticos y los partidos políticos. El problema aquí es que manifiestan una alta predisposición a desconfiar del otro, sea este una persona con la que se convive de manera cotidiana o un actor del sistema político.

Esta actitud puede ser un indicador de relevancia para profundizar en las actitudes individualistas que moldean la baja disponibilidad a participar en actividades públicas, que incentivan la cultura cívica y, por el contrario, esta actitud denota el nivel de recelo existente a nivel microsocial para desarrollar actitudes colaborativas que a nivel personal les generen satisfacción y percepción de bienestar. En estas apreciaciones se observa una imagen sobre la democracia en la cual la sociedad es corresponsable de las limitaciones que tiene como forma de gobierno. Así, los valores orientados a la participación, la pluralidad y la inclusión al no estar plenamente arraigados a la práctica cívica de la población no se pueden considerar como referente de la vida democrática. Aunado a ello, la percepción sobre los partidos políticos, si bien reafirma las expresiones de descrédito indicadas previamente en el análisis de la encuesta, denota un claro distanciamiento y una nula vinculación con la sociedad.

Por otra parte, estos mismos resultados exponen las trabas de los vínculos asociativos para promover valores como la participación, el diálogo y el acuerdo. Al considerar las relaciones intersubjetivas de lo cotidiano, emerge el problema de la distancia social, más allá de algo etario, donde el joven estudiante difícilmente se siente parte del nosotros colectivo, al limitar el reconocimiento del diálogo para abordar problemas comunes con sus compañeros y conocidos, al negar la posibilidad de reforzar las relaciones con los familiares y con los docentes. Estas relaciones de distancia social, también se expresan con los actores e instituciones políticas, se rehúye a los vínculos con los dirigentes políticos, a los mítines, a las asambleas políticas, en general a todo aquello que implique compromiso participativo, deliberación y construcción de acuerdos públicos.

En suma, este ejercicio ha trazado una línea de investigación que actualmente es atendida mediante un acercamiento cualitativo para conocer las representaciones sociales de la ciudadanía y la cultura política en los jóvenes universitarios. Esperamos con ello encontrar más elementos que permitan explicar las razones de la desconfianza y los incentivos que se requieren para estimular la cultura cívica en este grupo de la población.

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