Resumen: Introducción. Siguiendo la tendencia mundial, Latinoamérica está atravesando un proceso de envejecimiento acelerado. En este contexto, en Latinoamérica no se ha explorado el nivel de conocimiento de herramientas de valoración gerontológica integral. El objetivo de este estudio fue determinar el nivel de conocimiento de herramientas de valoración gerontológica integral por profesionales de salud, según el sexo, edad, formación, años y horas diarias de trabajo con personas mayores. Metodología. Estudio observacional, transversal. El muestreo fue no probabilístico. La muestra incluyó profesionales que trabajan con personas mayores, quienes respondieron una encuesta en línea, la cual incluyó datos sociodemográficos y 4 listados de herramientas de cada esfera de Valoración Gerontológica Integral (listado de 13 herramientas de la esfera biomédica, 13 herramientas funcionales, 15 herramientas mentales: cognitivo-anímicas; y 7 herramientas sociales), con el objetivo de identificar su máximo nivel de conocimiento. Resultados. La encuesta fue contestada por 236 profesionales. La edad promedio fue de 36.2 (DE=10.2) años, las mujeres predominaron en el estudio (67.8%). Se identificó heterogeneidad en nivel de conocimiento de herramientas de Valoración Gerontológica Integral. Mayor nivel de conocimiento: EVA, Katz, Barthel, TUG, MMSE, MEFO, GDS, Genograma. Los profesionales con formación en el área y experiencia de 6 años o más trabajando con personas mayores tenían un mayor nivel de conocimiento de herramientas de Valoración Gerontológica Integral (mayoría de las esferas). Discusión. Se identifican resultados similares en estudios realizados en España y Alemania. Los resultados inéditos en la región indican que poseer mayor formación/experiencia de trabajo con personas mayores favorece un alto nivel de conocimiento y uso de herramientas de Valoración Gerontológica Integral, y en consecuencia, un mejor abordaje de Síndromes Geriátricos. Conclusiones. Se ha identificado en profesionales el nivel de conocimiento de herramientas de Valoración Gerontológica Integral según experiencias previas con personas mayores, por lo tanto, y a la luz de los resultados, se requiere mayor formación y capacitación de Valoración Gerontológica Integral y sus herramientas, en pre y postgrado en los países de la región.
Palabras clave: Anciano, Mecanismos de Evaluación de la Atención de Salud, Evaluación Geriátrica, Envejecimiento Saludable, Geriatría, Servicios de Salud para Ancianos, Impacto Psicosocial, Chile.
Abstract: Introduction. Following the global trend, Latin America is experiencing a process of accelerated population aging. In this context, the level of knowledge about Comprehensive Gerontological Assessment tools has not been explored in Latin America. The aim of this study was to determine the level of knowledge of Comprehensive Gerontological Assessment tools among health professionals, according to sex, age, education, years of experience, and daily hours worked with older adults. Methodology. Observational, cross-sectional study. The sampling was non-probabilistic. The sample included professionals who work with older adults and who completed an online survey, which included sociodemographic data and 4 lists of tools from each domain of Comprehensive Gerontological Assessment (a list of 13 tools from the biomedical domain, 13 functional tools, 15 mental tools: cognitive-affective; and 7 social tools), with the objective of identifying their maximum level of knowledge. Results. The survey was completed by 236 professionals. The average age was 36.2 (SD=10.2) years, with women predominating in the study (67.8%). Heterogeneity was identified in the level of knowledge of Comprehensive Gerontological Assessment tools. Higher level of knowledge: VAS, Katz, Barthel, TUG, MMSE, MEFO, GDS, Genogram. Professionals with training in the field and 6 or more years of experience working with older adults demonstrated a higher level of knowledge of Comprehensive Gerontological Assessment tools (in the majority of domains). Discussion. Similar results have been identified in studies conducted in Spain and Germany. These novel findings in the region indicate that greater education and work experience with older adults promote a high level of knowledge and utilization of Comprehensive Gerontological Assessment tools, and consequently, a more effective management of Geriatric Syndromes. Conclusions. The level of knowledge of Comprehensive Gerontological Assessment tools among professionals has been identified according to prior experiences with older adults, therefore, and in light of the results, greater education and training in Comprehensive Gerontological Assessment and its tools is required at the undergraduate and postgraduate levels in countries throughout the region.
Keywords: Aged, Health Care Evaluation Mechanisms, Geriatric Assessment, Healthy Aging, Geriatrics, Health Services for the Aged, Psychosocial Impact, Chile.
Resumo: Introdução. Em consonância com a tendência mundial, a América Latina está passando por um processo de envelhecimento acelerado. Nesse contexto, o nível de conhecimento sobre ferramentas de Avaliação Gerontológica Ampla ainda não foi explorado na região. O objetivo deste estudo foi determinar o nível de conhecimento sobre ferramentas de Avaliação Gerontológica Ampla entre profissionais de saúde, considerando o sexo, idade, formação, anos de experiência e carga horária de trabalho com pessoas idosas. Metodologia. Estudo observacional, transversal, com amostragem não probabilística. A amostra incluiu profissionais que trabalham com pessoas idosas, que responderam a um questionário on-line composto por dados sociodemográficos e quatro listas de instrumentos de cada esfera da Avaliação Gerontológica Ampla (13 instrumentos da esfera biomédica, 13 instrumentos funcionais, 15 instrumentos mentais (cognitivo- afetivos) e 7 instrumentos sociais), com o objetivo de identificar o seu nível máximo de conhecimento. Resultados. A pesquisa foi respondida por 236 profissionais. A média de idade foi de 36.2 (DP=10,2) anos, com predomínio de mulheres no estudo (67.8%). Identificou-se heterogeneidade no nível de conhecimento das ferramentas de Avaliação Gerontológica Ampla. As de maior conhecimento foram: EVA, Katz, Barthel, TUG, MMSE, MEFO, GDS e Genograma. Profissionais com formação na área e experiência de seis ou mais anos no trabalho com pessoas idosas apresentaram maior nível de conhecimento das ferramentas de Avaliação Gerontológica Ampla (na maioria das esferas). Discussão. Foram encontrados resultados semelhantes em estudos realizados na Espanha e na Alemanha. Os achados inéditos na região indicam que ter mais formação ou experiência de trabalho com pessoas idosas favorece um nível mais elevado de conhecimento e utilização das ferramentas de Avaliação Gerontológica Ampla e, consequentemente, uma melhor abordagem das Síndromes Geriátricas. Conclusões. Foi identificado, entre profissionais, o nível de conhecimento das ferramentas de Avaliação Gerontológica Ampla de acordo com experiências prévias com pessoas idosas. Portanto, à luz dos resultados, evidencia-se a necessidade de ampliar a formação e a capacitação em Avaliação Gerontológica Ampla e suas ferramentas, tanto na graduação quanto na pós- graduação, nos países da região.
Palavras-chave: Idoso, Mecanismos de Avaliação da Assistência à Saúde, Avaliação Geriátrica, Envelhecimento Saudável, Geriatria, Serviços de Saúde para Idosos, Impacto Psicossocial, Chile.
Artículo original
Estudio transversal sobre niveles de conocimiento de las herramientas de Valoración Gerontológica Integral (VGI) por profesionales, según experiencias previas trabajando con personas mayores de Chile
Cross-Sectional study on levels of knowledge regarding Comprehensive Gerontological Assessment (CGA) tools among professionals, based on prior experiences working with older adults in Chile
Estudo transversal sobre os níveis de conhecimento das ferramentas de Avaliação Gerontológica Ampla (AGA) por profissionais, com base em experiências prévias de trabalho com pessoas idosas no Chile

Recepción: 08 Agosto 2024
Aprobación: 31 Julio 2025
A nivel mundial, se espera que la población de 60 años en adelante aumente de 900 millones en 2015 a más de 1,400 millones en 2030, lo que representa un aumento del 64% en solo 15 años, convirtiéndola en el grupo de edad de más rápido crecimiento (1). En América Latina y el Caribe, aunque el proceso de envejecimiento es aún incipiente o moderado en la mitad de los países (muchos de los cuales son naciones en desarrollo), la región está entrando en una fase de envejecimiento acelerado, y se esperan los mayores cambios para el 2030 (1). En este contexto, Chile enfrenta un rápido envejecimiento poblacional, para 2050 se proyecta que, en cifras absolutas, el grupo de los mayores de 64 años crecerá en más de 3 millones con respecto a la situación actual (2). No solo aumentará la población mayor a 64 años, sino que también se modificará la estructura al interior de ese grupo de edad, elevándose el número de personas de 80 años en adelante (2). En el 2018, este grupo constituía el 12% de la población, mientras que para 2050 se proyecta que se duplique y llegue a 25% de la población del país. También, se proyecta que al 2031 la proporción de personas mayores (PM) superaría la proporción de los menores de 15 años (2).
Este aumento en la proporción de PM ocurre junto con un aumento de enfermedades crónicas, síndromes geriátricos, discapacidad y dependencia (3). Estas transiciones demográficas y epidemiológicas han creado una nueva realidad sanitaria, lo que conduce a mayores necesidades y oportunidades de intervención para la población de PM de la región, así como mayor necesidad de formación y capacitación de médicos y profesionales (3).
La Valoración Gerontológica Integral (VGI) es uno de los grandes pilares o piedras angulares del abordaje en Gerontología (como ciencia del envejecimiento) y de la Geriatría (como rama de la salud de esta ciencia), junto al trabajo interdisciplinario, y la coordinación y manejo en niveles (4,5). Es una tecnología dentro de la Gerontología y Geriatría (6), conceptualizada como “el proceso diagnóstico interdisciplinario orientado a identificar y/o cuantificar las necesidades, problemas, potencialidades y oportunidades que presentan las PM y su entorno, en aspectos biomédico, físico-funcional, cognitivo, afectivo, sociofamiliar, ambiental y de calidad de vida, con la finalidad de desarrollar un plan de atención promocional, preventivo, terapéutico, rehabilitador y de seguimiento, integrado y coordinado, para satisfacer esas necesidades, con el fin de lograr la máxima autonomía, funcionalidad y calidad de vida de PM” (5,7-9) colaborando con ello, a un envejecimiento saludable, activo y exitoso (5). Tradicionalmente, estas esferas se sintetizan en 4: biomédica, funcional, mental (cognitiva y anímica) y social (5), y su énfasis es la pesquisa temprana de PM pre-frágiles, frágiles, con multimorbilidad, síndromes geriátricos, discapacidad y dependencia, y como protocolo de ingreso a cualquier institución (4-6,10).
Por una parte, comprende un conjunto de herramientas de evaluación para estos dominios y esferas de las PM (11,12), por medio de escalas, cuestionarios/encuestas, índices, pruebas clínicas y de rendimiento, esquema/dibujo/ pictograma; utilizadas en diferentes contextos, niveles de atención, programas y servicios que involucran a la PM y su entorno (13); y por otro, con la entrevista a la PM, su familiar y/o cuidador (13), evaluaciones clínicas y de experticia propia de cada profesión, y exámenes de laboratorio e imagenológicos, orientados a profundizar en los diferentes dominios y esferas de VGI (4,14). Recientemente, se ha publicado una revisión de la literatura que recopila las principales herramientas de evaluación de la VGI validadas en Latinoamérica, sus características psicométricas, y su uso en políticas públicas de países de la región, a la vez, de proponer su uso en diferentes niveles de atención, programas y servicios; la mayoría de ellas consultadas en esta investigación (5).
La cantidad de geriatras, psicosociales con formación especializada en el área, y de otros profesionales de la salud aún es muy baja en los países de la región (1,15). En este contexto, se ha investigado el conocimiento y uso de las herramientas de VGI en geriatras en España (16) y Alemania (17), sin embargo, no se ha hecho con profesionales de la salud y psicosociales en los países latinoamericanos. La hipótesis de esta investigación propone que ciertas variables sociodemográficas y/o experiencias previas de trabajo con PM, presentan mayor conocimiento y uso de las herramientas de la VGI. Por tanto, el objetivo de esta investigación fue determinar el nivel de conocimiento de herramientas de valoración gerontológica integral por profesionales de salud, según el sexo, edad, formación, años y horas diarias de trabajo con personas mayores.
Diseño del estudio
Estudio observacional, transversal, siguiendo las directrices de Strengthening the Reporting of Observational Studies in Epidemiology (STROBE) para estudios transversales (18). La lista de verificación se encuentra como material suplementario.
Muestra
Se realizó un muestreo no probabilístico a nivel nacional. Los criterios de inclusión fueron: profesionales y médicos de sexo femenino y masculino, que trabajaran con PM una o más horas al día, residentes en Chile, con capacidad de seguir instrucciones escritas, sin problemas de visión, y que pudieran responder el cuestionario en línea autoinformado. Los criterios de exclusión fueron: profesionales y médicos que trabajaran con PM, pero que no aceptaron el consentimiento informado, que no se lograron contactar a través de sus correos electrónicos. Se utilizó un documento de Google Forms que contenía el instrumento de evaluación de la investigación, metodología previamente utilizada (17,19), el cual fue enviado a una base de datos nacional (n=5,000) construida para tal fin, y a través de redes sociales (Facebook, Instagram y X). El cuestionario estuvo disponible del 19 de enero al 31 de marzo del 2018.
Consideraciones éticas
Al acceder al enlace de Google Forms, los participantes debían leer y aceptar el consentimiento informado. Si respondían “No” al consentimiento informado, eran redirigidos al final de la encuesta y se les agradecía por su tiempo sin participar en la investigación. Si respondían “Sí” al consentimiento informado, se les mostraba el instrumento de evaluación para que lo diligenciaran. La declaración inicial del consentimiento informado estipulaba que ser profesional era un requisito para participar en el estudio. Además, establecía explícitamente que debía responderse de forma individual, voluntaria, confidencial y en línea (virtual). El estudio fue realizado de acuerdo con la Declaración de Helsinki (20), y aprobado por el Comité de Ética del Servicio de Salud Metropolitano Occidente (ID: 67).
Evaluación y variables
El instrumento de medición constaba de 5 ítems, e incluía preguntas cerradas de respuesta única y múltiple. El primer ítem estuvo orientado a la recolección de datos sociodemográficos: sexo, edad, profesión, lugar de trabajo (centro/programa), años de ejercicio profesional, años trabajando con PM, horas diarias trabajadas con PM, y formación en Gerontología y Geriatría.
El segundo ítem examinó el nivel de conocimiento de VGI en la esfera Biomédica, listado de 13 herramientas presentadas. El tercer ítem, lo examinó en la esfera Funcional, listado de 13 herramientas. El cuarto ítem, lo examinó en la esfera Mental (cognitiva y anímica), listado de 15 herramientas. El quinto ítem, lo examinó en la esfera Social, listado de 7 herramientas. Las herramientas consultadas son de uso regular y referenciadas en documentos de gobierno del país (6,14,21,22). En estos 4 ítems, y frente a cada herramienta del listado, el profesional debía indicar su máximo nivel de conocimiento y uso, según: 0=no lo conoce; 1=solamente ha escuchado del instrumento, pero no conoce para qué se utiliza, ni como se aplica; 2=conoce el instrumento, su objetivo y cómo se aplica, pero no lo usa; 3=lo aplica regularmente; 4=lo aplica regularmente y además ha sido capacitado en su uso; 5=enseña su aplicación a otros profesionales, técnicos o estudiantes; lo que se transformó en un índice para cada herramienta (0-5); mayor puntaje, mayor nivel de conocimiento y uso de la herramienta; examinándose un total de 48 herramientas de VGI.
Análisis estadístico
Variables continuas se presentan como media y desviación estándar (DE); variables categóricas, como frecuencia y porcentaje. Para evaluar variables cualitativas se utilizó la prueba Chi cuadrado; y para variables continuas T-student. El nivel de significancia se fijó en p < 0.05 para las pruebas. Todos los análisis se realizaron con software STATA 16.1 (Stata-Corp, College Station, TX, EE. UU.).
Las características sociodemográficas se describen en la Tabla 1. Un total de 236 profesionales (13 disciplinas) contestaron la encuesta. La edad promedio fue de 36.2 (DE=10.2) años, y el 67.8% eran mujeres. El promedio de años trabajando con PM fue de 7.6 (DE=6.6). El 42.8% tiene formación en Gerontología y Geriatría.
Tabla 1. Características sociodemográficas de profesionales

Abreviaturas: DE: Desviación estándar; CESFAM: Centro Salud Familiar; APS: Atención Primaria de Salud; ELEAM: Establecimiento larga estadía del Adulto Mayor; RBC: Rehabilitación basada en Comunidad; CCR: Centro Comunitario de Rehabilitación
Fuente: elaborado por los autoresLa comparación del índice de nivel de conocimiento de herramientas de VGI por profesionales según sexo, edad, años trabajando con PM, horas diarias trabajadas con PM, y formación en el área, se muestran en las Tablas2, 3, 4 y 5, para las esferas Biomédica, Funcional, Mental y Social, respectivamente.
En relación con la formación en el área de Gerontología y Geriatría, en todas las esferas se evidenció que los profesionales con este tipo de formación mostraron un mayor índice de nivel de conocimiento de herramientas: en las 13 herramientas de la esfera Biomédica, en 12/15 herramientas de la esfera Mental, en 9/13 de la esfera Funcional, y en 3/7 herramientas de la esfera Social (diferencias estadísticamente significativas, destacado con * en las tablas).
Tabla 2. Comparación entre índice de nivel de conocimiento de herramientas de VGI por profesionales (esfera Biomédica, listado de 13 herramientas presentadas); con sexo, edad, años trabajando con PM, horas diarias trabajadas con PM y formación en Gerontología y Geriatría

Abreviaturas: DE: Desviación estándar; Dowton: ETADI: Etapificación de Dismovilidad de Dinamarca; ICIQ-SF: International Consultation on Incontinence Questionnaire Short-Form; GUSS: Gugging Swallowing Screen; MNA: Mini Nutritional Assessment; ECAAM: Encuesta de Calidad de alimentación del adulto mayor; EVA: Escala visual análoga; GOHAI: Geriatric Oral Health Assessment Index. * p < 0.05.
Fuente: elaborado por los autoresTabla 3. Comparación entre índice de nivel de conocimiento de herramientas de VGI por profesionales (esfera Funcional, listado de 13 herramientas presentadas); con sexo, edad, años trabajando con PM, horas diarias trabajadas con PM y formación en Gerontología y Geriatría

Abreviaturas: DE: Desviación estándar; FIM: Functional independence measure; EFAM: Evaluación Funcional del Adulto Mayor-Chile; EU: Estación Unipodal; TUG: Timed up and go; TM6: Test de marcha de 6 minutos; SFT: Senior Fitness Test; SPPB: Short Physical Performance Battery. * p < 0.05.
Fuente: elaborado por los autores.Tabla 4. Comparación entre índice de nivel de conocimiento de herramientas de VGI por profesionales (esfera Mental, Cognitiva y Anímica; listado de 15 herramientas presentadas); con sexo, edad, años trabajando con PM, horas diarias trabajadas con PM y formación en Gerontología y Geriatría

Tabla 5.Comparación entre índice de nivel de conocimiento de herramientas de VGI por profesionales (esfera Social, listado de 7 herramientas presentadas); con sexo, edad, años trabajando con PM, horas diarias trabajadas con PM y formación en Gerontología y Geriatría

Abreviaturas: DE: Desviación estándar; MOS-SSS: Medical Outcome Study Social Support Survey; Duke-UNC-11: Functional Social Support Questionnaire; OARS: Older American and Resource Socials. * p < 0.05.
Fuente: elaborado por los autores.Respecto a las horas diarias trabajadas con PM, los profesionales que trabajaron 6 o más horas diarias mostraron un mayor índice de nivel de conocimiento de herramientas: en 9/15 herramientas de la esfera Mental, 5/13 herramientas de la esfera Funcional, y 4/13 herramientas de las esferas Biomédica (diferencias estadísticamente significativas, destacado con * en las tablas).
Además, los profesionales con una edad de 35 años y más tenían un mayor índice de nivel de conocimiento de herramientas, como se evidenció en 5/13 herramientas de la esfera Biomédica; los profesionales de sexo masculino demostraron un mayor conocimiento respecto a 4/13 herramientas de la esfera Funcional (diferencias estadísticamente significativas, destacado con * en las tablas).
El principal resultado de esta investigación es que la formación en el área de Gerontología y Geriatría y poseer 6 o más años trabajando con PM, son indicadores de un mayor nivel de conocimiento y uso de herramientas de VGI por profesionales de la salud y psicosociales.
A nivel internacional, se han realizado investigaciones de similares características, exclusivamente en geriatrías de España y Alemania (16,17), pero no en profesionales de salud y psicosociales, por lo tanto, esta es la primera investigación de su tipo en algún país de Latinoamérica y el Caribe. En esta investigación, se ha identificado un predominio de uso de similares herramientas a lo ya reportado en las investigaciones previas en España y Alemania (16,17): EVA, Katz, Barthel, Lawton y Brody, TUG, MMSE, GDS, y en general con heterogeneidad en el uso, otro aspecto ya reportado anteriormente (16). Es posible que estas herramientas se conozcan y usen más, dada su mayor antigüedad y amplia difusión a nivel regional e internacional. Por el contrario, las herramientas GUSS, GOHAI, ESS, ISI, MOSS-SSS, Duke-UNC-11 y OARS, fueron las que se identificaron con menor conocimiento; esto podría explicarse porque son específicas del quehacer de ciertas profesiones, o en la evaluación de algún Síndrome Geriátrico en particular. Sin embargo, esto plantea el desafío de potenciar su conocimiento y uso en la diversidad de profesiones que trabajan con PM. Del mismo modo, será importante fortalecer el conocimiento y utilización de nuevas herramientas de la esfera Social, que pareciera ser la más débil.
Por el contrario, no se han identificado estudios previos que hayan investigado el nivel de conocimiento de herramientas de VGI por profesionales según el sexo, la edad, los años trabajando con PM, las horas diarias trabajadas con PM, y la formación en Gerontología y Geriatría de estos profesionales; en ese sentido, estos resultados son inéditos, generan una nueva evidencia y demuestran que los profesionales que poseen una mayor cantidad de años de experiencia de trabajo con PM, y formación en el área, tienen un mayor nivel de conocimiento de herramientas de VGI y, posiblemente, un mejor abordaje de los Síndromes Geriátricos.
Es posible que el bajo conocimiento y/o uso de algunas herramientas de la VGI, de algunas esferas en particular y/o de la VGI en su conjunto, se deban a varias razones en diferentes contextos: la ausencia de contenidos o programas de asignatura de Gerontología y Geriatría que enseñen la VGI en las carreras de pregrado, las cuales abordarán a las PM (en el futuro) en instituciones de educación superior; una baja profundización de la VGI en los programas de postgrado en Gerontología y Geriatría para médicos y profesionales; una baja capacitación en estas herramientas de evaluación en los profesionales que ya trabajan con PM en diferentes programas y servicios con PM; y/o el desconocimiento de lugares en los cuales se puede realizar autoestudio sobre la VGI y sus herramientas de evaluación.
Por ello, será fundamental que en lo referente a VGI y sus herramientas de evaluación, sean parte del currículo regular en las carreras de pregrado de disciplinas que abordarán a PM (11,15), teniendo en cuenta que aún es una necesidad la inclusión regular de estas asignaturas en el currículo de carreras profesionales universitarias (5,23), considerando que ya se cuenta con un compilado que reúne las herramientas de la VGI validadas en la región, y sus recomendaciones de administración (5). Del mismo modo, la VGI deberá ser una de las asignaturas principales dentro de programas de postgrado en Gerontología y Geriatría para profesionales (diplomados, magísteres y doctorados), considerando las brechas de formación en la región (3,15), potenciando el trabajo interdisciplinario y el modelo de atención centrada en la persona (24,25), con ello, el envejecimiento saludable, activo y exitoso (5).
Del mismo modo, se deberá capacitar y entregar conocimiento actualizado sobre VGI a los profesionales que ya trabajan en programas y servicios para PM (12), en particular en la Atención Primaria de Salud (APS) (3,15), siendo una oportunidad que estas capacitaciones interdisciplinarias sean realizadas por médicos, profesionales de la salud y psicosociales, quienes posean formación y experiencia aplicando la VGI y sus herramientas de evaluación, así como mayor cantidad de horas de trabajo diario con PM, sus familiares y cuidadores, en diferentes contextos, programas y servicios.
Para quienes se inician y están fuera del contexto regular de trabajo con PM, y a modo de estrategia, será importante que puedan administrarse la herramienta de la VGI y/o aplicarla a un familiar para conocerlas a profundidad (5); así como también autocapacitarse y revisar videos de aplicación que ya se encuentran disponibles, confeccionados por el Instituto Nacional de Geriatría de México (26), y/o realizar cursos de actualización específicos en VGI.
Es un desafío para las disciplinas y profesiones que utilizan ciertas herramientas de evaluación con mayor exclusividad, cuyos profesionales son quienes tienen mayor experticia en su conocimiento y uso (por ejemplo, Fonoaudiología, Odontología, Nutrición, Trabajo Social), socializarlas de manera más adecuada con todo el equipo interdisciplinario, en sus aspectos teóricos y prácticos, en el ámbito académico y fuera de él.
El índice creado para efectos de esta investigación puede ser una buena alternativa para indagar el nivel de conocimiento de las herramientas de la VGI, incluyendo otras herramientas no analizadas en esta investigación, haciendo comparaciones entre profesiones, programas/centros y/o países, lo que permite orientar futuras capacitaciones o políticas públicas a nivel local, regional y nacional. Además, será interesante replicar, adaptar y/o investigar cómo la formación o capacitación mejoran el conocimiento y uso de las herramientas de la VGI, incluso de experiencias de micro aprendizaje, como el ya realizado en entornos perioperatorio, demostrando mejoras significativamente en el manejo de VGI de los médicos tras esta intervención educativa (27).
Una de las limitaciones de la investigación fue que la encuesta se diseñó para dar respuesta a los objetivos de la investigación, y no se realizó un proceso de validación, por lo que aconsejamos que esta y otras encuestas similares se puedan validar por lo menos en contenido utilizando el método Lawshe en el futuro (28). Otra de las limitaciones de este estudio es que, al usar un cuestionario online, profesionales con problemas de conectividad, en zonas rurales, con discapacidades visuales no corregidas y/o no familiarizados con redes sociales, pueden haber sido excluidos del estudio. Sin embargo, en futuras investigaciones, una encuesta presencial podría mejorar la representatividad de la muestra. Otra limitación es el sesgo de selección; para evitarlo en el futuro, recomendamos utilizar métodos de muestreo aleatorio. Por otro lado, como fortalezas, el estudio investigó una temática escasamente explorada y de mucha relevancia, pensando en el proceso de envejecimiento por el cual está atravesando el país y la región, y en una diversidad de profesiones que trabajan con PM. Además, la metodología del estudio y la propuesta de índice podrían ser replicables en otros países de la región, con el objetivo de poder evaluar el nivel de conocimiento y uso de las herramientas de la VGI en Latinoamérica y el Caribe.
La formación en el área de Gerontología y Geriatría, y poseer 6 o más años trabajando con PM, son indicadores de un mayor nivel de conocimiento y uso de herramientas de VGI por profesionales de la salud y psicosociales. A la luz de los resultados, se recomienda que profesionales que trabajan con PM conozcan los diferentes dominios de VGI, y sus herramientas de evaluación; las practiquen y apliquen cotidianamente, y con ello, adquieran mayores habilidades en su aplicación, análisis e interpretación. Esto permitirá realizar intervenciones más justas a las necesidades de PM, sus familias y cuidadores, lo que impactará en una mejor funcionalidad, autonomía y calidad de vida, impulsando un envejecimiento saludable, activo y exitoso. Esta investigación presenta algunas limitaciones que deben ser consideradas, y los resultados deben analizarse en el contexto de esta investigación.
Conflictos de intereses
Los autores declaran no tener conflictos de intereses.
Financiación
Para la realización de este estudio, no existió ningún tipo de financiación externa a los autores.
Cómo citar.: Vargas-Silva F, Rute-Uribe H, Parra-Soto S, Duran-Agüero S, Rotarou ES, Pizarro-Mena R. Estudio transversal sobre niveles de conocimiento de las herramientas de Valoración Gerontológica Integral (VGI) por profesionales, según experiencias previas trabajando con personas mayores de Chile. MedUNAB [Internet]. 2025;28(1):120-131. doi: https://doi.org/10.29375/01237047.5133
Contribución de los autores: FVS, HRU, SPS, SDA, ER y RPM. Conceptualización. FVS, HRU, SDA y RPM. Metodología. SPS. Software. SDA, ER y RPM. Validación. SPS. Análisis formal. FVS, HRU, SDA y RPM. Investigación. FVS, HRU, SPS, SDA, ER y RPM. Recursos. FVS, SPS, ER y RPM. Data curación. FVS, HRU, SPS, SDA, ER y RPM. Escritura y preparación del borrador. FVS, HRU, SPS, SDA, ER y RPM. Escritura, revisión y edición. FVS, HRU, SPS, SDA, ER y RPM. Data visualización. SDA. Supervisión. RPM. Administración de proyectos. FVS, HRU, SPS, SDA, ER y RPM. Lectura y aceptación de la versión publicada del manuscrito.
redalyc-journal-id: 719
rafael.pizarro@uss.cl

Abreviaturas: DE: Desviación estándar; CESFAM: Centro Salud Familiar; APS: Atención Primaria de Salud; ELEAM: Establecimiento larga estadía del Adulto Mayor; RBC: Rehabilitación basada en Comunidad; CCR: Centro Comunitario de Rehabilitación
Fuente: elaborado por los autores
Abreviaturas: DE: Desviación estándar; Dowton: ETADI: Etapificación de Dismovilidad de Dinamarca; ICIQ-SF: International Consultation on Incontinence Questionnaire Short-Form; GUSS: Gugging Swallowing Screen; MNA: Mini Nutritional Assessment; ECAAM: Encuesta de Calidad de alimentación del adulto mayor; EVA: Escala visual análoga; GOHAI: Geriatric Oral Health Assessment Index. * p < 0.05.
Fuente: elaborado por los autores
Abreviaturas: DE: Desviación estándar; FIM: Functional independence measure; EFAM: Evaluación Funcional del Adulto Mayor-Chile; EU: Estación Unipodal; TUG: Timed up and go; TM6: Test de marcha de 6 minutos; SFT: Senior Fitness Test; SPPB: Short Physical Performance Battery. * p < 0.05.
Fuente: elaborado por los autores.

Abreviaturas: DE: Desviación estándar; MOS-SSS: Medical Outcome Study Social Support Survey; Duke-UNC-11: Functional Social Support Questionnaire; OARS: Older American and Resource Socials. * p < 0.05.
Fuente: elaborado por los autores.