Dossier central

Guerra y paz: el conflicto de las interpretaciones. Lecciones y aprendizajes en el Acuerdo de Paz

War and peace: the conflict of interpretations. Lesson and learnings from the Peace Agreement

Guerra e paz: o conflito das interpretações. Lesões e aprendizagens no Acordo da Pace

Guerre et paix : le conflit des interprétations. Leçons et apprentissages de l’Accord de Paix

Beethoven Zuleta Ruiz
Universidad Nacional de Colombia, Colombia

Guerra y paz: el conflicto de las interpretaciones. Lecciones y aprendizajes en el Acuerdo de Paz

Revista Bitácora Urbano Territorial, vol. 32, núm. 1, pp. 17-29, 2022

Universidad Nacional de Colombia

Recepción: 15 Septiembre 2021

Aprobación: 02 Noviembre 2021

Resumen: A partir del concepto de afinidad electiva, este artículo propone una reflexión sobre cómo conjugar, en la planeación territorial de la paz, los asuntos del interés, en su amplia acepción de la realización personal y el éxito, con los de la afectividad, la emocionalidad y la amistad, generalmente asumidos como expresiones metafóricas de la vida y del cuerpo. La reflexión surge de un trabajo de acercamiento y colaboración interdisciplinaria de un grupo académico de investigadores y estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia de las Sedes Bogotá y Medellín, con un programa de acompañamiento al Espacio Territorial de comunidades desmovilizadas de las FARC-EP, concentradas en el ETCR “Jaime Pardo Leal”. Se propone una crítica y una revisión del enfoque PDET, instrumentalizado por el Acuerdo de Paz (Gobierno Nacional de Colombia-FARC/EP), porque adopta metodologías parciales para una totalidad compleja de problemáticas de la vida y sus dilemas históricos que trascienden una economía de la sobrevivencia.

Palabras clave: Acuerdo de paz, planificación de programas, asentamiento humano, derecho a vivir en paz.

Abstract: This article, based on the concept of elective affinity, proposesa reflection on how to combine in the territorial planningof peace the issues of interest in its broad sense of personalfulfillment and success, with those of affectivity, emotionalityand friendship, generally assumed as metaphoricalexpressions of life and of the body. The reflection arises in awork of approach and interdisciplinary collaboration of anacademic group of researchers and students from the NationalUniversity of Colombia of the Bogotá and Medellin,with a program of accompaniment to the territorial space ofdemobilized communities of the FARC-EP, concentrated inthe ETCR “Jaime Pardo Leal”. A critique and revision of thePDET approach instrumentalized by the Peace Agreementsis proposed, because it adopts partial methodologies for acomplex totality of life problems and their historical dilemmasthat transcend and economy of survival.

Keywords: Peace agreement, Programme planning, Human settlements, Right to live in peace.

Resumo: Este artigo, partindo do conceito de afinidade eletiva, propõeuma reflexão sobre como conjugar, no ordenamentoterritorial da paz, as questões de interesse no seu sentidoamplo de realização e sucesso pessoal, como as da afetividade,emocionalidade e amizade, geralmente assumidascomo expressões metafóricas da vida e do corpo. A reflexãosurge em um trabalho de aproximação e colaboraçãointerdisciplinar de um grupo acadêmico de pesquisadorese estudantes da Universidades Nacional da Colômbia deBogotá e Medellín Sede, com um programa de acompanhamentoao Espaço Territorial de comunidades desmobilizadasdas FARC-EP, concentradas em o ETCR “Jaime PardoLeal”. Propõe-se uma crítica e revisão da abordagem doPDET instrumentalizada pelo Acordo de Paz, por adotarmetodologias parciais para uma complexa totalidade dosproblemas da e seus dilemas históricos que transcendemuma economia de sobrevivência.

Palavras-chave: Acordo de Paz, planejamento do programa, assentamento humano, direito de viver em paz.

Résumé: Cet article, basé sur le concept d’affinité élective, proposeune réflexion sur la manière de conjuguer dans la planificationterritoriale de la paix, les enjeux d’intérêt dans son senslarge d’épanouissement personnel et de réussite, avec ceuxd’affectivité, d’émotivité et d’amitié, généralement assuméscomme expressions métaphoriques de la vie et du corps.La réflexion a surgi dans un travail d’approche et de collaborationinterdisciplinaire d’un groupe académique de chercheurset d’étudiants de l’Université National de Colombiedu siège de Bogotá et de Medellín, dans le cadre d’un programmed’accompagnement à l’Espace Territorial des communautésdémobilisées des FARC-EP, concentré dan l’ETCR« Jaime Pardo Leal. Une critique et une révision de l’approchePDET instrumentalisée par l’Accord de paix est proposée,car elle adopte des méthodologies partielles pour unetotalité complexe de problèmes de la vie et leurs dilemmeshistoriques qui transcendent une économie de survie.

Mots clés: Accord de paix, Planification de programmes, Établissement humain, Droit de vivre en paix.

Introducción

En el primer semestre de 2017, un grupo académico de investigadoresy estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia, de las SedesBogotá y Medellín, llegamos a la vereda Colinas, donde se situaron lascomunidades desmovilizadas de las FARC-EP, concentradas en el ETCR“Jaime Pardo Leal”. El propósito planteado era cooperar, desde todoslos ámbitos posibles, en la construcción de un Plan Territorial coherente,con un enfoque integral de reincorporación del asentamiento, así comoacompañar a estas comunidades en el diseño colaborativo de estrategiasy apropiación de herramientas, para articularse al sistema político territoriale institucional del Guaviare y de la nación

La apuesta del equipo de arquitectos, ingenieros, científicos, comunicadoresy analistas sociales, del territorio y del hábitat, se concretó en lapropuesta esbozada por los “Talleres de diseño colaborativo de programasy equipamientos”, en los cuales participaron líderes y comunidaddel ETCR; profesionales de las secretarías de planeación y educación delGuaviare; docentes, directivos y estudiantes de la Institución EducativaJosé Miguel López Calle, ONGs locales y la Junta de Acción Comunal delcorregimiento El Capricho.

Estos talleres, respaldados por el proyecto de extensión solidaria de laUniversidad Nacional de Colombia —“Plan estratégico de integración territorialde asentamientos de poblaciones vinculadas al proceso de paz”,aplicado al ETCR Colinas/Guaviare 2018. Código 40327—, exploraronestrategias territoriales, culturales, tecnológicas y educativas, enfocadasen la construcción de paz y la generación de una economía ecológica enlos territorios. Se plantearon dos ejes temáticos: por un lado, el de losimaginarios para transformar la I.E en un complejo educativo, cultural ytecnológico y, por el otro, el del nodo de sistemas conectores territoriales,conformado por fábrica(s) de productos biotecnológicos en el ETCR; corredor(es) museográfico(s) de pinturas rupestres; ruta(s) turística(s) de labiodiversidad; escenarios y plataformas deportivas en las cuencas de LaMacarena y Chiribiquete; parque natural-tecnológico amazónico, estructuradoa partir de laboratorios de la biodiversidad; observatorios científicos;hospedajes para servicios educativos, salud, cultura y deporte; movilidadinteligente —tranvía, vehículos y cables eléctricos—; corredoresverdes para protección y conservación de la selva, etc.

A partir de estas acciones, se propuso un diseño colaborativo entre lasartes, las ciencias, la arquitectura, la cultura y la innovación social y ecosistémica;con dicho diseño se busca superar las versiones parcializadasy sectorizadas de la planeación, basadas en la economía del mercado. Sebusca llevar a la ruralidad experiencias y oportunidades de arte, cultura ytecnología como expresiones prácticas e integradoras de la intención delAcuerdo Final de Paz que, en su introducción, dice estar “compuesto deuna serie de acuerdos, que sin embargo constituyen un todo indisoluble”(Gobierno Nacional de Colombia-FARC/EP).

Para las FARC-EP, el paso de una visión de la culturay el arte como piezas ideológicas del compromisopolítico, a una visión que las vincula a la actividadproductiva, a la construcción y planeación de territoriosarticulada a la Nación y al Estado, se evidenciacomo un reto, pero también como una dificultad metodológica.

Un comandante de las FARC-EP, apodado Arsenio,aseguró en la entrevista con el equipo que uno de losconflictos de interpretación, relacionado con la planeaciónterritorial de los nuevos asentamientos, estáen la consolidación de sus comunidades:

Les decíamos que desde el momento en que nosotrosllegamos acá a la zona proyectamos la realización deun pueblo, [… la] construcción de un pueblo, porquees cierto que se habló de las zonas transitorias de normalizacióny todo eso, pero nosotros queremos muchomás; porque toda la vida hemos estado en un ambientey siempre buscamos ser ambiciosos pero una ambiciónsana y por eso en una reunión en enero, febrero vinoel ministro y vinieron algunos personalidades y nosotrosdijimos: nosotros no queremos una zona, nosotrosqueremos es un pueblo, ah! bueno, estamos de acuerdo![…] Para llegar al tema de cómo estamos hoy en la zonano ha sido fácil. Esta es una pelea de todos los días conel gobierno. Nosotros decimos, ¿qué será lo que va apasar? ¿Es que nos van a cumplir?, ¿Será que no nosvan a cumplir? Pero nosotros desde el momento en quellegamos a la Habana dijimos: Nos la vamos a jugarde todo por el todo […] Y el resultado lo veremos másrato. Nosotros, no nos queremos quedar solamente enel proyecto de la construcción del caserío y el profesorlo decía hace un momento porque nosotros tambiénnos hemos planteado algunos proyectos productivos, loque el profesor decía ahorita de los pescados, de prontode algunos galpones de pollos, eso nosotros lo hicimoscomo un mostrario. Dijimos: Vamos a hacer unos huecosahí y vamos a echar unos pescados para mostraralgo y ese mostrario se nos fue en 12.000 pescados. Perono queremos quedar solamente en eso ¿cierto? Sino queseguimos ambicionando más. (Grupo de InvestigaciónEscuela del Hábitat)

En los acontecimientos desencadenados por la políticareal, la paz territorial puso en evidencia los vacíosy riesgos que se corren cuando las venas abiertas delconflicto no se cierran en los territorios donde nacen yse sellan los derechos. Lo que ha ocurrido, realmente,es que se ha negado a las comunidades rurales la posibilidadde crear mundos de felicidad y alegría, porquela ley del más fuerte sigue primando sobre un supuestoconstituido en verdad: que el inferior será y continuará siendo inferior, y que —quien sabe y gobierna— es elque instituye y autoriza el derecho y el orden.

Basta con leer el siguiente párrafo del Acuerdo, paraentender por dónde llega el agua al molino:

El enfoque territorial del Acuerdo supone reconocer ytener en cuenta las necesidades, características y particularidadeseconómicas, culturales y sociales de losterritorios y las comunidades, garantizando la sostenibilidadsocioambiental; y procurar implementar lasdiferentes medidas de manera integral y coordinada,con la participación activa de la ciudadanía. (GobiernoNacional de Colombia-FARC/EP)

El verbo procurar muestra que hay una intenciónde actuar distinto, pero también deja en claro que laresponsabilidad de la implementación es un juego defuerzas, que bien se sabe se ha cifrado en un cuentoimborrable, el de la representación burocrática o el dela participación comunitaria para hacer huertas y galponesdel pancoger.

La comprensión de esta lógica de una política marginales central en la negociación de la verdad, porqueesta, en las guerras y en los conflictos, ha sido impuestapor quienes en la sociedad se han ocupado de lapolítica y de la economía.

Lecciones del Acuerdo de Paz: el Enfoque de las Afinidades Electivas en la Construcción de la Paz Territorial

Quienes se ocupan de la cultura, de las artes, los saberesy las ciencias, no conforman propiamente unafuerza de poder, sino un campo de resonancias muysusceptibles de uso en dos perspectivas: apropiaciónracional por omisión instrumental de los sentidos delafecto o apropiación por diversión y convergencia delas afinidades relacionales del espíritu con la vida y lamuerte, fuente primordial de la energía y la materia(objeto de disputa, cuando se impone el interés).

Cuando las ciencias, las artes, las tecnologías y lossaberes intervienen en las cuestiones del gobierno común,confluyen o convergen en un campo instrumentalde la planeación de acciones encaminadas a satisfacerintereses. El conflicto de las interpretacionespuede apreciarse mejor en las instituciones privadas(empresas o corporaciones) y públicas (ministerios,alcaldías, etc.), donde los actores juegan a instaurar un poder sobre los conocimientos, concebido en términosde economía y política.

Con las artes y la cultura, suele ocurrir que el poderlas convoca cuando requiere de su ayuda paradistender estados de estrés colectivo, reaprender socialmenteemociones o reconstruir las sensibilidadesy los afectos personales y colectivos, quebrantadospor las normas. Ocurre otro tanto con las ciencias, lastecnologías y los saberes cuando son instrumentalizadascon el enfoque unilateral de los negocios. Porcontraste, el movimiento de las afinidades electivas,concebido históricamente como un pensamiento alquímicorelacional del hacer, es en el que se produceun dinamismo convergente y una atracción recíprocade los conocimientos.

Sin embargo, social e institucionalmente, hoy, losderechos económicos, ambientales, culturales y socialesde la producción de las ideas e imágenes innovadoras,constituidos en franquicias, se otorgan alprimero que se los apropia. Los sentidos utilitariosdel interés triunfan y quienes fermentan y procesanconocimientos con fundamento en la afinidad electivade la sociedad son marginados.

Quizá esto explica y deja una lección de aprendizajesobre los vacíos del Acuerdo de Paz, que en suconstrucción retórica privilegia los negocios, dejandopor fuera el espíritu poético de las economías lentas,plasmadas en la animación de los afectos y las emociones,fundamento del conocimiento y de la acción.Sin las afecciones del espíritu no hay inspiración niimaginación. Las afinidades electivas, sean en los momentosde la guerra o en los estados de paz, provocanconvergencias o divergencias en la diversa organizacióndinámica de los sistemas de ciencia, tecnología,artes y cultura.

Para el futuro del Acuerdo, serán entonces el arte yla cultura quienes propongan el baremo para dirimirel conflicto y superar el daño producido por la políticay la economía, distanciadas del hálito espiritual de lospueblos. La tendencia actual del accionar ciudadano,identifica un mismo pulso y carácter de lo humanocon su par en la naturaleza. El término ‘ecosistema’es signo y síntoma de la reemergencia de la afinidadelectiva en la organización territorial.

Lecciones del Silencio en el Imaginario de una Niña que Interpreta la Guerra: la Afinidad Electiva Proyecta la Paz con los Eclipses de los Astros

En el acercamiento a la reflexión y al análisis delproceso de implementación del Acuerdo de Paz enel AETCR Colinas de Guaviare, encontramos en losarchivos de las FARC-EP un eslabón poético, que nosaportó motivos para reposicionar el debate sobre lasrazones de la guerra y de la paz en Colombia. Se tratade un poeta narrador de la muerte que habitó la guerra.Sus palabras reproducen un pálpito de las vocesy las vivencias de la parca en las batallas de la selva.

Hay que preguntarse, no obstante, si en este lenguajepoético encontramos motivos suficientes paraque el argumento estatal de la economía y de la políticaconvencionales, así como el argumento de losmovimientos armados igualmente sustentados en laeconomía y la política, pueda moverse de este gradientey encontrarse con un principio elemental queel Acuerdo no tocó ni nombró; a saber, que las cienciasunifican el espíritu, cuando en ellas las artes y lacultura hermanan a la humanidad con su ser par: lanaturaleza. Porque las ciencias y las tecnologías noestán ni al margen ni exentas de la confrontación deintereses, pues aportan conocimientos para construir,comprender e impulsar la vida y la muerte, pero tambiénpara evitarlas o ponerlas en riesgo.

Los poetas de todas las épocas han escrito cantospara adentrarse en los laberintos y confines de lasideas, del pensamiento, de la imaginación y de lasemociones, donde los sentidos conjugados crean oarruinan la vida. Sus narraciones sirven de terapiapara calmar a la parca o ahuyentar sus sombras, porquelos poetas saben que la muerte, por ser el origende la vida, es inacabable y rige la soberanía finita delas formas, los estilos y las composiciones del vivir.

Quizás por esta razón de la primacía originaria dela muerte, más capaz de instrumentar e innovar lasherramientas del caos y propiciar la destrucción o eldesorden de las cosas, es que a los poetas no se lesconvoca como comensales en los banquetes de lasguerras ni tampoco para exculpar a los que, en la argumentaciónde la guerra, reclaman agoreros parasalvar los retazos de alma que les restan.

Cuando los poetas participan de las batallas es porintuición y conservación propia o quizá porque, en laingenuidad perversa de una infancia eternizada ensu lenguaje, deciden marchitarse entre estallidos depólvora y sangre, y pueden ver allí las maniobras delos dioses enloquecidos en las maquinaciones imaginariasde los guerreros, justificando el crimen en elextravío de las razones económicas y políticas.

Gabriel Ángel, novelista y cuentero de las FARCEP,narra historias de la vida en la selva. Narra cuentosde la muerte arrinconada en las casas campesinasque agazapadas entre montes dan albergue a la oscuridady a la luz, a la incredulidad y a la esperanza,a la alegría y al llanto, al escepticismo de tener queaguantar tanta incertidumbre en medio de Dios. Susnarraciones, como escribe en el epígrafe de Los mensajerosdel Diablo, las dedica:

[…] a todos los demoniosque me condenaron al solitario oficio de escribidor,y a la Goya, la Goyita y la Tanga sin cuya encendidallama de amor me sería imposible escribir cualquier cosa.A mamá, que sufre tanto por mí. (Ángel, 1997. p. 4)¿Y a quién más, las puede dedicar?

Porque en la guerra, las noches y los días llegandesvelados. El salto del grillo o el brillo de la luciérnaga,los sonidos de la naturaleza son indescifrablesy despiertan el miedo.

Afuera, en el patio encementado resonaron con mayorclaridad los pasos de botas, los murmullos de voces y elchoque inconfundible de las armas contra los muros yel piso. Haciendo de su voz un susurro apenas perceptible,Ramiro preguntó a su mujer: “Saray, ¿está oyendo?”.Después de unos segundos ella respondió con un“Sí”, en el mismo tono de voz empleado por él, dejandoen el aire una invisible aura de miedo.

[…] “¡Son los paramilitares, Miro! ¡Vienen a matarnos!”,exclamó con angustia Saray al oído de su esposo.(Ángel, 1997. p. 3

En Eclipse de luna, eclipse de sol, las canciones y loscantores florecían “como las rojas cayenas del jardínde su abuela”, y el cielo “tachonado de astros brillantesera el más hermoso que habían visto en su vida”.Las noches en luna llena animaban en la infancia laspreguntas sobre los prodigios y misterios de los astros.

[Adriana Paola] Aprendió algo acerca de nebulosas,galaxias, constelaciones, cometas, estrellas fugaces, planetas,satélites, eclipses y meteoritos, y aunque había cosas que no podía entender del todo, su fascinaciónpor los secretos del cosmos fue creciendo con los días.Una mañana sorprendió a mamá cuando le dijo con vozmuy segura que cuando creciera iba a estudiar astronomía.“Hija, esa carrera no existe en nuestro país”. (Ángel,1997. p. 1)

Adriana Paola viajó en la mente once años atrás,cuando en la estación esperaba con el papá la camionetaen la que irían a la capital. La tarde desvanecíalas horas y el retraso del carro aletargaba el tiempo yaumentaba la desesperación, porque el cupo del vehículoapenas era para 14 pasajeros, y entonces habíaque treparse y saltar sobre los empujones, de quienestomaban el carro antes de que se detuviera.

Era la lucha de todos los días. Fue cuando vieron a losdos tipos. Su apariencia era de rufianes desalmados,mal vestidos, sucios, con barba de varios días sin afeitar,rostros feamente cicatrizados, corpulentos. Y de sushombros colgaban sendas mochilas indígenas en lasque era fácil adivinar por la forma exterior, que conteníanenormes pistolas en forma de escuadras. Mirabanfijamente a papá con una expresión de odio en susrostros y de cuando en vez cruzaban entre sí un par depalabras como refiriéndose a algo sobre él. Avanzaronvarios pasos hasta situársele justo unos dos metros enfrente,y tras simular con una mueca una ligera sonrisade desprecio, siguieron de largo para detenerse unosseis metros más allá y seguir observándolo. Volvierona repetir el procedimiento en sentido contrario. Y luegootra vez. Ni papá le dijo nada a ella, ni ella a él. Toda lagente congregada allí permaneció petrificada a la esperade lo que se imaginaron que iba a ocurrir enseguida.En ese momento apareció rauda una camioneta que secuadró precisamente a la altura de papá y ella, y ellosde inmediato aprovecharon para abordar de primeros,siendo seguidos por un nudo humano que se apretócontra el vehículo formando una barrera de cuerposque luchaban por colgarse en la carrocería y ganar unpuesto en sus sillas. El viaje terminó veinte minutosdespués. Sólo cuando caminaban uno al lado del otrohacia la casa ella le había dicho a papá: “Papi, esos hombresparecía que querían matarte.” (Ángel, 1997. p. 4)

Con esa duda, brotó el deseo de estudiar astronomíay quiso convertirse en astronauta, y tal vez valgala pregunta de si acaso Adriana Paola quiso, con laastronomía, escapar al destino de los niños y niñasdemarcado por las fronteras de las armas, donde dormires motivo de complicidad o de responsabilidadcon la guerra.

Narrar la existencia de los condenados a vivir laguerra contraría la sospecha de quienes, en la lejaníade las circunstancias, hablan de los condenados como“escudos de guerra”. Sin embargo, cuando el poetarecrea la memoria de Adriana Paola, enlazando laimagen borrosa del eclipse con la condena de su padre,entonces se comprende el silencio argumental dela guerra, el vacío que deja cuando las estrellas pasanfugaces o inadvertidas y dejan con su pasar el vacíode los cuerpos abandonados por la muerte. Recordarel olvido de los pasos de eclipses de sol o de luna, enaquellos días y noches en que escenas de muerte odesaparición como las del padre dejaron en las niñasuna impresión de sentimientos y emociones cruzadasentre los astros y las familias desaparecidas comoestrellas fugaces, hacía que el tiempo y el espacio riñeranen las horas del ocaso. “Estaban matando a lagente de la Unión Patriótica y papá se obstinaba enno salirse de eso. Había razones para reñir entonces”(Ángel, 1997. p. 5).

A las preguntas de los niños y las niñas, impresasen los colores de la mente, sobre por qué la guerra ypara qué la paz o, mejor, por qué es mejor y más alegrela paz que la guerra, queda el reto narrado por elpersonaje del cuento de Gabriel Ángel: “No importa,así tenga que volverme astronauta y viajar a la lunayo tengo que conocer los misterios celestes” (Ángel,1997. p. 2).

Una primera aproximación al análisis de esta pregunta,en los recorridos de una paz amenazada, proponerevisar el enfoque de la planeación y la programaciónde los estudios del territorio que, inspiradosen la racionalidad tecnológica, provocan un vacíopoético con sus explicaciones instrumentales dadasa la guerra y a la paz y no aciertan en incidir en losactos y comportamientos violentos implicados en tramasemocionales y afectivas de lo que llamamos legalo ilegal.

Los asuntos y las angustias de la vida y la inteligenciaemocional, hegemonizadas por la interpretaciónjurídico-política y económica, dejan por fuera de laargumentación a las diversas expresiones poético-culturales,condenadas y ancladas a la sola constataciónemocional y afectiva del daño mental-espiritual, enmenoscabo de un acervo terapéutico del que las tecnologíasde las Artes, la Naturaleza y la Cultura sonportadoras en su hermandad.

Encrucijadas Metodológicas de la Paz: Planeación Colonizadora de los Territorios y Programación Eco-sistémica de las Afinidades Electivas

Desde la conquista y la colonización cultural y territorialque se produjo entre los siglos XV y XX, hastael Acuerdo Final de Paz para la Terminación del Conflictoy la Construcción de una Paz Estable y Duradera,suscrito el 24 de noviembre de 2016 por el gobiernocolombiano y el grupo guerrillero FARC-EP, hanestado en juego las piezas político-administrativas deordenación territorial del Estado, porque es en ellasdonde se dirimen los asuntos de la legalidad y de lailegalidad entre el Estado y la sociedad.

Los territorios, planificados o no, legalizados o ilegales,tienen arraigo en un modelo cultural de la propiedad,modelado por las instituciones colonizadorasde la mita, la encomienda y los resguardos. Resignificadascon procedimientos administrativos variablesdel latifundismo rural y urbano —plantaciones decoca, campamentos de la minería, ranchos y rancheríasde haciendas agrícolas y ganaderas, urbanizaciónespeculativa y pirata—, estas instituciones han perduradoancladas en las estructuras de poder territorialy sus instituciones básicas: municipios y departamentos(Zuleta).

En cuanto a los territorios de conglomerados étnicosllamados ilegales, como los reconocidos palenques ylas rochelas o los barrios y asentamientos piratas, estostambién produjeron organizaciones y estructurasde pueblos en fuga, crearon una tupida red de aglomeracionesque usaron como avanzada para colonizarbaldíos y bosques.

A modo de hipótesis, este análisis propone que elvacío institucional generado por la hibridación legal/ilegal mantiene en estado de recesión la propensión alconflicto, siempre disponible para detonar la disidencia.Los repetidos procesos de reconciliación y paz enColombia, así lo evidencian. La guerra, conservada ensus estados larvarios, perdura para actuar en los estadosde tensión inherentes al comportamiento culposoy recriminador compartido por ofensores y ofendidos.Entre estas tensiones, la paz nace vieja y muereprematura, mientras la transición territorial culminaen el relanzamiento de nuevas guerras.

Con la muerte pronta de la paz, la hipótesis interrogala obsolescencia de los instrumentos normativos einstitucionales con los cuales los organismos multilateralesdel gobierno han pactado la normalización yla reincorporación de los conglomerados disidentes.El núcleo de la hipótesis pone en duda un tipo de institucionesconcebidas como instrumentos de choquemás que como espacios poéticos de asimilación concertadade experiencias y conocimientos, orientados ala incorporación ecotecnológica de los territorios habitadose intervenidos por sociedades humanas

El bache de la estrategia estatal consiste en que elenfoque territorial de reincorporación del disidentemoviliza el aparato burocrático del Estado, pero noadecúa ni ajusta el sistema de conocimientos que estáen la base de las instituciones.

El modelo de Programas de Desarrollo con EnfoqueTerritorial (PDET) (Ministerio de Agricultura yDesarrollo Rural), concebido como un automatismo,más que como un mecanismo de reincorporaciónde conocimientos, remeda el antiguo esquema de laencomienda, donde se delimitan los espacios con unplan operativo para organizar empresas de cultivos,estanques, cooperativas e implantar servicios mínimosde infraestructura y abastecimiento de energías.Los PDET, al focalizar como problema central laproducción mercantil y la propiedad, obstruyen unaacción multilateral para contener y recodificar el ensanchamientoneocorporativo de las plantaciones decoca y la deforestación mafiosa, constituidos antes ydespués de la guerra. Estos asuntos, los más sensiblesen la raíz y el origen de las guerras civiles de disputapropietaria de los siglos XIX y XX, constituyen la basede una crisis estructural mayor que la de la propiedad:la crisis ecosistémica del ordenamiento territorial,institucional, económico y social.

Desde otro ángulo, el interrogante principal planteadopor la masificación del malestar conflictivo yviolento ocasionado por la deforestación y el desplazamientode campesinos, ha soslayado la crítica a losmétodos y los alcances con los cuales el sistema científicoy tecnológico ha alentado desde el flanco empresarialun accionar desestabilizador de la energía yla materia. El flanco ecosistémico de la racionalidadcientífica plantea el imperativo de revisar y actualizarlos principios y valores éticos de las institucionesdel Estado y del Estado mismo, así como la necesidadde reestructurar y superar la configuración ambiguade la doble moral de las normas y de sus valores culturales.En términos de una visión ampliada de la injerencia de las ciencias, de sus métodos y de susmetodologías en el campo de la planeación estratégica,las decisiones públicas exigen cada vez más dela corroboración en los conocimientos de la energíadisponible en la Tierra para atender las necesidadeshumanas y no humanas. Justamente a estas accioneslas entendemos como afinidad electiva.

Lecciones de la Retórica Territorial: ¿Cómo superar el Bipartidismo?

La evaluación del alcance semántico de términosusados por los discursos institucionales del Estado,como los de ‘transición’, ‘reincorporación’ y la ‘paz’misma, lleva implícita una duda metodológica inherenteal nudo histórico de la formación territorial delos partidos políticos y la incidencia de sus bandosen la implementación de las zonas veredales, su posteriormodificación con los espacios territoriales y laversión del desmonte, en el viraje ordenado por el gobiernonacional con los AETCR

La duda proviene de la interpretación unilateral yexclusiva de los partidos políticos que actúan comojuez y parte en el diseño de la paz, toda vez que su involucramientodirecto con la violencia en sus distintastipologías exige que la sociedad deba utilizar otrosmedios para dirimir las diferencias de interpretacióny las opciones más convenientes para la paz. Aunquela evolución del modelo bipartidista de ordenaciónterritorial del siglo XIX provoca un salto tecnológico,que consiste en la transformación de los espacios religiososde las parroquias en estructuras cívicas comolos municipios, fracasa, pues no logra construir unaespiritualidad cívica, una afinidad electiva basada enun modelo cívico de organización territorial, distanciadode los proselitismos partidistas.

Sin embargo, hacia la mitad del siglo XX, luego deun fugaz intento de plasmar reformismos en la propiedady en la organización territorial, orientados a laindustrialización y urbanización moderna de las ciudades,surge con las universidades públicas un modelopolítico tecnológico de la planeación institucionalbasado en las ciencias de la economía, del derecho, lasartes, las ciencias de la salud y de la sociología, con locual se crean otras bases espirituales para sustraer laintervención del conflicto territorial de los enfoquesmilitares y religiosos. Fueron renovadas, entonces, lasherramientas para analizar los conflictos y las oportunidadesde la sociedad mediante la producción y el manejo de datos fundamentados en las ciencias ysus interpretaciones culturales, cartográficas, salubristas,agrónomas, catastrales, demográficas, biológicas,químicas, económicas, culturales y ambientales.Se dio inicio, así, a un tránsito de las versionespartidistas, condicionadas por las ideologías del repartoy el sólo triunfo de intereses particulares de losbandos, a versiones pragmáticas o románticas de lasracionalidades universitarias que paulatinamente tomaronposiciones e influenciaron las decisiones en losorganismos del Estado, específicamente en el diseñode normas basadas en los conocimientos, no en la feciega del derecho consuetudinario.

Desde esta óptica de los relevos espirituales y susaportes y fallas, se plantea hacer un balance de latransición de los modelos de gestión de la guerra, enun conglomerado de territorialidades agrupadas porlas FARC-EP, quienes tuvieron una fuerte inserción yanclaje territorial en veredas, corregimientos, municipiosy departamentos, donde la jurisdicción estatal noalcanzó a extender su influjo normativo y su autoridad.En estos territorios las FARC-EP produjeron unahibridación entre lo legal e ilegal y establecieron unmodelo de planeación cruzada, del cual se hizo tabularasa en la implementación institucional de la paz.

No se explica por qué en estos escenarios no se despliegael experimento institucional piloto de la paz,pues los mecanismos del poder local de la poblaciónaliada o simpatizante de ese autodenominado ejércitodel pueblo contaban ya con un registro de experienciasy equipos profesionales formados.

La visión de los opositores de la paz ha mostradouna imagen degradada de las guerrillas, minimizadacomo una estructura criminal dotada de logísticas yun aparato de guerra vinculado al narcotráfico, negandoante la opinión pública el lado preponderantede su accionar militar vinculado a la conservación depoblaciones acosadas y de espacios de la biodiversidad,lo que implica conocimientos sobre botánica, flora,comportamiento climático y, en general, sobre loshábitats de la geografía selvática, todavía no procesadospor los sistemas de información y apropiaciónde las ciencias en las universidades y centros de investigación.La marginación o subvaloración de estascapacidades, construidas por una fuerza bélica, bloqueanla transferencia de un conocimiento útil para elsistema nacional de investigación de la biodiversidad;además, dilapidan un insumo tecnológico que podríaconstituirse en el bastión de una plataforma articuladaal sistema ambiental y al sistema de ciencia, tecnología e innovación de las universidades y los ministeriosde ciencias, medio ambiente, defensa, gobierno,salud, cultura, agricultura y educación.

Pese a lo anterior, la visión territorial de las FARCEP,evidencia en la escogencia del caserío de PlayaRica como lugar de concentración de la guerrilla en lazona veredal Urías Rondón, una opción por integrarsea los centros urbanizados. La elección de este sitio,en lugar de la vereda El Diamante en los Llanos delYarí, donde se llevó a cabo la X Conferencia Guerrillera,fue justificada por varios allegados a las FARC-EPcon el argumento de que la política se hace en las ciudades,pues dijeron que la guerrilla pensaba ir de laselva “hacia afuera”, para estar cerca de “las masas”;hacia allá apunta el proyecto político. El Diamante, ensuma, queda muy lejos de todo y de todos. Playa Rica,en cambio, un poblado fundado hace dos décadas alamparo del proyecto insurgente, es un “punto central”(Keren, 2107, p. 442).

Las paradojas de la lectura territorial que las FARCEPhacen de sus escenarios de guerra y de accionarpolítico reflejan un condicionamiento cultural comúna las interpretaciones esgrimidas en el Acuerdo Finalpor el Estado y por las mismas fuerzas armadas sobreel carácter específico de la ruralidad, concebida comodespensa y enclave de las ciudades. Lo rural, constreñidopor sus cualidades silvestres domesticadas,es leído como una frontera distante de la ley y de lanorma urbana.

A este respecto, el Decreto 893/26 de mayo de 2017“Por el cual se crean los Programas de Desarrollo conEnfoque Territorial: PDET”, reconoce

que el complejo escenario de los territorios priorizadoslos hace vulnerables a diferentes actores de la ilegalidad,quienes a medida que avanzan los cronogramaspara el fin del conflicto (punto 3 del Acuerdo Final), esdecir, durante la entrega de armas y la reincorporacióna la vida civil de los excombatientes de las FARC-EP,aprovechan tal situación en favor de sus intereses, debilitandoaún más la institucionalidad o profundizando elabandono estatal y, por lo tanto, agravando los escenariosde pobreza extrema y el grado de afectación derivadadel conflicto. (Ministerio de Agricultura y DesarrolloRural, 2017, p. 9)

Este salto normativo de los territorios de frontera esneutralizado por poderes locales superpuestos a lascomunidades, donde los hábitos políticos instaladosen las intendencias y comisarías —prolongados porlos “nuevos departamentos” creados por la Constitución de 1991— mantienen una proclividad hacia unenfoque híbrido de cohabitación de lo legal e ilegalque, por la inacción de las autoridades civiles, favoreceel saqueo de la fauna y de la flora, la minería yla deforestación. En estos territorios, el gobierno civillegisla, pero no ejerce el gobierno.

La cuestión es si el bache territorial, explicado hastael momento como un problema de equilibrio en laaplicación de los derechos de propiedad, exige considerarmetodologías de gobierno territorial, todavíano ensayadas. Sabido es, por el relato de especialistasen los enfoques institucionales, que la institución alcanzaa convertirse en fundamento colectivo del conocimiento“cuando arraiga en la mente de los individuosun modelo de orden social […] el arraigo deuna institución constituye en esencia un proceso intelectuala la vez que político y económico” (Douglas).

Consideraciones Metodológicas y Proposiciones para suplir el Vacío del Estado

El Acuerdo de Paz se planteó el reto de restablecerla legalidad del Estado y de resolver el vacío y elabandono territorial de un sinnúmero de comunidadesen todos los territorios de la geografía nacional.

El debate y las soluciones sobre la legalidad y la ilegalidad,en una sociedad que ha moldeado una culturadel incumplimiento y vulneración de las normas,puede parecer un asunto anodino. Pero no resulta asícuando los riesgos de la sociedad misma, confrontadosen sus cimientos, sacan a la luz pública la profundidaddel daño ocasionado a las instituciones, enbuena medida porque no se ha procesado el problemamoral estrechamente asociado a la coherencia dehacer las cosas de un modo conveniente a la naturalidadde los actos.

La moral bicéfala de las instituciones no logra materializarprocesos de cambio, porque el carácter dependientede sus relaciones con la política de los partidos,organizadas de modo patriarcal en la organizaciónparlamentaria y gubernamental, ponen en segundoplano las virtudes y afinidades electivas del conocimientociudadano.

En la investigación Dilemas de reintegración de excombatientesen Bogotá (Ugarriza), la pregunta ¿quédivergencia existe entre la oferta institucional del gobiernocolombiano a los desmovilizados en procesode reintegración y lo que aquellos demandan y esperan?interroga el punto de vista moral desde el cualse define su eje organizador. Si son los principios delaltruismo de la patria, la familia, el prójimo o el mercado,o son las cuestiones de sentido práctico, como lapropiedad y los bienes comunes.

Para procesar los resultados de la pregunta, los investigadoreshicieron una comparación cualitativaque toma

como unidades de análisis, aquellas problemáticas quelos desmovilizados advierten como críticas para continuarcon su proceso de reintegración o buscar alternativasque incluyan el regreso a la criminalidad. Enparticular, se señalan diez problemáticas y se concentraen cuatro de ellas el análisis —vivienda, empleo, reincidenciaen la criminalidad y percepción ciudadana—por considerarlas prioritarias en el imaginario del excombatiente.(Ugarriza, 2009, p. 1)

Una de las unidades de análisis evidencia que lamoralidad de los excombatientes está cifrada en el patrimonio,en la propiedad y en la familia, consideradacomo la primera capa de la sociedad que da estatus alciudadano.

Estas cuestiones de la sociedad primaria han planteadohistóricamente dificultades metodológicas parainterpretar cambios de mentalidad y proponer accionescompatibles en aspectos de inclusión, diversidad,pluralidad o reconocimiento de derechos humanos ynaturales: bosques, faunas y agua.

Cuando la política está despabilada y ciega a lacomprensión de un tránsito moral de percepción delas afinidades electivas con grupos familiares segregadoso marginados o con territorios, ocurre un vacíode un espectro mayor al del Estado, que podríamosllamar vacío cultural y poético, en suma, espiritual.

La distancia geográfica frente a la operatividad dela ley no justifica la ineficacia de la norma. Evidenciasí, la estrechez mental para aceptar que la experimentaciónafectiva y amistosa propicie acercamientosentre las experiencias ciudadanas con la construcciónconvergente de los sentidos, decantando nuevos modosde legalizar e institucionalizar emociones, afectose intereses. Para esto, ha de comprenderse quela soberanía espacial, sustentada en las técnicas de‘reconquista territorial’ y en la ‘recuperación’ de susriquezas, metodológicamente, es un argumento queconlleva la anexión y el ‘método’ bélico.

La afinidad electiva como constructo estético, afectivoy moral, propone una perspectiva de desafíos que trasciende las fronteras del partidismo político y delinterés económico. En nuestro contexto geoterritoriallos por qué de la guerra perdieron la premisa políticay el principio estructural de la Nación cuando, en elaccionar legal e ilegal, los contendientes optaron pormétodos extorsivos de carácter económico, asociadosa la corrupción, atrincherados en feudos urbanizadosy en fortalezas que demarcan dominios virreinales,remisos a los métodos de la democracia.

A Modo de Corolario

Para reasumir argumentalmente la paz, hay queentender primero que el pensamiento abstracto en laguerra es la política y que esta, configurada como estructuraparcializada de fuerzas, factores e interesespropietarios, conjuga una variedad de confrontacionesque tienen por sustrato el territorio.

Se trata, entonces, de priorizar la revisión de unprincipio conceptual y metodológico que ha inspiradolas apuestas de negociación del conflicto territorial,centrado en el asunto táctico de la desmilitarización yla focalización exclusiva de la ruralidad, como si estano contuviera motivos conflictivos con la ciudad de lacual ha sido excluida.

Los poderosos y las poderosas del planeta, en suocaso, recordarán, al escuchar el inevitable paso de laparca, la voz de la infancia, cuando soñaba con ficcionesentre riquezas insaciables.

Y entonces, tal vez se haga posible acompasar lavoz de la niña pueblerina Adriana Paola, que quisoser astrónoma y danzar la vida ahuyentada por la vejezprematura de nuestras costumbres. Y, entonces,la vejez, que ha prologado la imagen de un sistemamarchitado en sus miedos, querrá bailar como lo profetizael poeta:

Baila conmigo, muchacha.

No te dejaré ver mis dientes

Flojos y quebradizos,

No repares en mis sienes canosas. (J. M. Arango, 1997).

Referencias

ANGEL, G. (1999). Ficciones. Hasta el 2000. FARC-EP.

ANGEL, GABRIEL (1997). Los mensajeros del Diablo.

ARANGO, JOSÉ MANUEL (1997). Poemas reunidos. Grupo Editorial Norma.

DOUGLAS, MARY (1996). Cómo piensan las instituciones. Alianza Editorial.

GOBIERNO NACIONAL DE COLOMBIA-FARC/EP (2016). Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera

GRUPO DE INVESTIGACIÓN ESCUELA DEL HÁBITAT (2017). Entrevista a Arsenio. San José del Guaviare: NA, 2017.

KEREN, X. NICOLÁS MENÉNDEZ (2017). Normalización sin transición: la dimensión territorial del proceso de paz en la Zona Veredal de Transición (ZVTN de la Macarena. El Ägora, 324-613.

LÖWY, MICHEL (2018). Redención y utopía. Ariadna Ediciones.

MINISTERIO DE AGRICULTURA Y DESARROLLO RURAL (2017). Decreto 893 de 2017.

UGARRIZA, J. ESTEBAN. LILIANA MESÍAS (2009). Dilemas de la reintegración de excombatientes en Bogotá. Bogotá: VIII Seminario de Investigación urbano regional.

ZULETA, BEETHOVEN (2013). Territorio y catolicismo en Colombia: Antioquia (siglos XVII-XX). Obra Selecta. Universidad Nacional de Colombia

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