Dossier central

Desafíos de la planeación en los territorios del posacuerdo.

Planning challenges in post-agreement territories

Desafios de planejamento em territórios pós-acordo

Défis de planification dans les territoires post-accord

Darly Jazmín Cárdenas Noriega
Universidad Nacional de Colombia., Colombia

Desafíos de la planeación en los territorios del posacuerdo.

Revista Bitácora Urbano Territorial, vol. 32, núm. 1, 2022

Universidad Nacional de Colombia

Recepción: 15 Septiembre 2021

Aprobación: 09 Diciembre 2021

Resumen: El Acuerdo Final, firmado entre el Gobierno Nacional y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP) en 2016, impulsó una nueva etapa de entendimiento y construcción de los espacios, acontecida por la confluencia de dos procesos. Primero, la reconfiguración territorial dada por la instalación de los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación -ETCR- para la transición a la vida civil de las FARC-EP, los cuales van adquiriendo sentido propio desde las estrategias de sobrevivencia mediante la organización, la gestión del conocimiento, y la planificación local. Segundo, la materialización del nuevo sentido de la planeación desde la asunción del enfoque territorial, que integra el territorio como unidad de referencia en la intervención institucional. Los dos procesos han sido agenciados de manera diferencial, lo que ha ocasionado que los territorios del posacuerdo oscilen entre la supervivencia y la reivindicación de reconocimiento. En el presente artículo se mostrará el desafío de la planeación con enfoque territorial para el reconocimiento de los territorios del posacuerdo, a partir del estudio de caso Antiguo Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (AETCR) Jaime Pardo Leal, Guaviare. Desde una perspectiva interdisciplinaria, se articula la teoría del territorio de la geografía y la propuesta metodológica Actor-Red (TAR) del sociólogo Bruno Latour.

Palabras clave: territorio, planeación, posacuerdo.

Abstract: The Final Agreement, signed between the National Governmentand the Revolutionary Armed Forces of Colombia(FARC-EP) in 2016, promoted a new stage of understandingand construction of the spaces, which occurred due to theconfluence of two processes. First, the territorial reconfigurationgiven by the installation of Territorial Training andReincorporation Spaces -ETCR- for the transition to civil lifeof the FARC-EP, which are acquiring their own meaningfrom survival strategies through organization, managementknowledge, and local planning. Second, the materializationof the new sense of planning from the assumption of theterritorial approach, which integrates the territory as a unitof reference in institutional intervention. The two processeshave been differentially linked, which has caused the territoriesof the post-agreement to oscillate between survival andclaiming recognition. This article will show the challenge ofplanning with a territorial approach for the recognition of thepost-agreement territories, based on the case study Old TerritorialTraining and Reincorporation Space (AETCR) JaimePardo Leal, Guaviare. From an interdisciplinary perspective,the theory of the territory of geography and the methodologicalproposal Actor-Network (TAR) of the sociologist BrunoLatour are articulated.

Keywords: territory, planning, postagreement.

Resumo: O Acordo Final, firmado entre o Governo Nacional e as ForçasArmadas Revolucionárias da Colômbia (FARC-EP) em 2016,promoveu uma nova etapa de compreensão e construção dosespaços, que ocorreu devido à confluência de dois processos.Em primeiro lugar, a reconfiguração territorial proporcionadapela instalação dos Espaços de Formação e ReincorporaçãoTerritoriais -ETCR- para a transição à vida civil das FARC-EP,que vão adquirindo sentido próprio a partir de estratégias desobrevivência por meio da organização, conhecimento de gestãoe planejamento local. Em segundo lugar, a materializaçãodo novo sentido de planejamento a partir do pressuposto daabordagem territorial, que integra o território como unidadede referência na intervenção institucional. Os dois processosestiveram ligados diferencialmente, o que fez com que osterritórios do pós-acordo oscilassem entre a sobrevivência ea reivindicação do reconhecimento. Este artigo apresentaráo desafio do planejamento com abordagem territorial para oreconhecimento dos territórios pós-acordo, a partir do estudode caso Antigo Espaço de Capacitação e ReincorporaçãoTerritorial (AETCR) Jaime Pardo Leal, Guaviare. Numa perspectivainterdisciplinar, articulam-se a teoria do território dageografia e a proposta metodológica Ator-Rede (TAR) do sociólogoBruno Latour.

Palavras-chave: território, planejamento, pós-acordo.

Résumé: L’accord final, signé entre le gouvernement national et lesForces armées révolutionnaires de Colombie (FARC-EP) en2016, a favorisé une nouvelle étape de compréhension et deconstruction des espaces, qui s’est produite en raison de laconfluence de deux processus. D’abord, la reconfigurationterritoriale donnée par la mise en place d’Espaces Territoriauxde Formation et de Réinsertion -ETCR- pour la transition àla vie civile des FARC-EP, qui prennent leur sens à partirdes stratégies de survie à travers l’organisation, les savoirsde gestion et la planification locale. Deuxièmement, la matérialisationdu nouveau sens de la planification à partir del’hypothèse de l’approche territoriale, qui intègre le territoirecomme unité de référence dans l’intervention institutionnelle.Les deux processus ont été différentiellement liés, ce qui a faitosciller les territoires de l’après-accord entre survie et revendicationde reconnaissance. Cet article montrera le défi de laplanification avec une approche territoriale pour la reconnaissancedes territoires post-conventionnels, à partir de l’étudede cas Espace Ancien Territorial de Formation et de Réinsertion(AETCR) Jaime Pardo Leal, Guaviare. Dans une perspectiveinterdisciplinaire, la théorie du territoire de la géographieet la proposition méthodologique Acteur-Réseau (TAR) dusociologue Bruno Latour sont articulées.

Mots clés: territoire, aménagement, post-entente.

Introducción

Las transformaciones propiciadas por el Acuerdo de Paz, firmado entrela Guerrilla de las FARC-EP y el Estado colombiano, se expresan encambios en la organización de los territorios, fundamentalmente en losespacios que fueron adaptados para la transición a la vida civil de lasFARC-EP. Dichos espacios fueron llamados inicialmente Zonas VeredalesTransitorias de Normalización (ZVTN), luego Espacios Territorialesde Capacitación y Reincorporación ETCR y, actualmente, Antiguo EspacioTerritorial de Capacitación y Reincorporación AETCR.

En el caso de estudio (AETCR – Jaime Pardo Leal, Guaviare) emergenformas particulares de organización espacial y del hábitat, que respondena estilos de relacionamiento, agenciamiento y gestión del conocimiento,pero también a la organización de los actores en lo cotidiano, que entranen tensión con la planeación y la racionalidad estatales marcadas por tendenciaspolíticas. La mayoría de estos territorios confluyen con las regionespriorizadas por el Acuerdo de Paz no solo de manera armónica. Enesas regiones se implementará la planeación con enfoque territorial parapoder superar más de 50 años de conflicto armado[1], producto de décadasde negación de los territorios rurales. De ahí que en el primer punto, “Haciaun Nuevo Campo Colombiano: Reforma Rural Integral (RRI)”, se hagaénfasis en la Paz Territorial, planteada como la forma en la que se puedenestablecer relaciones armónicas entre los actores estatales con los actoreslocales, a partir del reconocimiento de las singularidades de los territorios.El enfoque territorial es retomado entonces como el referente conceptualdel giro hacia lo local para diseñar planes de desarrollo ‘desde abajo’.

Con el presente artículo se muestra, primero, la forma como se erigió elterritorio emergente del posacuerdo AETCR-Jaime Pardo Leal, Guaviare,a partir de sus singularidades. Luego, se revelan los puntos críticos delnuevo sentido de la planeación desde el enfoque territorial, los retos deaplicabilidad en el territorio objeto de estudio y sus problemas para darreconocimiento. Por último, se hacen algunas recomendaciones y consideracionesfinales.

Metodología: el Territorio como Red de Asociaciones entre Actores Humanos y No Humanos

Para el entendimiento y abordaje del territorio, se articulan la propuestametodológica Actor-Red (TAR) del sociólogo Bruno Latour y la propuestateórica del territorio de la geografía. La TAR se elige porque permitereensamblar el territorio como una red de asociaciones, alejada delenfoque dualista social–naturaleza. La propuesta innovadora de Latourplantea rastrear las redes de relaciones entre elementos diferentes (humanosy no humanos) y la forma como estos, desde una construcción propia para la investigación, permiten definir tipos de territorioque se superponen y contraponen. Partiendo delo anterior se logra el entendimiento del territorio,primero, al explorar las problemáticas territoriales deleje objeto de estudio, por medio de entrevistas, observaciónparticipante, etnografía y registro documentalen el AETCR Jaime Pardo Leal y territorios aledaños;segundo, al examinar el tratamiento que hacen lasinstituciones del Estado del territorio, ya que lo asumencomo unidad de examen, actuación y gestión dela planeación. La información permitió revelar el tipode reconfiguración del territorio y el proceso concomitantede la implementación de la planeación conenfoque territorial.

Territorios Emergentes del Posacuerdo: entre la Supervivencia y la Reivindicación de Reconocimiento

En el tercer punto del Acuerdo Final se esboza el“Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivoy la Dejación de las Armas”. El propósito es detenerlas acciones bélicas entre la Fuerza Pública y lasFARC-EP. Se instalan medidas para que la institucionalidadprepare al país para la reincorporación de lasFARC-EP a la vida civil. Se crean, así, los espacios quedan inicio al desarme y al transcurso de la reincorporacióna la vida civil de los 13,049 combatientes de lasFARC-EP.

El ex Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo,comprendía este proceso de construcción de lanormalidad institucional como la Paz Territorial, unaforma de institucionalizar el territorio. No obstante,dicha institucionalización va adquiriendo sentidopropio desde las estrategias de sobrevivencia, la capacidadde gestión, los lugares simbólicos identitarios,las prácticas productivas y la auto organizaciónen todo el proceso de reincorporación. Estos espaciosasignados para la reincorporación “han supuesto unnuevo territorio dentro del inventario espacial delconflicto armado en Colombia (Cfr. Hoyos 2017) entanto representan el último lugar de la guerra y el primeropara la construcción de paz.” (Marín González& Espinosa Menéndez, 2017, p. 1).

Para la reincorporación, fueron adaptadas en todoel país veinte Zonas Veredales Transitorias de Normalización-ZVTN- y siete Puntos Transitorios deNormalización -PTN- (son de menor tamaño que unazona veredal, además tienen un solo campamento).Actualmente nombrados como Antiguos Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación AETCR.Entre diciembre de 2016 y enero de 2017, medianteel Decreto 2011, se fundaron dos de estos territorios,uno en San José del Guaviare, vereda Charras,—mediante el Decreto 2005— y otro entre San Josédel Guaviare y El Retorno, en la vereda Colinas —parte del corregimiento El Capricho—. Este último esel elegido en el análisis del presente artículo.

El objetivo de dichos espacios era posibilitar el desplazamientode las diferentes misiones, comisiones yUnidades Tácticas de Combate (UTC) de los frentesde las FARC-EP. En un primer momento les asignaroncarácter temporal y transitorio, sin prever que losmiembros de las FARC-EP se asentarían de maneraindefinida en el territorio.

Mapa 1.
Mapa 1.

Veredas que irradia elAETCR, Colinas Jaime Pardo Leal,Guaviare

Fuente: Elaboración propia.

Los espacios están ubicados en territorios afectadosdirectamente por el conflicto armado, en zonas queson nodales desde la lógica de la geografía de la guerray que se han caracterizado por tener una profundacrisis estructural producto de la pobreza, el desempleo,la baja calidad de servicios, la inequidad y lacreciente inseguridad por la conformación de nuevosactores armados, la debilidad institucional y la degradaciónambiental. De ahí que las comunidades, apesar de su anhelo de construir nuevas realidades quepropendan por el desarrollo de las regiones en el posacuerdo,tengan que erigir sus propios escenarios desobrevivencia atendiendo a las realidades territoriales.

En el Antiguo Espacio Territorial de Capacitación yReincorporación- Jaime Pardo Leal (antes ETCR, antesZVTN), se asientan 480 reincorporados en la veredaColinas (ver Mapa 1). Actualmente hay más de800 personas hacinadas. La población tiene característicaspluriculturales, puesto que se asientan campesinos,indígenas y comunidades afro. Por cuestionesde seguridad, llegaron de diferentes frentes, excombatientesque operaban en otros territorios del país.La convivencia entre múltiples culturas implica unaprendizaje de formas de hacer y de relacionarse conla producción, urbanización, organización, gobernanza,resistencia, arraigo, defensa y disputas de representacionesterritoriales.

Modelación de la Organización Sedentaria: Autogestión para la Supervivencia.

Los reincorporados acostumbrados a gestionar lasdinámicas de la guerra, y no de la vida cotidiana enasentamientos estables, transfieren la capacidad deorganización y auto-gestión —adquirida en la guerrapor la estructura de la institución— en su habitabilidadcomunitaria. En cuestiones de meses edificaron238 viviendas en eterboard y madera. Las viviendasfueron distribuidas por compañía (dos guerrillas mássus dos mandos, 54 unidades).

Cuando vieron las viviendas estamos ubicados por escuadra,esto era el área de una compañía, la primera escuadraallá, la segunda escuadra allá y asóciense comoquieran. Pero como yo vivo con mi mujer ya quedamosjuntos, pero si yo me hubiese hecho con una personaque no es nada mío, esa pieza es de ella y esta es mía.Y hacía la repartición con el mando de las escuadras, elGeneral. (Héctor, reincorporado del AETCR -Colinas,JPL, 2018)

Insistentemente los reincorporados plantean quelo que tienen —casas, alcantarillado, electrificación,caminos, espacios públicos y ‘trazado urbano’— fueagenciado por ellos mismos, sin el acompañamientoreal de las instituciones estatales.

Imagen 1.
Imagen 1.

Casas ATCR-Jaime Pardo Leal, Guaviare

Fuente: José Miguel Restrepo.

Para lograr una mejor gestión dentro del AETCR,la estructura organizativa define los enfoques, temasy grupos de actuación, teniendo como base la participacióncomunitaria, la cual incide en la toma dedecisiones. Es así como definen los grupos y el enfoquediferencial de gestión. Cada uno de los gruposva necesitando un tratamiento diferencial y proyectosque respondan a sus necesidades particulares, comoveremos en el Cuadro 1.

Cuadro 1.
Cuadro 1.

Organización por gruposde acción y enfoque

Fuente: Elaboración propia con información suministrada por lasy los reincorporados FARC del AETCR Jaime Pardo Leal.

La necesidad de permanencia y el impulso de la sobrevivenciaen el territorio estimulan a los reincorporadosa desarrollar proyectos productivos que les posibilitenuna estabilidad económica. Este proceso hatenido obstáculos, como el hecho de que los reincorporadosno tenían mayor conocimiento de las técnicas,las tecnologías y el uso del suelo para la siembra,o la incertidumbre de la tenencia de la tierra, ademásde los problemas para la construir proyectos productivos.Otro aspecto señalado es que no les ha sido fácilestablecer relaciones de confianza con los compradoresde sus productos en San José del Guaviare, pues la estigmatizaciónhacia las FARC-EP ha estado muy marcada:la población siente temor de comercializar con ellos.Además, la comercialización ha sido difícil también porlas condiciones de aislamiento del asentamiento.

Imagen 2.
Imagen 2.

Reincorporado cultivando maracuyá

Fuente: José Miguel Restrepo

Con el ánimo de ser independientes, la comunidaddel AETCR-Jaime Pardo Leal agiliza la tenencia de latierra para lograr reconocimiento institucional a travésde la Junta de Acción Comunal, la cual lidera la participacióny la representación en la escala veredal, significativapara búsqueda de legitimidad de las FARC.

Problemas Estructurales Territoriales y su Agenciamiento desde AETCR.

La gestión de los bienes comunes y los procesos decontrol y dominación de un espacio requieren de unafuerte capacidad de acción colectiva, organizativa,institucionalidad local y de gestión del conocimiento.Una de las características del enfoque territorial justamentees el gobierno local, así como la participaciónsocial, para poder lograr el desarrollo territorial “enesos momentos de participación que los territoriospueden ser creados, fortalecidos, reconstruidos o, incluso,destruidos con base en la conciencia social delconjunto de actores” (Schneider & Peyré Tartaruga,2006, p. 22).

El creciente protagonismo de los reincorporados enlos procesos organizativos de las veredas de influenciade AETCR, impulsa los procesos de gestión de losbienes comunes; no obstante, los excombatientes tienenun potencial de organización, pero no de liderazgoen todo el territorio, por esto sus estrategias hanido cambiando en la medida que ya han sido reconocidoscomo civiles.

Imagen 3
Imagen 3

Reunión reincorporados, campesinas y campesinos de comunidades aledañas, instituciones educativas y ONGs

Fuente: Ricardo Salgado.

varias reuniones con organizaciones campesinas e indígenaspara tratar temas referentes a los problemasde reconocimiento y articulación del Antiguo EspacioTerritorial de Capacitación y Reincorporación JPLcon las Zonas de Reserva Campesina. Asimismo, seha discutido sobre las formas de integración de programasy políticas planteados por el Acuerdo Final:los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial(PDET), el Programa Nacional Integral de Sustituciónde Cultivos Ilícitos (PNIS) y la construcción de la ZonificaciónAmbiental Participativa. Otro tema que hantrabajado al interior del territorio es la integración yreconocimiento del AETCR–JPL en el Plan Básico deOrdenamiento Territorial (PBOT) y el Plan de Desarrollodel Guaviare.

También, se han realizado reuniones con los campesinosde territorios aledaños, asentados en ParquesNacionales Naturales (PNN), para tratar las problemáticasde desplazamiento forzado de las comunidades,generadas por políticas de conservación queno tienen en cuenta a los campesinos. Las reunionestenían como fin lograr el reconocimiento real de laZRC del Guaviare e integrar las políticas públicas delprimer punto del Acuerdo Final a dicha figura territorialy al Plan de Desarrollo. La defensa de los bienescomunes está relacionada con la forma como la poblaciónse asume como un territorio dentro de una escalamayor. De ahí que el territorio se proyecte como uncentro poblado que puede convertirse en un espacioarticulador y dar viabilidad a las ZRC y a las políticaspúblicas de Acuerdo Final.

El problema de la falta de reconocimiento de lasZRC y de territorios como el AETCR ha obedecido engran medida a la falta de articulación de las políticaspúblicas de desarrollo rural, a la debilidad de las institucionesestatales, así como a una visión de territorioeconomicista por parte de los gobernantes y sus interesespolíticos; pero, sobre todo, a la persistencia deuna planeación periférica y sectorizada.

El Bioma Amazónico como un Actor Silencioso que Requiere ser Reconocido

Los espacios elegidos en Colombia para la transiciónde las FARC-EP a la vida civil tienen una característicacomún y es que están ubicados en zonas dealta biodiversidad. El caso del Antiguo ETCR JPL esespecial porque se sitúa en la puerta de entrada a laAmazonía, dentro de lo que se define como corredoramazónico, “puente entre las bajas selvas amazónicas,los bosques y hasta los páramos andinos” (Polanco,2018). La Amazonía parecía estar protegida yconservada por las barreras y murallas que la guerrale impuso. Si bien durante todo su proceso históricoGuaviare se ha enfrentado a la deforestación —por laplaneación territorial ausente y políticas sectorizadas que no establecen escenarios de relaciones amigablesentre los actores—, en territorio y mediante imágenessatelitales comparadas se evidenció que la deforestaciónse multiplicó luego de la salida de las FARCEPcomo actor armado. Una vez firmado el AcuerdoFinal se reorganizaron las relaciones de los actoreslocales con la selva, lo que generó una metamorfosistrágica de la Amazonía colombiana.

La emergencia territorial posacuerdo también seexpresa en la naturaleza (los factores físicos y biológicos)o bioma amazónico, ya que después de lafirma del Acuerdo de Paz, este actor no humano esdestruido de manera acelerada. Según cifras oficialesdel IDEAM, para el 2017 se destruyeron 144,148 hasde bosques amazónicos, principalmente del Departamentodel Guaviare. Los campesinos y reincorporadosafirman que esa cifra se debe a la praderización,acaparamiento de tierras, cultivo de uso ilícito, proyectosde infraestructura, incendios forestales, ganaderíaextensiva y extracción ilícita de recursos. Comose puede ver, la deforestación está ligada a los conflictosde uso del suelo dada por la presencia dominantede actores dueños de la ganadería, la agroindustria ynarcotraficantes.

La Amazonía se impone en nuevas lecturas de reconocimientoe incorporación a los procesos de planeación,ya que la crisis de representación del Estado enla zona exige a la planeación un tratamiento diferencial,entendiéndolo como un actor no humano. Estopodría verse en la interpretación que hace la Corte Supremaal declarar a la Amazonía con carácter de sujeto,dispuesta en la sentencia 4360 de 2018, en la quese plantea que, en aras de proteger el ecosistema vitalpara el devenir global, se reconoce a la Amazonia colombianacomo entidad ‘sujeto de derechos’. La cuestiónes que apenas se abre la comprensión y el debatesobre derechos de los no humanos. Refiriéndose a lanaturaleza, Paschkes Ronis (2016) señala que “La metafísicaexperimental que propone Latour resalta laspropiedades en común que humanos y no-humanoscomparten: su capacidad de hablar, de actuar y asociarsey su realidad” (p. 10). La Amazonía como actorno humano exige ser reconocido de manera diferencialpor la planeación, atendiendo a las relaciones armónicasy contradictorias con los actores locales.

Nuevo Sentido de la Planeación: la Controversia del Enfoque Territorial

El Acuerdo de Paz, teniendo en cuenta que en Colombiala planeación rural ha sido marginal, sectorialy periférica, esboza el nuevo sentido de la planeaciónbasado en relaciones de tolerancia y escucha entre losactores. El giro hacia lo local para la construcción depaz propone diseñar planes de desarrollo ‘desde abajo’,los cuales deben resolver la fractura metodológicade la planeación, para soldar y reconciliar los fines aalcanzar con los medios para lograrlo eficientemente.Esto requiere de la previsión de procesos que generenrealidades proyectadas y trabajo ordenado y coordinadocon todos los actores, como lo señala CastellanoBohóquez (2010) al subrayar la naturaleza de la planeación.

No obstante, dicho medio de relacionamiento, reconciliacióny reconocimiento se enfrenta a la formade entendimiento de los territorios y de los procesos(metodológicos) de planificación por parte de los actores,dando paso a la configuración de nuevos conflictos,ya que se producen cambios socioterritorialesy procesos de resistencia. Se logra identificar que laplaneación con enfoque territorial en el caso de estudioanalizado ha presentado problemas de aplicabilidaden los tres sentidos que hace énfasis el AcuerdoFinal: presencia institucional, participación y al reconocimientode las características socio-históricas, culturales,ambientales y productivas de los territorios ysus habitantes.

Neoinstitucionalismo y los Problemas de Traducción.

A partir del Acuerdo Final (2016) se plantea laconstrucción y fortalecimiento de las instituciones aescala local. Sin embargo, se evidencian las siguientescontrariedades: la legitimidad de las institucionesen el territorio se está dando sobre las relaciones dedesconfianza y las instituciones no logran descentralizarseen sus funciones, presentan problemas de articulacióninstitucional y sus políticas de intervenciónno entrelazan sus agendas. “La dificultad radica enque el Estado y los grupos guerrilleros tienen visionesmuy diferentes sobre la manera como se debeconstruir institucionalidad” (García Villegas, TorresEchavarría, Revelo, Espinosa R, & Duarte Mayorga,2016, p. 112).

Los reincorporados y las poblaciones aledañas alAETCR manifiestan en reiteradas ocasiones que loque se ha dado es un cambio de nombre en las instituciones,pero no en sus intereses; se refieren, por ejemplo,a la Agencia de Renovación Territorial (ART) queviene de la Política Nacional de Consolidación y ReconstrucciónTerritorial (PNCRT), desarrollada y aplicadadurante la primera y segunda administración deUribe Vélez. Esa institución ha sido muy cuestionadaporque asume que el territorio es algo inerte que debeser controlado a través de un aparato militar, limitandola autonomía y participación de las comunidades.En las entrevistas realizadas a la comunidad se evidenciael malestar con dicha política, ya que no hayun reconocimiento real del agenciamiento de los actoreslocales en el territorio. La función instrumental deciertas nociones del territorio lo dibuja como un espacioaislado, violento y desordenado que necesita serestabilizado. Los elementos discusivos en la funciónsociopolítica sirven para justificar la estigmatizacióny así imponer políticas de desarrollo neoliberales. Elcambio de nombre no es garantía de la eficacia de unainstitución, si sus objetivos y acciones representan laslógicas que han fraguado o alimentado los conflictos.

Con la llegada de Iván Duque a la presidencia, en2018, se pasó de la idea de la Paz Territorial a la pazcon ‘legalidad’. Tal concepción ha generado traumatismose impedido la transición hacia la paz. En el lenguajeutilizado en el Plan de Desarrollo del Gobiernode Iván Duque aparecen, de manera insistente, las palabras‘estabilización’ y ‘legalidad’, aludiendo a loslugares donde el conflicto armado había hecho mayorpresencia. Con la lógica de la legalidad, los AETCR,son entendidos en condición estática, como un territoriosin movimiento que debía estar a merced de lo queel gobierno decidiera. Esto se tradujo en una relaciónconflictiva de los reincorporados de las FARC-EP conel actual gobierno, pues este último desconoce el procesoprevio de la negociación y el agenciamiento enlo cotidiano de la planeación local. Richmond (2011)correlaciona esta conducta política con el estado autoritario,es decir, con el institucionalismo frío y apertrechadode un enfoque que prioriza derechos sobrenecesidades: una gobernanza distante. La institucionalidadpara el gobierno es entendida como un entramadomuy complejo, y la salida es la de simplificarlas instituciones y sus acciones. Para caracterizar estainversión o desplazamiento del lenguaje institucionalde un plano consensual a un plano unilateral, apelamosal argumento de Ostrom (2000), quien indica queeste tipo de instituciones, que obran de manera lateral,generalmente son idealizadas como institucionessin institución.

Peña (2019) indica que el Plan de Desarrollo Nacionalde Iván Duque no solo ha invisibilizado la ReformaRural Integral y los PDET, sino que ha introducidola estrategia de ZEII (Zonas Estratégicas de IntervenciónIntegral), que entiende de manera diferente ycontradice el carácter participativo del ordenamientoterritorial, por lo cual los proyectos de desarrollo nose ajustan a las necesidades de las comunidades. Deacuerdo con Mançano Fernandes (2008), puede inferirseque lo que está en “el centro del conflicto es ladisputa por los modelos de desarrollo en el que los territoriosestán marcados por la exclusión de las políticasneoliberales, productoras de desigualdades, amenazandola consolidación de la democracia” (p. 7).

Gustavo Garzón (2020), refiriéndose a las institucionescreadas a partir del Acuerdo de Paz, advierteque en Guaviare no hay instituciones permanentes, loque hay es ‘despachos’ de gobierno. Los funcionariosde planeación en Guaviare reprochan que no existeninstituciones instaladas en Guaviare de la AgenciaRenovación Territorial (ART), porque los Programasde Desarrollo con Enfoque Territorial los estabancoordinando desde Villavicencio debido a que el territoriopriorizado era la subregión Macarena – Guaviare,y se definió la centralidad de las institucionesen la capital de Villavicencio. Esto generó fricciones ydistanciamientos con las instituciones de planeacióndel Guaviare, que mostraban de manera reiterada queno sabían realmente cómo se estaba dando el procesode implementación de los Programas de Desarrollocon Enfoque Territorial (PDET), que les preocupabanporque debían incorporarse al Plan de Desarrollo y alPlan de Ordenamiento que estaba en proceso de construcciónen 2018. También indican los reincorporadosque el Programa Nacional Integral de Sustitución deCultivos de uso ilícito (PNIS) trabaja de manera aislada,sin hacer una articulación de dos programas queapuntan a metas comunes en el desarrollo del territorio.Por otro lado, se ha planteado que las institucioneshacen presencia de manera intermitente: “lídereslocales afirman que, tras la firma del PATR, hay cadavez menos presencia institucional y poca claridad sobrela implementación de las iniciativas ahí contenidas”(FLIP, 2020, p. 9).

Participación: entre la Retórica y el Reconocimiento de los Territorios en las Decisiones.

La participación de las comunidades en la tomade decisiones es el mecanismo para lograr la paz.Así lo entendió el Comisionado de Paz, Sergio Jaramillo,cuando construyó el documento sobre la pazterritorial, en el cual indica que no hay manera deimplementar el acuerdo de paz sin “una verdaderacampaña nacional de participación que movilice a lagente en las regiones alrededor de la construcción dela paz. ¿Y eso cómo se hace? Con procesos de planeaciónparticipativa “de abajo hacia arriba” en los territorios”(Jaramillo, 2014, p. 4).

En todo el país la aplicación de la participación presentasus contrariedades, debido a la visión que setiene sobre ella. Según el Observatorio de la ParticipaciónCiudadana en la Implementación del AcuerdoFinal (2020), que realizó un análisis del avance delAcuerdo, hasta el momento la participación no lograser entendida en su integridad por los diferentes nivelesde la institucionalidad pública, lo que ha imposibilitadohasta ahora a la ciudadanía comprender su papelactivo en la construcción de la paz. El informe dela FIP (2018) indica que no se dan dinámicas de inclusiónde un número significativo de poblaciones y organizacionesdel territorio. Sobre la participación delos procesos de planeación con enfoque territorial enel marco del Acuerdo Final, Sara Vélez Zapata (2019)señala que “corresponde a un proceso participativode inclusión simbólica, en el que los actores comunitariostuvieron voz, pero no poder de decisión” (p. 5).

Las constantes quejas de los y las reincorporados yde las comunidades aledañas en las diferentes entrevistases que la participación en dichos procesos, ensu contexto veredal, se resumía a reuniones extenuanteslimitadas a aprobar una lista de proyectos que yahabían sido elaborados, además de incluir trámitesdispendiosos que las comunidades no asimilaban confacilidad. La Agencia de Renovación Territorial (ART)no permite la participación a los reincorporados en lacomisión de planeación participativa de los PDET nien los PNIS, aun cuando el AETCR–Jaime Pardo Lealestá dentro de los territorios priorizados. El involucramientode las personas en la toma de decisionesen los procesos de construcción de territorios para lapaz y el desarrollo territorial enfrenta, entonces, discrepanciassobre si la participación se da de manerasimbólica, sin capacidad real de decisión y reconocimientode sus conocimientos. Como lo diría Mann(2007) el sentido de las relaciones políticas irradia delcentro a la superficie.

Problema y Retos de Reconocimiento de las Singularidades del Territorio.

En el presente apartado se muestra el reto de la planeacióncon enfoque territorial en el reconocimientode las singularidades del territorio estudiado, fundamentalmentela vulnerabilidad y crisis de habitabilidadsociohistórica dada por la construcción deterritorios desde la supervivencia; pero, también, eldeterioro del bioma amazónico (destrucción de la naturaleza)y las condiciones incipientes para la gobernanzademocrática que no posibilitan diálogo y articulacióncon las instituciones estatales. Además, hayque tener en cuenta las potencialidades del territoriocon respecto a su centralidad, escalas territoriales,procesos organizacionales y activos de conocimiento.

El primer reto requiere reconocer las característicashistóricas del poblamiento y la crisis de habitabilidaddel Guaviare, es decir, que ha sido un territorio de supervivenciacaracterizado por desarrollar un sistemaurbano y territorial desarticulado, lo que no permitela prestación efectiva de los servicios ni clasificar suvocación. Esta condición ha generado una constanteinestabilidad productiva, con sus consecuencias enel hábitat, la desagregación territorial y afectaciónambiental. Desde el proceso de Paz los territorios endonde se ubican los AETCR no estaban ni agendadosni proyectados más allá de lo instrumental para eldesarme de los reincorporados. Durante la Mesa deConversaciones, en el 2012, el corresponsal de El Paísde España le preguntó al negociador de Paz, Humbertode la Calle Lombana, si había planes para eldesarrollo urbanístico y empresarial en los territoriosen los que operaban las FARC-EP, y él, evadiendo lapregunta, dijo que los problemas sobre las realidadesurbanas, el desarrollo y el ordenamiento del territoriolos debía asumir cualquier país democrático. Se evidenciaque sí estuvo en la Mesa de Conversación eldebate sobre el futuro urbano-territorial de los ETCR;no obstante, no se consideraron los criterios ni medidaspertinentes, y se dejó que ese futuro se construyeraa partir del agenciamiento de lo cotidiano y lasupervivencia. La constitución del ETCR-Jaime Pardo Leal como un centro poblado o un corregimiento generaincertidumbre, tanto en lo que atañe a su procesode urbanización como en el enfoque de su incorporaciónal sistema de planeación territorial.

Por otro lado, en la investigación de los territoriosemergentes se logra identificar la agencia del biomaamazónico en la reorganización del territorio, y desdeahí se plantea uno de los reconocimientos más urgentes,sobre la función del AETCR-Jaime Pardo Lealpara la sostenibilidad ambiental, teniendo en cuentalos riesgos y atributos de sus sistemas ambientales lesionadosy los problemas de deforestación acelerada.El AETCR-JPL se enfrenta a un desafío dentro de estepanorama: ser un referente que posibilite la conservaciónde la biodiversidad. El espacio queda ubicadoen la frontera de contención de la deforestación de laAmazonía, lo que exige alternativas de participacióny reconocimiento de las potencialidades de la accióncolaborativa en aspectos económicos estructuralesdel ordenamiento del territorio y ambiental. Sobreeste tópico del enfoque territorial ambiental, Schneider& Peyré Tartaruga (2006) muestran que es “unaperspectiva para orientar acciones y sugerir formasde analizar la actuación de los actores, de las políticaspúblicas y de las instituciones a partir de una referenciaterritorial.” (p. 18). Desde antes de la firma delAcuerdo se estaba aludiendo a una paz territorial sostenible;algunos incluso la bautizaron como una PazAmbiental (Rodriguez Garavito, Rodriguez Franco, &Duran Crane, 2017).

De este modo, el reconocimiento de las singularidadesambientales le planteó un reto institucional ala planificación con enfoque territorial: redefinir laagenda pública en relación con la solución de los problemasambientales y de transición para la paz, especialmenteen la articulación de las políticas públicas,una matriz de políticas (Boisier, 2006; Reyes, 2012)enla explicación, una carencia cognitiva acerca de la verdaderaestructura y dinámica de los procesos de crecimientoy de desarrollo y se propone un nuevo marcocognitivo fuertemente basado en la teoría de sistemasy en las emergencias evolutivas producto de una crecientecomplejidad. América Latina en un medio siglo(1950/2000. Para desarrollar tal agenda, la planeacióncon enfoque territorial necesita reconocer los actoreshumanos y no humanos constructores el territorio y,desde ahí, lograr una agenda consensuada, articuladaa las políticas del Acuerdo de Paz, políticas ambientalesy de ordenamiento territorial.

Referente al ordenamiento territorial, el AETCR-ColinasJaime Pardo Leal se encuentra en una encrucijada,ya que está dentro de la Zona de Reserva Campesina.Además, según la Zonificación Ambiental delDistrito de Manejo Integrado (DMI) Ariari-Guayabero,es una zona de uso sostenible. Las Zonas de ReservaCampesina del Guaviare, Ley 160 de 1994, segúnlo dispuesto en la ley las ZRC, tienen la intención deregular, limitar y ordenar la propiedad rural, especialmentepara detener la concentración de la tierraen unos pocos y darles reconocimiento territorial a loscampesinos. La ZRC es una herramienta de ordenamientosocial y ambiental de la propiedad. Esta figurajurídica-territorial se ubica en áreas geográficas decaracterísticas ambientales, agroecológica y socioeconómicas.El informe de la FAO y la Agencia de Tierra(2019) señaló que, para el fortalecimiento de las ZRC,se debe dar una articulación de las normas relacionadascon la implementación de la RRI para su reconocimientoy viabilidad.

El informe de la FLIP (2020) sobre los avances ydesafíos de la implementación del Acuerdo Final enGuaviare revela que la implementación del PDETpresenta sus dificultades por la “la falta de capacidadeslocales para la formulación de proyectos, las restriccionesmedioambientales, el ordenamiento territorial..”(p. 11). Los proyectos propuestos en el Plan deAcción para la Transformación Regional (PATR) nose convalidan con las necesidades de conservación dela Amazonía, ya que en su pilar referente a la reactivacióneconómica y productiva agropecuaria hacenénfasis en los proyectos de ganadería y construcciónde vías. La formulación de los proyectos se hizo sintener en cuenta las restricciones ambientales y el ordenamientoterritorial, lo que ha ocasionado que suproceso de implementación sea más lento.

Consideraciones finales

Analizar el desafío institucional de la planeacióncon enfoque territorial, para dar reconocimiento a territoriosemergentes del posacuerdo, siempre en movimiento,viene acompalado de dificultades en el procesoinvestigativo. Se logra evidenciar que el alcancede la planeación para la transición a la paz todavíapresenta problemas en la forma de comprensión delos territorios, puesto que no se ha superado el imaginarioy la visión sectaria, economicista y militar.

Los territorios del posacuerdo revelan que la transicióna la paz seguía la lógica histórica que ha organizadoterritorialmente el Guaviare y que ha construidoel escenario del conflicto armado, es decir, la desterritorialización.Para las antiguas FARC-EP y las comunidadesaledañas es permanente el traumatismo deldesenvolvimiento de la vida doméstica, la vulnerabilidadde los espacios que habitaban, la incertidumbrey la estigmatización, además de los múltiples conflictoscon las instituciones estatales, que no reconocíansus singularidades en las formas de administrar empíricamenteel territorio, la organización y la tenenciade la tierra.

El nuevo sentido de la planeación, si bien se esbozócomo una apuesta para incorporar gobernabilidad enla toma de decisiones, en la práctica se enfrentó a viejaslógicas conflictivas, producto de las metodologíasde planeación y el entendimiento del territorio comorecorte regional, y no como abordaje territorial, porparte de instituciones estatales. En algunos casos sepudo identificar que nuevos conflictos y procesos deresistencia pueden escalar a la violencia.

El enfoque territorial aparece como otro conceptosustancialista que pretende explicar, desde su instrumentalización,todas las características del espacio escogidocomo una validez general, sin un mayor procesoinvestigativo de las espacialidades, los conflictos, ylos estilos de ‘desarrollo’ propio en su potencialidad,para generar sus propias autonomías y autogestióny entender que el territorio no es neutral. Es por esopor lo que se plantea que el reto de la planeación conenfoque territorial, para darle reconocimiento a los territoriossiempre en movimiento, es la investigación yel conocimiento.

Referencias

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Abreviaturas

AETCR: Antiguo Espacio de Capacitación y Reincorporación

ARN: Agencia para la Reincorporación y Normalización

ART: Agencia de Renovación del Territorio

ETCR: Espacios Territoriales para la Capacitación y Reincorporación

FARC-EP: Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejercito del Pueblo

FARC: Fuerzas Alternativas Revolucionarias del Común

INCODER: Instituto Colombiano de Desarrollo Rural

JPL: Jaime Pardo Leal

PDET: Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial

PBOT: Plan Básico de Ordenamiento Territorial

RRI: Reforma Rural Integral

ZA: Zonificación Ambiental

ZRC: Zonas de Reserva Campesina

ZVTN: Zonas Veredales Transitorias de Normalización

Notas

1 Dentro de las causas que se le asignan al conflicto armado en Colombia, se plantea la disparidad entrela planeación ejercida por las instituciones gubernamentales frente a la pluralidad de los territoriosconstruidos a partir de agenciamientos singulares y heterogéneos.
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