Dossier central
Despoblamiento rural y violencia: una descripción cartográfica entre 1985 y 1993
Rural depopulation and violence: a cartographic description between 1985 and 1993
Despovoamento rural e violência: uma descrição cartográfica entre 1985 e 1993
Exode rural et violence : une description cartographique entre 1985 et 1993
Despoblamiento rural y violencia: una descripción cartográfica entre 1985 y 1993
Revista Bitácora Urbano Territorial, vol. 33, núm. 2, pp. 121-135, 2023
Universidad Nacional de Colombia
Recepción: 30 Noviembre 2022
Aprobación: 21 Febrero 2023
Resumen: El estudio inicia a partir de una búsqueda de datos publicados por entidades oficiales que han registrado parte del conflicto armado colombiano de las últimas décadas. En este proceso se seleccionaron algunos de los hechos violentos frecuentemente practicados por los grupos armados, como asesinatos selectivos, masacres y desplazamiento forzado, que de cierto modo retratan la intensidad de la guerra. Por otro lado, hace uso de los censos nacionales de población dentro de un periodo que va de 1985 a 1993. Se hace énfasis en diez departamentos del centro de Colombia, para los cuales, a partir de datos censales se construyeron y calcularon tasas de crecimiento poblacional con la intención de representar ciertas dinámicas poblacionales. Se encontraron algunos hallazgos relevantes entre el crecimiento de población y los hechos violentos. En este sentido, el trabajo tiene como objetivo general comprender el fenómeno de despoblamiento, su relación o divergencia con diferentes hechos violentos analizados desde un enfoque espacial y su distribución en el territorio a una escala municipal en la que se abarcan diez departamentos.
Palabras clave: población, migración interna, violencia.
Abstract: The study begins from a search for data published by official entities that have registered part of the Colombian armed conflict of the last decades. In this process, some of the violent acts frequently practiced by the armed groups were selected, such as selective assassinations, massacres and forced displacement, which in a certain way portray the intensity of the war. On the other hand, it makes use of the national population censuses within a period that goes from 1985 to 1993. Emphasis is placed on ten departments of central Colombia, for which, based on census data, growth rates were constructed and calculated with the intention of representing certain population dynamics. Some relevant findings were discovered between population growth and violent events. In this sense, the work has as a general objective: to understand the phenomenon of depopulation, its relationship or divergence with different violent acts analyzed from a spatial approach and its distribution in the territory at a municipal scale, which covers ten departments.
Keywords: population, internal migration, violence.
Resumo: O estudo parte de uma busca de dados publicados por entidades oficiais que registraram parte do conflito armado colombiano das últimas décadas. Nesse processo, foram selecionados alguns dos atos violentos frequentemente praticados pelos grupos armados, como assassinatos seletivos, massacres e deslocamentos forçados, que de certa forma retratam a intensidade da guerra. Por outro lado, utiliza os censos populacionais nacionais no período de 1985 a 1993. Destaca-se dez departamentos do centro da Colômbia, para os quais, com base nos dados censitários, foram construídas e calculadas taxas de crescimento com a intenção de representar determinada dinâmica populacional. Algumas descobertas relevantes foram encontradas entre o crescimento populacional e os eventos violentos. Nesse sentido, o trabalho tem como objetivo geral: compreender o fenômeno do despovoamento e sua relação ou divergência com diferentes atos violentos analisados a partir de uma abordagem espacial e sua distribuição no território em escala municipal, que abrange dez departamentos.
Palavras-chave: população, migração interna, violência.
Résumé: L’étude part d’une recherche de données publiées par des entités officielles qui ont enregistré une partie du conflit armé colombien des dernières décennies. Dans ce processus, certains des actes de violence fréquemment pratiqués par les groupes armés ont été sélectionnés, tels que les assassinats sélectifs, les massacres et les déplacements forcés, qui traduisent d’une certaine manière l’intensité de la guerre. D’autre part, il utilise les recensements nationaux de la population sur une période qui va de 1985 à 1993. L’accent est mis sur dix départements du centre de la Colombie, pour lesquels, sur la base des données de recensement, des taux de croissance ont été construits et calculés avec l’intention de représenter certaines dynamiques de population. Certaines conclusions pertinentes ont été trouvées entre la croissance démographique et les événements violents. En ce sens, le travail a pour objectif général : comprendre le phénomène de dépopulation, sa relation ou divergence avec différents actes de violence analysés à partir d’une approche spatiale et sa répartition sur le territoire à l’échelle communale, qui couvre dix départements.
Mots clés: population, migration interne, violence.
Introducción
Las dinámicas demográficas son reflejo del comportamiento de las poblaciones a partir de una abstracción estadística con el estudio de variables como las natalidades y defunciones, pero, en general, miden el estado y distribución de las poblaciones en algún momento. En los países latinoamericanos, los cambios demográficos fueron drásticos durante el siglo XX, en razón del llamado proceso de transición demográfica que sucedió a la disminución de la mortalidad, producto de los avances en salubridad de inicios de siglo. Asimismo, dichos cambios responden, en la década de los sesenta, al truncamiento de la fecundidad natural con el desarrollo de los anticonceptivos (Chackiel, 2004).
En Colombia, la transición demográfica durante el siglo XX ocurre, en términos cronológicos, de manera similar a los demás países latinoamericanos. No emerge desde un contexto independiente, sino que está ligada a los procesos sociales y económicos que se reflejan en las dinámicas poblacionales. El crecimiento económico de principios del siglo XX en el país estuvo acompañado de una violencia política, también llamada bipartidista, una de las principales causas de la migración de los campos a las ciudades. Este punto de inflexión da inicio a una transformación demográfica en que la población rural comienza a disminuir y la población de las urbes o principales ciudades aumenta, al punto de que la variación a finales del siglo XX y lo transcurrido del XXI da cuenta de que la mayor parte de la población colombiana habita en las ciudades. Dicha variación se dio a la par del conflicto armado interno colombiano, con el surgimiento de grupos armados y la consolidación del narcotráfico en estas últimas seis décadas. En ese sentido, el despoblamiento y la incidencia de la violencia o la ausencia de esta serán los problemas por abordar; ambos pueden tener causas diferentes en los procesos que impulsan el abandono del territorio rural, ya sea que se trate de una razón forzosa o de una voluntaria (que cobija perfectamente las razones económicas, una de las principales motivaciones en la actualidad, dada en mayor o menor intensidad dependiendo de la región de Colombia).
Este trabajo tiene como objetivo general comprender el fenómeno de despoblamiento, su relación o divergencia con diferentes hechos violentos, analizados a partir de un enfoque espacial, y su distribución en el territorio a escala municipal, en la que se abarcan diez departamentos. En efecto, la investigación utiliza un enfoque cuantitativo que toma cifras poblacionales de ciertos tipos de homicidios y de víctimas de violencia característicos del conflicto armado colombiano, contrastado con documentos que registran episodios violentos y dando un contexto cualitativo al trabajo.
Los objetivos específicos fueron, primero, realizar una aproximación cartográfica a partir del cálculo de las tasas de crecimiento poblacional, con base en datos censales del DANE, para los municipios de diez departamentos entre 1985 y 1993. Segundo, describir, comparar y analizar desde una mirada espacial el comportamiento demográfico y de hechos violentos acontecidos en los diez departamentos por periodos intercensales entre 1985 y 1993.
El Despoblamiento
El proceso de migración humana es un comportamiento natural que no es exclusivo de nuestra especie. No obstante, en el campo geográfico la óptica según la cual se acuña el término migración puede ir mutando. Así, puede definirse una escala de análisis con características determinadas del territorio y de sus individuos que, al ser alterada, dé lugar a otras ramificaciones conceptuales derivadas del término, como refugiado o desplazado.
Cuando aparecen límites político-administrativos que demarcan el territorio de un Estado o país, es decir sus fronteras, los individuos o comunidades provenientes de otra parte pueden insistir en cruzarlos, con la intención de establecerse en el nuevo territorio, ya sea por razones voluntarias o forzadas. Estos individuos reciben, entonces, el nombre de inmigrantes en el territorio que los acoge, mientras que son llamados emigrantes en el espacio de donde salen (Sánchez, 2000). Luego, en un contexto violento, se puede encontrar el término refugiado que, como lo define la ONU (2020, párr. 1), se refiere a “personas que se encuentran fuera de su país de origen por temor a la persecución, al conflicto, la violencia generalizada, u otras circunstancias que hayan perturbado gravemente el orden público y, en consecuencia, requieren protección internacional”.
El desplazamiento se presenta como un tipo de migración interna o local, y hace referencia a la relocalización que hace un individuo o comunidad contra su voluntad, ya sea por un evento fortuito, por situaciones conflictivas o eventos ocasionados por desastres naturales o sociales que colocan en riesgo su integridad física. Por ende, los conceptos migración forzada y desplazamiento pueden coexistir en un mismo territorio o espacio, no siendo más que una abstracción conceptual construida del movimiento de población humana que huye de calamidades. Sería oportuno tener claridad sobre el concepto de desplazamiento forzado en el marco de la normatividad jurídica colombiana, en el que se ampara la Unidad de Víctimas - RUV:
Es víctima de desplazamiento forzado toda persona que se ha visto forzada a migrar dentro del territorio nacional, abandonando su localidad de residencia o actividades económicas habituales, porque su vida, su integridad física, su seguridad o libertad personales han sido vulneradas o se encuentran directamente amenazadas con ocasión de las violaciones graves y manifiestas a las normas internacionales de derechos humanos, ocurridas con ocasión del conflicto armado interno (Ley 1448, 2011, art 60, parág 2°).
De otro lado, se tiene el despoblamiento, que se define como un fenómeno demográfico en que el número de individuos de una población de un espacio determinado disminuye. Se encuentran múltiples razones para dicha variación, principalmente, este fenómeno puede obedecer a procesos de migración o desplazamiento, originados de manera voluntaria o forzada en los individuos. Sobre el espacio al que se hace referencia, este se denominará territorio, dada la versatilidad del término, que evoca no solo el espacio físico, sino también su cualidad como contenedor de los procesos sociales que interactúan en él, entre ellos, el arraigo que puede generar en sus individuos.
El despoblamiento ocasionado por la migración voluntaria es menos perceptible que el generado por la migración forzada o el desplazamiento, debido al volumen de personas que diferencian un proceso forzado de uno voluntario. En ese sentido, y con respecto a la migración voluntaria, existe también una discusión acerca de qué tan voluntaria puede ser. Sobre la intención de la voluntad, Celis y Aierdi (2015) platean que:
Es evidente que tras toda emigración, incluso en las migraciones deseadas, hay un campo de fuerzas que las motiva, campo más o menos involuntario. En términos lógicos, desde esta perspectiva, toda migración es una migración forzada, porque hay alguna fuerza, causa o resorte que la precipita. (p. 17)
Es víctima de desplazamiento forzado toda persona que se ha visto forzada a migrar dentro del territorio nacional, abandonando su localidad de residencia o actividades económicas habituales, porque su vida, su integridad física, su seguridad o libertad personales han sido vulneradas o se encuentran directamente amenazadas con ocasión de las violaciones graves y manifiestas a las normas internacionales de derechos humanos, ocurridas con ocasión del conflicto armado interno (Ley 1448, 2011, art 60, parág 2°).
De otro lado, se tiene el despoblamiento, que se define como un fenómeno demográfico en que el número de individuos de una población de un espacio determinado disminuye. Se encuentran múltiples razones para dicha variación, principalmente, este fenómeno puede obedecer a procesos de migración o desplazamiento, originados de manera voluntaria o forzada en los individuos. Sobre el espacio al que se hace referencia, este se denominará territorio, dada la versatilidad del término, que evoca no solo el espacio físico, sino también su cualidad como contenedor de los procesos sociales que interactúan en él, entre ellos, el arraigo que puede generar en sus individuos.
El despoblamiento ocasionado por la migración voluntaria es menos perceptible que el generado por la migración forzada o el desplazamiento, debido al volumen de personas que diferencian un proceso forzado de uno voluntario. En ese sentido, y con respecto a la migración voluntaria, existe también una discusión acerca de qué tan voluntaria puede ser. Sobre la intención de la voluntad, Celis y Aierdi (2015) platean que:
Es evidente que tras toda emigración, incluso en las migraciones deseadas, hay un campo de fuerzas que las motiva, campo más o menos involuntario. En términos lógicos, desde esta perspectiva, toda migración es una migración forzada, porque hay alguna fuerza, causa o resorte que la precipita. (p. 17)
En general, los procesos descritos pueden ocasionar el despoblamiento de zonas urbanas o rurales dependiendo de su naturaleza. Y, al ser procesos de movilización masiva o progresiva de personas, según sea el caso, se forjan problemáticas sociales sobre el territorio. Así, pues, una migración masiva ocurrida en periodos relativamente cortos perturba la estructura social en los territorios receptores, ya sea por los choques culturales generados o por la competencia de recursos que demanda una población más numerosa en un mismo lugar (Bauman, 2016). Ahora bien, cuando la migración se presenta gradualmente en periodos de tiempo más largos, que pueden alcanzar varias décadas o incluso siglos, y de forma menos condicionada o forzada, habría un periodo de adaptación acoplado a las circunstancias del lugar adonde se llega, pero que del mismo modo van transformando los territorios con el paso del tiempo.
Según algunos autores, en Colombia, el despoblamiento de las áreas rurales se asocia al impacto de la violencia cuando tiene origen en el desplazamiento forzado (Ruiz, 2011); no obstante, esto podría ser cuestionable. Por otro lado, el despoblamiento que se deriva de la migración voluntaria puede ser afín a la precariedad de las condiciones de vida o de los aspectos sociales y económicos propios de la pobreza del campo colombiano. En ese sentido, una de las preguntas abordadas en este trabajo fue: ¿cómo impacta la violencia en las dinámicas poblacionales y cuáles pueden ser las posibles relaciones, causas o diferencias con el despoblamiento rural?
Cálculo de Tasa de Crecimiento Poblacional Geométrico
En esencia, este trabajo se realizó a partir de un modelo geométrico, por cuanto un crecimiento de la población en forma geométrica supone que esta crece a una tasa constante, es decir que aumenta proporcionalmente lo mismo en cada periodo de tiempo, pero en un número absoluto, esto es, que el número de personas aumenta en una proporción fija (Ospina, 1981). El crecimiento geométrico se describe a partir de la siguiente ecuación:

En donde es necesario despejar r, que es la tasa de crecimiento a conocer, obteniéndose:
En donde:

En donde:
pt es la población total transcurridos t años
p0 es la población inicial
t es el número de años entre dos periodos
Esta tasa supone un crecimiento porcentual constante en un tiempo t, donde el valor r, obtenido en la tasa de crecimiento geométrico, oscilará entre -1 y 1; si el valor es positivo se entiende que hubo crecimiento poblacional y si es negativo se dio una disminución de la población. En cualquier caso, la multiplicación por 100 del valor obtenido corresponderá al porcentaje de crecimiento; cuando se multiplica por 1000, se obtiene el número de individuos que incrementa por año, por cada 1000 habitantes. En otras palabras, se mantiene constante el porcentaje por unidad de tiempo y no la cantidad por unidad de tiempo; por lo tanto, se usa para períodos largos de tiempo, que superen los cinco años. Esta tasa también es conocida como interés compuesto o tasa anual acumulativa (Torres-Degró, 2011).
Ahora bien, lo que se pretende con el cálculo de la tasa de crecimiento geométrico en este trabajo es caracterizar e identificar qué tanto crece o disminuye el total de una población particular en el periodo intercensal. Para esto, se hizo necesario agrupar el cálculo de tasa de crecimiento en seis rangos, dependiendo del resultado obtenido y con el objetivo de simplificar la información para hacerla más legible. Fue entonces que se realizó una clasificación de la información como se muestra en la Tabla 1.

Muestra de tasas de crecimiento agrupadas por rangos y un valor cualitativo por tonalidades
Fuente: Elaboración propia.una descripción cartográfica entre 1985 y 1993Los resultados del cálculo de la tasa de crecimiento para una muestra de seis municipios del periodo estudiado se aprecian en la Tabla 1, donde la tasa de crecimiento calculada se divide en seis rangos; a cada uno de ellos se le asigna un número entero, que va del 1 al 6. A este último valor asignado se adiciona una columna titulada ‘crecimiento’ con la representación cualitativa de cada número entero. El crecimiento positivo o mayor a cero se indica en tonos verdes; por el contrario, el valor calculado para la tasa de crecimiento menor a cero se señala con los colores amarillo y rojo, y su clasificación es de medio-bajo a muy crítico.
Para comprender el fenómeno de despoblamiento que se dio en los departamentos entre 1985 y 1993 se utilizó información de los censos de población del DANE[1]. Es pertinente realizar algunas aclaraciones y consideraciones con respecto a la información que sirvió como insumo base para la obtención de los resultados.
Para comenzar, se usó información de diferentes entidades de orden nacional, entre las que se cuentan el DANE, el CNMH[2] y la Unidad para la Atención y la Reparación Integral a las Víctimas. Cada entidad tenía publicada en sus páginas de internet la información de libre acceso al público, de donde se obtuvieron una serie de bases de datos que fueron utilizadas en el desarrollo de la investigación.
Se utilizaron datos relacionados con el conflicto armado colombiano, publicados por el Observatorio de Memoria y Conflicto - OMC, adscrito al CNMH, y que llamaron la atención para el desarrollo del presente trabajo debido al volumen de información en cifras y reportes. Las cifras para lograr incorporar la población desplazada del conflicto armado fueron bases de datos publicadas por la Unidad para la Atención y la Reparación Integral a las Víctimas (RUV).
Otro insumo utilizado para el análisis de la información poblacional y de conflicto armado, fue la cartografía en formato vectorial y raster de los departamentos y municipios. La información se extrajo de la página web del Instituto Geográfico Agustín Codazzi – IGAC, de la sección de Datos Abiertos IGAC. Para el caso particular de este trabajo se consultó y descargó información de cartografía y geografía, para la construcción de bases cartográficas para los mapas elaborados, y de catastro, para la división político-administrativa. También fue consultada la información publicada por el Sistema de Información Ambiental de Colombia - SIAC (2019). En ambos casos, se trata de entidades oficiales que facilitan la información cartográfica que es de acceso libre y gratuito.
Con respecto al tema poblacional y demográfico se utilizó la información del DANE. Sin embargo, las metodologías con las que la entidad ha desarrollado la naturaleza de su actividad varían entre un censo y otro. A pesar de esto, usando los datos de cantidad de población, se realizó un cálculo para conocer la tasa de crecimiento poblacional geométrica o acumulativa en municipios de la región central del país (para esta investigación se trabajaron 10 departamentos[3] y un total de 617 municipios).
Resultados Tasas de Crecimiento
La representación de las tasas de crecimiento descrita anteriormente expone cualitativamente el resultado de la tasa de crecimiento para el total de la población en cada municipio; se visualiza también el cálculo obtenido en el Mapa 1, que representa el periodo 1985-1993. En dicho periodo existe heterogeneidad en resultado que muestra crecimiento y decrecimiento poblacional de analogía dispersa en cada departamento. Sin embargo, se obtuvo que el decrecimiento crítico a muy crítico en los municipios se presentó en un porcentaje muy alto, al punto de que corresponde a un 44% del universo de estudio. Dichos municipios se aglomeran en los departamentos de Santander, Antioquia, Tolima y en algunas partes de Boyacá y Cundinamarca. Este porcentaje excluye los resultados en tonalidades amarillo y naranja, por cuanto no decrecen en forma crítica y la cantidad de municipios no fue representativa.

Representación de tasas crecimiento poblacional entre 1985 y 1993
Fuente: Elaboración propia.La dinámica poblacional decreciente es crítica en este periodo y afecta municipios de todos los departamentos de estudio a excepción de Arauca. La afectación es más notable en los departamentos de Tolima, Caldas, Santander y Cundinamarca. En estos dos últimos se genera un patrón de periferia que transparenta en el Mapa 1 el límite político-administrativo de los departamentos; por ejemplo, en el borde norte de Cundinamarca o en el borde sur de Santander, ambos límites con Boyacá, se agrupan municipios como un gran conglomerado en decrecimiento poblacional.
Por otro lado, se tienen los municipios que tuvieron un comportamiento normal o creciente en su población y corresponden a un 34%. Se concentran en la zona central de Cundinamarca; en la periferia de la capital, Bogotá; en la zona norte de Boyacá; sobre el altiplano; en gran parte de Huila, Antioquia, Meta y Casanare, y en todo Arauca, según el resultado obtenido en el Mapa 1.
La heterogeneidad y el alto porcentaje en el decrecimiento poblacional obtenido del cálculo de tasa de crecimiento para los municipios en este periodo exige examinar el impacto que tuvieron los hechos violentos en el desplazamiento de población. Para ello, se consultaron los hechos violentos registrados en este periodo en las bases de datos publicadas por el OMC-CNMH (asesinatos colectivos y masacres) y la RUV (para registros de desplazamiento forzado y hechos victimizantes), en ambos casos a escala municipal. Sin embargo, en la base de datos (Reporte ocurrencia hecho victimizante) del RUV, que inicialmente fue consultada para determinar la cantidad de personas desplazadas, se logró constatar que no solamente contenía dicho suceso violento, sino también los demás hechos victimizantes que hacen parte de la forma en que esta entidad discrimina los registros del conflicto armado[4]. Este acervo de información enriqueció los registros y permitió tener un espectro más amplio y de algún modo más aproximado del impacto del conflicto armado en el área de estudio, además de servir para cotejar bases de dos entidades oficiales y así lograr tener una mayor perspectiva del conflicto armado a partir de cifras.
Por su parte el CNMH separa los hechos violentos en bases de datos individuales, para este trabajo se utilizaron los que más impacto generaron en las comunidades, sin desconocer que las demás bases de datos publicadas con hechos violentos también hacen parte del conflicto. Si bien las dos entidades recopilan información del conflicto armado, la clasificación se distancia dependiendo de su temática. En todo caso, el objetivo de este trabajo fue acertado con la información consultada. Hechas estas salvedades, y siguiendo el mismo sentido cartográfico, las cifras discriminadas por hecho violento desde el CNMH se clasifican por municipio, años para el periodo (1985-1993) y número de víctimas. Se obtiene así un resultado que es un acumulado, es decir un valor total para cada municipio para este periodo en particular, que podría traducirse en víctimas o hechos violentos dependiendo la necesidad de expresar la información. De la misma manera se realizó el tratamiento a la base de datos del RUV, con la diferencia de que se discriminó como un primer hecho de consulta el desplazamiento forzado y, posteriormente, se incluyeron todos los demás hechos victimizantes, de nuevo a nivel municipal y para el periodo analizado.
Una vez clasificada la información que refleja la violencia, se vincula el resultado a nivel municipal de la tabla con la cartografía. El proceso se realiza a través de una unión de tablas de valores o cifras con municipios, con el objetivo de identificar las zonas o regiones más violentas en dicho periodo. El resultado del cruce de esta información se puede observar en el Mapa 2, que representa tres hechos violentos principales: masacres, asesinatos selectivos y desplazamiento forzado, según correspondió el resultado de las bases de datos. Con el mismo propósito, se planteó una cuarta representación adicional, llamada hechos victimizantes.
Cada acción violenta representó (ver Mapa 2) en el recuadro (a) el número de víctimas fatales que hubo producto de las masacres. En el recuadro (b), el número de víctimas fatales existentes por asesinatos selectivos. En el recuadro (c), el número de personas víctimas de desplazamiento forzado. Finalmente, en el recuadro (d), se agrupó el número de víctimas que padecieron los hechos victimizantes extraído del Reporte ocurrencia hecho victimizante del RUV, es decir, se condensaron las cifras de los demás hechos victimizantes que fueron detallados por la entidad.

Representación temática de hechos violentos entre 1985 y 1993
Fuente: Elaboración propia.Los resultados presentados en el Mapa 2 se representaron con geometría de tipo punto para el resultado extraído en cada municipio, pero de forma proporcional en tamaño según la cantidad de víctimas que arrojó cada hecho violento. Para obtener una mejor percepción visual de la región de estudio se optó por asignar al resultado proporcional de las cifras más violentas los colores gris, negro y rojo, respectivamente. Esto con la intensión de indicar que en tono gris las cifras fueron de una violencia considerable en tales municipios y, en tonos negro y rojo las más altas cifras de víctimas registradas que reflejan los mayores hechos violentos. A su vez, se simboliza el resultado de las cifras más bajas obtenidas para los mismos hechos, de tamaño o proporción menor en la simbología y en colores azul[5], morado o rosa
La temática y agrupación de los rangos se escogieron en relación con el número de datos que contenía cada hecho violento y dependiendo del comportamiento de su histograma de datos. Por esta razón, el rango difiere en cada hecho violento dado que la cantidad de víctimas fluctúa de un hecho a otro. De ahí que, observando los resultados presentados en el Mapa 2, se perciba diferente tamaño y densidad en los puntos presentados en cada mapa y recuadro, que forman conglomerados o agrupaciones en una nubosidad de puntos en ciertas regiones y temáticas de violencia. Esto también sucede como consecuencia de la escala de trabajo y la fragmentación municipal existente en la región andina, concentrando mayor cantidad de municipios departamentos como Boyacá o Cundinamarca, en contraste con departamentos como el Meta en la región de los Llanos Orientales.
El tamaño proporcional y los colores utilizados para la representación en los rangos de los recuadros del Mapa 2, visualmente hablando tienen como intención la identificación o comparación de las zonas que fueron más violentas y de aquellas en las que, por el contrario, el conflicto armado no tuvo mayor impacto, por lo menos según las cifras. Al observar las zonas de cada recuadro en el que se tiene color rojo y negro en el resultado, se percibe cierta similitud en algunas regiones como las más violentas, a lo menos en los recuadros a, b y c, sin entrar a detallar los municipios. Como ya se advirtió, cada hecho violento tiene una proporción en cantidad de víctimas. Sin embargo, existe una tendencia donde aparecen estos registros; un ejemplo de esto es donde comienza el valle medio del río Magdalena, entre la cordillera central y oriental, entre Antioquia y Santander y hasta la región del bajo Cauca y Urabá antioqueños, pero con registros en gran parte de los municipios de Antioquia, aunque de menor intensidad en municipios periféricos del Valle de Aburrá. La situación es similar allí donde convergen Caldas, Antioquia, Cundinamarca y Boyacá sobre vertiente del Magdalena, con alto registro en víctimas, así como en la Región de los Llanos Orientales y una importante parte del Tolima.
Tasas de Crecimiento Poblacional y Desplazamiento Forzado
Con base en lo expuesto en la sección anterior, fue pertinente hacer un paralelo considerado relevante. Se trata de la comparación de las tasas de crecimiento poblacional con uno de los hechos violentos que más víctimas ha ocasionado en el transcurso de la guerra interna colombiana: el desplazamiento forzado.
Es oportuno comentar que las tasas de crecimiento poblacional son una medición que permite comparar el aumento o disminución de una población en determinado periodo. De acuerdo con esto, se desconoce hacia dónde o desde dónde pudo haber migrado cierta población, de manera similar al desplazamiento forzado representado, que expone las cifras de la cantidad de personas desplazadas durante cierto periodo de tiempo de un municipio particular, ignorándose también el destino o destinos donde concluyen su trasegar las personas víctimas. Pasar por alto estos flujos no limita el análisis para interrogar la relación de uno respecto al otro, verbigracia, que la disminución de una determinada población en un municipio tenga conexión con el desplazamiento forzado.
Así, pues, para contrastar los procesos de violencia sufridos en los municipios durante este periodo y el nivel poblacional tratado, se elaboró el Mapa 3. Este plantea el desplazamiento forzado como el indicador más idóneo para medir la intensidad de hechos violentos, flagelo de cientos de municipios durante este periodo. También representa las tasas de crecimiento poblacional. En esta ocasión, con un cálculo adicional, se fragmenta la población en urbana y rural con base en la información suministrada por el censo. En anteriores análisis se mostró el resultado con el cálculo del total de la población censada, correspondiente a la suma de población urbana y rural. Gran parte de los municipios cuya población es inferior a 30,000 habitantes puede ser catalogado de vocación rural. No obstante, con la intención de profundizar el análisis, se optó por discriminar la tasa crecimiento de la población rural y la población urbana para cada municipio (ver Mapa 3).

Representación de tasas de crecimiento poblacional a escala municipal y desplazamiento forzado entre 1985 y 1993
Fuente: Elaboración propia.El Mapa 3 consta de tres recuadros, manteniendo la representación del desplazamiento forzado como temática común o que se identifica en los tres. El recuadro (a) se superpone con la tasa de crecimiento del total de la población para cada municipio; el recuadro (b) con la tasa de crecimiento de la población urbana, y el recuadro (c) con la tasa de crecimiento de la población rural. Visualmente se pueden observar algunas similitudes entre las tasas de crecimiento calculadas, pero en general se perciben diferencias. En el Mapa 3 hay un alto porcentaje de los municipios que críticamente decrecen (en tonos rojos), que en el recuadro (a) corresponde a un 44%, en el recuadro (b) a un 30% y en el recuadro (c) a un 55% de los municipios. En estos porcentajes ya se puede identificar una problemática profunda y es la dinámica poblacional en cuanto a la baja de la población rural, de modo crítico en este periodo que abarca más de la mitad del universo de estudio. Incluyendo todos los municipios que decrecen la cifra aumenta a un 64%. También se encuentra que el tipo de población menos afectada por este fenómeno de decrecimiento fue la población urbana, contrariamente a los municipios que crecen, que son el 50%. Finalmente, se observa que las tasas de la población total en parte explicarían lo ocurrido en materia de poblacional en los municipios. Es decir, en general existe una importante diferencia entre el comportamiento de la población urbana y rural de los municipios, donde la primera fue en aumento y la segunda descendió en su crecimiento poblacional.
Sin embargo, esta diferencia no puede ser generalizada, no es posible suponer que donde se dio un aumento de población urbana existió necesariamente una disminución en la población rural; de hecho, este comportamiento solo se presentó en el 24% de los municipios. Las razones varían dependiendo de la localización y pueden estar relacionadas con el impacto del conflicto armado o con problemáticas agrarias de la época. Al contrastar con el desplazamiento forzado y las tasas de crecimiento del total de la población para cada municipio se pueden identificar diferentes situaciones como aporte de este trabajo.
La primera situación es que, como podría esperarse o como una primera aproximación, se presentó decrecimiento poblacional y un alto número de personas desplazadas en zonas donde sucedieron fuertes episodios de violencia como masacres o asesinatos selectivos, esto ocurrió en un 14% de los municipios de estudio. Los rangos seleccionados comprenden cifras mayores a 101 personas desplazadas y, para decrecimiento crítico, un valor inferior a -0,010 en el resultado de la tasa de decrecimiento de población total. Gran parte de estos municipios tuvo un mayor impacto por hechos violentos, para este caso desplazamiento forzado y un decrecimiento poblacional muy negativo.
Se intuye que el decrecimiento poblacional y el desplazamiento forzado se encuentran asociados al número de víctimas fatales, ya sea por masacres, asesinatos selectivos o los dos, o incluso otros tipos de violencia, como desapariciones forzadas. El mayor número de personas desplazadas se presentó en el municipio de Arboletes, seguido de San Vicente de Chucurí, Granada y Yacopí. El primer municipio mostró un registro muy alto de desplazados en comparación con los demás, pero no fue este el que más víctimas fatales registró, sino San Vicente de Chucurí. Ahora bien, es probable que una parte de la población desplazada migrara y se instalara en los cascos urbanos de los municipios, pues, pese a la violencia, la población urbana aumentó, según las tasas calculadas en estos dos municipios, fenómeno que también se dio en Puerto Boyacá y Samaná. (Ver Tabla 2).

Situación 1, muestra de municipios con decrecimiento poblacional y cifras altas en hechos violentos 1985-1993
Fuente: Elaboración propia.La segunda situación parece estar en contravía de la lógica que indica que la población civil huye de allí donde hay un conflicto o guerra. Así se comprende que municipios que tienen crecimiento poblacional positivo presentaron, al mismo tiempo, fuertes hechos de violencia con alto número de víctimas. Es decir, aumento de población municipal independientemente de la violencia y cantidad de personas desplazadas. Esta situación se dio en un 10% de los municipios de estudio, con los datos extraídos del Mapa 3, que corresponde a 64 municipios, con rangos de desplazamiento forzado superior a 101 personas y tasa de crecimiento positivo mayor que cero. Este mapa recoge registros de los municipios más violentos a partir del número de desplazados, indicando de nuevo una relación con el número de víctimas fatales. En algunos casos existe ausencia de registros de hechos violentos, por masacres o asesinatos selectivos, sin embargo, la cantidad de personas desplazadas puede dar cuenta de la violencia ocurrida en los municipios.
Las cifras de violencia expuesta en las dos situaciones anteriores se relacionan con hechos sucedidos en este periodo en lo que respecta al fortalecimiento de la actividad del narcotráfico. Este fenómeno fue permeando el terreno de la política y se construyó gradualmente como una nueva forma de poder que retó las posiciones en cargos de representación popular, al tiempo que se consolidó como un poder privado paralelo al Estado que permeaba las instituciones oficiales por diversas vías. Además, se le asociaba con el incremento en la corrupción, pues llegaba a altos círculos que tenían el poder de tomar decisiones. Estos hechos fueron acompañados de crudos episodios de violencia, atentados terroristas, masacres y asesinatos selectivos, que permitieron la consolidación del poder de dicha actividad en ciertos territorios, y que, además, fueron ejecutados por ejércitos privados amparados, en algunos casos, por miembros de la fuerza pública. La influencia alcanzada fue tal que los capos que controlaban las fructíferas finanzas derivadas del narcotráfico, pusieron en jaque el control del Estado colombiano a inicios de los años noventa (Arocha et al., 1989).
La Tabla 3, que condensa una porción de municipios en nueve de los diez departamentos analizados, da cuenta de que, a pesar de que en todos hubo un crecimiento en el total de la población, existieron algunos que registraron decrecimiento poblacional, ya fuese en suelo urbano o rural. Sin embargo, de los que reportaron decrecimiento, la mayoría fue de población rural. De los datos allí expuestos, se tiene con dicha baja rural Tame y Saravena, seguidos de Garzón y Cimitarra. En población urbana se presentó decrecimiento en Río Blanco. Cabe resaltar que en el sector donde mayor desplazamiento forzado hubo, una región históricamente violenta de la que hacen parte Turbo, San Pedro de Urabá y Chigorodó, municipios del Urabá antioqueño, no existió decrecimiento de ningún tipo de población.

Situación 2, muestra de municipios con crecimiento poblacional y cifras altas en hechos violentos 1985-1993
Fuente: Elaboración propiaComo tercero y último escenario o situación de análisis, se tienen municipios ausentes de fuertes episodios de violencia o desplazamiento forzado y que, aun así, perdieron población en sus municipios. A diferencia de las dos anteriores situaciones, en esta hubo ausencia de masacres o asesinatos selectivos en los registros y, si existieron, las cifras fueron bajas. Este fenómeno se encontró en municipios de todos los departamentos, a excepción de Casanare. No obstante, se concentró mayoritariamente en Boyacá y Cundinamarca, e incluso en parte de Santander y Tolima que, pese a tener áreas afectadas por fuertes episodios de violencia y desplazamiento, también poseen municipios en que estos no se registraron. En estas zonas se encuentra una relación geográfica donde los municipios con ausencia de violencia se localizan sobre la cordillera oriental principalmente.
Referencias
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Notas