Artículos
El saber pedagógico de los maestros: incidencia en el desarrollo de habilidades comunicativas en estudiantes del grado transición
The pedagogical knowledge of teachers: Incidence in the development of communication skills in transition grade students
O saber pedagógico dos professores: incidência no desenvolvimento de habilidades de comunicação em alunos de transição
El saber pedagógico de los maestros: incidencia en el desarrollo de habilidades comunicativas en estudiantes del grado transición
Revista UNIMAR, vol. 42, núm. 1, pp. 67-86, 2024
Universidad Mariana
Recepción: 01 Marzo 2023
Revisado: 12 Junio 2023
Aprobación: 24 Agosto 2023
Resumen: El presente artículo tiene como propósito establecer la incidencia del saber pedagógico de los maestros, con el desarrollo de habilidades comunicativas en los estudiantes del grado Transición perteneciente a la Institución Educativa Fray Plácido de Mocoa en el año 2022. Se desarrolló con una metodología basada en el paradigma interpretativo, enfoque cualitativo, fenomenología hermenéutica como método principal; las técnicas de recolección de información fueron la entrevista (cuatro maestras de Transición), la entrevista a grupo focal (cuatro grupos de padres de familia) y, la observación participante (estudiantes de Transición y docente). Finalmente, para el análisis se utilizó la triangulación de metodología. En los resultados del estudio se evidencia que las docentes cuentan con amplios saberes pedagógicos, vinculados con el contexto y las características de los menores; se destaca el uso de estrategias didácticas (Pilares de aprendizaje) que desarrollan las habilidades comunicativas, al igual que los procesos cognitivos como la atención, indispensable en los procesos de aprendizaje. En conclusión, el saber pedagógico de los docentes incide de manera determinante en el desarrollo de las habilidades comunicativas de los menores, pero es fundamental realizar adaptaciones de los contenidos y metodologías, de acuerdo con el interés de los menores y el contexto.
Palabras clave: saber pedagógico, habilidades comunicativas, formación, enseñanza.
Abstract: The purpose of this article is to establish the incidence of pedagogical knowledge of teachers with the development of communicative skills in students of the Transition class belonging to the Institución Educativa Fray Plácido de Mocoa in 2022. A methodology based on the interpretive paradigm was developed, with a qualitative approach and hermeneutic phenomenology as the main method; the data collection techniques were the interview (four Transition teachers), focus group interview (four groups of parents), and participant observation (Transition students and teachers). Methodological triangulation was used in the analysis. The results of the study show that the teachers have a broad pedagogical knowledge linked to the context and the characteristics of the children; the use of didactic strategies (learning pillars) that develop communicative skills as well as cognitive processes such as attention, essential in the learning process, is highlighted. In conclusion, although the teacher’s pedagogical knowledge has a decisive influence on the development of the children’s communicative skills, it is essential to adapt the content and methods to their interests and the context.
Keywords: Pedagogical knowledge, communication skills, training, teaching.
Resumo: O objetivo deste artigo é estabelecer a incidência do conhecimento pedagógico dos professores no desenvolvimento das habilidades comunicativas dos alunos da classe de transição pertencentes à Institución Educativa Fray Plácido de Mocoa no ano 2022. Uma metodologia baseada no paradigma interpretativo, com uma abordagem qualitativa e a fenomenologia hermenêutica como método principal foi desenvolvida; as técnicas de coleta de dados foram a entrevista (quatro professores da Transição), a entrevista de grupo focal (quatro grupos de pais) e a observação participante (alunos e professores da Transição). A triangulação metodológica foi usada na análise. Os resultados do estudo mostram que os professores têm um amplo conhecimento pedagógico vinculado ao contexto e às características das crianças; destaca-se o uso de estratégias didáticas (pilares de aprendizagem) que desenvolvem habilidades comunicativas, bem como processos cognitivos, como a atenção, essenciais no processo de aprendizagem. Em conclusão, embora o conhecimento pedagógico do professor tenha uma influência decisiva no desenvolvimento das habilidades comunicativas das crianças, é essencial adaptar o conteúdo e os métodos aos interesses das crianças e ao contexto.
Palavras-chave: conhecimento pedagógico, habilidades de comunicação, treinamento, ensino.
Introducción
La falta de actualización y formación es una problemática que ha condicionado el buen accionar docente del grado Transición, limitando el óptimo desarrollo de las dimensiones de los estudiantes, particularmente de la dimensión comunicativa, debido al uso de metodologías tradicionalistas de enseñanza. Desde esta perspectiva, el propósito del presente artículo es establecer la relación que existe entre el saber pedagógico de los maestros respecto al desarrollo de habilidades comunicativas de los estudiantes de transición de la IE Fray Plácido. En el apartado inicial del documento se presenta los principales hallazgos de estudios preliminares (antecedentes); luego se aborda los referentes teóricos en temas del saber pedagógico y las habilidades comunicativas; posteriormente, la metodología y los resultados, que posibilitan el análisis y discusión de la información. Se espera que las conclusiones del estudio aporten a mejorar la calidad de la educación en el grado Transición, la cualificación/formación de los docentes y el uso óptimo de estrategias que contribuyan al buen desarrollo de las habilidades comunicativas de los estudiantes.
Para dar apertura al desarrollo del documento, se muestra algunos estudios preliminares relacionados con la temática, evidenciando los hallazgos más importantes. A nivel internacional, Morales et al. (2010) demuestran la trascendencia que tiene el saber pedagógico (formación, experiencia, actualización) en la adquisición y el buen desarrollo de las habilidades comunicativas en los niños. Por otro lado, Osorio (2020) y, Miranda y Zavala (2017) resaltan los avances significativos que tiene el uso de estrategias lúdicas (arte, juego y teatro) en la adquisición y desarrollo de habilidades comunicativas de los menores, además de su incidencia positiva en procesos cognitivos como la concentración, memoria y atención, que facilitan los procesos de interacción social.
A nivel nacional se encuentra a Gallego et al. (2015), en cuyo estudio prepondera el saber pedagógico y la investigación se convierte en un elemento trascendental para direccionar de la mejor manera el proceso formativo. Los autores recomiendan articular los componentes intelectual, físico y social de los menores. Los estudios de Velásquez y Aristizábal (2015) y Rátiva y Quintero (2016), evidencian la importancia que tiene conocer las particularidades de los estudiantes (diagnóstico), como: gustos, intereses, necesidades, fortalezas, indispensables para seleccionar las metodologías y estrategias de enseñanza más adecuadas para el desarrollo de sus habilidades comunicativas. Los investigadores precisan articular los contenidos al contexto, favorecer la creación de los ambientes (entornos) de aprendizaje adecuados e individualizar el ritmo de aprendizaje de los estudiantes.
Finalmente, con respecto a los antecedentes locales, no se halló investigaciones relacionadas con el tema en el grado Transición, pero sí en otros niveles académicos. Se destaca algunas como la expuesta por Mejía y Guerra (2018), desarrollada con estudiantes de cuarto grado, quienes evidencian la importancia de incorporar metodologías y didácticas en el aprendizaje, basadas en las TIC, con el uso de plataformas digitales, observando grandes aportes en la velocidad, fluidez y comprensión lectora de los estudiantes, mejorando su rendimiento académico. Estos aportes se basan en el mejoramiento de procesos cognitivos como la concentración, al ser estrategias que llaman la atención de los menores, al relacionarse con sus gustos e intereses. Aportes similares presentan Salcedo et al. (2017), quienes reconocen lo significativo de incorporar las herramientas informáticas en el proceso de enseñanza hacia los estudiantes, al captar mejor su atención, lo que conlleva una participación activa de estos en las clases; aducen que el uso de las TIC fomenta la capacidad de indagar, explorar e investigar, además de facilitar el desarrollo de la comprensión lectora.
Bases teóricas
Educación
Bernstein (2001, como se cita en Gallego et al., 2015) define la educación como “una actividad moral en la que confluyen diversidad de ideologías sujetas a un grupo de dominio” (p. 271). Por otra parte, Freinet (como se cita en Díaz, 1980) da a entender que la educación está llamada por las demandas de los grupos sociales y de los individuos, teniendo en cuenta aspectos morales e intelectuales; se puede decir que cada sociedad orienta la educación con las ideologías desde el interior de su comunidad, definiendo así sus ideales formativos, las competencias, los límites y las reglas que deben asumir las personas inmersas en dicho contexto y, de esa manera, influir en la forma de actuar de los individuos a través de los maestros. Por esto Freinet (1978) enfatiza en la importancia de la capacidad de adaptación y flexibilidad en el proceso educativo, con el fin de que el accionar humano sea direccionado a que el individuo pueda envolverse en situaciones emergentes de la vida.
Práctica pedagógica
Parafraseando los aportes de Díaz (2004), la práctica pedagógica puede definirse como la actividad diaria desarrollada por los docentes en cualquier espacio educativo; está direccionada por el currículo, que orienta la formación de los alumnos. El autor sugiere que el currículo debe estar en permanente reflexión, para mejorarlo y hacerlo pertinente al contexto. Por su parte, Porras et al. (2019) asocian el concepto con competencias pragmáticas, cognitivas, actitudinales y aptitudinales formadas en el ejercicio docente, que posibilitan conocer al estudiante, factor necesario para orientar de la mejor forma el aprendizaje; por ello, los maestros tienen que emplear estrategias didácticas, recursos, contenidos coherentes con el contexto en el que se desarrollan, bajo las particularidades de los individuos.
En tal sentido, la práctica pedagógica debe estar sometida a un proceso de reflexión permanente y sistemática, que permita encontrar falencias y fortalezas en el proceso educativo por parte de los maestros, donde se ajuste didácticas, metodologías, contenidos, recursos, de acuerdo con las condiciones contextuales y las características de los estudiantes.
Saber pedagógico
Sánchez y González (2016) expresan que el saber pedagógico se construye a partir de la práctica docente, la formación académica y todos los procesos que surgen en el ámbito educativo y que son sometidos a reflexión. Aportes similares muestran Merellano-Navarro et al. (2019), quienes lo definen como un conjunto de conocimientos generados desde la teoría y la práctica del ejercicio docente, el cual inicia desde la formación académica y va a lo largo del ejercicio profesional; indican que los espacios analíticos permiten mejorar los procesos inmersos en estos y nutrir el saber de los docentes a través de la práctica docente; refieren que la autocrítica y los procesos investigativos permiten hallar estrategias innovadoras en los procesos, aplicando un enfoque lúdico que estimula la participación de los estudiantes.
Un elemento que contribuye al saber pedagógico está relacionado con la formación docente que, según Iglesias et al. (2018), debe ser constante, ya que ayuda a la adaptación de los docentes a los cambios de la sociedad y los retos actuales. Por otra parte, permite la implementación de estrategias innovadoras en el plano educativo, según las exigencias globales. En este punto, los aportes de Díaz y Caballero (2002) son relevantes, al considerar que el desarrollo de las competencias docentes favorece las acciones pedagógicas en el aula y el proceso educativo, particularmente en la adquisición del lenguaje en los estudiantes, por medio de estrategias que deben ser desarrolladas de forma práctica y cotidiana. Al respecto, es válido decir que los docentes son encargados de favorecer experiencias que pongan a prueba, en los niños y niñas, la capacidad de interactuar con situaciones simuladas o reales y, resolver problemas cotidianos donde se exija un adecuado progreso de las competencias comunicativas.
Currículo
Según la Ley 115 de 1994, el currículo es el conjunto de criterios, planes de estudio, programas, metodologías y procesos, que contribuyen a la formación integral de las personas. Para Garzón y Gómez (2010), este se halla en un proceso continuo de cambio, que se gestiona mediante la articulación de acciones cargadas de las intenciones de una institución educativa específica; en este sentido, va a estar mediado por la pertinencia, relevancia, necesidades e intereses del contexto en el que se encuentre. Similarmente, Rodríguez (2020) indica que el currículo debe implementarse de manera flexible, abierta, humanizante y emergente, ser construido por ciudadanos y, aplicarse en el contexto, convirtiéndose en su patrimonio educativo y cultural, necesario para afrontar cambios positivos en sus comunidades.
En este orden de ideas, es importante referirse a la estructura curricular del grado Transición, a partir de un diagnóstico inicial y la caracterización de los niños y las niñas, permitiendo conocer mejor sus condiciones familiares y el contexto social y cultural a partir de la observación y la escucha. Se puede decir que un aspecto esencial es el diagnóstico, el cual facilita y ayuda a crear ambientes de aprendizaje propicios para el desarrollo de competencias y, obtener mejores resultados mediante una práctica pedagógica abierta y flexible orientada a los intereses y necesidades en los que se desenvuelven los estudiantes; por eso, se recomienda realizar estas acciones, principalmente con la utilización de una metodología atractiva que cautive su interés, como el juego, el arte, la exploración del medio y la literatura, como oportunidades para promover el aprendizaje y el desarrollo; entonces, es necesario y pertinente, al inicio del año escolar, realizar un diagnóstico minucioso de los estudiantes, con el fin de flexibilizar el currículo y adaptar las clases a su ritmo de aprendizaje.
Pilares de aprendizaje en el grado transición
Córdoba et al. (2017), por un lado, y Niño (2021), por otro, hacen referencia a cuatro estrategias fundamentales en el proceso del aprendizaje, denominadas ‘Pilares del aprendizaje’: juego, arte, literatura y exploración del medio que, además contribuyen a mejorar la calidad de los procesos educativos. Desde esta perspectiva, aconsejan usar estas estrategias para el desarrollo de los contenidos, aplicándolas transversal y complementariamente, utilizando un enfoque lúdico para captar la atención de los menores, viabilizando el perfeccionamiento de las temáticas de forma participativa, dinámica y contextualizada, amenizando el proceso de enseñanza-aprendizaje, saliendo de lo monótono y de las prácticas educativas tradicionalistas. A continuación, se presenta la clasificación de los pilares del aprendizaje:
Pilar del arte: favorece la creatividad, la capacidad de expresar, comunicar y representar lo que nos rodea, a través de las actividades de danzas, artes plásticas, artes audiovisuales y teatro.
Pilar de la literatura: es una forma de expresarse, relacionarse y comunicarse con el otro; se recomienda actividades basadas en cuentos, canciones, teatro, rimas, trabalenguas.
Pilar del juego o experiencia del aprendizaje: parafraseando a Piaget, el niño no juega para aprender, pero aprende jugando. Este pilar genera en los menores, el aprendizaje y el respeto por las reglas, la participación activa, el conocimiento corporal, la imagen corporal, los hábitos saludables de vida, la identidad, la autonomía, etc.
Pilar de la exploración del medio: refiere la necesidad de interactuar, reconocer y explorar el mundo, generando nuevas experiencias a través de los órganos de los sentidos, como el tacto, el gusto, la escucha y la visión, que permiten identificar las propiedades de los objetos y, comprender ambientes sociales y culturales.
Aprender y jugar
Los aportes de Puche et al. (2009) y del Ministerio de Educación Nacional (MEN, 2009) están relacionados con reconocer que las actividades y metodologías utilizadas en los primeros años escolares tienen que basarse en el enfoque lúdico, acordes al grado escolar de Transición y edad de los estudiantes; en consecuencia, proponen la guía Aprender y jugar, cuyo propósito principal es el trabajo de competencias de forma lúdica, activa, participativa y consciente en los menores, creando estrategias de aprendizaje que relacionen el entorno educativo con problemáticas y situaciones que observan en la cotidianidad; para ello debe haber un enfoque lúdico y flexible, utilizando la observación y el análisis cualitativo como instrumento principal de trabajo.
Los argumentos y conceptos anteriores, según el MEN (2009), dan pie a que los contenidos y estrategias sean evaluados frecuentemente y, vinculados estrechamente con los componentes que debe evaluar el instrumento, que son: comunicativos, ciudadanos, científicos y matemáticos, desarrollados por medio de actividades que fomenten la participación activa en el aula, el proceso cognitivo, la discusión y la retroalimentación. Es necesario tener en cuenta que estos componentes deben ser articulados y complementados el uno con el otro; no deben ser trabajados por separado; todos tienen igual importancia para el desarrollo del menor. No obstante, por el propósito de la presente investigación, se requiere resaltar algunos conceptos, como las competencias comunicativas.
Ambientes de aprendizaje
Bazantes et al. (2019) sostienen que los ambientes óptimos de aprendizaje en el desarrollo del proceso educativo con los estudiantes están vinculados desde dos perspectivas: la primera hace alusión a los espacios físicos que pueden despertar el interés de los menores (adornos, distribución espacial) y, la segunda, mediada por el rol del docente; es esencial que estos se complementen para contribuir a su aprendizaje, fomentando actividades como explorar, experimentar, jugar y crear, sin olvidar elementos de convivencia como el respeto, la solidaridad y el compañerismo.
Estos argumentos tienen como propósito, resaltar la relevancia del ambiente de aprendizaje en el proceso de formación de los niños. Bazantes et al. (2019) referencian, específicamente, los ambientes de aprendizaje en grado Transición, los cuales han de poseer unas características específicas que funcionen de forma extrínseca para favorecer la motivación y comodidad de los niños y niñas. Por ello, se considera que el ambiente de aprendizaje debe beneficiar interacciones armónicas entre docentes y niños; de ahí lo esencial de la organización del espacio, la ubicación de materiales, decoración y objetos, condiciones de higiene, buena ventilación, iluminación adecuada y acceso para trabajar en zonas verdes y parques infantiles, que posibiliten que los niños tengan una mayor interacción y participación, además de favorecer el contacto con la naturaleza, para una mayor libertad y autonomía.
Para Bazantes et al. (2019), el ambiente de aprendizaje también está determinado por el contexto; es decir, por la organización social en la que se encuentre. A modo de interpretación y reflexión de los aportes previos, el ambiente de aprendizaje muchas veces es modificado por el contexto en el que se hallan los sujetos (docente, estudiantes); en otras palabras, cambia de un lugar a otro y se ve influenciado por las condiciones del momento a nivel cultural, político, social, geográfico, etc. Un ejemplo: es diferente un ambiente de aprendizaje de un colegio ubicado en una ciudad, al de una escuela rural dispersa, donde el contexto y las condiciones son distintas.
Diagnóstico a estudiantes
El diagnóstico es un elemento fundamental en el desarrollo de los procesos investigativos, ya que permite recolectar información para implementar estrategias necesarias para la planeación de las actividades que están vinculadas en este tipo de procesos. Bajo este punto de vista, la observación como elemento diagnóstico permite recoger información y registrar muchos elementos posibles en el progreso de las actividades pedagógicas que se relacionan con este propósito; en tal sentido, se puede registrar en cuentos, juegos, adivinanzas, trabalenguas, etc. Así, el diagnóstico de las habilidades comunicativas en los estudiantes es primordial en el proceso de enseñanza-aprendizaje en el grado Transición, recolectando información en actividades que son desplegadas de forma natural al inicio del proceso educativo.
Similares aportes presentan Toro y Tejada (2020): el proceso diagnóstico posibilita identificar falencias de los menores en cuanto a sus necesidades, limitaciones, atendiendo el contexto en el que viven y, particularmente, las limitaciones en el desarrollo de las habilidades comunicativas. Manifiestan que el proceso que se debe llevar a cabo, con el apoyo de los padres de familia, es básico en esta etapa, para generar o ajustar los contenidos, cuya finalidad es el crecimiento personal y el aprendizaje de los menores.
Habilidades comunicativas
López (2018) resalta lo significativo de las competencias comunicativas en la formación preescolar, que posibilitan expresar ideas, sentimientos, necesidades, sueños y deseos, por medio de la emisión de sonidos, usando un código lingüístico común que requiere interpretación. Destaca que el empleo correcto de estrategias didácticas favorece los aprendizajes significativos; propone la literatura infantil como mecanismo básico del desarrollo de estas habilidades del habla y la escucha en preescolar, a partir de las cuales se crea las bases para el proceso de leer y escribir, que se consolidará en grados posteriores.
Habilidad del habla. Cassany et al. (1994) y López (2018) sostienen que el lenguaje es una actividad social que contribuye a configurar la estructura cognitiva de los seres humanos a través de esquemas y funciones; influye en la comunicación, como resultado de las relaciones del individuo en su entorno, siendo un proceso sociolingüístico contextualizado; se desarrolla mediante el intercambio comunicativo a través de expresiones que son fortalecidas con el pasar del tiempo, mejorando la capacidad de comprender el significado abstracto de las palabras.
Habilidad de escucha. Cassany et al. (1994) la definen como la capacidad que tiene el sujeto para comprender y reconocer el significado de la intención comunicativa de un determinado hablante, al implicar procesos cognitivos, puesto que se tiene que construir y reconstruir significados mediante la interpretación de un discurso oral. López (2018) presenta contribuciones similares y resalta la importancia que tiene la escucha en el proceso comunicativo, el cual no debe ser considerado como un elemento pasivo, ya que implica la incorporación de procesos cognitivos, necesarios para interpretar palabras y darles significados; por ello, escuchar es un criterio de la calidad en el habla y, en consecuencia, un elemento independiente con relación a la habilidad oral.
Habilidad de lectura. Según el MEN (2009), la acción de leer está favorecida por la intervención de un adulto, mientras la comprensión lectora se da a través de interacciones de sílabas y palabras que están familiarizadas por el contexto en el que se encuentra el menor. Desde la Ley 115 de Educación se expresa que la competencia comunicativa debe permitir no solo la expresión oral de discursos significativos, sino también, la lectura comprensiva y la escritura de diversos tipos de textos, argumentos que dan a entender que estos procesos están estrechamente relacionados con los de atención y memoria, vinculados con el entorno en el cual son desarrollados.
Habilidad de escritura. Para Cassany et al. (1994), la escritura es el resultado de construcciones sociales relacionadas con la producción de texto, cuya intención es comunicativa, lo que implica dominar el sistema de notación alfabética, signos, rangos característicos de diferentes tipos de textos y, reglas gramaticales.
Expresión gestual
Ferro y Mancha (2008) denominan la expresión gestual como el lenguaje más natural del hombre, el cual se utiliza desde los primeros momentos de vida, al emplear el cuerpo como un instrumento de comunicación. En este sentido, se puede deducir que es un lenguaje espontáneo y no tiene códigos preestablecidos como el de la escritura, ya que por simples gestos de la cara o de alguna otra parte del cuerpo, se puede expresar o comunicar ideas y vincularlos con sentimientos, actitudes, sensaciones y pensamientos, convirtiéndose en el lenguaje corporal del humano. Bajo esta concepción, el lenguaje gestual es un elemento vital en el desarrollo de las habilidades comunicativas en los menores, por ser un medio o recurso para expresarse ante los demás y transmitir sus ideas y pensamientos de forma natural, pero, se debe trabajar para que se desarrolle efectivamente, con espontaneidad; y que, además, transmita de forma más precisa los pensamientos.
Para Ferro y Mancha (2008), este tipo de lenguaje se da mediante el reconocimiento del esquema corporal, del conocimiento del entorno y la orientación del mundo a través de actividades de la cotidianidad, de favorecer la autoestima, la expresión, la comunicación, de posibilitar el desarrollo de la imaginación y la representación mental de las cosas, para luego ejemplificarlas en los gestos o transmitirlas mediante acciones gestuales. Así, la expresión gestual para estos autores, desempeña un papel indispensable en el desarrollo cognitivo, motor y afectivo de los menores, que se despliega a partir de acciones básicas fundamentadas en el juego, pasando por procesos más complejos que implican sensaciones, emociones y sentimientos, que garantizan la optimización en los procesos comunicativos.
La grafía
Ferro y Mancha (2008) la relacionan con la motricidad fina, la cual es una conducta motriz humana orientada hacia la escritura o representación de un sonido en una palabra o en un conjunto de signos; citando a Zabaleta, aducen que se realiza en tres fases: 1) Contacto simple, capacidad de asimilación motriz; 2) Presión palmar, que es cognitiva, sensitiva y perceptiva; 3) Formación de copias motrices exactas.
De este modo, se muestra que el grado de desarrollo motriz vincula a los procesos cognitivos con los sensitivos y perceptivos; es aquí donde se conecta el sistema nervioso, con los sentidos y los músculos, al realizar acciones de trazos. Ya cuando el estudiante ejecuta una preparación correcta, pasa al siguiente nivel, que es exacto, donde hace procesos reguladores en los movimientos, de forma precisa y consciente. Con base en esto, se puede decir que la grafía es una actividad que implica gran precisión y elevado nivel coordinativo; por esto, las fases de la grafía van a estar relacionadas con una etapa o desarrollo cronológico. Para Ferro y Mancha (2008), en la etapa uno están los menores de 3 a 4 años; la etapa dos 5 años y la etapa tres, después de los cinco años; por este motivo, es relevante cursar grados preescolares, donde ellos adquieren y se sensibilizan por medio de actividades específicas y de interés.
Pretextualización y textualización
El Ministerio de Educación Nacional de Perú (2000, como se cita en Escarcena y Cornejo, 2022), señala que la pretextualización precede a la textualización, siendo un importante componente de la comunicación; por lo tanto, esta se debe trabajar con una metodología lúdica, empleando el juego como elemento fundamental y facilitador del aprendizaje. Es necesario plasmar la oralidad (ideas, emociones, pensamientos) en un papel, para lograr la comunicación interpersonal. Según las directrices que propone el MEN de Perú, este proceso se inicia en los menores de cinco años, mediante trabajos de psicomotricidad gruesa, para luego pasar a la psicomotricidad fina por medio de ejercicios de linealidad, direccionalidad, trazos, dibujos, etc., en aras de llegar a plasmar las vocales, letras, sílabas y palabras en un papel o escrito.
Aportes similares presentan Escarcena y Cornejo (2022) en cuanto a que la pretextualización debe trabajarse de forma contextualizada, donde el saber y las estrategias pedagógicas empleadas por el docente marcarán el éxito de este proceso, ya que es un trabajo lento, largo y complejo para que los niños puedan relacionar las letras como códigos de escritura, conocer su sonido y forma y, saber combinar estos elementos para crear sílabas y, posteriormente, palabras y oraciones, para finalizar con párrafos o escritos. Bajo esta perspectiva, la pretextualización requiere un proceso cognitivo complejo que se debe desarrollar en los grados preescolares, donde su adquisición muchas veces va a estar condicionada a los saberes previos de hablar, escuchar y, las vivencias contextuales; por ello, el docente debe utilizar las estrategias adecuadas y pertinentes para que los niños puedan relacionar los sonidos con un signo o código correspondiente, hasta formar sílabas y palabras. La metodología basada en un enfoque lúdico y contextualizado va a ser un factor fundamental, ya que fomenta la participación activa de los menores y posibilita relacionar los sonidos, imágenes y otros elementos, con los códigos o letras.
La textualización, según Benítez et al. (2021) y Supo-Condori et al. (2022), es un proceso complejo de funciones cognitivas indispensables en la comunicación, que son desarrolladas por la interacción social y la relación con el entorno. Así, los procesos de enseñanza y aprendizaje deben estar basados en el contexto específico en el que se vive y, es un error trabajar con metodologías poco contextualizadas, dado que la textualización se encuentra en un nivel más complejo que la pretextualización; en ella están plasmados los pensamientos e ideas de las personas de forma más fluida y espontánea, producto de las relaciones que se tiene con elementos del entorno en el que residen, los cuales se vinculan a un código o letra específica, que tiene un significado determinado.
En este punto, Benítez et al. (2021) mencionan que los individuos tienen la necesidad de establecer comunicación y esta puede expresarse de diferentes formas: por medio de símbolos, gestos, sonidos, etc. Particularmente, la textualización debe desarrollarse con actividades a nivel léxico-semántico, morfosintáctico y ortográfico, con el propósito de que el individuo tenga la capacidad de redactar textos, desarrollando su comunicación escrita. Refieren que, la falta de trabajo de la textualización y el componente comunicativo, se ve reflejado en los problemas lingüísticos de los estudiantes, por su bajo nivel en competencias escritas y lectoras.
Aportes desde la psicolingüística
Fernández (2009) define a la psicolingüística como una rama de la psicología interesada en saber cómo la especie humana adquiere el lenguaje y los mecanismos cognitivos que intervienen en el procesamiento de la información lingüística. Harris y Coltheart (1986, como se cita en Valle, 1992) la precisan como una ciencia que intenta descubrir cómo se comprende y se produce el lenguaje; es decir, la psicolingüística se interesa en los procesos que intervienen en el lenguaje. En concordancia con estos referentes teóricos, se puede deducir que la psicolingüística está relacionada con todos los procesos mentales implicados en la adquisición y aprendizaje del lenguaje; en otras palabras, la manera como una persona comprende, produce, adquiere o pierde el lenguaje en su diario vivir.
Desde otro punto de vista y, parafraseando los aportes de Mayor (2004), la psicolingüística surge de manera explícita en los años 20, a partir de los aportes de la psicología en la educación, por medio de teorías conductistas en la adquisición de la lengua materna; no obstante, estas teorías fueron modificadas con el pasar del tiempo, al usar teorías constructivistas en los procesos educativos y adquisición del lenguaje. Bajo esta perspectiva, lo que el autor da a entender es que esta es una ciencia en constante evolución, siendo un área interdisciplinar que se relaciona con las diferentes áreas de la educación y las ciencias sociales. Del mismo modo, es importante resaltar que los aportes de la psicología a la psicolingüística evolucionaron de estrategias tradicionales (estímulo - respuesta) a estrategias emergentes, para un continuo aprendizaje del lenguaje.
Anula (2002) expresa que la psicolingüística estudia el lenguaje desde los procesos mentales; por ello, se trata de una ciencia experimental que se realiza mediante la observación de la adquisición de los procesos lingüísticos y la conducta de los hablantes y, hace una diferenciación con la lingüística, ya que esta estudia las gramáticas de las lenguas y sus funcionamientos, mientras la primera se centra en el proceso que tiene lugar a la hora de llevar a la práctica el lenguaje. Relacionando los aportes anteriores con el presente estudio, se determina que la psicolingüística se convierte en un elemento importante en los procesos para la adquisición del lenguaje, siendo indispensable en la etapa de educación preescolar; es aquí donde los maestros de transición, al comprender y diferenciar esta disciplina y su aplicabilidad, favorecerán que los niños encuentren los medios y ambientes adecuados para comunicarse, y la apliquen en cada una de las áreas educativas y en la vida cotidiana.
Aportes de grandes pensadores
Al continuar el desarrollo del marco teórico, se hace necesario recoger aportes interesantes y relevantes que han nutrido las teorías del aprendizaje y los procesos de desarrollo en las personas, ya que estos son de mucha relevancia y ayudan a comprender el desarrollo de las habilidades comunicativas. El primer autor al que se hace referencia es a Vygotsky (como se cita en Blanco, 2012) y su teoría del aprendizaje sociocultural; menciona que el aprendizaje de las personas se estructura a partir del contexto en el que se encuentran; se refiere a la realidad cultural, social, etc.; hace alusión a que el aprendizaje de las personas está condicionado por las relaciones interpersonales que se tenga; dice que el componente lúdico en las primeras edades va acompañado de las relaciones sociales, que son fundamentales en el aprendizaje de los menores; sugiere que, en el desarrollo del hombre, aparte de su desarrollo biológico, también se aprecia el desarrollo sociocultural, relacionado con la organización cultural y social de los individuos.
De otra parte, Trujillo (2017) alude al aprendizaje sociocultural, también como una teoría constructivista que requiere de procesos superiores de pensamiento y lenguaje, íntimamente vinculado con el entorno social, cultural e individual, que cumple la función de mediador y facilitador de la adquisición del aprendizaje. Por este motivo, dentro del rol del maestro y su saber pedagógico, tiene una función primordial al momento de guiar el proceso de aprendizaje, pues debe crear los ambientes adecuados para la correcta asimilación de costumbres y tradiciones que el menor debe interpretar, y dar un significado con acciones establecidas en una cultura; por lo tanto, son operaciones mentales superiores. En este sentido, el autor clarifica que el aprendizaje debe ser dinámico y se debe relacionar con las experiencias previas de los menores, con el fin de mejorar y consolidar el aprendizaje de forma efectiva, reconociendo algunas ideas de Vygotsky (como se cita en Blanco, 2012), para quien el lenguaje es una herramienta cultural en la transmisión del conocimiento; por ello, se entiende que, entre mayores sean las relaciones interpersonales de calidad, mayores son las posibilidades de extraer un mejor aprendizaje y un mayor desarrollo de los procesos mentales - cognitivos que se debe realizar de manera contextualizada.
Otra teoría a destacar es la del aprendizaje, desarrollada por Piaget (como se cita en Tito-Manuel, 2013), fundamentada desde el punto de vista psicológico en el siglo XX, la cual tiene en cuenta las facetas del desarrollo cognitivo del humano: pensamiento concreto, pensamiento formal, pensamiento lógico. También se destaca lo expuesto por Delgado y García (2021), quienes hacen referencia a los aportes de Piaget en 1983 y los vinculan con el paradigma de aprendizaje constructivista, el cual es primordial en el desarrollo del proceso de aprendizaje del niño, ya que se relaciona con los procesos cognitivos, desarrollados en diferentes etapas, como: sensorial (0 a 2 años), preoperacional (2 a 7 años), operaciones concretas (7 a 11 años) y, operaciones formales (desde los once años hasta la adultez).
Bajo esta perspectiva, los argumentos y aportes previos en la teoría del desarrollo cognitivo son esenciales en las etapas de desarrollo educativo, pues activan los conocimientos de los niños; el maestro tiene como función, organizar, colaborar, estimular y guiar durante todo el proceso de aprendizaje-enseñanza; por ello, en el presente trabajo se diseña una propuesta didáctica que ayudará al desarrollo de las habilidades comunicativas, mediante actividades lúdicas, material concreto y didáctico, adecuándose al nivel de desarrollo cognitivo de cada niño, respetando su tiempo e individualidad. El aprendizaje en el aula debe ser guiado con actividades específicas que estimulen el desarrollo en cada una de las etapas; en el caso del grado Transición, se requiere implementar cartas, recetas, afiches, volantes, avisos, noticias, cuentos, poemas, etc., si se habla de habilidades comunicativas.
Desarrollo y competencias de los niños de 3 a 5 años
Según el MEN (2009), en menores de 3 a 5 años, el desarrollo de competencias se posibilita gracias a la capacidad de establecer una diferencia entre creencias y afectos; a esta edad, los niños y las niñas poseen la capacidad de saber o entender lo que el otro quiere, sabe, cree y siente, como es el caso de deseos, emociones, control emocional, normas, valores, criterio moral, predicciones e intenciones, herramientas cognitivas para comprender y producir lenguaje escrito.
En coherencia con estos aportes, esta edad representa el periodo de pleno desarrollo de las competencias de los niños y niñas, quienes empiezan a reflexionar y analizar las situaciones de una manera más coherente, generando nuevos significados y dando importancia a las cosas y situaciones que producen nuevo conocimiento, buscando favorecer el desarrollo de todas sus dimensiones. Entonces, el saber pedagógico del docente es fundamental al momento de orientar el proceso de enseñanza-aprendizaje relacionado con el desarrollo de las habilidades comunicativas en los menores, ya que debe emplear una metodología y unos recursos pedagógicos adecuados y pertinentes para transmitir el conocimiento hacia la adquisición de la competencia. Uno de esos elementos es la contextualización de las actividades, siendo ideal que sean desarrollados en un ambiente cotidiano, donde el menor tenga la posibilidad de relacionar los contenidos y temáticas educativas con la vida cotidiana o de su entorno. Este es un aspecto enriquecedor que fomenta una metodología activa, participativa y dinámica, obligando tanto al docente como al estudiante a buscar e implementar estrategias más acordes con su realidad inmediata.
Metodología
La investigación se orientó bajo el paradigma interpretativo, enfoque cualitativo, con aportes de Díaz (2011) y Hernández et al. (2014), que posibilita explorar, describir situaciones cotidianas, para luego interpretarlas, comprender comportamientos de personas y comunidades. En sincronía, se hace uso del método fenomenológico-hermenéutico; Martínez (2006), aduce que “la fenomenología se define como el estudio de los fenómenos, tal como son experimentados, vividos y percibidos por el hombre” (p. 137). No obstante, por sí solos no tienen significado; para ello es preciso su interpretación por medio de la hermenéutica, posibilitando una comprensión profunda de la experiencia investigativa. Con esto se logra evidenciar una correspondencia y afinidad en cuanto al paradigma, enfoque y método empleados en el desarrollo del estudio, que facilitan la interpretación y comprensión del fenómeno de estudio, de manera holística, contextualizada y con mayor profundidad, lo cual tiene correspondencia con los propósitos de la investigación.
Respecto a la población estudio, participaron cuatro docentes, estudiantes y padres de familia del grado Transición, pertenecientes a la Institución Educativa Fray Plácido de Mocoa, Putumayo, en el año 2022, seleccionados mediante muestreo a conveniencia. Los criterios de inclusión que se tuvo en cuenta fueron: acceder voluntariamente al estudio (padres de familia y docentes); para los estudiantes, consentimiento informado firmado por acudientes y, el aval de la institución para realizar la investigación. Es importante mencionar que a los participantes se les explicó detalladamente los procedimientos a desarrollar, mencionando los objetivos, metodologías, riesgos, utilidad, anonimato y confidencialidad de la información presentada, atendiendo las consideraciones éticas y normativas del estudio.
Las técnicas de recolección de información utilizadas fueron: entrevista dirigida a docentes (ocho interrogantes), entrevista focal (padres de familia, siete interrogantes) y observación simple en el aula (ocho ítems), seleccionadas observando la pertinencia en cuanto al enfoque, paradigma y método del estudio, dando así la posibilidad de dar respuesta a los propósitos planteados en la investigación, al ser técnicas flexibles/adaptables, abiertas, participativas y dinámicas, que son desplegadas en ambientes cotidianos. Estas técnicas permiten la recolección de información de manera amplia, detallada, holística, contextualizada, lo cual facilita una mejor interpretación y comprensión de la realidad del estudio (Monje, 2011). Así, las tres técnicas empleadas son utilizadas en ámbitos relacionados con la educación, las cuales permiten a los investigadores conocer de primera mano los fenómenos estudiados, al estar presentes en el sitio y realizar acciones de observación e indagación a los individuos, lo cual facilita significativamente el entendimiento de los fenómenos, amplia y detalladamente.
Posterior a la recolección de la información, se efectuó el proceso de vaciado de la misma y la codificación, para su ulterior análisis con el uso de la triangulación tipo metodológica (Forni y De Grande, 2020). En este sentido, a partir del proceso desarrollado en la triangulación, se logró establecer convergencias (semejanzas) y divergencias (diferencias) en la información recolectada; con ello se identificó los hallazgos, que se corroboró a partir de las fuentes bibliográficas, para la creación de las conclusiones del estudio.
Resultados
Esta sección se presenta con base en la información recolectada mediante los instrumentos de la entrevista, la entrevista grupal y la observación participante. Se inicia con la entrevista a los docentes de Transición, compuesta de ocho interrogantes. La primera pregunta estuvo relacionada con el diagnóstico efectuado a estudiantes de Transición respecto al desarrollo de habilidades comunicativas al inicio del año escolar; se destaca que no todas las docentes elaboran un diagnóstico completo de las habilidades comunicativas; manifiestan que se hace de forma parcial y se completa con el pasar del tiempo, convirtiéndose en un hallazgo negativo encontrado en el estudio (Subcategoría: Contexto y relación estudiante-docente). Sin embargo, se indica que cuando los menores ingresan, cuentan con un vocabulario limitado, con dificultades en la pronunciación, timidez, poco desarrollo en la escucha-atención y, paulatinamente van en mejoría, a medida que tienen una mayor confianza con la docente (Categoría: Habilidades comunicativas).
La segunda interrogante se refirió al empleo de las mallas y lineamientos curriculares. Dentro de las respuestas se evidencia que las maestras hacen uso de los lineamientos establecidos por el MEN, como planes, currículos, derechos básicos de aprendizaje (DBA), metodologías del grado Transición, particularmente en la dimensión comunicativa. Mencionan que utilizan estrategias y metodologías didácticas que captan la atención de los menores, como cantos, rondas, trabalenguas, cuentos narrados, poesías, etc., orientados con un enfoque lúdico; manifiestan que el uso de la literatura infantil contribuye al desarrollo del componente oral y escucha en las habilidades comunicativas de los menores, afirmaciones que se relacionan con las contribuciones de López (2018).
El tercer interrogante hizo alusión a la formación y actualización del conocimiento pedagógico; se observa que las docentes cuentan con la formación pertinente para su cargo y participan constantemente en capacitaciones en este tipo de temáticas, lo que contribuye a su saber pedagógico.
En el ítem 4 se indagó sobre las estrategias metodológicas que suelen utilizar las docentes para favorecer el desarrollo de las habilidades comunicativas como escucha y habla en los estudiantes, implementadas con un enfoque lúdico, actividades como narraciones, dramatizados, poesía, etc., manifestando que enfatizan en la habilidad comunicativa de la escucha, la cual es importante para captar la atención de los menores.
La interrogante 5 tuvo que ver con las habilidades comunicativas que se debe mejorar o fortalecer en los estudiantes de Transición, para un adecuado desarrollo de los procesos cognitivos; las docentes expresan que es la escucha, vital para el desarrollo de procesos cognitivos como la atención, concentración y memoria; para ello emplean estrategias didácticas (juegos), con las cuales logran captar la atención de los menores.
La pregunta 6 expresó la incidencia que tiene la relación docente-estudiante en el proceso de aprendizaje. En las respuestas se destaca que son determinantes para generar ambientes de armonía, confianza, empatía, para conocer a los estudiantes.
La pregunta 7 se refiere a los espacios de intercambio de saberes con sus colegas, que contribuyen en su labor docente, elemento a destacar al permitir detectar falencias en el desarrollo de los contenidos; igualmente, se resalta las experiencias significativas en el desarrollo de sus actividades.
En la pregunta final, 8, se denotó la importancia de reflexionar sistemáticamente sobre el quehacer pedagógico, siendo un espacio necesario para generar ajustes en el proceso educativo.
En la observación, el primer ítem fue Comunicación y relación docente/estudiante/ambiente en el aula, evidenciando una correspondencia positiva entre estos, basada en afecto, confianza, empatía, respeto y amistad, que fomenta la creación de un ambiente armónico en el aula. El siguiente elemento de análisis referenciaba el interés por llevar a cabo las actividades propuestas por la docente, expresando el uso de estrategias y herramientas didácticas de su agrado, que llaman la atención de los niños y niñas en cuanto a la dimensión comunicativa, como juegos, rondas infantiles, cantos, cuentos, videos, etc., lo cual se relaciona con los aportes de Merellano-Navarro et al. (2019) al implementar estrategias con enfoque lúdico e innovadoras, fomentando el interés de los estudiantes.
El tercer elemento hace alusión a la capacidad del estudiante para seguir instrucciones y adaptarse. Las docentes hacen énfasis en la habilidad comunicativa de la escucha, que se evidencia en la facilidad de seguir instrucciones y, su concentración. Lo anterior es reflejo del saber pedagógico de ellas, al hacer uso de metodologías didácticas y actividades del agrado de los menores (juegos, cuentos, obras de teatro). Con ello se respondió el ítem siguiente: el estudiante se comunica constantemente con sus compañeros, al presentarse un entorno óptimo para su aprendizaje. Por otra parte, el desarrollo de actividades como el teatro, el canto, los juegos narrados, facilitan el diálogo y la comunicación entre estudiantes, quienes lo expresan de manera verbal y gestual, dibujando.
En cuanto al elemento de análisis sobre cómo el estudiante contribuye a crear un ambiente de sana convivencia, es evidente la confianza con la maestra y sus compañeros, que le permite expresarse de una manera más fluida; asimismo, el docente contribuye a fomentar estos ambientes, ya que crea las normas de comportamiento, como el respeto a la palabra y la utilización de actividades con un componente lúdico que facilita la participación activa de los menores en el desarrollo de su dimensión comunicativa, lo que es reflejo de su saber pedagógico.
Respecto a si el estudiante desarrolla los procesos cognitivos como la atención, concentración y memoria durante la ejecución de actividades, se evidencia que sí, ya que son desplegados mediante la escucha, aprendiendo a seguir instrucciones y captar las normas de comportamiento; con ello, se les facilita la asimilación de los demás contenidos.
La entrevista focal inicia con la interrogante: ¿Considera usted que la docente del grado Transición cuenta con la experiencia, preparación y conocimientos suficientes para desarrollar las habilidades comunicativas de sus hijos (habla y escucha)? Se aprecia respuestas positivas, evidentes en las mejorías obtenidas por los menores, como la pronunciación, uso de palabras, relación con el contexto, pérdida de la timidez; igualmente, con la escucha, ya que estos ejecutan sus tareas más fácilmente, al seguir las instrucciones. Por otro lado, se manifiesta que las actividades son acordes a la edad y grado escolar; son fáciles de desarrollar y las disfrutan, ya que declaran el gusto por ir a la escuela. Estos aportes están relacionados con la interrogante 5, en cuanto a la pertinencia de las actividades; muestra la buena relación docentes-estudiantes, ya que los menores expresan a sus padres el cariño, amor por la docente y el agrado de estar en la escuela. Además, se identifica la adquisición de valores como el respeto, solidaridad, empatía y responsabilidad, creando buenos ambientes de trabajo, lo cual responde a las interrogantes siguientes, al manifestar agrado, simpatía de los menores por el entorno escolar, que son reflejo de las correctas estrategias empleadas por las maestras.
Discusión
En este apartado se emplea la triangulación tipo metodológica, permitiendo establecer divergencias y convergencias dentro de los resultados, para determinar los hallazgos dentro del estudio.
El principal hallazgo está relacionado con el diagnóstico a estudiantes, que se hace al iniciar el año escolar por parte de las docentes del grado Transacción, quienes aducen que no se desarrolla por completo y que se va conociendo las características de cada uno de ellos con el pasar del tiempo. Esta falencia podría limitar el abordaje y desarrollo de contenidos de forma más óptima (con uso de estrategias y actividades de intereses de los menores), al no conocer los gustos, necesidades y fortalezas de los menores; no obstante, según lo expresado en la entrevista grupal y la observación, las actividades de las docentes son pertinentes para la edad y grado escolar y, están de acuerdo con el gusto y el interés de los niños; además de que son planeadas de acuerdo con las dificultades y fortalezas, son fáciles de realizar, los motivan y son de su agrado; esto denota el buen conocimiento de los estudiantes por parte de las docentes, aunque no sea desde el principio del año escolar.
Al comparar la información preliminar con referentes teóricos en el área como los de Toro y Tejada (2020), se comprende que el diagnóstico inicial es fundamental en cualquier proceso, e indispensable para la planeación de temáticas y actividades, con el fin de que sean más pertinentes, según las características de los menores y las condiciones del entorno. Según estos autores, es necesario realizar esta actividad con la participación de padres de familia, con el fin de implementar actividades pertinentes según los gustos, necesidades de los estudiantes y, condiciones del contexto. Por lo tanto, se halla una falencia por parte de las docentes, quienes deben desarrollar este proceso al iniciar el año de forma completa y, con el acompañamiento de los acudientes de los menores, con la intención de implementar estrategias acordes con las características de los estudiantes.
En cuanto a la dimensión comunicativa, se desarrolla el contenido con estrategias adecuadas, como el uso de los pilares del aprendizaje (arte, literatura, juego y exploración de medio); según lo expuesto por Niño (2021) y Córdoba et al. (2017), son actividades que despiertan el interés de los menores y que facilitan el desarrollo de sus habilidades comunicativas, al estar enfocadas en las características de los estudiantes y el contexto.
Una convergencia interesante a discutir está relacionada con las estrategias didácticas utilizadas por las maestras en la dimensión comunicativa, basadas en metodologías lúdicas y de acuerdo con los pilares del aprendizaje. Niño (2021) sostiene que, actividades como el canto, las rondas infantiles, los dibujos, las coplas, los juegos narrados, etc., son definitivas para el desarrollo de las habilidades comunicativas, enfatizando en la literatura infantil como elemento clave que promueve las relaciones interpersonales, manifiestas en la expresión de pensamientos y emociones de los menores. Merellano-Navarro et al. (2019) afirman que el uso de estrategias innovadoras bajo el enfoque lúdico estimula la participación activa y consciente de los estudiantes, ya que son actividades de su agrado, lo que les permite interactuar de forma más frecuente y posibilita desarrollar las habilidades comunicativas. Esto muestra una convergencia interesante donde las maestras usan estrategias y metodologías lúdicas, innovadoras o diferentes para el desarrollo de los contenidos, basadas en el diagnóstico y conocimiento del contexto, siendo acordes con el grado escolar y edad de los menores, facilitando la asimilación de los contenidos por parte de estos.
En cuanto a la formación y experiencia de las maestras, se hace evidente que cuentan con la formación pertinente para ejercer el cargo en el grado Transición (licenciadas en educación inicial, algunas especialistas en infancia y adolescencia). Por otro lado, la experiencia que, en promedio es mayor a 15 años, les ha permitido desarrollar las temáticas de la menor manera, que se expresa en el correcto abordaje de contenidos y el uso adecuado de estrategias didácticas y actividades. Confirmando la información preliminar, se tiene en cuenta los aportes expuestos por Iglesias et al. (2018) y Álvarez et al. (2017), quienes establecen que la formación docente debe ser permanente, aspecto fundamental que brinda elementos para un mejor desempeño en su accionar; igualmente, se resalta la importancia de reflexionar el quehacer docente, con el fin de encontrar falencias y fortalezas y, mejorarlas mediante ajustes.
Concerniente a la reflexión del quehacer docente y, analizando la información recopilada, se descubre un hallazgo relevante que se relaciona con los espacios que tienen las docentes para intercambiar experiencias en el aula, comunicando las dificultades encontradas y las experiencias significativas, en cuyo análisis emplean estrategias para fortalecer o implementar ajustes para su corrección. En este sentido, el saber pedagógico de las docentes se nutre a partir de las vivencias en el aula, como la relación de los docentes-estudiantes, las actividades propuestas para el desarrollo de contenidos, los métodos y técnicas de enseñanza, etc., los cuales, por medio de procesos de reflexión, pueden mejorar e implementar de un modo más efectivo, que repercutirá positivamente en el aprendizaje de los menores. Los aportes de Porras et al. (2019) guardan similitud, ya que estas acciones nutren el saber pedagógico por medio de la reflexión práctica docente, permitiendo el desarrollo de competencias en planos cognitivos, actitudinales, pragmáticos, necesarios para ajustar los contenidos, estrategias de enseñanza acordes con el contexto y particularidades de los menores (interacción docente, contenido y estudiante).
Con relación a la categoría de análisis ‘Habilidades comunicativas: escucha, expresión oral’, se logra establecer que la escucha es un elemento fundamental para desarrollar las demás habilidades comunicativas y cognitivas, evidencia que se da a partir de la similitud de la información recolectada. En este sentido, se convierte en el hallazgo más importante en esta categoría, ya que a partir de su desarrollo se aprende a seguir instrucciones y seguir reglas de comportamiento y, posibilita la buena pronunciación; está relacionado con los procesos de concentración y atención que son de tipo cognitivo. López (2018) expresa que las habilidades comunicativas están relacionadas con los procesos cognitivos de atención, concentración y memoria; por ende, es fundamental trabajarlos en los primeros años escolares, para el afianzamiento de bases sólidas que posibiliten el abordaje y asimilación de información. Son dos los elementos diferentes dentro del acto educativo, que deben ser trabajados por aparte, donde la escucha facilita la capacidad de comprender, interpretar o dar significado a las expresiones verbales abstractas; por ello, lo significativo de trabajar con metodologías lúdicas que sean del interés de los menores y que creen un aprendizaje significativo en estos.
Haciendo alusión al desarrollo de las habilidades comunicativas, es notorio que los estudiantes han obtenido grandes mejorías, ya que en un inicio el vocabulario era limitado, tenían dificultades en la pronunciación, hablaban con timidez y no se relacionaban con los demás. Con el tiempo, se aprecia que el vocabulario es más amplio y usan palabras relacionadas con lo que quieren comunicar; además, acompañan lo que quieren decir con gestos, comunican sus sentimientos e ideas de diferentes maneras, saben escuchar, se relacionan y comunican con los demás. Este hallazgo tiene como particularidad que, en sus fuentes hay un uso de estrategias didácticas (saber pedagógico) acordes con los gustos e intereses de los menores, como, por ejemplo, los cantos, rondas, narraciones, dramatizados, bailes, entre otros, que son de su agrado y que fomentan la participación.
Lo anterior tiene correspondencia con las aportaciones de López (2018), quien expresa que el empleo correcto de estrategias de aprendizaje, recursos didácticos y adaptaciones a contenidos adaptados a los gustos e intereses de los menores, favorece el desarrollo de sus habilidades comunicativas; la autora propone la literatura infantil como patrón que facilita el progreso de la escucha y la expresión oral en los estudiantes ya que, actividades como los cuentos narrados, el teatro, la poesía, etc., permiten un intercambio lingüístico más fluido y frecuente en los niños (oralidad); están relacionadas con procesos cognitivos como la concentración y atención (escucha), que son experiencias significativas en su aprendizaje, dado que realizan las actividades con gusto y satisfacción.
Como ya se señaló, las habilidades comunicativas como la expresión oral, gestual y escucha, atañen a los procesos cognitivos (atención, concentración y memorias); por lo tanto, al desarrollarlas, se vincula la atención y la memoria. En este punto, las metodologías de aprendizaje basadas en el arte, la literatura, el juego y la exploración del medio, favorecen en gran medida su desarrollo, ya que son del interés de los menores y, su participación en este tipo de actividades crea estados de goce y disfrute en ellos. Por otra parte, se crea espacios óptimos para la comunicación y expresión entre los participantes, de un modo más fluido y, desarrollan la escucha, que les permite estar más atentos a las orientaciones de las docentes y la asimilación y cumplimiento de normas.
Con relación a los ambientes de aprendizaje, existen congruencias en las respuestas, que denotan la existencia de un ambiente armónico de trabajo basado en la cooperación, amistad, buen trato, respeto a las normas de comportamiento, que se puede observar en la conducta de los estudiantes al expresar el aprecio hacia sus docentes y compañeros; manifiestan emociones como felicidad y entusiasmo al ver o hablar de su maestra y amigos; se levantan temprano, son muy puntuales y no quieren perder clases; su maestra los trata con amor y cariño, lo que facilita, según Bazantes et al. (2019), el abordaje y asimilación de contenidos, que se reflejan en el buen desarrollo de las habilidades comunicativas dentro y fuera del aula escolar; esto es, en los hogares y en la comunidad. Con relación a los ambientes de aprendizaje, estos no solo se limitan a los espacios físicos, sino que van más allá, en la armonía de las relaciones interpersonales entre los sujetos del contexto y el correcto uso de estrategias de acuerdo con sus características, donde el accionar o el rol de los maestros se vuelve fundamental para la creación de espacios de sana convivencia que fomenten el aprendizaje activo de los menores.
En este sentido, el saber pedagógico de las docentes de Transición es indispensable para el desarrollo de las habilidades comunicativas de los estudiantes, ya que deben vincular múltiples elementos como la formación docente, el uso de lineamientos nacionales, los planes de área, el currículo, entre otros, en la planeación de actividades. Este último debe ser coherente con el grado escolar y edad de los estudiantes, por lo que es correcto el uso de los pilares del aprendizaje (arte, literatura, juego, exploración del medio) para su desarrollo. No obstante, se requiere el diagnóstico inicial de los estudiantes, para la planeación y ejecución de actividades, sujeto a sus intereses, necesidades, fortalezas y entorno, con el fin de que sea más pertinente y fomente su participación activa y consciente. Bajo este panorama, el proceso de reflexión del quehacer educativo es un elemento primordial para los docentes; al evaluar la práctica pedagógica, permite encontrar falencias, fortalezas y estrategias de mayor impacto en el proceso educativo para, posteriormente corregirlas o fortalecerlas, de suerte que puedan repercutir positivamente en el aprendizaje y, contribuir enormemente al saber pedagógico.
En cuanto a las habilidades comunicativas, es preciso que sean elaboradas con estrategias que llamen el interés y fomenten la participación (enfoque lúdico); es relevante resaltar que estas son afines a algunos procesos cognitivos, como por ejemplo la escucha, básica para captar la atención de los niños, necesaria para la asimilación de los contenidos de aprendizaje y el seguimiento de instrucciones que, de forma indirecta, pueden crear ambientes óptimos para el aprendizaje y el desarrollo de las habilidades comunicativas, ya que facilitan una mayor interacción entre los participantes, de forma respetuosa y armoniosa.
Conclusiones
En definitiva, los resultados del estudio muestran que la reflexión del quehacer docente es un elemento determinante para nutrir el saber pedagógico; es menester realizar un análisis exhaustivo de la implementación de las estrategias, métodos, referentes y actividades propuestas para el desarrollo de las habilidades comunicativas en estudiantes del grado Transición; así mismo, tener en cuenta las dificultades, aspectos positivos y experiencias significativas encontradas en este proceso, que son necesarios para ajustar y orientar de una mejor manera la enseñanza-aprendizaje.
Igualmente, la formación y actualización permanente del docente y los espacios de intercambio de saberes significativos, permiten implementar ajustes positivos en el abordaje de contenidos, utilizando metodologías pertinentes que contribuyen enormemente al desarrollo de las habilidades comunicativas y las demás dimensiones en los estudiantes, ya que se trabaja atendiendo los elementos del contexto, lo cual facilita la adaptación de los docentes respecto a los cambios y retos globales.
Sin duda alguna, uno de los aspectos a tener en cuenta, que repercute de manera positiva en el aprendizaje de los menores, es el enfoque lúdico en el desarrollo de actividades y estrategias innovadoras que despierten su interés, como el uso de los pilares del aprendizaje. El buen uso y amplio conocimiento de metodologías, estrategias y lineamientos/referentes con los que cuentan los docentes, permite un mejor accionar en sus funciones. Por otra parte, al implementar estrategias lúdicas, los niños desarrollan su aprendizaje efectuando diferentes actividades de participación y colaboración en el grupo de estudio.
Un hallazgo de interés es la relación que existe en las habilidades comunicativas con algunos procesos cognitivos; en tal sentido, es atrayente hablar de que la habilidad comunicativa de la escucha influye directamente en la atención y concentración de los estudiantes. Por consiguiente, su despliegue es primordial, ya que los menores aprenden a seguir instrucciones y estar atentos, con lo cual se facilita la asimilación de contenidos. Para posibilitar lo anterior se requiere el uso de estrategias que capten su interés, como el uso de actividades que sean de su agrado; en el caso particular de las habilidades comunicativas, el canto, rondas, juegos, narraciones, dramatizados, con literatura que facilita ensanchar sus habilidades de comunicación y aprendizaje.
Un aspecto negativo a observar es el diagnóstico inicial desarrollado por las maestras, ya que se ejecuta de manera parcial y se completa con el pasar del tiempo, donde se extrae información tan importante como los gustos, necesidades, fortalezas y dificultades de los menores, información fundamental en la planificación de los contenidos y las estrategias utilizadas para la enseñanza. Según lo expresado por Toro y Tejada (2020), este proceso debe realizarse con la participación de los padres de familia, para que sea más amplio y profundo, que permita conocer las características de los menores y, hacer los ajustes a los contenidos y actividades desde el inicio de año escolar.
Desde otro punto de vista, se evidencia que el desarrollo de las habilidades comunicativas de los menores es positivo y está bien con respecto a su edad, ya que se mira mejorías en el léxico, pronunciación, fluidez y pérdida de la timidez, reguladas en gran medida por las estrategias utilizadas por los maestros, como por ejemplo, los pilares del aprendizaje y actividades acordes con su edad y grado escolar, ya que el teatro, el canto, la fonomímica, los cuentos narrados, facilitan la expresión de los menores y posibilitan una mayor interacción entre estudiantes/estudiantes y estudiantes/docentes, que manifiestan bajo dibujos, cantos, gestos, habla y, que expresan como gustos, sentimientos e ideas.
En definitiva, el saber pedagógico contribuye considerablemente a la creación de ambientes óptimos de aprendizaje; el empleo de estrategias y metodologías favorece la relación armónica entre los individuos, basada en normas de comportamiento como el respeto, buen trato, amor y fraternidad; estos elementos crean confianza y benefician una interacción más frecuente, regulada con pautas de comportamiento, creadas a partir de los saberes docentes, al dirigir el grupo y el uso de estrategias para dicho fin.
Conflicto de interés
Los autores de este artículo declaran no tener ningún tipo de conflicto de intereses del trabajo presentado.
Contribución
Todos los autores participaron en la elaboración del manuscrito, lo leyeron y aprobaron.
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