Resumen: La formación de profesionales de la salud es una tarea compleja que requiere de una combinación de conocimientos teóricos y habilidades prácticas. Para alcanzar estas habilidades, es esencial la vinculación entre las instituciones educativas y la comunidad, dado que permite a los estudiantes tener experiencias clínicas significativas en escenarios reales. No obstante, la vinculación también presenta desafíos que deben ser abordados oportunamente para garantizar la efectividad de la experiencia. En tal sentido, el objetivo de la investigación es identificar el aporte social del proyecto Zona Protegida, implementado en Plaza Central por el Instituto Superior Tecnológico Portoviejo (ITSUP). Se realizó un estudio de tipo cuantitativo, descriptivo, de corte transversal; dirigido a la comunidad del mercado Plaza Central de Portoviejo, para el periodo Junio- Julio 2023. La muestra está constituida por 61 beneficiarios, el tipo de muestreo aleatorio simple. Los datos fueron recabados mediante una encuesta. Los resultados indican, que el 80% de los participantes, conocen el proyecto de zona protegida implementado en el mercado de plaza central, perteneciendo el 75% al grupo etario de 40 a 70 años de edad, mayormente del género masculino, el 75% ha percibido beneficios del proyecto, siendo las Charlas de Salud el servicio de mayor provecho para la comunidad. La vinculación contribuye a la mejora de la calidad de la atención médica. Además de permitirle al estudiante desarrollar sus habilidades técnicas; transforma la manera en que se brinda atención médica, ya que, se centra en la prevención, la accesibilidad y la atención personalizada.
Palabras clave: Profesionales, Información, Recursos, Comunidad, Formación.
Abstract: The training of health professionals is a complex task that requires a combination of theoretical knowledge and practical skills. To achieve these skills, the link between educational institutions and the community is essential, since it allows students to have significant clinical experiences in real settings. However, the link also presents challenges that must be addressed in a timely manner to guarantee the effectiveness of the experience. In this sense, the objective of the research is to identify the social contribution of the Protected Zone project, implemented in Plaza Central by the Instituto Superior Tecnológico Portoviejo (ITSUP). A quantitative, descriptive, crosssectional study was carried out; aimed at the community of the Plaza Central market in Portoviejo, for the period June-July 2023. The sample is made up of 61 beneficiaries, the type of simple random sample. The data was collected through a survey. The results indicate that 80% of the participants know about the protected area project implemented in the central square market, 75% belonging to the age group of 40 to 70 years of age, mostly male, 75 % have received benefits from the project, being the Health Talks the most beneficial service for the community. Linkage contributes to improving the quality of medical care. In addition to allowing the student to develop their technical skills; transforms the way healthcare is delivered by focusing on prevention, accessibility, and personalized care.
Keywords: Professionals, Information, Resources, Community, Training.
Aporte social del proyecto de Paramedicina Comunitaria: Cuidando Vidas, Fortaleciendo Comunidades
Social contribution of the Community Paramedicine Project: Caring for Lives, Strengthening Communities

Recepción: 07 Agosto 2024
Aprobación: 15 Octubre 2024
Publicación: 16 Mayo 2025
Alvarado Medina, H. S. (2025). Aporte Social del Proyecto de Paramedicina Comunitaria: Cuidando Vidas, Fortaleciendo Comunidades. CONECTIVIDAD, 6(2), 67–78. https://doi.org/10.37431/conectividad.v6i2.279
La medicina comunitaria, también conocida como medicina familiar o medicina general, tiene sus raíces en las prácticas de atención primaria que han estado presentes en todas las sociedades desde sus inicios. Desde los comienzos de la humanidad, ha existido una figura en cada comunidad que ha desempeñado el papel de curandero, chamán o médico; estas personas no solo atendían enfermedades, sino que también interpretaban las complejidades de la salud en relación con el ambiente, la espiritualidad y la comunidad; aunque, con el avance de la ciencia, la medicina evolucionó, pero siempre mantuvo un componente centrado en el paciente y su entorno.
Con la Revolución Industrial y el auge de la biomedicina en el siglo XIX, la medicina experimentó una especialización sin precedentes; las enfermedades comenzaron a abordarse desde una perspectiva cada vez más fragmentada, mientras que la atención médica se fue centrando cada vez más en la enfermedad que en el paciente. Ante este contexto, la medicina comunitaria surgió como una respuesta a la necesidad de una atención más holística y centrada en el individuo y su comunidad. La medicina comunitaria se basa en dos principios fundamentales. El primero de ellos es el establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cual reconoce que la salud no es simplemente la ausencia de enfermedad, sino un estado de bienestar físico, mental y social. El segundo, reconoce que los determinantes de la salud son multifactoriales e incluyen factores socioeconómicos, culturales, ambientales y biológicos.
En este sentido, la medicina comunitaria se esfuerza por establecer una relación continua con el paciente, considerando su entorno familiar y social. A diferencia de la medicina especializada, la medicina comunitaria busca una visión integral de la salud del paciente.
A lo largo del siglo XX, diferentes países comenzaron a enfocar sus sistemas de salud hacia la atención primaria y la medicina comunitaria. La Declaración de Alma-Ata de 1978, auspiciada por la , inició la atención primaria de salud como el medio esencial para alcanzar el objetivo de llevar la salud para todos y resaltó la importancia de la medicina comunitaria en este esfuerzo. En tal sentido, la medicina comunitaria empezó a distinguirse como una especialidad, centrada en la promoción de la salud, la prevención de enfermedades y la gestión de problemas de salud a nivel comunitario. No obstante, aun en la actualidad sigue significando un gran reto para el sistema de salud a nivel mundial; principalmente por la alta incidencia de las enfermedades no transmisibles, las enfermedades mentales, los problemas de salud derivados del cambio climático y las desigualdades en los sistemas de salud. Escenarios, como los vividos con la pandemia por el COVID-19, replantearon la importancia de la especialización de los profesionales de la salud con enfoque en el paciente y su entorno.
La formación de profesionales en el área de la salud es fundamental no solo en la adquisición de habilidades y conocimientos teórico-prácticos, sino también en el entendimiento y compromiso de las necesidades de la comunidad a la que servirán. Es por ello que la vinculación de los estudiantes de estas carreras con la comunidad resulta esencial tanto para fortalecer la formación integral de los futuros profesionales, como para impactar positivamente en la comunidad y en el sistema de salud en su conjunto.
Un aspecto que se debe tener en cuenta es que las comunidades son heterogéneas y dinámicas, por lo que presentan una amplia variedad de costumbres, creencias y necesidades, que pueden limitar la activación de los servicios de salud. Por lo tanto, más allá del conocimiento adquirido en las aulas y laboratorios, es en el contacto directo con pacientes y comunidades donde los estudiantes realmente enfrentan los desafíos y particularidades de la atención sanitaria; esta experiencia les permite adquirir habilidades de comunicación, empatía y manejo de situaciones inesperadas, abordando los escenarios de manera culturalmente adecuada, respetando y entendiendo las distintas perspectivas y necesidades de los pacientes.
Vincular a los estudiantes con la comunidad fortalece su sentido de responsabilidad social; estos encuentros directos les permiten reconocer la importancia de su rol como agentes de cambio y servidores públicos, impulsándolos a comprometerse de manera activa en la mejora de la salud y el bienestar de la comunidad. Además, fomenta el trabajo en equipo al interactuar con otros profesionales, organizaciones y líderes comunitarios. Sin embargo, estos proyectos deben ser a largo plazo para que el impacto pueda medirse.
En este contexto, el Instituto Superior Tecnológico Portoviejo, con condición Superior Universitario, en su preocupación de formar profesionales en el área de la salud, viene desarrollando desde el año 2019, diferentes programas de vinculación entre los estudiantes de las carreras Tecnología Superior en Emergencias Médicas y Técnico Superior en Enfermería y la comunidad, desarrollados en un principio en el Parque La Rotonda y el Parque Las Vegas (que no se encuentran activos actualmente) y a partir del año 2022 en el Mercado de Plaza Central en la ciudad de Portoviejo; siendo este último el objeto de estudio del presente trabajo de investigación.
El proyecto de zona protegida que funciona en el mercado de Plaza Central, se centra en ofrecer servicios de asistencia primaria, a los trabajadores y usuarios del mercado, con la finalidad de brindarles a la comunidad la atención oportuna de las emergencias que puedan presentarse, el control y monitoreo de enfermedades crónicas y la información pertinente sobre los riesgos a los que están expuestos, epidemiología y estrategias para la prevención de diferentes patologías. El objetivo de este programa es, además de brindar experiencia académica a los estudiantes de la institución al tener la posibilidad de manejar diferentes tipos de pacientes y condiciones en un ambiente medianamente controlado; busca reducir las desigualdades en la salud, ya que, en lugar de centrarse únicamente en la respuesta de las emergencias, permite identificar y abordar las enfermedades crónicas, ayudando a prevenir complicaciones y hospitalizaciones no deseadas
En este sentido, el objetivo de la investigación es identificar el aporte social del proyecto Zona Protegida, implementado en Plaza Central por el Instituto Superior Tecnológico Portoviejo a partir del 2022.
Se llevó a cabo un estudio cuantitativo, descriptivo y de corte transversal. Enfocado en determinar el aporte social del proyecto de paramedicina comunitaria implementado en el mercado de Plaza Central, por el Instituto Superior Tecnológico Portoviejo.Se utilizaron como método teórico el método de análisis y síntesis, mientras como métodos empíricos la encuesta y entrevista.
La población de estudio consistió en trabajadores del mercado de Plaza Central de Portoviejo, usuarios potenciales del servicio de atención médica del Instituto Superior Tecnológico Portoviejo. Mientras que la muestra estuvo constituida por 61 personas; el tipo de muestreo aplicado fue el aleatorio simple.
Los datos fueron recopilados a partir de dos herramientas: un cuestionario estructurado diseñado específicamente para este estudio; sobre la percepción del apoyo social que ha brindado el programa zona protegida dirigido a los usuarios del servicio paramedicina. Y una entrevista dirigida al Ingeniero Marcelo Vélez, Coordinador de Plaza Central Portoviejo, con el propósito de tener una visión cualitativa del impacto que ha tenido el proyecto en el bienestar de los usuarios.
Se obtuvo el consentimiento informado de todos los participantes; garantizando la confidencialidad de la información brindada. Los cuestionarios se distribuyeron y completaron durante las horas que asisten los estudiantes a la vinculación.
Los datos obtenidos fueron procesados utilizando Microsoft Excel, para presentar su análisis respectivo en el informe final correspondiente. No se presentaron conflictos de intereses. Las limitaciones del estudio están asociada a la vigencia del proyecto y la falta de información antes de la implementación para tener un enfoque comparativo.
Para identificar el aporte social del proyecto de vinculación implementado por el Instituto Superior Tecnológico Portoviejo en el mercado de Plaza Central; se aplicó un cuestionario de 13 preguntas cerradas y una entrevista al Ingeniero Marco Vélez Coordinador de Plaza Central, con la finalidad de conocer su opinión sobre los cambios que ha percibido desde la implementación del proyecto. Los resultados de ambos instrumentos se presentan a continuación, con sus respectivos análisis.

Al identificar las características sociodemográficas de los usuarios del programa de paramedicina del mercado de Plaza Central, Portoviejo, para los fines del estudio se obtuvo, que en su mayoría los usuarios del servicio son del sexo masculino en el rango etario entre los 40 y más de 55 años; esto principalmente porque son los dueños de puestos y sus trabajadores quienes se encuentran permanentemente en el mercado, durante las horas de vinculación. A este respecto, el Ingeniero Marcelo Vélez indica que generalmente por la carga física y mental asociada al trabajo en el mercado, son los hombres los que suelen cumplir con estos roles, por tal motivo son quienes se encuentran con mayor frecuencia en estas áreas

Con respecto al nivel académico de los usuarios, se puede observar que la mayoría posee estudios básicos y de bachillerato. Conocer este aspecto resulta importante, en primer lugar, porque el nivel académico en conjunto con los factores culturales y creencias, pueden impedir la activación oportuna del servicio de atención primaria. En segundo lugar, porque los profesionales que prestan el servicio de paramedicina deben conocer las características de la comunidad a la que sirven y plantear las estrategias de abordaje adecuado.

Al consultarles sobre el medio por el cual conocen en qué consiste el proyecto de zona protegida; casi la totalidad de los encuestados, indicaron conocerlo por haber sido atendidos por los estudiantes de emergencias médicas y enfermería que atienden en Plaza Central como parte de su formación académica. Es importante destacar este aspecto, ya que, es el contacto directo con el paciente, lo que permitirá conocer las necesidades de la comunidad en cuanto a la salud, así como las fortalezas y debilidades del proyecto y sus oportunidades de mejora. En este sentido el Ing. Vélez refiere que desde su perspectiva el programa de vinculación ha sido bien recibido tanto por los trabajadores del mercado, como por los usuarios y los habitantes del sector.

En la Tabla 4. Se puede observar que gran parte de la comunidad asiste o atiende regularmente a las charlas y talleres de prevención dictadas por los estudiantes que realizan la vinculación. No obstante, se debe destacar que el día a día en el mercado es muy dinámico y por factores asociados a la naturaleza de las labores y actividades que se realizan en el mismo, se dificultad la asistencia de la totalidad de los trabajadores o usuarios, por lo que la estrategia planteada para llegar a una cantidad mayor de personas es la capacitación continua, en la que cada semana se abordan temas distintos y son retomados cada dos meses.

Al consultarles a los usuarios sobre los beneficios que han percibido a nivel individual y colectivo desde la implementación del proyecto de vinculación estudiantil, la mayoría de los encuestados refieren una mejoría significativa en el ambiente de trabajo, seguido por cambios en hábitos alimenticios y estilo de vida y un aumento en la productividad. A este respecto el Ingeniero Vélez comenta que contar con un servicio de atención médica dentro de las instalaciones del mercado de Plaza Central, además de permitir la asistencia oportuna de las emergencias que se puedan suscitar, incentiva a la comunidad a realizarse controles con mayor frecuencia, permite la detección y atención temprana de patologías que podrían estar afectando el desempeño de sus labores, mejorando la capacidad y productividad de quienes trabajan en el mercado. De igual manera, las charlas y talleres de prevención les permite tener conocimientos actualizados sobre los cambios que pueden y deben hacer en aras de preservar la buenas salud, física y mental.

Finalmente, con el propósito de identificar las oportunidades de mejora del proyecto teniendo en cuenta las necesidades de sus usuarios y de los estudiantes, se les consultó a los participantes qué aspectos consideran se deben mejorar. La mayoría de los encuestados sugirieron la ampliación del local y brindar capacitación a la comunidad sobre los primeros auxilios en caso de emergencias. En este sentido, se cree que la ampliación de la infraestructura en la que se desarrolla el proyecto, permitirá la utilización óptima del tiempo, además de los recursos humanos y materiales con los que ya se cuentan; creando la posibilidad de atender y tratar a un mayor número de personas, con el propósito de mejorar su salud, pero también de permitirle los estudiantes la actuación en diversos escenarios que fortalecerán sus habilidades en la práctica con pacientes.
Los proyectos de paramedicina comunitaria se han erigido como una estrategia integral para mejorar la atención médica y empoderar a las comunidades. El proyecto Zona Protegida del mercado Plaza Central, dirigido por el Instituto Superior Tecnológico Portoviejo, representa un ejemplo elocuente de esta filosofía, abordando las necesidades médicas locales y fortaleciendo las competencias académicas de los estudiantes de las carreras de Tecnología Superior en Emergencias Médicas y Técnico Superior en Enfermería.
Uno de los aspectos más notables del proyecto es su capacidad para servir como un puente entre las personas que reciben atención en la Plaza Central de Portoviejo y la atención médica definitiva. Los paramédicos y enfermeras, durante su formación académica se forman para brindar atención de emergencia, primeros auxilios y educación en salud con enfoque preventivo, mientras la vinculación con la comunidad les permite desarrollar herramientas para abordar una diversidad de pacientes y situaciones, similares a las que tendrán que afrontar durante su vida como profesional. Esto no solo optimiza el tiempo de respuesta en situaciones críticas, sino que también establece un enlace vital entre la sociedad y los profesionales de la salud (15).
Una experiencia resiente que contextualiza este vínculo, es el programa de paramedicina comunitaria implementado en el estado de Wisconsin, Estados Unidos, en la que se le permite al paramédico utilizar sus conocimientos y habilidades fuera de los entornos de emergencia, con el objetivo de brindar una atención domiciliaria de control y preventiva. Estos programas, están dirigidos en su mayoría para atender zonas rurales, aunque se está implementando con gran rapidez por otras ciudades del estado; la intención es conectar cada vez más personas al sistema de atención primaria, detectar y tratar oportunamente enfermedades, llevar control epidemiológico que permita la alerta temprana al sistema de salud pública y educar a las comunidades en materia de salud.
En el caso del proyecto de Plaza Central en Portoviejo, la educación en salud es un componente esencial, ya que cada semana se les brinda a los beneficiarios información sobre diversos temas de salud, que le permitirán tomar decisiones informadas sobre su bienestar. Los paramédicos y enfermeras que asisten en este proyecto ofrecen talleres y charlas sobre temas de salud, prevención de enfermedades y primeros auxiliares; con el propósito de empoderar a las personas con conocimientos, fomentar la autogestión de la salud y así reducir los riesgos de enfermedades prevenibles.
En este sentido, de acuerdo con los resultados del estudio, el proyecto ha demostrado ser eficaz durante este primer año de implementación, generando beneficios tanto en la formación académica de los estudiantes de la institución, como en los usuarios del servicio. Se puede observar una mejora significativa de la percepción de bienestar de trabajadores y usuarios del mercado, así como el impacto positivo de las campañas informativas y de concientización sobre las diferentes patologías y cómo influyen los hábitos y estilo de vida saludables, en la reducción del riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles. Esto evidencia el papel crucial que desempeña la vinculación de los profesionales de la salud en la mejora del bienestar de la comunidad.
De acuerdo con los hallazgos de Sánchez en su revisión bibliográfica concluye que, a nivel mundial la enfermería comunitaria ha demostrado gran efectividad en mejorar la salud y la prevención de enfermedades, especialmente en la población más vulnerables como mujeres embarazadas y adultos mayores, mejorando el acceso a la atención médica.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto, es que no solo tiene un impacto médico, sino que también fortalece los lazos sociales, entre los estudiantes del área de la salud y la comunidad. La presencia constante de los paramédicos y enfermeras en el entorno, en este caso laboral, crea un sentido de confianza y cooperación entre los usuarios y el personal de salud; lo que promueve la formación de redes de apoyo y de cooperación, elementos fundamentales para el desarrollo sostenible de la comunidad.
En Ecuador, aunque son escasos los estudios que puedan medir el impacto de la vinculación entre los estudiantes de la salud y la comunidad; principalmente porque la mayoría se han implementado recientemente y aún se encuentran en la fase de evaluación. El estudio realizado por Palacios (20) permite conocer el impacto que el programa de vinculación que adelanta la Escuela de Medicina de la Universidad de San Francisco de Quito, en conjunto con el Ministerio de Salud Pública sobre 16 comunidades de Tumbaco y Los Chillos desde el año 2016. El autor indica que el programa está dirigido a cuidar, educar y promover la salud en los miembros de dichas comunidades, es decir, tiene un enfoque preventivo, mientras que los estudiantes tienen la oportunidad de desarrollar sus competencias a través de la práctica. El impacto del programa desde su implementación ha tenido resultados positivos a nivel general, especialmente en la prevención de enfermedades crónicas y ginecológicas, permitiendo en la actualidad la atención de 8.000 personas por año.
Es necesario destacar que el proyecto de zona protegida en el mercado de Plaza Central de Portoviejo, aún se encuentra en fase inicial de implementación, por lo que este estudio se centró en identificar el aporte social desde la percepción del principal beneficiario. Sentando las bases para que en futuras investigaciones se pueda cuantificar el impacto a partir de la morbilidad y el seguimiento de los pacientes.
El proyecto de vinculación comunitaria, desarrollado por el Instituto Superior Tecnológico Portoviejo, con condición Superior Universitario, en las instalaciones del mercado Plaza Central en Portoviejo, se ejemplifica cómo la atención médica puede trascender las barreras convencionales y convertirse en un catalizador para el cambio social positivo. Al abordar las necesidades médicas y brindarle a la comunidad las herramientas que promueven el autocuidado y la prevención, se fortalecen los lazos entre los profesionales de la salud y la sociedad desde las etapas iniciales de su formación académica, permitiéndoles conocer su entorno y enfocar las estrategias en materia de salud, a la medida de sus necesidades. Este proyecto además de permitir la atención oportuna de las emergencias, construye bases sólidas para la integración de todos los profesionales de la atención primaria.
redalyc-journal-id: 7778
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