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Reseña de Chamamecero: nuestra manera de ser serie documental de Julio Cáceres; Luis Moulin; Cayo Fernández y Facundo Vallejos Yunes. 1895 Films, 2022
Natalia Soledad González
Natalia Soledad González
Reseña de Chamamecero: nuestra manera de ser serie documental de Julio Cáceres; Luis Moulin; Cayo Fernández y Facundo Vallejos Yunes. 1895 Films, 2022
Review of Chamamecero: Our Way of Being, a documentary series by Julio Cáceres; Luis Moulin; Cayo Fernández and Facundo Vallejos Yunes.1895 Films, 2022
Revista del Instituto Superior de Música, vol. 2, núm. 27, e0102, 2025
Universidad Nacional del Litoral
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Resumen: Chamamecero, nuestra manera de ser propone un enfoque integral sobre el chamamé, entendiendo esta música como una práctica social ligada a la identidad, la historia y el territorio. Dividida en dos temporadas, la serie recorre sus orígenes, sus expresiones culturales y su expansión a través de los movimientos migratorios, mostrando cómo el chamamé se mantiene vivo y en transformación. Basada en el poema «Chamamecero» de Julián Zini, la primera temporada de la serie organiza sus episodios en torno a temas clave, combinando testimonios de destacados referentes del género —músicos, investigadores, psicólogas, historiadores, antropólogos, poetas y bailarines— centrándose en la provincia de Corrientes, Argentina. La segunda temporada amplía el foco a distintas regiones, invitando a pensar la cultura desde una perspectiva regional más allá de las divisiones políticas. Desde un enfoque etnomusicológico, el documental aporta herramientas para comprender cómo se transmite esta música y qué significados sostiene en las comunidades que la practican. Destacan la calidad técnica, la pluralidad de voces, el compromiso en la investigación y la inclusión de la perspectiva de género, lo que convierte a la serie en un aporte valioso tanto para la academia como para la divulgación al público general. Chamamecero… no busca ser una mirada definitiva, sino una invitación abierta a conocer y valorar a quienes viven y sostienen esta tradición musical.

Palabras clave: Chamamé, Identidad, Cultura.

Abstract: Chamamecero, nuestra manera de ser proposes a comprehensive approach to chamamé, understanding this music as a social practice linked to identity, history and territory. Divided into two seasons, the series traces its origins, its cultural expressions and its expansion through migratory movements, showing how chamamamé remains alive and in transformation. Based on the poem Chamamecero by Julián Zini, the first season of the series organizes its episodes around key themes, combining testimonies from leading figures of the genre -musicians, researchers, psychologists, historians, anthropologists, poets and dancers- focusing mainly on the province of Corrientes, Argentina. The second season expands the focus to different regions, inviting to think about culture from a regional perspective beyond political divisions. From an ethnomusicological approach, the documentary provides tools to understand how this music is transmitted and what meanings it holds in the communities that practice it. The technical quality, the plurality of voices, the commitment to research and the inclusion of a gender perspective make the series a valuable contribution both for academia and for the general public. Chamamecero does not seek to be a definitive look, but an open invitation to know and value those who live and sustain this musical tradition.

Keywords: chamamé, identity, culture.

Carátula del artículo

Reseña

Reseña de Chamamecero: nuestra manera de ser serie documental de Julio Cáceres; Luis Moulin; Cayo Fernández y Facundo Vallejos Yunes. 1895 Films, 2022

Review of Chamamecero: Our Way of Being, a documentary series by Julio Cáceres; Luis Moulin; Cayo Fernández and Facundo Vallejos Yunes.1895 Films, 2022

Natalia Soledad González*
Conservatorio Superior de Música «Manuel de Falla», Argentina
Revista del Instituto Superior de Música, vol. 2, núm. 27, e0102, 2025
Universidad Nacional del Litoral
Cáceres Julio, Moulin Luis. Chamamecero: nuestra manera de ser serie documental. 2022. Argentina. 1895 Films

Recepción: 01 Agosto 2025

Aprobación: 12 Agosto 2025

La serie documental Chamamecero, nuestra manera de ser propone una mirada profunda sobre el chamamé como fenómeno cultural complejo. No se enfoca únicamente en su dimensión sonora, sino que indaga en los modos de vida del «pueblo chamamecero», explorando cómo esta expresión artística configura una manera particular de habitar el mundo. El concepto guaraní Ñanderekó, que puede traducirse como «nuestra manera de ser», funciona como hilo conductor, articulando ideas ligadas a la identidad, la memoria y el sentido de pertenencia.

La obra producida por Julio Cáceres, Luis Moulin, Cayo Fernández y dirigida por Facundo Vallejos Yunes — todos ellos distinguidos en 2024 por el Senado de la Nación Argentina por su labor cultural — se compone de dos temporadas. La primera, estrenada el 16 de diciembre del año 2022 en la plataforma Corrientes Play, incluye diez capítulos de 21 minutos que recorren la historia sociocultural del chamamé y sus vínculos con la identidad regional, principalmente centrada en la provincia de Corrientes, Argentina.[1] El poema «Chamamecero»[2] de Julián Zini —sacerdote, poeta, compositor e investigador de la religiosidad y la cultura popular correntina— estructura el relato: sus versos dan nombre a los capítulos y son recitados al inicio de cada uno de ellos. Estos fragmentos organizan los episodios en diversas temáticas, abriendo preguntas y aportando una mirada poética para adentrarse en la comprensión de esa forma de ser, vinculada al territorio, la comunidad y la música.

La segunda temporada, estrenada en la misma plataforma el 3 de mayo del 2024, amplía la mirada hacia los movimientos migratorios del pueblo chamamecero.[3] Muestra cómo esta cultura viaja, se transforma y echa raíces en nuevos territorios como Rosario (Santa Fe), Buenos Aires, Entre Ríos, Misiones, Chaco y el sur del vecino país, Brasil. Aunque aún faltan dos capítulos por estrenarse, esta temporada traza un mapa más amplio del chamamé desde una perspectiva transnacional, sin perder de vista su fuerte anclaje comunitario.

El lanzamiento de la serie se da en un contexto histórico significativo: en diciembre del 2020, el chamamé fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), lo que impulsó su visibilización y la proliferación de espacios, producciones artísticas e investigaciones. En este marco la serie propone una mirada abierta que resalta la diversidad, el dinamismo y la complejidad del género. A través de testimonios de músicos, poetas, bailarines, divulgadores e investigadores, construye una visión amplia y profunda del fenómeno chamamecero. Esta diversidad también se refleja en el registro audiovisual, con una selección de locaciones e imágenes que muestran distintos contextos geográficos y sociales, abarcando tanto ámbitos rurales como urbanos.

El capítulo inicial de la serie, titulado «Mírenlo», propone una mirada sobre el chamamé a partir de la figura del chamamecero, entendido como quien encarna y transmite un saber colectivo que excede lo musical y se inscribe en la vida cotidiana, en la historia y en el territorio. Julio Cáceres —cantor, autor, compositor, investigador de la cultura chamamecera, co-productor, guionista y narrador de la serie documental— sostiene que «para hablar del chamamé hay que hablar del chamamecero». A lo largo del episodio se presentan distintas definiciones y concepciones de «cultura» articulándolas con los orígenes históricos de esta música. A partir del aporte de la antropóloga Carolina Gandulfo, la cultura es entendida como una dimensión de la vida social que define formas de pertenencia, delimita identidades y conecta a las personas a partir de memorias compartidas. En ese marco, el chamamé se presenta como resultado de un largo proceso de mestizaje cultural —guaraní, africano y europeo— cuyas raíces se remontan a las misiones jesuíticas del siglo XVII. Ese entramado histórico sigue vivo en la práctica cotidiana del chamamecero.

En el segundo capítulo, «Un chamamé bien de adentro», el foco está puesto en la interioridad: el chamamé aparece como una forma ritual que actualiza memorias profundas, vinculadas fuertemente con la religiosidad guaranítica. Se presenta la práctica musical no solo como un arte, sino como una forma de revelación, una manera de traer, al presente de la comunidad, la «memoria de la sangre»: lo que los constituye desde el pasado y que aflora en la música, el canto y la danza.

«Sus gestos hablan por él», el tercer capítulo, gira en torno al baile como una práctica social, cultural y religiosa que ocurre en la «pista». Esta se vuelve un espacio sagrado donde cada movimiento, cada elección de vestuario, el zapateo, el modo de caminar, incluso el sapukai,[4] forman parte de un lenguaje expresivo que excede a las palabras. Luis Moulin —cantante, compositor, autor, productor general, guionista y narrador de la serie documental— plantea que el baile trasciende lo corporal y se manifiesta como «lenguaje cultural». Los bailarines entrevistados sostienen que hay tantos estilos de danza como personas que lo bailan, y que cada gesto contiene historia y pertenencia. En esa danza, como señala Zini en su poema, el chamamecero «no baila, reza; sus gestos hablan por él».

El cuarto capítulo, «El porte cortesano», aborda el baile chamamecero desde una perspectiva histórica. Plantea que la danza del chamamé surge del mestizaje entre las formas rituales de los guaraníes y las danzas cortesanas europeas presentes en las reducciones jesuíticas, principalmente la pavana, la gallarda, el canario y la alemanda.

En el quinto capítulo, «¿De qué remoto pasado?», la serie propone un viaje a las raíces más profundas del pueblo chamamecero. El relato se construye desde la pregunta por los orígenes, por ese pasado que no solo se recuerda, sino que sigue actuando en el presente. A través de la palabra de especialistas y materiales de archivo, se reconstruyen tres momentos históricos clave: la etapa precolombina guaranítica, la experiencia jesuítica–guaraní, y el mestizaje posterior en la región del Litoral, resultado del cruce con culturas afrodescendientes, criollas y de los inmigrantes europeos. Uno de los ejes centrales del capítulo es el recorrido histórico que muestra cómo, a partir de la expulsión de los jesuitas de América en 1767 y la dispersión de los guaraníes, se inicia una diáspora que propicia la circulación de saberes, músicas y rituales. Esta experiencia común de exclusión y desplazamiento configura una matriz de identidad colectiva que da origen al alma chamamecera.

El sexto capítulo, «La música está en el alma», plantea un vínculo entre la relación espiritual que los guaraníes tenían con la música y la forma en que los chamameceros la sienten y practican hoy en día. Se destaca cómo ese vínculo se ha mantenido desde las reducciones jesuíticas hasta los músicos populares actuales, preservando una forma de vivenciar la música como una experiencia espiritual.

«Las cosas que nos dirías», séptimo capítulo, aborda la prohibición de la lengua guaraní y sus consecuencias. Para la cultura guaraní la palabra era la extensión del alma. Al ser silenciada, la comunidad encontró otras vías de comunicación como el arte o el sapukai. La música aparece como un espacio donde lo que no puede decirse en palabras encuentra su cauce, tal como destaca Zini en su poema «Tal vez mi música diga eso que decir no puedo».

En el octavo capítulo, «Ese lugar que es tuyo y que te debemos», el chamamé se muestra como herramienta de expresión desde los márgenes. Las orillas—sociales, geográficas y simbólicas— son el lugar desde donde se canta y se resiste. En este capítulo se expresa que la voz del chamamecero se alza no solo para cantar, sino para reclamar su derecho al reconocimiento como artista, como trabajador y como sujeto político.

«Lo tuyo no tiene precio», penúltimo episodio, reflexiona sobre el valor de lo intangible. Frente a una lógica mercantil que busca medirlo todo en términos económicos, el capítulo pone en primer plano aquello que no se negocia: la identidad, la memoria y el sentido de comunidad. A través del chamamé se muestra cómo la cultura, cuando se vincula a políticas públicas, puede potenciar industrias culturales y circuitos turísticos. Pero también señala que, cuando está ligada a la identidad, la cultura trasciende cualquier lógica de mercado. En este marco, se subraya la necesidad de apoyar a quienes producen y difunden la cultura chamamecera.

El último capítulo «Es tu voz, chamamecero», ahonda en la continuidad y persistencia del legado. La voz del chamamecero no muere: resuena en cada joven que retoma el canto, en cada migrante que lleva la música consigo. La voz chamamecera no se extingue, se transforma, se renueva con cada persona que toma un instrumento. Este episodio honra a quienes siguen cantando «de oído y a dúo como en mi pueblo», como reza el poema de Julián Zini.

La segunda temporada de Chamamecero, nuestra manera de ser continúa explorando la historia social y cultural del chamamé, esta vez enfocándose en los procesos migratorios que impulsaron su expansión fuera de la provincia de Corrientes. Cada episodio se organiza en torno a una región particular, mostrando cómo las personas recrearon la música en nuevos contextos, construyendo comunidad a partir de ella. Se estrenaron cuatro capítulos y aún quedan dos capítulos por publicarse.

El primer capítulo dedicado a «Rosario», analiza cómo las oleadas migratorias en busca de oportunidades laborales —mayormente en frigoríficos, astilleros e industrias— se fueron asentando en las periferias de la ciudad, formando así una comunidad chamamecera activa. La presencia de referentes como Emilio Chamorro, Tarragó Ros y Ramón Merlo, consolidó a Rosario como un centro clave para la difusión y crecimiento del género. La música fue un punto de encuentro y de afirmación de identidad.

El segundo capítulo «Buenos Aires» pone el foco en las tensiones que vivieron muchos migrantes al llegar a la capital del país durante el proceso de migración interna surgido a partir de 1930: el desarraigo, la discriminación, el rechazo y la necesidad de conservar su identidad. A través de testimonios como el de Marcianita Ávalos —cantante, compositora y difusora de la cultura chamamecera— se muestra cómo el chamamé brindó un espacio de contención, de resistencia y de expresión. Este proceso migratorio a su vez coincidió con el auge de las herramientas que la industria cultural ofrecía —mercado discográfico, radio, prensa escrita— y esto permitió que los migrantes asentados en la capital federal pudieran difundir, expandir y promocionar el chamamé.

En el tercer capítulo titulado «Litoral (parte I)» se aborda la presencia del chamamé en Misiones y Entre Ríos, destacando su vínculo con las misiones jesuíticas, los procesos migratorios del siglo XX y el desarrollo de la industria cultural. El capítulo recupera la noción de Entre Ríos como parte de la «nación chamamecera». También se profundiza en los distintos matices y colores que aporta cada región a las músicas del Litoral. En Entre Ríos se destaca la presencia del tanguito montielero y la chamarrita; en Misiones, la galopa y el gualambao —de aparición más reciente, creado por el músico Ramón Ayala—.

El cuarto y último capítulo estrenado hasta el momento «Litoral (parte II)» recorre el norte santafesino y el Chaco, donde la migración interna —principalmente desde Corrientes y Santiago del Estero— tuvo un rol clave en la conformación de comunidades que mantuvieron vivas sus prácticas culturales. En ese contexto, el chamamé no se perdió, sino que se reafirmó como un elemento de pertenencia. Coqui Ortiz —guitarrista, cantante, autor y compositor chaqueño— aporta una mirada que sintetiza el enfoque que la serie busca plasmar en su segunda temporada: propone dejar de lado los límites políticos y pensar la región desde un «mapa cultural», donde «todos somos de lo mismo con distintos matices» resaltando que las diferencias no separan, sino que enriquecen una identidad compartida en toda la región.

A través de esta segunda temporada,[5] la serie ofrece nuevas herramientas para entender cómo la música acompaña, transforma y sostiene la identidad de los pueblos, especialmente en contextos de desplazamiento. Además, invita a pensar la cultura desde las regiones, más allá de las divisiones trazadas en los mapas políticos. El chamamé constituye no solo un patrimonio cultural, sino también una práctica social dinámica y en expansión.

A modo de conclusión, Chamamecero, nuestra manera de ser se presenta como una producción audiovisual sólida y necesaria, que combina sensibilidad, rigor y una mirada comprometida con la cultura del Litoral. Su valor no reside solo en la alta calidad técnica —imagen, sonido, locaciones y montaje—, sino también en la profundidad con la que aborda al chamamé como una práctica social, territorial y afectiva en constante movimiento, combinando el testimonio de cultores, artistas y estudiosos provenientes del ámbito científico. Desde una perspectiva etnomusicológica, la serie brinda herramientas clave para comprender cómo esta música se transmite, qué sentidos construye y qué vínculos sostiene en las comunidades que la practican.

La pluralidad de voces, el protagonismo de referentes mujeres, el compromiso en la investigación y la diversidad de temáticas abordadas hacen de la serie, un aporte significativo tanto para el ámbito académico como para la divulgación hacia el público general. Lejos de ofrecer una mirada cerrada o definitiva, Chamamecero… propone una narrativa abierta, que articula lo poético con lo histórico, y lo emocional con lo político. Se trata, en definitiva, de una obra que no solo documenta, sino que escucha, interpela y pone en valor, desde el respeto y el afecto, a quienes viven y sostienen esta música. Es una serie que habla no solamente sobre el chamamé: habla desde él. Con sus silencios, sus heridas, sus melodías y sus danzas.

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Notas
Notas
[1] Disponible en: https://corrientesplay.ar/entretenimiento/chamamecero (consulta: 31/7/2025)
[2] El poema recorre a lo largo de sus versos diversos aspectos identitarios, culturales y emocionales que conforman el «ser chamamecero». Fue grabado por el grupo Los de Imaguaré con recitado de Julio Cáceres.
[3] El 25 de junio de 2024, la segunda temporada se presentó en el Salón Azul del Senado de la Nación Argentina. Allí se reconoció públicamente a sus creadores mediante diplomas de honor, por iniciativa del Senador Nacional por Corrientes, Eduardo Vischi.
[4] El sapukai es un grito ritual y emocional de origen guaraní que expresa con fuerza instintiva estados intensos del alma: alegría, rebeldía, triunfo o dolor, y forma parte esencial del sentir chamamecero.
[5] Según comunicación con los autores, el 6 de septiembre de 2025 se estrenará, con un evento en el Teatro São Pedro de Porto Alegre, el capítulo quinto titulado «Rio Grande do Sul, Brasil». El sexto y último capítulo de la segunda temporada será «Mato Grosso do Sul, Brasil».
Notas de autor
* Inició sus estudios en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, en la carrera de Ciencias Antropológicas, y actualmente cursa el Profesorado Superior en Música con orientación en Etnomusicología en el Conservatorio Superior de Música «Manuel de Falla». Se desempeña como docente en nivel secundario en materias vinculadas a música y antropología, y ha coordinado talleres y proyectos culturales en espacios educativos y comunitarios. Formó parte del proyecto Territorios sonoros mapuche dentro del Instituto de Investigación en Etnomusicología. Como cantante, forma parte del dúo folclórico Enramada, que se especializa en música folclórica argentina con fuerte influencia de los ritmos y sonoridades del Litoral. Enramada publicó su primer disco, Caminos del agua, en 2024 y ha realizado presentaciones destacadas en Argentina y México, incluyendo giras por Entre Ríos, Córdoba y Buenos Aires.
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