Artículos
El frágil estado del arte rupestre en los Altos de Jalisco: Testimonios sobre su estudio, conservación y destrucción
El frágil estado del arte rupestre en los Altos de Jalisco: Testimonios sobre su estudio, conservación y destrucción
Revista Chicomoztoc, vol. volumen 6, núm. 11, pp. 19-40, 2024
Universidad Autónoma de Zacatecas
Resumen: Los sitios arqueológicos con arte rupestre son quizá los más vulnerables para su conservación y protección, más aún cuando éstos se encuentran dentro de zonas urbanizadas o cercanos a asentamientos humanos modernos. El caso del sitio arqueológico de La Presa de la Luz, en el Municipio de Jesús María, Jalisco, México no es la excepción. Su estudio por más de 10 años de trabajo continuo nos ha llevado a replantear la tarea de su conservación a través de una metodología de apropiación y sensibilización con las poblaciones cercanas y su relación con el medio ambiente que los rodea. El sitio tiene un vínculo muy cercano con el presente debido a que muchos de los petrograbados se encuentran junto a las casas, en los caminos, empotrados en construcciones o bardas y, especialmente, en las estribaciones de la presa. En este sentido, este artículo tratará de abordar la problemática sobre cómo ha sido la intervención, tomando en cuenta que, para un sitio arqueológico que conlleva más de 500 ha de terreno y más de 1,200 petrograbados, se requiere una estrategia de protección encaminada hacia la corresponsabilidad.
Palabras clave: Petrograbados, apropiación, patrimonio biocultural.
Abstract: Archaeological sites with rock art are perhaps the most vulnerable for their conservation and protection, even more so when they are located within urbanized areas or close to modern human settlements. The case of the archaeological site of La Presa de la Luz, in the Municipality of Jesús María, Jalisco, Mexico is no exception. Its study for more than 10 years of continuous work has led us to rethink the task of its conservation through a methodology of appropriation and awareness of nearby populations and their relationship with the environment that surrounds them. The site has a very close link with the present because many of the petroglyphs are found next to the houses, on the roads, embedded in buildings or walls, and especially in the foothills of the dam. In this sense, this article will try to address the problem of how the intervention has been, taking into account that for an archaeological site that involves more than 500 hectares of land and more than 1,200 petroglyphs, a protection strategy aimed at co-responsibility is required.
Keywords: Petrogravures, appropriation, biocultural heritage.
Introducción
El arte rupestre es uno de los elementos, dentro del registro arqueológico, más vulnerable debido principalmente a sus características de origen y exposición al medio ambiente. Se encuentra por lo regular amenazado por fenómenos naturales o cuestiones antrópicas por estar a la intemperie o por sus condiciones de manufactura (Viramontes et al., 2015). En casos donde el arte rupestre se encuentra dentro de zonas urbanizadas, tanto en ciudades como en zonas rurales es aún más difícil su conservación, ya que entran en la dinámica de la vida cotidiana de estos asentamientos modernos que en muchos casos por el desconocimiento o la falta de interés ponen aún en mayor peligro su preservación. Por mencionar algunos casos de arte rupestre dentro de ciudades tenemos los del Cerro de la Estrella y el Cerro del Tepeyac dentro de la Ciudad de México, o el caso de Tetela de Ocampo en el estado de Puebla (Barrios, 2018). Estos sitios han sido dañados con grafitis o cercenados para llevarse los bloques de piedra aun estando bajo el cuidado y el resguardo del INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia). Así podríamos comentar un sinfín de lugares que han sufrido estos deterioros en un principio por la mano del hombre. Si estos sitios que están supuestamente en una zona protegida por las autoridades competentes, ¿qué podemos esperar de sitios arqueológicos donde el número de paneles con pintura rupestre o soportes con petrograbados abarcan superficies de más de 500 ha de terreno? En varios casos hasta son parte del paisaje cultural actual donde el paso de las personas es común y lo usan como señales en el terreno, o se encuentra en las inmediaciones de granjas, terrenos, agrícolas o ganaderos, o tan sólo como piedra para adornar alguna construcción, etc. Aún más, cuando existen las leyendas o tradiciones locales sobre tesoros enterrados en espacios antiguos y que constantemente se piensa que los petrograbados o las pinturas rupestres son los marcadores de estos tesoros. Estas y otras problemáticas son las que se nos presentaron dentro del sitio arqueológico Presa de la Luz, donde la gran cantidad de las representaciones en piedra descubiertas se encuentran por doquier.
Bajo esta perspectiva, ¿qué hacer entonces para poder conservar un sitio con estas características? En este sentido hablaremos de las estrategias que utilizamos para la conservación de los petrograbados en correspondencia con los habitantes cercanos, siendo de suma importancia reconocer cuáles eran las problemáticas sociales y económicas en las que viven estos pueblos hoy en día, sobre todo en el uso del agua de la presa y su historia local. Así nos dimos a la tarea de plantear un proyecto biocultural donde la sinergia en el estudio del pasado también nos sirva para la protección y subsistencia del medio ambiente actual. Han sido ya más de 10 años del proyecto de estudio y conservación, sin embargo, no todo ha sido felicidad y a últimas fechas se han dañado un buen número de petrograbados, la tarea todavía continua.
La conservación del arte rupestre a través de la arqueología biocultural
La arqueología es una ciencia transdiciplinaria porque basa sus estudios y objetivos a través de metodologías tomadas de otras ciencias como pueden ser la geología, la geografía, la biología, entre otras (Milek, 2018). Estos estudios persiguen por lo regular un fin: estudiar las sociedades pretéritas y reconocer los cambios que ha tenido a través del tiempo. Sin embargo, el componente del medio ambiente y su transformación resulta de gran importancia también para entender el contexto y la forma de adaptarse de una sociedad. El medio ambiente se vuelve entonces una parte fundamental en el entendimiento de estas sociedades hasta nuestros días, sobre todo para comprender el deterioro ambiental o los fenómenos climáticos que han sido alterados por el hombre desde los comienzos de su vida en la Tierra. Por eso mismo, tratamos de concebir estos cambios a través de lo que varios autores han denominado la arqueología biocultural, que consiste en una estrategia metodológica para conocer las transformaciones sociales y ambientales como resultado de una conjunción entre sociedad y naturaleza (Cárdenas, 2016), y ésta puede ser positiva o negativa de acuerdo con su origen y circunstancias.
Es por ello por lo que la arqueología biocultural tiene tres aspectos principales como lo comenta Cárdenas:
Primero, como un término adecuado para ubicar los espacios de diversidad ambiental y social; segundo, como la expresión material de la memoria natural y su relación con las transformaciones culturales de nuestros pueblos; y, tercero, como argumento central para fomentar la participación social en un esquema de corresponsabilidad (Cárdenas, 2016: 19).
Por un lado, estos aspectos serán importantes no sólo para fomentar la no disociación entre el elemento cultural y el elemento natural, ya que hay que comprender que todo sitio arqueológico se encuentra inmerso en un ambiente natural, el cual puede estar muy modificado o relativamente conservado de acuerdo con los usos y costumbres característicos de la historia del lugar. Y, por otro lado, esta idea de la corresponsabilidad es de suma importancia en el trabajo de los arqueólogos para fomentar una sensibilización en la protección del medio ambiente que rodea al sitio arqueológico, con el objetivo de valorar este binomio y preservarlo para las siguientes generaciones y en beneficio de la comunidad.
La corresponsabilidad es ahora una estrategia fundamentada, tanto en las leyes de preservación del patrimonio en México como también en la metodología a seguir en la sensibilización de las personas que viven cerca de los sitios arqueológicos, como lo comenta Jiménez (2019), que dice que surge de una necesidad de contar con una táctica de conservación preventiva, ya que muchos sitios arqueológicos no tienen un plan de manejo a corto o largo plazo porque son sitios que no se abrirán al público, pero son parte del patrimonio local de una comunidad. En este sentido, la corresponsabilidad no sólo es velar por la protección, sino que también requiere de un mayor proceso en los campos científicos, de conservación, educativos, de identidad, económicos y políticos (INAH, 2006).
De esta manera, nuestra metodología de trabajo para la preservación de los petrograbados surge de relacionarlos con la conservación de la Presa de la Luz, la cual le da nombre al sitio y, aunque tiene una antigüedad de escasos 60 años, es para las comunidades cercanas de vital importancia su mantenimiento para la irrigación de los campos de cultivo, el ganado y hasta la recreación de los fines de semana. En general, pusimos en balance tanto la parte arqueológica como la parte de defensa ambiental como se verá a continuación.
El proyecto arqueológico Presa de la Luz en los Altos de Jalisco
La región que actualmente conocemos como Los Altos de Jalisco perteneció durante la época colonial a la Provincia de la Nueva Galicia por casi 300 años, para luego dividirse en el siglo XX en Altos Norte y Altos Sur y, a su vez, pertenecer a la macro región económica del Bajío del occidente de México (Esparza y Rodríguez, 2016). Hoy esta región es famosa por dos razones principales: la primera es por los migrantes llegados de Europa que se establecieron en la región para la construcción de haciendas agrícola-ganaderas que han perdurado hasta nuestros días; la segunda, por la guerra Cristera (hacia principios del siglo XX), cuando grupos locales se levantaron en armas en contra de la Ley Calles, la cual controlaba el culto católico en la nación (Fábregas, 1986). Más allá de esto, la región es muy poco conocida en su ámbito histórico, del periodo prehispánico son pocos los trabajos realizados en toda el área. Algunos arqueólogos dan por hecho que los pueblos prehispánicos asentados en Los Altos están relacionados con grupos que bajaron de la Gran Chichimeca o Chimalhuacanos, de los que se hablan en las fuentes históricas y son los que encuentran los primeros españoles que llegaron a conquistar la zona camino hacia el norte del continente. Sin embargo, más allá de estos relatos, existe una nube de misterio y de leyendas sobre sus primeros habitantes, pues los hallazgos de Bell (1974) en la década de los 70’s dan fechas de más de 2,000 años de antigüedad con la presencia de estructuras funerarias del tipo “tumbas de tiro”.
Para fechas posteriores, el periodo que mejor se distingue es conocido como el Epiclásico (600-900 d. C.), pues varios sitios arqueológicos que existen dentro de esta región son de este tiempo; aunque existen lagunas cronológicas que hacen pensar en movimientos poblacionales muy fuertes, una de ellas encausada hacia el año 1000 d. C., ya que hay un abandono de varios sitios al parecer por una larga sequía (Esparza et al., 2021).
Y si hablamos del arte rupestre en Los Altos de Jalisco es aún más desconocido, son pocos los trabajos que existen como es el caso de González Rizo (2018) que hace una recopilación de sitios con arte rupestre. Es por ello, que el proyecto de la Presa de la Luz pretende poner en el mapa a Los Altos de Jalisco y su relación con los sitios arqueológicos descubiertos anteriormente. Pero, para llevar a cabo esta tarea, fue necesario transmitir hacia la población cercana a la presa la importancia de proteger los vestigios arqueológicos a través de una sensibilización activa para su valoración, y poner en contexto al periodo que pertenecen estos vestigios, pues se pensaba que estas creaciones estaban relacionadas a otros periodos posteriores, sobre todo a los famosos tesoros que dejaron los Cristeros escondidos por la sierra. Queremos en este caso coadyuvar a su resignificación y protección como lugares de una historia única y valiosa para entender los flujos dinámicos de las personas que habitaron esta región.
Los sorprendentes petrograbados de la Presa de la Luz
El sitio arqueológico Presa de la Luz se encuentra ubicado dentro de municipio de Jesús María, Jalisco, México, a 30 minutos al noroeste de la cabecera municipal dentro de la macro región conocida como Los Altos de Jalisco. El sitio lleva este nombre porque en este lugar se construyó en los años 50 del siglo XX la ya mencionada Presa de la Luz, aunque a últimas fechas descubrimos que el nombre original de la presa es “La Presa de los Dulces Nombres”, sin embargo, la gente de la localidad la ha llamado Presa de la Luz, debido a que así se llama el poblado más cercano a ella. En la Figura 1 se puede observar el plano general de la región de Los Altos y la localización del sitio arqueológico.

Figura 1. Mapa de Los Altos de Jalisco y en rojo el municipio de Jesús María, donde se puede ver la localización de la Presa de la Luz.
Los primeros reportes que tenemos del sitio arqueológico son del 2006, cuando existe una denuncia ante el INAH por el descubrimiento de varios petrograbados. Se trató de un hallazgo al realizar trabajos agrícolas con un tractor. Estos primeros develamientos fueron registrados por el arqueólogo Javier Galván del Centro INAH-Jalisco que menciona que éstos fueron hechos hacia el 500 d. C. Posteriormente, en el año de 2008, el arqueólogo Eduardo Ladrón de Guevara (comunicación personal, 2012) también realizó un estudio de superficie y registró otros tantos en las estribaciones de la presa. Sin embargo, estas investigaciones fueron de carácter de “denuncia”, sin que se trabajara más en el lugar.
Luego, hacia el año 2011, como parte de la difusión de la cultura en el estado de Jalisco, se inició un proyecto de creación de museos municipales con la idea de que cada jurisdicción en el estado tuviera un espacio de su historia o, en palabras de Luis González (1986), una microhistoria que contase los acontecimientos más relevantes de su municipio para conformar una identidad propia. Una de las tareas para la creación de este espacio fue el sondeo con la población para la donación de materiales que tuvieran que ver con la historia del ayuntamiento y que partieran desde la época prehispánica hasta el siglo XX. Dentro de la colección, nos llamó la atención dos bloques con gráficos rupestres que según nos informaron provenían de las estribaciones de la Presa de la Luz, cuestión que nos atrajo y programamos una visita a la presa. Además, como dato curioso, en el muro posterior de la iglesia patronal de Jesús María hay una piedra empotrada en los cimientos con petrograbados compuesta de varias espirales y líneas sinuosas típicas de una tradición conocida y bautizada como la “Tradición del río Lerma” por Faugère-Kalfon (1997) (Ver Figura 2). Esta pieza siempre nos había llamado la atención, ya que, tan sólo ponerla en aquel lugar, hablaba sobre el sincretismo que existía con los pueblos originarios y que, aunque la gente actualmente es muy devota de la fe católica, esta pieza ha permanecido intacta por varios siglos en ese lugar (Esparza y Rodríguez, 2016).

Figura 2. Piedra con petrograbados empotrada en el muro posterior de la iglesia de Jesús María
En octubre de 2011 recorrimos el sitio arqueológico de la Presa de la Luz. Lo que observamos en esta primera visita nos motivó a empezar un proyecto de investigación a largo plazo, sobre todo por el llamado “Planchón principal” que es un afloramiento de piedra de 8 metros cuadrados y a escasos 30 metros de la ribera de la presa. Este conjunto de gráficos rupestres está compuesto por un sinfín de figuras bastante complejas, además consta de dos pecked cross o cruces punteadas (Figura 3). Al preguntar a los habitantes del pequeño poblado de la Luz si conocían estas representaciones, sus respuestas eran de asombro, ya que muchos no lo conocían o en su caso nos preguntaban su significado, porque lo único que podían decir es que había otros petrograbados en otras partes de la presa, a algunos les llamaba la atención y otros decían que eran las “marcas que habían dejado los cristeros durante la guerra”. Lo que también nos llamó la atención era el uso que se le daba a la presa en ese entonces, pues la mayoría coincidía que su uso estaba restringido porque se encontraba muy contaminada desde hace tiempo. He aquí donde nuestra motivación no sólo fue buscar alternativas para iniciar el proyecto arqueológico, sino ver de qué manera poder ayudar a las personas avecindadas en la presa, porque nunca se le había dado mantenimiento y su aspecto, como lo comentamos, no era bueno, debido principalmente a la basura arrojada a ella.

Figura 3. Vista general del “Planchón Principal” de la Presa de la Luz, donde se puede apreciar en el primer plano uno de los dos marcadores solares que aparecen en este planchón.
La estrategia para iniciar los trabajos en la presa consistió en una propuesta para llevar a cabo un proyecto de investigación arqueológica con la ayuda del Programa de Empleo Temporal (PET) por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), consistía en que los esfuerzos se direccionaran no sólo al registro arqueológico sino en el rescate de la Presa de la Luz. Así fue posible empezar la primera temporada de investigación arqueológica en el sitio hacia el verano del año de 2012. En esa fecha se contó con la participación de 60 locatarios para apoyar las labores de limpieza e investigación en el sitio (Esparza y Rodríguez, 2013a).
Durante este proceso de limpieza de la presa, las mismas gentes ayudaban a descubrir nuevos petrograbados, pues, aunque muchos de ellos vivían cerca, nunca se había percatado de su existencia. Esta tarea ayudó no sólo para la limpia de la presa, sino que el trabajo y el hallazgo fortuito hacían que los habitantes se apropiasen de su patrimonio: bautizaban y se tomaban fotos de sus descubrimientos. En la Figura 4 se pueden ver los grupos de personas trabajando en la higiene y mejoras de la presa.

Figura 4. Jornadas de limpieza y reforestación en la Presa de la Luz. Se puede ver a los trabajadores sembrando algunos árboles.
Por un lado, en este andar consideramos importante para su protección, tener un panorama global de todo el conjunto de petrograbados en las inmediaciones de la Presa de la Luz, así como un registro actualizado de otros vestigios en los alrededores como unidades habitaciones, plataformas, campo de materiales, etcétera, con la idea de conformar al final de la temporada un mapa de distribución de todos los vestigios (Esparza y Rodríguez, 2013b).
Y, por otro lado, el final de este programa consistió en realizar una encuesta en cuanto a la participación en el PET y su relación con los hallazgos de petrograbados en el lugar. La encuesta tenía como objetivo conocer la relación entre la población, la naturaleza, los gráficos rupestres y sus posibles conexiones. De esta manera conformamos esta encuesta con las siguientes preguntas:
2) ¿Cada cuándo vienes a la Presa de la Luz (fuera del horario de trabajo)?
3) ¿Qué tan antiguos crees que son los dibujos de las piedras?
4) ¿Quién crees que hizo los dibujos de las piedras?
5) ¿Qué crees que signifiquen estos dibujos de las piedras?
6) ¿Por qué crees que debemos cuidar estos dibujos?
7) ¿Tienen dueño estos dibujos?, ¿a quién crees que pertenecen?
8) ¿Te gustaría saber qué representan y que vengan otras personas para que se los mostremos?
1) ¿Qué te gusta más de la Presa de la Luz?
2) ¿Cada cuándo vienes a la Presa de la Luz (fuera del horario de trabajo)?
3) ¿Qué tan antiguos crees que son los dibujos de las piedras?
4) ¿Quién crees que hizo los dibujos de las piedras?
5) ¿Qué crees que signifiquen estos dibujos de las piedras?
6) ¿Por qué crees que debemos cuidar estos dibujos?
7) ¿Tienen dueño estos dibujos?, ¿a quién crees que pertenecen?
8) ¿Te gustaría saber qué representan y que vengan otras personas para que se los mostremos?
9) Comenta algo o dibuja algo al otro lado de la hoja sobre el proyecto donde estás trabajando.
A este respecto conviene señalar que los resultados de dicha encuesta resultaron ser por demás interesantes, sobre todo en el entendimiento de sus percepciones acerca del trabajo y su relación existente entre el patrimonio cultural y natural. Los resultados de esta encuesta se pueden observar en dos publicaciones anteriores (Esparza y Rodríguez, 2016).
¿Cómo trabajar con la población cercana a los petrograbados?
Como parte también del proceso de integración de la comunidad cercana a la presa y una forma de medir los resultados de manera aún más personal, decidimos realizar una serie de talleres, a los que les llamamos de “sensibilización”, para que las personas se enterarán de por qué era importante el patrimonio cultural y su protección.
Estos talleres tuvieron como objetivo la concientización y conocimiento del patrimonio cultural y natural dirigido a las personas que participaron durante el PET. En el taller se les explicó, mediante la utilización de medios audiovisuales, lo que significa el patrimonio natural, cultural tangible e intangible y lo referido a los petrograbados. El taller fue impartido por la mañana y por la tarde a los integrantes del PET procedentes de Jesús María y las comunidades de La Luz, La Leonera y La Atarjea, con los resultados de las encuestas descritos con anterioridad.
Para finalizar esta temporada del PET, el último día se llevó a cabo una comida para todos los participantes; la rifa de todas las herramientas y los equipos de trabajo que se adquirieron para el proyecto, y la entrega de un par de zapatos de trabajo para todos los integrantes del proyecto. Por su parte, SEMARNAT-Jalisco entregó también a cada participante una playera y una gorra del PET.
Por un lado, desde el 2012 y hasta la fecha hemos realizado cuatro temporadas de campo en las cuales se ha seguido la misma tónica en la realización de un trabajo de protección al medio ambiente y la salvaguarda de los petrograbados. Otras acciones que se hicieron, por citar algunas, fue el sembrado de 3,500 árboles alrededor de la presa con especies nativas para frenar la erosión producida por la pérdida de masa vegetal en la zona. Por otro lado, se siguieron dando charlas informativas, ahora a las escuelas del municipio, principalmente a jóvenes entre los 7 a 16 años, que son a los que les tocará en las siguientes generaciones la tarea de cuidar el sitio. Se realizaron más de 150 charlas en estos 10 años de trabajo continuo.
La difusión de las investigaciones tampoco la dejamos atrás, para ello además realizamos conferencias, charlas y visitas guiadas al sitio arqueológico con grupos de diferentes edades, tratando de motivar a las personas de las comunidades cercanas a su protección y conservación. Al final, los trabajos realizados en estos años están dando sus frutos, sobre todo en la mentalidad de los habitantes de la región.
Una de las metas cumplidas del proyecto fue la publicación del libro titulado El Santuario rupestre de Los Altos de Jalisco. Participación comunitaria para la conservación del patrimonio cultural y natural en Jesús María, Jalisco. Editado por el Gobierno del Estado de Jalisco y El Colegio de Michoacán, A. C. en el 2016. Se trata de un libro de corte de difusión, en el cual se exponen los resultados preliminares de las primeras tres temporadas de trabajo en este sitio y con la comunidad: se presenta cómo fue la colaboración y posterior apropiación del sitio con los habitantes cercanos a la presa. En conclusión, podemos ver en el libro que el patrimonio cultural no debe de despegarse del patrimonio natural, son un binomio importante que se protege y preserva para las generaciones futuras
Resultados
Como hemos visto anteriormente, los programas de empleo temporal pueden ser una herramienta muy favorable para lograr una apropiación del patrimonio cultural y natural a través de la participación comunitaria. El trabajo diario produce en cada individuo inquietud, interés y conocimiento sobre la importancia de preservar su entorno, tal como sus abuelos o sus padres lo conocieron. Si a esto se agrega el contexto natural y el arqueológico del lugar, se convierte en algo más relevante pues, a través de la explicación y del entendimiento de que personas como ellos estuvieron realizando trabajos similares para su vida y supervivencia, se puede llevar a cabo el contacto entre el pasado y el presente, en donde, por ejemplo, los petrograbados de este sitio son el testimonio de que personas como ellos habitaron estos espacios que ahora ellos valoran por sus riquezas naturales.
La apropiación empieza siempre con una sensibilización, la cual se hace a través de diálogos, del trabajo, de reconocer los intereses y problemáticas locales que no pueden ser pasados por alto cuando se llevan a cabo proyectos para la protección del patrimonio biocultural. Ésa es nuestra tarea: la mejor forma de proteger sitios como la Presa de la Luz es a través de la gente misma que la utiliza y que la vive de cerca.
Después de estos 10 años de trabajo de investigación y concientización nos damos cuenta de un cambio importante en el interés de la gente del municipio. En primera instancia, observamos que existe ya un conocimiento (en su mayoría de los jóvenes) sobre la existencia de este sitio arqueológico de mucho interés para entender a los primeros pobladores de Los Altos de Jalisco. Y, en segunda instancia, que estos primeros habitantes no son ni mayas ni aztecas ni tarascos, sino una sociedad aún más antigua, todavía bastante desconocida, pero que tiene una identidad propia con la gente de la región.
Además podemos ver que este interés se vuelca también en las actividades culturales que en la actualidad se llevan a cabo en el municipio. Los ejemplos son muy claros; en primer lugar, el museo municipal Tlatelli, que ha tenido un impacto muy fuerte sobre todo para las personas que viven en el extranjero y regresan a su pueblo orgullosos de mostrar su pasado; en segundo lugar, otro logro del mismo proyecto ha sido el concurso de belleza del propio municipio donde el traje típico regional de Jesús María está basado en los diseños de los petrograbados de la Presa de la Luz (Figura 5a).
En otro lugar, el impacto que ha tenido la investigación y preservación de este sitio se puede ver en el mural que se inauguró en el año de 2017 en la casa de la cultura del municipio de Jesús María, donde además de observar las danzas típicas, los edificios icónicos del municipio, se puede notar, en la parte inferior derecha, una serie de gráficos rupestres del sitio de la Presa de la Luz (Figura 5b).

Figura 5a) Fotografía del traje regional de Jesús María, Jalisco, con motivos de los petrograbados de la Presa de la Luz. Figura 5b) Mural sobre las fiestas y tradiciones de Jesús María, Jalisco (en la parte baja se pueden apreciar los gráficos rupestres de la Presa de la Luz)
Sabemos que aún hacen falta muchas cosas por hacer para completar la protección de este sitio arqueológico, sin embargo, estamos seguros de que el sitio en la actualidad se encuentra en buenas manos gracias a la población misma que vive en sus cercanías. Ahora nuestro trabajo será el de entender a estas sociedades que habitaron por varios siglos este lugar, el de saber qué explicaban a través de los petrograbados y el de conocer en qué época aproximada es que se establecieron en este territorio. Los resultados de las excavaciones arqueológicas en el “Cerrito de los Agaves” que se están llevando a cabo en esta última temporada, seguramente, nos ampliarán el panorama de estas interrogantes.
Conclusión
Como colofón a este artículo, no quisiera dejar pasar que no todo lo que se ha hecho es “miel sobre hojuelas”; desgraciadamente, aun cuando hemos trabajado más de 10 años con la población y que hemos tenido una respuesta positiva, siempre habrá algunos inconformes. Aquí les presento algunos ejemplos al respecto:
El pasado mes de abril de 2021, recibimos la notificación de que el “planchón principal” había sido alterado y tapado por los supuestos dueños del terreno. Cuando fuimos al lugar nos percatamos del daño, todo el planchón había sido tapado con tierra y escombro, desconociendo si había sufrido un daño mayor en el proceso. Se hizo la respectiva denuncia ante el INAH, en el transcurso de varios meses se hizo la visita y se procedió ante la Fiscalía General del Estado de Jalisco a realizar y armar el acta correspondiente (Figura 6). Después de casi un año de esto, no ha habido ningún avance.
Otro caso es el gran auge que han tenido las empresas tequileras en la región de Los Altos, lo que ha hecho que muchos vestigios con petrograbados también estén en peligro, pues ahora el agave se planta en zonas cerriles, afectando a los afloramientos rocosos donde se encuentran varios gráficos rupestres, así como los sitios con basamentos en la cúspide de estos cerros (Figura 7).
También, algunos sitios cercanos a la presa con petrograbados registrados han sufrido alteración por parte de algunos propietarios que usan los gráficos como adornos para sus casas o entradas a sus terrenos; de alguna forma es una reutilización de este paisaje arqueológico; sin embargo, en este proceder se pierde su contexto in situ y, en ocasiones, como el caso del sitio de Sta. Rosa, los petrograbados fueron partidos en dos (Figura 8). Es por ello que pensamos que, aun cuando se ha trabajado con la población y ha sido una respuesta positiva, es necesario implementar nuevas estrategias de acuerdo a las problemáticas regionales que van cambiando año con año, pues ahora el paisaje de Los Altos es agavero y ganadero (a lo menos al sur de esta región), entonces, la tarea será trabajar con las empresas tequileras y seguir la concientización con los más jóvenes en las escuelas primarias y secundarias de este municipio. Las nuevas generaciones sabrán así que su pasado es más rico de lo que sus abuelos pensaban y se sentirán orgullos de saber que fueron partícipes en el rescate de identidad alteña.

Figura 6. Actualidad del “Planchón principal” en la Presa de la Luz. Todos los petrograbados fueron tapados con cascajo y se pusieron estos letreros de propiedad privada. No sabremos si los gráficos fueron dañados o no hasta que se levante el cascajo.

Figura 7. Petrograbados en La Pómez, Jesús María, Jalisco, dentro de un sembradío de agave en los alrededores; se han descubierto varios de ellos, pero desgraciadamente las piedras han sido movidas para el cultivo del agave. Lo mismo pasó en la Presa de la Luz donde varias de ellas se perdieron en su totalidad.

Figura 8. Petrograbado en el poblado de Sta. Rosa, Jesús María, Jalisco (antes de ser afectado)
Agradecimientos
Este proyecto no podría llevarse a cabo si no fuera por la valiosa ayuda de mucha gente que ha participado en él, en especial quisiera agradecer a los que han colaborado en la última temporada de campo: Mtro. Teruaki Yoshida (co-director del proyecto), Arqlgo. Mario Rétiz García, Arqlgo. Luis Carlos Luna Sandoval y Francisco Fienco. Un reconocimiento especial a Ricardo Iván González y a Arnulfo Salazar, presidente y primer oficial del ayuntamiento de Jesús María, los cuales nos han apoyado enormemente para la ejecución del proyecto. Y, por último, un recuerdo muy sentido a nuestro querido Francisco Rodríguez Mota que se nos adelantó el año pasado, pero quien fue siempre una persona muy valiosa para este proyecto.
Referencias
Barrios, E. (2018) Sismo y grafiti dañan petrograbados de Tetela. Disponible en https://www.elsoldepuebla.com.mx/local/estado/sismo-y-grafitis-danan-petrograbados-de-tetela-puebla-1883667.html Consultado el 18 de marzo de 2021.
Bell, B. (1974) “Excavations at Cerro Encantado, Jalisco”. En B. Bell (ed.) The archaeology of West Mexico. Sociedad de Estudios Avanzados del Occidente de México: Jalisco, pp. 147-167.
Cárdenas, E. (2016) “Arqueología biocultural y corresponsabilidad patrimonial”. Relaciones. Estudios de historia y sociedad, Vol. XXXVII, No. 148, pp. 11-40.
Esparza, R. y Rodríguez, F. (2013a) Informe técnico de la segunda temporada del Proyecto arqueológico Presa de la Luz, municipio de Jesús María, Jalisco. Informe al Consejo de Arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Manuscrito inédito.
Esparza, R. y Rodríguez, F. (2013b) “Un santuario rupestre en los Altos de Jalisco, México”. IFRAO 2013 Proceedings. American Indian Rock Art, 40, pp. 797-824.
Esparza, R. y Rodríguez, F. (2016) El Santuario rupestre de Los Altos de Jalisco. Participación comunitaria para la conservación del patrimonio cultural y natural en Jesús María, Jalisco. Secretaría de Cultura del Estado de Jalisco y El Colegio de Michoacán, A. C.
Esparza, R.; López, V.; Cejudo, R.; Goguitchaichvili, A.; Yoshida, T.; Rétiz, M.; Rodríguez, F.; Cervantes-Solano, M.; Morales, J., y Bautista, F. (2021) “Estudio petromagnético y arqueomagnético del sitio El Cerrito de Los Agaves en la parte Suroriental de Los Altos de Jalisco, México”. En Boletín de la Sociedad Geológica Mexicana, A. C., Vol. 73, No. 3, pp. 1-17.
Fábregas, A. (1986) La formación histórica de una región: Los Altos de Jalisco. Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS): México.
Faugère-Kalfon, B. (1997) Las representaciones rupestres del centro norte de Michoacán.Centro de Estudios Mexicano y Centro Americanos: México.
González, L. (1986) Invitación a la microhistoria. 2ª. Edición. Fondo de Cultura Económica: México.
González Rizo, E. (2018) Cuando las piedras hablan. Un catálogo de las manifestaciones gráficas rupestres del centro de Jalisco. Secretaría de Cultura del Estado de Jalisco. PECDA.
INAH (2006) La planeación y gestión del patrimonio cultural de la nación. Guía Técnica. México.
Jiménez, A. (2017) Compartiendo el tesoro. Metodología para divulgar la arqueología. El Colegio de Michoacán, A. C.
Milek, K. (2018) “Transdisciplinary Archaeology and the Future of Archaeological Practice: Citizen Science, Portable Science, Ethical Science”. En Norwegian Archaeological Review, 51 (1-2), pp. 36-47.
Viramontes, C., Ramírez, G., Mendiola, F., y Breen, W. (2015) “Prólogo”. En Ramírez, G.; Mendiola, F., y Breen, W. (coords). Arte Rupestre de México para el mundo. Avances y nuevos enfoques de la investigación, conservación y difusión de la herencia rupestre mexicana. Gobierno del Estado de Tamaulipas/Conaculta, pp. 11-15.
Notas
Información adicional
redalyc-journal-id: 8006