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Modalidades de Estudio en la UDB
Study Modalities at UDB
Diá-logos, vol. 15, núm. 27, pp. 5-9, 2023
Universidad Don Bosco

Modalidades de Estudio en la UDB

Las distintas modalidades de estudio que plasma la Universidad Don Bosco (mixta, virtual y a distancia) en el documento Institucional: Educación Integral Universitaria Salesiana: Modelo Educativo, Modelo Pedagógico por Competencias y modalidades de entrega educativa (Flores et al., 2021) buscan que el estudiante desarrolle con mayor énfasis su autonomía, autorregulación, disciplina y hábitos de estudio que le permitan sacar el mayor provecho a su proceso de formación académica.

Sin embargo, no sería un error pensar que muchos docentes han implementado alguna de estas modalidades en sus asignaturas aún con las dudas que pueden surgir sobre sus implicaciones y beneficios.

El propósito de este editorial es hacer una aproximación sobre las diferencias más importantes de cada modalidad de entrega. Son reflexiones que nos pueden brindar un mejor panorama al momento de integrarlas en la planificación didáctica, secuencia didáctica o ruta de aprendizaje.

Partimos de que cualquier modalidad de estudio debe generar nuevas concepciones del proceso de enseñanza y aprendizaje que permita la participación dinámica y activa del alumno en la construcción de su propio aprendizaje; por lo tanto, nos exige, como docentes, imaginar nuevos escenarios de aprendizaje, metodologías activas, recursos tecnológicos y estrategias didácticas.

Particularmente, el Modelo Pedagógico de la UDB, basado en el enfoque por competencias desde la visión del pensamiento complejo, posibilita un currículo flexible que promueve e incentiva la participación de los estudiantes en su propio proceso de aprendizaje, transitando por los diversas modalidades de estudio.

Los docentes son agentes de cambio, inspirados en la acción educativa salesiana de Don Bosco, guiados por el Ideario, el Modelo Educativo y en coherencia con el Modelo Pedagógico basado en el enfoque por competencias.

Conscientes que el alumno es el centro de todo el proceso educativo, el docente prioriza escenarios dinámicos, interactivos, la construcción de la autonomía y la articulación entre teoría y práctica tomando como referente la realidad nacional e internacional.

El docente y los estudiantes, actores claves en la comunidad educativa, además de interrelacionarse entre sí, se interrelacionan y trabajan en equipo con otros: comunidades, redes nacionales e internacionales, estudiantes de un mismo o diferente programa, profesores, profesionales en ejercicio, psicólogos, pedagogos, tutores, técnicos que dan soporte a los recursos y coordinadores o directores del programa académico.

Como educador salesiano, el docente asume con compromiso humano, ético, profesional, colaborativo y pedagógico la educación integral de los estudiantes, centralizando el proceso educativo por competencias en su aprendizaje. El docente, mediante la acción didáctica, dinamiza ambientes que promueven el aprendizaje de acuerdo con la modalidad de entrega, proponiendo actividades didácticas en las que los estudiantes deben actuar con idoneidad para enfrentar y resolver situaciones problemáticas de su profesión.

El docente, de acuerdo con las competencias instaladas en la asignatura, debe planificar el proceso educativo en la modalidad de entrega que corresponde (mixta, virtual o a distancia). Establece una interrelación didáctica que orienta, motiva y refuerza el talento y los logros; realimenta constantemente, activa la participación, el diálogo, la interactividad, la cooperación, activa el aprendizaje autónomo y los apoyos que serán requeridos. Sitúa en el contexto los saberes, gradúa, orienta en las tareas y promueve que lo aprendido sea transferido a situaciones del contexto real donde la teoría y la práctica se integran.

Diseña actividades haciendo uso de metodologías activas para el aprendizaje, que promueven actuaciones profesionales en contextos reales o simulados, privilegiando los proyectos integradores, el aprendizaje basado en la resolución de problemas, la problematización, el aprendizaje basado en preguntas, el estudio de casos, la gamificación y la práctica profesional. Articula, en estas actividades, la evaluación del aprendizaje basada en evidencias y criterios de calidad que traducen actuaciones profesionales.

Para ello, durante el proceso educativo se despliegan diversos ambientes de aprendizaje, centrados en el estudiante, que dinamizan diferentes modalidades de entrega, posibilidades de encuentro, actores, relaciones, tiempos, actividades, recursos, infraestructuras y procesos para promover el aprendizaje. Se asegura la integración entre las actividades virtuales y presenciales para que el proceso de enseñanza y aprendizaje resulte favorable.

Estos ambientes para el aprendizaje están interrelacionados entre sí y, a la vez, con el contexto personal, histórico, social y cultural. En la Universidad Don Bosco, se asumen diferentes modalidades de entrega de los programas de su oferta educativa: modalidad de aprendizaje mixta, modalidad de educación a distancia y modalidad virtual.

Modalidad de aprendizaje mixta (híbrida, semipresencial)

En los programas y asignaturas de modalidad de aprendizaje mixta, convergen para un mismo proceso educativo, ambientes de aprendizaje presenciales, no presenciales y de aprendizaje autónomo, integrando en estos las actividades, medios, recursos, tecnologías, metodologías y actores que sean más pertinentes para los logros del aprendizaje de los estudiantes.

La modalidad de aprendizaje mixta surge asociada a estas dos posiciones, combinando los encuentros presenciales con aquellos que se realizan a través de medios tecnológicos y donde la independencia cognoscitiva y la auto preparación del estudiante adquieren una especial relevancia.

Implica que en la práctica pedagógica se integran actividades de aprendizaje que requieren la presencia física del estudiante, actividades de aprendizaje autónomo, actividades no presenciales, con o sin presencia del docente; así como con o sin soporte tecnológico. Es decir, se aprende en diversos contextos: dentro del campus, en la casa, desde un acceso remoto y en entornos laborales reales y simulados.

Tienen lugar dinámicas de interacción multidireccional sincrónicos y asincrónicos entre el docente y los alumnos, los alumnos y el docente, los alumnos y sus pares y otros actores de la comunidad interna o externa de la universidad. Asimismo, hay intervenciones de acompañamiento, asesoría, coaching, tutoría, atención psicopedagógica y otras que apoyan su formación integral.

El proceso educativo es mediado por la planificación didáctica, secuencias didácticas o rutas de aprendizaje que orientan cómo se desarrollará el proceso educativo, las responsabilidades de los estudiantes y el docente, los recursos de acceso a la información, así como equipos tecnológicos de acceso remoto, físico y digital que serán movilizados por los estudiantes para enfrentar y resolver las actuaciones profesionales.

Mediante actividades presenciales y no presenciales, los estudiantes, con la orientación del docente y organizados en equipos o de manera individual, llevan a cabo experiencias de aprendizaje en las que articulan teoría y práctica, interactuando con el entorno y el mundo del trabajo. Un ejemplo de esto lo constituyen los proyectos integradores, la resolución de problemas, los estudios de casos, los proyectos, las visitas técnicas, la investigación, las prácticas en laboratorios o talleres, la gamificación, las actividades de emprendimiento, la práctica profesional, los espacios colaborativos y los foros de discusiones.

Esta propuesta puede llevarse a cabo con el apoyo de recursos y medios educativos de acceso físico, virtual o remoto para el acceso a la información, como recursos multimedia, libros y revistas impresos y electrónicos, bases de datos, repositorios o congresos. También con la ejecución de actuaciones profesionales, usando herramientas, equipos de laboratorios, talleres físicos o de acceso remoto y softwares especializados, estableciendo interrelaciones con los demás actores del proceso, por medio de chat, foros o cuentas de correo, gestionando su aprendizaje por medio de portafolios de la asignatura, Gestor Académico, Aulas Digitales, Office 356 para educación o aplicaciones de Google asociadas a una cuenta institucional.

Modalidad de aprendizaje virtual

En esta modalidad los programas o asignaturas combinan, en un mismo proceso educativo, los ambientes de aprendizaje virtuales con un mínimo de encuentros presenciales para la realización de algunas actividades evaluativas de demostración de la actuación profesional y prácticas que requieran el acceso de recursos especializados.

El material didáctico (hipertextual e hipermedia) y las rutas de aprendizaje han sido cuidadosamente diseñados por especialistas de la disciplina, revisados y puestos a disposición del docente y los estudiantes en el aula virtual, de manera que permitan la lectura autónoma de los estudiantes y crean condiciones para el desarrollo del aprendizaje autónomo con la orientación presente, constante y persistente del docente.

Por tanto, el docente asume un papel crucial en la mediación interactiva, pues con presencia activa, anima con actividades y discusiones que contribuyen al aprendizaje, asegura la comunicación activa entre los estudiantes, atiende las dudas e inquietudes, realimenta el proceso y da vida a los materiales didácticos construidos.

En este sentido, los estudiantes interactúan mediante diferentes estrategias didácticas con estos recursos, con el docente y entre sus compañeros para cuestionar, dialogar, profundizar y movilizar los saberes para la resolución de situaciones problemáticas propias de la profesión, situándose en contextos reales o simulados.

El proceso educativo es mediado por la planificación didáctica, secuencias didácticas o rutas de aprendizaje que orientan cómo se desarrollará el proceso educativo, las responsabilidades del estudiante y el docente, los recursos de acceso a la información, así como equipos tecnológicos de acceso remoto y digital que serán movilizados por los estudiantes para enfrentar y resolver las actuaciones profesionales.

Mediante actividades no presenciales, los estudiantes, con la orientación del docente y organizados en equipos o de manera individual, vivencian experiencias de aprendizaje en las que articulan teoría y práctica, interactuando con el entorno y el mundo del trabajo, como los proyectos integradores, resolución de problemas, estudios de casos, proyectos, visitas técnicas, investigación, prácticas en laboratorios o talleres, gamificación, práctica profesional, espacios colaborativos y foros de discusiones.

Con el apoyo de recursos y medios educativos virtuales y remotos para el acceso a la información (recursos hipermedia, libros y revistas electrónicos, bases de datos, repositorios). La ejecución de actuaciones profesionales (herramientas, equipos en laboratorios, talleres de acceso remoto y softwares especializados); establecen interrelaciones con los demás (chat, foros, cuenta de correo) y gestiona su aprendizaje (portafolio de asignatura, Gestor Académico, Aulas Digitales, Office 356 para educación, aplicaciones de Google asociadas a una cuenta institucional).

Modalidad de aprendizaje a distancia

Los programas o asignaturas en modalidad a distancia están centrados en el desarrollo de ambientes educativos asincrónicos, donde el alumno es el centro del proceso de enseñanza y aprendizaje. Como su nombre lo indica, bajo esta modalidad los programas y asignaturas se desarrollan completamente a distancia con soportes tecnológicos de acceso virtual.

El docente y los estudiantes se encuentran ubicados en espacios y tiempos diferentes (no presencial); por tanto, se requiere mayor interacción, autonomía y colaboración de los estudiantes en su propio proceso de aprendizaje. Los estudiantes se convierten en diseñadores y productores de diversas actividades, su papel es mucho más participativo y activo porque contribuyen, con sus aportaciones, a la resolución de diversos problemas prácticos.

En la modalidad a distancia los estudiantes tienen el control sobre el tiempo, el espacio y ritmo de aprendizaje, porque los materiales didácticos y audiovisuales están disponibles en una plataforma virtual organizados de manera que permitan la lectura autónoma.

Los estudiantes desarrollan sus competencias enfrentando y resolviendo situaciones problemáticas de la profesión, situadas en su contexto. Para ello, movilizan sus propios saberes y tienen a disposición material didáctico (hipertextual e hipermedia) y las rutas de aprendizaje han sido cuidadosamente diseñadas por expertos en la disciplina, revisados y puestos a disposición del docente y los estudiantes en el aula virtual, de manera que permitan la lectura autónoma de los estudiantes y creen condiciones para el desarrollo del aprendizaje autónomo con la orientación presente, constante y persistente del docente.

La forma de aprender en esta modalidad implica que los estudiantes están menos supeditados al docente y que, por tanto, se desarrolla su autonomía, haciendo posible su propia gestión del proceso de aprendizaje y decidiendo el tiempo, el espacio, el momento, el ritmo, los pasos, los medios, y las formas de llevarlo a cabo, así como su potencialidad y control. Además, este proceso se lleva a cabo en interacción con el docente, con sus compañeros, con sus comunidades y otros actores que participan en el proceso educativo.

Bajo este contexto, el papel que juega el docente en la modalidad a distancia es fundamental para el éxito de la experiencia de aprendizaje. En estos escenarios el docente guía, orienta, monitorea, realimenta y acompaña al estudiante. Mantiene vivos los espacios comunicativos asincrónicos, facilita el acceso a los materiales interactivos y anima al diálogo entre los estudiantes.

Por tanto, para favorecer el aprendizaje es determinante que el docente establezca una relación personal con los estudiantes, mediante el diálogo multidireccional del docente que acompaña, asesora y realimenta para la mejora continua, establece canales de comunicación que privilegian la discusión, en el cual tanto el docente como los estudiantes pueden tomar la iniciativa. Se favorecen, así, interacciones virtuales sincrónicas y asincrónicas con el estudiante de manera individual, en equipos cooperativos o con todo el grupo.

El proceso educativo es mediado por la planificación didáctica, secuencias didácticas o rutas de aprendizaje que orientan cómo se desarrollará el proceso educativo, las responsabilidades del estudiante y el docente, los recursos de acceso a la información y medios para la comunicación. Las actividades para el aprendizaje están centradas en la participación del alumno, privilegiando recursos diversos, como el aula invertida, los proyectos integradores, la resolución de problemas, los estudios de casos, los proyectos, las visitas técnicas, la investigación, las prácticas en laboratorios con acceso remoto, la gamificación, las actividades de emprendimiento, la práctica profesional, los espacios colaborativos y los foros de discusiones.

La modalidad a distancia hace especial énfasis en el aprendizaje ubicuo e integra la tecnología como una estrategia que permite al estudiante tener acceso a los materiales y recursos en cualquier momento y lugar. El estudiante asume la gestión de la información y se convierte en el centro del proceso de aprendizaje.

El proceso de evaluación en la modalidad a distancia permite potenciar el protagonismo del estudiante, de manera que pueda desarrollar mayor autonomía académica, avanzar a su propio ritmo de aprendizaje y disminuir la dependencia del docente para que identifique los aciertos y fallas en su aprendizaje.

Dr. Eduardo Menjívar Valencia Editor

San Salvador, 30 de octubre de 2023

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